HUSE lleva el decreto de ayuno a los tribunales

Decreto firmado de 40 días de ayuno en la Cámara de Representantes

Decreto firmado de 40 días de ayuno en la Cámara de Representantes

Recientemente, la organización Humanistas Seculares de Puerto Rico (HUSE) ha disputado en la opinión pública la legitimidad de un decreto aprobado por la Cámara de Representantes para que municipios en Puerto Rico implementen unas actividades e invitar al pueblo al ayuno y la oración. HUSE argumenta que esto constituye una violación a la disposición de la Constitución del ELA de Puerto Rico que dice sin ambigüedad alguna que habrá completa separación de Iglesia y estado. El decreto en cuestión, alega que es …

… para la purificación espiritual, material y social de nuestra población en todo el archipiélago de Puerto Rico … convocar al Pueblo de Puerto Rico a levantarse en unidad para interceder por nuestra Isla del Cordero.

Una vez obtenido el decreto, HUSE procedió a presentar una demanda contra el Presidente de la Cámara de Representantes y todos los legisladores que suscribieron el documento. Se sometió un injunction preliminar solicitando un cese y desista a la parte demandada de llevar a cabo la actividad planificada al respecto. El Juez Ángel Pagán Ocasio, del Tribunal de Primera Instancia, Sala Superior de San Juan, emitió una orden ayer, el 23 de febrero, dando un “No Ha Lugar” a dicho injunction y convocó a las partes al Tribunal para que presentaran su caso el 3 de marzo del 2017.

Veremos en los próximos días el desenlace de esta defensa de la separación de Iglesia y estado. Por lo pronto, el Presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez, dejó claro que no importa si el tribunal le prohíbe llevar a cabo la actividad, continuará en esa jornada.

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Opinión

Irónicamente, el decreto invita a grupos “seculares y espirituales” a la actividad. El problema está que entre los grupos seculares, habemos algunos que no pensamos que ni el ayuno y la oración intercederá por nada ante nadie. Sí, en el plano personal puede ser que mejore la vida espiritual de algunos, pero como confiesa el párrafo introductorio del decreto, esto responde a una cosmovisión religiosa en la que el ayuno y la oración se dirige a “interceder” por “el Pueblo” ante algo o alguien. ¿Quién será? Muy probablemente el dios judeocristiano (o el musulmán, o el no denominacional).

Este servidor es naturalista religioso que ve a la Totalidad de la Realidad como Dios, el ayuno y la oración no tienen sentido alguno si se quiere mejorar las condiciones sociales del pueblo. Otros naturalistas religiosos no usan lenguaje teísta para ello, pero también serían de la misma opinión. Pienso que para la mayoría de los agnósticos y ateos, la actividad no tendrá efecto alguno sobre la realidad socioeconómica de Puerto Rico. El ayuno y la oración solo unifica a aquellos que son creyentes en dichas prácticas, excluyendo a los que no creemos en ello.

Sin embargo, hay algunos factores que potencialmente podrían unificar al país y, simultáneamente, probablemente darían muy buenos resultados por ser medidas de consenso:

  • Reunirse los representantes de todas las esferas sociales: proletariado del país, empleados gubernamentales, el sector del capital, partidos políticos, etc. y hacer un programa integral de país con el que, no importa que partido esté en el poder, haya un compromiso para su continuidad.
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  • Recurrir a organizaciones expertas en distintos temas pertinentes tales como la Asociación de Economistas de Puerto Rico, el Centro para la Nueva Economía, eticistas, planificadores respetados por el pueblo para ayudar a confeccionar dicho programa.
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  • Mientras se implementan ese programa, que haya también una Asamblea de Status que atienda por su cuenta dicho asunto, ya que muchas de las variables económicas están atadas inevitablemente a este tema.

En cuanto a algo semejante a lo propuesto a los primeros dos puntos, tenemos evidencia de que funciona. Este ha sido el caso clásico de Irlanda, especialmente cuando se convirtió en lo que muchos economistas han llamado “el Tigre Celta”. Esto lo logró mediante un pacto entre el capital, el sector laboral y el gobierno que se ha llegado a conocer como “Social Partnership” y su programa “Programme for National Recovery“. Algo semejante se ha estado forjando en Barbados.

Otras medidas que podrían funcionar involucran una verdadera limpieza de la corrupción gubernamental vía mayor transparencia. Para ello, debería haber mayores recursos tecnológicos que hagan la documentación pública mucho más accesible al público promedio y a la prensa del país. Debería fortalecerse la Oficina del Contralor para nombrar a las personas responsables de actos de corrupción y tomar mayores medidas contra ellas para que paguen a la sociedad, sin caer en el vaivén partidista que muchas veces afecta la labor del Departamento de Justicia.

Sin embargo, no tenemos evidencia de que algún país se haya recuperado en gran medida gracias al ayuno y la oración. De hecho, una gran parte de los países más prósperos y estables del mundo tiene poblaciones cuya mayoría no se afilia a ninguna religión organizada (Noruega, Suecia, Dinamarca, Islandia, Finlandia) y hay muchos países que prosperan más en la medida que se han ido secularizando (e.g. Irlanda, Holanda, Francia e Inglaterra). No hay evidencia de países que prosperan gracias a una religión organizada o por políticas de oración y ayuno. Tampoco lo hay en cuanto a la proporción directa en fomentar políticas religiosas y la estabilidad económica y social de un país.

Tampoco se puede constatar que aquellos que detentan el poder económico y político que abogan por dichas medidas religiosas hayan sido “purificados materialmente”, debido a que siguen siendo tan ricos como antes … tal vez más. En cuanto a la “purificación espiritual”, es escasa la evidencia de que, por ejemplo, algún político o alguna persona atada al sector económico haya abandonado la corrupción debido a una política pública como la que ha propuesto la Cámara de Representantes.

A la luz de ello, no es malo en principio a que individuos oren o ayunen si eso les ayuda espiritualmente. Sin embargo, convertirlo en política pública para aparentar que el gobierno está haciendo algo por la debacle económica parece ser una pérdida de tiempo y de recursos, violenta la Constitución de Puerto Rico y distrae al público en cuanto a medidas que sí funcionan.

Opinión: La Universidad de Puerto Rico como inversión del pueblo

Torre de la Universidad de Puerto Rico

Torre de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Fotografía cortesía de Moebiusuibeom-en en Wikimedia Commons. CC-BY-SA 3.0.

Por más de una década, la Universidad de Puerto Rico ha sido víctima de la depresión económica que ha azotado al país desde el año 2006, dos años antes del colapso económico mundial debido a la explosión de la burbuja financiera que terminó por dejar a muchos en el fango de la pobreza.

Debido a que la Universidad ha recibido cada vez menos fondos y varios gobiernos han drenado a drede sus recursos, esta se ha visto forzada a ajustar su presupuesto a la nueva realidad de declive fiscal. Sin embargo, la Junta de Control Fiscal (perdonen queridos lectores, pero rehúso usar el eufemismo “Junta de Supervisión Fiscal”) desea recortarlo a un nivel a todas luces intolerable para el sistema.

Algunas personas han sugerido que la Universidad se debe independizar del gobierno. Otros afirman que deben eliminarse recintos y mantenerse solamente a Río Piedras, Ciencias Médicas y Mayagüez. Lo primero sugiere automáticamente la privatización de la Universidad, lo segundo sería ignorar los talentos y las aportaciones que sin lugar a dudas se están dando en muchos de estos recintos, tales como el de Cayey, Humacao, Utuado, Arecibo, Ponce y otros. Por ende, esa “sabiduría” fiscal no es tan sencilla. Lo que sí nos consta a los que hemos estado prestando atención al respecto es que estas discusiones en torno a la restructuración del sistema se han estado dando dentro de la institución desde hace más de una década (por lo menos). En ese sentido, “no hay nada nuevo bajo el sol”.

Lo que sí es preocupante es la sugerencia de que la Universidad de Puerto Rico se vaya sola y que “se independice” del estado o que sea “verdaderamente autónoma”. Las voces que se suman a esta propuesta se olvidan de varias cosas:

  • La Universidad de Puerto Rico no es un “gasto” del gobierno, sino una inversión del estado. El pueblo de Puerto Rico invierte como manera de generación de capital para beneficio suyo y del mundo. En otras palabras, es un patrimonio nacional.
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  • A pesar de todos los saqueos, gobiernos rojos y azules, la inmensa burocracia que le caracteriza, tecnología atrasada, partidizaciones, etc., aun comparada con las universidades privadas, la Universidad de Puerto Rico sigue teniendo de las mejores mentes de Puerto Rico en diversas áreas de las ciencias y las humanidades. Las universidades privadas y otras instituciones educativas se nutren muy fuertemente de sus egresados.
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  • El sector privado (incluyendo las multinacionales) invierte mucho en la Universidad de Puerto Rico, ya que produce intelecto para la industria, la educación, las artes y las ciencias.
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  • Como he podido constatar en muchos casos, la UPR ha sido un importante peldaño por el que un estudiante pobre se eleva a una situación económica mejor.
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  • En el caso de las ciencias como tal, la Universidad de Puerto Rico se destaca muy bien por encima de las instituciones educativas privadas. Como una pequeña muestra tomen en cuenta esta lista de científicos miembros de la Universidad de Puerto Rico más citados.  Algunos de sus egresados se encuentran entre los científicos más influyentes de Estados Unidos. De entre las instituciones educativas, es la Universidad de Puerto Rico la que más produce conocimiento científico y se encuentra entre las primeras quince en Latinoamérica.
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  • No hemos mencionado el gran número de artistas, escritores, dramaturgos, filósofos, historiadores, sociólogos, economistas, planificadores y expertos de todo tipo que enriquecen la vida puertorriqueña de maneras no siempre visibles en los medios de comunicación y que cambian la vida de estudiantes y de comunidades completas.

Sí, podría ser posible que la Universidad sobreviva sin asistencia del estado (lo dudo, pero vamos a concederlo para efectos del argumento), pero en tal caso, una Universidad desligada del estado no tendría obligación alguna para con el pueblo de Puerto Rico. Es más, podemos conceder como algo positivo la reducción de cierta burocracia y excesos de puestos de confianza (¡que los hay!) y que se administre con mayor eficiencia como una empresa privada. Sin embargo, se supone que la institución sea una universidad pública, para hacer disponible recursos que por las limitaciones inherentes del sector privado, este no puede proveer por no ser rentable, especialmente en áreas de ciencias sociales, humanidades, idiomas, entre otros, pero que enriquecen a la larga la sociedad puertorriqueña y, en ocasiones, le dirige a integrarse mejor dentro de una realidad globalizada, mientras que lo hace desde su identidad cultural. …  De ahí la necesidad de la inversión del estado.

La Universidad puede mejorar considerablemente (nadie lo niega) y una época de crisis es un momento indicado para ello. Sin embargo, esto no se va a lograr si tanto el gobierno como la Junta de Control Fiscal se empeñan en agredirle y quitarle fondos para lucrar a unos señores que poco les importa lo que suceda, siempre y cuando se les pague.

HUSE y ACLU defienden la separación de Iglesia y estado en la legislatura de PR

Mariana Nogales Molinelli

Mariana Nogales Molinelli en la 4ta Asamblea de HUSE. (c) Pedro M. Rosario Barbosa, CC-BY 4.0+.

Recientemente, el Presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Carlos “Johnny” Méndez , y la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP) de ese cuerpo legislativo ha decidido iniciar y continuar con unos planes de implementar en 40 distritos representativos actividades de oración y ayuno por 40 días. Dicha medida reta de frente a la Constitución de Puerto Rico que estipula la total separación de Iglesia y estado (Artículo II, Sección 3). Cuando se le preguntó a Méndez si esto violaba dicha disposición constitucional, su respuesta fue la siguiente:

“Todos los días que abrimos nuestra sesión, nosotros oramos. Nos presentamos ante Dios. Este gobierno como el gobierno de los Estados Unidos se basa en un principio de una nación bajo Dios. Esos son los postulados y hasta que no cambie ese estado de derecho nuestro no existe ningún tipo de conflicto”.

