La confusión de ciertos mitistas: ¿qué son fuentes independientes?

Santiago (Jacobo) el Justo y Pablo de Tarso
A la izquierda, una representación bizantina de Santiago (Jacobo) el Justo, a la derecha, un ícono de Pablo el Apóstol.

Escribo esto casi como un desahogo ante un error que se repite una y otra vez cuando argumento con la mayoría de los mitistas (personas que piensan que Jesús no existió) y con ciertos ateos y humanistas en general en las redes sociales y fuera del ciberespacio.

Uno de los argumentos que me convencen de manera decisiva a favor de la historicidad de Jesús es la presentada por muchísimos eruditos. He aquí el argumento:

Tenemos a nuestra disposición varias fuentes independientes que atestiguan la existencia de Jesús. Algunas de ellas son externas a los textos cristianos. Una de ellas, es la obra del historiador Flavio Josefo, que contiene el Testimonium Flavianum y un brevísimo relato de la muerte de Santiago el Justo (o, mejor dicho, Jacobo el hermano de Jesús), considerados fuentes independientes. [De estos dos pasajes, hablaré eventualmente el año que viene … ¡va de calle!] Encontramos también la breve información ofrecida por el historiador, Tácito, en torno a Jesús y su muerte, una fuente independiente no sujeta a lo que afirman los diversos textos del Nuevo Testamento. (Bermejo 25-26; Ehrman, Did Jesus 44-45) Estos dos son los mejores testimonios independientes externos al Nuevo Testamento.

Otros historiadores del siglo II, que hacen una vaga o una más directa referencia a Jesús, parecen derivar su información de las fuentes evangélicas o confesionales cristianas o situaciones relacionadas con los cristianos, por lo que no pueden considerarse testimonios independientes sobre Jesús. (Bermejo 25-29; en ese sentido difiero de Ehrman, Did Jesus 40-45)

Otras fuentes independientes internas que persisten en nuestro Nuevo Testamento, tales como las cartas auténticas de Pablo, donde él nos dice que conoció personalmente a Jacobo, el hermano de Jesús. Si conoció al hermano de Jesús, entonces, es razonable inferir que Jesús debió haber existido. Finalmente, hay un gran número de fuentes que atestiguan dichos y hechos de Jesús. Aunque no pueden tomarse la mayoría de ellas como históricas, algunas son inconsistentes con las diversas cosmovisiones y cristologías de los evangelistas y son plenamente consistentes con lo que conocemos en el contexto social de Galilea, Samaría y Judea en el siglo I.

Como respuesta, casi siempre se argumenta (usualmente con tono burlón u hostil) que las cartas paulinas no pueden considerarse independientes, sea porque son libros que aparecen en el Nuevo Testamento (lo que a priori sería, para ellos, automáticamente información dudosa), sea por ser puramente confesionales, o sea por contener un número de interpolaciones.

Este artículo no lo escribo para argumentar a favor de la existencia o inexistencia de Jesús (aunque mi posición es clara de que coincido con el abrumador consenso entre los especialistas — el 99.99% de ellos— de que sí existió). El propósito de esta entrada en el blog es la de hacer el “debate” público más transparente, aclarando qué se quiere decir en historiografía de la Antigüedad de que estas son “fuentes independientes”.

Durante de la discusión, me referiré una y otra vez al biblista Bart D. Ehrman, dado que bastante de estos debates a nivel público giran alrededor de lo que ha dicho en sus libros, su blog y en las respuestas que ha recibido de una variedad de mitistas.

¿Qué es una fuente independiente?

Una fuente documental independiente es una que recoge información oral o histórica, que ofrece unos datos y que no dependen de otros escritos. Es decir, el autor que ofrece los datos en cuestión no depende de otra fuente escrita.

Fuentes independientes en el Nuevo Testamento

Recordemos que el Nuevo Testamento, o la Biblia en general, no es un libro, sino un conjunto de distintos libros que se originaron por diversos autores, con diferentes cosmovisiones y con distintas fuentes. La visión de mundo que tiene el Evangelio de Lucas, no es la misma que la que encontramos en la de Marcos, las cartas paulinas auténticas o el Apocalipsis. Al contrario, el Nuevo Testamento es un conjunto de documentos del primer siglo y, tal vez, dos o tres del siglo II y que representan una sopa repleta de distintas cristologías y cosmovisiones que existieron durante esos años del cristianismo primitivo.

