Implosionando la hipótesis de la demolición controlada de las Torres Gemelas

Torres Gemelas tras el ataque del 11 de septiembre 2001

Torres Gemelas tras el ataque del 11 de septiembre 2001.

No hay suceso memorable que haya impactado más al público norteamericano que los ataques de la organización terrorista Al-Qaeda a las Torres Gemelas del Centro Mundial de Comercio (CMC), una especie de hub del mercado internacional. Con ello, Osama bin Laden le dio un golpe significativo a uno de los centros más importantes del capitalismo global.

Cada uno tiene su recuerdo de lo que ocurrió. En mi caso, me acuerdo que estaba acostado en mi cama escuchando en la radio un programa de Juan Manuel García Passalacqua, cuando repentinamente interrumpió su exposición e informó que un avión le había dado a una de las Torres Gemelas. Más tarde, cuando continuaba con su discusión, informó a los radio oyentes que un segundo avión le había pegado a la otra Torre, que Estados Unidos estaba bajo ataque. Encendí la televisión y vi las imágenes que se estaban transmitiendo por CNN. Es algo que nadie se esperaba, ya que era la primera agresión recibida por Estados Unidos desde tiempos de Pearl Harbor.

Sin embargo, aunque podría “caerme” jurando la fiabilidad de mis recuerdos, no puedo hacerlo dado que diversas pruebas que se han hecho con la memoria de las personas, han cuestionado su fiabilidad incluso en momentos tan traumáticos como este (Crombag et al.Tepper). Muchas personas recuerdan haber visto y escuchado una diversidad de cosas, alegatos que le han echado gasolina a una teoría conspiracionista en torno a las torres gemelas: todo fue planificación del gobierno estadounidense. Aquí veremos una de las modalidades de esta hipótesis conspiratoria:

Las Torres Gemelas no se derribaron por el impacto de unos aviones en las Torres del CMC, sino más bien por una demolición controlada.

La fuente del malentendido: algunos testigos presenciales

¿Por qué piensa mucha gente que realmente lo que hubo en el CMC fue una demolición controlada? En gran medida, varios documentales en Youtube (¡esa gran fuente inagotable de sabiduría!) que incluyen vídeos como el de esta discusión entre bomberos:

No solo eso, sino que la implosión del edificio WTC 7 también resulta ser un misterio, debido a que, sin daño físico alguno por parte de los aviones implosionó sin explicación alguna:

Estos y otros vídeos se exponen en documentales tales como el famoso Loose Change y otros más. Es interesante señalar que a medida que se han ido refutando muchos de sus alegatos, se han hecho nuevas ediciones de Loose Change con el objetivo de salvar la teoría conspiratoria (algo que es mala señal desde el punto de vista de la filosofía de las ciencias).

Sin embargo, lo que hemos visto en ambos vídeos, ¿coincide con una demolición controlada?

Demolición controlada de las Gladiolas y la implosión de las Torres Gemelas

Antes de proceder, quiero recordar la única vez que vi una demolición de lejos, la de Las Gladiolas (2011). Fue una experiencia única, a pesar de que estaba bastante lejos de esas viviendas, me acuerdo de la sirena y después de las explosiones. Puedo decir que sentí cada una de esas explosiones en mi cuerpo, como si hubieran ocurrido muy cerca. En Youtube todavía persisten vídeos de otras personas que tuvieron experiencias similares. A pesar de que los expectadores filmaban bastante lejos, se pueden escuchar bien claras las explosiones típicas de una demolición.


(vídeo de Primera Hora)


(vayan al minuto 7:30)

En el siguientes vídeos, ustedes pueden escuchar claramente todo el ruido de fondo de lo que ocurre cerca de los camarógrafos.

¿Escuchan ustedes alguna explosión como las de los vídeos de Las Gladiolas, típicas de todas las demoliciones controladas? ¿No?

Si vemos de nuevo la demolición de Las Gladiolas, veremos que la implosión comienza de abajo hacia arriba, por lo que ustedes pueden observar que todos los edificios de Las Gladiolas se desmoronan completamente. Sin embargo, en el caso de las Torres del CMC, el colapso comienza en el área de impacto de los aviones y quedan algunas áreas de pie.

estructura

Dados todos estos hechos, podemos decir  que probablemente la implosión de los edificios del CMC no se debieron a la demolición controlada. La implosión ocurrió con toda probabilidad por el debilitamiento de la estructura de acero por parte del calor del fuego producido por la explosión misma y el combustible de los aviones. Los bomberos de nuestro primer vídeo que dijeron que estaban escuchando una demolición, o no recordaron bien los acontecimientos (cosa que usualmente ocurre) o sencillamente lo que escucharon fueron los pisos colapsando uno sobre otro. Sin embargo, no pudieron haber escuchado las explosiones de demolición.

¿Ingenieros confirman la demolición controlada en un artículo científico?

Se ha hecho muy popular en estos días la circulación de una noticia “informando” que se publicó un artículo en una revista académica de prestigio, Europhysics News, sus hallazgos en torno a la implosión de los dos edificios del CMC y concluyeron que se trataba de una demolición controlada. En la mente de mucha gente, esto confirmó lo que “todos sospechaban”, que los diversos informes sobre dicho colapso son un encubrimiento de actividades delictivas del gobierno de George W. Bush para crear un clima de guerra e impulsar su ataque a Iraq …

… Solo que hay un pequeño problema con este alegato. Europhysics News  no  es una revista académica convencional que suele ser arbitrada por pares (peer-review), es más, tampoco tiene la forma académica,  sino que es una con un fin puramente divulgativo para el público en general.  Bajo presión de los medios en torno a la noticia que discutimos, Europhysics News lanzó el siguiente comunicado de prensa:

Así mismo lo ha dejado saber el portal Snopes.

No solo los ingenieros publicaron un artículo tan cuestionable en una revista no arbitrada —y otros han intentado hacer lo mismo en línea— sino que ignoraron convenientemente las autoridades gubernamentales y organizaciones de prestigio en ingeniería que examinaron de cerca los restos de los aviones y edificios y lo documentaron todo:

Se incluye también un gran número de artículos académicos y arbitrados en torno al tema que confirman la versión oficial de los hechos.

¿Puede ser que todos ellos formen parte de una conspiración? Dado el hecho de que tanto las organizaciones gubernamentales y privadas han examinado todos los elementos pertinentes a esta discusión, es altamente improbable. Una conspiración solo efectiva si se limita solamente a un número bien reducido de personas, no tanto si ya hay muchas organizaciones y algunas que no tienen por qué ocultar absolutamente nada. Mientras mayor su número, mayor la probabilidad de que alguien “revele” la conspiración, por lo que un complot de tal magnitud, que involucre a muchas personas de prestigio nacional y mundial y que se destaquen por su dedicación y rigurosidad, raya en la imposibilidad.

¿Qué hay del edificio 7?

No nos podemos olvidar del WTC 7. ¿Qué hizo que colapsara? En cuanto a este asunto es bien interesante. Los conspiracionistas usualmente afirman que el gobierno quiere ocultar la verdad de lo que ocurrió con ese edificio. Sin embargo, ocurre exactamente lo opuesto, es el gobierno de Estados Unidos el que dice la verdad de lo que ocurrió y las cabecillas que idean estas conspiraciones imaginarias son las que ocultan la verdad.

Usualmente los que preparan los vídeos conspiracionistas quieren que el expectador vea cómo cae el edificio 7. Una vez más, podemos escuchar el ruido de fondo, pero no escuchamos los ruidos típicos de explosiones de demolición. Sí podemos ver cómo las ventanas estallan a medida que colapsa el edificio. Esto se debe a que cuando cada piso que colapsaba, comprimía aire y escapaba por las ventanas.

Ahora bien, sin lugar a dudas se esperaba el colapso del edificio CMC 7. Vean el siguiente vídeo:

¿Cómo sabían los medios que el edificio iba a colapsar?  Bien sencillo, cuando los aviones le dieron a las Torres gemelas y en el proceso de colapso de las Torres Gemelas, residuos en fuego cayeron en el edificio 7. Es menester señalar que dicha estructura estaba en muy malas condiciones y necesitaba reparaciones. Eso consta en un segundo informe del NIST al respecto.  Los forjadores de documentales conspiratorios frecuentemente presentan el lado del edificio que parece estar bien (como en el vídeo que presentamos):

Colapso del CMC 7

Colapso del CMC 7

Sin embargo, por alguna razón siempre se les olvida presentar el lado sumamente dañado del edificio 7.

Z-1

Aunque ese lado del edificio se vea apagado, el fuego continuaba incendiando el interior (el humo que ustedes pueden ver en el vídeo), algo que debilitó la estructura hasta tal punto que finalmente le llevó a implosionar

Para más información…

Para más referencias, vean los siguientes vídeos de respuestas científicas a los planteamientos conspiratorios:

Referencias

Crombag, Hans F. M., Willem A. Wagenaar, y Peter J. Van Koppen. “Crashing Memories
and the Problem of ‘Source Monitoring’.” Applied Cognitive Psychology, 1, 1996, 95. doi: 10.1002/(SICI)1099-0720(199604)10:23.0.CO;2-#.

Gann, Richard G. Final Report on the Collapse of World Trade Center Building 7, Federal Building and Fire Safety Investigation of the World Trade Center Disaster. National Institute and Technology, 2008. https://www.nist.gov/engineering-laboratory/final-reports-nist-world-trade-center-disaster-investigation.

Monahan, Bernard. World Trade Center Collapse—Civil Engineering Considerations. Practice Periodical on Structural Design and Construction, vol. 7, núm. 3, agosto 2003. doi: 10.1061/(ASCE)1084-0680(2002)7:3(134).

Tepper, Fabien. “Where were you when the Challenger exploded? Why your memory might be wrong.” Christian Science Monitor. 28 de enero de 2014. https://www.csmonitor.com/Science/2014/0128/Where-were-you-when-the-Challenger-exploded-Why-your-memory-might-be-wrong.-video.

Shyam-Sunder, Sivaraj. Federal Building and Fire Safety Investigation of the World Trade Center Disaster: Final Report of the National Construction Safety Team on the Collapses of the World Trade Center Towers. National Institute and Technology, 2005. https://www.nist.gov/publications/federal-building-and-fire-safety-investigation-world-trade-center-disaster-final-report?pub_id=909017.

Recomendaciones del economista José Caraballo

Recientemente, como respuesta a una serie de planteamientos que se están haciendo en Youtube, salen a relucir dos vídeos del canal del Dr. José Caraballo, economista y profesor del Departamento de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Es además catedrático auxiliar de estadísticas y finanzas, investigador para el Instituto de Investigaciones Interdisciplinarias en dicha institución y director del Centro de Información Censal de Puerto Rico (CIC).

En ambos vídeos hace un diagnóstico (necesariamente incompletos) de la situación fiscal de Puerto Rico. En el primero discute el asunto de la auditoría de la deuda. En el segundo, sugiere toda una serie de medidas sensatas que se debieron haber hecho hace muchísimo tiempo y que han sido sugeridas en repetidas ocasiones por varios de los mejores economistas y think tanks independientes como el Centro para la Nueva Economía. He aquí los vídeos:

Referencias mencionadas

Caraballo Cueto, J. G. (20 de febrero de 2016). “Transfer Pricing”, el truco de las empresas multinacionales. Diálogohttp://dialogoupr.com/transfer-pricing-el-truco-de-las-empresas-multinacionales/.

Caraballo Cueto, J. G. & Lara, J. (octubre de 2016). From deindustrialization to unsustainable debt: The case of Puerto Rico. Conferencia. Recuperada en: https://www.researchgate.net/publication/309736965_From_deindustrialization_to_unsustainable_debt_The_Case_of_Puerto_Rico.

El experimento Miller-Urey y nuevas claves para el origen de la vida

La abiogénesis y la teoría de la generación espontánea

Francesco Redi

Francesco Redi

La teoría de la abiogénesis, que dice que la vida puede proceder de lo que no está vivo, es una muy antigua. Sin embargo, por milenios solamente se favoreció una variante de esta:  la teoría de la generación espontánea. Desde la época de Aristóteles se pensaba que la vida podía brotar espontáneamente de lo que cosas inertes. Durante el Renacimiento, obtuvo un nuevo auge ante evidencia que parecía indicar que esta teoría era correcta. Por ejemplo, si se colocaba carne podrida a la interperie, en un momento dado saldrían larvas de moscas de su interior.

Un científico italiano llamado Francesco Redi puso esa aserción en duda porque pensaba que probablemente la carne podrida atraía a las moscas para dejar huevecillos. Posteriormente, las larvas saldrían de los huevos creando la impresión de que de la carne podrida se originaban las moscas. Así que diseñó un experimento para poner su hipótesis a prueba. Colocó pedazos de carne podrida en una serie de frascos abiertos y otros en frascos cerrados. Efectivamente, los de los cerrados no llegaron a tener larvas de moscas.

El experimento de generación espontéanea

El experimento de generación espontánea. Imagen de Daniele Pugliesi. CC-BY-SA 3.0 Unported.

Aun con ello, Redi todavía mantenía abierta la posibilidad de que los microorganismos se originaran espontáneamente de materia inerte.

Esta convicción mantenida por siglos, fue finalmente refutada por el gran biólogo del siglo XIX, Louis Pasteur. Este reconocido autor del proceso de la pasteurización de la leche creó un tipo de frasco peculiar llamado “frasco del cuello de cisne”.

Frasco de cuello de cisne

Frasco de cuello de cisne – por Yassine Mrabet y disponible bajo la GNU FDL 1.2+.

La idea es que tras hervir la sustancia que se encontraba en el interior, esta no podría entrar en contacto con microorganismos que estarían atascados en el cuello del frasco. Se pudo demostrar que efectivamente que la sopa inerte no producía microorganismos, por lo que dejó refutada de una vez la teoría de la generación espontánea aun a niveles microscópicos. Así que Pasteur propuso la siguiente ley para la biología: los organismos vivos solo pueden proceder de otros organismos vivos.

