El glifosato, Monsanto y el más reciente escándalo de la IARC – 1

OMS y Roundup

Logotipo de la Organización Mundial de la Salud. A la derecha, galones de Roundup (Cortesía de Mike Mozart en Flickr, CC-BY 2.0)

Declaración de conflictos de intereses: Este artículo no fue financiado por empresa alguna. A tono con lo que decimos en la sección del “Propósito del portal“, no hay conflictos de intereses asociados a este escrito.

mamyths

Campaña Marcha Contra Mitos. http://www.mamyths.org/

El uso del glifosato como yerbicida ha penetrado en todas las esferas de nuestra vida. Esto no se debe al amplio uso en la agricultura debido a la siembra de productos resistentes a glifosato (entre ellos, los cultivos Roundup Ready® de Monsanto), sino también en cuanto a su uso por parte de los gobiernos y personas privadas con el propósito de mantener espacios libres de malezas.

Sin embargo, para el año 2015, una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer al público que clasificaba al glifosato como 2A, es decir, como probable carcinógeno para los seres humanos.

La reacción de muchos sectores del público se dejó sentir, especialmente los ambientalistas, partidos verdes, “alternativos” y de izquierda en general. En Puerto Rico, nutricionistas como Vilma Calderón, candidatos a la gobernación como María de Lourdes Santiago, partidarios del Partido del Pueblo Trabajador, sectores del Partido Popular Democrático y algunos del Partido Nuevo Progresista se han expresado por esta y otras razones en contra del uso del glifosato por parte de los municipios y del gobierno para lidiar con las malas hierbas. Los argumentos en contra de esta prácitca van desde pésimos, ignorantes y torpes criterios toxicológicos (e.g. que el glifosato es altamente tóxico porque originalmente se utilizó para limpiar tuberías), hasta alegatos de que causa autismo, depresión, obesidad, diabetes, celiaquía… y todos los males del universo (algo que hemos refutado) y, ahora, “probable cancerígeno”.

Por otro lado, algunos de ellos y otros afines ideológicamente han lanzado ataques ad hominem a cualquier persona que apoye el uso del glifosato, como un “pagado por Monsanto”. En muchos casos, se le imputa inmerecidamente sin que brote de la frente de la persona ni una sola gota de sudor en investigar si realmente la persona vende sus servicios a la compañía.

Más recientemente, en el año pasado (2017), una organización antiOGM y que milita por etiquetar productos transgénicos llamada U.S. Right to Know (USRTK) publicó en su portal cientos de páginas de correspondencia electrónica y otra documentación conocida como los “Papeles de Monsanto” (Monsanto Papers) donde pretende demostrar que efectivamente Monsanto “sabía” que el glifosato podía ser genotóxico y que no había seguridad plena de que no lo fuera. Estos Papeles son producto de un caso que se ha llevado a un tribunal de California acusando a Monsanto de que su producto Roundup® produjo limfoma no-Hodgkin a cerca de 2,000 personas (cerca de 300 demandas consolidadas en una). Este juicio está ante el juez de distrito Vince Chhabria para determinar si realmente las autoridades reguladoras y la misma compañía han investigado, analizado y publicado la evidencia concerniente al glifosato y su presunta asociación con este tipo de cáncer.

En estos Papeles publicados, se puede ver que ejecutivos de Monsanto hablaban de pagarle a científicos independientes o escribirles artículos para que ellos pusieran su nombre en él, lo que se conoce en la jerga en inglés como “ghostwriting“.

Irónicamente, esa misma evidencia entre otros factores han hecho que se descubriera que los científicos de la IARC tenían intereses financieros (e ideológicos) que también pudieron haber influenciado su opinión, como veremos en el último artículo de esta serie.

Científicos de ambos lados se han embarrado en todo este proceso. El propósito de esta serie es descubrir (hasta donde nos es posible) lo que ha ocurrido en estos dos últimos años al respecto. En esta primera parte, vamos a hacer un recuento histórico de lo ocurrido. En la segunda parte, le echaremos un vistazo crítico a la monografía publicada por la IARC. La tercera parte consistirá en ver las posibles razones externas al escrito en torno a las conclusiones de la IARC y las consecuencias del escrito a nivel mundial. Toda esta crónica revela una batalla corporativa de ambos lados, que desean influenciar o distorsionar la evidencia científica a su favor.
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El consenso actual de la comunidad científica en cuanto al glifosato

Hay más de 2,700 estudios en torno al glifosato. Aquellos de cohorte debidamente controlados, las revisiones científicas y los metaanálisis de esta literatura coinciden en que no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico, (vean también este artículo de 1999, este del 2008este del 2012, este de 2015, este de 2016,  este del 2017 y el más reciente estudio de cohorte independiente publicado el año pasado), convicción que comparten prácticamente todas las agencias de seguridad alimentaria del mundo (no solo la Agencia de Protección Ambiental federal) que han llevado a cabo muchas de estas revisiones (e.g. la EFSA con su estudio, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania y Health Canada).

Para colmo del asunto, la OMS no está de acuerdo con su rama, la IARC. Según el informe conjunto del 2016 de la OMS y de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico.

Los activistas antitransgénicos apelan constantemente (como un mantra) al famoso experimento de G.-E. Séralini en que “demuestra” que la ingestión de glifosato y OGMs le produjo tumores a ratas Sprague-Dawley®. Los científicos en general no estuvieron impresionados. ¿Por qué? Aquí lo explico con más detalles.

La ciencia en este caso, es sólida, pero esto no significa que no hayan habido malas mañas de ambos lados en este combate.
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Trasfondo de la controversia

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

El glifosato ha sido objeto de disputas por mucho tiempo. Varias razones se han esgrimido, pero podemos simplificarlas a dos:

  • Su asociación con la empresa Monsanto, tanto la antigua como la nueva. Aunque no fue la compañía la que descubrió el glifosato, sí fue la dueña de su patente por muchos años, beneficiándose de su venta. No solo eso, cuando se fue convirtiendo en una agroindustria y descubrió las bacterias que descomponían el glifosato en el suelo, logró descubrir el material genético que hacía propicia esa característica y, vía transgénesis, pudo generar cultivos resistentes a glifosato; de ahí las semillas Roundup Ready®.
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  • Ciertos estudios preliminares con animales, incluyendo algunos hechos por Monsanto, parecían indicar que el glifosato era cancerígeno (1985). Cuando la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal se retractó de ello, muchos comenzaron a sospechar de la influencia de Monsanto en cuanto a esta decisión. Cuando la IARC publicó su monografía, proliferaron relatos de cómo Monsanto persuadió a dicha agencia a “suprimir” esta información importante. Esta narrativa fue impulsada por el grupo Food Democracy Now. Varias otras organizaciones antitransgénicas se basaron en ella (aquí está su informe).

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La revisión de la EPA de 1985

Nuestra saga no comienza en el año 2015, sino en 1985, cuando la EPA evaluó dos experimentos hechos con ratas Sprague Dawley® y ratones CD-1® y concluyó que había evidencia muy limitada de que el glifosato causaba cáncer. No podemos exponer aquí todos los detalles de los experimentos en cuestión, pero resumiremos los resultados y la interpretación de los científicos de la EPA  en cuanto al experimento que nos concierne. El estudio, que involucraba una muestra 198 ratones CD-1®, detectó un aumento significativo de cáncer especialmente intestinal y en otros órganos.

Sin embargo, contrario a lo que han hecho recientemente otros científicos, la EPA tuvo en cuenta que la dosis de glifosato dada a ellos era inadecuada para el estudio (4,500 mg/kg/día). Los tumores renales que se veían en las ratas podían provenir de otras toxinas no carcinógenas presentes en sus órganos y concluyó (contra la interpretación de Monsanto) que había evidencia muy limitada de que el glifosato aumentara ligeramente las incidencias de cáncer en ratas machos. Por ello, la EPA había clasificado al glifosato como Grupo C (es decir, posible cancerígeno).

Sin embargo, al año siguiente, tras consultar con varios expertos, la EPA determinó que no había asociación alguna entre el glifosato y las incidencias de cáncer en las ratas.  Tras experimentos adicionales (por ejemplo, véase el informe de 1990) y varias algunas revisiones (véase esta de 1991), la EPA concluyó que al glifosato había que clasificarlo en el Grupo E (es decir, no había evidencia clara de que fuera carcinógeno). Experimentos y revisiones subsiguientes han apoyado estas conclusiones (Williams et al. 2016, pp. 3-4). Esto incluyó tanto a la Comisión Europea como a agencias de salud canadienses y la OMS (EPA, 1993, 2013; European Commission, 2002; Health and Welfare Canada, 1991; Health Canada, 2015; WHO, 1994).

Ahora bien, se podría argumentar que la interacción de Monsanto con la EPA influyó en el proceso decisional de dicha agencia. El problema con este argumento es que ya para entonces, el hecho de que hubiera agencias internacionales de reputación que apuntaban en la misma dirección demostraba la mayor probabilidad de que la EPA había llegado a la conclusión correcta.

A pesar de ello, esto se ha interpretado por los activistas y grupos antiOGM como “evidencia” de cuan lejos pueden llegar los tentáculos de la empresa Monsanto.
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Informes y metaanálisis desde el 2000 y el 2016

En el año 2000, se publicó un informe (Williams et al., 2000) en torno a los efectos del glifosato sobre los seres humanos. Entre otras cosas, el estudio hace toda una revisión científica de la literatura y encuentró lo siguiente:

  • No hay preocupación alguna en cuanto a la toxicidad del glifosato para los seres humanos.
  • La absorción del glifosato por parte del sistema digestivo humano es ninguno y su totalidad es expulsada por el cuerpo humano.
  • Los mejores experimentos con animales han demostrado repetidas veces que el glifosato no se bioacumula.
  • El glifosato por sí solo o en combinación con los demás químicos del Roundup® no daban señal alguna de ser genotóxicos.
  • No hay evidencia alguna de su impacto en la reproducción y desarrollo de los seres humanos y animales cuando se consideran las dosis presentes en los alimentos.
  • Varios experimentos han mostrado que no es disruptor endocrino.
  • Roundup® no constituye amenaza alguna al ser humano.

Sin embargo, los grupos antiOGM cuestionaron este informe. Su objeción principal era la presencia y las actividades de uno de los autores, Gary M. Williams, del Departamento de Patología del  New York Medical College, Valhalla. Su nombre aparece en los Papeles de Monsanto, que son particularmente valiosos para ambos grupos (a favor y en contra de los OGMs) como veremos en otro artículo. Sin embargo, sí revela algo que es muy importante para los consumidores y es la intención de Monsanto en el 2015 de “escribir informes” para que científicos llamados “independientes” los publicaran a favor del glifosato.

De esta discusión, no hay lugar a dudas. Véase el intercambio de mensajes electrónicos en este documento, página 203, donde un ejecutivo de Monsanto decía lo siguiente:

An option would be to add Greim and Kier or Kirkland to have their names on the publication, but we would be keeping the cost down by us doing the writing and they would just sign their names so to speak. Recall this is how we handled Williams Kroes & Munro 2000. (Mi énfasis)

Esto también parece lanzar sombra en torno a la revisión científica del 2016 en la que él participó (Williams et al., 2016).

Aunque esto puede ser considerado por algunos “a smoking gun” de que Monsanto escribió un informe en el que Williams (y compañía) le pusieron la firma, se puede dudar este alegato. El colegio de medicina donde Williams labora afirma que llevó a cabo una indagación al respecto y no encontró evidencia de que Monsanto escribiera el informe del 2000. Por razones de privacidad, el colegio ha decidido no divulgar los detalles de la investigación.

Aunque tal medida es comprensible, esta falta de divulgación y el que Williams rehúse hablarle a la prensa, crea duda en la opinión pública sobre la integridad de dicha investigación. Esta preocupación del público no es irrazonable. Por otro lado, en lo que concierne a la revisión científica del 2016, Williams no fue el único que participó, también estuvo acompañado de otros científicos independientes y formó parte de uno de cuatro paneles de expertos que ponderaron en torno a los resultados de la IARC en relación con el glifosato, y muchos de ellos no están ligados a Monsanto financieramente. Es extremadamente dudoso que el artículo en cuestión sea casi una copia al carbón de algo escrito por la corporación.

Otro científico que fue mencionado en los Papeles (y que citamos) es David J. Kirkland, toxicólogo que participó en William et al., 2016 y quien niega rotundamente haber sido pagado o sometido algún estudio escrito por la compañía. Según él, no pondría en juego su prestigio llevando a cabo tal movida a favor de una corporación. No obstante sus negaciones, también quedó manchado ante la opinión pública.

Finalmente, está Dr. William Heydens y otros expertos de Monsanto, que dijeron haber participado en la redacción de Williams et al., 2000. Sin embargo, Heydens describió el proceso de la siguiente manera:

I made some minor editorial contributions to that 2000 paper that do not mount to the level of a substantial contribution or an intellectual contribution and, thus, I was only recognized in the acknowledgements and not as an author, and that was appropriate for the situation. …It was things like editing relatively minor things, editing for formatting, just for clarity, really just for overall readability to make it easier for people to read in a more organized fashion.

Esta caracterización es algo muy lejos de “ghostwriting“, pero con testimonios como ese, persisten las dudas. La compañía publicó un comunicado negando que sus empleados hayan escrito sustancialmente el documento.

Otro nombre que apareció, pero en relación con otro trabajo escrito, fue el de Ellen Chang:

Per our phone call with John the other day, the next two most important things that we need to do are the Meta-analysis publication and the Ag Health Study Follow-up publication, assuming we can get our hands on the data in a reasonable timeframe. I feel confident that we will have organizational support for doing these projects, so I think we need to start setting them up now.

For the meta-analysis, please contact Elizabeth, let her know we would like her/Ellen to do this, and get a cost estimate from her.

Efectivamente, Chang publicó el metaanálisis en el 2016. El problema con este señalamiento es que tanto Chang como su colega Elizabeth Detzell fueron honestas en la declaración de conflictos de intereses: el metaanálisis fue financiado por Monsanto, las dos han laborado contratadas como un servicio de consulta, y que la inclusión de las sugerencias de la corporación quedaba a discreción de ellas. En ningún momento alegaban que el estudio era independiente. Su reputación, pues, queda incólume y la aceptación del metaanálisis por parte de la comunidad científica puede ser testimonio de su imparcialidad. De hecho, el metaanálisis no se mantuvo oculto y se publicó en una revista académica arbitrada, libremente disponible y a la vista del público. Allí incluye la metodología utilizada, los criterios para filtrar los artículos bajo escrutinio, su discusión, etc. Su conclusión es plenamente consistente con revisiones científicas hechas por gobiernos y por científicos independientes de todo el mundo.

Es interesante que los objetores del glifosato no hayan combatido el contenido mismo de este escrito, sino más bien su financiación. Contrario a la malicia de cierta gente, no deberíamos empezar preguntándonos quién financió un estudio, sino buscando las fallas en un artículo. Por ejemplo, algunos científicos han publicado estudios en contra de una antropogénesis del cambio climático, se han mostrado las fallas notables de sus análisis y entonces se interrogó sobre quiénes los financiaron (la industria petrolera). La financiación no determina que un estudio “en principio” está mal, sino solo indica la posible motivación de la aparición de ciertas fallas claves para llegar a una conclusión equivocada.

Finalmente, tenemos que incluir otras aserciones de miembros dentro de la misma empresa. Este es el caso de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer. Ella es la persona de la empresa que se encarga de estudios de seguridad y toxicidad de sus productos. En los Papeles aparece ella diciendo las siguientes palabras:

… you cannot say that Roundup does not cause cancer-we have not done carcinogenicity studies with “Roundup”.

Logo de Monsanto

Logotipo actual de Monsanto

Parecería que no hay nada más qué decir en torno al tema y que Monsanto nunca hizo los estudios de genotoxicidad del glifosato. Esta aseveración se convirtió en el “Field Day” en la prensa estadounidense y de otros países. Sin embargo, los Papeles también incluyen una entrevista que se le hizo en torno a esta aserción. Ella señala allí que no estaba hablando del glifosato, este solo es un ingrediente del producto Roundup®, sino de una serie de sulfactantes que acompañan el controversial químico. Monsanto no había hecho los estudios pertinentes en torno a los sulfactantes, por lo que no podía decir a ciencia cierta que Roundup® no fuera de alguna manera carcinógeno. Sin embargo, nos dice que ella no creía que los sulfactantes lo fueran.

Por otro lado, en los mensajes electrónicos, ella reconoció que los sulfactantes no eran biodegradables (aunque el glifosato sí lo fuera) y que la recomendación de la Comisión Europea para su probición no se debía a problemas de seguridad, sino a asuntos políticos en Europa (véase páginas 85-94 de este documento). En este último caso, el alegato es plenamente plausible, ya que la Comisión Europea se ha visto varias veces confirmando la seguridad de los alimentos transgénicos, convicción que ha sido ignorada por el Parlamento Europeo y varios de los países miembros por razones puramente políticas (véase nuestra discusión al respecto aquí). La posibilidad es bien fuerte de que la Comisión haya recomendando su prohibición por razón de presiones políticas, no de evidencia científica.

Esta controversia con Monsanto tampoco no es el único. Tras la publicación de los Papeles y la posible intervención indebida de la compañía en el quehacer científico, esta acusación de “ghostwriting” tuvo peso a la hora de la decisión de un juez de Fresno de autorizarle al estado de etiquetar productos transgénicos tratados con glifosato. Eso se debe a que aparentemente vio que un regulador de la EPA fue convencido de la falta de toxicidad del químico debido al documento de Williams et al., 2000.

