¿Cuán segura es la energía nuclear?

Integral Fast Reactor

Integral Fast Reactor

Introducción

En una mañana, escuchando al exgobernador Aníbal Acevedo Vilá, expresó una opinión con la que concurro totalmente: que hay que establecer un plan de energía bien hecho, fuera gas, energía eólica, solar y, parafraseo aquí, “hay hasta algunos que proponen la energía nuclear, con los riesgos que eso conlleva“.  Lo decía casi como si implicara que otras alternativas no conllevaran “riesgos”. En Fuego Cruzado, también he escuchado aserciones semejantes de parte de algunos de sus panelistas.

Entiendo muy bien esas inquietudes, porque yo las solía sostener. En primer lugar, nos han llovido por televisión, radio y redes sociales, toda clase de asuntos relacionados con esa fuente de energía terrorífica. Usualmente, cada una de ellas lleva la palabra “Fukushima” y no falta quien comparta por la n-ésima vez la noticia repetida una y otra vez desde hace ya algunos años de que una tercera parte de los océanos del mundo están contaminados con radioactividad de la famosa planta nuclear japonesa.

Noticia de que Fukushima contamina 1/3 de los océanos del mundo

Noticia compartida en Facebook de que Fukushima contamina 1/3 de los océanos del mundo.

En segundo lugar, tenemos que lidiar con las leyendas urbanas en torno a Fukushima. Hemos refutado algunas de ellas aquí.

En cuanto a seguridad se refiere, preguntarse si un reactor nuclear es seguro, es casi como preguntarse si un carro es seguro. En muchos países, hay unas regulaciones que intentan maximizar la seguridad de los conductores y pasajeros. Con todo y eso, uno podría decir que unos carros son mucho más seguros que otros; por ejemplo, un Toyota Land Cruiser V8 es más seguro que un Ford Mustang (por favor, no me escriban si alguien se siente ofendido … es lo que he encontrado de reseñadores).

Igual pasa con los reactores nucleares. Aquí vamos a tratar el tema de la seguridad, preocupación muy ampliamente compartida por nuestro pueblo.
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Chernobyl, Fukushima y Three Mile Island

Monumento dedicado a los liquidadores de Chernobyl

Monumento dedicado a los liquidadores que perecieron atendiendo el derretimiento del combustible de la planta nuclear de Chernobyl (Luhansk, Ukraine). Imagen cortesía de Qypchak de Wikimedia Commons. (CC-BY-SA 3.0).

Uno de los peores accidentes nucleares que ha pasado a la historia es el de Chernobyl. Era una planta súper mal diseñada, que no tenía, tan siquiera, una estructura de contención. Eso significaba que, si ocurría cualquier fuego o accidente, no había manera alguna de contenerlo. En una futura entrada, discutiré en torno a la comedia (y tragedia) de errores, tanto de adiestramiento de personal como de estructura burocrática gubernamental que agravó el desastre. Baste indicar que debe ser un alivio para la humanidad que fuera de otro reactor que hay en Rusia (Generación 1), no hay otro semejante al de Chernobyl a nivel mundial.

El de Fukushima estaba mejor diseñado y, hasta cierto punto, algunos sistemas de resguardo funcionaron, por lo que el problema no fue tan grave como el de Chernobyl. Sin embargo, la dificultad fue (otra vez) una de mal diseño. Al poner los motores de resguardo a un bajo nivel, fácilmente inundable en caso de un maremoto, algunos fallaron.

Ambos incidentes, el de Chernobyl y Fukushima, frecuentemente se utilizan para finalizar cualquier conversación sensata en torno a la posibilidad de utilizar energía nuclear. Muchos no hablan de los detalles de Three Mile Island, en el que el sistema de seguridad funcionó. La población cercana no recibió una radiación mayor que la que obtendrían de una pequeña dosis de rayos-X en una sala médica y no ha tenido efecto mayor en la población, contrario a lo que comúnmente se piensa (véase también aquí). En el peor de los casos, solo se ha podido determinar una “posible” asociación con 44 casos, pero nada concluyente. Aun cuando hablamos de Chernobyl y de ciertos estimados del número de gente que murió o morirá por ello, los casos en que se pueden vincular las muertes a la radiación producida por el accidente son muchísimo más bajos que lo que usualmente se ha propagandizado (véase también esta información y esta).

Es más, si vamos a eventos recientes, vemos que el Estado de Florida tiene reactores nucleares. Algunos de ellos fueron impactados por el huracán Irma, dos de ellos tuvieron una situación muy similar al de Fukushima. A pesar de ello, nada ocurrió. Los sistemas de seguridad funcionaron a la perfección y hoy continúan operando muy bien. En el caso del reactor de St. Lucie, que no se apagó completamente, aun cuando había entrado agua de mar y la sal  y se había acumulado en una de las unidades, nada sucedió. Los técnicos lidiaron con el problema muy bien. No solo eso, anteriormente, la estructura se había sostenido ante los vientos del huracán Andrew, que eran de categoría 5. Sin embargo, un vistazo a una búsqueda en Google nos revela que este triunfo de la seguridad de la planta, no tuvo tanta publicidad como la paranoia que prevalecía antes del paso del huracán Irma por Florida.
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Lo que nos dicen los datos científicos

Hoy día, casi nadie disputa que, desde el punto de vista de los datos acumulados hasta el presente, la energía nuclear es la más segura de todas las mayores fuentes disponibles hoy día. Vean las siguientes cifras de Our World in Data, que incluye las de muertes por terawatt/hora (TWh) (esto incluye todas las muertes por radiación por Chernobyl, Fukushima y Three Mile Island).

Tasa de muertes por producción de energía en TWh

Tasa de muertes por producción de energía en TWh. Imagen cortesía de Our World in Data (CC-BY-SA 4.0)

Si contamos el número hipotético de muertes a nivel mundial que hubieran sucedido en caso de depender de una sola la fuente de energía, he aquí los resultados.

Números hipotéticos de muertes por producción de energía

Números hipotéticos de muertes por producción de energía. Imagen cortesía de Our World in Data (CC-BY-SA 4.0)

Aquí vemos los efectos de la salud que causaría cada fuente de energía por su emisión de bióxido de carbono (kWh).

Efectos a la salud por producción de energía.

Efectos a la salud por producción de energía usando los datos del 2014. Imagen cortesía de Our World in Data (CC-BY-SA 4.0)

Cuando tomamos en cuenta el resto de las fuentes de energía, solo la energía eólica supera a la nuclear en seguridad. Ni tan siquiera la solar es tan segura.
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Nuevos reactores, nueva seguridad sin intervención humana ni de energía externa: la física lo resuelve todo

No obstante ello, la industria nuclear ha procedido a promover unos avances tecnológicos mucho más seguros, especialmente unos que ofrecen seguridad pasiva. Esto significa que, sin contar con resguardo o electricidad externa, por pura acción de la física, el proceso nuclear se acaba, garantizantizando así la seguridad de los empleados y del público.

De estos, ya hemos discutido un tipo de reactor nuclear modular, desarrollado por NuScale Power®. Cuenta con un sistema de redundancia de seguridad pasiva que no necesita de resguardo eléctrico ni intervención humana. Si ocurriera alguna falla en esta, la piscina está diseñada para enfriar el combustible por varios días. Después de evaporada el agua, la estructura está diseñada para que, con convección, pueda continuar enfriándose el combustible indefinidamente.

NuScale

Representación de una central nuclear modular NuScale (Fuente: NuScale).

Hemos abogado por este tipo de reactor en Puerto Rico, porque parece ser la opción más barata, no involucra demasiada permisología a nivel federal y permite la creación de microredes fiables y estables, según sean las diversas necesidades del país. No es la opción óptima que muchos quisiéramos (personalmente, preferiría un reactor basado en torio como combustible), pero en vista de la situación de permisología y de costos en Estados Unidos, esta parece ser la mejor opción para nosotros.

Existió en un momento dado el Integral Fast Reactor (IFR), en el que se disolvió el combustible en un metal líquido con un punto de ebullición significativamente más alto que el agua (por lo que evitaba la inversión en mecanismos para presionar el agua) y a su vez, al calentarse el combustible, podía alejar sus átomos lo suficiente como para detener la cadena neutrónica radiactiva. Los científicos de Argonne Labs recrearon la situación en que ocurrió el desastre de Chernobyl y, también crearon un escenario muy semejante al de Fukushima. En ambas ocasiones, la reacción nuclear de la planta se detuvo y la planta se apagó, evitando así un accidente nuclear. Desgraciadamente, los demócratas en el Congreso de Estados Unidos, liderados por el Senador John Kerry en 1992, cancelaron el proyecto.  Hoy día, Kerry favorece la energía nuclear.

Pronto hablaremos del AP1000 creado por Westinghouse/Toshiba, planta cuya construcción es modular, es decir, se manufacturan las piezas para armarla en el lugar de construcción. Esto tiene la ventaja de hacer más viable la edificación de los reactores nucleares, mientras que se abarata su costo. También tiene mecanismos redundantes de seguridad, incluyendo una reserva de agua al tope. Si ocurriera cualquier accidente que interrumpiera el flujo de electricidad, la reserva de agua bajaría por gravedad y enfriaría el combustible por 72 horas. Si la planta de Fukushima hubiera tenido este recurso, el desastre acontecido no hubiera ocurrido.

Finalmente, están los esfuerzos de crear un reactor nuclear usando torio y sal de flúor líquido, algo que en principio hace imposible el derretimiento del combustible. En caso de cualquier accidente, la elevación de la temperatura derritiría un tapón, y el líquido se vaciaría en unos tanques subterráneos. Allí, la sal expandiría los átomos del combustible, deteniendo así la reacción nuclear.

Reactor de sal derretida

Reactor de sal derretida

Leslie Dewan

Leslie Dewan, fundadora y Directora Ejecutiva de Transatomic. Foto cortesía de Weeks1956 de Wikimedia Commons (CC-BY-SA 3.0 Unported)

Otros proyectos, tales como Transatomic, tienen un esquema similar con el propósito de reciclar desperdicios nucleares. Bill Gates y algunos inversionistas también están trabajando con alternativas para maximizar la provisión de energía que potencialmente pueden proveer los desperdicios nucleares. Ellos fundaron TerraPower con ese fin. Muchos de estos reactores a prueba de accidentes se están construyendo principalmente en China, en India, Gran Bretaña, Rusia y Canadá. En Estados Unidos, la legislación excesivamente reguladora ha impedido la implementación de nuevas tecnologías. Sin embargo, sí permiten, por el momento, proyectos de reactores de agua liviana, como NuScale y AP1000.

A pesar de todo esto, no se propagandiza lo suficiente la evidencia científica abundante de lo seguras que son las plantas nucleares actuales y cómo las futuras serán todavía mucho más seguras.
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Comparación con las “renovables”

En estadísticas más recientes, la generación de energía a partir de la actividad nuclear aparece que es más segura que el viento (algunas de estas, solo consideran a Estados Unidos, particularmente porque no ha habido muertes por nucleares en ese país). Sin embargo, en la medida que ha aumentado la energía eólica, más accidentes fatales ocurren en su campo (véase el caso del Reino Unido). Esto no significa que esta tecnología no haya avanzado mucho. Al contrario, antes solía ser el caso de que no compensaba por la energía invertida en crear los molinos de vientos. Hoy se sabe que sí lo haría. El problema principal que persiste en la energía eólica es el de su intermitencia. No siempre hay viento que cree la energía necesaria.