Retrato de Charles Darwin

Retrato de Charles Darwin

Sin embargo, eso no significa que la noción de abiogénesis desapareció. Al contrario, Charles Darwin y Alfred Russell Wallace) descubrieron cómo evolucionaban los seres vivos mediante selección natural, en un proceso al que se describe no por el término “evolución” sino más apropiadamente por el de “descendencia con modificación“. Esta propuesta apareció en un abstracto extenso llamado El origen de las especies (1859) por Darwin y en un ensayo de Wallace titulado “Sobre la tendencia de variedades de apartarse indefinidamente de su tipo original”. Ambos pudieron explicar parcialmente el hecho de que las especies se originaran de grupos previos que eventualmente sufrieron unas modificaciones que le llevaban a su supervivencia. Dado a factores ambientales, variantes fenotípicas, migración, entre otros, de un grupo salen dos o más especies. Muchos de los cambios fenotípicos que tienen los organismos pueden producir unas nuevas funciones dadas bajo unas circunstancias específicas: un proceso que hoy se conoce con el término “exaptación”. Es decir, todas nuestras características físicas fueron desarrollándose paso a paso de órganos que combinados asumen funciones nuevas, dentro de un proceso que tomó miles de millones de años.

Dado este fenómeno, se puede explicar perfectamente bien cómo unos seres vivos proceden de otros, algo consistente con la ley propuesta por Pasteur. Sin embargo, Darwin especulaba si era posible la existencia de alguna serie de combinaciones químicas que paso a paso hicieron que emergieran los primeros organismos, de manera muy similar al de descendencia con modificación (Miller & Lazcano, 2002, p. 78).

Aleksandr Oparin, J. B. S. Haldane, Stanley Miller y Harold C. Urey

En la Unión Soviética, durante los años 20, un científico llamado Aleksandr Oparin formuló la famosa teoría de la “sopa primordial”. Por cierto, él no fue el único en hacerlo, porque J. B. S. Haldane también la formuló de manera más refinada y aparte de Oparin y basándose en la observación de Darwin. De acuerdo con su visión, no hay tal cosa como una “división” tajante entre los procesos químicos y los seres vivos. Ambos investigadores postulaban que en el pasado hubo un a combinación de sustancias químicas que hicieron posible la gradual (no espontánea) aparición de la vida por primera vez en el planeta Tierra. Esta combinación de químicos primordiales incluían el agua, diversas formas de energía (la radiactiva, la eléctrica, entre otras) y cuya dinámica posibilitaba que se formaran moléculas cada vez más complejas, hasta que hubiera un sistema químico que, paso por paso, originaría el primer ser vivo simple. A esto se le conoció como la hipótesis Oparin-Haldane.

Durante los años 50, fueron Stanley Miller y Harold C. Urey (su profesor) los primeros que llevaron a cabo un experimento para poner a prueba esta hipótesis.

Experimento Miller-Urey

Experimento Miller-Urey. (c) 2017, Pedro M. Rosario Barbosa. Derivado del dibujo de Carny de Wikimedia Commons. CC-BY-SA 2.5.

Crearon un aparato que simulaba, dentro de sus obvios límites, la dinámica que se presumiblemente se daba en la Tierra para forjar las moléculas dadoras de vida. En un frasco se simulaba el agua (H2O) del océano primordial, cuyo vapor circularía y se combinaría con hidrógeno (H2), amoníaco (NH3) y metano (CH4). Se aplicaba energía mediante electricidad y calor para simular la radiación y la electricidad que muy probablemente tuvieron lugar durante ese proceso. Lo que buscaban Stanley y Urey era poner a prueba la primera etapa de la hipótesis Oparin-Heldane, a saber, que de estas moléculas simples del océano primordial surgirían moléculas más complejas.

Stanley Miller (1999)

Stanley Miller (1999)

Al pasar una semana solamente, ya se habían producido moléculas más complejas, muchas de ellas aminoácidos, que son los componentes de las proteínas, los bloques de construcción de la vida como la conocemos. Los resultados sorprendieron a los bioquímicos, dado el hecho de que se solía pensar que los aminoácidos solo podían formarse en los seres vivos. Ahora se podía constatar que tal proceso es perfectamente posible por procesos que involucran sustancias que actúan por la mera interacción energética y molecular.

No obstante este gran paso para la historia de la ciencia, los componentes químicos no parecían ser lo suficiente para generar la vida en un periodo de tiempo.  Aun así, mayores estudios de nuestro sistema solar han provisto algunas pistas que señalan con optimismo otros elementos que pudieron haber contribuido a la formación de moléculas orgánicas más complejas, tal vez a una rapidez mucho mayor que las previstas por la hipótesis Oparin-Haldane.

Por ejemplo, la manera en que los planetas orbitan alrededor del sol y que giran sobre su propio eje parecen indicar que las primeras etapas de la formación de nuestro Sistema Solar eran bastante violentas. Una Tierra primitiva debió haber recibido constantes bombardeos de meteoros y cometas por todos lados, además de erupciones volcánicas de su interior que pudieron hacer que emergieran moléculas orgánicas, entre varios otros acontecimientos. Un ejemplo de la violencia que sufrio nuestro planeta son las indicaciones de que la luna se pudo haber formado debido a la colisión de la Tierra con otro planeta del tamaño de Marte (Canup, 2012).

Jennifer Blank

Jennifer Blank (Foto cortesía de la NASA)

Ahora bien, intuitivamente veríamos todo el proceso violento como puramente destructivo. Uno podría decir que a tal nivel, parecería que de la sopa orgánica producida por el experimento Miller-Urey no se habrían producido moléculas más complejas. Sabemos mediante varios descubrimientos a partir de los estudios de meteoros, cometas y polvo cósmico, que nuestro Sistema Solar está repleto de azúcares, lípidos y muchos tipos de materia orgánica, algunas que pudieron haber aparecido en la Tierra gracias a dichas colisiones. Pues, la científica, Jennifer G. Blank, diseñó un experimento que puso esa hipótesis a prueba. Tomó exactamente un producto orgánico que mezclaba a cinco de los aminoácidos más comunes que pueden encontrarse en cualquier ser viviente y lo mantuvo bajo continua colisión con una especie de rifle cuyas “balas” contenían unos químicos orgánicos que podemos encontrar en cometas. Dicho químico chocaba violentamente con los aminoácidos. ¿El resultado? Aminoácidos, moléculas orgánicas sencillas y unas mucho más complejas, los péptidos (algunos de los cuales juegan un rol importante para la vida en la Tierra). Pueden conocer más sobre los experimentos con este folleto.

Obviamente, experimentos como los que hemos mencionado son un una ínfima parte de todos aquellos dirigidos al tema de la abiogénesis. La búsqueda por esa “sopa primordial” y las condiciones que posibilitaron el origen de la vida continúan. Todavía no hemos llegado al final de nuestro relato.

El mundo ARN

ARN

Molécula de ARN

Más allá de lo que hemos expuesto, los científicos en general especulan sobre cuál tipo de mundo pudo haber originado la vida. Sin embargo, la siguiente pregunta es cómo comenzó la vida. Según una hipótesis altamente favorecida, se piensa que lo que la pudo haber iniciado fue la formación del primer replicante. Sin algo que se replique, es imposible que se comenzara el proceso evolutivo. El mejor candidato a ello es lo que se conoce como el ácido ribonucleico (ARN). Su molécula se halla en nuestras células y es la principal responsable de enviar la información determinada por el ácido desoxirribonucleico (ADN) para la síntesis de proteínas en los ribosomas. A esta molécula emisaria se le conoce como ARN-mensajero o ARNm. También persiste el ARN en otros lugares, no solo en organismos vivos, sino también en virus, cuya inserción en nuestras células puede causar estragos.

¿Pudo la sopa primordial producir este primer replicante?

Descubrimiento reciente

Hace unas semanas atrás, la Proceedings for the National Academy of Sciences (PNAS) dio a conocer con antelación a la publicación del estudio, un artículo en el que se reporta que algunos científicos checkos examinaron los resultados químicos del experimento Miller-Urey y, para su sorpresa incluye también las moléculas nucleobases del ARN: uracil, citocina, adenina y guanina (Ferus et al, 2017). Este descubrimiento es uno de los más grandes pasos en cuanto a la comprensión del origen de la vida en la Tierra.

Todo parece indicar que no es tan difícil que emergiera la vida terrestre como mucha gente se imagina.

Bibliografía

Berche, P. (2012). Louis Pasteur, from crystals of life to vaccination. Clinical Microbiology and Infection, 18, s5, 1–6. doi: 10.1111/j.1469-0691.2012.03945.x.

Canup, R. M. (17 de octubre de 2012). Forming a moon with an Earth-like composition via a giant impact. Science, 1226073. doi: 10.1126/science.1226073.

Darwin, C. (2001). On the origin of species. Pennsylvania: The Pennsylvania State University.

Ferus, M., et al. (10 de abril de 2017). Formation of nucleobases in a Miller–Urey reducing atmosphere. Proceedings in the National Academy of Science (PNAS). Recuperado de  http://www.pnas.org/content/early/2017/04/04/1700010114. doi:  10.1073/pnas.1700010114/-/DCSupplemental.

Miller, S. (15 de mayo de 1953). A production of amino acids under possible primitive Earth conditions. Science, 117, 3046, 528-529. doi: 10.1126/science.117.3046.528. PMID: 13056598.

Miller, S. & Lazcano A. (2002). Formation of the Building Blocks of Life. En Schopf J. (Ed.), Life’s origin: The beginnings of biological evolution (pp. 78-112). California: University of California Press.

Ligon, B. L. (2002). Biography: Louis Pasteur: A controversial figure in a debate on scientific ethics. Seminars in Pediatric Infectious Diseases, 13, 2, 134–141. doi:  10.1053/spid.2002.125138.

Liu, B. T.,  Lomova, I. N., Blank, J. G., & Antouna, T. H. (2007). Simulation of comet impact and survivability of organic compounds. AIP Conference Proceedings 955, 1391. doi: 10.1063/1.2832985.

Oparin, A. I. (1953). The origin of life. Mineola, NY: Dover.

Redi, F. (1909). Experiments on the generation of insects. IL: Open Court.

 

Mañana: Marcha por la Ciencia

Marcha por la Ciencia - Puerto Rico

Marcha por la Ciencia – Puerto Rico

Cordialmente invito a todos los lectores a participar de la Marcha por la Ciencia en el Día Mundial del Planeta Tierra a darse a las 11:00 a.m. de la Plaza Colón en el Viejo San Juan hasta el Capitolio.

Esta marcha es necesaria por dos razones, una que abarca a Estados Unidos y a sus territorios y la segunda a nivel local:

  1. La razón estadounidense: Desde hace mucho tiempo no ha habido en Estados Unidos un presidente dedicado al negacionismo científico como política pública, especialmente en asuntos neurálgicos para el mundo:  la enseñanza de la evolución en las clases de ciencias, la educación en torno al cambio climático, las medidas de política pública en torno a las vacunas, la financiación de la NASA, de los programas de investigación científicas de diverso tipo, entre otros.
    .
  2. La razón local: La Universidad de Puerto Rico ha sido el epicentro de la investigación científica en Puerto Rico y sus hallazgos nutren a las investigaciones de instituciones privadas (universidades, empresas privadas locales y multinacionales) e intentan orientar a los políticos en cuanto a medidas de política pública. Ahora está bajo ataque de la Junta de Control Fiscal, que le desea recortar $512 millones.

Por todo ello y más, se vuelve importante la marcha a favor de las ciencias en general.

La convocatoria de la actividad se extiende a todos aquellos de cualquier orientación ideológica, cultural, política, religiosa, sexual, de cualquier estrato social y que desee manifestar su apoyo a una serie de disciplinas cuyos logros son unos tesoros para el bienestar de la humanidad.

P. D. – Fuera del anuncio mismo, todas las opiniones aquí expresadas son mías y no necesariamente del grupo organizador March for Science-Puerto Rico.

Monsanto culpable de ecocidio … gracias a un tribunal de embuste

¿Juicio a Monsanto?

Imagen que hago disponible al dominio público.

El año pasado se constituyó en la Haya un tribunal para juzgar a la empresa multinacional Monsanto por crímenes contra la humanidad y ecocidio.  En esta semana, alcanzó una determinación en torno a Monsanto y que pudimos predecir, sin guille alguno de ser síquicos, que Monsanto iba a salir culpable.

¡Claro!  Una de las cosas que revelan el nivel de  “seriedad” y “objetividad” de todo el proceso que se llevó a cabo es el hecho de que se le invitó a personal de la compañía a testificar… ante un panel que estaba bajo un cartel que decía “Mon$anto” con signo de dólar y utilizando la letra “Comic Sans” (algo que es más apropiado para Pre-Kinder o para la empresa creadora de crayolas para niños, pero no para un tribunal que pretende ser serio).

Logotipo del

Logotipo del “Mon$anto Tribunal”

La empresa Monsanto hizo muy bien al decidir no participar en lo que a todas luces era una farsa.

Lo triste es que esta es una de las muchas instancias en que hay una lucha entre industrias que solo quieren dinero, pero se disfrazan de “justicia social”. La industria orgánica, que es prácticamente la que organizó este fraude, lucha muy bien y efectivamente mediante la explotación de la falacia de la apelación a lo natural. Obviamente, no están juzgando a Monsanto, sino a la ficción que dichas empresas han forjado y que a todas luces “confirmó” en dicho juicio en La Haya.

No se movió un solo dedo para al menos ofrecer un mínimo de evidencia positiva de alguna contribución ambiental por parte de la empresa. Por ejemplo, la venta de productos transgénicos que producen Bt y que protegen a los cultivos de ciertos insectos es una instancia. Esto ha ayudado a reducir considerablemente el uso de insecticidas, lo que simultáneamente, ha impedido mayores emisiones de bióxido de carbono al medio ambiente. El uso del glifosato, una sustancia degradable, de muy baja toxicidad y no carcinógena, ha sustituido una enorme cantidad de herbicidas de igual o mayor grado de toxicidad para los cultivos y la salud humana (para mayores detalles véase el artículo del Credible Hulk al respecto).

El impacto de la adopción de transgénicos por los agricultores.

El impacto de la adopción de transgénicos por los agricultores. Los resultados se refieren a los cultivos genéticamente modificados incluyendo a los tolerantes a herbicidas y resistentes a insectos. *** indica significación estadística al nivel de un 1 % (Fuente: Klümper & Qaim, 2014).