En otras palabras, , se está violando efectivamente, todos los días, la Constitución. El hecho de que esto se ha estado haciendo por décadas no cambia en absoluto esa realidad.
Humanistas Seculares de Puerto Rico

Como respuesta a ello, el grupo Humanistas Seculares de Puerto Rico (HUSE) impugnará esta medida en los tribunales. De acuerdo con un comunicado de prensa de la organización, la Directora del Comité Legal del grupo, Mariana Nogales Molinelli, obtuvo una carta del Rep. Méndez en la que instaba a la oración y al ayuno con base en la Biblia judeocristiana como respuesta a la crisis. La presidenta de HUSE, Eva Quiñones, afirma que recurrirá al apoyo de organizaciones internacionales. Parece ser que dicho decreto no tenía la firma del Presidente de la Cámara ni de los legisladores que lo respaldan.

American Civil Liberties Union

American Civil Liberties Union

HUSE no es la única organización que se opone a estas medidas. También la American Civil Liberties Union (ACLU) se ha expresado al respecto y coincide con la apreciación del evento como notoriamente inconstitucional.  William Ramírez, ejecutivo de la organización, afirma algo muy correcto: “Puerto Rico como estado político no tiene una fe. Las personas la tienen y el Estado no la puede imponer.” Acertadamente afirma que se pretende imponer el cristianismo si se quiere basar esta actividad en el hecho de que en el Escudo y en el Sello oficial de nuestro Archipiélago se represente a Jesucristo como un Cordero sobre la Biblia (de hecho, no es la Biblia como tal, sino el libro del Apocalipsis con los famosos siete sellos). Debemos añadir que el hecho de que allí haya alusiones a los reinos de Castilla y Aragón junto a las iniciales de Fernando e Isabel tampoco es una invitación a imponer las costumbres españolas.

Una cosa es reconocer el trasfondo cultural cristiano de la nación puertorriqueña y otra es olvidar que a nivel político sus habitantes viven en un ámbito constitucional de separación de Iglesia y estado, una disposición que le garantiza a todo ciudadano a creer o no creer en la religión o en la cosmovisión que desee. El decreto del Presidente de la Cámara posibilita una coerción social para orar y ayunar como un acto de contrición ante un Dios judeocristiano. El decir, como Méndez alega, que dicha medida no es obligatoria, no remedia su inconstitucionalidad.

Economía y criminalidad: ¿qué nos dicen los datos sobre la inmigración ilegal?

Desde hace algunos años, se viene alegando en Estados Unidos que la inmigración ilegal ha contribuido significativamente al aumento de la criminalidad. Muchos de estos se hacen en ocasiones con bases anecdóticas y su razonamiento sigue más o menos el siguiente esquema:

La inmigración ilegal contribuye a la criminalidad porque X cometió un crimen y X es inmigrante ilegal. X no hubiera cometido crimen alguno si se le hubiera … arrestado, devuelto a su lugar de origen, etc.

Aunque parte de este razonamiento es una perogrullada (e.g. “Que X era inmigrante ilegal y X cometió un crimen, por lo tanto sin inmigración ilegal no se hubiera cometido el crimen”) cuando se va al plano social y de política pública, no es así exactamente.

Muchos de los inmigrantes ilegales provienen o de países vilmente explotados por potencias económicas mundiales e industrializadas, producto de serios conflictos internos, o países víctimas de la extrema pobreza. Podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que los inmigrantes ilegales en su mayoría no van a Estados Unidos “para cometer crímenes”. Al contrario, tienen ideales perfectamente nobles: mejorar su condición de vida y proveerle mejores recursos económicos para sus parientes, sea en el país donde desean vivir o siendo una fuente económica para aquellos de sus parientes que continúan viviendo en el país de origen.

Una de las más grandes preocupaciones en torno la criminalidad es la del terrorismo. El mes pasado, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió emitir una orden ejecutiva para detener el viaje de provenientes de aquellos países que “fomentan el terrorismo”. La razón de ello, alega el Presidente, es la siguiente:

Numerous foreign-born individuals have been convicted or implicated in terrorism-related crimes since September 11, 2001, including foreign nationals who entered the United States after receiving visitor, student, or employment visas, or who entered through the United States refugee resettlement program. Deteriorating conditions in certain countries due to war, strife, disaster, and civil unrest increase the likelihood that terrorists will use any means possible to enter the United States. The United States must be vigilant during the visa-issuance process to ensure that those approved for admission do not intend to harm Americans and that they have no ties to terrorism.

Pres. Donald Trump

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Foto cortesía de Gage Skidmore, CC-BY-SA 2.0).

Aparentemente,  el Presidente Trump firma esta orden como “una reacción” al ataque de Orlando, aunque nos parece que es más bien una movida política dirigida al sector antinmigrante de los Estados Unidos.  Sin embargo, se le olvida por completo que el atacante era un ciudadano estadounidense con unos serios trastornos mentales y que aparentemente no tenía lazos con organización terrorista alguna. Se le olvida también que el CATO Institute, un think tank notoriamente conservador, llevó a cabo un análisis de riesgos en torno al terrorismo por parte de inmigrantes de dichos países y su conclusión es que aun si incluimos acontecimientos como los del 9/11 y otros, la probabilidad de dicho ataque por parte de los inmigrantes es de 1 en 3,609,709 al año.  Procede también a indicar lo siguiente:

For 30 of those 41 years, no Americans were killed on U.S. soil in terrorist attacks caused by foreigners or immigrants. Foreign-born terrorism is a hazard to American life, liberty, and private property, but it is manageable given the huge economic benefits of immigration and the small costs of terrorism.

De los refugiados sirios en particular, ninguno de ellos ha llevado a cabo un ataque terrorista fatal en los Estados Unidos (véase también este artículo). Al contrario, es notable el hecho de que Arabia Saudita no fue incluida en la lista de países, dado que los atacantes del 9/11 fueron mayormente sauditas.

Sin que esto sea suficiente, los republicanos que favorecen estas políticas presidenciales afirman que estas son sistémicas y que las ejercía el expresidente Barack Obama. Cabe preguntarse, entonces, ¿por qué hacía falta una orden ejecutiva para ello si ya el sistema estaba haciendo la labor?  A fin de cuentas, no es de la manera ejecutada por Trump que funciona sus mecanismos estatales. Hay que acalarar que bajo el Pres. Obama sí se hizo un listado de países donde hay mayor riesgo de emigración de terroristas con la intención de atacar a los Estados Unidos. Lo que resulta una falsedad es decir que él hizo exactamente lo mismo que Trump en cuanto a esta materia. Los países en la lista fueron: Irán, Irak, Libia, Somalia, Siria, Sudán y Yémen.

Sin lugar a dudas, esta medida era totalmente irracional. La orden no detenía meramente a potenciales terroristas, sino también la inmensa mayoría de las personas provenientes de estos países que entraban a Estados Unidos legalmente y con propósitos legítimos, además de personas que traían ya consigo una tarjeta verde o tenían una ciudadanía dual. Entre varios de ellos se encontraban prestigiosos científicos,  estudiantes universitarios de diversas disciplinas y hackers y programadores profesionales que trabajaban benignamente en distintas compañías que laboraban sin problema alguno . Afortunadamente, se dejó sin efecto tal orden ejecutiva gracias a una determinación judicial, lo que ha desatado una cadena de ataques del Presidente a miembros de la rama judicial federal vía Twitter.

A pesar de toda esta tragicomedia política, siempre aparecen momentos de humanidad como reacción a estas medidas. Por ejemplo, algunos científicos hicieron disponibles sus laboratorios para aquellos que no pudieron viajar debido a esta política migratoria. El Vaticano ha estado estimulando la reunión de diversos movimientos populares a favor de políticas de protección al inmigrante y la Iglesia Unitaria Universalista de Estados Unidos está ofreciendo sus templos como albergues para inmigrantes ilegales que busquen refugio.

Otros aspectos de la política migratoria del Presidente continúan, como la búsqueda y deportación de inmigrantes ilegales, medida que ha tomado por sorpresa al sector agrícola estadounidense que emplea a dicha mano de obra. Lo que es extraordinario de todo esto es que años antes hubo un análisis que demostraba el potencial daño económico que implicaría unas políticas migratorias extremas. No … no provino de algún sector liberal o progresista, sino de unas organizaciones conocidas por su visión conservadora y republicana,  el  Partnership for a New American Economy y el Center for Global Development de Michael Bloomberg y Rupert Murdoch. Estos grupos sometieron un informe en el 2013 en torno a la mano de obra inmigrante y su aportación económica a la agricultura de Carolina del Norte. Entre otras cosas, este documento afirma lo siguiente:

  1. There is virtually no supply of native manual farm laborers in
    North Carolina:

In 2011, there were on average 489,000 unemployed people in North Carolina and approximately 6,500 available farm jobs offered through the North Carolina Growers Association. Despite the fact that each of these jobs was in or next to a county with over 10 percent unemployment, only 268 of the nearly 500,000 unemployed North Carolinians applied for these jobs. More than 90 percent of those applying (245 people) were hired, but just 163 showed up for the first day of work. A month in, more than half had quit. Only 7 native workers – or 3 percent of US workers hired – completed the entire growing season. By contrast, roughly 90 percent of all Mexican farm workers at the NCGA complete the growing season. In any given week, native farm workers are 30 times more likely to leave the job than Mexican farm workers. With 6,500 job openings, the 7 native workers who completed the season filled only
one-tenth of one percent of the jobs offered by the NCGA.

  1. No matter how bad the economy becomes, native workers do not take
    farm jobs:

Increasing unemployment has no impact at all on the number of native workers who complete the growing season with the NCGA, although it does correspond with a slight increase in the number who apply for farm jobs. The study shows that if unemployment rose from 2 percent to 14 percent, which would put hundreds of thousands of new people out of work, only about 100 more US workers would apply for NCGA jobs each year – just a sliver of the roughly 6,500–7,000 placements needed in recent years. Still, this spike in unemployment rate would not make US workers any more likely to finish a growing season at all.

  1. The North Carolina Growers Association spends more money to comply
    with the immigration laws designed to protect American workers than it
    does on salaries for all its American farm workers combined:

The North Carolina Growers Association spent more than $100,000 to advertise farm jobs and comply with immigration laws in 2011, while it paid out just $87,000 in wages to the seven native workers who completed the season working on the farm.

Esto refuta de manera decisiva uno de los argumentos más esgrimidos por el discurso antinmigrante: que los inmigrantes le “roban los empleos” a los nativos. Nada más lejos de la verdad. No importa cuan bien pague el patrono, no importa cuánto se intente proyectar el proletarismo agrícola como un trabajo digno, ni cuan “mala esté la economía”, sencillamente dicha labor no tiene demanda efectiva entre los estadounidenses, aunque así lo sea en el caso del inmigrante mexicano.

Lo otro que muestra son las implicaciones de la política migratoria de Trump:  el deportar a inmigrantes ilegales de Estados Unidos tendría un efecto devastador en la agricultura estadounidense.

The example of the North Carolina Growers Association affirms how deeply American farms depend on foreign labor, and how fundamental foreign labor is to making the agriculture industry run. Immigration policies can and should protect native employment, but should also not ignore economic reality. About two-thirds of hired farm workers in America today are foreigners, and America’s farms are depending steadily more on hired help and less on family members: according to the 2007 Census of Agriculture, paid employees made up about 60 percent of all farm workers, a substantial rise from the 40 percent share they made up in the 1990s (correspondingly, unpaid family members constituted 60 percent of farm workers nationally in the 1990s but only 40 percent today).

Esto ha llevado a no pocos sectores agrícolas que le llevaron al poder a vivir atemorizados ante la pérdida de mano de obra y podría generar una inflación causada por un posible aumento repentino del costo de alimentos, incluyendo aquel de ganado, sin hablar de la necesidad ulterior de descansar en mayores importaciones.