En el caso de la energía solar, lo mismo se puede decir de las placas fotovoltaicas. Ya han avanzado lo suficiente, la tecnología y su eficiencia de producción como para que la energía invertida en el proceso de crearlos rinda para compensarla en el futuro cercano (véase este estudio y este al respecto). Por otro lado, también involucra (afortunadamente, cada vez menos) procesos altamente tóxicos, ya que los metales que los componen son perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. En un momento dado, el nivel de toxicidad de su fabricación fue tan alto que despertó protestas en China. Este tipo de malestares en China es bien conocido y documentado, aunque, una vez más, afortunadamente, se ha ido reduciendo lo mejor posible su impacto ambiental. Otro problema con las fotovoltaicas tiene que ver con incidencias de muertes por shock a la hora de instalarlos (una minucia). Finalmente, el problema de disponer de paneles viejos, corroídos u obsoletos es un problema ambiental muy grave (aun si se le compara con la energía nuclear, como veremos más tarde). En Japón y en China, ya se ha vuelto un motivo de preocupación. En el caso de China, se espera que para el año 2050, el desperdicio de paneles solares sume un total aproximado de 20 millones de toneladas. Muchos de los metales tóxicos contaminan y podrán contaminar los suelos y acuíferos.

La biomasa representa problemas a la salud pública por liberar partículas de combustión y dificulta el secuestro de bióxido de carbono (hasta el punto de que la organización NRDC (Natural Resources Defense Council) se opone a su uso).  Además, esta alternativa puede respresentar un problema para los bosques. Hay científicos que cuestionan que no contribuya a empeorar el efecto de invernadero (véase también este comentario). Esta opinión es compartida por expertos de la IPCC, que investigan en torno al problema del cambio climático.

La energía hidroeléctrica tiene sus límites y, en muchos casos, puede representar un serio problema para ciertos ecosistemas. En otras ocasiones, fallas en plantas hidroeléctricas y presas puede resultar en pérdidas de vidas significativas. Por ejemplo, en 1963, la presa de Vajont, Italia, tuvo un resquebrajamiento accidental por la que murieron 1,910 personas; en 1971, la presa Banqiao, en China, tuvo una falla que costó 171,000 muertos y cerca de 11,000,000 desplazados; y en 1979, en Machchhu, India, también ocurrió un evento similar que cuyo costo en vida se estima que es entre los 1,800 a 25,000 víctimas.

¿Cuál es el mensaje de esta sección? Que cuando se le compara a la energía nuclear con las demás energías llamadas “limpias”, todas tienen un beneficio y un costo. Sin embargo, la energía nuclear sobresale sobre las renovables en términos de seguridad, efecto ambiental, y fiabilidad a la hora de proveer energía. En la siguiente gráfica, pueden ver el grado de externalidad de la energía nuclear en comparación con las demás fuentes. Tengan en cuenta que algunos de los números utilizados para originar esta gráfica, provienen de  grupos ambientalistas hostiles a la energía nuclear (e.g. Greenpeace).

Tabla de externalidades por Ecofys.

Tabla de externalidades de combustibles hecha por Ecofys (Alberichi et al. 2014, p. 37). Nótese que si se suman las dos barras de externalidades de las placas fotovoltaicas, sería mayor que las de la planta nuclear. Véase también que su contribución al cambio climático, a la toxicidad humana y a los desperdicios es mayor que la de las plantas nucleares.

Fuera del factor de la contaminación nuclear (Chernobyl y Fukushima) y el agotamiento del uranio (es un metal raro y la mayoría de las plantas solo absorben un poco de energía de ella), pueden ver claramente que si suman las externalidades de la energía eólica y, por otro lado, suman las externalidades de la energía solar, la energía nuclear es la que menos costo social y ambiental implica. Si añadimos nueva tecnología de seguridad pasiva y de captación de energía, como ocurre actualmente con los reactores reproductores rápidos, podemos decrecer todavía más las externalidades nucleares que aparecen en la ilustración (e.g. la barra amarilla).
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El problema del espacio

Cuando se habla de las renovables, usualmente la gente se refiere a la energía solar y eólica. Hay países como Costa Rica, que operan casi enteramente con renovables, del cual la energía eólica suele ser una de las que menos contribuye, seguida en insignificancia por la energía solar (cifras del 2016):

74.35% – Hidroeléctrica
12.74% – Geotermal
10.30% – Energía eólica
1.88% – Petróleo
0.72% – Biomasa
0.01% – Energía solar

Otras naciones como Islandia, pueden aprovechar su accidente geológico y explotar otras renovables (cifras del 2016).

65% – Geotermal
20% – Hidroeléctrica
15% – Energía fósil

La energía solar y eólica tienen un rol mínimo. Se espera que la eólica sea la que más crezca de las dos a medida que pasen los años.

Se pretende que Alemania, la reina de la energía solar, sea modelo de energía sostenible, pero el programa Energiewende ha tenido problemas significativos, como hemos reseñado anteriormente. Además, se presenta a Dinamarca como otro modelo a seguir. Sí es cierto que depende mucho de energía eólica (y la energía solar provee solo una ínfima parte de la provisión eléctrica, 4.2%). Sin embargo, lo que muchos no saben, es que este país también importa energía nuclear de otros países para reducir su dependencia en los combustibles fósiles. Lo mismo ocurre con Alemania.

Hay otro aspecto muy importante, especialmente en lo que concierne a nuestra convicción ecomodernista. El depender de energía solar y eólica tiene un problema muy importante y es que son fuentes agresivas contra la naturaleza. Espacio que se use para paneles solares o molinos de viento, espacio que no se puede reservar para la naturaleza. Esto es contrario a la filosofía expresada por el Manifiesto ecomodernista, que busca la manera de desacoplar la actividad humana lo mejor posible de la explotación de la naturaleza, reduciendo así su impacto. La tecnología nos provee los mecanismos para ello y, a la luz de lo que hemos visto, la manera de concentrar la energía que necesitamos para las áreas urbanas y las ciudades, es mediante la energía nuclear. Irónicamente, el movimiento ambientalista ha afirmado por años que hay que evitar el desparramamiento urbano para preservar áreas naturales. Fomentar la energía solar y eólica hace exactamente lo contrario.

Taean Solar Farm

Paneles solares. Foto cortesía de Panoramio. (CC-BY 3.0 Unported)

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Los desperdicios nucleares

Cada vez que la gente piensa en desperdicios nucleares, estas son las imágenes que les viene a la cabeza.

Propaganda de Greenpeace

Imagen de Greenpeace. Usado bajo la doctrina de uso legítimo (fair use) con propósito de ilustrar a los lectores. Fuente original: http://www.eco-h2o.co.za/2012/03/05/greenpeace-clean-up/.

Propaganda de Greenpeace

Imagen de Greenpeace. Usado bajo la doctrina de uso legítimo (fair use) con el propósito de ilustrar a los lectores. Fuente original: https://www.guiaongs.org/noticias/greenpeace-contra-las-centrales-nucleares/

Propaganda nuclear.

Propaganda antinuclear. Usado bajo uso legítimo (fair use) para ilustrar a los lectores. Fuente: https://thecsspoint.com/nuclear-waste-editorial/

Sin embargo, no hay un ápice de verdad en esto. Al contrario, estas imágenes de valor puramente propagandístico, son bastante lejanas a la realidad. ¿Quieren ver cómo lucen los recipientes de desperdicio nuclear? Vean estos.

Unidades de almacenamiento nuclear.

Unidades de almacenamiento nuclear. Foto cortesía de la Comisión Reguladora Nuclear (NRC).

Hay otras imágenes fiables como la que aparecen en este artículo, este y este. Como pueden ver, no son nada que realmente contamine el ambiente. Podemos pasear entre ellos (en Francia, literalmente, sobre ellos) sin detectar un solo neutrón radiactivo del desperdicio que contienen. Ninguna de ellas está causando problema ambiental alguno.

Estos recipientes de desperdicios nucleares están bien diseñados para ello. Una vez que el uranio radiactivo ya no es útil, se enfría en una piscina de agua por un espacio de seis a diez años, se solidifica (se cristaliza) y, posteriormente, se coloca en estas unidades de acero y cemento. Los recipientes son vigilados y evaluados por personas hasta que se les encuentre algún lugar geológicamente adecuado para depositarlos permanentemente. La búsqueda de tales lugares, sigue siendo un problema, ya que el material nuclear no puede permanecer en la superficie de la Tierra para siempre.

Mientras tanto, ¿son seguros estos contenedores? La realidad es que son muy seguros. Tanto es así, que se les ha sometido a toda serie de pruebas de colisión para garantizar la seguridad de lo contenido. Lo siguiente son vídeos de 1978 y de 1984 al respecto:

En general, los desperdicios nucleares se disponen de manera extremadamente segura. Eso no significa que sea un sistema perfecto. En el 2014, hubo una serie de incidentes en Waste Isolation Pilot Plant (WIPP), el presente lugar de preferencia en Estados Unidos para disponer los restos nucleares. En ese año, se descubrió que la compañía fabricadora había llenado uno de ellos con arena para gatos (kitty litter) orgánico, por lo que reaccionó físicamente con el desecho radiactivo. Se pensó inicialmente que limpiar el lugar costaría $2 mil millones, después sucedió que la limpieza solo costó $500 millones ($1.5 mil millones menos que lo anticipado), gran parte de ello por exceso de precaución. Aquí está un informe de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) al respecto. WIPP se abrió de nuevo cuando todo el asunto se había arreglado. Hasta donde sé, ese ha sido el único incidente en Estados Unidos con desperdicio nuclear de plantas en décadas.

De hecho, las regulaciones en torno a estos desechos son tan estrictas que le corresponde a las compañías velarlos hasta que se disponga de ellos al final en, presumiblemente, WIPP. Prácticamente, eso es lo deseado por virtualmente todos los ambientalistas en torno a los desperdicios de cualquier tipo en general: que las compañías se hagan responsables de los desperdicios que generan. Sin embargo, de las fuentes de energías, la industria nuclear es la única que lo hace.

Habiendo señalado las preocupaciones serias que existen en relación con los desechos de las plantas nucleares, déjenme afirmar que tal vez no hay mejor argumento a favor de la energía nuclear que todo el proceso de disponer de sus desechos. Por las siguientes razones:

  • Es la única industria que enclaustra la radiación de los desperdicios y activamente vela por la seguridad pública.
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  • En relación con otras fuentes de energía, la cantidad que desecha es extraordinariamente pequeña.

Si se tomara todo el desecho nuclear que se ha generado en Estados Unidos y se acumulara de tal manera que llegara a 20 metros de profundidad, cubriría un parque de futbol completo.  Es más, hemos llegado tecnológicamente hasta el punto de que el 96% de ese desperdicio pueda ser potencialmente reciclable, lo que reduciría mucho más su cantidad. Con los adelantos actuales, si fueran a contabilizarse los restos de la energía nuclear que yo necesitara desde mi nacimiento hasta mi muerte, el desperdicio no excedería el tamaño de un “padrino” de refrescos. Ninguna otra tecnología (solar, eólica, gas, petróleo y carbón), le llega a los talones a la energía nuclear en ese sentido.
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En resumen…

¿Energía Nuclear? Sí. Gracias.

¿Energía Nuclear? Sí. Gracias. https://nuclearpoweryesplease.org/ (CC-BY-NC-SA 3.0).

Para cualquier análisis de riesgo, la conclusión es clara: la energía nuclear es la mejor opción fiable, estable y duradera, sin generar desperdicios significativos que representen ,en la actualidad, peligro para la humanidad. Estas razones y otras que ya hemos expuesto, han llevado a que la mayoría de los científicos (65%, pero no un consenso), vean como necesaria la construcción de más plantas nucleares.