Reducción del uso de Alachlor

Reducción del uso de Alachlor para maíz y soya (Fuente: US Geological Survey — Departamento del Interior de Estados Unidos).

Reducción del uso de Fluazifop

Reducción del uso de Fluazifop para la soya y el algodón (Fuente: US Geological Survey – Departamento del Interior de los Estados Unidos)

Reducción del uso de Metolachlor para el maíz y la soya

Reducción del uso de Metolachlor para el maíz, pasto y paja (Fuente: US Geological Survey – Departamento del Interior).

La reducción temporera del uso de Metribuzín

La reducción temporera del uso de Metribuzín para soya, vegentales y frutas (Fuente: US Geological Survey – Departamento del Interior de Estados Unidos)

Reducción del uso de Nicosulfuron

Reducción del uso de Nicosulfuron para el maíz (Fuente: US Geological Survey – Departamento del Interior de Estados Unidos)

Uno de los pocos herbicidas cuyo consumo no se ha reducido, desgraciadamente, es el del atrazín, que es considerado por la EPA un posible cancerígeno y que se degrada muy lentamente.

La reducción considerable del uso de pesticidas en general (especialmente en el caso de los insecticidas), el poquísimo esfuerzo que se requiere para utilizar el glifosato y las técnicas de no talado han posibilitado la remoción de cerca de 22.4 mil millones de kilogramos de gases de invernadero que de otra forma estarían presentes por el sector agrícola.  Eso sería el equivalente a remover las emisiones de 10 millones de carros por un año entero (Brookes & Barfoot, 2016, 123-124, 126-128, 148-149). A la misma vez, se evita la erosión de los suelos, aumenta la producción en menos área de terreno, lo que implica a su vez la conservación de ecosistemas naturales que no serán impactados por la agricultura.

En otras palabras, los productos de Monsanto (y, vale decir, de otras compañías) han prevenido un desastre ambiental que ciertamente hubiera ocurrido sin la presencia de las diversas tecnologías hoy utilizadas en la agricultura.

Aclaramos que eso no significa, que Monsanto alcanzó un nivel de autosostenibilidad que necesita la agricultura. En el presente no existe ninguna agricultura que sea autosostenible y a la vez permanezca a la par con la aspiración de la reducción de pobreza a nivel mundial dentro del contexto de una población mundial en constante aumento. Por ello, todavía hace falta maximizar los recursos provistos por la ingeniería química, la ingeniería genética y fomentar ciertas técnicas agrícolas para conservar el terreno y reducir el uso de abono y agua para los cultivos. Ciertamente, como ya hemos indicado, la agricultura orgánica está muy lejos de llegar al nivel de satisfacción del mercado de la llamada “agricultura convencional” ya que su rendimiento es marcadamente bajo y, en algunos casos, empeora la situación del empobrecimiento de los suelos y agrava otros problemas mediantes pesticidas orgánicos  (como el uso del cobre como fungicida en viñeros orgánicos) o insecticidas orgánicos que amenazan a los polinizadores (como el pyrethrin, la rotenona, el azadirachtin y el spinosad).

Ahora bien, al mal llamado “Monsanto Tribunal” no le importa en absoluto todos estos estudios que corroboran los hechos mencionados arriba, aun cuando provengan de gobiernos y fuentes independientes. No podemos decir que Monsanto jamás haya afectado al medio ambiente. La antigua Monsanto fue una de las compañías que ayudó a la creación del agente naranja (aunque el mayor responsable de ello fuera el Departamento de Defensa de Estados Unidos). y sintetizó el químico Alachlor, mercadeado bajo la marca “Lasso”, que se usó en la agricultura en Europa hasta que  fue prohibida debido a efectos tóxicos.

Sin embargo, ¿de allí a un ecocidio?  ¡Por favor!  Hay empresas a nivel mundial que han hecho peor que Monsanto … miles de veces peor.  Por ejemplo, las empresas relacionadas con las computadoras han fomentado el tipo de minería de extracción de metales pesados y sustancias tóxicas que  han matado a personas o las ha sometido a la esclavitud o han utilizado servidumbre infantil. No hemos visto tribunales (aunque sean de mentiras) contra ellas … tal vez porque el tener computadoras, tabletas y móviles es demasiado conveniente para esas personas “amantes de la naturaleza”. La empresa Exxon ha fomentado el negacionismo de la autoría humana del cambio climático, promoviendo cuando puede el consumo de carbón a nivel mundial. Nótese que tampoco ha habido un “Exxon Tribunal” para esa empresa, a pesar de que bastante prueba de sus actividades anticientíficas han salido a relucir durante esta y la pasada década. Las consecuencias de lo que ha hecho esta empresa han sido nada menos que nefastas, especialmente en un momento como el actual en el que el cambio climático es un asunto que necesita atenderse con urgencia.

Lamentablemente, todo este espectáculo del “Mon$anto Tribunal” no es otra cosa que una manera de decirle al público que en “La Haya” se condenó a Monsanto por crímenes contra la humanidad. Así, se confunde a los oyentes cuando dichas cabecillas aleguen que “Se encontró culpable a Monsanto de ecocidio y crímenes contra la humanidad en un tribunal de La Haya”, sin decirle que dicho suceso no fue en el Tribunal Internacional de la Haya.

Y mientras se gastan energías en esa pérdida de tiempo y dinero, en Tanzanía se quemó toda una siembra de maíz resistente a la sequía, por la sencilla razón de que era transgénico. Esa acción garantiza que ni en África ni en California se siembre algo que podría representar mayores ingresos a los agricultores y así aliviar el problema del hambre en temporada de sequía. De paso, ayudaría a reducir considerablemente el enorme consumo de agua por el sector agrícola. Todavía en Uganda se sigue luchando contra la marchitez del guineo, del que sí existen remedios vía la transgénesis artificial para lidiar con el problema.

Una vez más, los “verdes” pueden comer bien mientras condenan a mucha gente a que siga pasando hambre.

¡Qué desgracia!

Referencias

Brookes, G. & Barfoot, P. (2015).  Environmental impacts of genetically modified (GM) crop use 1996–2013: Impacts on pesticide use and carbon emissions. GM Crops &
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Klümper, W. & Qaim, M. (2014, Nov. 3). A meta-analysis of the impacts of genetically modified crops. PLoS ONE, 9 (11), e111629. doi:10.1371/journal.pone.0111629. http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0111629. (Estudio independiente).

Otra evidencia contra la tesis de la crux simplex …

En uno de los artículos sobre Jesús de Nazaret se resaltó la evidencia contra la creencia de los testigos de Jehová de que la crucifixión que padeció históricamente el Nazareno era en una crux simplex. Según ellos, el uso de la crux immissa como aquella en la que murió Jesús provino del emperador Constantino en el siglo IV. Sin embargo, mostramos el famoso Alexamenos Graffitto en la que se representa a Jesús como un hombre con cabeza de asno crucificado en una crux immissa y que esta era una evidencia temprana de que para los cristianos Jesús no murió en una crux simplex.

Alexamenos graffitti

Graffitti del siglo III d.C. que se burla de un cristiano. Dice en griego: “Αλεξαμενος ςεβετε Θεον” (Alexamenos adora a su dios).

Sin embargo, la revista cibernética Bible History Daily llamó la atención recientemente a otro tipo de evidencia, esta vez por escrito, de un papiro conocido como P75 en la que se constata el uso de un “staurograma” (⳨), un símbolo que combina las letras “tau” (T) y “rho” (P) en griego. Se abrevia la palabra griega para crucifixión “stauron” (σταυρον) de la siguiente manera (Ϲ⳨ΟΝ) con un ligamento sobre esta palabra.

P._Bodmer_XIV-XV,_staurogram

P75 es un papiro mucho más temprano (s. II) que el Alexámenos Graffitto (s. III). Una vez más, esto es evidencia de que los cristianos estaban bien claros en el tipo de cruz que ellos creían que había muerto Jesús.

El caso de Yeshúa bar Yusef – Una verdadera investigación – 6

La serie, partes 1, 2, 34 y 5

La noche de Gólgota -- por Vasily Petrovich Vereshchagin (1869)

La noche de Gólgota — por Vasily Petrovich Vereshchagin (1869)

La tradición más antigua de sepultura y resurrección

Uno de los elementos que hacen más valiosas las cartas auténticas paulinas es que Pablo frecuentemente nos cita las tradiciones más antiguas con las que contamos en torno al tema de la muerte y resurrección de Jesús.

En primer lugar os transmití lo que por mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras, que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas {Pedro} y luego a los Doce; que después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los que todavía la mayor parte viven, aunque otros ya murieron. Luego se apareció a Jacobo {el hermano de Jesús}; más tarde, a todos los apóstoles (1 Cor. 15:3-7).

¿Cómo sabemos que esto proviene de una tradición ajena a la de Pablo? Si tomamos los versos del 3b al 5, obtenemos una estructura inconfundible tradicional que contrasta la muerte y sepultura con la resurrección y su aparición a Pedro. Compárese los versos (a), (b) (c) y (d) de la primera estrofa con los correspondientes de la segunda:

1(a) Cristo murió
1(b) por nuestros pecados
1(c) según las Escrituras
1(d) que fue sepultado

2(a) que {Cristo} resucitó
2(b) al tercer día
2(c) según las Escrituras
2(d) que se le apareció a Cefas

Todos los relatos que vemos en torno a su sepultura y tumba vacía en los evangelios son relatos posteriores a esta tradición. Algunos disputan la historicidad de este contenido. Otros afirman que es perfectamente consistente con el primero de nuestros evangelios (el de Marcos) muy a pesar de que los recuentos evangélicos se contradigan entre sí. ¿Acaso Jesús no se les apareció a las mujeres primero? O, como afirmaría Ehrman en su obra How Christ Became God, tal vez la carencia de mención de José de Arimatea como contraste literario al nombre de Cefas es señal que no hubo un tal personaje y que, en definitiva, a lo mejor Jesús no fue sepultado.

Veamos este asunto más a fondo.

La sepultura

Es verosímil que la crucifixión haya tomado lugar antes de la Pascua, incluso el día antes (en relación con esto, el Evangelio de Juan —como diríamos los puertorriqueños— “la pegó”, aunque por razones puramente teológicas). Recordemos que la cronología evangélica es inverosímil y que todo este proceso de juicio a Jesús hasta que llegó a manos de Poncio Pilatos pudo haber tomado días, pero ciertamente no de un día para otro. Sin embargo, puede ser posible que Pilatos atendiera su caso dos días antes o el día antes de la Pascua. En primer lugar, el juicio romano se dio en Jerusalén, no en Cesarea Maritima en las costas de Samaría, la sede de su autoridad. Como hemos dicho en otros artículos, la presencia romana en la Ciudad de David incrementaba debido a los exabruptos nacionalistas que solían ocurrir de vez en cuando durante esa temporada. Nadie como Pilatos para garantizar el orden.

Jesús fue condenado a la crucifixión y murió ese mismo día después de haber pasado (posiblemente) algunos días de prisión y maltrato por parte de los soldados. Después de un desangrado considerable y del espantoso dolor que debió haber pasado en la Cruz, podía ser que para velar por el día de Pascua (recuerden que para los judíos de esa época, “el día siguiente” comenzaba a las 6:00 de la tarde, no a la medianoche) el Sanedrín solicitara que se descolgara a los muertos en la cruz, ya que no debían estar expuestos en esa noche de fiesta.

En cuanto a este punto, hay un debate muy interesante entre eruditos del Nuevo Testamento. John Dominic Crossan y Bart D. Ehrman (este último de manera más cualificada) piensan que los romanos no hicieron excepción alguna en cuanto a la crucifixión y que probablemente dejaron los cuerpos a la interperie para que fueran depredados por animales. La razón de ello es que fuera de unos casos constatados por Filón de Alejandría y Josefo, no habría motivo alguno para que los romanos respetaran las formalidades culturales locales. La idea de que Pilatos ayudara a guardar las formalidades de la Pascua sería bien improbable. Ya hemos visto cómo solía tratar a la población en caso que se resistiera por razón alguna. A él le importaba muy poco este asunto. La crucifixión tenía la intención de humillar a los rebeldes, ¿qué razón tendría Pilatos para permitir que se les descolgara de la cruz en la temporada más nacionalista de Jerusalén?

Del otro lado de la discusión, se encuentra prácticamente el consenso de los historiadores y exégetas del Nuevo Testamento. ¿Por qué discuto a Crossan y Ehrman? Porque el peso de sus argumentos en este caso es importante. Sin embargo, en el otro lado, aunque predominen algunos estudiosos conservadores y confesionales, esto no significa en absoluto que todos ellos tengan un cociente de inteligencia bajo (y si creen que sí, les invito cordialmente a estudiar hebreo, arameo, griego koiné y copto, mas paleografía, historiografía antigua, filología, filosofía antigua, escritos apócrifos, etc. …  se pasarán toda una vida estudiando …  como ellos lo han pasado). Al contrario, son brillantes eruditos y a ellos le debemos gran parte de lo que discutimos en artículos previos. ¿Qué tienen que decir ellos al respecto?

En primer lugar, debemos comprender la relación entre Roma y Judea para entender cómo Pilatos tenía que relacionarse con los judíos. Judea es para todos los efectos una de las provincias de las excepciones. Contrario a lo que nos indican las películas de Jesucristo, los romanos no estaban paseando todo el tiempo por Jerusalén en grandes números para intimidar al público todos los días. Su presencia incrementaba para el periodo de Pascua, pero el resto del tiempo, la guardia estaba bajo la supervisión del Sumo Sacerdote (en este caso, Caifás). Por otro lado, Pilatos gobernaba desde un lugar más pacífico, Cesarea Maritima en las costas de Samaría. Con contadas excepciones, los romanos también solían respetar las tradiciones judías del Templo y de todas partes de sus dominios, siempre y cuando pagaran el tributo debido al Imperio. Este era el acuerdo que habían establecido con los sacerdotes saduceos y, por tal motivo, esta casta era odiada por fariseos, esenios y otros sectores sociales. Pero, ¿por qué Roma no forzaba el estilo de vida romano o actividades típicas de su cultura o, al menos, la tan admirada helenística? En primer lugar, Antíoco Epífanes intentó hacerlo primero y fracasó ante una guerra de guerrillas nacionalista bajo los Macabeos.