Las cartas auténticas de Pablo son fuentes independientes (Romanos, 1 y 2 Corintios, Filipenses, Gálatas, 1 Tesalonicenses y Filemón). Pablo no estaba basándose en otros escritos para narrar los diversos acontecimientos que nos relata. Eso no quiere decir, que toda esa información forme parte de una fuente independiente unitaria. Al contrario, las cartas paulinas, como las tenemos hoy, son composiciones de varias cartas genuinas que alguien editó y reunió en siete (un número significativo para los cristianos). Otra cosa que debemos convenir es que, a veces, Pablo utilizaba escritos o tradiciones que deben considerarse, fuentes independientes. Aquí tenemos tres ejemplos, de muchos que podríamos mencionar:

  • Una tradición semítica en torno a Jesús como hijo de David, que fue hecho Hijo de Dios en el momento de la resurrección (Rom. 1:3-4)
  • El poema de cómo Jesús fue un ente divino que se encarnó, murió crucificado y fue exaltado (Flp. 2:6-11)
  • Una tradición de la resurrección de Jesús y cómo se apareció a distintas personas (1 Cor. 15:3-8)

Ninguno de estos textos es original de Pablo. Lo sabemos porque él mismo afirma que son tradiciones recibidas por él, contienen semitismos no típicos de él o tienen rasgos que no son consistentes con el texto en que aparecen, pero que el apóstol consideró útiles en su línea de argumentación.

Los Evangelios mismos contienen lo que podemos considerar fuentes independientes. Por ejemplo, el Evangelio de Marcos no es en sí mismo una fuente independiente plenamente unitaria y depende de una variedad de textos y tradiciones escritas que su autor tenía a su disposición. Por ejemplo, hoy existe un consenso entre los eruditos de que el relato de la Pasión de Jesús en esta obra, fundamentalmente depende de un escrito premarcano. Esto lo sabemos porque el autor del Evangelio se dedica a comentar ese texto durante su narración de los hechos. Pues, ese escrito es una fuente independiente o puede estar basado en otra más simple y que se ha perdido. (Brown, La muerte 91-104; Piñero 137-144)

Además de las fuentes de Marcos, también tenemos otro conjunto de fuentes independientes de los demás evangelistas. Una conocida es el famoso documento hipotético Q, que se nutre de diversos dichos que, por tradición, se atribuyen a Jesús. Esos dichos se consideran fuentes independientes.

Por cierto, ciertos especialistas han logrado identificar algunos fragmentos de Q que encontramos de manera modificada en Marcos y en otras obras. Veamos los siguientes casos, teniendo en mente que Q no dependía de Marcos:

  • En cuanto a juzgar a otros (Robinson et al. 116-117):

No juzguéis, para que no seáis juzgados. Pues con el juicio con que juzguéis seréis juzgados; y con la medida con que midáis se medirá para vosotros (Lc./Q 6:37-38)

Atended a lo que oís; con la medida con que medís se medirá y se añadirá para vosotros. (Mc. 4:24)

[Pablo citando a Jesús indirectamente]: Dejemos, pues, de juzgarnos los unos a los otros. (Rom. 14:13)

  • En cuanto a lo que deberían llevar los discípulos durante la predicación (Robinson et al. 135-138):

No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias, ni bastón. Y no saludéis a nadie por el camino (Lc./Q 10:4)

[Y Jesús] les mandó a que no tomaran nada para el camino, sino solo un bastón: ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja; pero calzando sandalias; “y no vistáis dos túnicas” (Mc. 6:8-9)

  • Estar a favor o en contra de Jesús (Robinson et al. 144-145):

El que no está conmigo está contra mí. Y el que no recoge conmigo desparrama (Lc./Q 11:23)

Pues el que no está en contra de nosotros, está a favor de nosotros (Mc. 9:40)

  • En cuanto a escoger entre la familia y el evangelio de Jesús (Robinson et al. 180-181):

El que no menosprecia al padre y a la madre, no puede ser discípulo mío, y el que no menosprecia al hijo y a la hija no puede ser discípulo mío. (Lc./Q 14:26)

De verdad os digo: no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o campos, por causa de mí y por causa del evangelio … (Mc. 10:29)

… y así por el estilo.

Estas tradiciones de las que salen los dichos que comparten Q y Marcos de forma semejante, deben ser consideradas fuentes independientes de las cuales se basan estos versos.

No debemos olvidar que las fuentes que no proceden de Marcos y Q, es decir, las fuentes de Mateo (M) y las de Lucas (L), también se componen parcialmente de tradiciones primitivas, igual que las primeras ediciones del Evangelio de Juan, cuyo contenido no encontramos en Marcos, Q, M y L. (Bartolomé 46-49; Brown, El Evangelio 16-20; para un análisis exhaustivo de los estratos redaccionales del Evangelio de Juan, véase Vidal, Evangelio)

Por ende, desde un punto de vista puramente historiográfico, tenemos a nuestra disposición múltiples fuentes independientes internas. Esto es lo que quiere decir Bart D. Ehrman en sus debates contra los mitistas, de que hay muchísimas fuentes independientes y que un gran número de evidencia independiente, atestigua que Jesús existió. Estas fuentes independientes se rescatan mediante examen crítico, utilizando criterios exegéticos e historiográficos adoptados por historiadores de la Antigüedad.