Toda esta saga todavía no ha terminado en California.
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La controversia continúa con acusaciones de plagio

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

Logotipo de El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) se vio “embarrado” también con el tema, especialmente gracias al artículo de Williams et al., 2000. Esto se debe a que es hoy día, la institución es sospechosa de haber plagiado de la solicitud a la EFSA por parte de Monsanto para el relicenciamiento de su producto RoundUp®, específicamente las secciones del informe del BfR:

  • B.6.4.8
  • B.6.5.3
  • B.6.6.12

Según un analista experto en plagio, Stefan Weber, parece que su informe rendido a la EFSA, para relicenciar el glifosato para su uso de Europa, plagió datos en cada una de estas secciones, ya que citó directamente del texto de Monsanto y el artículo en discusión sin hacer la debida atribución. Esto violenta la normativa misma de la agencia europea de regulación de alimentos. Según Weber, esto puede indicar que BfR podría estar ocultando el verdadero origen de los datos. He aquí su análisis.

Esto ha causado el revuelo esperado en un caso tan contencioso como este. El 22 de septiembre del año pasado (2017), la EFSA lanzó un comunicado reafirmando la calidad del informe rendido. Afirma que estos pasajes alegadamente plagiados son parte de un dossier que contiene una revisión y evaluación del producto hechos por la compañía, combinados con los artículos arbitrados pertinentes (entre ellos Williams et al., 2000). Según es uso y costumbre, el texto del dossier es el punto de partida de la revisión y evaluación hecha por los organismos reguladores tales como la EFSA y deben aparecer en el informe. De hecho, la EFSA señala que es en la revisión del organismo público evaluador incluye tachaduras, modificaciones y comentarios, evaluación que se lleva a cabo de manera independiente de la compañía solicitante.

Por otro lado, el BfR también negó la acusación de plagio, diciendo lo siguiente:

Both in Europe and worldwide, it is a standard and recognised practice in assessment procedures not only in the area of plant protection products for assessment authorities to also integrate relevant passages from submitted documents in their assessment reports following critical review. The subdocuments of the assessment report therefore also contain text passages of this kind from publicly available literature sources that were submitted by the applicants as part of the legally required literature research. This is also evident from the headings of the various chapters and sections.

En otras palabras, el BfR hizo lo que siempre se ha hecho en estos casos y es partir del dossier de la compañía y evaluarlo críticamente. Esto implica el rechazo de ciertas partes del dossier (cuando aparece con tachaduras) y la introducción de artículos adicionales en torno al tema en cuestión (tal como indica Weber). Este procedimiento que es entendido como estándar en la comunidad científica, no constituye plagio porque es un entendido en la comunidad científica en torno a la práctica.
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Reflexión

Todo este relato conlleva la discusión de un tema serio y es la interacción entre la industria con la academia y las ciencias. Bajo cualquier estándar, en muchos sentidos, hoy el proceso de discusión científica en todos los campos es más transparente que en cualquier momento en el pasado. Sin embargo, eso no implica que se hayan desterrado completamente las oscuridades de antaño.

Lo que esta experiencia nos demuestra es que, ante la opinión pública, parece que ocurrió una intervención indebida y antiética de parte de Monsanto en la discusión y debates científicos en torno al glifosato. La evidencia disponible lo sugiere muy fuertemente y dada la negativa de algunas de las personas implicadas a aclarar los asuntos, el público queda en la oscuridad de información en torno a lo acontecido. Una corporación no debe preparar documentos que se presenten como independientes, y aquel científico que diga que dicho documento es suyo, compromete muy seriamente su credibilidad. Eso no significa que no se consulte debidamente en ocasión de aclarar algunos puntos importantes, que es lo que alegan Monsanto y Kirkland.

Ahora bien, aun asumiendo lo peor, que hubo una intervención indebida hasta el punto de un “ghostwriting“, ¿quiere decir esto que los datos ofrecidos en estos estudios son malos? Nadie se ha detenido a pensar esta pregunta. ¿Es que Monsanto intentó “ocultar” la verdadera información en torno al glifosato como carcinógeno? La evidencia que muestra USRTK con sus Papeles es rotundamente negativa. La intervención indebida de la compañía, si ocurrió como alega USRTK, se debió a una preocupación por su marca comercial RoundUp® y sus productos transgénicos resistentes a glifosato. Sin embargo, en vez de “ocultar” información, lo que demuestran los Papeles es un esfuerzo de mayor exposición de los datos genuinos en torno al producto y que fueran aceptados por la comunidad científica. Véase las páginas 88-90 del PDF que hemos discutido y en el que USRTK no ha hecho el debido énfasis (mis comentarios entre corchetes[]):

I didn’t find anything on the Australian site either …however take this question S. It is not Roundup that is taken up it is glyphosate. It stops the synthesis of 3 amino acids (they are used to make proteins) and this “process” is also found in microbes and fungi. (p. 88)

[Esto es 100 % correcto, lo que hace el glifosato es detener la síntesis de tres aminoácidos en ciertas plantas: la fenilalanina, la tirosina y el triptófano.]

Thanks Neil. Honi has already have pointed out the flaws in the studies, but there can’t be any harm in doing so again. Studies on the safety of Roundup is a good approach, but I believe there are also some on glyphosate’s benefits for the environment (even if the surfactant is not biodegradable). It’s a shame the Scott’s guy is blaming us too!! (p. 89)

[Como ya indicamos, ellos indican que no hay estudios sobre los sulfactantes como posibles cancerígenos y resaltan que el glifosato es biodegradable y beneficioso al ambiente, aunque los sulfactantes no lo sean.]

The reporter has printed the correct information that “Glyphosate is biodegradable but the surfactant is not”. However, then she goes into a sensationalism mode quoting “studies” that suggest Roundup is not safe, which is probably derived from her interview of the Fremantle activist. I feel the response to FH needs to reiterate that her statement on biodegradability is correct, reiterate that Roundup is safe (and
provide references), and if there are flaws in any of the studies quoted, point out these flaws. (p. 89)

[En otras palabras, estos empleados de Monsanto no están diciendo que es cierto que el glifosato no es biodegradable y que RoundUp es carcinógeno. Lo que están diciendo es que el reportaje al que se refieren tenía información correcta, pero tenía mala información en cuanto unos estudios que cita dicho artículo. Una vez más, en ningún momento vemos que el personal de Monsanto está “ocultando” información.]

En otras palabras, los empleados de Monsanto creen en su producto. No quieren diseminar información incorrecta al público.

Entonces, ¿por qué tanta planificación de respuesta a un artículo de periódico? La respuesta es sencilla. Es una mezcla entre paranoia y relaciones públicas. No sería una exageración decir que Monsanto es la compañía más demonizada del mundo. No perdamos de perspectiva que, como toda corporación, su fin es maximizar sus ganancias al menor costo posible. Desde esta perspectiva, la compañía deseaba salvar su marcas comerciales RoundUp® y RoundUp Ready®, especialmente cuando este último es su mayor fuente de ingresos debido a la venta de transgénicos. Por ende, quiere atajar la publicación de los resultados científicos en torno a su producto RoundUp®, especialmente en relación con el glifosato, que es el ingrediente activo del yerbicida. Insistimos, los datos son genuinamente científicos y veraces, el medio para hacerlos públicos es la fuente de nuestras dudas.

Estrategias como esta y otros tipos de interacción entre el mundo comercial y el científico deben ser temas discutidos constantemente en el ámbito de la bioética y la ética empresarial. Aunque en este caso particular, el propósito de Monsanto de diseminar información correcta en torno al glifosato era buena, el medio escogido para ello no lo fue. Además, en el futuro, esta y otras corporaciones podrían decidir diseminar información incorrecta e inconveniente para sí.

Hay un aspecto que debe tenerse en cuenta también en cuanto a lo que concierne a Monsanto y al BfR. El mundo ha cambiado debido al desarrollo del ciberespacio, eso significa varias cosas:

  1. Ya no se puede continuar asumiendo que los textos científicos van a permanecer detrás de una muralla solo para la torre de marfil de los expertos. Hoy día, hay que suponer que el público va a leer los informes en cuestión. Eso significa que tanto los propulsores como detractores de la tecnología, sean conocedores de las ciencias o no —estos últimos grandes manipuladores de la opinión pública, como veremos más adelante—, van a acceder de una forma u otra a estos tipos de informes.
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  2. La comunidad científica, especialmente las editoriales de revistas académicas, deben discutir muy seriamente cómo publicar estudios haciendo las debidas advertencias al público y a la prensa.  Por ejemplo, si sale un comunicado de prensa sobre un estudio preliminar, resaltar el carácter preliminar de dichos estudios y no tomarlos como evidencia firme. En casos como las publicaciones del BfR, se debe orientar a los lectores en torno al proceso de evaluación de los dossier corporativos para que no ocurran malentendidos.
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  3. Aun con todo lo mencionado, siempre va a haber gente que por razones financieras o ideológicas falsee la opinión científica. En tales casos, es menester que hayan científicos disponibles para la prensa, que se dediquen una parte sustancial de su tiempo exclusivamente para mantenerse al día en torno a temas controversiales y hacerse disponibles para el público: prensa, conferencias, entre otros. También tienen que ir acompañados de un fondo que les provea defensa legal de algunos intereses, especialmente de los asociados a defender a los divulgadores científicos de ataques de organizaciones anticientíficas. Gente como Jeffrey Beall o David Gorski, o blogs como Science-Based Medicine y otros han tenido que enfrentarse a todo tipo de demandas debido a ello.

Sobre este último punto, no puedo hacer mayor énfasis. Necesitamos que los científicos salgan de sus laboratorios y que interactúen con el público y la prensa. La labor informativa de las mejores voces que la ciencia debe ofrecer tiene que estar lo más accesible posible al público y este lo va a agradecer. Tres grandes ejemplos de ello han sido Kevin Folta (blog y podcast) y Kenneth R. Miller en los Estados Unidos y José Miguel Mulet en España e Hispanoamérica.

Ya se han ido para siempre los días en que los académicos podíamos encerrarnos en nuestra torre de marfil (o peor, nuestro archipiélago de marfil). No es suficiente publicar en revistas académicas, sino también en blogs, vlogs, vídeos, charlas, libros, publicidad, etc. y de una manera que el público pueda entender.

Si no se tienen cuenta estos puntos bien importantes, sucede como ocurrió con la monografía del IARC del 2015 y su abuso por parte de grupos antitransgénicos. En nuestro próximo artículo, evaluaremos críticamente una sección de ese escrito y por qué la comunidad científica se indignó ante su evaluación del glifosato hasta el punto en que el organismo madre, la OMS, rehusó hacerle caso.

Esa sección  involucra, no solamente una intervención indebida de una industria en el quehacer científico, sino también conflictos de intereses y, muy especialmente,  falseamiento del panorama del cúmulo de la evidencia científica. La falta del sector antiOGM es mucho mayor que la de Monsanto en relación con el tema del glifosato.
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Referencias

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EPA. (1993). Reregistration Eligibility Decision (RED): glyphosate. Washington (DC): U.S. Environmental Protection Agency (US EPA), Office of Prevention, Pesticides, and Toxic Substances (EPA 738-R-93-014). Recuperado de: http://www3.epa.gov/pesticides/chem_search/reg_actions/reregistration/red_PC-417300_1-Sep-93.pdf.

EPA. 2013. Glyphosate pesticide tolerances; Final rule (40 CFR Part 180) [EPA–HQ–OPP–2012–0132; FRL–9384–3]. Fed Regist (US). 78:25396–25401. Recuperado de: http://www.regulations.gov/#%21documentDetail;D=EPA-HQ-OPP-2012-0132-0009.

European Commission. 2002. Review report for the active substance glyphosate. Finalised in the Standing Committee on Plant Health at its meeting on 29 June 2001 in view of the inclusion of glyphosate in Annex I of Directive 91/414/EEC. Brussels (Belgium): European Commission (EC), Health and Consumer Protection Directorate General (6511/VI/99-Final). Available from: http://ec.europa.eu/food/fs/sfp/ph_ps/pro/eva/existing/list1_glyphosate_en.pdf.

Food Democracy Now & The Detox Project. Glyphosate: unsafe in any plate. Recuperado de: https://s3.amazonaws.com/media.fooddemocracynow.org/images/FDN_Glyphosate_FoodTesting_Report_p2016.pdf.

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Markard C. 2014. Ergebnisse der Vorstudie HBM von Glyphosat. Dessau-Roßlau (Germany): Federal Environmental Agency (UBA), Umweltprobenbank des Bundes [Informe no publicado] Berlin (Germany): German Federal Institute for Risk Assessment (BfR).

Mink, P. J., Mandel, J. S., Sceurman, B. K., & Lundin, J. I. (agosto de 2012). Epidemiologic studies of glyphosate and cancer: a review. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 63, 3, 440-452. doi: 10.1016/j.yrtph.2012.05.012.

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Weber, S. (30 de septiembre de 2017). Expert opinion on adherence to the rules of good scientific practice in the subsections “B.6.4.8 Published data (released since 2000)”,
“B.6.5.3 Published data on carcinogenicity (released since 2000)” and “B.6.6.12 Published data (released since 2000)” in the report “Final addendum to the Renewal Assessment Report. Risk assessment […] for the active substance GLYPHOSATE […]”, October 2015, 4322 pages.  Recuperado de: https://www.global2000.at/sites/global/files/Expert%20Opinion%20Glyphosat%20Plagiarism%20English.pdf.

Williams, G. M., Kroes, R. & Munro,  I. C. (abril de 2000). Safety evaluation and risk assessment of the herbicide Roundup and its active ingredient, glyphosate, for humans. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 31, 2, 117-165. doi: 10.1006/rtph.1999.1371.

Williams G. M. et al. (septiembre de 2016). A review of the carcinogenic potential of glyphosate by four independent expert panels and comparison to the IARC assessment. Critical Reviews in Toxicology, 46, sup. 1, 3-20. doi: 10.1080/10408444.2016.1214677.

WHO. (1994). Glyphosate. Geneva: World Health Organization (WHO)/International Programme on Chemical Safety (IPCS)/United Nations Environment Program (UNEP) (Environmental Health Criteria, núm. 159). Recuperado de: http://www.inchem.org/documents/ehc/ehc/ehc159.htm.

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Estudio preliminar: los ateos se perciben marginados en Puerto Rico

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En la Asamblea de Ateístas de Puerto Rico (2017-2018), el sicólogo clínico Juan A. González Rivera hizo una presentación de una investigación de la cual él es coautor y cuyo contenido se ha publicado en la Revista Puertorriqueña de Psicología. Aquí está la ficha:

González-Rivera, J. A., Pabellón-Lebrón, S., & Rosario-Rodríguez, A. (julio-diciembre de 2017). El rol mediador de la identificación ateísta en la relación entre discriminación y bienestar psicológico: un estudio preliminar. Revista Puertorriqueña de Psicología, 28, 2, 406-421.

Como indica el título, este es un estudio preliminar y sus conclusiones no deberían tomarse como una descripción exacta de lo que ocurre con los ateístas en la sociedad puertorriqueña. A pesar de ello, el estudio empieza a descubrir algunos asuntos importantes en cuanto a la manera en que la sociedad puertorriqueña en general concibe al ateísmo y cómo los ateos se ven dentro del contexto de una matriz social cuyo 96 % de la población se identifica como cristiana. Este no es problema trivial ya que en otros ámbitos fuertemente religiosos se ha evidenciado discriminación contra no creyentes y ateos de parte de su familia, comunidad y sociedad en diversas esferas.

Juan A. González Rivera

Juan A. González Rivera (Foto: Pedro M. Rosario Barbosa / CC-BY-SA 4.0+)

En su exposición, el profesor de la Universidad Carlos Albizu comenzó indicando que se calcula que en nuestro archipiélago hay cerca de 12,000 ateos identificados. Sin embargo, debido a que no todo el mundo se identifica así en público, se estima que entre ellos y otros más deben haber alrededor de 35,000. También indica que a pesar de que el número es relativamente bajo, igual que pasa en otros países la cantidad de ateístas está aumentando a medida que pasa el tiempo.

El estudio asume el Modelo de Rechazo-Identificación (MRI) como recurso teorético para entender los datos. El modelo supone las siguientes hipótesis (González-Rivera, Pabellón-Lebrón & Rosario-Rodríguez, 2017, p. 407):

  1. La discriminación percibida por las minorías es asimilada como rechazo y afecta su bienestar psicológico;
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  2. la persona que percibe discriminación responde aumentando su identificación con el grupo al que pertenece;
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  3. consecuentemente, la identificación con el grupo discriminado aumenta el bienestar psicológico de los individuos.

El estudio tiene en cuenta el perfil del ateo en Estados Unidos (Beit-Hallahmi, 2007):

  • Suelen ser hombres
  • Suelen ser mayoría blanca
  • Suelen no afiliarse al sector político conservador estadounidense

A su vez, el estudio identifica dos tipos de ateos:

  • El ateo teológico: personas que no creen en dios o dioses
  • El ateo identificado: personas que se identifican como ateas o no religiosas

El estudio que discutimos se limita solamente a los ateos teológicos que simultáneamente se identifican como tal.

Para el estudio, se le presentó a 348 participantes ateístas un cuestionario. La organización Ateístas de Puerto Rico posibilitó que participaran muchos de sus seguidores utilizando su Fan Page en Facebook.

La edad promedio de los participantes era alrededor de los 36 años y su perfil parece ser bien cercano al que hemos visto en el caso de los ateístas en Estados Unidos.

Información sociodemográfica de ateístas

Información sociodemográfica de participantes ateístas (González-Rivera, Pabellón-Lebrón & Rosario-Rodríguez, 2017, p. 410).

He aquí los resultados del estudio (cito la presentación de González Rivera en la Asamblea de Ateístas).