Sí, hay motivos de preocupación en cuanto a los restos de las operaciones energéticas nucleares, Chernobyl y Fukushima nos enseña muy claramente que, en caso de ocurrir cualquier accidente, sea en el proceso de producción de energía o en el de disponer de desperdicios, la exposición a material nuclear podría ser costoso y fatal. Irónicamente, cuando se le compara con los combustibles que el público juzga “más seguros” (como la energía solar, geotermal o gas), el poder nuclear supera a todas en seguridad (tal vez con la excepción de la energía eólica).

En cuanto a los desperdicios se refiere, debido a su ínfima cantidad y los programas de disposición, podría superar a la energía solar en cuanto a seguridad ambiental. Aun en casos como Fukushima, por la vida media de su material radiactivo, una parte sustancial de su radiación ha decaído y el resto se ha diluido en el océano hasta el punto de que, actualmente, es inocuo para los animales marinos y los seres humanos. Por otro lado, no hay programa alguno para la disposición de las placas solares que hoy se compran masivamente alrededor del mundo, lo que añadiría exponencialmente al enorme problema de basura electrónica (e-waste) que, desde hace unos años, ha empezado a aquejar el mundo. Esto condenaría al envenenamiento a muchos de los pobres del mundo, que buscarán cobre y otros metales para su venta en el mercado informal. Ese tetracloruro de silicio, cromo, cobre, cadmio y otros tóxicos que forman parte de las placas fotovoltaicas, no tienen vida media. Van a persistir en el suelo o el agua por los siglos de los siglos.

Se quiere resolver el problema de la intermitencia de la energía eólica y la solar con baterías. Sin embargo, aun con los problemas sociales que implica la extracción de su materia prima y el impacto ambiental que genera, incluyendo el de basura electrónica, su aumento en demanda efectiva ha resultado en un incremento sustancial de su precio. Esperamos que, a medida que incremente dicha demanda por las de reserva, continúe creciendo su valor en el mercado.

Finalmente, debemos señalar de nuevo lo que ya hemos dicho en otros artículos. La decomisión de plantas nucleares en Alemania y la inversión de millardos de euros en placas solares, ha llevado a Alemania a recurrir otra vez al carbón, esta vez en la forma de lignito (carbón marrón). Tal sustancia tiene la combinación fatal de ser sumamente barata, altamente contaminante y gran emisora de bióxido de carbono.

El público le tiene pánico a las plantas nucleares y sus desperdicios, pero no se siente de la misma forma en relación con el carbón. A pesar de que la industria nuclear le ha costado muy pocas vidas a la gente, usualmente no se entera de la cantidad de accidentes que ocurren todos los años en la industria del carbón. Por ejemplo, en Marruecos, hasta enero de este año (2018), han muerto 9,000 personas en una mina que ha sido cerrada, pero que sigue siendo explotada clandestinamente. Para el 2014, se calculaba que morían 7,500 personas al año en Estados Unidos debido al carbón.

Históricamente, la misma industria petrolera y de combustibles fósiles tiene mayor temor a la energía nuclear que a la solar. Estas son fuentes intermitentes que necesitan respaldo energético y, usualmente, dicha ayuda toma la forma de carbón o gas. La única manera de apoyar este tipo de renovables de manera estable y limpia, es vía la energía nuclear.

Anuncio a favor de la energía solar por la Oil Heat Institute

Anuncio de los años setenta a favor de la energía solar por la Oil Heat Institute, en contra de la construcción y apertura de una planta nuclear en Shoreham. Pueden ver el anuncio completo aquí.

Para combatir el cambio climático, necesitamos todas las fuentes de energía limpias, incluyendo las renovables (hidroeléctrica, eólica, geotérmica, solar y otras). Sin embargo, no podemos dejar fuera la única fuente de energía limpia y estable con la que la humanidad podrá contar ahora y en el futuro. A fin de cuentas, de acuerdo a James Hansen, prestigioso científico exmiembro de la NASA y eminente luchador ambientalista,  la energía nuclear es la que ha sustituido el carbón y el gas, salvando, de esa manera, millones de vidas.
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¡Feliz Día del Humanismo!

Día Mundial del Humanismo

El humanismo es una filosofía de vida progresiva que, sin sobrenaturalismo, afirma nuestra capacidad y responsabilidad de llenar una vida ética de realización personal que aspire al mayor bien de la comunidad”

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Hoy, 21 de junio de 2018 se celebra el día del Humanismo! Así que a todos mis amigos, y hermanos humanistas religiosos y seculares, les envío un cordial saludo.

El experimento de Séralini: refutado por tres experimentos

 

Gilles-Éric Séralini

Gilles-Éric Séralini (2013). Foto cortesía de Thomas Jouanneau. CC-BY-SA 4.0.

Gilles-Éric Séralini es una de las figuras más controversiales en lo que respecta a toda la discusión de los alimentos transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGMs). En un momento dado, en el 2012, en una movida inusual, convocó a una conferencia de prensa para “dar a conocer” los resultados de un experimento que, en el mejor de los casos, no pasaba de ser preliminar. Además, para impresionar al público y, muy especialmente a la prensa, le requirió a dichos miembros a firmar un documento de confidencialidad con el propósito de mostrarles fotografías.

Eventualmente, estas fotos se conocieron internacionalmente debido a que imprimieron en la mente de muchos una imagen aterradora de los OGMs y el famoso herbicida de la “malvada” Monsanto, Roundup®. Esta foto que, posteriormente, se dio a conocer al público representó, para muchos, la evidencia contundente de que los OGMs eran potencialmente peligrosos para la humanidad.

Retratos de tres de las ratas con tumores

Retratos de tres de las ratas con tumores según aparecen Séralini et al., 2014, p. 11 (la segunda vez que se publico el estudio en cuestión). En el estudio original se utilizaron estas mismas imágenes en un orden distinto (Séralini et al., 2012, p. 4226)

El estudio que publicó, causó una protesta airada de la comunidad científica, porque el diseño del experimento fue muy deficiente, por lo que era errada su conclusión de que el maíz transgénico y Roundup® causó las incidencias de tumores en las Ratas Sprague-Dawley™ albinas (Séralini et al., 2012, p. 4230).  Hemos explicado con detalles el problema en otra entrada de este blog.

No solo los científicos se molestaron con Séralini y compañía, sino que los organismos reguladores de todos los lugares rechazaron sus conclusiones. Entre ellos, se destacó  la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés), que afirmaba lo siguiente:

The assessments of Member States and EFSA revealed an overall agreement. The study as reported by Séralini et al. was found to be inadequately designed, analysed and reported. The authors of Séralini et al. provided a limited amount of relevant additional information in their answer to critics published in the journal Food and Chemical Toxicology. Taking into consideration Member States’ assessments and the authors’ answer to critics, EFSA reaches similar conclusions as in its first Statement (EFSA 2012). The study as described by Séralini et al. does not allow giving weight to their results and conclusions as published. Conclusions cannot be drawn on the difference in tumour incidence between treatment groups on the basis of the design, the analysis and the results as reported. Taking into consideration Member States’ assessments and the authors’ answer to critics, EFSA finds that the study as reported by Séralini et al. is of insufficient scientific quality for safety assessments. EFSA concludes that the currently available evidence does not impact on the ongoing re-evaluation of glyphosate and does not call for the reopening of the safety evaluations of maize NK603 and its related stacks. EFSA’s evaluation of the Séralini et al. article is in keeping with its role to review relevant scientific literature for risk assessment on an ongoing basis to ensure that the advice it provides is up-to-date.

Esto llevó eventualmente a que se retirara el artículo de Séralini de la revista que lo publicó.

Estudio retirado

Estudio retirado

A pesar de ello, otra revista académica convino con Séralini para volver a publicar el estudio, pero con la conclusión correcta, que el experimento no era concluyente (Séralini et al., 2014). Esto se dio sin arbitraje por pares, bajo una licencia de acceso abierto. Para entonces, ya el daño estaba hecho. Este estudio preliminar sería, junto a la monografía de la IARC en torno al glifosato, uno de los pilares que llevó a varios países del mundo a forjar política pública en cuanto a los OGMs y el glifosato.
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Tres intentos europeos de reproducir los resultados de Séralini et al. (2012)

Bandera de Europa

Bandera de Europa

A pesar de todo, denunciar es fácil, pero en las ciencias, nunca es suficiente rechazar un estudio. Necesita ser reproducido con un diseño adecuado y mejores controles. En Europa, se establecieron tres proyectos importantes y bien financiados (€ 10 millones) para reproducir el experimento de Séralini et al. (2012). Veamos cada uno de estos experimentos.
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GMO90+

GMO90+

Logotipo de GMO90+

Se estableció en el 2013 un consorcio de expertos científicos que buscaban explorar la posibilidad de que variantes de maíz OGM dejaran unos marcadores biológicos predictivos específicos de toxicidad, que ayudaran a determinar el riesgo que estos representan alimentariamente. Este era un proyecto apoyado y financiado por el Ministerio Francés de Ecología, Desarrollo Sostenible y Energía.

Para ello, escogieron dos variantes de maíz transgénico:

  • Maíz MON810: Este maíz produce Bt, un insecticida natural proveniente de la bacteria conocida como Bacillus thuringiensis y cuya toxina solo afecta a algunos insectos, tal como el taladro o el gusano cogollero.
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  • Maíz NK603: Este es maíz resistente a glifosato, mejor conocido bajo la marca comercial Roundup Ready®. Este fue el maíz utilizado por el famoso experimento de Séralini.

Contrario a Séralini et al. (2012), se determinó que el grupo iba a seguir la normativa de la EFSA y otras convencionales en cuanto al experimento en cuestión. Para reducir los factores ambientales que afectaran ambas variantes, crecieron ambas variantes en el mismo lugar.

Después, se escogería muestras de ratas Wistar para darles de comer ambas variantes por seis meses. Los alimentos de maíz se harían mediante doble ciego, cuyo código sería confidencialmente mantenido por el monitor del experimento y la persona contacto entre la compañía que administraría el experimento, Toxalim, y el grupo GMO90+ (GMO90+, 2015, p. 67). Además, durante el proceso, se recogerían muestras de orina, sangre, tejidos de piel y gónadas, intestinos, entre otros.

La muestra de ratas totalizaban 480, 240 machos y 240 hembras.  Se repartieron en 8 grupos de 30/30,  a las que se les dio alimentos con distintas proporciones de maíz transgénico y Roundup® de la siguiente manera:

tabla1_gmo90+

INRA, n.d., p. 6.

Las ratas se sacrificarían durante distintos periodos del experimento para recoger las muestras en cuestión y analizarlas (GMO90+, 2015, p. 41, 64; INRA, n. d., pp. 8-11).

¿Cuál fue el resultado?  Sencillamente, no encontró diferencia alguna de biomarcadores de toxicidad de las ratas que ingirieron maíz transgénico o dosis de glifosato con el grupo control.
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GMO Risk Assessment and Communication of Evidence

GRACE

Logotipo de GRACE

La organización GMO Risk Assessment and Communication of Evidence (GRACE) es un proyecto financiado por la Unión Europea y aprobado por esta en el 2012 y cuyas labores terminaron en noviembre de 2015.  El grupo llevó a cabo dos experimentos (Zeljenková et al., 2014; Zeljenková et al., 2016).

Rata Wistar

Rata Wistar

Una vez más, en cuanto a ambos experimentos, GRACE se ha mantenido dentro de los parámetros establecidos por la EFSA y otras normativas. El primer experimento consistía en pruebas experimentales de noventa días con maíz MON810. Se escogieron ratas Wistar para esta actividad.