Lo que la abundancia de fuentes independientes no significa

Ahora bien, se podrá argumentar que la abundancia de fuentes no significa nada en torno a la existencia de Jesús, ya que estos pudieron ser compuestos fantasiosamente por diversos autores cristianos por décadas antes de la redacción de los Evangelios como los conocemos. Estos dichos y hechos no pasan de ser acumulaciones de leyendas rurales y urbanas.

Tal argumento es un punto ciertamente válido y, sin lugar a dudas, la inmensa mayoría de lo que se dice de Jesús en los Evangelios es altamente legendario. La evidencia de eso es enorme, pero hace falta cualificarla científica, histórica y críticamente. La serie que estamos escribiendo de Navidad da luz al hecho de que se entretejió en la vida de Jesús un sinnúmero de afirmaciones que no tienen validez histórica alguna. Voy más allá, en cuanto a la misma Pasión de Jesús, también hay mucho contenido altamente legendario, aunque conserva en él un núcleo información que es históricamente valioso. (Bermejo 78-93; Piñero 144-159)

Es más, la inmensa mayoría de los dichos de Jesús no pueden considerarse históricas y los exégetas lo tienen muy en cuenta. Para darles una idea de ello, tomemos la obra voluminosa de John P. Meier, sacerdote católico, titulada, Un judío marginal. En años recientes, publicó un volumen dedicado exclusivamente a las parábolas que aparecen en los Evangelios. ¿Cuántas parábolas en total hay en los cuatro evangelios (especialmente los sinópticos)? Treintaisiete. ¿Cuántos de esas, Meier ha podido establecer con razonable probabilidad que podrían remitirse a Jesús? Cuatro (Meier, V: 257-388):

  • El grano de mostaza (Mc. 4:30-32)
  • Los viñadores perversos (Mc. 12:1-11)
  • La gran cena (Lc./Q 14:16-18,¿19-20?,21,23)
  • Las minas // Los talentos (Lc./Q 19:12-13,15-24,26 // Mt. 25:14-30)

Nos falta decir que la inmensa mayoría de lo que afirma Jesús en el Evangelio de Juan (específicamente, los monológos) responde a la visión teológica y estilo de los redactores finales. En el caso de los milagros, Meier plantea la cuestión de su historicidad y descarta todos casos, aun después de clasificarlos y examinarlos uno por uno. Parte de su conclusión se debe a que la noción de “milagro” es inherentemente improbable y esencialmente ajeno a los criterios historiográficos. (Meier II/2)

Sin embargo, algo que no argumentaré aquí, pero que los eruditos también tienen en mente, es que debemos tener en cuenta el pensar judeohelenístico de los evangelistas y su hostilidad hacia el cristianismo y judaísmo (fariseo) palestinense. ¿Por qué es esto importante? Porque aun, cuando muchos dichos y acciones de Jesús le pueden servir a los ideales helenistas de los autores, inconvenientemente no pueden escapar del hecho de que se basan en tradiciones anteriores y que son compartidas por su comunidad. Por tal razón, de vez en cuando, se les cuelan genuinos elementos de judaísmo apocalipticista palestinense, plenamente consistente con la época y situación histórica de Jesús, pero plenamente inconsistente con la realidad, situación y cosmovisión judeohelenistas de los escritores.

Finalmente, algo crucial: las cartas auténticas de Pablo en las que él reporta situaciones específicas de lo que le ocurrió a él y sus congregaciones, no son dependientes de ningún otro texto, ni leyenda elaborada, ni mistificación de lo que le ocurrió. Tales narraciones en sus epístolas son originalísimas en todo el sentido del término. Podemos razonablemente confiar en la información que nos proveen estas epístolas cuando nos dice Pablo que conoció a Jacobo, el “hermano de Señor”, la primera vez que fue a Jerusalén, que tuvo que reunirse con él, Pedro (Kefas) y Juan, para atender un asunto controversial en Antioquía y que, en un momento dado, se enfrentó a Pedro y los enviados de Jacobo, quienes intentaban “judaizar” a los gentiles cristianos. (Gál. 1:19; 2:1-14)

Malentendidos de muchos mitistas

1. Fuente independiente = No estar en el Nuevo Testamento = Fuente externa al Nuevo Testamento

Este malentendido es, tal vez, el más irritante en cualquier “debate” en torno al tema del mitismo. No conozco a ningún historiador profesional que tenga una aproximación tan notablemente sesgada como esta con ningún texto. Ciertamente, la situación siempre es mejor si algún papiro escrito o descubrimiento arqueológico corrobora lo que dice un texto, pero no es un sine qua non de historicidad. Lo que arriba señalo, de examen crítico de textos antiguos, no es solo usual en crítica bíblica, sino también cuando se examinan otros textos tipos antiguos. Este malentendido toma tres formas distintas:

a. Los libros del Nuevo Testamento no son independientes porque están prejuiciados a favor del cristianismo y no intentan ser neutrales.