En segundo lugar, debemos recurrir de nuevo a lo que nos tiene que decir el historiador Flavio Josefo. ¿Se acuerdan que Pilatos masacró a un número de personas en una multitud por utilizar el Dinero Sagrado para un acueducto?  Pues, antes de eso ocurrió este incidente:

Cuando Pilato fue enviado por Tiberio como procurador {error histórico: fue prefecto} a Judea, llevó de noche a escondidas a Jerusalén las efigies de César, que se conocen por el nombre de estandartes. Este hecho produjo al día siguiente un gran tumulto entre los judíos. Cuando lo vieron los que se encontraban allí, se quedaron atónito porque habían sido profanadas sus leyes, que prohíben la presencia de estatuas en la ciudad. Además, un gran número de gente del campo acudió también allí ante la indignación que esta situación había provocado entre los habitantes de la ciudad. Se dirigieron a Cesarea y pidieron a Pilato que sacara de Jerusalén los estandartes y que observara las leyes tradicionales judías. Pero como Pilato se negó a ello, los judíos se tendieron en el suelo, boca abajo, alrededor de su casa y se quedaron allí sin moverse durante cinco días y sus correspondientes noches.

Al día siguiente Pilato tomó asiento en la tribuna de un gran estadio y convocó al pueblo como si realmente desease darles una respuesta. Entonces hizo a los soldados la señal acordada para que rodearan con sus armas a los judíos. Estos se quedaron estupefactos al ver inesperadamente la tropa romana formada en tres filas a su alrededor. Mientras, Pilato les dijo que les degollaría, si no aceptaban las imágenes de César y dio a los soldados la señal de desenvainar sus espadas. Pero los judíos, como si se hubiesen puesto de acuerdo, se echaron al suelo todos a la vez con el cuello inclinado y dijeron a gritos que estaban dispuestos a morir antes que no cumplir sus leyes. Pilato, que se quedó totalmente maravillado de aquella religiosidad tan desmedida, mandó retirar enseguida los estandartes de Jerusalén (Josefo, La guerra II:169-174).

En otras palabras, había una razón por la que Roma pensaba que era más eficiente respetar las leyes judías y cobrar el Tributo que imponerles costumbres romanas.  Pilatos pensaba que él era el hombre para lograrlo y claramente se equivocó.

No solo eso, la masacre que llevó a cabo en Jerusalén fue un caso excepcional debido a que, contrario a los estandartes, el acueducto pudo haber sido una genuina necesidad con la que no se contaba con los recursos económicos, así que utilizó el recurso disponible en manos de los sacerdotes saduceos. Fuera de este episodio de los estandartes y el de años más tarde la imposición de las estatuas de Calígula, Roma mantenía una política de “manos afuera” en relación con Jerusalén: que el Sumo Sacerdote mantuviera el orden y que se observaran las leyes mosaicas, siempre y cuando ese orden no fuera contrario al dominio romano y al pago tributario. Además, se les solicitaba que ofrecieran sacrificios y oraciones por el bienestar del emperador. Tanto Josefo como Filón de Alejandría nos dejan constancia de que en muchas ocasiones los judíos le solicitaban a Pilatos velar por sus leyes patrias como lo habían hecho muchos reyes y emperadores hasta ese momento.

Craig A. Evans, exégeta protestante bien respetado en su campo, nos informa que la Torah dice bien explícitamente que debían sepultar los cadáveres antes de la puesta de sol (Deuteronomio 21:22-23), algo que recordaba con mucho énfasis la comunidad de Qumrán (11Q19 64:7-13a). Él trae a colación el hecho de que Josefo narraba cómo durante la Guerra Judía, varios judíos bajaban a crucificados para sepultarlos, tal como exigía la Torah. Ehrman no estuvo de acuerdo con su argumento, específicamente por la falta de cualificaciones a las aserciones de Josefo.

Nota personal e inexperta: Los diez argumentos que numera Ehrman rozan un poco con el hiperescepticismo, aunque no son en ellos mismos irrazonables. Aun subrayando mi carencia de expertise en cuanto a este tema y que, tal vez, no tenga suficiente información al respecto, me parece que tampoco hay razones de peso para poner en duda que Pilatos respetaba al menos algunas tradiciones judías. De otra manera, los judíos estarían en perpetua queja ante el Imperio. Aquí está el enlace de su blog en el que responde a este planteamiento de Evans.  (Si no pueden ver todo el artículo, únanse a su blog por un costo módico de $7.95 cada tres meses. El dinero completo se dona a Médicos Sin Fronteras y CARE, entre otras organizaciones sin fines de lucro. A cambio de ello, tienen acceso a las opiniones de uno de los exégetas más respetados de Estados Unidos).  Pueden ver más de sus respuestas a Evans aquí  (tampoco me convence mucho) y aquí (nope).

Sin embargo, el análisis de Evans también falla significativamente en algunos puntos. Por ejemplo, muestra como evidencia el hallazgo de Yeojanan (del que hablamos en nuestro artículo anterior), cuyas piernas fueron quebrantadas por los romanos para que muriera más rápido. Él afirma que probablemente se debió a que no estaba muriéndose “a tiempo” (por así decirlo) y los romanos tomaron medidas al respecto. ¿Por qué razón sería? Lo más probable porque tenían que bajar su cadáver de la cruz antes del atardecer. Una observación muy importante que hace Ehrman es que este condenado pertenecía aparentemente a una élite judía y sus familiares pudieron haber influenciado la decisión del gobernador para enterrarlo. Ese no era el caso de Jesús, quien no era pudiente y cuya familia no se encontraba en Jerusalén, sino en Galilea. ¿Por cuánto tiempo estuvo Yeojanan crucificado? ¿Cuáles crímenes cometió?  No tenemos constancia de ello. Es más, la persona que hizo el análisis de los huesos —Joe Zias— afirma que su quebrantamiento ocurrió después de su muerte.

Finalmente, Evans argumenta que se han encontrado clavos de crucifixión en varios osuarios, lo que indica que se solían sepultar honrosamente a cadáveres de crucificados, en vez de dejarlos a la interperie por mucho tiempo. Sin embargo, como bien señala Ehrman —respaldado por la autoridad de un experto en el tema— estos clavos no se guardaban porque los cadáveres fueran de crucificados, sino porque eran más bien una especie de talismanes: específicamente se pensaba que dichos clavos espantaban a los espíritus malignos. El clavo que ilustra Craig en su artículo es del osuario de Caifás (quien jamás fue crucificado).

Este fascinante debate continúa, sin embargo, en mi —muy inexperta— opinión (y, por favor, tómenla cum granus salis) es que sí se descolgó el cadáver de Jesús después de haber muerto y que fue enterrado por un tal José de Arimatea. En ese aspecto, estoy de acuerdo con la mayoría de los historiadores y exégetas. La razón de ello la explica el erudito James G. McGrath en su libro electrónico (muy didáctico) The Burial of Jesus, donde explica “en arroz y habichuelas” lo que expondremos ahora.

El relato cepa de los demás sinópticos proviene de Marcos y nos dice lo siguiente:

Ya al atardecer, como era la Preparación, es decir: la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo {Sanedrín}, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilato de que ya estuviese muerto y, llamando al centurión, le preguntó si había muerto hacía tiempo; informado por el centurión, concedió el cuerpo a José. Este compró una sábana y lo descolgó de la cruz; lo envolvió luego en ella y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en una roca. Finalmente hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de Josés se fijaron dónde lo ponían (Marcos 15:42-47)

Otros evangelios hicieron de José un seguidor de Jesús, algo que realmente no está claro en este texto, ya que Jesús no era el único que predecía la “llegada del Reino de Yahveh” sino uno de muchos apocalipticistas de su tiempo. Sobre si José era o no seguidor de Jesús, el texto es admitidamente ambiguo, lo que nos lleva a pensar que a lo sumo era un apocalipticista del Sanedrín que no era seguidor de Jesús. El otro dato que parece ser significativo es que a Pilatos se le dio la información que “hacía tiempo” Jesús había fallecido.

Nótese en cuanto a todo esto, que los discípulos habían huído y no podían solicitar un entierro honorable a Jesús.  Sus familiares parecen haber estado en Galilea en el momento, por lo que tampoco lo solicitaron. Sin embargo, el interés de José de Arimatea parecía ser estrictamente jurídico-religioso (no quería que hubiera un cadáver colgando antes del atardecer, ya que había que cumplir con la normativa de Moisés). Nótese que en ningún momento Marcos nos dice lo que otros evangelios alegaban: que la sábana estaba “limpia” y que el sepulcro era “nuevo” (Mateo 27:60; Juan 19:40-41); o que era acompañado de Nicodemo (Juan 19:39); o que envolvió al cadáver con dulces aromas según la tradición judía de sepultar (Juan 19:40-41).

En otras palabras, sale a relucir de nuevo el criterio de incomodidad o dificultad, de que los evangelistas posteriores han intentado embellecer el relato original sobre José de Arimatea para que parezca que Jesús fue sepultado por un discípulo respetuoso de su Maestro … y no como el miembro de un Sanedrín que buscaba velar por la ley patria que sepultó a Jesús con una sábana (si limpia o no, no sabemos) en un sepulcro común y corriente. Es más, contrario a lo alegado por el Evangelio de Juan, todo indica que se le sepultó sin los debidos rituales judíos de honor; es decir, se le estaba tratando como a un criminal.

¿Cómo sabemos que fue así?  Sencillo, porque según Marcos, Jesús fue preparado para la muerte en vida. Este es el relato de la “unción” en Betania, en la que Jesús decía que ese perfume era para prepararlo para la muerte. ¿Por qué añadiría Marcos este relato inverosímil? Porque sabe que José de Arimatea no le lavó ni le ungió; así que apologéticamente Marcos narraba un “acontecimiento” en el que sí se le ungió para la muerte para una sepultura digna y honrosa donde José nunca se la dio (Marcos 14:3-9). No solo eso, Marcos también incluye el relato de las mujeres que fueron el domingo (el tercer día) para limpiarlo según la normativa judía … ¿y qué sucedió? Lo que ellas jamás se esperaban …

La proclamación de la resurrección

Aparición de Cristo a María Magdalena -- por Alexander Andreyevich Ivanov (1835)

Aparición de Cristo a María Magdalena — por Alexander Andreyevich Ivanov (1835)

¡OK, mis queridos lectores sabiondos!  Ustedes se deben acordar que les di una asignación. Les pregunto otra vez: Contrario a lo que alega la película The Case for Christ, ¿por qué el criterio de testimonio múltiple no aplicaba a los relatos de la resurrección en los evangelios?

Respuesta a la asignación (Spoilers!):

Si han leído los cuatro relatos de la resurrección podrán concluir que en el caso de los sinópticos, los tres son muy parecidos (con pequeñas variantes), lo que sugiere que los tres tienen una fuente común. En este caso, Mateo y Lucas están copiando de la misma fuente: Marcos.  Así que en el caso de los sinópticos, no vale el criterio de testimonio múltiple, ya que el relato cepa cuenta solo como un testimonio. En el caso de Juan, el relato es tan distinto al de los de los sinópticos y tan impregnado de la teología del autor que no es fiable históricamente. Aunque proceda en última instancia de una fuente distinta, ha sido bien alterado para descansar históricamente en ella y contarla para un testimonio múltiple (asunto todavía debatido entre los eruditos). Además, hay elementos que indican que la aparición a María Magdalena está atada a la glorificación corporal de Jesús y al relato sinóptico de la incredulidad de los discípulos a las mujeres.

El más temprano de los evangelios, el de Marcos, nos dice lo siguiente…  y, por favor, manténgase atentos hasta el final:

Pasado el Sábado, María Magdalena, María la de Jacobo y Salomé compraron aromas para ir a embalsamarlo. Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, fueron al sepulcro. Se decían unas a otras: “¿Quién nos retirará la piedra del sepulcro?” Pero, al alzar la mirada, vieron que la piedra estaba ya retirada; y eso que era muy grande. Al entrar en el sepulcro, vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero él les dijo: “No os asustéi; sé que buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Pero ha resucitado, ya no está aquí. Ved el lugar donde lo pusieron. Id, sin embargo, a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea: allí lo veréis, como os dijo.” Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo (Marcos 16:1-8).

¡Punto!  Créanlo o no, ese es el final del Evangelio de Marcos. Todos los exégetas reconocen que los versos que siguen fueron una interpolación posterior, probablemente de algún copista cristiano que deseaba concluir el relato con algo más satisfactorio. Nótese que en este texto, Jesús no se le aparece en lo absoluto a las mujeres. Nos dice, por otro lado, que Jesús se les aparecería a los discípulos en Galilea. Eso coincide completamente con la narrativa más temprana que tenemos sobre la resurrección de Jesús … la de Pablo. ¿Se acuerdan de la cita que mencionamos al principio?  Jesús se le apareció resucitado primero a Pedro y después a los demás.

¿Es histórica esta visita de las mujeres al sepulcro?  Es difícil saberlo, aunque personalmente me inclino a que no. ¿Por qué? Porque de principio a final está demasiado apegado al motif literario del autor. Como afirmamos en varios artículos, Marcos intentaba explicar cómo Jesús nunca se autoproclamó Mesías (al menos en público), además de que resaltaba la incomprensión por parte de los discípulos y otros en torno a sus verdaderas intenciones y su mensaje, de que sus oyentes hacían todo lo contrario a lo solicitado, a veces llegando al punto de su continua irritación (Marcos 1:25,34,41; 3:2,13; 7:6-12,18-20,27,36; 8:11-12,16-21,26,29-30 … etc). El incidente del sepulcro vacío es la culminación de dicha incompresión de los discípulos por el hecho de haber huído, porque fueron las mujeres, no los varones más cercanos al Maestro, las primeras en recibir la noticia … Y para colmo, ellas tampoco entendían lo que pasó porque, con su temor, ni se calmaron ni le dijeron nada a nadie (todo lo opuesto a lo que les solicitaba el hombre).