  • El 90.8 % mostró niveles significativos de discriminación percibida (39.7 % moderada y 51.1 % alta).
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  • El 77 % indicó que las personas los califican como inmorales.
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  • El 75.8 % reportó que los tratan diferentes por ser ateos.
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  • El 75 % son rechazados por no creer en Dios ni dioses.
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  • El 78 % ha experimentado prejuicio y discrimen.
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  • El 74.4 %  afirman que tienen menos oportunidades que los religiosos.
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  • El 96.3 % entiende que el gobierno de Puerto Rico trata con preferencias los asuntos religiosos y suelen excluir a la comunidad ateísta.

En otras palabras, se confirma la expectativa de autopercepción de los ateístas de ser marginados por la sociedad y el gobierno. El MRI predice negativamente su bienestar sicológico, por lo que tiene un efecto nocivo y pernicioso para su salud mental. Por otro lado, su pertenencia a algún grupo afín a su pensar les beneficia, algo que también confirma el modelo adoptado por el estudio. En ambos casos, esto se debe a los siguientes puntos (cito a González Rivera en su presentación en la Asamblea de Ateístas):

  1. La identificación con el grupo marginado ofrece la oportunidad de desarrollar y mantener relaciones interpersonales saludables, que funcionan como su principal grupo de apoyo social.
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  2. La identificación suscita un sentido de propósito, pertenencia y aceptación que promueve estados positivos y favorables de salud mental. Cuando un individuo entiende que pertenece a un grupo, disipa los pensamientos provocados por la percepción de marginación y discrimen. Estos pensamientos pueden causar ansiedad y depresión, así como insatisfacción con la vida, eventos que disminuyen al ayjmentar la identificación con el grupo marginado.

Es por eso que grupos de apoyo y orientación ateístas o no creyentes son importantes para el bienestar sicológico de los individuos que los necesiten, donde no se sientan marginados y donde se les provea un sentido de pertenencia y aceptación.

Como estudio preliminar, la muestra no puede tomarse como representativa de la comunidad ateísta en Puerto Rico. No sabemos a ciencia cierta el número actual de ateos en Puerto Rico, una limitación importante. Hace falta recopilar más datos de la población atea en Puerto Rico, su edad promedio, concentración geográfica, entre otras variables. De ahí, la comunidad científica podrá tener un perfil más preciso de los ateístas en Puerto Rico.

Nota de agradecimiento: Le agradezco a Eva Quiñones, presidenta de Humanistas Seculares de Puerto Rico, por la idea de publicar un artículo corto en torno a este estudio. Le agradezco también el Dr. González Rivera por cortésmente permitirme divulgar lo presentado en la Asamblea de Ateístas. También le agradezco a Ateístas de Puerto Rico y a Shirley Rivera por la actividad.

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Referencias

Beit-Hallahmi, B. (2007). Atheists: A psychological profile. En M. Martin (Ed.), The Cambridge companion to atheism (pp. 300-318). New York: Cambridge University Press.

González-Rivera, J. A., Pabellón-Lebrón, S., & Rosario-Rodríguez, A. (julio-diciembre de 2017). El rol mediador de la identificación ateísta en la relación entre discriminación y bienestar psicológico: un estudio preliminar. Revista Puertorriqueña de Psicología, 28, 2, 406-421.

Noticias recientes en cuanto al zika y la microcefalia

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Mientras en estos días Puerto Rico sigue recibiendo malas noticias en asuntos como electricidad, vivienda y educación, parece que sí contaremos con algunos provistos por el gobierno federal al sistema de salud. Aun así parece haber una falta de coordinación a la luz del incremento de la influenza, la educación al pública en torno al problema, especialmente tras conocerse la relativa inefectividad de la vacuna más reciente (debido a una mutación del virus) y el aumento de casos esta temporada.

Nota personal: Aun con todo, la vacunación es la mejor medida para protegerse de las cepas de virus en las que sí son efectivas, tal como han dejado saber las autoridades de salud reiteradamente, así como estudios de alta calidad como este y estudios del grupo Cochrane como este). Se ha señalado que parte de una buena campaña por los medios debe estar dedicada a desmitificar leyendas urbanas en torno a las vacunas. La política de vacunación sigue siendo una política pública sensata.

Donde hemos “bajado la guardia” es en cuanto a las picaduras de mosquitos y el zika. El número de casos de la enfermedad ha disminuido dramáticamente, pero todavía el asunto no ha acabado. Carece tanto de mención en los medios de comunicación (tal vez con la honrosa excepción de El Vocero) que ha llevado a Andrew Álvarez recientemente a decir que ya todo el mundo se olvidó esa pandemia.  Aquí no. Echémosle una mirada a dos noticias recientes.
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Aumento de casos de enfermedades congénitas y microcefalia en Puerto Rico

Centers for Disease Control and Prevention (CDC)

Centers for Disease Control and Prevention (CDC)

A finales de enero de este año, el Center for Disease Control (CDC) publicó un informe en Morbidity and Mortality Weekly Report donde dio a conocer unos resultados relacionados con el tema del zika. El semanario notifica un incremento de casos de enfermedades congénitas y microcefalia en quince jurisdicciones de Estados Unidos entre las que se encuentra Puerto Rico. Según el informe, hubo un aumento de un 21 % de casos de defectos congénitos en la segunda mitad del año 2016. Durante el año completo hubo un total de 2,962 casos de enfermedades potencialmente asociadas al zika (3 de cada 1,000 nacidos) en los que 1,457 (49 %) padecían de defecto cerebral o microcefalia. A pesar de ello, de la mayoría de los casos reportados, no se sabe a ciencia cierta si estas enfermedades están relacionadas al zika debido a que en 2,821 de ellos (95.2 %) o la madre no se hizo prueba alguna del zika o el examen se llevó a cabo demasiado tarde (p. 92).

No obstante este obstáculo, el hecho de que este incremente ocurrió durante la temporada de zika sugiere fuertemente una asociación con el virus. En el caso particular de Puerto Rico, el CDC espera que los datos acumulados indiquen que el punto máximo de estas incidencias se debió haber dado en el 2017, ya que el contagio a nivel de epidemia empezó en agosto del 2016 (p. 96).
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Otros virus con efectos similares al del zika

Infección con el virus del zika

Una infección del virus del zika como aparece bajo un microscopio electrónico. Foto cortesía del CDC de Estados Unidos.

El virólogo Jonathan Miner y su equipo fueron los que llevaron a cabo uno de los experimentos más tempranos con ratones que mostraban la asociación del zika con daños al feto. Elllos recientemente publicaron un estudio en que amplían su investigación a otros virus (algunos cercanos al del zika) que también pueden afectar al feto y causarles daño neuronal. He aquí la ficha.

Platt, D. J., Smith, A. M., Arora, N., Diamond, M. S., Coyne, C. B., & Miner, J. J. (31 de enero de 2018). Zika virus–related neurotropic flaviviruses infect human placental explants and cause fetal demise in mice. Science Translational Medicine, 10, 426, eaao7090. doi: 10.1126/scitranslmed.aao7090.

Según este estudio, virus tales como el de la fiebre del Nilo Occidental, el chikungunya y el Mayaro transmitidos por mosquitos y el Powassan que suelen diseminarse por garrapatas también pueden infectar la placenta. Esto se pudo constatar, pero fueron particularmente los neurotrópicos más cercanos al virus del zika —el del Nilo Occidental y el Powassan— que causaron muerte fetal. También se pudo corroborar que causaban daño neurológico. Los virus del chikungunya y el Mayaro no afectaron el desarrollo fetal de los ratones.

Por lo pronto, los científicos no conocen todavía cuáles son las características compartidas por el virus del zika, del Nilo Occidental y del Powassan que les permite infectar ciertas células, por lo que la investigación para explicarlo continúa.

 

 

El desmantelamiento del Instituto de Estadísticas

Instituto de Estadísticas de Puerto Rico

Logotipo del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico

En días recientes, el gobernador Ricardo Rosselló Nevares  y la legislatura están en proceso de planificar la consolidación de agencias. Entre las afectadas se encuentra el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR). Analistas políticos de todo el espectro político parecen escépticos a esta medida del gobierno. Se ha presentado en la legislatura un proyecto de ley para la creación de una “sombrilla” que presuntamente estimule el desarrollo económico en medio de la crisis (véase el P. del S. 809). Allí se propone que algo similar al instituto  como miembro del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio. mientras que se externalizan sus labores presuntamente para garantizar la autonomía y objetividad de los datos.

Esto se da en un ambiente de desconfianza en el ejecutivo por parte de la mayoría del pueblo de Puerto Rico, la Junta de Control Fiscal y miembros del Congreso de los Estados Unidos. El año pasado, Rosselló destituyó a ciertos miembros del IEPR, le ha recortado su presupuesto, no lo incluyó en los esfuerzos de analizar factores relacionados a las muertes después del acontecimiento del huracán María y cuestionó los datos que les presentó el año pasado responsabilizando a algunos de sus miembros por levantar falsas expectativas económicas. El proyecto también se radica justo cuando se ha cuestionado en la prensa internacional los datos de los números de muertos a raíz del huracán María. Aunque por años los datos salidos del gobierno han estado plagados de errores y manipulaciones, el IEPR ha ayudado a resolver muchos de esos problemas hasta el punto de que hoy se considera una fuente profesional. Algunos de los restantes asuntos en torno a la imprecisión de los datos se debe a la falta de comunicación entre agencias.

El Instituto es valioso porque presenta una variedad de datos que cuya debida cualificación científica tiene un impacto importante en la sociedad puertorriqueña y en la salud pública. Por ejemplo, véase los datos en torno a los contagios con el virus de papiloma humano, una de las causas más importantes de cáncer cervical en las mujeres. Véase también los datos en relación con la población de Puerto Rico. Ha corregido los datos de mortalidad junto al National Center for Health Statistics (NCHS), También ha jugado un rol en peticiones de ayuda al Congreso de los Estados Unidos a la luz de los números disponibles (véase este caso). El “task force” congresional para el desarrollo económico de Puerto Rico ha reconocido su labor profesional (véase su informe del 20 de diciembre de 2016, pág. 45).

Gracias a un artículo de Mónica I. Feliú-Mójer publicado en la  revista Scientific American, la noticia es internacional. La American Statistical Association envió una carta al gobernador reafirmando la alta calidad de los datos provistos por la institución. También goza del apoyo de Espacios Abiertos, organización que busca la integridad y transparencia de información por parte del gobierno.

Pues, debido a los planes del gobierno, el Instituto pide ayuda. La American Statistical Association ha abierto una página del peticiones en el portal Change.org para que ciudadanos firmen una carta solicitándole al gobernador mantener el IEPR y su autonomía e integridad de datos. La carta está disponible aquí.

Reflexión para el año 2018: elementos para un programa de país desde la razón y las ciencias (Opinión al día, v. 08012018)

Nuevas: Gracias a unas personas que se han tomado la gentileza de leer nuestro escrito han provisto una serie de críticas, algunas que fueron bien recibidas. Se ha modificado este artículo a la luz de sus recomendaciones. No tengo el permiso para revelar sus nombres, pero les agradezco con toda mi alma comunicar su parecer. Obviamente, ellos no necesariamente se solidarizan con todo lo que dice el escrito.

 

Bandera de Puerto Rico

En Puerto Rico hemos elegido varios caminos que nos han llevado a la ruina actual. El huracán María no fue la autora de nuestra condición sino que ha puesto al descubierto toda la ralea que subyacía en nuestro país. He aquí un pequeño resumen de ella:

  1. La relación colonial que existe entre Puerto Rico y Estados Unidos nos ha dejado a merced de la voluntad del gobierno estadounidense, actualmente dominado por el Partido Republicano en sus ramas legislativa y ejecutiva.
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  2. La segunda desgracia de Puerto Rico es que en cuanto a asuntos medulares del país, nuestro liderato es incapaz de ponerse de acuerdo en algo … en lo que sea … en un momento de emergencia y prevalece la dinámica intra e interpartidista por encima del bienestar puertorriqueño. Si hay una legislatura PNP y un gobernador PPD, hay “gobierno dividido” (2005-2008 bajo Aníbal Acevedo Vilá). Si hay una legislatura PPD y un gobernador PPD, entonces hay “gobierno dividido” (2012-2016 bajo Alejandro García Padilla). Y, como en la actualidad, si hay una legislatura PNP y un gobierno PNP, también hay “gobierno dividido” (y no quiero discutir la distancia entre el ejecutivo y la Comisionada Residente). No hay esperanza de una acción conjunta para llevar al Congreso un solo mensaje de qué queremos.
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  3. La tercera desgracia es el bochorno de la corrupción, asunto que ha explotado a nivel internacional con el escándalo de la contratación de Whitefish.  De eso no necesitamos abundar mucho. Por los lugares recónditos de la Milla de Oro y en otros lugares particularmente cercanos a Fortaleza, el Capitolio y las alcaldías llevan a cabo el tipo de inversionismo político que desemboca en este tipo de contratos cuestionables.
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  4. La cuarta desgracia es que a pesar de que los puertorriqueños coincidamos en la mayoría de los remedios para la situación económica y política del país, la dinámica social nos reduce a la política chiquita “de cafetín” (como diría el Lic. Ignacio Rivera). Esto nos condena a dos cosas: 1. a no tener fijo un programa de país que no esté sujeto a los vaivenes partidistas y 2. a una desestabilización perpetua de la economía del país … con todo lo que eso conlleva, incluyendo el crecimiento de la pobreza, la emigración, el desempleo y la criminalidad.

En este blog tenemos la misión de mirar todos estos temas de manera crítica, escéptica, racional y científica. Sin embargo, con todo ello, nadie tiene la verdad agarrada por el mango y todos estamos sujetos a nuestros prejuicios de uno u otro grado. No obstante, debemos contribuir al menos pensar un nuevo país.

Sin pretender ser exaustivo ni ofrecer todas las respuestas o incluso acertar en todo, he aquí algunas de nuestras sugerencias.

Aclaración: Lo que sigue es un artículo para la discusión. No pretende tener todos los elementos que deberían entrar en juego ni tener la razón en todo. Gran parte de lo que se expone está fuertemente respaldada por evidencia científica. Otra parte intenta acertar (lo mejor informadamente posible) en torno a ciertos asuntos, pero puedo fallar en el intento. En suma, esta es la perspectiva de un filósofo puertorriqueño y no más que eso.

El estatus

En la radio suelen pulular ciertos llamados “infantes brillantes” de la política que se exasperan cuando se habla del tema del estatus, especialmente en lo que concierne a la economía. La solución, dicen ellos, no tiene nada que ver con el estatus; todo lo que hay que hacer es invertir en la educación, tal como hizo Singapur … y … “¡ya está!” Para que se entienda nuestra respuesta a este planteamiento “genial”, quiero recordar al padre de la economía política, Adam Smith cuando nos decía en el capítulo 3 de su fabulosa obra La riqueza de las naciones que la división de trabajo depende en gran medida de la extensión del mercado. Un corolario de esta tesis es que mientras mayor es la extensión del mercado, más oportunidades aparecerán para la creación de empleos.

Globo terrestre

Decía José de Diego que Puerto Rico forma parte de la bola del mundo. Esto era cierto para principios del siglo XX y también hoy día cuando prevalece un mayor rompimiento de fronteras mediante lo que suele llamarse “globalización”. Muchos de los primeros pensadores puertorriqueños decimonónicos se adelantaron a su tiempo. El ideal de la Confederación Antillana es un antecesor de ciertas ideas que se han estado discutiendo en Latinoamérica en relación con el Caribe. Este planteamiento que tomaba la forma de confederación política era respaldado por Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos y el mismo De Diego. Además, contrario a la mayoría de los políticos puertorriqueños actuales, los iluminaban los principios de la Ilustración, de la razón y las ciencias.

A pesar de ello, no fue por ahí que se desenvolvió la historia y no repetiré lo que ocurrió en Puerto Rico a nivel económico, social y político. Otros ya lo han hecho (Dietz; Irizarry Mora; Catalá Oliveras, Promesa rota). Puerto Rico ha tenido una vida centenaria bajo el coloniaje, primero bajo España y después bajo Estados Unidos. Dominados por este último desde 1898, su relación política fue definida con la aprobación de la Ley Foraker en 1900 y ha dictado la pauta de estos últimos 117 años.  A pesar de que los dos partidos políticos mayoritarios de entonces, a saber el Partido Federalista de Muñoz Rivera y el Partido Republicano de Barbosa, eran estadoístas, Estados Unidos decidió que Puerto Rico sería un territorio no incorporado. Como en todo, esta decisión del Congreso de los Estados Unidos se debió a una interacción de diversos intereses económicos, culturales y políticos. Tal proceso que desembocó en esta propuesta antidemocrática implica que Puerto Rico no es parte de, pero sí perteneciente a los Estados Unidos (Downes v. Bidwell 182 US 244 (1901)). El más reciente episodio que confirma una vez más de que ese sigue siendo el caso fue la reciente aprobación en el Congreso de la reforma contributiva republicana que considera a Puerto Rico como país foráneo para propósitos contributivos. La mal llamada “extensión” de la ciudadanía estadounidense no mejoró para nada ese tipo de relación colonial y sin esperanza alguna por la estadidad.

Entre 1898 y 2017 solo hubo un periodo de oro (1945-1995), pero sostenido por una economía puramente artificial. En la esfera política, el Congreso aprobó la Ley 600, por la que Puerto Rico pasó de ser un territorio no organizado a un territorio organizado. Se aprobó una “constitución” de avanzada local, pero que no estrictamente hablando la ley suprema de Puerto Rico. La “más que manda” es la constitución estadounidense, la misma que se rige por la famosa “Cláusula Territorial”. Evidencia de ello es la creación de una Junta de Supervisión Fiscal cuyos poderes son superiores a los de este gobierno precisamente por designio del Congreso de Estados Unidos.