Los granos fueron sembrados y cosechados en Cataluña, España, fueran transgénicos o no. Se utilizaron 160 ratas por cada prueba experimental, con 16 animales por género y se les administró un tipo alimentación de toxicidad subcrónica. En las dos pruebas experimentales, se distribuyó el alimento de las ratas de la siguiente manera (Zeljenková et al., 2014, p. 2291):

  • Primera prueba experimental
    • control (alimentos con 33% de maíz producido por Monsanto),
    • consumidores de alimento con 33% transgénicos (22% de una variante y 11% de otra variante de maíz producido por Monsanto),
    • consumidores de alimento con  33% transgénicos (solo una variante),
    • consumidores de maíz convencional 1 (maíz producido por DuPont, Pioneer Hi-Bred)
    • consumidores de maíz convencional 2 (maíz producido por Koipesol Semillas)
  • Segunda prueba experimental
    • control (alimentos con 33% de maíz Pioneer Hi-Bred)
    • consumidores de alimento con 33% transgénicos (22% de una variante y 11% de otra variante Pioneer Hi-Bred)
    • consumidores de alimento con 33% transgénicos (solo una variante Pioneer Hi-Bred)
    • consumidores de maíz convencional 1 (una tercera variante Pioneer Hi-Bred, no transgénica)
    • consumidores de maíz convencional 2 (maíz no transgénico de Monsanto)

Se les hizo a las ratas análisis de orina, tejidos de piel, gónadas, entre otras pruebas.¿Resultado? No hubo efecto de toxicidad en ninguno de los casos durante 90 días.

El grupo de GRACE no se detuvo ahí. Para fines de accesibilidad de esta información y la total transparencia al público, la hicieron disponible en una base de datos, Central Access Database for Impact Assessment of Crop Genetic Improvement Technologies (CADIMA).

Más tarde, GRACE llevó a cabo otro experimento en el que alimentaron periódicamente a ratas (toxicidad crónica) con transgénicos por un año. Esta vez, el diseño fue mucho más sencillo (Zeljenková et al., 2016, p. 2532).

  • control (alimento con 33% de una variante de maíz de Monsanto)
  • consumidores de alimento con 33% de maíz transgénico (11% de una variante y 22% de otra producida por Monsanto)
  • consumidores de alimento con 33% de maíz transgénico (una sola variante de maíz de Monsanto)
  • consumidores de alimento con 33% de maíz convencional (producido por Koipesol Semillas)

Una vez más, se les hizo análisis de orina, tejidos de gónadas, de piel, sangre, etc.  ¿Resultado?  No hubo efecto alguno en cuanto al consumo de maíz transgénico a los órganos de las ratas. Una vez más, pudieron proveer los datos vía CADIMA.
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GM plants Two Year Safety Testing (G-TwYST)

GTwYST

Logotipo de GTwYST

GM Plants Two Year Safety Testing (G-TwYST) es el que nos queda por discutir. En este caso, todavía no tenemos los detalles, sino lo que se ha revelado en un comunicado de prensa.  Sin embargo, sí sabemos que este grupo se formó y fue financiado por la Unión Europea (particularmente la EFSA) para que explorara las consecuencias toxicológicas de cierto maíz transgénico, particularmente del NK603 y los vestigios de Roundup® en sus granos.

También sabemos que el grupo llevó a cabo dos de toxicidad subcrónica de 90 días y otro de toxicidad crónica de un año. En los primeros dos experimentos, se agruparían las ratas por género y por tipo de alimentos con maíz transgénico en distintas proporciones 11%, 33% y 50%. El experimento de un año investigó la potencial toxicidad y genotoxicidad  de maíz transgénico al administrarlo a grupos de ratas mediante alimentos con 11% y de 33% de maíz transgénico. En ambos casos, también se evaluaron los resultados de alimentos con o sin trazas de Roundup®.

Según el comunicado, ambos experimentos llevados a cabo por G-TwYST revelaron que no hay riesgos potenciales por el consumo del maíz NK603.
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Implicaciones

Nada de esto señala algo nuevo para la comunidad científica en torno a los OGMs o transgénicos, pero sí pone en evidencia una vez más lo que es el consenso internacional al respecto. Ahora bien, sí coloca ante los ojos del público, unos estudios mucho más sólidos que el de Séralini que confirman la convicción de que ni los OGMs en general ni el glifosato son genotóxicos.

Por otro lado, trae a colación la necesidad de limitar más la experimentación con animales, especialmente en casos en que la potencial o carencia de toxicidad y genotoxicidad de sustancias son hartamente conocidas. Esta inquietud, publicada por EuropaBio, parte en el fondo del maltrato de G. E. Séralini a las ratas de su experimento, ya que permitió que sufrieran los tumores que crecieron hasta un 25% de la masa de su cuerpo. Por ello, los científicos europeos han solicitado que la Unión Europea volviera a una sana política de tener en cuenta las ciencias cuando se trata de política pública en relación con la biotecnología.

En cuanto a Puerto Rico se refiere, estos resultados experimentales parecen no haber hecho impacto alguno en la opinión pública, y la prensa del país está totalmente apagada en cuanto al tema. Esta carencia de información crea terreno fértil para que siga proliferando propaganda antitransgénica y, con ello, políticas públicas absurdas que, a la larga, perjudicarán a los puertorriqueños: la prohibición del glifosato, el establecimiento de moratorias para producir o importar transgénicos, entre otras medidas descabelladas. Cuando de alimentación se trata, nos arrodillamos y rendimos pleitesía a cuanta persona aparece en radio o televisión atemorizando al público en torno a los alimentos. En una época de crisis económica, ese sería recorrer un camino conducente a un precipicio alimentario.
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Monsanto (1901-2000 / 2000-2018) – RIP

Bayer y la Tuma de Monsanto

Bayer y la Tuma de Monsanto / (c) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa / CC-BY-SA 4.0

En el día 7 de junio de 2018, murió Monsanto de una vez “para siempre”.  ¿Qué fue lo que sucedió?  Aquí, ya lo habíamos discutido: Monsanto fue adquirido por la empresa Bayer, compañía farmacéutica, pero que a su vez ha penetrado el mercado de la agroindustria. De hecho, por años ha desarrollado productos que competían con los de Monsanto, el más notable es su producto basado en glifosato.

¿Por qué se da esto? Por varias razones. La principal es la fusión de diversas corporaciones agroindustriales y de ingeniería química a nivel mundial o por su adquisición por entidades con alto nivel de capital. Por ejemplo, Syngenta fue adquirido por el ChemChina, una corporación del gobierno chino y ahora es Syngenta Global.  Por otro lado, Dow y Dupont se fusionaron por $130 mil millones en la empresa DowDupont, convirtiéndose en el 2017 en la empresa dominadora en ventas de productos agroindustriales. La gigante alemana BASF tenía unos activos valorados en € 79 mil millones (≈ $ 93 mil millones), mientras que decidió comprarle semillas y ciertos químicos a Bayer, que, a su vez, desarrolla semillas resistentes a la sequía.

Ante este nuevo panorama, Monsanto estuvo en unas serias desventajas.  Contrario a lo que afirman muchos activistas, Monsanto no está metido en todos nuestros alimentos, apoderándose del universo. Al contrario, al lado de los monstruos corporativos que acabo de mencionar, en el 2017, Monsanto estaba en una situación bastante modesta. Por ejemplo, el total de activos de la compañía era de $21 mil millones con un ingreso anual de 2 mil millones. Para darles una idea del “dominio” de la empresa en el mercado, les muestro una ilustración que representa el tamaño de ingresos de la empresa en relación con otras corporaciones no agroindustriales.

Ingresos de Monsanto (2013)

Gráfica del ingreso bruto de varias compañías (en millardos). Fuente: Franklin Veaux en Quora.

Por otro lado, Bayer no solo se beneficia de la compra de semillas y otros productos por parte de BASF, sino que contaba con unos activos que totalizan los € 75 mil millones (≈ $ 88 mil millones), que es una baja si consideramos que el año anterior (2016) tenía un total de € 82 mil millones (≈ $ 96 mil millones). Los productos de Monsanto se venden bien. La marca Roundup® sigue dominando en el mundo de los herbicidas, un obstáculo que Bayer nunca pudo superar con sus productos. Las semillas resistentes a glifosato y Bt son muy populares entre los agricultores a nivel mundial, por lo que representaría, para su deño, una enorme ventaja en el contexto agrícola mundial.

La fusión finalmente se dio y todo lo relacionado con Monsanto es ahora de Bayer. Debido a la mala fama que tiene el nombre de “Monsanto” ante el público, se determinó sepultarla.
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Un poco de historia

La Monsanto que acaba de perecer no es la Monsanto original, sino otra compañía que asumió el nombre. Por lo tanto, hay que establecer ciertas distinciones a la hora de comprender su historia.
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El “antiguo” Monsanto (1901-2000)

Monsanto (Old)

Logotipo del “antiguo” Monsanto

Monsanto fue fundado en 1901 como una compañía de ingeniería química, en St. Louis, Misuri, los Estados Unidos, por John Francis Queeny. Años antes, había entrado a trabajar en una compañía de productos químicos en St. Louis. Allí, se casó con Olga Mendes Monsanto, hija de un hombre de negocios llamado Don Emmanuel Mendes Monsanto, quien llegó a trabajabar en la industria del azúcar en Vieques, St. Thomas y las Islas Vírgenes.

Olga Mendez Monsanto y John Francis Queeny.

Olga Mendez Monsanto y John Francis Queeny.

Para 1902, Monsanto recibía ingresos sustanciales gracias a su producción de la sacarina, que había sido inventada y mercadeada solo en Alemania. Este es un endulzador que servía (y sirve todavía) como sustituto del azúcar. Su comprador principal fue la Coca-Cola, que en ese momento vendía el líquido como una especie de jarabe “milagroso” para la cura de ciertos males. Además, Monsanto solía producir la vanilina y cafeína para la Coca-Cola y otras empresas en el mercado.

Más adelante, en 1919, Monsanto empieza a expandir sus operaciones hacia Gales, donde colaboró con otra compañía para continuar la producción de vanilina, sacarina y ácido salicílico, químico con el que llegó a sintetizar la aspirina (medicamento creado por primera vez el siglo anterior).

En la próxima década, compró un territorio en Illinois, fundó e incorporó un pueblo llamado precisamente “Monsanto” con el objetivo de minimizar el pago de impuestos y evitar regulaciones.  Fue en esta década que la empresa empezó la producción de ácido sulfúrico y otro químico que se volvería un dolor de cabeza posteriormente, el policlorobifenilos (PCB).

En el año 1929, se vendieron las acciones de Monsanto como resultado de la baja estrepitosa de la bolsa. En 1935, fue adquirida por la Swann Chemical Company en Alabama (para mayor producción de PCBs) y, en 1936, por Thomas & Hochwalt Laboratories. La empresa se dedicó en gran medida a producir plástico y goma, además de los otros químicos. Vale añadir que, por esa adquisición, estuvo mucho más cerca de operaciones del ejército, tales como el Proyecto Manhattan y asistió de cierta manera en la fabricación de armas nucleares.