Ahora bien, debemos adentrarnos también en el asunto de la criminalidad. Desgraciadamente, el patrón social que acompaña a casi todo inmigrante ilegal es el grado de pobreza al que se enfrenta una vez pone su pie en el país anfitrión. Según algunos, esto condena a dicho territorio a la criminalidad. Desde un punto de vista científico social, este es un alegato empírico.

Marcha proinmigración

Marcha por la reforma migratoria estadounidense en 2006, San José, California (Foto cortesía de z2amiller, CC-BY-SA 2.0)

Una vez más, toda decisión de política pública debe tener buen fundamento empírico que dirija cualquier curso de acción. ¿Qué nos revela la evidencia?

Este año se publicó un artículo en la revista académica Journal of Ethnicity in Criminal Justice donde recoge los mejores datos disponibles en torno a la inmigración y su correlación con la criminalidad y demuestra que, contrario a lo que frecuentemente se supone, la tendencia de los inmigrantes (legales o ilegales) no es la de cometer crímenes. Al contrario,  dichas personas son las que menos riesgo implican para la sociedad en dichos términos. Steve Novella, en Neurologica Blog, llama la atención al hecho de que esto confirma un estudio publicado hace diez años que demostraba que un inmigrante, aunque fuera ilegal, tenía 20% de probabilidad de terminar en la cárcel cuando se le compara con un estadounidense. La razón de ello parece serque un inmigrante tiene mucho menos probabilidad de cometer un crimen que un nativo porque le presta mayor atención a las restricciones legales y sus correspondientes penalidades. Novella señala que es bien importante tener en cuenta de que ambos estudios tienen fallas significativas, por lo que sus resultados hay que cualificarlos y tomarlos cum granus salis.

Parece ser que la primera generación de estos inmigrantes, es decir, los inmigrantes acabados de llegar (legales o no), tienen una baja tasa de participación en actividades criminales o ilegales (excepto, por supuesto, su estancia ilegal). Sin embargo, la siguiente generación (los primeros hijos de los inmigrantes), a medida que se asimilan, tienden a aumentar su actividad criminal o ilegal, más o menos a la misma tasa que los nativos. Tampoco parece alterar en lo absoluto la tasa de criminalidad en las ciudades donde aspiran a vivir.

Esto contrasta marcadamente con los alegatos de Donald Trump durante su discurso de aceptación de su candidatura a la presidencia de Estados Unidos:

“[Undocumented immigrants] are being released by the tens of thousands into our communities with no regard for the impact on public safety or resources…We are going to build a great border wall to stop illegal immigration, to stop the gangs and the violence, and to stop the drugs from pouring into our communities.”

Toda la evidencia que se ha colectado desde los años 30, unay otra y otra vez hasta hoy demuestra exactamente lo contrario. Es más, de acuerdo con algunos estudios, la inmigración en las ciudades ha ayudado a reducir la tasa de la criminalidad. En el peor de los casos, ciertos estudios hechos con rigor (antes del publicado este año) mostraban que no hay base alguna para decir que los inmigrantes (fueran ilegales o no) son más propensos al crimen que los nativos.

Ciertamente, al mostrar todo esto no queremos implicar que la política pública correcta sea la de invitar a cualquier persona, incluyendo terroristas y conocidos criminales, a Estados Unidos o cualquier otro país. Al contrario, se deben continuar con ciertas políticas migratorias que realmente garanticen la seguridad y salud pública estadounidense. Sin embargo, lo que nos parece incorrecto es que la política aislacionista actual para terminar con el NAFTA, la creación de la muralla trumpeana para impedir la entrada de ilegales a los Estados Unidos mas su deportación masiva son varias de las decisiones desafortunadas contrarias a la economía estadounidense que el Presidente pudo haber tomado, sin hablar de la inhumanidad de lo que ello implica para los que buscan una vida mejor. En este hecho pueden estar de acuerdo conservadores, liberales y progresistas, a pesar de que el Presidente Trump haya hecho triunfar la ideología sobre la evidencia.

Referencias

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Butcher, K. F., & Piehl, A. M. (2007, jul.). “Why are immigrants’ incarceration rates so low? Evidence on selective immigration, deterrence, and deportation.” The National Bureau of Economic Research. doi: 10.3386/w13229. http://www.nber.org/papers/w13229.

Clemens, Michael A. (2013). International harvest. A case study of how foreign workers help American farms grow crops – and the economy. Partnership for a New American Economy
and the Center for Global Development.  http://www.renewoureconomy.org/sites/all/themes/pnae/nc-agr-report-05-2013.pdf.

National Commission on Law Observance and Enforcement. (1931). Report on Crime and the Foreign Born. Washington, D.C.: Government Printing Office.  https://www.ncjrs.gov/pdffiles1/Digitization/44548NCJRS.pdf.

Ousey, G. C.,  & Kubrin, C. E. (2009). Exploring the connection between immigration and violent crime rates in U.S. cities, 1980–2000. Social Problems56, 3, 447-473. doi: 10.1525/sp.2009.56.3.447.

Ousey, G. C., & Kubrin, C. E. (2014, sept.). Journal of Quantitative Criminology, 30, 3,  453-483. doi: 10.1007/s10940-013-9210-5.

Reid, L. W., Weiss, H. E.,  Adelman, R. M. & Jaret, C. (2005, Dec.) The immigration–crime relationship: Evidence across US metropolitan areas. Social Science Research34, 4, 757–780. doi:  10.1016/j.ssresearch.2005.01.001.

Taft, D. R. (1933, 1 oct.). Does immigration increase crime? Social Forces, 12, 1,  69-77. doi: 10.2307/2570119.

Comprendiendo a Marx: su teoría del valor

karl_marxEn mayor o menor medida, Karl Marx es una de las figuras más amadas y simultáneamente más odiadas de la faz de la tierra, con o sin razón. No importa si uno es políticamente de izquierda, derecha, centro o ninguna de las anteriores, usted no puede ignorarlo. Es tal vez el pensador subversivo de mayor impacto del mundo y que contribuyó a definir políticamente los órdenes económico y político del siglo XX. En América Latina, algunos gobiernos se remiten a su propuesta como alternativa al capitalismo neoliberal que procura eliminar las restricciones estatales para andar, como diríamos los boricuas, “por la libre”.

Sin embargo, podríamos argumentar también que él ha sido uno de los pensadores menos entendidos por sus opositores y partidarios. Esto se debe a un sinnúmero de factores: Marx nunca terminó su magnum opus, El capital, sino que publicó en vida solo el primer tomo, mientras que los otros dos fueron hechuras de su amigo Friedrich Engels a partir de las notas del ilustre pensador;  malas traducciones al inglés y al castellano; influencias ideológicas por parte de los soviéticos y varios ideólogos durante el siglo XX; una comprensión deficiente de las dialécticas hegelianas y marxianas; las oscuridades de los mismos escritos marxianos, la falta de contextualización de su obra, cegueras ideológicas, la distorsión llevada a cabo por Engels de la filosofía marxiana sobre la dialéctica (aplicada solo a la economía y a la historia) y convertirla en el llamado “materialismo dialéctico” (que no debe confundirse con la “dialéctica materialista”), entre muchos otros factores.

Por estas y otras razones, no sorprende que su teoría de valor sea tan poco comprendida, muy especialmente por sus detractores. Aquí le vamos a echar una mirada a la visión filosófica marxiana en torno al valor, para entonces ver más claramente los aciertos y desaciertos de este sociólogo y economista.

Por cierto, nosotros no sostenemos que su concepción materialista de la historia sea científica. Desde el punto de vista filosófico, ya en esta etapa puede servir en el mejor de los casos como una perspectiva con la que podemos mirar cierto acontecimiento histórico con potencial explicativo. Sin embargo, en líneas generales, sus predicciones han fracasado estrepitosamente y (desde tiempos del mismo Marx) sus favorecedores no han hecho otra cosa que anexar hipótesis ad hoc que expliquen su fracaso predictivo y cómo “pronto” desembocará en una sociedad socialista como él predijo. Este comportamiento es señal de que el materialismo histórico es una seudociencia. Sin embargo, lo que  podemos decir, es que en El capital  podemos encontrar joyas científicas y filosóficas que no se deben despreciar, independientemente de la invalidez del materialismo histórico.

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La dimensión espiritual de Marx

Ya escucho exclamar: “¿La dimensión `espiritual’?  ¡¿En serio?! Pero Marx era materialista.” Él era materialista, pero no un materialista grosero. Por “materialismo grosero” quiero decir, un tipo de materialismo que excluya cualquier tipo de existencia espiritual, en el sentido cultural del término. Al contrario, Marx sostenía un materialismo moderado. Acordémonos que para Marx, la ideología dominante de una época, sus estructuras políticas, las estructuras sociales, etc. están determinadas en última instancia por las relaciones de producción. Sin embargo, hay fuerzas claramente espirituales (culturales) que influyen sobre las relaciones de producción, sobre el modo de producción capitalista, sobre las relaciones políticas, etc. Este es un punto que se puede ver claramente en El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (15-27) y en la carta de Engels a Bloch del 21 de septiembre de 1890.

Para el Marx autor de El capital, el valor pertenece a este ámbito espiritual. ¿Cómo es esto posible si la economía es material?  Para Marx, el individuo está inserto en un enjambre de relaciones de diversos tipos: familiares, económicos, culturales, políticos, entre otros. Marx reconoce esto cuando examina al capitalista (al burgués) cuando nos dice:

No pinto de color de rosa, por cierto, las figuras del capitalista y el terrateniente. Pero aquí sólo se trata de personas en la medida en que son la personificación de categorías econó­micas, portadores de determinadas relaciones e intereses de clase. Mi punto de vista, con arreglo al cual concibo como proceso de historia natural el desarrollo de la forma­ción económico-social, menos que ningún otro podría res­ponsabilizar al individuo por relaciones de las cuales él sigue siendo socialmente una creatura por más que subje­tivamente pueda elevarse sobre las mismas (El capital 8)

A Marx no le interesa el examen de las relaciones del burgués en cuanto a padre de familia, hermano, amigo, jugador de briscas,  lector de novelas de Stephen King o admirador de Amy Adams en Arrival o despreciador de Man of Steel (¡como debería ser!) A lo único que Marx le importa es aquellos tipos de relaciones que implica el ser dueño de los medios de algún producción social (sea como accionista o como dueño de cualquier empresa de producción social externo al mercado de acciones).

Aquí yace el asunto. ¿Han visto ustedes relaciones en algún sitio? ¿A qué saben? ¿De qué color son? ¿Son ásperos o lisos? Obviamente todas estas preguntas son absurdas, ya que todas las relaciones son abstractas. Sin embargo, para Marx ninguna relación de este tipo es una ficción. Todas las relaciones sociales son reales y se fundan en una realidad material. Lo que significa que para él, como para Hegel, existe una vida espiritual a nivel social. Desde su punto de vista materialista, toda esta vida espiritual emerge de una realidad material, es decir, una realidad de economía. Marx ve a la economía en términos físicos: es distribución de materia y energía en forma de mercancía entre seres humanos. Sin embargo, esto no se da por pura inercia física, sino que la economía surge de dos tipos de relaciones:

  • La relación entre el colectivo humano y la naturaleza
  • La relación entre los seres humanos entre sí

hegel_portrait_by_schlesinger_1831Gran parte de esto se inspira del pensador G. W. F. Hegel y su propuesta dialéctica. Marx y Hegel son bien cercanos en este aspecto, ya que con excepción de un solo factor, Marx sigue metodológicamente a Hegel al dedillo. Donde Marx difiere de Hegel es que para este, los opuestos se armonizan, mientras que para aquel los opuestos mantienen tensiones sistémicas. Aun así, para ambos, se parte de la totalidad de la dinámica universal (en el caso de Marx específicamente es la vida sistémica capitalista), en la que la humanidad sostiene una relación metabólica con la naturaleza. Así que los seres humanos forjan un tipo de relación de producción (la capitalista), que es resultado de un proceso histórico y que se distingue de extraer de la naturaleza toda aquella materia prima que necesita para la producción de mercancías. Para ello, la sociedad debe incluir una estructura en que haya burguesía y proletariado, aun cuando mantengan una tensión entre estas clases sociales resultado de la apropiación del plusvalor generado por la última para beneficio de la primera.