La derrota de Vercingétorix por Lionel Noel Royer.
La derrota de Vercingétorix, por Lionel Noel Royer (1899). Imagen cortesía del Musée Crozatier de Puy-en-Velay, Francia.

Definitivamente, ninguno de los libros del Nuevo Testamento ha de considerarse histórico, en el sentido de que ellos no se esmeran en relatar lo ocurrido, sino que se elaboraron para propagandizar ciertos puntos de vista cristianos. Aun en el caso del autor del Evangelio de Lucas y Hechos de los Apóstoles, este adopta un estilo narrativo típico de los historiadores, pero su contenido dista muchísimo de la práctica historiográfica, aun en relación con los estándares de su tiempo, cuando la escritura de la historia era mucho menos sofisticada que hoy día. (Pervo)

Aun con eso, los diversos textos que encontramos en el Nuevo Testamento sí pueden considerarse independientes. Su identificación es solo un primer paso. El segundo, es la cualificación crítica e historiográfica de esos escritos.

Todo esto es válido aun en casos en los que los historiadores han podido confirmar acontecimientos arqueológicamente. Por ejemplo, tenemos muchísima evidencia arqueológica de las Guerras de la Galia, llevadas a cabo por Julio César contra los galos. Eso significa que podemos creer todo lo que dice César en su libro en sus Comentarios sobre la Guerra de la Galia, ¿verdad? ¡No!

Aun en casos en que tenemos abundante evidencia arqueológica, el texto de César debe pasar por el escrutinio crítico literario para ver dónde las aserciones de César coinciden y divergen de lo que es verosímil históricamente. De la misma manera ocurre en la erudición bíblica. El comediante Terry Jones puso estas cuestiones en contexto histórico en una serie de televisión (véase también más detalles al respecto con sus fuentes documentales en: Jones y Ereira pte. I). Tras un examen atento de ese texto, en conjunto con la evidencia arqueológica y otros tipos de datos disponibles, muchos historiadores han llegado a la conclusión de que, aunque el Comentario provee información muy importante, César escondió sus verdaderos motivos para invadir la Galia utilizando muchos recursos retóricos, no decía la verdad en relación con algunos acontecimientos, exageró otros, omitió convenientemente información y era marcadamente prejuiciado en su actitud romanocéntrica contra los galos.

Esto no solo vale para el caso de César, todos y cada uno de los historiadores antiguos, aun los más profesionales, muestran una serie de prejuicios que permean todas sus obras, razón por la que los historiadores contemporáneos tienen que hacerles un examen crítico. Esto es verdad de Flavio Josefo, Herodoto, Tucídides, Calístenes, Catón el Viejo, Tácito y muchos otros más. No importa cuán profesionales fueran estos historiadores, siempre mostraban su inclinación política, ideales religiosos, buena o mala fe a la hora de escribir, entre otros vicios. Si descartáramos los documentos neotestamentarios con base en que son prejuiciados y fuéramos aplicar ese principio al resto de los textos históricos, tendríamos que descartarlos todos, algo que ningún historiador contemporáneo serio aceptaría.

Por esa y otras razones, el hecho de que las fuentes neotestamentarias se identifiquen como “independientes”, no implica que todos los académicos las consideran automáticamente fiables. Al contrario, la confianza en ellas (o la falta de esta) es fruto de un proceso altamente arduo, meticuloso y en constante discusión y revisión en la medida que los expertos sofistican sus criterios, tienen en cuenta nuevas perspectivas sobre documentos antiguos internos y externos al Nuevo Testamento y se instruyen sobre los varios descubrimientos noveles de la arqueología. No obstante eso, estos documentos independientes identificados, reproducidos en los Evangelios, atestiguan las acciones y dichos de Jesús antes de una generación posterior a su muerte. Esto es muy cercano a los hechos narrados y cualquier historiador los consideraría meritorio para un examen crítico en virtud de su cercanía temporal a lo que narran.