Además, hay muchas sospechas en torno al relato mismo del sepulcro vacío. En todo caso, Jesús parece haber indicado que después de la resurrección los cuerpos serían como los de los ángeles (Mc. 12:24a,25). Esto se confirma con el hecho de que la doctrina más temprana que tenemos de la resurrección aparece en las cartas de Pablo. Una vez más, comprendiendo la doctrina jesuana desde un marco judeohelenístico, lo sumerge en una teoría muy curiosa de la dualidad carne-espíritu. Para Pablo, la resurrección sería sin lugar a dudas fisica, pero su sustancia cambiaría: dejaría de ser un cuerpo material (carnal) para convertirse en uno espiritual. De hecho, para él, la resurrección de Jesús fue en un cuerpo espiritual, al igual como el del primer hombre antes de pecar contra Yahveh, al igual que el de los ángeles (cuya naturaleza era espiritual, no carnal) (1 Tes. 4:15-18; 1 Cor. 15:42-55).

Podría ser que originalmente para los discípulos, el “cuerpo carnal” de Jesús quedara sepultado, mientras que fue resucitado en uno espiritual. O podría ser que los discípulos sostuvieron que su Maestro se les aparecía con un cuerpo glorificado, totalmente renovado del físico. Todos los evangelios coinciden que él se les apareció con algunas propiedades sobrenaturales (traspasaba paredes, aparecía y desaparecía, nadie le reconocía, etc.)

¿Qué hay de los 500 testigos?

Una de las cosas de la película de The Case for Christ que hizo que mi quijada cayera al suelo es el que el periodista, Lee Strobel, no le pusiera signos de interrogación a esa información y diera el dato por bueno. ¿En serio? ¿No conoce el fenómeno humano, desgraciadamente frecuente, de la exageración?

Sabemos que antes de Pablo, hubo algunos que experimentaron tal visión se consideraron enviados por Jesús para el anuncio del Reino. A estos se les conocieron como “Apóstoles”, del griego “apóstolos” (ἀπόστoλος) que significa “emisario” o “enviado”. Este título no se le confiere solo a los Doce discípulos más cercanos, sino también probablemente a otros como José Bernabé, Andrónico y Junia (Rom. 16:7), entre otros. Ahora bien, ¿500 personas?, ¡muy dudoso! Eso suena al mismo tipo de exageración que vemos en Hechos de los Apóstoles cuando nos dice que en Pentecostés convirtieron los Doce a tres mil personas en Jerusalén (Hechos 2:41).

El Martirio de San Pedro -- por Caravaggio (1601)

El Martirio de San Pedro — por Caravaggio (1601). Este cuadro evoca a la ocasión en que Pedro había solicitado ser crucificado cabeza abajo.

La tradición que vimos al principio afirma que los Doce discípulos experimentaron apariciones de su parte. Sin embargo, hay tradiciones de la incredulidad de algunos (Lucas 24:38-43; Juan 20:24-29; Hechos 1:3). Puede ser que Pedro y otros más hayan tenido visiones de Jesús y el resto respondiera al principio con escepticismo. Lo próximo que podemos saber con relativa seguridad es que dichas visiones tuvieron lugar en Galilea (dato que nos ofrece Marcos) que era donde probablemente huyeron los discípulos una vez fracasado el proyecto jesuano. Sin embargo, su experiencia de la resurrección (fuera por visiones o por alguna otra razón), les motivó para establecer su centro de operaciones en Jerusalén, lugar donde comenzaría la restauración de Israel eventualmente, al mando de Jacobo (el hermano de Jesús), de Pedro y de Juan (Gál. 2:9). ¿Qué ocurrió con los demás? Probablemente Jacobo el hijo de Zebedeo y hermano de Juan murió bajo el gobierno de Herodes Agripa (Hechos 12:1-2). Después de la reunión que se dio en Jerusalén (el llamado “Concilio de Jerusalén”) parece que Juan murió martirizado, según aparece un vaticinium ex-eventu en uno de los evangelios que les anunciaba la manera que habrían de morir (Marcos 10:39).  Sobre el resto no tenemos información fiable alguna excepto, tal vez, el martirio de Pedro (probablemente en Roma) crucificado bajo Nerón (Juan 21:17-19).

Se forjaron congregaciones bajo su supervisión y fuera de ella (como muchas de las que se establecieron en la gentilidad), pero de alguna forma vinculadas a la comunidad jerosolimitana. Más tarde, en el Mediterráneo se fueron forjando distintas cristologías, visiones en torno a la ley patria judía (la Torah), la resurrección, la relación carne y espíritu, el sacrificio vicario del Mesías, el Reino de Dios, etc. La muerte de Jacobo, el hermano de Jesús, bajo las autoridades judías y la destrucción de Jerusalén marcaron el final de esa congregación y solo quedaron algunas pocas fieles a sus raíces judías en la gentilidad, pero el resto gravitó más al pensamiento helenístico, especialmente por obra de las congregaciones paulinas. Así, todo el movimiento apocalíptico de corte nacionalista, radicado en la Torah, en la restauración de las doce tribus de Israel, en un Hijo del Hombre que iba a someter a todos los enemigos paganos a la merced de la gran potencia israelita, pasó gradualmente a uno no apocalíptico, que tenía una comprensión platónica y estoica de la llegada de Jesús y del Reino de Dios y bien antijudía.

¿Cómo ocurrió esto con lujo de detalles? Pues, queridos lectores, ese es un tema para otra ocasión.

Bibliografía

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El caso de Yeshúa bar Yusef – Una verdadera investigación – 5

La serie, partes 1, 2, 3 y 4

¿Quién era Poncio Pilatos?

¿Qué es la verdad? - por Nicolai Ge (1890)

¿Qué es la verdad? – por Nicolai Ge (1890)

Si alguien me preguntara cuánto tardó el interrogatorio del prefecto romano, Poncio Pilatos a Jesús, les podría decir que no más de cinco minutos. El diálogo debió haber sido algo así:

—Dicen los sacerdotes del Sanedrín que tú te has autodenominado Rey de los Judíos. ¿Qué tienes que decir al respecto? ¿Aceptas las acusaciones? ¿Eres el Rey de los Judíos?— diría Pilatos

— Tú lo dices.

— ¡Crucifíquenlo!

Ese sería el final del relato. Pienso que algo bien parecido fue lo que realmente ocurrió. Contrario a nuestra cultura de derechos, el Imperio Romano no tenía tal cosa como derecho a un juicio, a un abogado, un jurado de sus pares, etc.

¿Qué clase de persona fue Poncio Pilatos? Una tal vez muy distinta a la que vemos en los evangelios y en otros escritos cristianos. Para ilustrarlo, vean el siguiente pasaje de las Antigüedades judías de Flavio Josefo:

Pilato provocó otra revuelta al gastar el Tesoro Sagrado, que se llama Corbán, en la construcción de un acueducto para traer el agua desde una distancia de cuatrocientos estadios. El pueblo se indignó ante este proceder y, como Pilato se hallaba entonces en Je­rusalén, rodeó su tribuna dando gritos en su contra. Sin embargo Pilato, que había previsto ya este motín, distribuyó entre la multitud soldados armados, vestidos de civil, y les dio la orden de no hacer uso de las espadas, sino de golpear con palos a los sublevados. Desde su tribuna él dio la señal
convenida. Muchos judíos murieron a golpes y otros mu­chos pisoteados en su huida por sus propios compatriotas. La muchedumbre, atónita ante esta desgraciada matanza, quedó en silencio (II:175-177).

¡Ahí tienen a Poncio Pilatos! Era un hombre con una actitud férrea, sin misericordia. Es difícilmente el tipo de persona que hubiera pensado dos veces la pena de crucifixión ante una admisión explícita de un tal Jesús de que se consideraba Rey de los Judíos.

Hoy día la pena de muerte a una sola persona le cuesta miles, a veces millones, de dólares en procedimientos judiciales. Sin embargo, en la Antigüedad y ante el Imperio Romano, especialmente contra rebeldes antirromanos, la vida era bien barata. Cuando la Guerra Judía terminó con la destrucción de Jerusalén, el hijo del emperador Vespasiano, Tito, mandó a crucificar a tanta gente, que se les acabó la leña a los romanos (Ehrman, Jesus 223-224).

Lo que encontramos en los evangelios es otra cosa.  Vemos a un Pilatos que vacilaba ante los alegatos de los sacerdotes, que se resignaba ante las autoridades judías y se lavaba las manos o que se los entregaba a los líderes judíos para que fueran ellos los que le crucificaran (¡!¿? – Juan 19:15-16). Además, según estos escrito, era tan difícil el problema para él, que consultó a las multitudes a ver si soltaban a Jesús o a un sedicioso llamado Barrabás, porque y cito:

Cada Fiesta [Pilatos] les concedía la libertad de un preso, el que pidieran (Marcos 15:6).

Esto era impensable para los romanos, dado que todo sedicioso era condenado a la crucifixión sin otras consideraciones. Además, tampoco hay evidencia alguna en ninguna de nuestras demás fuentes de que existiera esta costumbre.

Aunque los evangelios, Flavio Josefo y el historiador Tácito nos dicen que Pilatos era procurador de Judea, en realidad era un prefecto. ¿Cómo lo sabemos? Se ha encontrado una inscripción con el nombre de Poncio Pilatos que así lo establece.

Inscripción de Poncio Pilatos

Inscripción de Poncio Pilatos. Foto cortesía de Marion Doss.

La inscripción, que aparece parcial, dice lo siguiente:

[DIS AVGUSTI]S TIBERIEVM
[…PO]NTIVS PILATVS
[…PRAEF]ECTVS IVDA[EA]E
[…FECIT D]E[DICAVIT]

El divino Augusto Tiberio
… Poncio Pilatos
Prefecto de Judea
… ha dedicado

Como casi siempre ocurre, la evidencia arqueológica debe privilegiarse por encima de la evidencia documental.

Desgraciadamente, de un Poncio Pilatos inmisericorde, los cristianos fueron exonerándolo más a él y culpando más a los judíos de la muerte de Jesús. Tanto es así que hoy día, hay iglesias cristianas que han canonizado a Pilatos. ¿Qué explica tal exoneración?

  • La destrucción de Jerusalén fue el mayor detonador de las tensiones más agresivas entre judíos y cristianos gentiles. Solo quedaron los fariseos y los cristianos como ramas del judaísmo. Desde mucho antes, algunas de las sinagogas judías estaban expulsando a cristianos y castigándoles con 39 golpes con varas (apaleamiento), como ocurrió con Pablo de Tarso (2 Cor. 11:24).
    .
  • El número de cristianos era mucho mayor en la gentilidad, en áreas dominadas por Roma que en Judea. Esto significó que dada la hostilidad de ambos (judíos y romanos), sentirían la presión social de ser mejores personas ante las autoridades romanas.
    .
  • En la región romana de Palestina, el cristianismo era una forma de resistencia judía antirromana, pero en la medida que en la gentilidad siguió integrando a miembros de todos los estratos sociales, se percibían cada vez menos como judíos y no tan antirromanos.
    .
  • Esto último llevó a una teología paulina mal entendida. Contrario a Pablo, quien afirmaba que la Torah estaba vigente y que los judíos estaban obligados a observarla, varias vertientes paulinas después de su muerte comenzaron a decir que la Torah había sido abolida. Que la muerte de Jesús había nulificado la Ley mosaica y que los judíos (quienes los expulsaban y maltrataban en las sinagogas) habían traicionado a su Mesías, debido a que sus autoridades lo habían mandado a matar.
    .
  • Finalmente, el contenido apocalíptico de los evangelios fue menguando a medida que pasaron los años:  en Marcos y Mateo hay un fuerte apocalipticismo, que se reduce considerablemente en Lucas y casi desaparece por completo en Juan. Igual con varias de las cartas pospaulinas.
    .

Este fue el inicio de un odio cada vez mayor a los judíos y, en particular, a los fariseos. Los fariseos llevaron a cabo unas reformas religiosas que probablemente incluían el expulsar a cristianos, movida que aumentaba a medida que pasaba el tiempo. Ya ustedes tienen la contestación de por qué en Juan (el evangelio más tardío de de los cuatro, 95-100 d.C.) no son los saduceos, sino los fariseos los que siempre quieren matar a Jesús y los que participaron de su muerte.

Como manera de simpatizar con los romanos y culpar más a los judíos, apareció el relato de Barrabás, la exoneración gradual de Poncio Pilatos y la cada vez mayor demonización de los judíos en los escritos cristianos.

La crucifixión

Cristo crucificado -- por Diego Velázquez (1632)

Cristo crucificado — por Diego Velázquez (1632)

La crucifixión era un proceso nada fácil para el condenado a muerte y la inmensa mayoría de los crucificados moría. Contrario a la impresión que quiere dar la película The Case for Christ (¡no se me ha olvidado!) hubo casos de supervivencia a un proceso de crucifixión, como por ejemplo, tres conocidos de Flavio Josefo que fueron crucificados por las autoridades romanas. Después de que mediara por ellos, fueron bajados de la cruz con vida (Josefo, Autobiografía 75).

Lo que sí se puede decir es que en el caso particular de Jesús, es altamente improbable que hubiera quedado con vida. En primer lugar, los evangelios nos cuentan verosímilmente que Jesús fue latigado, coronado con espinas y burlado por los soldados romanos. La latigación solamente podía dejar a una persona débil. El látigo era el flagrum romano, que consiste en una serie de flagelos de cuero con bolas de plomo al final, que tenían la función de arrancar la carne del flagelado con cada golpe que se le diera. Muchos se podían desangrar en el proceso o desmayarse del dolor.

Contrario a las usuales imágenes en las que se representa a Jesús cargando la cruz entera, en realidad parece que debió haber cargado lo que se conoce como el patibulum, es decir, la pieza horizontal de la cruz. Una vez el condenado llegaba al lugar de la crucifixión, se colocaba en un árbol o una columna de madera que ya estaba colocada en el lugar donde iba a ser colgado. El patibulum podía colocarse encima de la columna para formar una T (crux commissa) o un poco más abajo como usualmente se representa a Jesús (crux immissa).

Los testigos de Jehová suelen argumentar que la cruz en la que se colgó Jesús fue una crux simplex (es decir, solo con la columna vertical) y que la idea de que fue crucificado en una crux immissa provino del Emperador Constantino.