En otras palabras, todo análisis económico tiene que incluir un examen del elemento espiritual de la dinámica procesual económica. Así que toda mercancía implica opuestos: su valor de uso (material) y su valor de cambio (espiritual), que implica a su vez el trabajo concreto (material) y el trabajo abstracto (espiritual) y así sucesivamente.
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El valor como algo objetivo

Ahora bien, una vez establecemos que el valor pertenece al ámbito espiritual, de las relaciones entre seres humanos y estos con la naturaleza, la pregunta es, ¿de qué tipo de valor está hablando Marx? Para él, el valor económico de una mercancía lo determina el trabajo socialmente necesario que se ha acumulado en el proceso de producción (El capital 48-49). En el fondo, el problema de valor tiene que ver con aquello que este concepto denota: la riqueza. ¿Qué es la riqueza? Para Marx, esta no es otra cosa que la totalidad de cosas útiles, necesarias y agradables para la vida (como diría Adam Smith). En cierto sentido, podríamos traducir esto último como la totalidad de bienes y servicios distribuidos económicamente, o (en términos físicos) la totalidad de materia y energía en forma de mercancía distribuida por la actividad humana en una población.

¿Qué es el dinero? El dinero en los tiempos de Marx eran los metales preciosos (oro, plata, cobre, entre otros) utilizados solamente como equivalente de todas las demás mercancías. Esto era posible porque la obtención de dichos metales se daba gracias al trabajo socialmente necesario. Por otro lado, la moneda (el dólar, el euro, etc.) es un signo de dinero, mientras que el dinero es signo de valor equivalente al de otras mercancías con la misma cantidad de trabajo social acumulado.

Si seguimos con cuidado la discusión en El capital, vemos que para que haya una relación de producción capitalista, tiene que haber en la vida espiritual colectiva un complejo semiótico que facilite la circulación de la mercancía. Hoy día sabemos que la situación es más compleja, dado que desde los años setenta,  el dólar ha dejado de basarse en el oro y otros metales y su valor lo determinan variables relacionadas con la oferta y la demanda efectiva en Estados Unidos.

Si este es el caso, aunque el valor sea abstracto, tiene un carácter objetivo determinado por las relaciones humanas. Acordémonos también que la objetivación (concepto hegeliano) del valor en la mercancía se da gracias al trabajo colectivo proletario. Es decir, el valor es objetivo y su circulación se debe en gran medida gracias a lo que llamaba Marx “fetichismo de la mercancía”. Nuestras relaciones humanas son tales que cuando un objeto (el que sea, real o imaginario) pasa a ser mercancía, esta parece adquirir una vida propia de relaciones de valor entre ellas y que escapa de nuestra voluntad (El capital 87-102).

El capitalismo es una relación de producción en la que el dinero llama al dinero y que de la riqueza se produce más riqueza. Obviamente me refiero a la relación:

D-M-D’

(D=Dinero inicial, M=Mercancía (incluye la compra de fuerza de trabajo), D’=Dinero final)

En la que el plusvalor se define como:

ΔD = D’-D

Es decir, en la que gracias a la actividad de trabajo social del proletariado, se genera más valor expresado en dinero. De la actividad colectiva proletaria surge todo bien y servicio que circula en calidad de mercancía en el organismo colectivo humano. Sin este factor, ¿cómo se podría asignar valor a la mercancía? ¿Cómo podría el dinero ser signo, en última instancia, de riqueza?
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Objeciones a la teoría marxiana de valor

De ahí que se escuchen varias objeciones:

  • ¿Y qué hay del rol de la oferta y la demanda efectiva?

Esta es una objeción válida. En muchas ocasiones toma la forma de “… Pero ¿cómo Marx explica la variación de valor de cambio de las mercancías?” o “¡¿Está loco?! ¿Cómo Marx no va a tener en cuenta el precio de mercado?”

Estas objeciones se desvanecerían si se tienen en consideración dos cosas:

  1. Lo que Marx está haciendo en el primer tomo de El capital (noten que es específicamente en ese tomo) es una exposición del proceso de producción de riqueza y cómo el dinero representa el valor de una cierta cantidad de riqueza disponible como mercancía.
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  2. Marx tiene en cuenta la oferta y demanda efectiva en su obra pero no tanto en ESA en particular.

Estos dos elementos tienen una explicación. Si se lee el Prólogo a la primera edición, veremos que Marx intenta adoptar una metodología para abstraer los elementos esenciales del proceso de producción y las relaciones económicas determinadas por el intercambio de valores de las mercancías en un contexto capitalista. Por lo tanto, al igual que Galileo abstraía la resistencia aérea para explicar por qué una bola de boliche tenía la misma aceleración gravitacional que una pluma, Marx abstraía de este proceso las fluctuaciones de precios en el mercado. Para ello él supone que la demanda efectiva y la oferta están perfectamente equilibrados, por lo que el precio natural y del mercado se hallan perfectamente a la par. En tales circunstancias, en que el mercado fluye perfectamente bien, se resaltan las variables pertinentes: valor de uso vs. valor de cambio, trabajo concreto vs. trabajo abstracto, etc., hasta llegar a descubrir dialécticamente la producción de plusvalor.

Tampoco se nos puede escapar que el argumento general de El capital es que es una respuesta a los economistas clásicos. Acordémonos que Marx vive en una época en la que el capitalismo colapsaba cada 15 a 20 años.  Muchos de ellos achacaban ese colapso a la intervención indebida del estado, a factores demográficos o a otras variables. Algunos de estos solían argumentar que en una competencia “perfecta” haría del mercado uno perfectamente estable. Por otro lado, el objetivo de Marx es mostrar que esto era equivocado. Si algo puede resumir el primer tomo de El capital es lo siguiente: “OK. Vamos a suponer para efectos del argumento que puede existir un mundo perfectamente estable, con una competencia perfecta, con un valor de terreno constante y con el precio de mercado correspondiente, con una oferta y demanda efectiva perfectamente equilibrada, etc. ¿Saben qué? Aún con todo y eso, el sistema seguirá colapsando.” La adopción de la dialéctica como mecanismo para de exposición es el instrumento para mostrar este punto, ya que demuestra (o así piensa él) que el capitalismo no es otra cosa que una cadena de oposiciones de tensiones que se intentan resolver dentro del sistema, pero que se acumulan procesualmente y se expresan, entre otras cosas, en una lucha de clases: la oposición entre la burguesía y el proletariado. Es decir, la concatenación de contradicciones es tal que lleva al inevitable colapso económico, en cuya situación la oposición entre ambas clases sociales inevitablemente acentúan su antagonismo.

Ahora bien, Marx no ignoraba en lo absoluto la oferta y la demanda efectiva, como bien se puede observar en su obra Salario, precio y ganancia. Por ejemplo, nos dice en cuanto a las fluctuaciones del salario del proletariado:

Las relaciones entre la oferta y la demanda de trabajo se hallan sujetas a constantes fluctuaciones, y con ellas fluctúan los precios del trabajo en el mercado. Si la demanda excede a la oferta, subjen los salarios; si la oferta rebasa a la demanda, los salarios bajan, aunque en tales circunstancias pueda ser necesario comprobar el  verdadero estado de la demana y la oferta, por ejemplo, por medio de una huelga o por otro procedimiento cualquiera …

Pero enfoquemos la cosa desde un punto de vista más amplio: se equivocarían en toda la línea, si creyeran que el valor del trabajo o de cualquier otra mercancía lo determina en último término, por la oferta y la demanda. La oferta y la demanda no regulan más que las oscilaciones pasajeras de los precios de mercado. Les explicarán por qué el precio de un artículo en el mercado sube por encima de su valor o cae por debajo de él, pero no les explicarán jamás este valor en sí. … En el mismo instante en que estas dos fuerzas contrarias se nivelan, se paralizan mutuamente y dejan de actuar en uno u otro sentido. En el instante mismo en que la oferta y la demanda se equilibran y dejan, por tanto, de actuar, el precio de una mercancía en el mercado coincide con su valor real, con el precio normal [Adam Smith le llamaría precio nominal] en torno al cual oscilan los precios de mercado (46).

  • Marx ignora por completo el rol de la renta de la tierra en cuanto a la distribución de riqueza.

Un problema muy serio con Marx es que nunca trató de manera efectiva el tema de los precios de terreno en calidad de mercancía. Nadie “fabrica” un terreno, no es resultado de la actividad productiva proletaria, sino que este es el lugar que ha de usarse para la producción. Sin embargo, entra como mercancía en la dinámica capitalista y se le asigna un precio de acuerdo a la demanda efectiva y la oferta sin que este tenga valor (en el sentido marxiano del término). Aun esta deficiencia de El capital, nos dice Marx en Salario, precio y ganancia:

He aquí por qué todos los escritores anticuados de economía política que sentaban la tesis de que los salarios regulan los precios, intentaban probarla presentando la ganancia y la renta del suelo como simples porcentajes adicionales sobre los salarios (48).

El plusvalor … es lo que yo llamo ganancia. Esta ganancia no se la embolsa en su totalidad el empresario capitalista. El monopolio del suelo permite al terrateniente embolsarse una parte de este plusvalor bajo el nombre de renta de la tierra, lo mismo si la tierra se utiliza para fines agrícolas que si se destina a construir edificios, ferrocarriles o al otro fin productivo cualquiera.

Acabamos de ver que el plusvalor que se encierra en la mercancia o aquella parte del valor de ésta en que se materializa el trabajo no retribuido, se descompone, a su vez, en varias partes, que llevan tres nombres distintos [a saber, la renta de la tierra, el salario y el interés]. … La renta del suelo, el interés y la ganancia industrial no son más que otros tantos nombres diversos para expresar las diversas partes del plusvalor de una mercancía…. No provienen de la tierra como tal, ni del capital de por sí; mas la tierra y el capital permiten a sus poseedores obtener su parte correspondiente en el plusvalor que el empresario capitalista extrae del obrero (64, mis cambios a la traducción).

Si alguien fanático de Adam Smith quiere objetar esta caracterización de Marx, le aconsejo que lea bien a Adam Smith. Para este padre de la economía moderna, el precio real del trabajo (la energía gastada por el trabajador en la fabricación de bienes) nunca coincide con su precio nominal (el salario), ya que aquel se reparte en la renta de la tierra, el salario y el beneficio (lo que Marx llama “interés”; Smith 37-38, 51-57).
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Comentarios adicionales

Contrario a la impresión que a lo mejor tendrán algunos aquí, no estamos alegando que Marx tiene una teoría de valor completa o plenamente satisfactoria. Sí sostenemos que este proceso constituye una parte esencial del capitalismo, aunque disputamos un poco la caracterización de muchos conceptos capitalistas como “opuestos” y en tensión, aunque no por eso dejemos de reconocer que sí existe una tensión inherente y esencial en el sistema capitalista que es el de la burguesía y el proletariado. Eso tiene que ser así dado al hecho de que dado un valor producido limitado (un recurso escaso) que a su vez representa una riqueza escasa, el obrero siempre querrá mayor salario que necesariamente implica menor ganancia (o interés) para el capitalista y, a su vez, el capitalista querrá mayor ganancia, lo que implica menor salario para el proletariado que trabaje para él. Esto es parte de lo que está ocurriendo en Puerto Rico ante la mal llamada “reforma laboral” del Gobernador Ricardo Rosselló. Si la gente no quiere creer en la lucha de clases, que me expliquen estas medidas que tocan al sector privado.