Si vemos las cartas auténticas de Pablo, su testimonio llega hasta casi los mismos comienzos de la diseminación del movimiento de Jesús en Galilea, en Judea y en la diáspora. Hoy día, los expertos en Pablo colocan los inicios de su predicación en el 33 EC, casi tres años después de la muerte de Jesús, que se calcula tentativamente alrededor del 30 EC.

Por otro lado, esta es una enorme dificultad que tienen muchos autores mitistas a la hora de dar cuenta de la enorme cantidad de relatos independientes si Jesús no existió, algo que Bart Ehrman argumentaba muy bien en su debate con Robert Price. No es imposible argumentar la inexistencia de Jesús a la luz de fuentes de este tipo, pero, una vez cualificadas historiográfica y críticamente, se vuelve difícil justificar esa posición.

Sí, es correcto que el primero de los evangelios se escribió de tres a cuatro décadas después de que Jesús muriera. Sin embargo, muchas de las fuentes independientes de las que hablamos arriba son anteriores a esos evangelios. Algunas son, sin duda, palestinenses, ya que tienen rasgos lingüísticos semíticos que fueron expresados en griego y que, de vez en cuando, los evangelistas tuvieron que explicar a sus lectores. Una vez más, aun estos tienen que pasar por escrutinio y crítica literaria, pero presentan un buen panorama de las tradiciones sobre Jesús que circulaban entre los cristianos palestinenses y judeohelenistas. De estas, muchas son legendarias, pero algunas tienen muy buenos visos de ser históricas.

b. Los libros del Nuevo Testamento han sido manipulados por la Iglesia, no podemos confiar en nada de su contenido

Bart D. Ehrman
Fotografía de Bart D. Ehrman. Cortesía de Ehrman, CC-BY 4.0

Esta aserción toma diversas formas, en un espectro desde lo más históricamente razonable a lo más absurdo (usualmente teorías conspiratorias). Usualmente, apelan al libro Ehrman, Misquoting Jesus (versión española, Jesús no dijo eso) y en los debates que ha participado. En su controversial obra, él nos recuerda el momento en que John Mill formó un aparatus de lecturas en las que encontró, de cien manuscritos antiguos, cerca de 30,000 variantes. Hoy contamos con cerca de 5,600 manuscritos antiguos, ¿cuántas variantes hay entre ellos? Pueden ser 300,000 o 400,000. Es decir, su número es mayor que el de palabras en el Nuevo Testamento, que tiene aproximadamente 140,000. (Ehrman, Misquoting cap. 3) El erudito, Eldon Jay Epp, nos dice que puede haber cerca de 750,000 variantes. (419) Eso es evidencia concluyente de que la Iglesia ha cambiado la totalidad de la Biblia, ¿verdad?

Este es un caso de lectura o memoria selectiva. Aun cuando Ehrman afirma lo anterior, todos lo que razonan de esta manera suelen olvidar la parte en que él dice inequívocamente que la inmensa mayoría de estas variantes no son problemáticas en absoluto y que solo demuestran, no una mega-súper-dúper-ultra conspiración de la Iglesia, sino que la inmensa mayoría de los escribas se equivocaban por razones totalmente inofensivas. Según, Ehrman, lo único que demuestra es que una buena parte de los escribas cristianos en la Antigüedad no sabían deletrear mejor que muchos estudiantes universitarios hoy día. En calidad de profesor de filosofía y humanidades, concurro con él un 100%. (Ehrman, Misquoting cap. 3)

Si comparamos el número de variantes, sin cualificarlas, con el número de palabras que tiene el Nuevo Testamento, entonces se verá una corrupción inaudita de los textos. Sin embargo, tras el debido examen, ¿cuántas variantes significativas e importantes hay entre los textos? Descubrimos que el 5% de ellas fueron intencionales y modifican significativamente el texto. Cuando se excluyen las que los eruditos han determinado “no viables”, es decir, que se sabe que no pertenecían al texto original, ¿cuántas de las variantes restantes nos quedan? Solo un 1% de ellas son significativas y viables, es decir, que cambian el significado del texto y que, actualmente, se debaten en torno a si pertenecían al texto original o no (Komoszewski et al. 60).

Por ende, aun cuando no se quiera creer en su contenido, el 99% de los textos que vemos en nuestro Nuevo Testamento (especialmente en las traducciones y comentarios profesionales) parecen pertenecer al texto original. ¿Podemos utilizar esta evidencia para fines históricos, haciendo las debidas cualificaciones? La respuesta es afirmativa.

c. Hay interpolaciones en las cartas de Pablo, ¿y si los textos que citas de Gálatas referentes al “hermano del Señor” son interpolaciones posteriores?