Representación de la crux simplex

Representación de la crux simplex en la obra De Cruce Libri Tres de Justus Lipsius (1629)

Esete alegato se debe a que los evangelios utilizaban la palabra griega “staurós” (σταυρός) para designar a  una columna en la que se coloca a un condenado o castigado.  El problema es que antes de la costumbre de la crucifixión romana, este significado era preciso. Sin embargo, como ocurre lingüísticamente, cambió de significado. En textos como los de Josefo en comparación con los reportes que encontramos en la obra latina del filósofo Séneca, se desprende que “staurós” también adquirió otros significados para referirse a distintas formas de crucifixión. Esto se debe a que usualmente tenía la constante de colgarlo en una especie de columna o un árbol. De esa manera, en griego, staurós se convirtió en un término referente a distintas formas de crucifixión en una columna. Aparentemente, si seguimos el testimonio del mismo Séneca, los romanos eran muy creativos: algunos de los condenados eran crucificados al revés, otros en forma de X, otros en forma de Y, etc. (Séneca, Sobre la consolación, 6.20.3)

Lo segundo que tenemos que señalar es que es falso que Constantino, por su devoción a Sol Invictus, haya inventado que Jesús murió en la crux immissa. Contrario a lo alegado, tenemos evidencia de que los cristianos veneraban la cruz cristiana como la conocemos hoy y toma la forma de un graffitti (el Alexamenos Graffitto):

Alexamenos graffitti

Graffitti del siglo III d.C. que se burla de un cristiano. Dice en griego: “Αλεξαμενος ςεβετε Θεον” (Alexamenos adora a su dios).

Este graffitti se creó cuando la práctica de la crucifixión estaba vigente y como una burla a un cristiano llamado “Alexámenos”. En espíritu satírico se representa a Jesús como un asno. Lo que llama la atención en este caso es que tenemos evidencia contundente de que varias décadas o un siglo antes de Constantino, los cristianos pensaban que Jesús había muerto en una crux immissa, no en una simplex.

Sin embargo, eso no indica que la representación que se hace en las iglesias sea exacta. Es muy probable que se crucificara a Jesús en una columna o en un árbol de la siguiente manera:

Jesús crucificado en una cruz immissa

Jesús crucificado en una crux immissa — Imagen cortesía de Roberto Betanzo S.

Muy probablemente, Jesús fue clavado en las muñecas (concebidas en aquella época como parte de la mano) ya que fue entre huesos que podían sujetar el peso del condenado. Es muy probable que se le crucificara, no exactamente arriba de los pies, sino por los talones. La razón por la que se piensa eso es que hace décadas atrás se descubrió un osuario con los huesos de un condenado a la cruz llamado Yeojanan ben Ha-galgula. Aparentemente, esta víctima fue sujetada por los brazos y clavada por los talones.  Entre los huesos, se encontró el del talón atravesado por un clavo. Puede ser que hubiera alguna especie de “asiento” de madera para que el crucificado descansara.

Contrario a lo que mucha gente pensaría (por Hollywood o las estampas religiosas) no se colocaban las cruces en lugares aislados, sino en localizaciones estratégicas para que el público pudiera verlas. El punto de la crucifixión es el humillar de la forma más denigrante al condenado, mientras que se le recuerda al público lo que sucedería si se atreven rebelarse contra Roma o violentar el orden establecido (especialmente en el caso de los esclavos).  Tampoco las columnas eran altas, lejanas del suelo. Al contrario, eran lo suficientemente cercanas como para que los chacales y las aves de rapiña comieran de los cadáveres una vez murieran de sofocación.

Se nos dice que las mujeres que solían seguir a Jesús (María la Madre de Jacobo, María Magdalena y Salomé), quienes le auspiciaban económicamente (Lucas 8:1-3), le estaban mirando de lejos (Marcos 15:40-41), no a los pies de la cruz, como reclamaba el evangelio de Juan (19:25-27). El reporte más temprano que tenemos de lo que allí aconteció nos dice que los romanos se burlaban de él, al igual que los dos ladrones crucificados con él (Marcos 15:27-32). Ninguno de los dichos de Jesús en la cruz en los evangelios puede tomarse con certeza como histórico debido a que coinciden demasiado con la teología de los autores. Por ejemplo, cuando Marcos afirma que gritaba: “Eloí, Eloí, lama sabactaní” (Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?), se estaba evocando al Salmo 2, cuyo tema central tenía que ver precisamente con un tipo de maltrato injusto parecido al de Jesús. Es perfectamente posible que haya gritado esta frase como recuerdo de dicho pasaje bíblico, pero no lo podemos conocer con certeza. Los demás dichos atribuidos a Jesús parecen también teológicamente motivados.

Sobre la hora que murió, tampoco sabemos, debido a que el Evangelio de Juan basa su momento de muerte en su cristología de Jesús como el Cordero de Yahveh que se sacrificaba a las 3:00pm en la tarde anterior a la Pascua.

¿Qué pasó después de ello? Veremos más sobre este tema en nuestro próximo artículo.

Continuará …

Bibliografía

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El caso de Yeshúa bar Yusef – Una verdadera investigación – 4

La serie, partes 1, 2 y 3

La agonía del Huerto de los Olivos

La agonía en el jardín (1898) por Frans Schwartz

La agonía en el jardín (1898) — por Frans Schwartz

Uno de los episodios más conmovedores en la literatura neotestamentaria es la famosa agonía en el Huerto de los Olivos en Getsemaní. Marcos nos relata lo siguiente:

Fueron a una propiedad, llamada Getsemaní, y dijo a sus discípulos:  “Sentaos aquí, mientras yo hago oración.” Tomó consigo a Pedro, Jacobo y Juan, y comenzó a sentir pavor y angustia. Les dijo entonces:  “Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad.” Él se adelantó un poco, cayó en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de él aquella hora. Decía: “¡Abbá, Padre!, todo es posible para ti: aparta de mi esta copa, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.” Volvió después y los encontró dormidos. Dijo entonces a Pedro: “Simón, ¿ya estás dormido?, ¿ni una hora has podido velar?  Velad y orad, para que no caigáis en la tentación; que el espíritu está pronto; pero la carne es débil.” Y alejándose de nuevo, oró diciendo las mismas palabras. Volvió otra vez y los encontró dormidos, poues sus ojos estaban cargados. Ellos no sabían qué contestarle. Volvió por tercera vez y les dijo: “Ahora ya podéis dormir y descansar: Basta ya. Llegó la hora. Sabed que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores (Marcos 14:32-41).

El primer problema con el que nos enfrentamos con este pasaje es que, según el texto, los discípulos estaban dormidos cuando Jesús se había alejado a orar. No había manera alguna de que ellos se enteraran de lo que él le había implorado a Yahveh. Es más, el problema de la oración es que parece asumir la copa (de la sangre de Jesús) como símbolo de la acción vicaria por la que él estaba a punto de pasar. Como afirmamos en nuestro artículo pasado, esto es sumamente improbable porque el pensamiento del derramamiento de sangre por otros era ajeno al judaísmo y, muy probablemente, bien alejado de la mente de Jesús. Las palabras de Jesús a sus discípulos también son problemáticas, ya que suponen la dualidad helenística entre carne y espíritu como oposiciones: el primero como problema para el segundo. No se excluye que haya algún nucleo histórico al respecto, ya que hay expresiones parecidas (no idénticas) en algunos textos judíos. Además, también hay otras indicaciones del origen semítico del relato, hay expresiones en los textos de Qumrán (e.g. 1 QH 8, 32)) como la del “alma estar triste hasta la muerte”. También lo muestra la palabra aramea “Abbá“, para referirse a Yahveh como su Padre.

A medida que avanza el tiempo de redacción de los evangelios, ellos van a recurrir a un patrón que es lo que los exégetas llaman “pasión sin pasión” (en inglés “passionless passion“). Por ejemplo, en Lucas, aparece la escena en que Jesús suda gotas como sangre y llega un ángel a consolarlo (Lucas 22:43-44). El problema es que hoy día se reconoce que esos versos fueron un añadido posterior a dicho libro del Nuevo Testamento. Cuando se sacan y se vuelven a leer el episodio de la “agonía de Jesús” junto al resto de la historia de la Pasión, vemos que él no se postra, sino que se arrodilla y su actitud es estoica desde que le ora a Yahveh hasta que muere en la cruz. Le pide a Dios que “si quiere”, le remueva la copa. En ningún momento se percibe que “sufre” y es objeto de compasión de Poncio Pilatos, de las mujeres que se encuentran con él de camino al Gólgota y finalmente de uno de los dos criminales crucificados con él. Una vez más, la teología de Lucas no es la de derramamiento vicario o de sufrimiento de parte de Jesús, sino que está interesado en presentar un Jesús estoico, modelo de una muerte noble. Con ella, Jesús atraería a todos los gentiles a donde él, en contraposición a los judíos, quienes terminaron alejándose de él.

En el Evangelio de Juan, hay menos pasión todavía, ya que no es Jesús el que se postra, sino los soldados en el momento en que Jesús anuncia su carácter divino (“Yo soy” – Juan 18:5-9). De hecho, en un momento dado en ese evangelio, Jesús niega que vaya a solicitarle a Yahveh escapar de la Cruz (Juan 12:27).  Es más, en el texto, él está tan en control de toda la situación, que cuando expira dice: “Todo se ha cumplido” (Juan 19:30). Esto se debe a que su autor quiere ver en la crucifixión un momento de glorificación del Mesías, para él el Logos (Palabra) de Dios (Juan 1:1-3; 3:14-15).

En los tres casos (Marcos, Lucas y Juan) debemos tener cuidado, debido a que todos estos relatos descansan en el supuesto de que Jesús sabía lo que iba a ocurrir y estos escritores pudieron haber redactado lo que los estudiosos llaman “vaticinium ex eventu“, es decir, que forjaron un relato que puede tener algún núcleo factual, pero cambiando los acontecimientos de tal manera en que el Mesías ya conociera por adelantado lo que iba a ocurrir.

El rol de Judas

La traición de Judas

Judas traiciona a Jesús con un beso, mientras que Pedro levanta la espada y Judas se ahorca (1504) — Iluminación del manuscrito Peniarth 482D (Imagen cortesía de la Biblioteca Nacional de Gales)

Uno de los problemas más discutidos en el ámbito de la erudición del Nuevo Testamento es el rol que tuvo Judas a la hora de traicionar a Jesús. No parece verosímil que Jesús supiera quién le iba a traicionar con antelación a su arresto. Por tal razón, no debemos tomarlo como histórico.

¿Por qué Judas entregó a Jesús? Todavía no se sabe a ciencia cierta. Pudo haber sido por dinero, porque según los relatos, recibió 30 monedas de plata. Sin embargo, muy poco se puede sacar a nivel histórico de este relato porque parece haber sido modelado a la luz de dos pasajes, uno en el Génesis, en el que se presenta la venta de José por parte de sus hermanos a unos ismaelitas (Génesis 37:25-28) y otro en Zacarías, en el que el profeta personifica a Yahveh y representa su reproche a Israel y que incluye la paga de treinta siclos de plata como jornal (Zacarías 11:7-14).

Los dos relatos de su muerte discrepan significativamente y son igualmente inverosímiles. En el Evangelio de Mateo se nos dice lo siguiente:

Entonces Judas, el que lo entregó, viendo que había sido condenado, fue presa del remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos. Les dijo: “He pecado entregando sangre inocente.” Ellos respondieron: “A nosotros , ¿qué? Tú verás.” Judas tiró las monedas en el Santuario. Después se retiró  y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: “no es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque son precio de sangre.” Después de deliberar; compraron con ellas el Campo del Alfarero, para dar sepultura en él a los forasteros. Por esta razón ese campo se llamó “Campo de Sangre” (Mateo 27:3-8).

Mateo procede a citar a Zacarías 11:12-13, aunque por alguna razón le atribuye la cita a Jeremías. Todos los eruditos reconocen que la historia se modeló según el relato de Ajitófel cuando traicionó al rey David (2 Samuel 15:1-37; 17:23).

El segundo relato de la muerte de Judas aparece en Hechos de los Apóstoles, donde se nos dice lo siguiente por boca de Pedro:

[Judas] era uno de los nuestros y había obtenido un puesto en este ministerio. Pero, tras haber comprado un campo con el dinero que le dieron por su crimen, cayó de cabeza, reventó por medio y todas sus entrañas se esparcieron. Todos los habitantes de Jerusalén se enteraron de lo ocurrido, hasta el punto que llamaron a quel terreno Haqueldamá, que en su lengua quiere decir “Campo de Sangre” (Hechos 1:18-19).

El problema con este pasaje no es solo que suena fantástico que sus entrañas se hubieran esparcido al caer “de cabeza”, sino porque también parece inspirarse en el Segundo libro de los Macabeos en torno a la muerte de Antíoco IV Epífanes (2 Macabeos 9:8-10; véase también Jeremías 32:9 y Sabiduría 4:19).

A nivel histórico no tenemos idea alguna de sus motivaciones para entregar a Jesús o de qué manera Judas Iscariote estaba vinculado al famoso “Campo de Sangre”. Se sabe que probablemente hubo alguna relación, pero parece que permanecerá debajo de las arenas del pasado. Lo que sí podemos saber con relativa seguridad es que Judas besó a Jesús como indicador para los soldados prenderlo esa noche. Lo que extraña mucho es cómo salieron a arrestarlo:

… cuando de pronto se presentó Judas, uno de los Doce, acompañado de un grupo armado con espadas y palos. Venían de parte de los sumos sacerdotes, de los escribas y ancianos (Marcos 14:43).

Este pasaje no debe pasar inadvertido, ya que si Jesús y sus discípulos hubieran sido pacíficos, no habría necesidad de capturarlo con espadas y palos. Para algunos exégetas esta es una fuerte señal de que Jesús y sus discípulos eran mucho más que unos meros apocalipticistas predicadores.