Aunque en algunos aspectos es iluminador, tampoco coincidimos con el uso de la dialéctica para descubrir el colapso económico del capitalismo, debido a que en muchos lugares parecen más un artificio marxiano que otra cosa, ,aunque esto no invalida en absoluto la correcta caracterización de otros aspectos de algunas genuinas tensiones y otras relaciones entre categorías capitalistas. La dialéctica marxiana no tiene el mismo valor explicativo que, por ejemplo, el estudio de dinámicas competitivas en las que los factores posicionales primordiales no involucran variables en las que el bien empresarial y el bien público coinciden.

Sin embargo, a pesar de lo dicho, si queremos criticar la teoría del valor marxiano, debemos primero comprenderlo bien y en los términos del mismo Marx, no de sus seguidores y menos sus opositores
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Referencias

Marx, Karl. El capital: crítica de la economía política – El proceso de producción de capital I. Traducido por Pedro Scaron, Siglo Veintiuno, 2008.

—. El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte. Anteo, 1972.

—. Salario, precio y ganancia. IPS, 2010.

Smith, Adam. The Wealth of Nations. Tantor Media, 2010.

El impacto de las elecciones sobre las ciencias

Donald Trump y Ricardo Rosselló

A la izquierda, Donald Trump. Foto cortesía de Michael Vadon CC-BY-SA 2.0 / A la derecha, Ricardo Rosselló Nevárez. Foto cortesía de Edgardo Colón CC-BY-SA 4.0.

Los resultados de las elecciones del 2016 de Estados Unidos y Puerto Rico son noticias devastadoras en lo que concierne al ámbito de las ciencias, la lucha por los derechos humanos y la educación.
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Primera parada: Puerto Rico

En Puerto Rico, los resultados de las candidaturas a la gobernación no sorprendieron a nadie. Lo que sí dejó perplejos a algunos analistas políticos es el grado de insatisfacción que siente la población puertorriqueña con los partidos tradicionales. Más aun, fue refrescante la noticia de que una candidata independiente Alexandra Lúgaro, quien se autodefinió como atea, independentista y a favor del canabis (asunto del que hablaremos en otro artículo), haya obtenido el favor de una porción significativa de los votantes boricuas. Además, por primera vez en mucho tiempo, ningún candidato a la gobernación ganó por más del 42% de los votos. El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Partido del Pueblo Trabajador (PPT) juntos no lograron llegar ni al 3% de los votos.  El Prof. Bernabe decidió no volver a postularse para el próximo cuatrienio como candidato a la gobernación, mientras que el PIP comienza el ya el acostumbrado ritual de “autoevaluación” para concluir que el resto del mundo está mal excepto el partido y así reinscribirse (mi predicción, espero estar equivocado).

Esto lanza varias señales. Una de ellas es que ya los puertorriqueños están perdiéndole el miedo a candidatos que se autodenominan públicamente ateoso que no profesan creencia alguna en alguna religión formalizada. Es más, me consta personalmente que han habido políticos agnósticos o ateos en la legislatura, pero que aun así no lo expresaron públicamente. Ya es tiempo para ellos “salir del closet“.

No debemos perder de vista que hubo un alto nivel de abstención en Puerto Rico. Sin embargo, es importante mencionar el hecho de que la cifra de 45% de los electores es algo inflada. No olvidemos que el Tribunal Supremo de Puerto Rico determinó que se incluyeran a aquellos que no votaron en las elecciones pasadas. Para este año, ya algunos de ellos habían abandonado nuestro archipiélago.

Dadas estas circunstancias, hay que señalar que Rosselló debe estar conciente de que, como cabeza de la rama ejecutiva, él no tiene un mandato fuerte para la estadidad o su programa de gobierno, ya que el PNP obtuvo votos muy por debajo de la mayoría absoluta y casi a la par con el PPD. Sin embargo, sus planes parecen girar en torno a esa propuesta de estatus y ese va a ser el grueso de la discusión durante los próximos años, además de su impotencia ante la todopoderosa Junta de Control Fiscal.

Además, las semillas de ciertos contribuyentes a su candidatura empezaron a dar frutos. El predicador evangélico Jorge Raschke se reunió con Rosselló para felicitarle por su triunfo.

Es interesante ver que la primera preocupación del nuevo ejecutivo como política pública no es comenzar el proceso de solicitar la estadidad al Congreso (de hecho, tiene la visión equivocada de que el Presidente es el que la concede … o algo parecido). No, la primera gestión es la de cambiar algunos aspectos de la carta circular en torno a la enseñanza con perspectiva de género en las escuelas públicas. Obviamente activistas feministas, como María Dolores Fernós reaccionaron ante este tipo de declaraciones afirmando muy correctamente que el Dr. Rosselló no entiende mucho del tema y que de lo que se trata la carta circular es el énfasis en la igualdad de dignidad de todo ser humano independientemente de su sexo o género. Nada de esto debe extrañar al público, ya que en su campaña Rosselló se comprometió ideológicamente como “católico cristiano” (whatever that means) a estar en contra de la enseñanza con perspectiva de género.

En cuanto a las ciencias como campo, no creemos que Rosselló vaya a afectar las ciencias mediante sus visiones ideológicas. Sin embargo, existe una gran preocupación en cuanto al estatus de la Universidad de Puerto Rico bajo la supervisión de la Junta. Se podría afectar el acceso a fondos estatales o federales para los fines de la investigación científica.

Seguro que los grupos de derechos humanos y otros tendrán mucho que luchar en los próximos 4 años, pero nada … NADA … se compara con el problema inmenso que representa la elección de Donald Trump en Estados Unidos.
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Segunda parada: Los Estados Unidos

El triunfo de Donald Trump fue prácticamente inesperado para el mundo entero, no solo para los Estados Unidos. Debido al sistema vigente, pero anacrónico y obsoleto, de los colegios electorales, la candidata demócrata Hillary Clinton ganó el voto popular, pero perdió el de los electores. Esta sería la cuarta ocasión que un presidente gana por colegio electoral a pesar del favor de la mayoría de la población estadounidense. Algunos están hablando de fascismo y dictadura, pero el Prof. Ángel Rosa nos recuerda que estas racciones son un tanto exageradas. Aun con un Congreso republicano, es muy improbable que Trump haga “lo que le dé la gana”.

No obstante la matización, no podemos bajar la guardia ante esta novel situación política. Tan pronto fue electo, Trump comenzó el proceso de selección de la gente que le acompañará en el ejecutivo y su lista no es nada agradable.

Durante su campaña política, él intentó desacreditar el carácter antropogénico del cambio climático. En ocasiones, hizo alegatos extraños e ignorantes como los siguientes:

Aunque algunos tenían esperanza de que no hiciera buena su promesa, Trump comenzó por escoger a Myron Ebell como director de transición de poder en la Agencia de Protección Ambiental (EPA). Las voces de la comunidad científica no se hicieron esperar. La versión cibernética de la revista divulgativa Scientific American publicó un artículo al respecto, señalando que Ebell es un llamado “escéptico” de la antropogénesis del cambio climático y miembro del Center for Energy and Environment, un tanque ideológico conservador en torno a temas del ambiente.

Eso no es todo. Aunque parezca increíble, Trump considera nominar a su exrival de primarias Ben Carson para liderar el Departamento de Educación federal. Carson es un neurocirujano procedente de un sector fundamentalista protestante en los Estados Unidos, quien ha dedicado sus energías al combate de la enseñanza de la teoría de la evolución neodarwiniana en las clases de ciencias en las escuelas públicas de Estados Unidos. También niega explícitamente la antropogénesis del cambio climático o la mera existencia de este. No solo eso, sino que en una predicación, fue tan lejos como para postular la hipótesis de que las pirámides probablemente fueron construidas por el patriarca hebreo José para guardar los granos que necesitaba Egipto para los siete años de sequía…

… y que Satanás inventó la teoría de la Gran Explosión (Big Bang).

Tengamos eso en cuenta cuando pensemos que Ben Carson puede ser que termine a cargo de la educación de los niños estadounidenses a nivel nacional.

Lo mismo se puede decir del vicepresidente electo Mike Pence, quien no solo sostiene perspectivas semejantes a las mencionadas, sino que las ha defendido abiertamente en el Congreso de los Estados Unidos.

Además, Pence tampoco cree que fumar tabaco o cigarrillo sea dañino a la salud. Para el horror de la comunidad LGBTI, también favorece las desacreditadas “terapias” de conversión de homosexuales a heterosexuales.

Hay otras noticias que parecen indicar que la presidencia de Trump va a estar caracterizada en parte por un intento de crear una teocracia republicana.

Ante este panorama, el futuro cuatrienio se ve difícil tanto en los ámbitos de las ciencias como de los derechos humanos. Esto implica que activistas bien orientados en cuanto a estos temas tenemos que salir a la calle a defender la razón y las ciencias en estos tiempos en los que se asoma de nuevo la oscuridad racional, intelectual y espiritual.

Programa del PPT – ¿Mejor programa económico?

Anuncio del PPT

Anuncio del PPT en la Universidad de Puerto Rico en Cayey (Edificio Morales Carrión). Imagen provista por el autor; CC-BY-SA 4.0.

Nota preliminar: El autor de este artículo NO es economista sino que solo expresa su opinión basada en evidencia disponible. Estas aserciones NO deben tomarse como el parecer consensuado de los economistas en Puerto Rico ni tampoco como un ataque malintencionado hacia el Partido del Pueblo Trabajador (PPT) ni a sus candidatos, a quienes él respeta y admira.

Nos informa la prensa que se ha hecho disponible un informe de un muy buen grupo de economistas conocido como la Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP) que hizo público recientemente un informe en torno a las propuestas económicas de los candidatos a la gobernación. La asignación de notas fue el siguiente (APEP,  3):

1) Rafael Bernabe A-
2) María de Lourdes Santiago B+
3) David Bernier C+
4) Alexandra Lúgaro D+
5) Ricky Rosselló D+
6) Manuel Cidre D

Aquí está una tabla que resume con un poco de mayor detalles sus criterios:

Tabla

Tabla del informe sobre candidatos a la gobernación (APEP, 3).

De ahí en adelante, el informe elabora sobre sus criterios y muestra las razones para dicha asignación para cada candidato.

En cuanto al caso del profesor Bernabe, candidato a la gobernación del PPT, nos dice:

El PPT incluye entre sus propuestas los fundamentos de la estrategia necesaria para nuestro país. Por ejemplo: 1) fomentan una reforma contributiva con énfasis en progresividad, en donde las megatiendas y los puertorriqueños más adinerados aporten más, 2) fomentan una política industrial basada en una combinación estratégica de promoción de exportaciones y sustitución de importaciones, y 3) como parte del plan de reconstrucción impulsarán una revisión de las actuales leyes de exención contributiva y los decretos vigentes de exención contributiva. En su programa hay un énfasis en que el “mercado” y la “competencia” no son varas mágicas que resuelven los problemas del país, y enfatizan la creación de nuevos organismos gubernamentales para profundizar el rol del gobierno en la planificación económica. Finalmente, encontramos muy importante que las cooperativas y las empresas propiedad de trabajadores/as no son para ellos algo marginal, ni una nota al calce en su programa, sino que se profundiza en como coinciden con su visión económica para el país y como se fomentarán. Entendemos que el programa del PPT contiene el mejor plan para sacar a Puerto Rico de la situación actual. Como sugerencia para el futuro, exhortamos al PPT a diferenciar entre las corporaciones foráneas manufactureras y las megatiendas comerciales cuando discute la propuesta de “aumentar impuesto a las foráneas.” Estas empresas extranjeras pueden tener roles muy distintos en el proceso de desarrollo, y vale la pena discutir cómo se tratarían de formas distintas (APEP, 4).

Fundamentalmente, estamos de acuerdo con la mayoría de los puntos traídos por el PPT: el énfasis en la progresividad, la sustitución de importaciones, el impulso a las exportaciones, entre otros. Es menester señalar que dicha organización política ha sido la que más efectivamente ha podido poner en la mesa pública el asunto de la revaluación de las políticas de exenciones que ha adoptado el gobierno. Esta ha sido una de las grandes quejas de think tanks como el Centro para la Nueva Economía y otros economistas del país. Además, debemos subrayar la importancia prestada por el partido al asunto vital de la auditoría de la deuda, ya que se sospecha fuertemente que una gran parte de ella hace falta pagarla por ilegalidad.