Durante los años 1944 a 1960, hubo un incremento de fabricación de químicos, entre ellos, el  poliestireno y otros dos que llegarían a ser controversiales, el herbicida ácido 2,4-diclorofenoxiacético (2,4-D) y el dicloro difenil tricloroetano (DDT). Algunas de estos se utilizaron para fines militares, otros por razones de salubridad. El DDT era un excelente insecticida y bastante inocuo para los seres humanos si no estaban expuestos por un largo tiempo (Agarwal et al., 2012, p. 20). Sin embargo, afectaba a ciertos insectos, lo que repercutió en la población de pájaros. Como resultado de eso y la publicacion de Silent Spring de Rachel Carson, Monsanto y otras compañías tuvieron que finalizar con la producción del pesticida. Durante los años 70, se prohibió por completo. Más adelante, se conocieron los efectos adversos del PCB sobre la salud humana, por lo que Monsanto también dejó de fabricarlo a mediados de esa década. Finalmente, fue prohibido por el gobierno federal a finales de esos años.

Helicóptero Huey asperjando agente naranja.

Helicóptero Huey asperjando agente naranja durante la Guerra de Vietnam.

Como ya hemos indicado, durante los años 50 y 60, Monsanto, junto a otras compañías, estuvo estrechamente vinculado al ejército de Estados Unidos para la producción del agente naranja. Esta mezcla incluye el químico de 2,4-D y otro llamado 2,4,5-triclorofenoxiacético (2,4,5-T). Ambos herbicidas eran considerados relativamente inocuos, por lo que parecían ser ideales para la defoliación de los bosques de Vietnam. Sin embargo, en ese proceso, tan temprano como en 1952, Monsanto le dejó saber al ejército que en la fabricación de la mezcla, se estaba colando otro químico peligroso: el 2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina (TCDD) y que usualmente acompañaba al 2,4,5-T, aun en cantidades ínfimas. Tras la presión de organizaciones científicas y pacifistas, cesó este tipo de operaciones en 1971 (Shuck, 1987, pp. 16-20).

Aun con todo, en la década del 60, científicos de Monsanto también descubrieron el proceso para sintetizar a nivel industrial L-Dopa, un aminoácido que se logró utilizar para tratar la enfermedad del Parkinson. Debido a este logro, dos miembros del equipo de químicos, William S. Knowles y Ryōji Noyori, ganaron el Premio Nóbel de Química en el 2001 junto a K. Barry Sharpless. Además, también aportó fondos de investigación para inventos que pudieran servir de tratamientos oncológicos.

Para los años 70 y 80, Monsanto estuvo interesado invertir en la agroindustria. En 1970, uno de sus científicos, Joseph E. Franz, descubrió que el glifosato (una sustancia que había sido descubierta hacía unos años) tenía propiedades importantes como herbicida. A partir de ese descubrimiento, en 1974, hizo disponible este químico bajo la marca de Roundup®. Al lograr comercializarlo, tras solicitar una patente sobre su proceso de sintetizarlo, el gobierno federal se la concedió.

Logo de Roundup

Logotipo del yerbicida Roundup

Durante la década del 80, también descubrieron que ciertas bacterias descomponían el glifosato una vez llegaba al suelo y eque ran resistente al herbicida. Tras un examen atento, se dieron cuenta de que el origen de este atributo era genético. Mediante experimentos, la empresa logró, para 1983, crear la primera planta transgénica resistente a glifosato. Esto fue ideal para los agricultores, porque ahora podían deshacerse de las malezas con el glifosato sin arruinar los cultivos que querían comercializar. Simultáneamente, tenían el beneficio de que este nuevo pesticida era inocuo en relación con otros utilizados en la industria.

También, en los años 80, Monsanto compró G. D. Searle & Company, la empresa que sintetizó el aspartame y comenzó a mercadear la sustancia bajo la subsidiaria, Nutrasweet Company.

Finalmente, para los años 90, empezó a producir hormonas tales como somatotropina bovina (BST), también llamada hormona del crecimiento bovina (rBGH). Así, las vendió bajo la marca comercial POSILAC®. Esta es la época en que comenzó modestamente un movimiento de demonización a Monsanto. En esta etapa embrionaria, los grupos de derechos de animales y de consumidores plantearon, correctamente, que esta hormona creaba distress a las vacas.  La hormona les hacía producir más leche de lo usual, hasta el punto de lastimar sus ubres y producirles mastitis (inflamación e infección de las ubres). En Europa, el Comité Científico sobre la Salud y Bienestar de los Animales concluyó en un informe que las vacas sufrían tremendamente con la administración de la hormona, algo que no se debía exclusivamente a la mastitis, sino también a otros problemas fisiológicos que causaba.

Esto llevaba a otras preocupaciones para los científicos, defensores de los consumidores y el público en general. Para evitar que estas infecciones, se les administraba antibióticos. Como la evolución de las bacterias no se detiene, había una posibilidad real de que el público ingiriera esos antibióticos y ser víctimas de bacterias resistentes a estos.  De hecho, cuando un equipo del noticiero FOX quiso investigar en torno a este tema, aparentemente Monsanto los acosó hasta el punto en que no se les renovó el contrato y quedaran fuera de la estación. Finalmente, demandaron a FOX por los sucesos ocurridos.

Aun con todo, Akre y Wilson no son exactamente santos. Durante esa década del 90 y la siguiente, los dos reporteros fueron algo así como un misterio, tanto en su trasfondo personal como su relación.  Probablemente, pensaban incluir una mezcla de detalles genuinamente científicos, pero mezclados con sensacionalismo. A pesar del mal de la mastitis generadas a las vacas, los “investigadores” no tenían evidencia alguna (fuera de unos estudios mal leídos) de que la hormona fuera genotóxica o que esta o los antibióticos pasaban a la leche humana. En tales casos, Monsanto se preocupaba por los efectos que eso tendría sobre su negocio y usó todos los medios posibles (rayando en el acoso) para que Akre y Wilson no publicaran su noticia. Así que, hay que tomar su testimonio con pinzas. A fin de cuentas, FOX procedió a hablar del problema de todas formas, pero sin Akre ni Wilson. Finalmente, la pareja no pudo persuadir al jurado (el mismo que les premió los $450,000) del resto de lo que alegaban. Solo les concedió el dinero por su estatus de “whistleblowers” y ya saben lo que sucedió después.

En su última etapa, en 1999, Monsanto fue adquirida por la compañía Pharmacia & Upjohn, y ahí terminó.

Solo estaba interesada en integrar toda una variedad de productos químicos concernientes a la síntesis de medicinas. Nutrasweet fue vendida y Pharmacia decidió que todo lo concerniente a la agroindustria fuera una compañía nueva que heredaría el nombre.

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El segundo Monsanto (2000-2018)

Logotipo de Monsanto

Logotipo de Monsanto del segundo Monsanto

El segundo Monsanto se estableció como una compañía exclusivamente de la agroindustria. A partir del 2000, ya la patente sobre la síntesis de glifosato había expirado en el 2000 y, en ese sentido, no podía seguir teniendo el monopolio sobre el químico, por lo que se vio en la situación de que su producto, Roundup® compitiera con otros en el mercado. Sin embargo, sí sostenía las patentes relacionadas con la producción de semillas transgénicas resistentes a glifosato o que generen el insecticida Bt para la protección de la planta. En ese sentido, Monsanto ponía a la venta de los agricultores los siguientes productos en su versión transgénica:

  • maíz
  • canola
  • algodón
  • soya
  • alfalfa
  • remolacha
  • sorgo
  • trigo (todavía no disponible en el mercado)

Durante la década del 2000, Monsanto continuó comprando algunas otras compañías para hacer más eficiente su productividad y expandir el mercado de sus productos. En el 2005 compró Emergent Genetics, en el 2007, Delta and Pine Land Company y en el 2008,  De Ruiter. Fue en este último año que Monsanto decidió vender su producción de hormona bovina y marca POSILAC® a Elli Lilly.

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

Desafortunadamente, por el nombre, esta nueva Monsanto llevaba consigo una mala reputación creada por parte de varios grupos que lo pintan como la gran bestia del Apocalipsis que lleva sobre sí la gran ramera que se embriagaba de la sangre de los agricultores.  En algunos círculos, se llegó a alegar que “Monsanto era la dueña” de los alimentos del mundo.  Cuando se mira la lista, es obvio que Monsanto solo se lucraba de la venta de los cultivos más atractivos económicamente para los agricultores (en inglés “cash crops“).  Lo mismo hacían competidores tales como Syngenta, Bayer, Dow, Dupont y otros más. Su negocio tampoco se limitó a los transgénicos, sino también a otras semillas convencionales no transgénicas y hasta semillas orgánicas. De hecho, en un momento dado, Greenpeace vendía semillas orgánicas de Monsanto.

Durante sus operaciones hasta el 2018, se fue montando toda una campaña en contra de la compañía, lo que limitó su acceso a Europa. Los partidos verdes lo hicieron, de tal manera, que se estableció una moratoria a la producción de todos los alimentos transgénicos en el continente. Esto es algo que benefició mucho a las desventajadas BASF, Bayer, Syngenta y otros, ante la entrada de productos transgénicos de Monsanto.  Lo malo en todo este caso, es que, años después, algunas de ellas también tuvieron que sufrir la campaña en contra de los productos transgénicos de las corporaciones europeas (véase el caso de la papa Amflora®). BASF en particular tuvo que mover sus operaciones a Estados Unidos para continuar sus investigaciones con transgénicos. Por hoy, España es la única productora de transgénicos en Europa.

Stop Farmer Suicide

Foto cortesía de Jan Satyagraha (2012), GFDL.

El experimento de Gilles-Eric Séralini le echó más gasolina a toda la condenación irracional a la compañía, muy a pesar de que fue rechazado virtualmente por todo el mundo en la comunidad científica por su paupérrimo diseño y su fin propagandístico. También habían empezado a surgir voces en India contra el algodón Bt transgénico, supuestamente porque había estimulado el suicidio masivo de agricultores indios, debido a los altos costos de las semillas. Aun cuando hubo organizaciones internacionales serias que desmintieron esta leyenda urbana y, aun cuando un escéptico respetado de la propaganda a favor de los transgénicos desmintió este asunto, la falsedad de esta tesis todavía perdura. A pesar de ello, se ha documentado los dos más grandes beneficios de los transgénicos a los indios:  la reducción drástica de la administración de insecticidas para las cosechas de algodón y su aumento de ingresos y calidad de vida.

Por otro lado, la inversión en el desarrollo de cultivos resistentes a glifosato, ha ayudado a reducir sustancialmente el uso de pesticidas más tóxicos para el medio ambiente y los seres humanos. Además, el uso eficiente del glifosato y el uso del Bt para evitar el uso de insecticidas ha logrado sacar del medio ambiente, no solo los tóxicos y la contaminación que eran usuales en la agricultura, sino también la reducción sustancial de emisión de bióxido de carbono. Para el 2016, los transgénicos removían el equivalente a las emisiones de CO2 que hubieran hecho 16.7 millones de carros en la carretera en un año (Brookes & Barfoot, 2018).

No obstante ello, no toda la represalia por la mala fama fue suficiente. La Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC), una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS) radicó un informe que catalogaba al glifosato 2A (probable cancerígeno). La monografía fue rechazada por las agencias reguladoras más importantes de Europa, Asia y Estados Unidos, incluyendo a la misma OMS.

Aunque su evaluación de la evidencia de genotoxicidad del glifosato ha sido seriamente cuestionada por expertos por múltiples fallas, la monografía sentó las bases para ciertas demandas. La organización US Right to Know logró publicar unos documentos conocidos como los “Monsanto Papers“, en los que se descubren algunas movidas éticamente cuestionables de la compañía. Los documentos revelan que los empleados de la empresa sí pensaban que el glifosato no era cancerígeno y que los sulfactantes, aunque no sean biodegradables, eran inofensivos para los seres humanos o el medio ambiente en las dosis que se administraban. El problema no era la ciencia del glifosato, eso estaba bastante bien establecido. El asunto candente era que las conversaciones descubiertas indicaban que Monsanto estaba escribiéndole artículos a ciertos científicos para que los publicaran bajo sus nombres (ghostwriting). A pesar de que no es delito, sí es un escándalo ético importante.  Varios de los implicados han negado que esto sea cierto. No obstante, uno de ellos apareció en los e-mails solicitandole un artículo a Monsanto cuya base fuera escrita por la empresa,. Por ello, su blog fue removido de Forbes.