A nivel económico, se creó todo un programa de atracción de capital estadounidense con Operación Manos a la Obra y que utilizó como herramienta principal la sección 931 del Código de Rentas Internas federal, que eximía a empresas estadounidenses del pago por contribuciones sobre ganancias en su territorio. Esto culminó en la sección 936, que eximía no solo sobre ganancias en Puerto Rico, sino también su repatriación a su compañía matriz. Esto le dio a nuestro archipiélago un oasis de prosperidad y urbanización desde mediados de los años cuarenta hasta los años noventa. Este esquema tiene poco que ver con el “bienestar” de los puertorriqueños sino a los intereses estadounidenses, especialmente en el contexto de la Guerra Fría.

Sí, es cierto que la educación universitaria y su atracción de las mejores cabezas de América Latina y España posibilitaron el avance intelectual y tecnológico que estimuló la economía del país, pero, contrario a lo que alegan infantes dotados en la radio, esa no era la única estrategia económica. Tal sugerencia no tiene en cuenta los siguientes factores:

  1. Para todos los efectos, en los años cuarenta, cuando comenzó el despegue de la inversión económica de Estados Unidos en Puerto Rico, nuestra metrópoli no tenía rival económico alguno fuera de la Unión Soviética. Europa y Asia estaban devastadas por la Segunda Guerra Mundial.
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  2. No habían en esa época tratados de libre comercio que otorgaran libre acceso al mercado norteamericano. Aun en los cincuenta y sesenta, el número de estos tratados era bajísimo.
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  3. Durante los años 30 y 40, en parte por razones militares y de dominio, Estados Unidos invirtió en infraestructura lo que permitió la posterior extensión de la energía eléctrica, acueductos y carreteras para toda la isla grande (véase la literatura al respecto en Rodríguez Beruff, Strategy; Rodríguez Beruff y Bolívar Fresneda).

Esta situación posibilitó dicha inversión y permitió por muchos años el eslogan del Partido Popular Democrático en torno al Estado Libre Asociado (ELA): mercado común, moneda común, defensa común y ciudadanía común.

Ya ese eslogan es totalmente inválido ante la realidad de la globalización:

  • Mediante el rompimiento de las fronteras económicas, hoy hay una complejísima red de tratados de todo tipo que permiten el libre comercio entre países y, por ende, el libre flujo de capital: la Unión Europea, NAFTA, CAFTA, la Unión Africana, el BRICS, la Organización de Cooperación de Shangái, Mercosur, UNASUR, AFTA, etc. Además, países como Chile, Perú, Singapur y otros, tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos. En el caso de República Dominicana, no solo tiene libre acceso al mercado estadounidense, sino también es objeto de inversión china y tiene libre acceso al mercado europeo. El mismo Dr. Joseph Stiglitz en la Universidad de Puerto Rico que nos dijo que la creación de NAFTA fue un gran shock económico para Puerto Rico.
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  • La Unión Europea tiene el euro como moneda de cambio. Panamá y Ecuador tienen el dólar estadounidense como moneda oficial. Argentina tuvo el dólar como moneda oficial y cuando no le convino volvió a su actual peso argentino. Sin embargo, como afirmaba el Dr. Joseph Stiglitz en la Universidad de Puerto Rico, estar atado a una moneda que no se controla es un gran problema para las finanzas locales. Esto también ha sido señalado como un problema por otros economistas (Collins, Bosworth y Soto-Class 20, 29).
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  • Estados Unidos tiene tratados de defensa con varios países del mundo.
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  • Debido a los tratados de libre comercio que se han establecido a nivel mundial, el asunto de la ciudadanía se ha flexibilizado, aun en el caso tan conservador como el de Estados Unidos. Ya la doble ciudadanía o más se están volviendo cada vez más comunes. Así lo reconoce la jurisprudencia estadounidense (Kawakita v. United States, 343 US 717 (1952)).

Ante este panorama el ELA ha sido un rotundo fracaso. Por todo lo mencionado, Puerto Rico no puede competir efectivamente a nivel global. Si lo que quiere su máximo desempeño en el mercado tiene que trabajar con el asunto del estatus. Puerto Rico en este momento no tiene en sus manos las variables económicas fundamentales para su revolución económica. En el presente, el gobierno federal domina: seguro social, retiro, servicio militar, moneda, inmigración, emigración, zonas de desastres, concierto de tratados políticos, militares o económicos, cabotaje, poder arancelario, regulaciones de bancos, puertos, comunicaciones (televisión, telefonía, internet), política contributiva, salario mínimo, política exterior, entre otros.

Todo esto nos ha impedido insertarnos de manera efectiva en los mercados mundiales, por lo que quedamos cada vez más aislados del mundo, incluyendo el mercado estadounidense. Se nos hace cada vez más difícil atraer capital por tener competencia con países como Singapur e Irlanda.  Nuestra exportación se ve paulatinamente reducida en la medida que muchos países del mundo han adquirido libre acceso al mercado que nos dábamos el lujo de lucirnos de que teníamos un “exclusive“. La ley de cabotaje contribuye sustancialmente al problema, costándonos desde una cantidad de $700 millones hasta, de acuerdo con la economista Rosario Rivera, cerca de $1.5 mil millones al año.

No hay acceso a los mercados y se nos cierran oportunidades, lo que significa que el problema del desempleo se agravará.

A pesar de ello, entre muchos líderes populares, hasta otros “analistas” que andan por ahí diciendo que lo del estatus es secundario … que primero hay que hacer a Puerto Rico rico (perdonando la redundancia) y después hablar del estatus. Sin embargo, después de ver este panorama del lugar cada vez más marginal que ocupa nuestro archipiélago en el mundo por falta de poderes, ¿me pueden decir en serio que el estatus es puramente secundario? ¿En serio? ¿”El estatus no tiene nada que ver”, pero Estados Unidos nos impide ir a la quiebra o forjar una ley de quiebras local? ¿”El estatus no tiene nada que ver”, pero el Congreso utiliza su poder para imponer por encima de nuestra Constitución una junta fiscal para que le paguemos a los bonistas?… ¿pero que tenemos que ir al Congreso para solicitarle beneficios especiales para “salvar” nuestra economía (ni tan siquiera para estimularla)?

Mientras tanto, la Comisionada Residente recibió el puertazo en sus narices recientemente por parte de una mayoría republicana congresional ante la propuesta de considerar a Puerto Rico “doméstico” como una manera de colar la estadidad por la cocina. La Comisión de la Igualdad (un Plan Tenesí “wannabe“) está silente y predecimos que este organismo no logrará nada. Los plebiscitos no han sido más que un mal gasto de dinero. El Congreso insiste en tratar a Puerto Rico como un país foráneo. A esto combínese la aserción del Presidente Donald Trump en su visita a Puerto Rico en que decía sin el menor signo de bochorno que los puertorriqueños le cuestan a los Estados Unidos. Esto no pinta bien ni para el estadoísmo ni para los que abogan por un ELA con “unión permanente”. Por otro lado, el independentismo y el libre asociacionismo, ambos abogados por la soberanía separada, están en una posición minoritaria y sumamente dividida. Sobre esto, la periodista Wilda Rodríguez ha dicho más que suficiente al respecto y en unas partes de su artículo da en el clavo:

Ese ha sido nuestro talón de Aquiles. Que no nos podemos explicar la independencia desde aplacar las necesidades de la gente, sino desde nuestra retórica intelectual del socialismo y el patriotismo, que puede ser bastante lúgubre.

Cuando nos piden explicar cómo sería la economía en la república no podemos responder con un tratado de economía. Tenemos que hablar en arroz y habichuelas y no lo hemos sabido hacer porque nos empeñamos en explicar primero lo que es la lucha de clases y el neoliberalismo. En que hagan primero profesión de fe contra el coloniaje y por la muerte del tirano. Cuando llegamos a la respuesta concreta ya el paisano está roncando o se nos ha ido del lado.

Un país sumido en la desesperación, en gran parte por el problema del estatus encuentra el inconveniente de divisiones incluso dentro de los partidos y las ideologías políticas. Cuando se va al Congreso de los Estados Unidos, la respuesta (o mejor dicho, la excusa) es siempre la misma: “Pónganse primero ustedes de acuerdo y después vengan a hablar del estatus.” Lo más cercano a una solución a este problema es una Asamblea de Estatus (o una Asamblea de Pueblo) que sirva de mecanismo negociador con el Congreso de los Estados Unidos para que el mudo hable claro en torno a las opciones que está dispuesto a darle a Puerto Rico. Esta es una idea que debe fomentarse y explicarse bien en “arroz y habichuelas” al pueblo, no solo hacerle ver cómo el problema del estatus afecta cada esfera de su vida, sino que se le explique esta herramienta jurídica procesal, para empujarla al liderato de los partidos grandes (ambos sumamente reacios a llevarla a cabo). Coincido con la periodista Rodríguez de que esto debe hacerse en coordinación política con los boricuas que residen en Estados Unidos. De otra manera, el Congreso no tomará este asunto en serio.

Es importante recalcar que si se hace o no de acuerdo al Derecho Internacional en cada detalle no debe ser pretexto para una movida política potencialmente importante para la descolonización de Puerto Rico. El purismo en los movimientos políticos raras veces ha llevado a algo productivo.
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Política energética

NuScale

Representación de una central nuclear modular NuScale (Fuente: NuScale Power).

Cualquier interés por resolver problemas energéticos debe mirar el tema desde un lente genuinamente científico. Se debe forjar una red que provea energía estable y barata. Uno de los graves problemas que nos impide atraer más efectivamente capital extranjero es el costo de la electricidad. Es claro que no importa el programa futuro para la energía eléctrica, habrá una transición a dos cambios fundamentales de la energía eléctrica: la creación de microredes y la transición a gas. En cuanto a lo primero, el huracán María ha revelado lo ineficiente que es la estructura centralizada actual, por lo que la creación de microredes será un gran adelanto.

Por otro lado, todos están de acuerdo desde hace más de una década de que Puerto Rico debería llevar a cabo su transición de petróleo a gas como fuente energética principal. En opinión de los ambientalistas, la provisión de gas es mucho más eficiente tanto energética como ambientalmente, pero debe ser en todo caso una medida temporera (con esto estamos totalmente de acuerdo). El consumo de gas no despide el nivel de gases de invernadero del carbón o del petróleo, además de que no contamina tanto el ambiente y su extracción es relativamente segura. Sin embargo, eso no lo detiene de despedir gases de invernadero a la hora de consumir, pero recordemos también el problema de coladeros de metano, un gas de invernadero peor que el bióxido de carbono.

De lo que claramente discrepamos de nuestros amigos ambientalistas es en cuanto a la futura transición de gas a “energía renovable”. Depende de la energía renovable que estemos hablando. El uso de plantas hidroeléctricas y quema de biomasa pueden ser algo prometedoras, aunque en el caso de esta última, depende de cuál biomasa y el grado de contaminación del ambiente. Los paneles solares son buenos para reducir consumo de combustibles fósiles en algunos lugares individuales, tales como Casa Pueblo. Compañías grandes como Google quieren depender de tecnología solar, pero usando ineficientemente grandes espacios para ella.

Desde un punto de vista ecomodernista queremos reducir lo mejor posible los espacios de actividad humana y maximizar los de la naturaleza. El problema de la intermitencia eólica y solar, además del enorme costo de las baterías de resguardo y su intermitencia es que su mantenimiento de todo el sistema es todavía bastante costoso y ocupa mucho espacio que de otra manera serían para dejárselo a la naturaleza. En Puerto Rico sí debe haber lugar para todas estas opciones. Lugares como Vieques y Culebra se beneficiarían con energía de viento y placas solares. Sin embargo, para el nivel de alta demanda energética del país, no solo de individuos sino de áreas industriales y centros comerciales, esto claramente no es suficiente.

Puerto Rico necesita moverse del gas a una coordinada red de renovables y otras fuentes energéticas que estén respaldadas con energía nuclear. También debemos considerar la exploración de fuentes geotermales, pero la tecnología ha avanzado hoy lo suficiente como para considerar la nuclear como más viable económicamente y la más segura. Como hemos visto en nuestro artículo sobre el fracaso del programa alemán de apagar todas las plantas y sustituirlas por renovables, el no tener en cuenta esta importante fuente de energía contribuye al consumo de carbón y otras fuentes de gases de invernadero. A finales del año pasado, un economista alemán de alto calibre, anunció el fracaso inevitable del Energiewende. El otro caso de ello es California, cuya insistencia en cerrar plantas nucleares le ha llevado a consumir más carbón, muy a pesar de su inversión en renovables.

En la revista Forbes en su versión cibernética, se ha hecho una muy buena sugerencia de ir pensando en utilizar en un futuro las plantas modulares que pronto podrían ser autorizadas por agencias federales tales como las de NuScale Power. Este tipo de planta está habilmente diseñada para utilizar la física como motor de la energía nuclear mientras que simultáneamente es su salvaguarda en caso de cualquier incidente (terremoto, huracán, etc.) que afecte el servicio eléctrico. En otro artículo hablamos de los detalles de esta planta. Para todos los efectos, es un reactor a prueba de accidentes nucleares.

 

Bajo este régimen libre de gases de invernadero y con una reducción considerable de contaminantes al medio ambiente, podríamos utilizar carros eléctricos sin preocuparnos por sus efectos al medio ambiente.

Una estrategia como esta, podría no solo convertir la red de electricidad de Puerto Rico en una de las más estables, sino que también su bajo costo podría hacerlo más atractivo para el capital foráneo, más rentable para los negocios locales y (¡quién sabe!) nos podría convertir en mejores exportadores de energía eléctrica. En este aspecto, deberíamos seguir la pauta dejada por Francia, en vez de imitar los intentos fracasados de Alemania y California. Además, debemos explotar mejor a PrepaNet para que compita más efectivamente en el mercado tanto local como internacional.

Nevis y Monserrat, más pequeñas que Puerto Rico han iniciado proyectos de energía geotermal. Algunos amigos han sugerido explorar esa alternativa seriamente. Sin embargo, se debe ver el asunto de su rentabilidad. Establecer energía termal en esas islitas no es demasiado costoso ya que están en zonas volcánicas, no así Puerto Rico. Algunos plantean el nivel de electricidad derivada de energía termal en el futuro sería muy bajo.
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Agricultura

En Puerto Rico, el sector agrícola vive sus momentos más difíciles, especialmente cuando el huracán María arruinó áreas agrícolas en el 2017. A pesar de ello, desde mucho antes de los efectos del meteoro, la agricultura del país se ha enfrentado a tres serios obstáculos para su desarrollo. El primero es la entrada cada vez mayor de productos de Latinoamérica y de otros lugares al mercado estadounidense y otros gracias a los tratados de libre comercio. El segundo, es un buen sector del pueblo que subestima el valor de la producción agrícola para las necesidades alimentarias de Puerto Rico. El tercero, son sectores políticos que desean rechazar y demonizar ciertas formas de tecnología que podrían ser beneficiosas para los agricultores y el medio ambiente.

Estos últimos desean regresar a momentos de antaño en que todo el mundo vivía más feliz, estable y saludable. Desgraciadamente, las estadísticas no favorecen esta interpretación del pasado, especialmente los que tienen que ver con la longevidad promedio en Puerto Rico. Hoy comemos mejor y tenemos mejor salud que en cualquier otro momento de nuestra historia.

Promedio de Expectativa de Vida - Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Promedio de Expectativa de Vida – Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Además, la lectura de La charcaGarduña de Manuel Zeno Gandía y La resaca y La llamarada de Enrique Laguerre (solo varios de muchísimos ejemplos de la literatura puertorriqueña) aclarará cualquier duda en torno a cuan “felices” éramos en el pasado. Es más, el retorno “a la naturaleza” sin electricidad ni vida urbana que ha representado estos últimos meses ha deteriorado el ánimo de los puertorriqueños, hasta el punto que varios han ido a otros países (especialmente Estados Unidos) donde sí hay electricidad. Cualquier retorno a las condiciones del siglo XIX sería objetivamente detrimental para los puertorriqueños.