Las interpolaciones en las cartas auténticas paulinas son harto conocidas por los expertos. Aquí están las que, en general, se piensan que están presentes en esos escritos:

Interpolaciones en las cartas paulinas auténticas
Vidal, Las cartas auténticas 27-28.

Además de ellas, hay otras partes de las cartas, cuya autenticidad se están cuestionando legítimamente en la actualidad. Por ejemplo, Gál. 2:7b-8 tiene un estilo no típico de Pablo. (Walker).

¿Con qué bases se puede cuestionar la autenticidad de unos versos de las cartas auténticas? En muchos casos, una perícopa interrumpe la fluidez de un texto principal, contradice lo que el texto principal ha establecido o adopta un estilo y pensamiento que no es típico del autor. Un ejemplo de ello es, 1 Cor. 14:33b-36, que se piensa que originalmente se escribió en forma de un comentario inspirado en una de las llamadas “cartas pastorales” (1 Tim. 2:11-15) y que terminó insertándose en el texto. (Ehrman, Misquoting cap. 7; Vidal, Nuevo Testamento 883) En otras palabras, hay razones internas del texto para excluir un pasaje como interpolación no paulina. Por otro lado, también hay razones externas, puede ser que el texto cuestionado se encuentre ausente en varios manuscritos importantes. En el ejemplo que discutimos, esta interpolación se ha encontrado en distintos manuscritos, en diversos lugares del texto.

Dado el panorama, ¿podría ser que los textos en los que aparece Jacobo, “el hermano del Señor” sean interpolados? Podría ser posible, pero, ¿es probable? No. Por ejemplo, algunos mitistas han cuestionado Gál. 1:18-19, que dice lo siguiente:

Después, pasados tres años, subí a Jerusalén, para conocer a Kefas [Pedro], y permanecí con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, a no ser a Jacobo, el hermano del Señor.

¿Es esta una interpolación? Algunos mitistas, que encuentran este pasaje sumamente inconveniente, lo argumentan. Afirman que no está en la edición marcionista de las cartas paulinas y que la frase “ningún otro” no aparece en los textos de Ireneo. El problema con todo esto es que sí aparece en todos nuestros mejores manuscritos. Además, la ausencia de la mención de Jacobo en el texto de Marción puede deberse a que ese dato es inconveniente para él, que era un doceta. Es decir, el marcionismo sostenía que Jesús era un ente espiritual, no carnal.

Hay otras hipótesis más locas flotando por foros mitistas, de que un interpolador “católico” antimarcionista quería establecer una vaguedad mayor al introducir la frase “Jacobo, hermano del Señor” (en vez del “hermano de Jesús”), para defender la virginidad de María. Esto sería plausible si no fuera por un problema serio, la Iglesia Católica no existía institucionalmente en aquella época. No había una sola entidad organizada con una sola cristología obligante para todos los creyentes. Dado este panorama, vale decir que la mayoría de las congregaciones cristianas de esa época pensaban que Jacobo era hermano de Jesús, fuera Jesús y él nacieran de la misma madre, o porque el apóstol fuera fruto de un matrimonio anterior de José. Nadie en esa época, excepto los docetas, pensaba que Jesús carecía hermanos biológicos.

Hoy día, un experto que dude de la autenticidad de Gál. 1:18-19 es una extrema rareza y debe considerarse muy marginal a la opinión fundada de la inmensa mayoría de los estudiosos de las cartas paulinas. Este pasaje coincide con el estilo y pensamiento de Pablo, lo que significa que es muy probable que Gál. 1:18-19 sí cualifique como fuente integrada a un texto independiente.

Sobre cómo se interprete la frase “hermano del Señor”, muy a pesar de Richard Carrier, está muy bien establecido que, en las cartas paulinas, la palabra “Señor” significaba muy claramente “Jesús el Cristo”, quien había sido enaltecido a ese rango. (1 Cor. 8:6) En este sentido, podemos notar que cada vez que Pablo utiliza la frase “hermano del Señor” está contrastando a Jacobo y otros con Pedro, con los Doce y con los demás apóstoles. (Gál. 1:18-19; 1 Cor. 9:4-6; 15:3-8) Por ende, no puede ser lo que trata de indicar Carrier, que la frase “hermano del Señor”, en el sentido que se le aplica a Jacobo, signifique lo mismo que cuando Pablo utiliza la palabra “hermano” para referirse a todos los bautizados.

Como he afirmado arriba, no es mi objetivo argumentar sobre la historicidad de Jesús. Sin embargo, el texto de Gál. 1:18-19 es a todas luces, auténtico y su sentido prácticamente no está en disputa por casi ningún experto.

2. ¿Qué me garantiza que Pablo (o alguien que se hace pasar por Pablo) no inventó lo que describe en Gálatas?