Por otro lado, también revelan los documentos que Monsanto ayudó a coordinar una respuesta de los científicos atacando el trabajo de Séralini. Sin lugar a dudas, hubo tal coordinación, pero eso no quiere decir que esa no fuera la opinión genuina de los científicos. El trabajo de Séralini raya en “ciencia basura”. Sin embargo, esto se propagandizó en las redes como “evidencia” de que la compañía estaba tratando de ocultad “la verdad sobre el glifosato”.

Todo esto finalmente desembocó en una serie de demandas de víctimas del limfoma no hodgkiano que, en parte gracias a la monografía de la IARC, responsabilizaban al PCB y al glifosato por su enfermedad. En uno de los casos, Monsanto tuvo que pagar $46.5 millones. El que evalúa la relación causal con el glifosato tendrá bajo consideración ciertos experimentos recientes que desmienten al de Séralini (uno de ellos, comisionado por la Unión Europea) y un estudio de cohorte.

Aunque las ventas de sus semillas iban bastante bien en Estados Unidos, Suramérica y Asia. La empresa se vio en aprietos en el campo de sus ventas en India. Estaban apareciendo cada vez más orugas rosadas, resistentes al algodón Bt y empezaron a perderse algunas de las cosechas.  Monsanto, vía la subsidiaria Mahyco, quería proveerle mejores semillas para que fueran más efectivas, pero a un precio más caro. En abril de este año (2018), un tribunal de Delhi determinó que se prohibirían las patentes para las semillas y que su precio sería determinado por el ministro de agricultura. Esto representa un golpe duro para Monsanto.

Logotipo de la soya transgénica Roundup Ready 2 Xtend

Logotipo de la soya transgénica Roundup Ready 2 Xtend

Por otro lado, Monsanto enfrentó problemas debido a que había hecho disponible un transgénico resistente a un herbicida conocido como dicamba.  Aunque el glifosato continúa siendo exitoso, su uso extenso ha conllevado la aparición de 38 especies nuevas de malezas resistentes a glifosato. Desde esa perspectiva, hacían falta cultivos resistentes a otros herbicidas, tales como el dicamba y el 2,4-D. El problema es que el transgénico resistente a dicamba se hizo disponible antes de la fórmula de dicamba preparada por Monsanto para reducir el nivel de volatilidad (“vapor grip“). Debido a esto, muchos agricultores empezaron a utilizar el dicamba normal, y otros cultivos vecinos se vieron afectados. Aunque Monsanto argumentaba que su fórmula especial (Roundup Xtend®), parte de un sistema de cultivos Xtend®, prevenía la volatilidad hasta un 90%, la comunidad científica y los agricultores le respondían diciendo que el problema era precisamente el otro 10%. La naturaleza privativa y propietaria de la fórmula de Monsanto les impide a los científicos investigar más al respecto. Como resultado, los estados de  Misuri, Arkansas y Tenesí restringieron el uso de dicamba. Surgieron cuatro nuevas demandas contra la corporación para restituir los cultivos perdidos.  Monsanto cometió el error de descartar demasiado rápido la queja de los agricultores, mientras que BASF y DuPont estuvieron en la disposición de trabajar al respecto con sus respectivas fórmulas de dicamba. Para más sobre este asunto, escuchen este podcast.

Este mal paso, combinado con la mala reputación a nivel público, combinada con la mala fama inmerecida por ciertas teorías conspiratorias descabelladas (e.g. que Monsanto derivó el glifosato del agente naranja para limpiar tuberías; que se dedica a demandar a agricultores, que es dueña de toda la base alimentaria del mundo; que quiere exterminar la humanidad, etc.) y otras que sí son merecidas, por sus dificultades en India y Argentina, entre otros factores, lo prundente era poner la compañía a la venta.  En un momento dado, Monsanto intentó comprar a Syngenta sin éxito.

Luego apareció Bayer, interesado en comprar a Monsanto.  El proceso de fusión con Bayer comenzó el año pasado y concluyó este 7 de junio. De ahora en adelante, Bayer asumirá las ventas de transgénicos y otros productos de Monsanto, mientras que desaparece el tan repudiado nombre.

Muerte del segundo Monsanto

Reflexiones

Evidentemente, esta no es toda la historia de los dos Monsantos. Sin embargo, de aquí se puede hacer la pregunta:  ¿fueron algunos de los Monsantos “la corporación criminal más grande que ha existido en la historia de la humanidad”?  Difícilmente. Estas no pasaron de ser corporaciones promedio.  Tuvieron ambas sus luces y sus sombras. Entre las luces, podemos mencionar:

  • La fabricación de la sacarina,
  • la aspirina, que ha salvado vidas
  • el aspartamo (que, junto a la sacarina, no constituye peligro alguno)
  • la aportación financiera para fines de remedios oncológicos
  • la producción de glifosato
  • transgénicos resistentes a glifosato
  • transgénicos Bt
  • vías químicas para hacer posibles tratamientos para la enfermedad del Párkinson
  • otras más que no hemos discutido…

Otras cosas que han hecho, son sombras:

  • La síntesis de PCB y contaminación de las aguas por ello,
  • la participación en la creación de bombas nucleares
  • la asistencia en la síntesis del agente naranja, a pesar de la toxina que le acompañaba,
  • la hormona bovina,
  • la manera inicial en que impidieron que dos reporteros hablaran del tema
  • la aparete práctica de escribirle artículos a científicos,
  • hacer disponibles transgénicos resistentes a dicamba antes de tiempo,
  • malas respuestas de Monsanto a quejas de agricultores y científicos
  • … otras más que no hemos discutido

Para bien o para mal, los dos Monsantos hicieron su aportación (buena y mala), y, para fines de la historia, se cerró ese capítulo en el siglo XXI.

Ahora bien, este final no es uno que deseaban sus oponentes.  Ellos no querían que Monsanto contribuyera a que otra corporación se hiciera más grande. Además, los activistas perdieron el nombre “Monsanto” para sus campañas, por lo que ahora van a intentar convertir a Bayer en la nueva cara del “enemigo”. Ya comenzaron a hacerlo. Como es empresa alemana, ya están asociándolo a los nazis (especialmente a su pasado oscuro con ese partido nefasto). Este sector reaccionario siempre necesitará algún “enemigo”.

Irónicamente, me imagino que muchos de ellos estarán utilizando clones de IBM (computadoras Dell, HP, Lenovo, etc.) para interactuar con la red y escribir sus artículos.  IBM fue una empresa que también cooperó con los nazis (especialmente con los campos de concentración), pero sospecho que, en ese caso, a ellos no les importará usar clones de su tecnología. Ni tan siquiera les moverá a ello el hecho de que los materiales para crear sus ordenadores contaminan mucho más el ambiente que todo el glifosato administrado en 1000 hectáreas de cultivos. Who cares?!

Veremos cómo se va a restructurar la empresa Bayer a partir de esta fusión y todo lo bueno (y malo) que tenga que brindarnos en el futuro.
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Referencias

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Andreotti, G., Koutros, S., Hofmann, J. N., Sandler, D. P., Lubin, J. H., Lynch, C. H., Lerro, C. C., … Beane Freeman, L. E. (9 de noviembre de 2017). Glyphosate use and cancer incidence in the Agricultural Health Study. Journal of the National Cancer Institute, djx233. doi: 10.1093/jnci/djx233.

Bevan M et al. (1983). A chimaeric antibiotic resistance gene as a selectable marker for plant cell transformation. Nature, 304, 184-187.

Brookes, G. & Barfoot, P. (2018). Environmental impacts of genetically modified (GM) crop use 1996–2016: Impacts on pesticide use and carbon emissions. GM Crops &
Food, 8, 1, 1-69. doi: 10.1080/21645698.2018.1476792.

Fraley et al. (1983). Expression of bacterial genes in plant cells. Proc. Natl. Acad. Sci., 80, 4803-4807.

Hererra-Estrella et al. (1983). Expression of chimaeric genes transferred into plant cells using a Ti-plasmid-derived vector. Nature, 303, 209-213.

Murai N et al. (1983). Phaseolin gene from bean is expressed after transfer to sunflower via tumor-inducing plasmid vectors. Science, 222, 476-482.

Schuck, Peter.  (1987). Agent Orange on Trial: Mass Toxic Disasters in the Courts.  Cambridge, UK: The Belknap Press of Harvard University Press.

Séralini, G.-E., Clair, E., Mesnage, R., Gress, S., Defarge, N., Malatesta, M., Hannequin, D. & Spiroux de Vendômois, J. (noviembre de 2012). Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize (Retracted). Food and Chemical Toxicology, 50, 11, 4221-4231. doi: 10.1016/j.fct.2012.08.005.

Yun, Oliver. (22 de noviembre de 2005). Profile of William S. Knowles. Proceedings of the National Academy of Sciences, 102, 47, 16913–16915. doi: 10.1073/pnas.0507546102.

Dos mitos fundacionales de los incas, confirmados por la genética

Macchu PIcchu

Macchu Picchu (Foto cortesía de Martin St-Amant / Modificada de la original / CC-BY-SA 3.0).

Dos versiones de la fundación de los Incas

El origen del Imperio Inca es uno de los más grandes misterios de la historia de la humanidad. Los historiadores en general están intentando desentrañar ese pasado factual que subyace varios de sus maravillosos relatos de sus orígenes. Por cierto, aquí utilizamos el término “mito”, no como sinónimo de falsedad, sino como aquel relato que dice algo de un grupo o un pueblo, de cómo llegaron a ser lo que son, de dónde provienen, cómo se definen a sí mismos y por qué son especiales en relación con otros grupos o pueblos.

Manco Cápac

Manco Cápac, según representado en La genealogía de los incas

Según las leyendas, Manco Cápac, según unos, hijo de Viracocha y otros, hijo del dios Sol, Inti, fue el fundador del pueblo inca.  Según una de ellas, Manco Cápac y sus hermanos emergieron de una cueva de Puma Orco,  en Pacaritambo (Cuzco), como enviados a la tierra por parte de Inti. Allí construyeron un Templo en su honor en un lugar que un cayado dorado (tapac-yauri) se hundió.

Sin embargo, otra de las leyendas pone a Manco Cápac emergiendo de las cavernas del Cuzco y sus hermanos, del lago Titicaca. Posteriormente, este insigne hijo del Sol se convirtió en el primer rey de la región.

Ambos mitos se contradicen entre sí, lo suficiente para descartarlos por completo como sinsentidos históricos …

… excepto que la genética le da la razón a ambos hasta cierto punto.
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Arqueología genética

El canal de noticias TeleSur, dejó saber que hubo una publicación reciente en cuanto a este tema. He aquí la ficha:

Sandoval, J. R., Lacerda, D. R.,  Jota, M. S., Elward, R., Acosta, O., Pinedo, D., Danos, P., Cuellar, C., Revollo, S., Santo, F. R., & Fujita, R. (3 de marzo de 2018). Genetic ancestry of families of putative Inka descent. Molecular Genetics and Genomics. doi: 10.1007/s00438-018-1427-4.