Aquí abogamos por políticas con base en evidencia científicamente cualificada y, si se puede, con  base en  el consenso de la comunidad a nivel internacional. He aquí lo que la evidencia cientifica nos tiene que decir al respecto:

  • La Revolución Verde (siguiendo la pauta establecida por José Miguel Mulet, la segunda y tercera revoluciones verdes) ha salvado la vida de miles  de millones de personas alrededor del mundo, un logro que desafía las predicciones malthusianas más pesimistas (Mulet, ComerTransgénicos). Hoy día están muriendo de hambre cerca de 800 millones de personas, pero sin la Revolución Verde hoy estarían muriendo 2.1 mil millones (Lacadena 422). Esto no significa que todo sea perfecto, ya que algunos pesticidas y fertilizantes producidos a nivel industrial crean problemas de salud y al medio ambiente (piénsese en las zonas muertas del golfo de México). Sin embargo, sin la Revolución Verde, la devastación natural hubiera sido mucho mayor a la hora de alimentar la humanidad.
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  • Hay un consenso muy bien establecido en las ciencias que la agricultura orgánica no es muy productiva, que no añade valor nutricional significativo a los alimentos y que es imposible escalarlo sin  dañar muy buena parte de la naturaleza. La segunda revolucion verde ha logrado achicar el tamaño de la tierra necesario para los cultivos en  general, dándole así mayor espacio a la naturaleza, algo que es positivo  desde nuestra perspectiva ecomodernista. Contrario a lo que muchas veces se repite en línea, la ONU no favorece la agricultura orgánica para el futuro en gran medida por las razones ya estipuladas. Experiencias recientes con los alimentos orgánicos revela que su rendimiento es significativamente menor, por lo que para alimentar la población mundial actual se requeriría más inversión energética y mayor consumo de recursos naturales (véase este ejemplo en que rehusar utilizar ciertos pesticidas sintéticos implica mayor consumo ineficiente de agua y no es la primera vez que ocurre en Hawaii). Ambos factores siempre implicarán mayores costos para los consumidores que los alimentos producidos por la agricultura convencional. En caso de “acaparar el mercado”, la producción orgánica inevitablemente cerrará la puerta alimentaria a millones de personas y veremos la cifra de 800 millones de hambrientos subir considerablemente. Además, el uso de composta contribuye al cambio climático, ya que suele liberar metano. Aun así, algunos  sectores políticos del país  desean repartir tierras para uso “agroecológicos” y fomentar las cooperativas agrícolas. Aunque no nos oponemos en principio a medidas como esta, debemos tener cuidado de aprender de experiencias similares en otros países. De eso hablamos en otra entrada de este blog.
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  • Como definimos en  otro  artículo, cuando hablamos de organismos  genéticamente  modificados (OGMs) nos estamos refiriendo a los alimentos transgénicos y a los que se han modificado por ARNi. El consenso científico es  firme en que no hay evidencia alguna de que los OGMs sean menos seguros que los alimentos convencionales. Aun cuando tenemos claros casos de enfermedades y muertes registrados a nivel global debido a los alimentos orgánicos (véase el caso de la llamada “Crisis del Pepino“), el total de animales y de seres humanos enfermos o muertos que han sido afectados por el consumo  de OGMs no ha despegado de cero. En lo que concierne a la agricultura, el testimonio de la inmensa mayoría de los estudios, metaanálisis y revisiones científicas que se han hecho dan testimonio de que ha sido para mejor. En general, los OGMs han representado mayor eficiencia de de uso de terreno en cuanto a inversión de energía y rendimiento. Además, el testimonio de la inmensa mayoría de los agricultores es que ha mejorado su calidad de vida por varios factores: el aumento de ingreso económico neto que representa el mayor rendimiento, la reducción de pesticidas (especialmente insecticidas), el uso de pesticidas menos tóxicos (yerbicidas como el glifosato), la mejora en  salud, entre otros factores. En la India (donde irónicamente se alega que hay suicidios por los transgénicos), hay mayores índices de mejoría de vida: los agricultores producen más y adquieren más terrenos, sus hijos pueden ir a la escuela, comen más, etc.
    Agricultores de algodón Bt vs. los de algodón no-Bt

    Agricultores de algodón Bt vs. los de algodón no-Bt (Fuente: Qaim y Kouser, “Genetically” 2).

    Se puede constatar precisamente esto mismo a nivel mundial en los países llamados “en vías de desarrollo”.

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    Beneficio para los agricultores pobres

    Beneficio para los agricultores pobres (Klümper y Qaim, “A Meta-Analysis” 5)

    Ejemplo de ello también lo vemos con los cultivos de berenjena transgénica, que aumentó el ingreso de sus cultivadores en Bangladesh mientras que lograron reducir el uso de pesticidas por un 80 % o más.  Lo mismo se puede decir de la papaya transgénica (la Papaya Rainbow) que salvó la industria hawaiiana, sin hablar de la vida económica de los agricultores que habían sido devastados por un virus. Además, con la eficiencia de manejo de energía del cultivo de transgénicos, se ha podido evitar la emisión de cerca de 26.2 mil millones de kilogramos de bióxido de carbono a la atmósfera, lo que sería equivalente a evitar las emisiones de 11.9 millones de carros por un año (Brookes y Barfoot).
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    Todo esto indica que Puerto Rico debe usar la mejor tecnología disponible, incluyendo OGMs, CRISPR-Cas9 entre otros (mutagénesis inducida, hibridación, selección artificial, etc.) si desea exportar productos agrícolas lo más baratos posible (dada la realidad de la ley de cabotaje y la feroz competencia en el mercado estadounidense a nivel mundial) mientras que, simultáneamente le proveemos mejor ingreso para nuestros agricultores e impactamos menos el medio ambiente.

Sobre esta última sugerencia, espero muchas respuestas, especialmente de parte de la izquierda política y grupos ambientalistas. Algunos de ellos nos invitan a mirar a otros países. Pues, hagamos eso mismo. Bajo el gobierno de Lula da Silva de Brasil y de los Kirschner en Argentina, ambos gobiernos de izquierda convirtieron a sus respectivos países en potencias mundiales en relación con los alimentos modificados por ingeniería genética. De hecho, son las dos potencias mundiales de exportación agrícola provenientes de transgénicos después de Estados Unidos.

Países productores de OGMs en el 2016

Países productores de OGMs en el 2016 (ISAAA 5-6).

Recordemos también que la prensa cubana exageraba un poco cuando describía a los transgénicos como el genocidio de nuestros tiempos (¡¿?!) y se ha vendido la idea de que Cuba era un país que ha tenido “éxito” con la agricultura orgánica. Irónicamente era el país cuya población mayoritaria favorecía a los transgénicos (el 79 %, Paarlberg cap. 1) y es uno de los países que más invierte en biotecnología, incluyendo los transgénicos, gracias al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en la Habana  (véase esta noticia, esta, esta y esta). Después de que el presidente boliviano Evo Morales se pronunció por una Bolivia “libre de transgénicos”. También aprovechó la ocasión para hacer declaraciones homofóbicas como, por ejemplo, que los transgénicos eran responsables de la homosexualidad y la calvicie. A pesar de estas afirmaciones tan bochornosas ganándole el repudio internacional, firmó una ley contra los transgénicos. Sin embargo, ahora se discute en Bolivia la vuelta a la siembra de OGMs debido a los bajos rendimientos de la producción de cultivos no transgénicos. Aun con todo, la ley no era efectiva y señal de eso es la exportación de $1.2 millones en cultivos transgénicos en Bolivia (vea la tabla arriba). Tampoco le ha impedido firmar un acuerdo con Rusia para la creación de un reactor nuclear para la modificación genética de alimentos vía mutagénesis inducida y otros propósitos. Por cierto, también contempla la futura creación de plantas nucleares para proveer energía eléctrica. Bajo el gobierno de Rafael Correa se elevó a nivel constitucional una prohibición de alimentos transgénicos en Ecuador, decisión por la que se arrepintió. Ninguna de estas decisiones de estos gobiernos es un misterio; Correa nos dice al respecto.

Dejo fuera el tema de la desastrosa política antitransgénica de Venezuela para pasar a otras discusiones.

Para hacer una política realmente productiva en el área de la agricultura, parece necesaria una aproximación impositiva sobre terrenos baldíos para estimular el uso más eficiente de estos. Esto, en combinación con medidas inteligentes y no fundamentalistas de cuido de terreno que podemos aprender de los mundos convencional, orgánico y agroecológico, se pueden utilizar todo tipo de alimento genéticamente modificado (cualifiquen como OGMs o no), especialmente para atender los problemas más importantes de nuestros agricultores. Además, debemos incentivar la siembra de alimentos con mayor aporte calórico (esto me lo señaló una amiga agrónoma). Finalmente, no podemos excluir la siembra de organismos modificados genéticamente para la producción de medicamentos y vacunas.

En muchos casos se habla de la “soberanía alimentaria” como un eslogan que se utiliza en contra de compañías como Monsanto, Dow, Syngenta, etc. Este término se ha convertido en un concepto más propagandístico que otra cosa. Sembrar orgánico o agroecológico no nos va a dar “mayor soberanía” sobre nuestros suelos ni va a ser la clave de triunfo contra las “malvadas multinacionales”.

Dosis de realidad: mientras las multinacionales utilicen las medidas más eficientes de producción agrícola y los agrosoberanistas sigan utilizando las más ineficientes, ganarán las multinacionales siempre.

No hay soberanía alimentaria, porque no hay soberanía política (véase nuestra sección sobre el estatus arriba).

Soberanía alimentaria (bien entendida) es el poder que tiene un país de dictar política pública sobre sus suelos para la siembra, la venta y el comercio de alimentos. De eso es que estamos hablando. Aunque Puerto Rico ahora no tenga poder último sobre sus tierras y comercio de alimentos, sí tiene un espacio para establecer ciertos reglamentos para ello. Necesitamos una política que establezca un eslabonamiento más efectivo del capital foráneo con la economía local de manera que estas compañías contribuyan a Puerto Rico no solo contributivamente (y así desincentivar los excesos de los subsidios contributivos), sino también con la provisión de productos que realmente atiendan los problemas de nuestros agricultores dada la realidad tropical del país. Por ejemplo, la siembra de piña en Puerto Rico se halla seriamente amenazada por la costarricense, en parte por la participación de Costa Rica en el CAFTA (del cual Puerto Rico no participa, véase nuestra sección sobre el estatus). Una parte de esa amenaza se debe a que se quiere importar semillas de Costa Rica a Puerto Rico, lo que aumenta el riesgo de que aparezca una enfermedad a la que las piñas costarricenses son susceptibles. Sin embargo, podemos imitar la obra de Dennis Gonsalves y su equipo con las papayas de Hawaii, hacer nuestras piñas resistentes a dicha enfermedad y proveerlas libre de costo a un precio asequible a nuestros piñacultores. ¡Qué lindo sería ese panorama para ellos y cuánta ventaja tendría Puerto Rico a nivel global en ese caso!

En caso de entrar en conflicto entre los intereses de los agricultores con alguna multinacional, necesitamos que la Universidad de Puerto Rico sea la alternativa. Este fue el caso de la India cuando no pudo negociar con una subsidiaria de Monsanto precios más asequibles para nuevas variantes de algodón Bt transgénico. El sector público brasileño ha tenido un rol clave en el desarrollo de frijoles transgénicos resistentes a plagas tales como el virus de la mosca blanca. Muchas de estas semillas se proveen a muy bajo costo a los agricultores. ¡Eso es soberanía alimentaria!
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Otros factores a tener en cuenta

El uso de glifosato

Esta es una minucia, pero necesita discutirse. En un arranque a muchos sectores políticos del país, especialmente al independentismo, se quiere prohibir el glifosato con base en una declaración de una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) que en una monografía lo clasificó como probable cancerígeno (2A). Esta monografía y otros artículos sumamente cuestionables desde la perspectiva de la inmensa mayoría de los científicos (véase nuestra discusión de algunos de ellos aquí, aquí y aquí) están dictando política pública. La monografía ha sido desmitificada por científicos competentes y hoy hay un escándalo en torno a algunos de los autores y asesores del IARC por ello. De eso hablaremos en otro artículo.

En toda esta discusión se nos olvida que la OMS no está de acuerdo con su rama y lo mismo puede decirse de prácticamente todas las agencias de regulación de alimentos y salud más importantes del mundo. La OMS y la Organización de Alimentos y Agricultura de la ONU (FAO) no respaldan al IARC, asimismo la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA), Health Canada, la Autoridad de Seguridad Alimentaria de Europa (EFSA), la Agencia de Químicos Europea, el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania, entre otros. Hay estudios recientes, algunos de muy buena calidad, como los de cohorte, que no han encontrado incremento significativo de cáncer a personas expuestas al glifosato (véase este estudio). Todos los datos reseñados en revisiones científicas y metaanálisis no ha logrado establecer vínculo alguno entre el glifosato y el cáncer.

No obstante el consenso científico en torno al glifosato, se quiere prohibir. Usualmente el mantenimiento urbano los llevan a cabo los municipios. La experiencia del pasado y el presente nos dicen que sustituir el glifosato (sin justificación científica alguna) o el 2,4-D (otra sustancia relativamente inocua que se demoniza debido a su asociación con el agente naranja), conllevará mayores gastos para unos municipios que hoy día están quebrados. Si no pueden costearlos, entonces los asumirá un gobierno central, que también está quebrado. En otro artículo, hablamos del caso de Petaluma y de Australia. En una decisión más reciente, contra la evidencia provista por la EFSA, el presidente de Francia anunció que iba a prohibir el uso del glifosato. Italia irá por la misma ruta. Esto se hace sin haber evidencia alguna que señale que el glifosato sea carcinógeno, la movida es puramente de naturaleza política. Se propone como alternativa un yerbicida orgánico llamado ácido pelargónico. La evidencia disponible al respecto indica que es relativamente inocuo pero altamente costoso, no solo por el precio sino por ser menos efectivo, lo que implicaría mayor aplicación de la sustancia para que dé resultados equivalentes a los del glifosato.

La propuesta de la prohibición del glifosato en Puerto Rico, especialmente por parte del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y otros sectores, cuando su producción es muy barata por estar libre de patentes, sería un gravísimo error fiscal y salubrista. Hasta que sea inviable su uso para mantenimiento y agricultura por la aparición de resistencias, es todavía la mejor opción y la más costoefectiva para el país.
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La salud

Símbolo de salud

Imagen cortesía de Free Clip Arts World.

Se ha discutido a saciedad el problema fiscal del sistema de salud de Puerto Rico. Se añora los tiempos del sistema anterior legado por Guillermo Arbona, y  se hace evidente el costo del actual, que fundamentalmente data del gobierno de Pedro Rosselló. Debido a la situación fiscal del gobierno, si no se recibe dinero federal para financiarlo, el sistema de salud colapsará este mismo año en el 2018. Esto representará un desastre salubrista muy serio y un gasto adicional que los puertorriqueños no podremos costear.

Se quiere volver al sistema Arbona, al menos en cuanto a la regionalización de los servicios de salud. Sin embargo, también se ha promovido la idea de un sistema de salud universal como los hay en otros países del mundo. Hay sistemas mixtos tales como los de Singapur (lugar número 2 en eficiencia), Francia (lugar 15), Australia (lugar 10) y Alemania (lugar 39) y Canadá (lugar 16), aunque hay también de medicina socializada, como el Reino Unido (lugar 21) (vean esas cifras en Bloomberg). Hemos dicho al comienzo de nuestra discusión sobre la agricultura que hoy estamos comiendo mejor y gozamos de mejor salud que en cualquier otro momento de nuestra historia. Eso es estrictamente cierto. Sin embargo, estamos a casi a la par con Estados Unidos (lugar 50) y simultáneamente estamos peor que los países mencionados en términos de longevidad de vida. Esta gráfica nos lo dice todo.

Gráfica de expectativa de vida

Gráfica de expectativa de vida (Cortesía de Google y el Banco Mundial)

El pertenecerle a uno de los países más ineficientes en cuanto a la provisión de salud para su gente es un gran problema colonial, especialmente cuando bastante de nuestro sistema de salud actual se diseña con la esperanza de que reciba dinero federal.

Fuera de esto, el sistema de salud actualmente sufre de lo que el economista Robert H. Frank llamaba “la bifurcación de Darwin” (Darwin’s wedge): hay sistemas que permiten el tipo de competencia descrito por Adam Smith que desembocan en los precios más bajos posibles y sirven al individuo y a la sociedad; pero también hay sistemas en los que, por externalidades posicionales, la competencia genera mayores costos sociales aunque beneficie individualmente a unos cuantos (Frank, The Darwin 16-29). Los hospitales no compiten por precios más bajos, sino por más y mayor calidad de equipo y recursos médicos, lo que en ocasiones genera un enorme costo social, especialmente para cualquier paciente que se atienda en ellos. Simultáneamente, los seguros privados procuran brindar la menor cantidad de dinero posible en casos de emergencias de su clientela con el objetivo de beneficiar al máximo a sus accionistas. De estos esquemas procede el modelo de HMO y de “cuidado dirigido” (“managed care“) que ha dado mucho que discutir y que en ocasiones ha sido objeto de escándalo en los Estados Unidos.

Gasto en salud, % del PDB

Gasto en salud, % del PDB (Imagen cortesía del Peterson-Kaiser Tracker)

Gasto en salud per cápita

Gasto en salud per cápita (Imagen cortesía del Peterson-Kaiser Tracker)

Un seguro universal con pagador único o bajo ciertas formas mixtas de contribución privada y pública es la manera más eficiente de colocar restricciones a todos estos abusos del sector privado de la salud. Como resultado, en los países mencionados, el costo de cubrir a toda su población implica gastos públicos significativamente más bajos que el sistema estadounidense que beneficia tan solo una porción de su población. En Puerto Rico, el sistema de salud público tiene un intermediario que absorbe una buena cantidad del presupuesto que se asigna en aras de beneficiar a la gente que es demasiado pobre para pagar un seguro médico privado.

Cualquier futuro plan de salud probablemente involucrará un plan de transición bien estructurado que desembocará en un sistema que consuma menos recursos del fisco público y atienda las necesidades por regiones. El plan deberá enfocarse en la prevención y cubrir las necesidades básicas de los pacientes y el sector privado podrá vender cubiertas adicionales. Los ingresos de cualquier sistema que se establezca probablemente involucrará una política impositiva progresiva para poder mantenerse. El sistema actual sencillamente no es sostenible.

Para mayores detalles, véase como ejemplo la sección de salud del programa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), que de todos los programas de gobierno de los partidos existentes es la propuesta mejor detallada y elaborada.
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Desigualdad social

La desigualdad social ha sido un problema histórico (Toro; Segarra-Alméstica; Weiskoff y Wolff). Nuestra experiencia con María y las medidas de austeridad que incrementarán a medida que pase el tiempo no harán otra cosa que agravar más la situtación. Pertenecer a un país que, entre los industrializados, es el que más sufre de este mal no va a ser consuelo a nadie: el  0.1 % de su población en el 2007 tenía el mismo ingreso 220 veces mayor que el promedio del 90 % de la población más pobre; el 1% de los estadounidenses ganó 93 % de ingresos adicionales en el 2010 (después de la crisis del 2008) cuando se le compara al 2009 (Stiglitz cap. 1). Esto también se añade a otro mal a nivel global. De acuerdo con la organización Oxfam, 8 personas en el mundo ganan aproximadamente lo mismo que la mitad más pobre de la humanidad.