Dicho eso, hay un punto aquí en que estamos en desacuerdo con el informe, específicamente en el último punto positivo de la programa pepeteísta en cuanto a las cooperativas y empresas propiedad de los trabajadores.

Como dice el refrán, “el demonio está en los detalles.” Lo que el PPT tiene que ofrecernos en este caso es mucho más ambicioso que lo que parece a primera vista.
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¿Qué dice el programa de gobieno del PPT?

Veamos fragmentos de lo que dicho programa tiene que decir al respecto (por falta de espacio, no podremos evaluar todas sus propuestas).

Que el gobierno, al aumentar sus recursos fiscales, se convierta en un verdadero promotor del desarrollo económico, proveyendo o garantizando préstamos para el establecimiento y el desarrollo de empresas cooperativas; de propiedad de trabajadores y trabajadoras, y para el pequeño empresario. Para fomentar las empresas cooperativas de producción de bienes y servicios, el gobierno de Puerto Rico debe establecer una alianza estratégica con el movimiento cooperativo. En ese sentido el gobierno debe establecer un estrecho contacto con la Liga de Cooperativas con el objetivo de articular planes dirigidos a la extensión del modelo cooperativo, comprometido con la propiedad colectiva, la participación democrática y la igualdad y justicia social.

El gobierno del Partido del Pueblo Trabajador adoptará como política pública el objetivo de producir en Puerto Rico la mayor cantidad posible de los alimentos necesarios para el consumo isleño, para lo cual promoverá empresas tanto públicas, como cooperativas y de pequeña producción con apoyo público.

…  reorganizar el sector agrícola de Puerto Rico en nuevas áreas de desarrollo y producción como los son la operación sostenible de fincas comerciales e intensivas de pequeñas fincas agrícolas, la agricultura urbana, el desarrollo de cooperativas agrícolas y el desarrollo de microempresas comunitarias-solidarias agrícolas.

Sin excluir otras formas de organización, consideramos que las cooperativas deben ser el pilar de desarrollo agrícola y seguridad alimentaria. Las cooperativas de productores ofrecen a los y las pequeños y pequeñas agricultores y agricultoras oportunidades de mercado, junto a servicios como una mejor formación en gestión de recursos naturales y acceso a la información, tecnologías, innovaciones y servicios de extensión agraria. Fortalecidos y fortalecidas al ser parte de un grupo más numeroso, pueden negociar mejores condiciones en los contratos agrícolas y precios más reducidos para insumos como semillas, fertilizantes y equipos. A través de las cooperativas se pueden proveer semillas de calidad y fertilizantes a los agricultores y trabajar con ellos en la aplicación de prácticas agrícolas más productivas y sostenibles. Las cooperativas también pueden ser el medio para que agricultores sean los dueños de las instalaciones de elaboración o procesamiento de los bienes agrícolas que producen o la creación de vínculos entre los productores y los consumidores locales.

A la luz de lo dicho en su propaganda, levantamos la ceja y nos preguntamos: “¿En serio? ¿’Sin excluir otras formas de organización’?”

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¿Sin excluir otras alternativas, pero a 600,000 cuerdas de terrenos las vamos a convertir en 24,000 fincas cooperativas? Habría que preguntarle al PPT dónde habría la posibilidad de aplicar las “alternativas”. Aquí no entraremos en el tema de la viabilidad (o mejor dicho, la “inviabilidad”) de la llamada “agricultura ecológica” como propulsora económica y de soberanía alimentaria, ya que discutimos sobre algo parecido a este tema aquí y aquí. Sin embargo, este elemento cuestiona de partida el éxito de esta propuesta como una manera de aportar a la recuperación y desarrollo económico de Puerto Rico.

Continuemos con algunas de sus propuestas:

En caso del cierre de operaciones de alguna empresa debe reconocerse el derecho de los trabajadores a solicitar la entrega de equipo, maquinaria y planta física para ser operada de forma cooperativa. Debe crearse una división del gobierno que asesore a los trabajadores en cuanto a la viabilidad del proyecto y recomiende las formas de apoyo gubernamental que cada paso de empresas recuperadas amerite.

El gobierno del PPT impulsará las cooperativas, empresas comunitarias y las corporaciones especiales propiedad de trabajadores como medio para el desarrollo económico del país.

Queremos indicar que estamos de acuerdo con la inmensa mayoría de lo que dice el PPT en relación con las cooperativas y la oportunidad a trabajadores para ser dueños de alguna empresa privada que haya cerrado en nuestro archipiélago boricua. No debemos subestimar estos tipos de organizaciones económicas …

… sin embargo, no debemos sobrestimarlas tampoco.
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La evidencia en torno a las empresas cuyos dueños son trabajadores

Las firmas de trabajadores no son realmente algo nuevo, sino que han adoptado diferentes modalidades por siglos, incluyendo la cooperativa. Una vez más, no podemos subestimar prejuiciadamente el valor de este tipo de empresas. Los estudios y la evidencia en general demuestran que los trabajadores que allí se desempeñan suelen estar más satisfechos y felices (e.g. este estudio y este).

Es más, en el caso de cooperativas de trabajadores, esta felicidad y el bienestar se manifiestan con todo su esplendor, hasta se alega su mayor nivel de eficiencia (Turnbull). El caso más notable de éxito de este modelo empresarial es la cooperativa Mondragón.

 

A esto se añaden las aserciones de otros economistas al respecto.

Workers in more participatory workplaces are not only more productive but also more satisfied with their jobs. We could apparently increase hourly output by at least 15 percent without pushing workers harder or exposing them to greater workplace hazards. This waste elimination would come from greater work commitment, not speedup. It would capitalize on all the current worker effort currently WASTED in capitalist enterprises through working to rules, through slowdown and shirking, through direct worker resistance (Bowles et al., 167, 168).

Un esquema como este podría representar una reducción del costo total de una empresa por un 10% (Frank, 32). Algún tipo de señal de esto lo podemos ver en el documental de Michael Moore, Capitalism, A Love Story. Allí se muestran los casos de la cooperativa Isthmus, donde se manufacturan máquinas para la industria y, también, la gran fábrica de panes orgánicos Alvarado Street Bakery, estacionado en California e impulsado por energía solar. En el caso de este último, sus empleados ganan de $65,000 a $70,000 anuales. Tras la debacle de Argentina, los Kirchners legalizaron la toma de las fábricas por parte de los empleados. En el 2011, Cristina Kirschner dio paso a una ley de quiebra para facilitar la toma por sus trabajadores.

Todo esto suena bien. Sin embargo, entre los economistas se hace una pregunta algo incómoda para los favorecedores de este tipo de organización proletaria, sean cooperativas o no: Si este tipo de estructura de generación de riqueza es tan buena, ¿por qué no hay más de ellas (aun a nivel global)? No importa a dónde usted vaya en el mundo, estas no ocupan sino un pequeño nicho en la economía.

Desgraciadamente, economistas de diversas ideologías nos dan diferentes respuestas. Uno de los exponentes más sensatos lo encontramos en la  Universidad de Cornell, Robert H. Frank, quien nos relata su discusión sobre este tema con algunos de sus colegas que creen en el potencial de estas iniciativas:

After much discussion, their considered response was that labor-managed firms had failed to proliferate because financial markets refused to make capital available to them on fair terms. Banks, they explained, had a long history of dealing with conventional capitalist firms. They knew the players in that community well and felt they understood the risks well enough to be able to evaluate loan applications intelligently. In support of this explanation, one of my colleagues produced a copy of a bank’s loan application form that a local labor-managed firm had been required to fill out. It was twice as long as the same bank’s normal application form and asked many more probing questions (Frank, 32).

Robert H. Frank

Robert H. Frank

Frank tuvo problemas con la explicación. Como bien nos indica, en el sistema corporativo capitalista, las empresas se deben en última instancia a sus accionistas. Si este es el caso, cualquier inversión en un negocio que tuviera un 15% de mayor producción a un 10% de menor costo sería de muy bajo riesgo y una oportunidad extraordinaria para ganar dinero. Si el banco le denegara este capital por razones puramente ideológicas, en un ámbito competitivo, otro banco sí invertiría en esta y sus accionistas ganarían mucho más por la gestión(Frank, 33-34). Podríamos añadir al comentario de Frank, supongamos para efectos del argumento que aun así todos los bancos acuerdan denegar capital por razones puramente ideológicas. Siempre hay cooperativas de ahorro y crédito o bancos cooperativos (como el que tenemos en Puerto Rico … lo recomiendo) dispuestos a contribuir a la causa.

Es más, según Frank, si un banco sospecha de un mayor riesgo de fracaso de una empresa adueñada por trabajadores, no le denegaría inmediatamente un préstamo, sino que le asignaría una mayor tasa de interés. Cualquier negocio que logre un ahorro de 10% de de costos de producción, mientras que produce un 15% más que otros tipos de empresas, puede absorber muy fácilmente dicha decisión fiscal. En todo caso, el llenar una forma más larga que lo usual no es automáticamente una denegación de préstamos (Frank, 33).

Frank llega a la siguiente conclusión:

Again, labor-managed firms have been around for a long time, but they have never occupied more than a small portion of the economic terrain. There is no indication whatsoever that they’re poised to take over the marketplace. The only way to make sense of these facts is to conclude that labor-managed firm may have some advantages over conventional firms on some of the critical dimensions of performance that predict and explain market success, but that it must also perform less well on other dimensions …

Over the years I have urged my students to disengage their ideological leanings as completely as possible when thinking about questions of market failure. If they have a hypothesis about why a market has failed in some particular way, the first and most important test of that hypothesis is whether it implies that people have been leaving cash on the table. The narrative put forward by the evangelists for labor-managed firms fails that test unambiguously … [As] noted, the predicted stampede to reorganize firms in this way [for more profit] never [materializes] (Frank, 34-35).

Nadie está en desacuerdo con el hecho de que estas empresas ocupan solo una pequeña porción de la economía mundial. Unos van más allá y nos indican que esa será la situación por el futuro previsible. Sin embargo, no hay acuerdo en cuanto a la causa de ello. Puede ser que en muchos casos los empleados gradualmente dejan de participar en reuniones o asambleas o puede ser que, como ocurre frecuentemente, se quiere invertir en un producto que los trabajadores piensan que el público necesita, en vez de investigar cuál es la demanda efectiva real (Frank, 35).

Por el momento, la conclusión de este distinguido economista no es la única, hoy hay un debate feroz en torno a las posibles causas de este fenómeno. Algunos piensan que un razonamiento como el de Frank es errado, que el análisis en torno a estas organizaciones se basa en un modelo inadecuado (véase también aquí) o que no tiene en cuenta el contexto social o económico en que aparecen. Otros argumentan que estas unidades económicas pueden tener relativo éxito dentro de un mercado capitalista cuando su rol en él es limitado.  Aun otros dicen que la búsqueda inadecuada de la producción más eficiente puede llevarlas a la ruina (Miyazaki).

Cualquiera que sea el problema, sencillamente tenemos que tener cuidado al sugerir las empresas autogestionadas por sus empleados como un posible motor para sacarnos del estancamiento económico. Hasta donde nos hemos podido percatar, no necesariamente son un motor suficiente para levantar la economía.
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Las cooperativas

Bandera del cooperativismo

La presente bandera del cooperativismo (2016).

Como hemos indicado, las cooperativas no deben ser subestimadas a la hora de considerarlas como un importante estímulo económico del país. Para agosto del 2013, habían 115 cooperativas en Puerto Rico que contaban con una suma no despreciable de $8.34 millardos en activos. En aquel momento, sus activos habían aumentado un 19.5 % en cinco años. Si se tiene en cuenta que desde el 2006, Puerto Rico ha estado padeciendo de una depresión económica, una cifra como esa es causa de admiración. Obviamente, las protagonistas de este gran logro han sido las coooperativas de seguro (como Cosvi o la Cooperativa de Seguros Múltiples) y las cooperativas de ahorro y crédito.