Los autores tomaron una muestra genética de 3,000 personas de ascendencia inca de Bolivia, Perú y Ecuador y los comparó con aquellos que vivían en el Cuzco y áreas adyacentes al lago Titicaca. Encontraron que 200 de estos nativos descendían de la nobleza inca, parece haberse originado de dos cepas ancestrales patrilineales (utilizaron el cromosoma Y): una del Cuzco (monte Pacaritambo) y la otra, del lago Titicaca.

Al igual que pasa con los escritos del Antiguo Israel, la mitología griega y los relatos ancestrales de Roma, literalmente hablando no expresan verdad completamente factual de lo ocurrido en el pasado. Sin embargo, si se utilizan los recursos científicos desarrollados por las ciencias sociales (la antropología, economía, historia), las ciencias humanas (la literatura, el estudio cultural) y, hoy día, las ciencias naturales (la genética), podremos descubrir que los mitos de los pueblos no son otra cosa que una bella expresión que encierran recuerdos del pasado.

Gracias a estos instrumentos, se puede abrir la puerta para encontrarnos con estos tesoros culturales e históricos en los que todos los pueblos pueden descubrir otro significado muy valioso de todo lo que encierran.  Este año, los incas saben con mayor certeza de dónde proviene su pueblo. Este nuevo conocimiento se obtuvo a partir de las impresiones históricas que su material genético y su mitología les relatan de su pasado.

Lago Titicaca

Amanecer en el Lago Titicaca en Puno, Perú. 2015. (Foto cortesía de Diego Delso / CC-BY-SA 4.0).

 

Escándalo en ciernes: nuevo fragmento del Evangelio de Marcos no es del primer siglo

Un anuncio inesperado

De repente, en el ciberespacio, comenzó a circular una noticia intrigante y misteriosa por parte de un estudioso de manuscritos antiguos, Scott Carroll, hoy día asociado con el Museo de la Biblia, tuiteó, en el 1 de diciembre de 2011, lo siguiente:

¿Qué es el “so-call [sic.] John Rylands Papyrus”? Se refiere a un manuscrito del siglo segundo, ℘⁵² (del que hablaremos más tarde), que se considera el fragmento más antiguo del cristianismo que tenemos disponible. O sea, si hay uno del Nuevo Testamento más antiguo, ese descubrimiento hubiera sido histórico.

Pero, así como si nada, no se dijo ni una sola palabra adicional al respecto.
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Un debate interesante

Luego, un debate que aconteció en el 2012, entre dos grandes eruditos del Nuevo Testamento en torno al problema de si se han perdido los textos originales de dicha sección de la Biblia cristiana. Este intercambio se dio entre Bart D. Ehrman y Daniel Wallace: Ehrman era el que asumía la posición de que no podemos hablar de “recuperar los originales”, sino más bien los “textos más antiguos asequibles” (earliest attainable text).  Por otro lado, Wallace argumentaba que tal hazaña era posible.

La actividad fue organizada por Miles O’Neill, administrador de un portal dedicado a cuestionar, debatir y dialogar en torno a las exposiciones de Ehrman. Recomiendo ver todo el vídeo, porque realmente demuestra el calibre de ambos lados.

P52

P⁵², que contiene el pasaje, Jn. 18:34-36 – Foto cortesía de la John Rylands Library.

Ahora bien, durante el debate, Ehrman apunta al hecho de que no queda manuscrito alguno del primer siglo. El fragmento más temprano que tenemos del Nuevo Testamento es ℘⁵², cuyo origen data del 125 d.C. Es el único manuscrito cristiano que tenemos de la primera parte del segundo siglo. De hecho, dice correctamente que si se hiciera una colección de los manuscritos de los primeros 60 u 80 años del cristianismo y se pusieran ante el público, este no podría verlos. De todos los documentos antiguos, dice él, ¿cuántos manuscritos cristianos tenemos del primer siglo? Ninguno. Es más, el 94 % de ellos provienen del noveno siglo en adelante. La mayoría de las variantes que hay entre ellos parecen proceder de los primeros siglos del cristianismo, cuando no había ninguna autoridad centralizadora que controlara la calidad de su reproducción.

En el minuto 51 del vídeo, Wallace responde que el número de manuscritos disponibles de los primeros siglos del cristianismo necesitan ser revisados a la luz de unos “nuevos descubrimientos”. Luego, en la hora 1:13, Wallace revela que se han descubierto nuevos manuscritos cuya exposición y contenido se publicarían al año siguiente (2013). Según él, el número de manuscritos del segundo siglo subirían de una docena a dieciocho, dato que dejó intrigado a Ehrman.  Entre esos manuscritos, según Wallace, se encuentra uno del Evangelio de Marcos del primer siglo (hora 1:13-14). Este escrito fue evaluado por un papirólogo de gran reputación que lo dató al primer siglo, pero no mencionó su nombre.

En su respuesta, Ehrman cuestionó el número de manuscritos que mencionó Wallace y dijo:

“No sé de dónde Dan obtiene la cifra de 12 manuscritos del segundo siglo. Tengo en mi mano la lista oficial preparada por el  Institute for New Testament Textual Research de Münster, Alemania. Lo cotejé anoche de nuevo.  Cuenta solo cuatro manuscritos datados al siglo segundo. Estos cuatro suman un total de cuarentaidós versos en conjunto. (hora 1:20)

Más tarde, en la sección de preguntas y respuestas, Ehrman aprovechó una ocasión para preguntarle a Wallace sobre estos manuscritos (hora 1:48), esto es lo que tuvo que decir:

–Desgraciadamente, me temo que no te puedo decir esas cosas. Y la razón es porque todo el proyecto está bajo “hush, hush” [silencio] hasta que la editorial publique el material el año que viene. Te puedo decir que la editorial es E. J. Brill, una editorial de reputación. Y juré secreto sobre el resto de los datos.

Bart Ehrman puso un rostro de escepticismo que hizo reír a la multitud. Y Wallace añade:

–La datación ha sido corroborada …

–Ajá –responde Ehrman– te creo …

[Risas]

–No estoy seguro de que necesitamos toneladas y toneladas de estos manuscritos, el hecho de que tenemos uno …

–No sé si tenemos uno. — dijo Ehrman–. No lo he visto.

[Risas]

–Si quieres, hablamos de esto el próximo febrero … asumiendo que tenemos uno …

–Mira, –interrumpió Ehrman– si tienes un manuscrito completo del Nuevo Testamento, entonces tendrás mi atención. Pero si es un fragmento de doce versos de largo o un fragmento de doce versos en un manuscrito del quinto siglo, sería interesante, pero no revolucionaría el mundo…

Dice Ehrman poco después:

—No sé cuán largo es este manuscrito, no sé quién lo dató, no sé con qué base lo hizo …  Como tú sabes, han habido eruditos que han datado manuscritos al primer siglo, pero cuando se les somete a un examen crítico, resulta que sus puntos de vista estuvieron equivocados, como ha ocurrido dentro de los últimos diez años. Así que …

–Sí, pero te refieres a quacks [charlatanes].

–Sí, son quacks … digo, sí …

[Risas]

–No sé quién es el paleógrafo —añade Ehrman—. Podría ser el Pato Dónald, por lo que sé…

Es interesante ver cómo Wallace utilizó una táctica para que le ganara puntos frente al público dando un dato del que Ehrman (ni ningún otro erudito) tenía conocimiento absoluto alguno. Por otro lado, lo que no sabían ambos, es que la situación sería mucho más surreal y bizarra que el Pato Dónald.
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Presentan imagen del manuscrito del Evangelio de Marcos

Tres años pasaron desde ese debate, y nunca E. J. Brill publicó el libro esperado. Sin embargo, apareció en la discusión Craig Evans, un erudito cercano a Wallace y, también, muy respetado en el campo. Presentó por primera vez una imagen de cómo se veía el manuscrito del primer siglo del Evangelio de Marcos. Aquí está:

Máscara egipcia - Evangelio de Marcos

Máscara egipcia que supuestamente conservaba un fragmento del Evangelio de Marcos (Imagen usada bajo el concepto de uso justo —fair use–. Cortesía de Craig Evans, Acadia Divinity College).

No.  No me equivoqué de imagen. Esa es una máscara fúnebre (un cartonaje) de una persona no perteneciente a la realeza egipcia, hecha de papel maché. Uno de sus componentes era, supuestamente, el fragmento en cuestión.

Evans explicó cómo se extraería este segmento de la máscara mediante un líquido que la descompondría sin destruir la tinta ni el texto que nos interesa. Otro apologista cristiano, Josh McDowell, también estuvo refiriéndose al descubrimiento del fragmento del Evangelio de Marcos desde el 2013 mediante este método de defragmentación, pero también rehusándose a proveer más detalles. Además, afirmaba que las pruebas de carbono-14 habían confirmado que el manuscrito era de la época que alegaba.

Esa movida levantó no poca controversia. En su blog, Ehrman protestó por esta estrategia de obtener documentos, porque se quiere destruir una obra valiosa del pasado para extraer un fragmento que a quien único le interesa es a los apologistas. ¿Es que hace falta destruir las máscaras para recuperar estos textos y poder datarlos? Si es así, entonces, ¿cuántas máscaras del Antiguo Egipto han sido destruidas para buscar manuscritos como ese?

Ehrman también dejó clara su posición en su Fan Page en Facebook:

En la misma entrada de su blog, Ehrman preguntaba por qué no se daba a conocer de una vez el manuscrito para que los expertos de todo el mundo lo examinaran. ¿Por qué tanto atraso para ello?

Los eruditos Candida Moss, teóloga, biblista y experta en religiones, y Joel S. Baden, estudioso en literatura hebrea, fueron otros que objetaron esta manera de proceder de este sector cristiano de los expertos de Nuevo Testamento, no solo en cuanto a este caso, sino también en otros. En fin, es altamente improbable que se encuentren papiros cristianos en cartonajes egipcios, ya que la práctica de hacerlos aparentemente cesó en el año 14 d.C., poco antes de los inicios del cristianismo. McDowell alega que Carroll le mostró manuscritos que se obtuvieron defragmentando las máscaras egipcias, pero, hasta hoy, no se han publicado.

Posteriormente, se negó que el enigmático papiro fuera un fragmento de la máscara en cuestión. El asunto del cartonaje fue un episodio demasiado extraño para pasarlo por alto. Además, el retraso considerable en su publicación del fragmento del Evangelio de Marcos, llevó a algunos a pensar o que el papiro no era del primer siglo o que, simplemente, no existía.

No es hasta ahora, en el 2018, que sabemos mucho más de lo que aconteció. Ya ni Carroll, ni Wallace, ni Evans están bajo el embargo. A pesar de ello, lo que han dicho los tres es demasiado poco, y, si acaso, han despertado nuevos problemas tras la publicación.
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¿Quién fue “el Pato Dónald”?

Donald Duck

El Pato Dónald en “Orphan’s Benefit (remake)” (1941). Episodio de Disney, usado bajo “uso justo” (fair use).

Como es ampliamente conocido, Wallace y Evans son afiliados a la familia Green, descendiente del empresario David Green. Muchos han sospechado que fue dicho grupo el que solicitó que firmaran el acuerdo de confidencialidad, por lo que ellos no pudieron decir nada, excepto lo que “sus dueños” le dieran permiso para divulgar. Dicha familia es la dueña de Hobby Lobby, una gran cadena que vende mercancía relacionada con las artes. Esta es la misma cadena que se opuso a disposiciones del Affordable Care Act (conocido vulgarmente como “Obamacare”) para la protección de la salud de los pacientes. Dichas disposiciones obligaban a que los patronos proveyeran acceso a sus empleados a la píldora postcoital, que algunos cristianos consideran abortiva. La familia Green es cristiana conservadora y se identifica con la derecha política estadounidense. Son creadores de la Green Collection y del Museo de la Biblia que, da la “casualidad”, es el lugar donde trabajaba Scott Carroll. Por otro lado, Wallace y Evans, los dos, están afiliados a la Green Collection, donde la familia guarda los manuscritos. Además, los Green son los que han promovido históricamente la fragmentación de máscaras egipcias como método para extraer manuscritos cristianos. Finalmente, sucede que E. J. Brill, aunque una editorial reconocida y de prestigio, también le ha publicado manuscritos pertenecientes a los Green.