Aun antes del huracán y los estragos de las políticas austeras, Puerto Rico tenía un mayor grado de desigualdad económica por hogar que el estado más pobre de Estados Unidos, el Distrito de Columbia y el estado de Nueva York (Toro 38). La tasa de participación laboral es una de las más bajas del mundo (40 %), lo que lanza muy serias dudas en torno a la cifra de desempleo (noviembre de 2017) que solo atiende a aquellos que buscan empleos (10.8 %) (cifra del Bureau of Labor Statistics). Está demás decir que hay una cantidad considerable de personas que han optado por la emigración.

Aun antes del huracán María, gobiernos de los dos partidos mayoritarios optaron por proveer incentivos para atraer la inversión de ciertos millonarios, tales como John Paulson, quien participó en propiciar la debacle mundial del 2008. Esta estrategia económica no obtuvo resultado alguno a nivel macroeconómico y parece que lo que había detrás era la teoría reaganiana del goteo (trickle-down economics), una tesis 100 % libre de evidencia científica y que a nivel social ha logrado generar más desperdicio de riquezas por parte de las clases altas que beneficios sociales (Frank, The Darwin 158-160). La razón de ello radica en que el sistema capitalista libre de restricciones fomenta la competencia entre gente de clase alta en la que no gotea riqueza “hacia abajo”, sino más bien los costos. Mientras más gasten los de arriba, más gastan los de las clases sociales inferiores aunque estas no adquieran mayores ingresos. A esto se le conoce como “goteo de consumo” (trickle-down consumption) o “efecto del gasto” (expenditure cascade) (Bertrand y Morse; Frank, Falling Behind prefacio, cap. 1; Frank y Crook; Frank, Levine y Dijk).

Dado este hecho, no debería ser sorpresa que el puertorriqueño consume demasiado.  Barry Bosworth y Susan Collins señalan que esto se da en las esferas pública y privada (47). William J. Baumol reportó que para el 2004, los puertorriqueños gastaban cerca del 98 % de sus ingresos, algo que describió como un “love-affair with consumption” (74). Esto contrasta significativamente con países como Singapur, que tiene una política bastante agresiva de ahorro (40 % del ingreso nacional, Collado Schwarz 53). Gracias a estas medidas, cuando Singapur cayó en recesión económica por la debacle del 2008, pudo tomar medidas al respecto e invertir cerca de $14 mil millones en su recuperación. Los fondos provistos por el gobierno federal para el Plan para la Recuperación de Puerto Rico fue la mitad de esa cantidad (Collado Schwarz 28). Esto se debe a que debido a sus serias limitaciones fiscales, Puerto Rico tendía a utilizar dinero prestado para gastos recurrentes. El mal de la corrupción contribuyó a la debacle. Por ende, no había dinero para subsanar una depresión económica como la que sufrimos desde el 2006.

Este tipo de arreglo económico no puede remediarse si el país no logra conseguir la creación de más empleos debido a sus serias limitaciones comerciales cada vez más grandes dentro del contexto del ámbito internacional (véase nuestra discusión del estatus). Las transferencias otorgadas de parte del gobierno federal en Puerto Rico se destinan en parte a compensar por muchos de estos problemas estructurales que implica la presente relación territorial con los Estados Unidos, lo que nos condena a una situación de extrema dependencia.

Sin embargo, exacerbar el problema con una mayor desigualdad no beneficia a nadie. Aquí sugerimos el remedio propuesto por el economista Robert H. Frank de un impuesto por consumo distinto al que existe actualmente. Para Frank, se debería hacer un impuesto por consumo progresivo que reduzca el gasto excesivo que hay al tope de la sociedad y redistribuirlo en la forma de inversión en infraestructura, salud, educación, universidad, entre otros. Esta medida ayudará a matar varios pájaros de un tiro: reducirá el efecto del gasto, fomentará el ahorro, proveyendo a la banca dinero que posibilite la liquidez financiera y se contarían con mayores recursos para invertir (Frank, The Darwin 76-81). Joseph Stiglitz también ha sugerido remediar ciertas externalidades negativas vía impuestos por valor de terreno de una manera parecida a la sugerida por Henry George hace más de un siglo, aunque más abarcadora: se debe imponer también al uso de recursos naturales (cap. 8). Este tipo de impuesto es más efectivo en áreas urbanas.

Finalmente, tampoco debemos olvidar algo que el Centro para la Nueva Economía y varios economistas nos recuerdan: la necesidad de revaluar la política de exenciones contributivas. Los economistas no están seguros que muchas de estas exenciones y subsidios hayan rendido los frutos prometidos y que se ha creado todo un mercado de exenciones que beneficia a las multinacionales, pero no a Puerto Rico.
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Brecha salarial

En cuanto a la desigualdad por género, en Estados Unidos se ha reducido significativamente hasta el punto en que ya ha quedado una brecha muy estrecha entre la diferencia salarial entre hombres y mujeres. Esto significa que la mayoría de la diferencia de ingresos entre los hombres y las mujeres se debe a la libre selección de empleos por parte de las mujeres y el costo económico de dedicarse al cuido de los hijos. A medida que siga evolucionando la economía de ese país, se espera que la brecha de ingresos se reduzca todavía más.

Eso no significa que la discriminación contra las mujeres haya desaparecido, hay indicios de que permanece en ciertos círculos (e.g. Moss-Racusin et al). Sin embargo, hay mayor conciencia hoy de la necesidad de evaluar por mérito y no por aquello que esté entre las piernas. Ese ha sido el gran triunfo del movimiento feminista y de mujeres que han luchado por su espacio laboral.

En el caso de Puerto Rico, afortunadamente hemos seguido este patrón que se ha visto en muchos lugares del mundo. Sin embargo, con todo, economistas como el Dr. José Caraballo-Cueto, de la Universidad de Puerto Rico en Cayey y Eileen Segarra de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, han encontrado que aunque ha habido una reducción de la brecha salarial, y la mediana salarial de las mujeres supera a la de los hombres, todavía continúa existiendo. Esta discriminación se da en profesiones en las que abundan más las mujeres y las madres trabajadoras.

Los economistas aconsejan que para remediar algunas de estas situaciones hace falta enmendar la Ley de Igualdad Salarial para que también atienda casos de promociones a más altos puestos. También recomiendan la enseñanza de equidad de género en las escuelas públicas y privadas. Vale añadir a esta opinión que el marco teórico para esta enseñanza debe estar sujeta a una autocrítica a la luz del debate científico al respecto, ya que algunas de las discusiones que se contempla exclusivamente desde la perspectiva constructivista social sin mirar ciertos aspectos de la herencia genética y otros factores.
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Educación

No me siento experto para aconsejar en el campo de la escuela primaria y secundaria. Sí limito mi comentario a indicar que el propósito de la educación de Puerto Rico solo se puede definir si hay un programa de país que le dé sentido. Dado que han habido personas competentes e incompetentes que han dirigido el Departamento de Educación con cada vez mayor dificultades, en la mayoría de los casos por razones político partidistas, lo que conviene en todo caso es rehacer el sistema. ¿Cómo? Allí los expertos dirán su parecer, pero dentro del marco de un programa que le provea dirección al país. En este escrito, espero proveer parte de ese marco.

Torre de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras

Torre de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras

En cuanto a la Universidad de Puerto Rico, este debería ser uno de los grandes protagonistas de cualquier impulso económico de nuestro país. Tiene intelectuales y científicos de primera categoría que nos ayudan a entender la situación actual y ofrecer alternativas al público.

En el presente, su estructura actual se presta a vaivenes político partidistas debido a la manera en que se nombran los miembros de la Junta de Gobierno y de cómo fluye la dinámica de poder político desde ese organismo hacia los departamentos.  Esto necesitaría una reforma universitaria integral más democrática en que haya una relación dialógica entre la esfera pública representada por la Junta de Gobierno y los universitarios: que los directores sean electos por sus departamentos, los decanos por sus respectivas facultades y los rectores por los senados académicos. Simultáneamente se debería dar mayor autonomía política y fiscal a los recintos y estructurar la universidad a la nueva realidad económica de Puerto Rico.

Por otro lado, debe haber una nueva actitud de la facultad universitaria para dirigirse al público, es decir, dar a conocer lo que puede aportar a sus regiones de servicio y al país. Varios de los recintos universitarios, además de proveer educación, también han sido fuentes de soluciones para varias comunidades en nuestro archipiélago. Sin embargo, siempre podemos ofrecer más. Es mediante la Universidad de Puerto Rico y universidades privadas que se podría mejorar considerablemente la provisión de alimentos modificados genéticamente sea por hibridación, selección artificial, mutagénesis, transgénesis o CRISPR-Cas9: para que rindan más, metabolicen más efectivamente los nutrientes de los fertilizantes (¡o produzcan sus propios nutrientes!) o que emitan menos gases de invernadero, etc. Aprendiendo del sector agroecológico también se puede combinar esto con la búsqueda de medios más eficientes de reciclaje de fertilizantes, técnicas de intercultivos, rotación de cultivos, técnicas de reducción de usos de pesticidas, técnicas de no talado, u otros. Esto ayudaría a construir unas bases firmes para una futura soberanía alimentaria en el verdadero sentido del término.

Ya están en pie programas de investigación y creación tecnológica de avanzada que el público desconoce por completo. La ignorancia de tales asuntos es de tal magnitud, que debido al mal académico del archipiélago de marfil (término acuñado por David Sloan Wilson), los académicos mismos no sabemos en absoluto lo que nuestros colegas de otros departamentos o facultades están haciendo. A pesar de que hay conciencia en la academia de que esto es así y que debería publicarse más efectivamente, se ha hecho muy poco para eso. Hace falta mayor agresividad en la diseminación de información al respecto, especialmente en las redes sociales. Por pura observación podemos percatarnos que los puertorriqueños están dispuestos a reproducir noticias que nos llenan de orgullo cuando hay logro en los deportes, en la tecnología, la medicina y las ciencias.

Las humanidades deben jugar un rol importante a la hora de aportar al país. El arte, el drama, el cine y la música reviven a un país en ocasiones deprimidas como esta, nos unifica culturalmente, nos vincula con el Caribe y es fuente de admiración para aquellos que nos visitan de todas partes del mundo. No va a haber recuperación económica si decae o muere su espíritu cultural y nacional.

La Universidad no puede limitarse a ser un instrumento de creación de capital destinado a migrar al extranjero. Eso es inevitable en un ambiente en que las oportunidades de empleo son escasas. Por ende, científicos sociales, expertos en administración de empresas y otros deberían buscar aquellos espacios del mercado, especialmente en cuanto a la llamada “economía del conocimiento” que podamos exportar y que brinde oportunidades de eslabonar el capital extranjero a la economía puertorriqueña, además de crear oportunidades para que florezca la economía local.

Finalmente, la Universidad puede ser un centro importante de cultura libre, fomentando la programación de software libre o de código abierto para las distintas necesidades del país. A la misma vez, debe promover incentivos para la creación de literatura libre y conocimiento abierto bajo licencias permisivas que puedan servir de referencia para los estudiantes y al país en general (e.g. libros de física, de filosofía y de economía bajo licencias de Creative Commons). Esto beneficiará a los estudiantes a la hora de invertir en libros impresos o electrónicos, ya que actualmente están siendo explotados por las editoriales comerciales multinacionales.  Además, se deberían digitalizar y publicar en el ciberespacio las tesinas, tesis de maestría y doctorales para que estén disponibles al público. Organizaciones como la Universidad Complutense de Madrid tienen, desde hace mucho tiempo, una política semejante. Se pueden establecer también ciertas políticas de colocar en línea todo producto artístico, musical, dramático o literario que desde hace años no se explotan comercialmente.
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Predicciones (nota cínica)

Esta es mi lista de deseos para este año. Sé que casi nada de esto se cumplirá en absoluto:

  • En cuanto al estatus, el gobernador está determinado a utilizar la futura fracasada Comisión de la Igualdad. Así que este será el curso de acción divisivo del país, no una Asamblea de Status.
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  • “¡¿Reactor nuclear?!  ¡NO! No queremos un Fukushima en Puerto Rico.” Así saldrán las hordas ante la propuesta, sin evaluar la planta modular NuScale ni averiguar cómo compara con el famoso reactor de Japón. Solo quieren “las renovables”, lo que nos va a estancar en el consumo del gas para el futuro.
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  • En cuanto a la agricultura, fuera de permitir que las multinacionales experimenten con los transgénicos, el gobierno no tocará ese asunto ni con una vara larga porque la propuesta es altamente impopular. Pues, seguiremos perdiendo ante una feroz competencia en el mercado mundial ni proveeremos a nuestros agricultores la mejor tecnología posible para beneficiarles.
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  • Sobre el sistema de salud … pues, colapsará y a Dios que reparta suerte. Solo el universo sabe si en el futuro se hará una reforma de salud apropiada.
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  • Sobre la brecha salarial, la legislatura (especialmente la Cámara de Representantes) tiene un liderato cercano al fundamentalismo cristiano, no se fomentará la educación con perspectiva de género ni se ocupará de atender los problemas de ascenso de mujeres a puestos más altos.
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  • El compromiso que los partidos mayoritarios han mostrado hacia las élites de Puerto Rico le disuadirán de adoptar un impuesto por consumo progresivo y tampoco estará inclinado a una imposición por valor terrenal.
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  • La educación seguirá desorientada sin un programa de país y lo mismo ocurrirá con la Universidad de Puerto Rico, que es un microcosmos de lo que ocurre a nivel macro.

No me creo Rukmini, pero creo que acertaré en la mayoría de los casos. ¡Feliz Año Nuevo!
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El gobernador, Alemania y la energía nuclear

La situación del país y la consulta con Alemania

Tras la mala noticia de que la reforma contributiva de Donald Trump se aprobaría sin ciertas concesiones especiales para Puerto Rico, el país se prepara para su próximo “huracán” fiscal, que consistirá seguramente de un proceso de “phase out” de ciertas corporaciones foráneas controladas (CFCs) estadounidenses para evitar un impuesto de 12.5 % sobre cualquier ganancia obtenida por concepto de patentes y marcas comerciales. Para todos los efectos, a menos que se provea en el futuro algún tipo de alivio contributivo dentro de la relación colonial entre Puerto Rico y Estados Unidos, toda esperanza para restaurar la economía se ha desvanecido para al menos la próxima década. De este momento en adelante, esperamos que bastante de la futura discusión de mejoras económicas no pase de “jugar a la política”. A menos que cambien ciertas variables cruciales para mejorar la salud fiscal de nuestro archipiélago, no va a haber gobernador o junta fiscal que pueda hacer algo por mejorar la situación.

Sin embargo, como me dijo un querido amigo en el Viejo San Juan hace más de una semana, aun si hubiera pasado alguna excepción para las CFCs establecidas en territorios como Puerto Rico, parece que también se irían. Sin energía eléctrica funcional, sería muy difícil mantener ese atractivo que las mantiene aquí. Sería una torpe política energética el descansar en la capacidad de drenaje económico que supone operar con base en plantas eléctricas ruidosas consumiendo diesel.

La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) ha lanzado un “plan de modernización” de $17.6 millardos que consiste básicamente de intentar restaurar la electricidad y una transición a microredes, ambas cosas muy necesarias. A la luz de esta realidad, el gobernador ha estado buscando alternativas. Como hemos visto, ha mostrado sumo interés en la inversión de Elon Musk para proveer baterías y paneles solares. De ello escribimos aconsejando suma cautela, ya que no necesariamente solucionará la estabilidad e infraestructura de la AEE. También hicimos un breve análisis del tipo de islitas en la que invirtió con sus famosas baterías y resulta que tienen una población y densidad poblacional menores que las de Puerto Rico. Nuestra sospecha se ha confirmado con reportes recientes de apagones en el sur de Australia, donde Musk pretendía resolver un problema de interrupciones eléctricas frecuentes. Los subsidios recibidos por Tesla en ese país (suman $50 millones) no han rendido fruto ante las tormentas eléctricas y desperfectos con los molinos de viento. Al apagar sus plantas de carbón, estos molinos no tenían respaldo, por lo que ahora los australianos parecen estar en igual condición que antes de la instalaciones de Tesla. Solo el tiempo dirá si a la larga esta fue una buena inversión del estado. En cuanto a la donación de las baterías Tesla al Hospital del Niño, hasta donde hemos visto no ha salido nada en la prensa local en relación con su efectividad, aunque no sorprendería si ha ayudado a esa institución. Eso esperamos.

Ahora el gobernador Rosselló ha puesto su vista en Alemania, hoy día considerada uno de los centros más importantes de inversión en energía renovable del mundo. En un artículo de Caribbean Business fechado el 5 de diciembre de 2017, se nos dice que el Departamento de Desarrollo Económico reveló una alianza entre Puerto Rico y Alemania a la luz de los acontecimientos recientes en relación con el desastre dejado por el huracán María. Este vínculo con el estado alemán Baden-Wurttemberg colaborará con las universidades locales para hacer un estudio abarcador y así identificar las necesidades de Puerto Rico y desarrollar un “modelo bioeconómico autosustentable”. Esto incluye el establecimiento del uso de energía renovable por parte de la red energética de Puerto Rico. Estas medidas han sido vistas con beneplácito por organizaciones tales como la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, German Trade & Invest y  Enterprise Ireland.

Hay que decir que no está mal la idea de utilizar desechos agrícolas como combustible, aunque algunos expertos y activistas en medidas verdes han levantado una bandera roja ante la explotación de ciertas formas de biomasa como “solución verde”, ya que parecen fomentar la contaminación del ambiente y contribuir al bióxido de carbono en la atmósfera.