Sin embargo, como en el caso de las empresas cuyos dueños son sus empleados, tenemos que ser precavidos de no sobrestimarlas. Nótese que las cooperativas de trabajadores no son muy numerosas.

Es más, el experimento más agresivo para el establecimiento de cooperativas como motor económico se llevó a cabo en Venezuela cuando se afianzó el gobierno revolucionario de Hugo Chávez Frías. Ya para el 2008, se hablaba del más estrepitoso fracaso de esta gestión gubernamental, especialmente cuando se reportaba que el 67% de las cooperativas creadas habían dejado de funcionar o habían quebrado (véase también aquí), un asunto que hasta algunos correligionarios del régimen reconocen, especialmente en el caso de cooperativas de producción. No debemos pasar por alto que las cooperativas agrícolas también han sido víctimas de este fracaso. Oscar Bastidas, en un artículo curiosamente titulado, “Venezuela, el mayor cementerio de cooperativas del mundo“, mostraba la cifra de 15,000,000 de venezolanos que habían desistido del modelo cooperativista. Irónicamente, el mismo presidente Chávez también lo criticaría porque su dinámica se parecía mucho a la capitalista. Las cooperativas que más han perdurado en Venezuela han sido las de servicio y consumo.

Dos Pinos

Los dos pinos, emblema del cooperativismo.

Por otro lado, hay lugares donde el modelo cooperativista ha tenido relativo éxito, de hecho, mucho más éxito que en Puerto Rico. Podríamos decir que hasta ellas ocupan un lugar importante a la hora de dar un impulso económico. Este es el caso de Emilia Romana, un terreno relativamente pequeño al norte de Italia donde pueden encontrarse unas 15,000 cooperativas cuya riqueza generada representa el 37.5 % de su producto doméstico bruto (PDB). De esas, cerca de 8,100 son agrícolas. Esta región es una de los 8 lugares en Europa con mayor PDB per cápita  y un alto estándar de vida. Dos de cada 3 de sus habitantes es socio de una cooperativa.

Aun con todo, las cooperativas no son el sector predominante de la economía de esas tierras italianas. Los mismos que nos presentan a Emilia Romana como un modelo cooperativista, reconocen que su economía se mueve fundamentalmente también por el sector privado. Las cooperativas forman parte de 390,000 empresas, la mayoría privadas pequeñas y medianas (raras veces de más de 50 a 80 empleados), de las cuales 45,000 son manufactureras. Quince mil de 390,000 empresas hace del sector cooperativo un 4 % del total. En otras palabras, para Emilia Romana, el sector cooperativo es minoritario, pero exitoso y vigoroso dentro del contexto de una red de empresas privadas con fines de lucro.

Dado este hecho, la experiencia de Emilia Romana nos da una gran lección. No basta promover el cooperativismo, sino que hace falta articular económicamente el sector privado de tal manera que las cooperativas, las empresas administradas por sus empleados y empresas privadas sean grandes, medianas o pequeñas, maximicen su producción para el bien público. Debemos tener cuidado de considerar un solo tipo de unidad económica como la única a considerarse. Como frecuentemente nos recuerda Francisco Catalá Oliveras en sus obras, debe haber un plan de país que evite los históricos enclaves de industria ausentista que ha caracterizado la historia económica de nuestro país, y hacer que participen junto a redes de empresas nativas de todo tipo, incluyendo las cooperativas y las empresas pequeñas y medianas con fin de lucro.
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Conclusiones

El PPT hace un énfasis importante en los sectores sindicales, empresariales dirigidos por trabajadores y las cooperativas. Hace falta legislación para garantizar los derechos de los trabajadores en el gobierno y en el sector privado, para mejorar su calidad de vida en general. No hay dudas de que las compañías cuyos dueños sean trabajadores pueden ser útiles y que fomentar el cooperativismo puede ser, como en Emilia Romana, un estímulo importante para nuestra economía.

Sin embargo, la evidencia parece mostrarnos que esto no garantiza una panacea económica. Esa es la razón por la cual, quizá, debemos poner entre signos de interrogación la “A-” que le asigna el equipo de APEP al programa del PPT. Una vez más, respetamos y admiramos el compromiso social de los miembros de dicho partido. Sin embargo, nos preocupa un poco lo que nos parece una sobrestimación de ciertas formas empresariales que son más afines a su cosmovisión por razones ideológicas.
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Referencias

Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP). Evaluación de las propuestas
económicas de los candidatos y las candidatas a la gobernación 2016. nov. 2016.  https://economiapoliticapr.files.wordpress.com/2016/11/evaluacion-candidatos-apep.pdf.

Benz , Matthias y Bruno S. Frey. “Being Independent Raises Happiness at Work.” Swedish Economic Policy Review. vol. 11, 2004, pp. 95-134.

Bowles, Sam, David Gordon y David Weisskopf. Beyond the Wasteland. Anchor Doubleday, 1983.

Brada, Josef C. y José A. Méndez. “Technology, Effort and the Efficiency of Production:
Labor-managed versus Capitalist Firms.” South-Eastern Europe Journal of Economics. 1, 2009, pp. 35-53. http://www.asecu.gr/Seeje/issue12/BradaMendez.pdf.

Catalá Oliveras, Francisco y Carmen Rivera Izcoa. El movimiento cooperativista en Puerto Rico: Un paso más. Ediciones Huracán, 2010.

Frank, Robert H. The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good. Princeton University Press, 2011.

Gintis, Herbert. “The Nature of the Labor Exchange and the Theory of Capitalist Production.” Review of Radical Political Economics. vol. 8, 1976, pp. 36-54. doi: 10.1177/048661347600800203.

Hundley, Greg. “Why and When And When Are the Self-Employed More Satisfied with Their Work?” Industrial Relations. vol. 40., núm. 2, abril 2001, pp. 293-316. doi: 10.1111/0019-8676.00209.

Miyazaki, Hajime. “On Success and Dissolution of the Labor-managed Firm in the Capitalist Economy.” Journal of Political Economy. vol. 92, núm. 5, octubre 1984, pp. 909-931.

Parrilla Bonilla, Mons. Antulio. Cooperativismo: Teoría y práctica. 3ra ed. Liga de Cooperativas de Puerto Rico, 2003.

Turnbull , Shan. “The Competitive Advantages of Stakeholder Mutuals.” 12th Annual Meeting on Socio-Economics / Society for the Advancement of Socio-Economics. 20 septiembre 2000. doi: 10.2139/ssrn.242779.

¿Favorece la ONU la agricultura orgánica?

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Desde hace algún tiempo, en las redes sociales se ha estado diseminando la noticia de que las Naciones Unidas favorece la agricultura ecológica, conocida también como orgánica. Según estas fuentes, en el año 2013, la Conferencia de las Naciones Unidas de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) radicó un informe titulado Wake Up Before It Is Too Late: Make Agriculture Truly Sustainable Now for Food Security in a Changing Climate Wake Up Before It Is too Late - UNCTAD(Despierta, antes de que sea tarde: Hagamos la agricultura verdaderamente sostenible ahora para seguridad alimentaria ante un clima cambiante) y que recomienda la agricultura orgánica como la que puede salvar a la humanidad del hambre. Según algunos, el documento Wake up es un espaldarazo oficial de las Naciones Unidas a este tipo de iniciativas de política pública.

La pregunta que debemos hacernos es, ¿es ese el caso? Lo dudamos mucho y la razón de ello nos la da el mismo documento. Una vez descargamos su archivo PDF , podemos ir a la página 3 (de las 341 que contiene) y encontramos lo siguiente (los recuadros son nuestro énfasis):

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Traducción al español (perdonen si no es la mejor traducción):

Los puntos de vista que se expresan en los siguientes artículos en esta Revisión son de sus autores y no necesariamente reflejan las posiciones de sus organizaciones o instituciones respectivas. Por lo tanto, las perspectivas expresadas en en esta Revisión deben atribuírsele a los autores y no a cualquier institución o a la UNCTAD o a sus estados miembros.

Cualquier referencia a alguna compañía y a sus actividades no debe ser presentado como un endoso por la UNCTAD o por sus autores o sus instituciones, de la compañía o sus actividades.

En otras palabras, sí es cierto que este informe lleva el sello de las Naciones Unidas, porque la conferencia se dio con su auspicio, pero esto no representa su posición oficial.

Si esta es la situación, entonces, ¿cuál es la verdadera posición de las Naciones Unidas al respecto? Por ahora, lo más cercano a una opinión oficial la podemos encontrar en el portal de la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), donde dice exactamente lo contrario a lo alegado. En un comunicado de las Naciones Unidas del 2007 titulado “FAO advierte insuficiencia de agricultura orgánica en lucha contra el hambre”, su portavoz nos dice, entre otras cosas:

… “no se puede alimentar a seis mil millones de personas hoy en día y a nueve mil millones en 2050 sin un uso sensato de productos químicos”.

Casi 31 millones de hectáreas, o aproximadamente el 2% de las tierras agrícolas de todo el mundo, fueron cultivadas en 2005 sin usar productos químicos, y generaron ventas por alrededor de 24.000 millones de dólares.

“No hay una solución única al problema de alimentar a los pobres y hambrientos,” dijo Diouf. Agregó que cuando se usan fertilizantes deben escogerse los productos apropiados, y aplicarse en cantidades adecuadas, de la manera correcta y en el momento oportuno”.

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¿Por qué la FAO adopta una posición desfavorable ante la agricultura orgánica (o “ecológica”)?

Si se le presta atención a los factores científicos de todo este asunto, en vez de al mero sentimiento de “unión  y conexión con la naturaleza” al que apelan muchos con los que hablo sobre este tema, podremos ver cuál es el problema.

A muchos se les olvida el componente económico de la dinámica de distribución de alimentos. Desgraciadamente, cuando la gente escucha la palabra “economía”, usualmente piensan en dinero. Se les olvida que la economía es algo mucho más amplio que este factor, sino que tiene que ver con la distribución inteligente de recursos escasos. Eso incluye la manera en que se reparte la materia y energía en la población mundial. Esta energía toma la forma de alimentos (energía para el ser humano), energía muscular, energía eléctrica, entre otros. El dinero es solo un componente de la economía que mide el valor de todos los recursos escasos, es decir la riqueza material y energética que circula en calidad de mercancía. Desde esta perspectiva, todo recurso escaso en el mundo se puede medir en dólares y centavos.

Norman Borlaug

Norman Borlaug, padre de la Revolución Verde

Esto aplica también al asunto de si los alimentos deben producirse convencionalmente o mediante la agricultura orgánica. Para alimentar 7 mil millones de personas en el mundo, nos topamos con la interrogante de cuál es la manera más eficiente para hacer que alimentos lleguen a la mayor parte de la población. Desde la Revolución Verde, la industria alimentaria ha adoptado medidas para ser cada vez más eficiente a la hora de producir más alimentos. Esta es una de las instancias en que los intereses de la industria coinciden con el bienestar público. Dicha inversión implica un ahorro considerable de energía mediante la diseminación eficiente de alimentos y un mayor espacio para el crecimiento de la naturaleza. A muchos le sorprenderá este último alegato, pero recordemos que desde un punto de vista de espacio cultivable y el económico, la industria quiere maximizar la producción en relación con el tamaño de mercado disponible. Este hecho significa que si aumenta exponencialmente la tasa de rendimiento agrícola por área de terreno,  esto inevitablmente lleva a la utilización de cada vez menos área de terrenos, así librando muchos hábitats de la deforestación y de la actividad y contaminación humanas.