Debido a todos estos detalles, mucha gente sospechaba muy fuertemente que ellos eran los dueños de los manuscritos en cuestión, pero la duda persistía.

Finalmente, en abril del 2018, se publicó el volumen 83 de los conocidos Papiros Oxirrincos. He aquí la ficha:

Parsons, P. J. y N. Gonis. The Oxyrhynchus Papyri Vol. LXXXIII (Graeco-Roman Memoirs).  Egypt Exploration Society, 30 de abril de 2018.

Cubierta del volumen 83 de Oxyryncus Papiri.

Cubierta del volumen 83 de Oxyryncus Papiri.

Esta publicación pasó inadvertida para la mayoría de los estudiosos. Sin embargo, el estudiante graduado de crítica bíblica de la Universidad de Edimburgh y bloguero de Evangelical Textual Criticism, Elijah Hixson, notó que había algo extraño en ese volumen. Este incluía un fragmento del Evangelio de Marcos (P. Oxy. 5345) y otro de Lucas. Según la descripción de la Egypt Exploration Society, los dos aparecen fechados para la segunda parte del segundo siglo o la primera parte del tercero. Por cierto, ahora el de Marcos se ha catalogado también como ℘¹³⁷.

En una entrada en su blog del 25 de mayo, expresó su fuerte sospecha de que el papiro de Marcos que aparecía allí, era, de hecho, el famoso fragmento de Marcos del siglo I, aunque no fuera publicado por E. J. Brill y dijera que fue redactado más tarde. Presentó una serie de argumentos que parecían buenos indicadores de que se trataba del mismo documento al que se referían Carroll, Wallace, Evans y McDowell.

Esto no es poca cosa, porque le continúa echando combustible a este candente tema. Antes de continuar, debemos preguntar, ¿qué son los Papiros Oxirrincos? Estos son escritos en papiro que se encuentran en un basurero antiguo que se encontraron cerca de Oxirrinco, una región de Egipto. Fueron descubiertos y colectados originalmente por dos eminentes papirólogos de finales del siglo XIX y principios del XX, Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt. ¿Por qué es relevante este asunto? Porque si aparece en este volumen, entonces le perteneció siempre al Egypt Exploration Society y parece no haber estado en manos de la familia Green, como muchos sospechaban. Esto hace del asunto uno más misterioso e intrigante.

Con su entrada en el blog, Hixson diseminó la preocupación entre los expertos en el campo. Tanto fue así, que Dan Wallace finalmente escribió sobre el asunto. Confirmó que efectivamente ese era el manuscrito en cuestión y que no era del siglo I. De paso, se disculpó con Ehrman por haber incluido una mala información sin verificar la fuente y sin haberlo visto. Al contrario, la razón de por qué “reveló” tal asunto en el debate, es que una persona o entidad le insinuó que era el dueña del papiro, y le insistió que revelara que era del siglo I en su debate con Ehrman.

Esto tiene sentido. Como afirman Moss y Baden en uno de sus artículos: por un lado se quería complacer al público cristiano conservador, de presentar un fragmento antiguo que se escribió en una época bien cercana a la de Jesús. De esa manera, se confirmaba su fe en la fiabilidad de los evangelios.  Por otro lado, si la familia Green estaba detrás de todo este drama, eso quería decir que esta era dueña del fragmento. Le hubieran dicho a Carrol, Wallace, McDowell y a Evans respectivamente que revelaran su existencia, que era del siglo primero, pero no más. Eso crearía un efecto viral que incrementaría el interés por el papiro y, con ello, su valor en el mercado.

Solo que hay un problema con este panorama, ℘¹³⁷ parece provenir del basurero de Oxirrinco. Esto significa dos cosas. En primer lugar, los Green no podían ser sus dueños y, en segundo lugar, que el manuscrito jamás estuvo a la venta y así lo dejó saber la Egyptian Exploration Society. No obstante ello, Scott Carroll insiste que  estuvo a la venta.

Toda la controversia ahora gira en torno al papirólogo en cuestión, uno de los editores del texto concerniente al fragmento, Dirk Obbink, de la Universidad de Oxford, uno de los papirólogos más reconocidos del mundo (ciertamente no es “el Pato Dónald” en el sentido sarcástico de Ehrman) y que trabaja para colectores de manuscritos, entre ellos … ¡ya saben! … la familia Green. Él era el que había inferido que el manuscrito era del primer siglo.  De hecho, según Scott Carroll, fue Obbink quien había puesto a ℘¹³⁷ a la venta. Además, declaró que los Green habían autorizado su venta en dos ocasiones. Para empeorar la situación, cabe preguntarse cuándo fue que Obbink cambió de parecer. Según la entrada de Wallace en su blog, donde se disculpó por su error, afirma que el papirólogo había cambiado de parecer antes de su debate con Ehrman (precisamente dos semanas antes). Si este es el caso, esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿y, entonces, por qué Evans continuó diseminando esta mala información en el 2015?

Brent Nogbri, en su blog Variant Readings, tiene unas posibles explicaciones de por qué Obbink había llegado a la conclusión preliminar de que el fragmento era del siglo I. La primera tiene que ver con el proceso de catalogación de los manuscritos, que preliminarmente se etiquetó del siglo I. De hecho, en una de las entradas afirma que se le proveyó la misma etiquetación que otro escrito (error humano). No obstante, Nogbri no puede concebir que un manuscrito como ℘¹³⁷ estuviera escondido en alguna caja en algún lugar por medio siglo hasta el 2011, ya que el descubrimiento de cualquier fragmento de códice en griego del primer siglo hubiera sido uno muy significativo, independientemente de si era del Evangelio de Marcos o no. Sin embargo, dado que ningún curador ni papirólogo que trabajaba con los Oxirrinco hizo comentario alguno en torno a algún fragmento del siglo I, y dado el hecho de que si se hubieran topado con el texto de Marcos hubieran concluido con toda probabilidad que es del siglo II o III, se presentan muchas más dudas:

But of course that brings us back to the recurring question: Why then did “some visitors to Oxford in 2011/12” come away from their meeting with Dirk Obbink thinking that they had seen a first-century copy of the Gospel According to Mark (to say nothing of their impression that the piece was for sale)? Again, I’m genuinely curious.

Estamos con él.
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El texto de ℘¹³⁷

Por razones de derechos de autor, no podemos reproducir aquí la fotografía del manuscrito. La buena noticia es que, si quieren acceder al texto y ver una imagen de este, pueden hacerlo y descargarlo aquí (imagen 5345).

Texto al frente

]μ̣ ̣ [ ] ̣

τ̣ω̣ν̣ [υ]π̣[οδημα

των αυτου εγ]ω εβαπτ̣ιϲα υμ̣α̣ϲ̣ υδ̣ [ατι

αυτοϲ δε βαπ]τ̣ιϲει ϋμ̣[α]ϲ̣ π̣̅ν̣̅ι̅ αγ̣[ιω και

εγενετο εν εκε]ιναιϲ ̣ ̣[ται]ϲ η̣μερ̣ [αιϲ

[Traducción:  … de sus sandalias.  Yo les bautizo con agua, pero él los bautizará en el Espíritu Santo. Y sucedió que en esos días … (Marcos 1:7-9)]
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Reverso

] ̣ ̣ εν] τ̣η θαλ̣α̣ [ϲϲη ηϲαν γαρ αλιειϲ

και ειπε]ν αυτοιϲ δευ̣τ̣ε̣ ο̣π̣[ιϲω μου και

ποιηϲω] ϋμαϲ γενεϲθαι αλι[̣ειϲ ανθρωπω(ν)

και ευθυ]ϲ̣ αϕεντε[ϲ] τ̣α δικ[τυα

[Traducción: … en el mar, porque eran pescadores. Y les dijo, “Vengan conmigo y yo les haré pescadores de hombres”. E inmediatamente, dejando sus redes … (Marcos 1:16-18)]
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Reflexión

Bart D. Ehrman

Fotografía de Bart D. Ehrman. Cortesía de Ehrman, CC-BY 4.0

Este es a todas luces un escándalo en ciernes en torno a un texto. Si algunos de los queridos lectores se siente que, después de haber leído todo esto, tienen lagunas en la narrativa, no se preocupen. Están muy bien acompañados por las mentes más prestigiosas de la erudición bíblica a nivel internacional. Todavía no sabemos bien cómo se llegó a alegar que un fragmento Oxirrinco era parte de una máscara egipcia, ni por qué los Green pensaban que podían vender el escrito en dos ocasiones.

Fui uno de los que vio en el 2012 el debate de Ehrman y Wallace por YouTube. El sentido del humor de Ehrman es muy peculiar. Sí sabía que Wallace era buen erudito y que E. J. Brill era de reputación. No entendía el escepticismo de Ehrman ante lo que decía Wallace, lo que consideré entonces una postura exagerada. También, comparar a un paleógrafo de renombre con el Pato Dónald, me pareció rayar en una falta de respeto a los pares. De hecho, hasta cierto punto me pareció hipócrita, ya que él mismo había firmado un acuerdo de confidencialidad para la National Geographic en lo que concierne al Evangelio de Judas. Sin embargo, ahora sí entiendo su posición y me han dejado perplejo todos estos acontecimientos.

Difícilmente este tema se quedará en el tintero, ya que hay muchas preguntas que rodean lo ocurrido. Los eruditos a nivel mundial han dejado sentirse en la red:

En el caso de Ehrman, él entiende bien por qué Wallace no podía decir nada cuando estaba bajo el acuerdo de confidencialidad. Sin embargo, lo verdaderamente misterioso es que, después de que venciera dicho acuerdo, no hable ahora.

Después de mantener el más absoluto silencio por un mes de publicado el fragmento, Evans le anunció a sus seguidores sobre este … cuando el escándalo estaba explotando.

Sin embargo, algunos eruditos que le siguieron, aprovecharon la oportunidad:

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Fuera de lo que la prensa ha recogido de las declaraciones de Carroll, no ha querido expresarse más al respecto. Obbink ha rehusado aclarar el asunto.  La reputación de todos los involucrados ha sufrido un duro golpe, especialmente en el caso de Obbink y, de ahora en adelante, cualquier alegato de él o cualquier asociado a la familia Green, su colección o museo, debe tomarse con la máxima precaución y escepticismo, y pasar por un escrutinio riguroso. De ahora en adelante, ¡cuidado con firmar los acuerdos de confidencialidad de los Green!

Y hablando del sospechoso … ¿y los Green, los dueños de Hobby Lobby? Por lo pronto, quedaron retratados ante el público estadounidense por haberse apropiado ilegalmente de 5,500 artefactos traficados de Irak, razón por la que tuvieron que devolverlos. Sin embargo, no han dicho nada en cuanto al tema que nos concierne.

Actualización: Además de hacer unas correcciones cosméticas y añadir el intercambio entre Craig Evans y Peter Gurry en Twitter, añado un escándalo conocido de los Green (pero del que me olvidé por completo). Agradezco a mi amiga Eva Quiñones por recordármelo.