No obstante, se pueden levantar dudas también en torno a cómo Alemania invierte su capital en renovables, especialmente ante la política conocida como Energiewende que proyecta el cierre de todas las plantas nucleares de ese país y ha invertido una enorme cantidad de recursos en energía renovable.

¿Quiere el gobernador ensayar en Puerto Rico un Energiewende?
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Mientras tanto, Francia dice “Gracias, pero no gracias” a un posible Energiewende

Si algunos escucharan a ciertos políticos y comentaristas en la radio, parecería que la energía alemana funciona casi todo con renovables.  Cuando toca el tema (en muy raras ocasiones), Doña Miriam Ramírez de Ferrer, figura eminente en el estadoísmo, se escandaliza en torno a cómo el uso de las renovables en Puerto Rico es tan pobre, mientras que Alemania (que tiene tan poco sol) tiene una red eléctrica que funciona tan bien con la energía solar. No es la única que piensa así, hay vocales de todo el espectro político en torno al éxito que este territorio europeo ha tenido con las renovables. A cada rato salen memes en Facebook diciendo que las renovables “excedieron” el consumo de electricidad, aunque olvidándose que se refiere a la totalidad de los que consumen esa energía, no a la totalidad de los consumidores de elctricidad del país. También beben de las aguas del Leteo al no tener en cuenta otros factores que discutiremos.

Emmanuel Macron

Emmanuel Macron. Foto cortesía del Servicio de la Prensa del Presidente de la Federación Rusa (CC-BY 4.0)

Mientras perdura este “hype” y el gobernador desea fortalecer la red eléctrica junto a un estado alemán, el Presidente de Francia, Emmanuel Fréderic Macron, dice, “No gracias” a la implementación del Energiewende en su país. La razón de eso es bien sencilla, sus plantas nucleares proveen la mayoría (74.5 %) de la electricidad y es energía limpia que no emite bióxido de carbono. Nos dice Macron, según citado por Reuters:

No idolatro en absoluto la energía nuclear. Pero pienso que debemos escoger las batallas. Mi prioridad en Francia, Europa e internacionalmente es el bióxido de carbono y el calentamiento (global)….

[La energía] nuclear no es mala por emisiones de carbono y es la medida más libre de carbono que produce electricidad junto a las [fuentes] renovables.

De hecho, esto es correcto, Francia ha reducido las emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera significativamente. Esta reacción de Macron es plenamente consistente de presidencias anteriores en relación con la presión de los grupos verdes europeos. Un comunicado dado a conocer por Wikileaks revela que el gobierno de Nicolás Sarkozi permitió la oposición de los verdes a los transgénicos siempre y cuando redujeran la presión política contra las plantas nucleares (véase el número 10 de dicho comunicado de España a Estados Unidos).

Comunicado de España a Estados Unidos

Comunicado de España a Estados Unidos. Imagen de J. M. Mulet.

¿Por qué se empecina Francia en defender sus fuentes nucleares y no se mueve a las renovables como ha hecho Alemania? ¿Acaso no se da cuenta de lo que ocurrió en Fukushima como algo que potencialmente podría pasar en esa nación germánica?
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El resultado del Energiewende alemán … más consumo de energía fósil y nuclear

La fantasía de que la mayoría de la energía eléctrica en Alemania proviene de la energía solar o eólica se desvanece al enfrentarnos a los números.

Generación de energía eléctrica en Alemania.

Generación de energía eléctrica en Alemania. Cortesía de Strom-report.de (CC-BY-ND 4.0).

Como podemos ver, tal convicción en torno a ciertas renovables es una apreciación muy superficial de la situación. Nada más con ver esta gráfica provista por las autoridades públicas sobre el estatus de la generación eléctrica en el 2016 revela que más de la mitad (52.2 %) de la energía alemana proviene de combustibles fósiles. En la lista aparece algo llamado “lignito“, este es el peor tipo de carbón que existe que combina dos aspectos fatales: es muy barato y es alto en emisión de bióxido de carbono. Veremos después por qué Alemania se ha visto obligada a utilizarlo.

Se argumentará a todo esto que de todas formas, Alemania está teniendo éxito, ya que su reducción de emisiones de gases de invernadero en Alemania de 2004 al 2010 se redujo un 10.3 % en relación con Francia (8.4 %). Sin embargo, esta apreciación no tiene en cuenta que la mayoría de la energía en Francia es limpia. Tengamos en cuenta las siguientes cifras energéticas de ese país: nuclear-74.5 %, hidroeléctrica-16.3 % y termal-9.1 %. Todo esto suma un total del 99.9 %. El restante 0.1% incluye la provisión de energía por parte de placas solares y molinos de viento. En ese contexto, el porcentaje de reducción de emisión de carbono en Francia de un 8.4 % lo convierte en un país obsesionado por salvar el planeta de verdad (¡como debería ser!)

Claramente esta no es la realidad de Alemania. La cifra de 10.3% en el caso de Alemania solo es válida hasta el 2010 y después, como pueden apreciar, los números en torno a la emisión de bióxido de carbono no son alentadores.

Año – Emisión de CO2 (MTOE)

2010 – 762
2011 – 748
2012 – 755
2013 – 760

No solo eso, sino que vemos un patrón como este desde que comenzaron a decomisar las plantas nucleares alemanas por presiones políticas de los grupos verdes. Desde entonces, ha aumentado el consumo de carbón.

Entonces, ¿qué ha hecho Alemania con las renovables? Sin lugar a dudas, desde que la canciller Ángela Merkel ha actuado por presión de los verdes, se ha continuado la política (ya establecida desde principios de los 2000) de invertir en energía solar y eólica. Por ejemplo, Alemania ha invertido 100 mil millones € (es decir, cerca de US$130 mil millones) en placas solares, lo que demuestra su agresividad en dicha medida energética. ¿Resultado? Consulten la gráfica ya provista: la energía procedente de las placas fotovoltaicas no excedió el 6% en el 2016 (véase Frondel at al., 2014). Es decir, para proveer 6 % de energía solar tuvo que invertir más de $130 mil millones. ¿Tiene esto sentido económico?

Es más, ¿tiene esto sentido ambiental? Debido a que no ha podido sustituir rápidamente la energía nuclear que clausuró en favor de la energía solar, ese país no  ha tenido más remedio que abrir las centrales de carbón, incluyendo las de lignito. Ahora Angela Merkel está atrapada políticamente en relación con este tema ya que ella necesita una coalición con los grupos verdes. El problema es que ellos le pidieron que cerrara las centrales nucleares y ahora le piden que cierre las de carbón.  Desgraciadamente para ella, las leyes de la física no le prestan atención a los sondeos de opinión pública ni a quién saldrá favorecida en las próximas elecciones alemanas.

Ahora bien, dejando a un lado el hecho de que la fabricación masiva de placas solares es altamente tóxico y que parece que va a ser una fuente tan importante de una futura “basura electrónica” (en inglés “e-waste“)  que ha alarmado a Japón, ya es un hecho que las medidas “verdes” de Merkel al respecto van a hacer que Alemania no llegue a su meta de reducción de emisión del gas de invernadero. Esto es algo ya ampliamente aceptado por la comunidad científica y “think tanks” como Agora Energiewende, Oxfam y otros. Los números no son alentadores. Uno de los autores de un estudio reciente por Agora Energiewende (Gaichen et al, 2017) ha descrito el fallo como uno espectacular.

Nur 30 Prozent statt 40 Prozent weniger CO2 ist nicht ein bisschen daneben, das wäre eine krachende Verfehlung des Klimaziels für 2020.

Un documento del gobierno alemán disponible recientemente en la Internet revela que oficiales del gobierno consideran este hecho como uno “desastroso” para la reputación de Alemania como líder en cuanto a la resolución al problema del cambio climático.

Emisiones de gases de invernadero

Emisiones de gases de invernadero. Imagen cortesía de Agora Energiewende (Graichen et al., 2017, p. 4).

Es más, para reducir su dependencia en carbón, especialmente del lignito, Alemania se ha visto en la necesidad a comprarle energía a Francia y a la República Checa, la energía provista es nuclear.

Para colmo, el grupo la organización Energy for Humanity radicó su informe en torno a las emisiones de bióxido de carbono basándose en las cifras disponibles por distintas agencias europeas. Entre las cosas que tiene que decir es que, en términos absolutos, Alemania fue el país europeo que más emitió bióxido de carbono. Si no fuera suficiente, hizo un vídeo en el que se puede ver muy claramente las emisiones de CO2 de Francia y Alemania (una al lado de la otra) durante el 2017. Francia, Noruega y Suecia fueron los países que menos emitieron gases de invernadero. Noruega goza de una topografía que le permite proveer casi la totalidad de la electricidad mediante plantas hidroeléctricas. Mientras tanto, Francia y Suecia descansan en la energía nuclear como su fuente primordial y la combinan con fuentes hidroeléctricas y eólicas.

Para todos los efectos, el Energiewende ha sido un rotundo fracaso … ¿y el gobernador de Puerto Rico está haciendo qué con Alemania? ¿Y quiere invertir en energía solar con Elon Musk? ¿En serio?
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La mejor sugerencia: energía nuclear modular, cuando lo pequeño es bello

En calidad de reflexión de la realidad de Puerto Rico, se publicó un artículo iluminador en el portal de Forbes.com escrito por el científico ambiental James Conca titulado “Are We Going to Help Puerto Rico Power Up?” Allí, hace un diagnóstico de la situación después de María y predice que en el mejor de los casos no va a haber restauración de la totalidad de la energía eléctrica hasta el próximo verano. Un servidor quisiera darse terapias con el Dr. Conca para conseguir tal optimismo, además de averiguar qué es lo que sea que se está tomando para tal percepción de las cosas.

Lo que se ha recalcado en el artículo y que probablemente no se ha tomado en serio, es su sugerencia de crear un sistema basado en energía nuclear modular tal como está desarrollando la empresa NuScale Power además del empleo de paneles solares y baterías de reserva. Resalta que esta sería mejor alternativa que el estado de cosas actual: los puertorriqueños consumimos energía cuyo 48 % proviene del petróleo, 30 % de gas natural y 18 % del carbón. Es decir, el 96 % de nuestra energía procede de combustibles fósiles, solo el 3 % procede de energía renovable. En cuanto al carbón se refiere, se ha levantado la voz de alarma en la prensa estadounidense ante el factor de que una porción del polvo de las cenizas de carbón en Guayama se pudo haber diseminado a raíz del huracán María.

Integral Fast Reactor

Integral Fast Reactor

No somos ingenuos. Ante una propuesta del establecimiento de una planta nuclar, también esperamos movimientos en contra, especialmente por estar localizada en un área sísmica y sujeta a fenómenos atmosféricos como los huracanes.  Sin embargo, tal perspectiva basada más en el miedo y la ignorancia que en otra cosa, pierde de vista los siguientes puntos:

  • De todas las fuentes de energía que hay disponible ahora mismo, la procedente de energía nuclear es una de las más seguras, aun si tenemos en cuenta los accidentes de Chernobyl, Green Mile Island y Fukushima. Esta ha sido la conclusión a la que han llegado los estudios más competentes en torno al tema (e.g. este estudio, este y este).  Sí, es más segura que la energía solar.
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    Tabla de externalidades por Ecofys.

    Tabla de externalidades de combustibles hecha por Ecofys (Alberichi et al. 2014, p. 37). Nótese que si se suman las dos barras de externalidades de las placas fotovoltaicas, sería mayor que las de la planta nuclear. Véase también que su contribución al cambio climático, a la toxicidad humana y a los desperdicios es mayor que la de las plantas nucleares.

     

  • Contrario a la impresión que tienen muchas personas, la energía nuclear ha salvado muchas más vidas que las que ha cobrado. Este ha sido el resultado obtenido por científicos de la NASA al respecto.
El promedio de vidas salvadas por las energía nuclear (1971-2009)

El promedio de vidas salvadas por las energía nuclear (1971-2009). Fuente: Karetcha & Hansen, 2013.

  • Desde que se hizo la planta conocida como el Integral Fast Reactor (IFR), la energía nuclear es más segura que en cualquier otra época de la historia. Esta utilizó por primera vez un mecanismo de seguridad pasiva inherente a su sistema, es decir, medidas para evitar el derretimiento del combustible sin intervención humana o eléctrica alguna en caso de algún accidente. Se efectuaron varias pruebas que reproducían situaciones semejantes a las vividas en Chernobyl y Fukushima y en todos los casos pasivamente se impidió un derretimiento del combustible. El programa fue detenido por la presidencia demócrata de Bill Clinton y el Congreso lidereado por John Kerry al retirar los fondos para el IFR. Hoy día existen muchos modelos de plantas nucleares con seguridad pasiva y que han sido o están siendo puestas a prueba en distintas partes del mundo (particularmente Estados Unidos, India y China), tales como el AP1000 y TerraPower. Otros proyectos como Transatomic Power, promovido por su presidente ejecutiva Leslie Dewan, busca reciclar desperdicios nucleares utilizando sal derretida en una planta que tenga seguridad pasiva. Parecen prometedores los experimentos con energía nuclear utilizando torio.

Ahora bien, se nos propone una planta nuclear modular como la de NuScale. El diseño de los módulos se basa parcialmente en el de los reactores de presión de agua convencionales y cada uno está hecho de acero inoxidable. Lo que hace el diseño particularmente brillante es que este tipo de generación nuclear está fríamente calculado para generar electricidad maximizando las propiedades físicas del agua, la dinámica de los fluidos y  la gravedad.

Cada módulo se ha colocado en un recipiente y varios de estos a su vez se encuentran en una piscina subterránea súper resistente a movimientos sísmicos y que contiene 4 millones de galones de agua.  Este agua serviría para el enfriamiento en caso de cualquier falla. Como está bajo tierra, no representa ningún peligro para la superficie.  En otras palabras, estamos ante una planta a prueba de desastre nuclear.

Si falla cualquier electricidad, el agua absorberá el 90 % del calor proveniente del módulo. Este liberará el calor al hervirse y después de varios días (más de 30 días), por pura convección, el aire continuaría enfriando el módulo indefinidamente. Esto evita el derretimiento del combustible sin intervención humana alguna. NuScale Power llama “Triple Crown For Nuclear Plant Safety™” a esta combinación de seguridad en que para apagar la planta no necesita mano humana, ni electricidad ni agua adicional. A esto se añaden varios elementos adicionales de protección, entre ellos medidas para resistir terremotos, el impacto de algún avión o algún fenómeno ambiental como un huracán.

Cada módulo tiene la capacidad de proveer electricidad a 40 mil casas.  Como cada planta usa un grupo de módulos, una que contenga cerca de 12 módulos puede proveer electricidad a 480,000 hogares. Para recargar la planta de combustible no hace falta apagarla. Toda esta estrategia hace de esta inversión un modelo rentable.

La razón de por qué se recomienda NuScale es porque es el único nuevo diseño modular cuyo informe de detalles de la planta ha sido aprobado para revisión por la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos. Esto se ha tomado en la industria como una señal positiva, ya que el informe tiene todos los detalles completos del funcionamiento de un reactor NuScale, especialmente en lo que concierne a seguridad. Además, ya se han hecho pruebas de seguridad exitosas. La empresa ya tiene planificada la construcción de una planta en Idaho. Se espera que sea el primer reactor modular aprobado por el gobierno federal.
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Conclusión

El meramente sugerir el uso de alguna planta nuclear, aunque sea tan segura como el IFR o lo que proyecta NuScale Power puede ser fuente de muchas protestas en el país. Sin embargo, de lo que estamos hablando es de lo que la evidencia científica nos presenta por el momento. ¿Qué nos dice la eviencia?  Por el momento, todo indica de que una propuesta para un  país como Puerto Rico, el basar su energía eléctrica exclusivamente en fuentes eólica y solar es pura fantasía. Estas medidas tienen su lugar en una red eléctrica, sin embargo, ambas sufren de intermitencia. Esto quiere decir que necesitan respaldo de alguna otra fuente de energía más estable y que suele ser un combustible fósil (hoy día el preferido es el gas natural). Sin embargo, lo que debe quedar claro es que a estas alturas, la energía nuclear junto a otras (como geotermal o hidroeléctrica) deben jugar un papel medular si queremos reducir las emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera y los problemas de desperdicio que nos aquejan actualmente (como el de las cenizas del carbón).

Mirando hacia países que han hecho política pública con base en una utopía irreal “verde” no solo es una pérdida de tiempo, sino también de recursos y un peligro para el medio ambiente. Alemania es hoy día un ejemplo de ello. ¿Por qué queremos seguir la línea de Alemania y no el sendero de Francia? Lo menos que Puerto Rico necesita ahora es un Energiewende. Este no es momento de “jugar a la política”.

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Referencias

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Energy for Humanity. (2017) European climate leadership report 2017, measuring the metrics that matter. Recuperado de:  http://energyforhumanity.org/wp-content/uploads/2017/11/European_climate_leadership_report_2017_WEB.pdf.

Epstein, P. R. et al. (17 de febrero de 2011). Full cost accounting for the life cycle of coal. Annals of the New York Academy of Sciences, 1219, 73-98. doi: 10.1111/j.1749-6632.2010.05890.x. Recuperado de: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1749-6632.2010.05890.x/abstract.

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Graichen, P., Peter, F. & Litz, P. (7 de septiembre de 2017). Das Klimaschutzziel von -40 Prozent bis 2020: Wo landen wir ohne weitere Maßnahmen? Eine realistische Bestandsaufnahme auf Basis aktueller Rahmendaten. Agora Energiewende. Recuperado de: https://www.agora-energiewende.de/fileadmin/Projekte/2015/Kohlekonsens/Agora_Analyse_Klimaschutzziel_2020_07092016.pdf.