Hay otros factores que son interesantes:

  • No es creíble el alegato de uno de los evangelios: que en el arresto participaron fariseos (Juan 18:3). Históricamente la autoridad política y religiosa de Jerusalén estaba en manos de los saduceos. Una vez más, este error histórico se explica en que el texto está dejando entrever una tensión entre cristianos primitivos y fariseos al final del siglo I.
    .
  • Parece que hubo un conflicto entre los discípulos de Jesús y los guardias armados, debido a que hubo un incidente en que uno de ellos le cortó la oreja al siervo del Sumo Sacerdote con una espada (tardíamente se le atribuiría este acto a Pedro). Esto confirma una vez más que los discípulos no eran meros predicadores, sino también tenían toda la intención de combatir armados. Sin embargo, con excepción de Pedro y uno que otro discípulo, al final terminan huyendo y dejando solo a su Maestro (Marcos 14:50).
    .
  • El Evangelio de Marcos nos incluye un episodio extrañísimo del intento de un arresto por parte de las autoridades a un hombre envuelto en una sábana que se escapó de sus manos y salió corriendo desnudo (Marcos 14:51-52). Hay quienes ven en este hombre a aquel que les anunció a las mujeres que Jesús había resucitado (Marcos 16:5). No se sabe si la existencia de este hombre en el Getsemaní sea histórica o algún recurso literario para contrastarlo con la noticia de la resurrección, aunque usualmente los historiadores no toman su aparición en el sepulcro vacío de Jesús como algo ocurrido.

El juicio ante el Sanedrín

Osuario de Caifás

Osuario de Caifás. A la derecha, aparece la inscripción “Kaifa” (קפא) (Foto cortesía del Museo de Israel y a Deror Avi). Se hace disponible esta imagen bajo la licencia CC-BY-SA 3.0.

El Sanedrín de sacerdotes saduceos tenían una cabeza política y religiosa sumamente poderosa: Caifás. Recordemos que muchos veían a dicho sector como marionetas de los romanos. Fue escogido para su puesto por el prefecto de Judea, Valerio Grato, como sustituto de Eleazar (18 d.C.). Permaneció en su posición para la época en que gobernó el siguiente prefecto, Poncio Pilatos.

¿Qué pasó específicamente en el juicio?  No sabemos, debido a que los diálogos contienen elementos que no parecen ser factuales. Sabemos que probablemente algunas de las acusaciones son correctas, como vimos en el segundo artículo de nuestra serie. Puede ser que haya sido arrestado por el incidente con los cambistas en el Templo, es decir la dramatización jesuana de su futura destrucción, cuyo significado se tomaría como una amenaza a nivel institucional.

Cristo ante Caifás -- por Mattias Stom (1630)

Cristo ante Caifás — por Mattias Stom (1630)

Sin embargo, empañan los lentes de la historia el que los evangelios nos digan que en el Sanedrín se le acusó a Jesús de blasfemia por autodenominarse Mesías y decir que “el Hijo del Hombre estaba pronto a llegar en las nubes”. El problema radica es que dicha autodesignación  “Mesías” no caía en aquella época bajo leyes de blasfemia. Ante los ojos del Sanedrín (el consejo de sacerdotes) podría ser una falsedad, pero no propiamente una blasfemia (Marcos 14:62-64).

Lo otro que debemos señalar es la inverosimilitud de un juicio llevado a cabo durante la noche de Pascua o la anterior. Todo apunta en que fue en un momento cercano y anterior a dicha fiesta. Durante la Pascua habría bastante ajetreo por su labor ritual y sacrificial para atender a 150,000 o 200,000 personas ese día. Sencillamente, era imposible llevar a cabo un juicio y menos de un día al otro.

Finalmente, debido al dominio romano en la región, aun si los sacerdotes hubieran encontrado alguna falta grave, a ellos no les correspondía la pena de muerte. Presumiblemente, tras obtener la información de que Jesús prohibía a sus seguidores pagar el impuesto debido a Roma y que Jesús andaba autoproclamandose Mesías y “Rey de los Judíos”, lo llevaron a la autoridad correspondiente que  podía condenarle a muerte: el prefecto romano, Poncio Pilatos.

Continuará …

Bibliografía

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El caso de Yeshúa bar Yusef – Una verdadera investigación – 3

La serie: partes 1 y 2

Recapitulando …

Una vez tenemos claro el mensaje de Jesús, podemos tener un perfil más o menos fiable de quién fue, según los criterios de historicidad de las que hablamos en la parte 1 de nuestra serie:

  • Jesús probablemente nació y se formó en Nazaret de Galilea, región bajo el dominio del rey vasallo Herodes Antipas. Esta zona conocía por ser un lugar muy propicio para el surgimiento de guerrilleros, profetas y apocalipticistas que predicaban la pronta llegada del Reino de Yahveh. Este mensaje era profundamente antirromano. Entre estos se encontraban Judas de Galilea, sus hijos, Juan el Inmersor y el mismo Jesús de Nazaret.
    .
  • Cuando comenzó a asociarse con estas corrientes, Jesús se conmovió ante el mensaje de Juan, confesó que pecó, se arrepintió, se hizo bautizar por él y se convirtió en su discípulo.
    .
  • Cuando Antipas arrestó al Inmersor, Jesús comenzó a predicar su mensaje del Reino de Yahveh, que era concebido según una teología de restauración: en la culminación de los tiempos vendría el Hijo del Hombre a juzgar a las naciones y a reestablecer a Israel con sus doce tribus.
    .
  • Jesús probablemente pensaba que el Hijo del Hombre le pondría en el trono como rey de los judíos y que a sus doce discípulos cercanos se establecerían como jueces de las doce tribus.
    .
  • Esta concepción del Reino de Yahveh era uno de justicia: de amor a Dios sobre todas las cosas y personas; y amor en igualdad de condiciones para todos sus miembros. Su mensaje era profundamente nacionalista y la observancia de la Torah (la Ley de Moisés) era central. Sin embargo, la Torah debía ser interpretada de tal manera que respondiera mejor al mandato del amor, que es lo que realmente entrañaba. De allí que el Decálogo fuera importante, asimismo la observancia del Sábado y el kosher, siempre y cuando fuera para servicio de los hijos de Israel, no al revés.
    .
  • Jesús predicaba abiertamente el rechazo al pago de impuestos a gobiernos foráneos como el Imperio Romano, ya que la primera lealtad era al padre de todos los israelitas, Yahveh, y a su pueblo.

Así, pues, tenemos ya todos los elementos básicos para entender los últimos hechos de Jesús.

Los últimos días (¿o meses?) de Jesús

Problema con el periodo de tiempo

Una de los agudas tensiones entre los eruditos contemporáneos es el problema del tiempo que tomó la llamada “última semana” de Jesús: una serie de acontecimientos que llevó eventualmente a su arresto y ejecución. Por ejemplo, tomemos tres asuntos conocidos:

  1. Hay contradicciones en nuestras fuentes en torno a cuándo se llevó a cabo la Última Cena y la crucifixión. Por ejemplo, Marcos nos dice que la Última Cena, presentada como una cena pascual, ocurrió “el primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual” (14:12). Sin embargo, esto es errado, porque se supone que el cordero se sacrificaba el día anterior al de los ázimos.Si vamos al Evangelio de Juan, el asunto es todavía mucho más confuso. La cena tomó lugar uno o dos días antes de la Pascua. ¿Por qué sería eso? Si se estudia este libro, podremos ver que se centra en la noción vicaria de Jesús como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). ¿Cuándo muere Jesús? Al día siguiente de la cena, a las 3:00 de la tarde el día antes de la Pascua. ¿Por qué? Porque a esa hora es que se sacrificaba el cordero. En otras palabras, el tiempo fijado por ese evangelio está teológicamente motivado.Entonces, ¿es más veraz el recuento de Marcos a pesar de su error?  No. No hay manera alguna que el Sanedrín llevara a cabo un juicio contra Jesús en un momento ajetreado para los sacerdotes ante la concurrencia a nivel internacional de judíos que iban a ese lugar a celebrar la Pascua (se calcula de unos 150,000 a unas 200,000 personas). En otras palabras, estamos ante unas serias dificultades para determinar el momento en que se llevó a cabo la Última Cena y la crucifixión de Jesús.
    .
  2. Según los evangelios sinópticos (Marcos, Mateo, Lucas) y Juan, Jesús llevó a cabo su “entrada triunfal” al comienzo de la semana Pascual o en un momento cercano (tal como conmemoramos cada Domingo de Ramos). Más tarde discutiremos el pasaje con lujo de detalles, pero en cuanto al tiempo se refiere, es sumamente inverosímil que este hecho como está relatado en los evangelios haya ocurrido de esa manera. Si Jesús hubiera sido recibido como rey por parte de sus seguidores en Jerusalén en temporada cercana a la Pascua, los soldados romanos le hubieran arrestado allí mismo. Ese periodo de tiempo era uno en el que Roma estaba en alerta, debido a que el sentir nacionalista se exacerbaba y solían haber manifestaciones de resistencia antirromana.
    .
  3. No es verosímil tampoco que se le hubiera llevado a cabo dos juicios a Jesús (uno ante el Sanedrín y otro ante Poncio Pilatos) de un día para otro y menos en la época de Pascua.

En otras palabras, toda la supuesta semana en que ocurrieron todos estos acontecimientos a la vez, no pudo haber ocurrido en ese periodo tan corto de tiempo. En vez de una semana, tal vez estemos hablando de varias semanas o … ¡meses! Hay indicaciones de que Jesús entró a Jerusalén meses antes de ser arrestado y ejecutado.

La entrada triunfal en Jerusalén

La entrada de Jesús a Jerusalén - por Giotto de Bondone (1305)

La entrada de Jesús a Jerusalén – por Giotto de Bondone (1305)

Bastante se ha escrito en torno a este acontecimiento, especialmente cuándo ocurrió. El relato primitivo con el que contamos es el de Marcos y dice:

Cuando se aproximaban a Jerusalén cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos con este encargo: “Id al pueblo que tenéis enfrente y, no bien hayáis entrado en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: `¿Por qué hacéis eso?’, decid: `El Señor lo necesita, pero lo devolverá en seguida’.” Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les dijeron: “¿Qué hacéis desatando el pollino?” Ellos les contestaron según les había dicho Jesús y les dejaron.  Llevaron el pollino ante Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos. Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: “¡Hossana! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!” Jesús entró en Jerusalén, en el Templo, y, después de observar todo su alrededor, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania (11:1-11).

Lo primero que salta a la vista es lo inverosímil que es el relato desde el comienzo hasta el final. Imagínense que de repente se daña mi carro y necesito transportación. Como ayuda, mis amistades (con toda su sabiduría) se presentan a un dealer de automóviles, toman las llaves de un Toyota para llevárselo diciéndole al dueño del negocio: “¡No se preocupe! ¡Es que nuestro amigo [sin mencionar nombre] lo necesita! Se lo devolveremos más tarde”, sin especificar quiénes son ellos, si me conoce el dueño, etc.

Lo otro que hay que destacar es que la necesidad del pollino radica en el cumplimiento de la profecía de Zacarías (9:9). Aquí se muestra el interés de Marcos (y con él los demás evangelistas) de que Jesús entrara en Jerusalén como todo un rey. El asunto se agrava con el hecho de que este episodio tiene una función literaria de contrastar la manera cómo es tratado Jesús como “rey” por una población que después decidirá condenarle como pretendiente a ser rey a la hora de escoger contra él ante Pilatos.

Finalmente, es altamente improbable que un público en Jerusalén que no conocía bien a Jesús le recibiera con tanta algarabía y recitando al Salmo 118 (v. 25). Una vez más, si este hubiera sido el caso, sin vacilación alguna, Jesús habría sido arrestado allí mismo por parte de los soldados romanos.

¿Qué ocurrió entonces? El relato puede tener una base histórica, pero menos grandiosa que lo que nos presenta Marcos. Insistimos, esto no pudo haber ocurrido en temporada de Pascua o en la semana anterior. Eso no excluye que hubiera ocurrido durante otra festividad. El uso de palmas y ramas en todos los relatos evangélicos parecen apuntar a que la “entrada triunfante” a Jerusalén ocurrió durante la Fiesta de los Tabernáculos (el Sukkot, סֻכּוֹת). Hasta el día de hoy, se acostumbra el uso de palmas y ramas traídas desde el Jordán hasta Jerusalén. La frase del Salmo 118:25 también forma parte de dicho festejo. Los evangelios citan de Zacarías (9:9), donde también aparecen versos alusivos a la celebración del Sukkot (14:4,16)  (Brown, El Evangelio 787).

El Evangelio de Juan así lo niega, presentando con argumentos que Jesús no podía subir a Judea todavía para esa celebración porque “los judíos lo querían matar” (Juan 7:1-13). Sin embargo, esto no es verosímil. El único momento en ese evangelio en que Jesús hizo algo en Jerusalén que fuera causante de resentimiento fue la expulsión de los mercaderes del Templo (Juan 1) que sucede al principio de ese escrito, mucho antes de la “entrada triunfal”. Los sinópticos nos dicen, más verosímilmente, que ocurrió después de la entrada de Jesús a Jerusalén. Para el evangelista Juan, el suceso de la “purificación del Templo” es el motivo por el que “los judíos quieren matarle”. Desde un punto de vista histórico, no es creíble tal animosidad, dado que Jesús todavía no había llevado a cabo actividad subversiva alguna en el Templo.

¿Qué significa todo esto? Probablemente el evangelista tiene información de que el momento en que Jesús entró a Jerusalén fue, durante el festejo del Sukkot, algo a todas luces inconveniente para su cristología, que necesitaba literariamente que Jesús entrara a Jerusalén cinco días antes de la Pascua, para que muriera como cordero sacrificado el día antes de esta (Juan 12:1,12).

Ahora bien, ¿qué es el Sukkot? Es una celebración de 7 días que se da en el mes de Tishrei (alrededor de septiembre-octubre) y que recuerda el tiempo en que el pueblo hebreo estuvo vagando en el desierto por 40 años hasta llegar a Tierra Santa. Se llama “Fiesta de los Tabernáculos” porque la población solía salir de las casas a crear tiendas o tabernáculos de palma o de ramas de árboles. Si este es el caso, Jesús entró a Jerusalén meses antes de la Pascua.

Nota aparte: Cuando veo discutido el tema, a veces frustra ver a los exégetas diciendo “no podemos probarlo” o “no podemos estar seguros” de que fuera durante el  Sukkot. Sin olvidar que bajo el criterio de desemejanza, el de dificultad y el de coherencia esta propuesta es viable …  muchas veces en la historia de la Antigüedad no podemos “probar” o mostrar evidencia fuerte del 95% de lo que se sostiene, debido a la inherente escasez de evidencia de las narrativas que se forjan para explicar los fenómenos de los que se trata de dar cuenta. Todo lo que podemos hacer por el momento es adoptar aquellas hipótesis históricas que parezcan más sensatas y verosímiles ante lo que conocemos del pasado. Dado ese hecho, parecería que la hipótesis de que Jesús entró en Jerusalén el día del Sukkot es más viable que aquella que supone que ocurrió en un momento cercano a la Pascua con todas las dificultades explicativas y de coherencia histórica que ello supone.  ¿Navaja de Ockam?