Dos ancianos disputando, por Rembrandt (1628)
Dos ancianos disputando, por Rembrandt (1628). Se piensa que los dos ancianos representan a Pedro y Pablo discutiendo. Imagen cortesía de la Galería Nacional de Victoria, Australia.

Esta interrogante no pasa de ser un caso de hiperescepticismo. Hoy día, hasta donde sé, el único erudito bíblico (y resalto de nuevo, EL ÚNICO) que cuestiona la autoría de todas las cartas paulinas es Robert Price, especialmente, utilizando argumentos obsoletos del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX. Sobre su obra, trataremos en otra ocasión. Baste indicar que ni tan siquiera Richard Carrier (al que considero, tal vez, el más “serio” de los mitistas) va tan lejos como eso. Ahora bien, esta postura hiperescéptica fue planteada por Reginald Vaughn Finley Sr. (el “Infidel Guy”) a Bart Ehrman en una entrevista. Tengo que confesar que, en redes sociales, uno que otro mitista me ha planteado algo en líneas semejantes y merece algún tipo de respuesta.

Las siete cartas auténticas de Pablo las determinamos como auténticas (perdonando la redundancia) debido a muchos factores. Entre ellos, mencionaremos cuatro:

  1. Una característica de ellas es que tiene rasgos propios de sectas en estado embrionario y en proceso de formalizarse en algo mucho más maduro internamente.
  2. Las situaciones a los que el autor alude en estas cartas coinciden muy bien con acontecimientos históricos que son conocidos por historiadores. Ejemplo de ello, es que él fue perseguido por agentes del Rey Aretas IV en Damasco, lo que le llevó a escapar del lugar. (2 Cor. 11:32-33) Esto está perfectamente de acuerdo con el récord histórico que tenemos de Aretas, quien ocupó el territorio de Damasco, en Siria, creándole problemas al Imperio Romano.
  3. Además, aparecen en un contexto no idealizado, distinto a como aparecen las idealizaciones o situaciones sospechosas en Hechos de los Apóstoles. Por ejemplo, Pablo presenta una pequeña reunión entre los representantes de Antioquía y Jerusalén, cuando Hechos nos habla de la reunión de unas multitudes (¿concilio?). (Gál. 2:1-10; cf. Hch. 15:1-29); o las cartas auténticas presentan tensiones y disputas cuando Hechos nos presenta una situación de suma armonía. (Gál. 2:11-15; cf. Hch. 15:30-35)
  4. El autor de las cartas auténticas es sumamente apasionado en sus posturas y atiende situaciones concretas en su comunidad, muchas de las que son muy inconvenientes para su predicación y su mensaje.

Voy a abundar un poco sobre este último punto. Pablo reclamaba ser un apóstol, es decir, alguien que fue enviado por Jesús resucitado para predicar el evangelio. (1 Cor. 15:8) Sin embargo, él predicaba una variante del evangelio que era ajena a lo que predicaban los palestinenses: que la fuente de la salvación colectiva e individual de los creyentes es por la fe en el Mesías vicariamente crucificado y resucitado, razón por la que los judíos debían continuar observando la Ley de Moisés, pero por la gracia del Espíritu Santo, mientras que a los gentiles se les eximía de algunos de sus requerimientos (la circuncisión, el kashrut o kosher y la observancia del Sábado). A esta convicción es lo que él llamaba, “mi evangelio”. (Rom. 2:16; 16:25; 1 Cor. 3:10)

Este “evangelio paulino” chocaba de frente con la convicción de muchos cristianos palestinenses, de que los gentiles estaban obligados a observar la normativa mosaica, lo que les llevó a ambas partes a una agria disputa. Pablo llamaría a estos cristianos extremistas, “falsos hermanos”, porque rehusaban aceptar el trato a los gentiles cristianos, pero no circuncidados, como sus iguales.

Pablo nos dice que, por revelación, necesitaba conversar con aquellos que conocieron a Jesús terrenalmente, a saber, las autoridades de Jerusalén: Jacobo, el “hermano del Señor”, Pedro y Juan. Ahí, se estableció un acuerdo entre Jerusalén y Antioquía de que le darían el visto bueno al evangelio paulino, al menos en cuanto a ciertas exenciones de requerimiento de la circuncisión a los gentiles, a cambio de una colecta a favor de “los pobres” de la congregación jerusalemita. (Gál. 2: 1-10) Esto es lo que el documentalista, Robert Orlando, llamaba un soborno amigable (a polite bribe).