Kharecha, P.A., & Hansen, J. E. (2013). Prevented mortality and greenhouse gas emissions from historical and projected nuclear power. Environmental Science & Technology, 47, 4889-4895, doi: 10.1021/es3051197.

Krewitt, W., Friedrich, R., & Trukenmuller, A. (2002). Comparison of health and environmental impacts from electricity generation systems. International Journal of Risk, 3, 1, doi: 10.1504/IJRAM.2002.001519.

Rashad, S. M. & Hammad, F. H. (2000). Nuclear power and the environment: comparative assessment of environmental and health impacts of electricity-generating systems. Applied Energy, 65, 1-4, 211-229. doi: 10.1016/S0306-2619(99)00069-0.

Cerremos el “debate”: El zika causó la epidemia de microcefalia en Brasil

Infección con el virus del zika

Una infección del virus del zika como aparece bajo un microscopio electrónico. Foto cortesía del CDC de Estados Unidos.

Desde hace un año, hemos informado al público en torno al virus del zika y su vínculo con la microcefalia, el Síndrome Guillain-Barré y otras enfermedades neurológicas. Noticias de estas asociaciones comenzaron en el 2015 y principios del 2016, especialmente tras noticias de una pandemia de esta enfermedad, lo que causó una alarma global a tal punto que varias revistas académicas hicieron visibles sus artículos relacionados con el tema. La Organización Mundial de la Salud se mantuvo al tanto de los datos recogidos en distintos países del mundo al respecto.

Este blog se mantuvo firme en cuanto a su armonía con el creciente consenso científico de que el virus del zika y la microcefalia estaban enlazados. De hecho, mostramos las razones principales por la que los científicos a nivel mundial lo establecían (véase esta entrada, esta, y esta). No obstante ello, brindamos un poco de espacio a explicaciones alternativas de ciertos científicos puertorriqueños en torno epidemia de microcefalia en Brasil, pero, por razones que se harán evidentes, estas apreciaciones no prosperaron en la comunidad científica dentro y fuera de Puerto Rico.

Por supuesto, no podían faltar las teorías alternativas diseminadas acríticamente por la prensa (escrita, radial y televisiva) como la fomentada por la organización Médicos de Pueblos Fumigados en Argentina que, basada en un informe de Abrasco, achacaba el mal al pesticida piriproxifen. En este blog le advertimos a la prensa y al público en cuanto a esta información que no era sostenida por evidencia científica alguna (véase nuestro artículo). Hasta donde sé, parece que nuestro portal fue la única fuente escrita en Puerto Rico que puso entre signos de interrogación lo que decía Médicos de Pueblos Fumigados (un grupo más activista que científico).

Otras especulaciones afirmaban falsamente que la Fundación Rockefeller había creado y patentado el virus del zika, una aserción ridícula a la luz de la “evidencia” que se intentó circular en las redes sociales para atemorizar al público. La noticia ha sido debidamente desmentida.

Además, activistas antivacunas contribuyeron a la histeria al indicar que probablemente las vacunas administradas a las mujeres embarazadas por parte del gobierno brasileño explicaba la epidemia. El temor infundido por tales noticias hizo que muchas embarazadas las rehusaran.  Sin duda, como muchas veces ocurre, los antivacunas pudieron aportar su granito de arena para agravar el problema de salubridad que todavía atromenta a los pobres brasileños.

Pues, a nuestro juicio, todo esto llegó a su punto final. Para finales de marzo del 2016 ya los científicos a nivel mundial habían alcanzado un fuerte consenso de que el virus del zika causó los problemas neurológicos de bebés que habían nacido en Brasil. Dicho acuerdo de parecer se ha confirmado fuertemente tras la reciente publicación de un informe preliminar en torno a un estudio de control de casos. Allí se demuestra más allá de cualquier duda que la epidemia de microcefalia en  fetos y recién nacidos en Brasil fue causada por el zika. He aquí la ficha:

Barreto de Araújo, T. V.  et al.  (11 de diciembre de 2017).  Association between microcephaly, Zika virus infection, and other risk factors in Brazil: final report of a case-control study. The Lancet Infectious Diseases. doi: 10.1016/S1473-3099(17)30697-7.

El informe recoge los datos de ocho hospitales de maternidad en Recife, Brasil. Encontró que no se pudo vincular la epidemia de microcefalia con otros factores tales como el larvicida piriproxifen. Tampoco se encontró relación causal entre la vacunación de mujeres durante su embarazo y la condición de deformidad de los fetos y recién nacidos. El estudio controló para la vacuna de difteria, tétano y tos ferina (DTaP), la del sarampión y la rubéola y la triple vírica (MMR).  Se demuestra en el escrito que el porcentaje de niños con zika que sufrían de microcefalia y problemas neurológicos era significativamente mayor que los del grupo control (es decir, los que no estaban infectados con zika).

El informe está acompañado de un comentario de Federico Costa y Albert I. Ko, donde se resalta la rigurosidad del estudio. También recalca que esto no explica la razón por la que la epidemia de microcefalia de fetos y recién nacidos fue tan severa. Ellos indican que probablemente se puedan encontrar respuestas en previas epidemias de dengue, tal como lo habían sugerido otros estudios.

Con este informe y sus resultados deberíamos ir cerrando ya el debate de si la epidemia de microcefalia en Brasil se debía a vacunas o al piriproxifen. Este informe refuta de manera contundente esa convicción. Al contrario, todo parece indicar que se debió al virus del zika.

 

La propaganda antivacunas se asoma en estas navidades

En estos días, se dice que hay una noticia que ha hecho “temblar” a la industria farmacéutica: la FDA admite que las vacunas causan autismo.

Joaquin Phoenix en shock

Joaquin Phoenix en shock (de la película Signs)

Como era de esperarse, esta noticia se regó por las redes sociales.

Entrada en Facebook

Entrada de la noticia en Facebook.

Claro está, en estos casos de alta controversia, la realidad suele ser distinta.

En primer lugar, se habla de un “anuncio de la FDA”. No hay ningún comunicado de prensa que “anuncie” la vinculación entre el trastorno de espectro autista (TEA) con la vacuna triple vírica (MMR por sus siglas en inglés) o con cualquier otra vacuna.

Segundo, de lo que se trata es un documento en torno a la vacuna marca Tripedia®, que no es MMR, sino de difteria, Bordetella pertussi y tétano (DTaP por sus siglas en inglés) desarrollada por Sanofi Pasteur.

Parece que debido a la enorme controversia suscitada por el documento, la FDA decidió removerla de su portal. ¿Es para esconder “la verdad”? No. ¿Cómo lo sé? Como se trata de un documento público, los antivacunas se han encargado de reproducirlo para que sus lectores se cercioren. Decidimos también proveerlo en nuestro portal, porque nos interesa echarle un vistazo. Aquí se encuentra para descargar.

Veamos.

Para el público promedio, casi nada de esta información es pertinente para su interés, especialmente por el alto nivel de tecnicismos. Sin embargo, la parte incriminante se encuentra en la página 11 del documento. Sin lugar a dudas nos dice lo siguiente:

Adverse events reported during post-approval use of Tripedia vaccine include idiopathic thrombocytopenic purpura, SIDS, anaphylactic reaction, cellulitis, autism, convulsion/grand mal convulsion, encephalopathy, hypotonia, neuropathy, somnolence. and apnea (mi énfasis).
Tripedia_fda1
Este es el momento en que invade en los aires un glorioso “¡AJÁAAAA!” de mucha gente, muy parecido al de Toribio cuando descubre que su querida anda en “malos pasos”.

Toribio (Kakukómicos)

¿Qué podría desmentir este momento tan glorioso en que la FDA hace tal admisión en un documento oficial?
Nuestra respuesta: el documento mismo. En la siguientes dos oraciones, el escrito nos dice:
Events were included in this list because of the seriousness or frequency of reporting. Because these events are reported voluntarily from a population of uncertain size, it is not always possible to reliably estimate their frequencies or to establish a causal relationship to components of Tripedia vaccine.

Tripedia_fda2

La FDA no está admitiendo absolutamente nada. Al contrario, como los científicos saben de sobra, la confianza en informes de personas que diagnostican algún mal sin la debida preparación es extremadamente baja: en la mayoría de los casos los reportes de individuos sin preparación médica o científica usualmente se hace sin tener en cuenta una variedad de factores, sin controlar variables de geografía, población, calidad de vida, estatus social, clima, estudio epidemiológico, memoria selectiva, entre muchos más. Por ende, la FDA no puede inferir la vinculación del Tripedia® con algunas de estas enfermedades a partir de una evidencia tan pobre.

No hay evidencia científica alguna de que las vacunas causen TEA por varias razones:

  • Como hemos argumentado en otro lugar, la mayor parte del aparente incremento de la tasa de TEA se debe a la reclasificación de ciertos males mentales a TEA (véase este enlace, este, este y este).
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  • Cuando se controla con este factor en mente, se descubre que no ha habido ningún incremento de TEA a nivel mundial, ni tan siquiera en los Estados Unidos o Europa durante la década del 2005 al 2015: la tasa se ha mantenido en 7.5 por cada 1000 personas.
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  • Factores genéticos (tales como se ven en este estudio, este, este, este y este) parecen prevalecer en cuanto al TEA, al igual que exposición a ciertas variables prenatales y ambientales (como se puede ver en este estudio y este).
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  • Las revisiones científicas y metaanálisis (la literatura científica más sólida) no encuentran vinculación alguna entre las vacunas y el TEA (e.g. este metaanálisis que agrupa estudios que cubren a 1.26 millones de niños). Vean más en este portal.
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  • El único estudio notable en la prensa que hace tal vinculación y que fue publicado en una revista de prestigio, fue retirado: el artículo de Andrew Wakefield, que contiene múltiples errores fatales.

Ahora bien, siempre hay alguna posibilidad (aunque la probabilidad sea realmente escasa) de tal vínculo causal. Sin embargo, le toca a los que se oponen a ciertas vacunas demostrar su punto y hacer el trabajo duro al respecto.

Mientras tanto, la diseminación de noticias fraudulentas por la red, difícilmente les vindica en toda esta discusión.

Vean más en los portales FactCheck y Snopes.com.

Referencias

American Academy of Pediatrics. (30 de abril de 2016). Aerial spraying to combat mosquitoes linked to increased risk of autism in children: New study finds a community’s use of airplanes to spread pesticide each summer may pose a greater risk of autism spectrum disorder and developmental disorders among children born in the area. ScienceDaily. https://www.sciencedaily.com/releases/2016/04/160430100405.htm.

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Breve respuesta a planteamientos a artículo en torno a los huracanes y el HAARP

haarp_irma

Algunas personas atemorizadas que han leído nuestro artículo sobre el HAARP han querido aferrarse (no importa qué) a su convicción de que el gobierno estadounidense está detrás de la formación de Harvey y de Irma o del desvió de su curso.

También hablan de cómo Michio Kaku reveló que el gobierno estaba experimentando con la atmósfera mediante el HAARP, algo que se puede constatar como FALSO al ver el vídeo en cuestión y una mentira más para llenar de miedo a un pueblo que necesita más de la solidaridad en medio del desastre y una crisis fiscal que de los temores fabricados en las redes sociales.

Primera Hora también ha añadido irresponsablemente a la histeria con un artículo mal informado en torno al tema de la experimentación con el clima. Sorprendentemente, cita al detestable comentarista Rush Limbaugh (cuyo saber científico converge a cero), indicando que lo de Irma es una falsa alarma porque las empresas como Home Depot (no lo dice por nombre, pero claramente lo alude) utilizan el miedo de la gente a los huracanes como táctica de mercadotecnia para vender más en esta temporada. Claro, a Primera Hora se le olvidó que hasta Limbaugh tuvo que desalojar su hogar en Florida para protegerse. También cita a activistas que hasta hoy no han podido demostrar científicamente que los llamados “chemtrails” sean otra cosa que producto de la condensación de agua (contrails) por el paso de aviones. Todos los intentos de detectar los supuestos químicos de los llamados “chemtrails” han sido en vano y hoy día el consenso científico es que lo único que hay son “contrails“, los “chemtrails” no existen.

A pesar de eso, se nos pide que “mantengamos la mente abierta” a la posibilidad de que los gobiernos controlen los meteoros en cuestión. Sin embargo, aunque hay evidencia de que en el pasado Estados Unidos (y vale decir, otras potencias) han experimentado con su propia población (e.g. el experimento de Tuskegee, Alabama), ese NO es lo que ocurre en este caso. La evidencia es clara de que Estados Unidos y su élite están perdiendo muchísimo capital y recursos por estos dos fenómenos atmosféricos. El HAARP ha cerrado operaciones militares desde el 2014 y no tiene nada que ver con esto ni con el desvío de los huracanes. Especialmente cuando los modelos europeos pudieron predecir casi a la perfección la trayectoria de ambos huracanes sin suponer intervención alguna de los gobiernos mundiales. Las trayectorias de Harvey, Irma y José se pueden explicar totalmente a partir de las variables atmosféricas. Es más, la NOAA estadounidense (que es parte del gobierno que supuestamente los controla) no ha podido hacer predicciones tan acertadas, no porque su ciencia sea mala, sino porque el gobierno federal bajo el Presidente Trump le ha recortado fondos, que simultáneamente le impide tener datos completos a su disposición, por lo que no puede crear modelos más acertados.

Christopher Hitchens

Christopher Hitchens (1949-2011). Foto cortesía de Fri Tanke. CC-BY 3.0.

Ahora bien, si se quiere insistir en que Estados Unidos controla la atmósfera terrestre, le toca *a los que postulan esta hipótesis* demostrar que eso es lo que está ocurriendo. TIENEN que usar evidencia científica SÓLIDA y validada por los expertos. Hasta que eso no ocurra, nos acogemos a la Navaja de Hitchens, instrumento intelectual imprescindible de todo escéptico.

Navaja de Hitchens:  Aquello que se afirma sin evidencia, puede descartarse sin evidencia.

Recomendación: Transgénicos sin miedo (y Comer sin miedo)

Transgénicos sin miedo

Portada de Transgénicos sin miedo de J. M. Mulet.

Hay un chiste que a veces le digo a mis amistades en las redes sociales. Quiero escribir una serie de libros de divulgación de las ciencias (esa parte no es broma, es verdad).  El primer libro será sobre la evolución, en cuyo caso mis amistades religiosas se enojarán conmigo.  El segundo será sobre el cambio climático, lo que enfurecerá a mis amistades de la derecha política.  El tercero será sobre la energía nuclear, que enojará a mis amistades de izquierda. El cuarto será sobre organismos genéticamente modificados (OGMs), la cual será rechazada por mis amistades en el ámbito verde. El quinto será una sobre la existencia histórica de Jesús, lo que enojará a bastante de mis amistades incrédulas y ateas.  Al final de la serie estaré bieeeeeen solito.

(¡Nah!…   mis amistades son un amor, pero sé que ellos tendrán problemas con lo que diré sobre estos temas).

José Miguel Mulet Salort

José Miguel Mulet, 2016. Foto cortesía de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV Radiotelevisión-YouTube) CC-BY 4.0+.

Sin embargo, hay un libro de esa serie que estoy pensando que tal vez no haga falta escribir, el de los OGMs. ¿Por qué? Porque uno ha sido escrito y creo que es suficiente.  Este año, la Editorial Planeta publicó el libro más reciente de José Miguel Mulet, Transgénicos sin miedo.  Este no es su primer texto, Planeta también ha publicado Comer sin miedo, Medicinas sin engaños y La ciencia en la sombra. Además, había escrito un libro de la serie “¡Vaya timo!” titulado: Los productos naturales … ¡vaya timo!. Mulet es bioquímico y doctor en biología molecular de la Universidad Politécnica de Valencia. Además de ser un excelente expositor de las ciencias, especialmente en cuanto al asunto de los OGMs, tiene un sentido del humor particular que permea todo lo que escribe.

Comer sin miedo

Portada de Comer sin miedo por J. M. Mulet

Podría decir que entre Comer sin miedoTransgénicos sin miedos se obtiene una obra divulgativa que no he visto en ningún otro lugar en español ni en inglés. No he encontrado libro alguno dirigido al público que sea más completo, más claro, más conciso y más ameno (¡tremenda combinación!) sobre el tema de los OGMs. De hecho, esperaba que en Transgénicos sin miedo dijera mucho menos y el Dr. Mulet excedió por mucho todas mis expectativas. Entra de lleno en la historia de la agricultura, la historia de los transgénicos (su origen y desarrollo como parte de la ingeniería genética), cómo contribuyen a la salud, al medio ambiente, al bienestar de los agricultores, entre otros asuntos interesantes. También dedica bastante de su tiempo a desmontar los alegatos hechos por ambientalistas militantes y partidarios de los alimentos orgánicos (en España “ecológicos”) que están en contra de los OGMs y demuestra cómo su denuncia ha hecho más mal que bien a los agricultores, a la humanidad y al medio ambiente que ellos dicen defender. Junto a Comer sin miedo, creo que esta obra debe estar en manos de toda aquella persona que quiera aproximarse al tema muy seriamente sin lenguaje técnico y sin falsedades.

Debemos agradecer mucho al Dr. Mulet porque esto hacía muchísima falta en el contexto social de un público y una prensa nacional e internacional muy desinformada. Él dice que goza de escribir y ese estado de ánimo se nota en cada una de sus páginas. No hay nada mejor que un científico que disfrute el divulgar la ciencia al público. Cuando puedan, suscríbanse a su blog, Tomates con genes y lean los artículos que publicó en su blog anterior, Los productos naturales…¡vaya timo!