Aun con todo, la llamada “agricultura convencional” no es perfecta, ya que se estimula el uso de nitrógeno derivado del petróleo y de pesticidas relativamente tóxicos para los agricultores y, en ocasiones, para el público. La agricultura orgánica (o “ecológica”) surgió como una respuesta a estas preocupaciones. ¿Qué cuenta como “orgánico” en este sentido? Usualmente la definición del término se estipula por ley, pero en su línea general se utilizan medidas para reducir el uso de pesticidas y fertilizantes sintéticos y adoptar solamente los naturales. Además, para disminuir el uso de estos tóxicos, se utilizan también otras técnicas tales como rotación de cultivos, cultivos asociados (intercropping), reciclaje de nutrientes, cultivo de cobertura, entre otros. Todos estos factores son importantes para la conservación de los terrenos. De hecho, ya varios agricultores convencionales han incorporado algunas de estas técnicas con mucho éxito y algunas compañías han estado impulsando programas para preservar las tierras y fomentar la biodiversidad en el proceso.

Por otro lado, algunos agricultores orgánicos quieren operar con la menor maquinaria posible, con el menor grado de pesticidas posibles y maximizar el uso de composta o estiércol de ganado. Además, con contadas excepciones, rechazan en principio el uso de cultivos transgénicos, sea por convicción o porque sus productos serían descertificados de la categoría de “orgánico” o “ecológico”. Sin que esto sea suficiente, a veces la selección de venta en ciertos mercados hace más ineficiente su transportación o su cotejo por las autoridades de sanidad, lo que lleva en no pocos casos a la diseminación de epidemias por contaminación viral o bacteriana (véase el caso de la mal llamada “Crisis del Pepino” en el 2011).

Esto lleva a que la actividad de cultivo orgánico sea mucho más ineficiente que los cultivos convencionales en general. Revisiones científicas como esta confirman nuestro punto. En promedio, los orgánicos tienen 20 a 30% menor rendimiento que los convencionales. Un estudio más minucioso a partir de los datos ofrecidos por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) revela que, salvo en contadas excepciones, en la inmensa mayoría de los casos el rendimiento de estos cultivos es menor y, en ocasiones, significativamente inferior, que los correspondientes convencionales.

Esto se debe a que la dinámica para este tipo de agricultura requiere mayor energía. La FAO reconoce precisamente este punto cuando dice:

  • Production costs for organic foods are typically higher because of greater labour inputs per unit of output and because greater diversity of enterprises means economies of scale cannot be achieved;

Como cualquier economista señalaría, mientras mayor energía se utilice para producir una mercancía, mayor valor adquiere. Simultáneamente esta inversión energética se refleja en el precio. El mero hecho de que se consuma mayor energía cuando se le compara con la agricultura convencional significa que tenemos que cuestionar el supuesto beneficio ambiental o humano que esto implica.

No hay lugar a dudas que el cuido de la tierra en la mayoría de las ocasiones (no en todos los casos) existe mejor en la industria orgánica, tal y como lo reconoce la FAO. Sin embargo, para permanecer “competitivo” en un mercado en que los alimentos orgánicos necesariamente tienen que ser más caros solamente por este factor, significa que tienen que buscar medidas “baratas” para lidiar con este penoso problema, tales como disfrutar de exenciones contributivas y otros incentivos.  Por ejemplo, sin uso de la soya transgénica resistente a glifosato, la práctica de no labranza se hace virtualmente difícil en el caso del grano no transgénico, aunque no totalmente imposible si se integran ciertas tecnologías. La restricción al uso de pesticidas naturales en ocasiones puede ser menos efectiva que las alternativas no orgánicas. Aun con todo, los precios en general no logran bajar lo suficiente para competir con los productos convencionales.

Tales ineficiencias implican mayor uso de terreno, no solo para obtener el mismo nivel de producción que la agricultura convencional, sino también para obtener los nutrientes. Se puede remediar en parte el problema usando cultivos de cubierta, pero otros tipos de cultivos requieren muchos más nutrientes. Se podría utilizar composta, que tiene que integrar la producción orgánica de ciertos otros cultivos para ello. Sin embargo, la composta contribuye más al cambio climático de lo que originalmente se pensaba. El aumento de uso de estiércol implica necesariamente mayor uso de terrenos para la crianza de ganado, un problema ambiental debido al alto nivel de consumo de hierba o pienso que necesita y por su emisión de metano, agravando así el efecto de invernadero y, por ende, el calentamiento global. Todos estos factores conllevan una reducción considerable de los ecosistemas naturales para dedicarlos exclusivamente para la agricultura.

El problema no termina ahí. De acuerdo con la FAO, podemos añadir otros ingredientes en cuanto a la inversión energética en alimentos orgánicos:

  • Post-harvest handling of relatively small quantities of organic foods results in higher costs because of the mandatory segregation of organic and conventional produce, especially for processing and transportation;
  • Marketing and the distribution chain for organic products is relatively inefficient and costs are higher because of relatively small volumes.

En otras palabras, hay que invertir más energía por concepto de separación de los alimentos orgánicos de los convencionales. Mientras mayor es la energía invertida, no solo nos lleva a precios más altos, sino también a un mayor uso de combustibles (usualmente fósiles). Hoy día se sabe que si se quiere evitar el cambio climático, tiene que invertirse significativamente en la intensificación de la producción de alimentos en cada vez menos hectáreas de terrenos cultivables. La Revolución Verde, que ha sido tan condenada por los partidarios de la agricultura orgánica, ha logrado precisamente eso (véase este estudio al respecto, este y este).

La agricultura orgánica va exactamente en el sentido opuesto a lo que se debería aspirar. Es por ello que muchos científicos argumentan que a pesar de reconocer el innegable beneficio de la agricultura orgánica o “agroecología” a la tierra y la biodiversidad en el campo, la misma ineficiencia energética que implica neutraliza su valor ambiental.

La ventaja de la agricultura convencional es que puede adoptar las mejores medidas para cuidar el suelo y ya hay agricultores convencionales que están adoptando esas prácticas, pero no tienen que abandonar toda la tecnología disponible para hacer su labor productiva muy eficiente. Esto se debe a que no hay definición de lo que sea “convencional” y, por ello, la tarea es flexible a la hora de ser eficiente y proteger los suelos. La desventaja de la agricultura orgánica es que se niega a usar la mayor parte de dichas tecnologías y está usualmente estancada en los límites que ella misma se impone.

Por estas y otras razones, el costo de los alimentos orgánicos permanecerán muy altos en el futuro previsible. Los convencionales, incluyendo aquellos que utilizan ingeniería genética, serán de muy bajo costo porque son más eficientes. Son estos últimos los que serán más accesibles a los pobres y tendrán mejores oportunidades de alimentar al mundo.

Precisamente esto y no más explica la posición de la FAO.

4ta. Asamblea de HUSE

Humanistas Seculares de Puerto RicoEl día sábado 12 de noviembre del 2016, la organización Humanistas Seculares de Puerto Rico (HUSE) celebrará su próxima asamblea. De acuerdo con el portal de Facebook de esta actividad, se discutirán los siguientes temas:

Humanistas Seculares de Puerto Rico celebrará su 4ta asamblea anual el sábado 12 de noviembre de 2016 en el Coliseo Pedrín Zorrilla de San Juan a las 9:00am. Se presentará el informe anual sobre las actividades y logros de la organización y contaremos con conferencias sobre humanismo, educación secular y separación de iglesia y estado.Por segundo año consecutivo estará con nosotros y nosotras el Prof. Daniel Altschuler. El Prof. Altschuler estará dando una charla de Epistemologia en nuestra Asamblea. ¡No faltes! ¡Asiste a nuestra asamblea y participa!

Este servidor planifica estar ahí, aunque no forme parte de la organización.  HUSE se autodefine como  una organización educativa sin fines de lucro que propicia y fomenta un sentido de comunidad entre la población no creyente de Puerto Rico.

Divulgación reciente: La aportación de los inmigrantes a la economía

People Are Not Illegal

Protesta “People Are Not Illegal” en la Universidad de North Park. Foto por Bradley Siefert. CC-BY-NC-ND 2.0.

En medio de la contienda política presidencial en los Estados Unidos, se ha desatado un acalorado debate en cuanto al tema de los inmigrantes. De acuerdo con el candidato republicano, Donald Trump, se puede construir una muralla entre Estados Unidos y México y hacer que este último sea el que lo financie … algo que ha caído muy mal en todos los sectores de la sociedad mexicana en ambos lados de la frontera. Trump ha sido bastante enfático en que sin la inmigración ilegal no habría tanta criminalidad, no habría tantos violadores (no que todos los mexicanos eran violadores) ni podrían quitarle a tanto trabajo a los nativos estadounidenses. Además, para él, debería impedirse la entrada de musulmanes con una retórica que hasta el mismo Benjamin Natanyahu (of all people) le saca el cuerpo. No en balde, ha recibido la gran mayoría del sector hispano es hostil a su mensaje, mientras que los racistas, nacionalistas blancos y xenofóbicos le han recibido con los brazos abiertos. Esta simpatía por este tipo de extremistas ha desembocado en una hemorragia de líderes conservadores del Partido Republicano dispuestos a votar por su rival, Hillary Clinton.

Sin embargo, a raíz de este “debate” (si es que se le puede llamar así), cabe preguntar: ¿Están perjudicando la economía los inmigrantes? ¿Le roban los inmigrantes a los nativos sus oportunidades de empleo? Recientemente, la prestigiosa agrupación Academias Nacionales de las Ciencias, Ingeniería y Medicina en Estados Unidos aportó su grano de arena a la discusión cuando publicó un informe titulado “The Economic and Fiscal Consequences of Immigration“. Sus catorce autores incluyen a reconocidos sociólogos, demógrafos, economistas, entre otros expertos.

Señalan que, a pesar de que una cuarta parte de la población estadounidense es inmigrante o hijos de inmigrantes, no encontraron ninguna evidencia de que la inmigración haya creado un impacto negativo sobre la disponibilidad de empleos para los nativos estadounidenses. Sí hay evidencia de que la llegada de oleadas de inmigrantes puede afectar la estructura salarial en Estados Unidos, especialmente en relación con otros inmigrantes y nativos con poca o ninguna educación. Sin embargo, esta es una etapa transitoria (p. 204), ya que usualmente la tecnología ayuda a mejorar las condiciones de vida y los nativos suelen moverse a empleos más competitivos. No solo eso, sino que también ayudan a los nativos al incrementar sus salarios (p. 148). La evidencia muestra que la situación de los inmigrantes mejora a la larga (p. 205).

Todo esto varía, depende cuándo y dónde esté disponible el capital para ello. Además, muchos factores económicos relacionados con los inmigrantes no pueden medirse debido a la complejidad de la dinámica de la economía. Aun así, los modelos apuntan a que el impacto negativo de los inmigrantes sobre los nativos es muy pequeña (pp. 203-204). El peso mayor contra los nativos no educados o desertores escolares y las minorías es mayor que contra aquellos que son educados (p. 204).

Tampoco se puede perder de perspectiva el hecho de que los inmigrantes formados, educados, adiestrados y expertos aportan sustancialmente a la economía (pp. 205-206, p. 243). Los inmigrantes adiestrados en cuido de niños, construcción, jardinería, entre otras labores reducen los costos de bienes y servicios, por lo que benefician a los consumidores y les facilita la vida de los nativos en muchos aspectos (p. 243). Los que son educados, aportan capital  intelectual al utilizar sus talentos para la innovación y el mercado de patentes. El informe reconoce que sin esa aportación, Estados Unidos no estaría bien posicionado en el mercado actualmente (p. 243). De acuerdo con el informe, a los gobiernos estatales y federales les cuesta los inmigrantes de primera generación. Aun así, los de segunda y tercera generación parece aportar significativamente más al ingreso de las arcas gubernamentales (pp. 404-405). Esto desmitifica la impresión errada de que este tipo de inversión del estado en inmigrantes es dinero perdido y no aporta nada a la economía.

Nunca podemos dejar a un lado el factor humano y es imperativo reconocer que hay un deber ético de hacer lo posible por ayudar a aquellos que huyen de una realidad mucho más grave que la que se vive en Estados Unidos. Con todo y eso, visto desde un punto de vista puramente económico, este informe desmitifica muchas de las convicciones que sostiene mucha gente en torno a cuan dañinos son supuestamente los inmigrantes (legales o ilegales) a la economía en general.