Volviendo al tema, ¿por qué un pollino? Puede ser que Jesús lo utilizara en su viaje a Jerusalén (nada raro en esa época). Puede ser que entrara montado en un pollino porque quería cumplir con la profecía de Zacarías —asociado al Sukkot, como ya hemos discutido— o sencillamente necesitaba un animal de transporte a la hora de entrar a la Gran Ciudad de David en medio de la multitud.

No importa cuál haya sido la motivación, el recuerdo de este acontecimiento se distorsionó por alguna razón. Como conocen los científicos cognitivos, muchas veces la mente tiene la tendencia de acercar dos eventos relativamente disociados por el tiempo o el espacio haciendo que parezcan mucho más cercanos de lo que realmente eran. A esto se le llama el efecto telescopio y, en este relato, vemos una posible instancia de un “efecto telescopio progresivo” (en el que se acercan dos o más acontecimientos temporalmente), ajustado por razones cristológicas al acontecimiento de la Pascua. Quien haya escrito la tradición más primitiva donde radica la que conocemos del primer evangelio, probablemente la redactó después de tres años de ocurrido como mínimo, ya que así es como suele ocurrir el efecto telescopio progresivo (Janssen et al.). Es más, sostenemos lo mismo de todo el relato de la Pasión que vemos en Marcos por las razones expuestas por la subsección anterior.

La Última Cena

La Última Cena - por William Blake (1799)

La Última Cena – por William Blake (1799). Hecho con témpera, esta es una de las rarísimas instancias en que se representa visualmente la manera en que los judíos solían cenar en el siglo I. Se sale del estereotipo artístico tipo Da Vinci en que doce discípulos y un maestro se sientan de un lado de una mesa para 26 personas con el propósito de posar para el lienzo.

Prácticamente todos los exégetas están de acuerdo que de que el incidente de la “purificación del Templo” debió haber ocurrido en algún momento cercano al arresto de Jesús y que, muy probablemente, fue el motivo por el que las autoridades jerosolimitanas le arrestaron días después y con ayuda de Judas Iscariote.

Tal vez la motivación de ello sería que durante todos sus meses en Jerusalén, se sintió frustrado por no haber convertido a muchas personas a su mensaje. Hay un vivo recuerdo de las palabras proféticas de Jesús contra esa ciudad:

¡Jerusalén, Jerusalén!, la que asesina a los profetas y apedrea a los que le son enviados! ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina a su pollada bajo las alas, y no habéis querido! Pues bien, vuestra casa va a quedar desierta (Q{Lucas 13:34-35a // Mateo 23:37-38a}).

Pues, Jesús era inteligente y estaba perfectamente consciente de que su aventura en el Templo contra los cambistas y vendedores podría traerle consecuencias nefastas para él y sus discípulos.  Sin embargo, como era característico de Jesús, como la posible dramatización su realeza al entrar a Jerusalén en el festejo del Sukkot, la de la destrucción del Templo al atacar ese recinto, ahora quería dramatizar otra cosa:  dramatizar un banquete mediante la celebración de una cena.

¡Ojo! La Última Cena no fue un Séder de Pascua. ¿Cómo lo sabemos? Sencillo: en ninguno de los relatos aparecen los elementos rituales para la Pascua. ¿Dónde está el cordero sacrificado? No se nos dice. ¿El pan sin levadura? ¿Las hierbas amargas? ¿Las cuatro copas de vino? No se nos dice nada.

Entonces, ¿de qué es la cena? Probablemente esto nos lo revelan los evangelios sinópticos cuando afirma Jesús:

Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba, nuevo, en el Reino de Dios (Marcos:14:28 // Mateo 26:29 // Lucas 22:16).

Este detalle indica que aquí Jesús está utilizando la cena para dramatizar el festejo y el banquete que habría cuando llegara el Reino de Yahveh. Para comprender esto, hay que señalar que a él le gustaba comparar al futuro Reino de Dios con un gran banquete donde todos estaban invitados a unirse (Q{Lucas 14:15-24 // Mateo 22:1-14; Lc. 22:29-30}). Es decir, la cena vivía ese momento del Reino de Yahveh, que estaba tan pronto a llegar, y que Jesús afirmaba que no  volvería a beber vino con sus discípulos hasta el momento de la renovación de Israel. En esencia se trata de una cena de despedida.

¿Qué fue lo que ocurrió en esa cena? La versión más primitiva nos llega de una de las cartas de Pablo, 1 Corintios, escrita para la década del 50 (20 años antes del Evangelio de Marcos) y que es fundamento de todos los relatos sinópticos. Nos dice Pablo de Tarso:

Porque yo recibí del Señor lo que os transmití: que el Señor, la noche en que fue entregado, tomó pan, dio gracias, lo partió y dijo: “Este es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.” Asimismo, tomó el cáliz después de cenar y dijo: “Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en memoría mía” (1 Cor. 11:23-27).

En cuanto a este relato, le siguen muy de cerca los evangelios de Marcos y Mateo.  Hay graves dificultades con este panorama y es que un acontecimiento así es impensable en el judaísmo, por dos razones:

  • Incluye una perspectiva vicaria del derramamiento de sangre por el sacrificio de Jesús, un pensamiento realmente ajeno a la cultura judía y muy característica de la mentalidad pagana. Por muerte vicaria entendemos lo siguiente:

… aquella muerte deliberadamente buscada o aceptada, que debe ser incondicional y al mismo tiempo dirigirse explícitamente —o interpretarse a posteriori como dirigida— a garantizar la salvación de otro u otros del destino o de la muerte presente o venidera” (Versnel, “Making Sense” 226-227; “La muerte” 41).

Usualmente se utilizan tres argumentos para apoyar la idea de que el judaísmo favorecía esta noción. El primero es el poema del Siervo Sufriente (específicamente Isaías 53). Sin embargo, en la cultura judía de aquella época, solo aquel que haya cometido el pecado puede arrepentirse, sufrir y morir por ello (Éxodo 32:30–33, Deuteronomio 24:16; 2 Reyes 14:6; 2 Crónicas 25:4).  No vale un sustituto de la persona y este poema es consistente con esa convicción. El Siervo Sufriente no es una persona distinta a los pecadores que va a rescatar, sino que es Israel mismo, quien carga sus culpas, sufre y finalmente será restaurado (Isaías 44:1,2,21; 48:20b; 49:3).  Se utiliza también como argumento el Salmo 22 como evidencia de pensamiento vicario, dado que Yahveh salvará al que sufre después de su tormento. Sin embargo, se cae en el mismo error que en el caso del Siervo Sufriente, ya que más bien habla de cómo Yahveh hará justicia por la injusticia cometida contra un inocente. Finalmente, se utiliza como evidencia de muerte vicaria a 2 Macabeos, debido a que se dice que los héroes judíos murieron por su patria. En verdad, si nos fijamos en los detalles, se nos dice que los Macabeos murieron por la normativa sagrada de la patria, no como sustitutos de los miembros de esa patria misma (2 Macabeos 6:28; 7:9,37-38) (Piñero, Guía para entender a Pablo 118; Versnel “La muerte” 43-55).

Aunque este asunto sigue siendo debatido, advierten algunos eruditos que no es imposible que haya una influencia gentil y pagana en un lugar como Jerusalén, que era cosmopolita y sujeto a influencias provenientes de judeohelenistas. A fin de cuentas, la primera posible instancia que podemos ver de muerte vicaria en la literatura judía es en 4 Macabeos, un documento influenciado por el pensamiento helenístico, que  contiene un pasaje de muerte vicaria (4 Macabeos 17:20-22). Sin embargo, es más probable que el pensamiento helenístico pagano influenció el cristianismo primitivo judeohelenístico de la diáspora y que de alguna manera modificó el recuerdo de la Última Cena y de la muerte de Jesús hasta el punto de que se convirtió en una perspectiva dominante del actual cristianismo: la comprensión de Jesús inspirada por Isaías 53 (entendido vicariamente) en la que el Mesías se convertía en el Siervo Sufriente que, como cordero al degüello, padece y muere para rescate de otros.

  • Más decisivo todavía es el enorme problema del lenguaje de “beber sangre”, sea entendido literal o metafóricamente. Esto era un fuerte tabú para el judaísmo del primer siglo, especialmente por los diversos pasajes en que se prohíbe terminantemente la ingestión de sangre, “porque es vida” (Lev. 17). Es más, en su nacionalismo, el judaísmo mantenía el rechazo a los sacrificios humanos como un gran distintivo en relación con el ámbito pagano (véase Cahill). De hecho, hay evidencia bien fuerte de que algunos cristianos y los judíos en general rechazaron tajantemente la mera idea (aunque fuera simbólica) de “comer carne” y “beber sangre” (Esto se puede ver en Juan 6:52,60,66; Brown, La comunidad 44, 51, 66, 70; El Evangelio 577).

Como si no fuera suficiente, hay otro problema más: el orden en que se presentan el pan y el vino … se hace al estilo grecorromano, no el judío. En el relato paulino, el pan se presenta antes del vino. Un buen número de eruditos (especialmente los confesionales) lo ven como una manera de Jesús de romper con la “alianza previa” para establecer una nueva. Sin embargo, hasta ahora hemos visto cómo Jesús siempre reafirmaba la Torah y se veía observante de ella.  No tiene ninguna intención de romper con ella y menos instaurar “otra alianza”. Sencillamente, no tiene sentido que él tomara la iniciativa de llevar a cabo esa maroma.

Sin embargo, una cosa que se ha mencionado en cuanto a este tema, especialmente planteado por John Dominic Crossan, Hyam Maccoby, entre otros y rescatado por Antonio Piñero en el mundo hispanoparlante: hay dos tradiciones distintas de la ceremonia de la Eucaristía practicada por los cristianos primitivos. Una de ellas es recordada por Pablo y los evangelios de Marcos y Mateo. La otra aparece en un documento cristiano del siglo II llamado Didajé y en el Evangelio de Lucas. Veamos a este último primero (porque “los últimos serán los primeros”  😉 ).

Bart D. Ehrman señala que el Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles —provenientes del mismo autor— no se suscriben a la perspectiva vicaria judeohelenista, sino más bien una teología en la que Jesús muere como manera de atraer conversos (Ehrman, The Orthodox 187-211). Debemos tener el cuenta también el hecho de que la versión lucana que está en nuestras Biblias tiene un segmento ausente en algunos de nuestros mejores manuscritos (Lucas 22:19b-20; Ehrman, The Orthodox 198-209). Por ambas razones, se piensa que el texto original lucano de la Última Cena nos dice:

Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles y les dijo:

“Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer; porque os digo que ya no volveré a comerla que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.”

Tomó luego la copa, y dio gracias y dijo: “Tomad esto y repartidlo entre vosotros; porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.”

Tomó luego el pan, dio gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: “Este es mi cuerpo” (Lucas 22:14-19a)

Los versos 19b-20 fueron un añadido posterior por algún copista cristiano.

En otras palabras, Lucas toma el texto marcano y lo invierte para que se presente la copa del vino primero sin hacer referencia alguna a derramamiento de sangre vicario.

La Didajé o la Enseñanza de los Doce Apóstoles es un texto del siglo II, cuyo contenido sobre la Eucaristía es muy iluminador, ya que se presenta el vino primero y el pan despuéssin hacer referencia alguna a la muerte vicaria de Jesús, ni nada que tenga que ver con el pan como cuerpo y el vino como sangre.

Un shékel de plata representando el cáliz de Kiddush

Un shékel de plata representando el cáliz de Kiddush (66-73 d.C.) – Imagen cortesía del Forum Ancient Coins.

Antonio Piñero (basado en la obra de Hyam Maccoby) sostiene que la ceremonia de la Eucaristía en la Didajé y en Lucas adquiere la estructura de un Kiddush (קדוש), ritual que se suele celebrar en el Sábado o en algún día de fiesta en el que se bendice a la copa de vino primero y al pan después (Maccoby 90-128; Piñero, “¿La verdadera?” 181-193). John Dominic Crossan también destaca que en la Eucaristía de la Didajé, después de comer (y hartarse de comida) se pronuncian unas palabras de acción de gracias que se parecen mucho a las del Birkat Ha-Mazon (ברכת המזון), que usualmente los judíos hacen después de las comidas (The Historical Jesus cap.14). De hecho, esta interpretación de la Didajé goza del amplio consenso de los expertos en este documento. Parece ser que Lucas invirtió el orden en que se presentaban el pan y el vino porque quería ajustarlo a lo que practicaba su congregación, una Eucaristía parecida al Kiddush sin el contenido de sacrificio vicario. Tal vez su práctica pudo haber sido parecida a la que nos presenta la Didajé.

No obstante la versión paulina de los acontecimientos de la Última Cena, parece que Pablo también conoce el orden ritual del Kiddush para la conmemoración de la cena del Señor. Crossan apunta a los siguientes dos pasajes (presten atención al orden en que mencionan el pan y el vino):

La copa que bedecimos, ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Entonces, si el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo? (1 Corintios 10:16-17)

No podeis beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios (1 Corintios 10:21) (The Birth of Christianity 438-439).

Por ende, parece ser que lo que celebró Jesús con sus discípulos fue un Kiddush judío de despedida como una manera de anunciar y dramatizar el banquete que existiría bajo el Reino de Dios, con él como Rey y sus discípulos como los jueces de las tribus de Israel. Todo indica que esto se hizo sin alusión alguna al pan como su cuerpo y menos a su sangre derramada vicariamente. Parece ser que la tradición expuesta por Pablo tiene origen judeohelenístico debido a su marcado trasfondo grecorromano. En opinión de unos pocos exégetas, el origen pudo ser de Pablo mismo. Esa es una discusión para otra ocasión.

Continuaremos con nuestra discusión, esta vez los pormenores del arresto, juicio y muerte de Jesús …

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