Varios meses más adelante, Pablo y Bernabé recibieron a Pedro en Antioquía. El discípulo más cercano a Jesús, invitado de la congregación, empezó a tratar a los gentiles no circuncisos como sus iguales, sentándose en la misma mesa con ellos. Desafortunadamente, los representantes de Jacobo llegaron después y le persuadieron a él y a Bernabé de que no comieran junto a los gentiles, aun cuando aceptaban que los gentiles no fueran obligados a circuncidarse. Puede ser que les requiriera observar la dieta kosher como requisito para compartir una misma mesa. Esto fue interpretado por Pablo como una coerción de tipo social, para persuadir a los gentiles a “judaizarse”. El silencio que guardaba Pablo sobre el resultado de esa confrontación con Pedro y los representantes de Jerusalén, nos sugiere fuertemente que perdió la viva discusión que se suscitó al respecto.

Como resultado, Pablo se lanzó a una predicación independiente, desvinculado de Antioquía. Entre sus logros estuvo el de fundar o predicar a iglesias de galos, quienes (según Pablo), le trataron como un ángel o como a Cristo mismo. A pesar de esta hermosa experiencia, tras él, le seguían los “falsos hermanos”, difamándolo, acusándole de ser un falso apóstol, de no seguir el acuerdo entre ambas congregaciones y de haber retado la autoridad de Pedro y Jacobo en Antioquía. En Gálatas, Pablo quería aclarar el récord a las congregaciones de galos en Asia Menor: los “falsos hermanos” querían judaizarles, que era un rechazo a “su evangelio” y que si se circuncidaban, iban a privarse de la gracia especial otorgada por el Mesías a los gentiles. El hecho de que no volvemos a saber más nada de los galos en sus cartas auténticas o pseudoepígrafas, es una fuerte evidencia de que Pablo terminó siendo rechazado por estas congregaciones.

Si la epístola a los gálatas no fue escrita por Pablo, ¿qué sacaría el autor de ofrecer tantos detalles, tanto de lo ocurrido en Jerusalén y Antioquía, como detalles de dentro de las congregaciones gálatas y que fácilmente sería desmentido por sus congregaciones? Si el autor de la carta estuviera mintiendo, nos imaginamos a algún gálata diciendo: “¿Y cuándo Pablo estuvo aquí? Nosotros no reconocemos la autoridad de un ‘Pablo’ que nunca nos ha visitado.” Como lo que busca todo autor es convencer a sus lectores, es difícil pensar que Gálatas sea una falsificación.

Contrástese Gálatas (o cualquiera de las cartas auténticas) con las que sabemos que no son auténticas (e.g. Colosenses, Efesios, 1 y 2 Timoteo). Estas suelen ser mucho más desapasionadas, notablemente más genéricas, que parecen más tratados de teología, dando recomendaciones abstractas sin aludir a incidentes específicos dentro o fuera de sus comunidades.

Dado este panorama, no es razonable dudar la autoría de las cartas auténticas. La mejor explicación de lo que contienen es que, efectivamente, fueron escritas por Pablo.

La historia importa

Ruinas de la villa de Betsaida.
Ruinas de la villa de Betsaida, Israel (2011). Foto cortesía de Petr Brož. (CC-BY 3.0 Unported)

Una vez más, el propósito de este escrito no es tratar el problema de la historicidad de Jesús, sino, más bien, cómo algunos mitistas malentienden la noción de “fuentes independientes”. Detrás de ese malentendido, hemos visto que se esconde una visión errada de cómo los historiadores forjan la historia y cuáles son los criterios que verdaderamente se utilizan a la hora de identificar testimonios independientes. Noten que no he acusado a todos los mitistas de este problema, sino a muchos de los que pululan por las redes sociales o que no son profesionales en historia, pero que diseminan mala información entre círculos ateos, agnósticos y humanistas.

Un ejemplo claro de ello es Mythicists Milwakee, tal vez uno de los centros ateos y mitistas más conocidos. No hay disputa alguna en torno a la loabilidad ética de sus principios, pero se arruina cuando se apoyan en la autoridad de personas como Acharya S. (D. M. Murdock). Esta organización se estableció inspirada por un vídeo mal investigado, disparatero y con información fraudulenta, el primer vídeo de Zeitgeist, de Peter Joseph.

El hecho de que el Comité de Investigación Escéptica (CSI), del Centro para la Investigación (CFI), en un momento dado, escogiera a Robert Price para enseñar a sus miembros crítica bíblica es preocupante. Según Price admite abiertamente, él no coincide en nada, con sus pares (lo dijo una, otra y otra vez). En cualquier otro caso (como en el caso del designio inteligente, como en el del negacionismo del cambio climático, etc.), esto levantaría una bandera roja muy grande en la mente de los escépticos más profesionales. Sin embargo, por alguna razón, permiten esa excepción. Aclaro, que soy miembro y apoyo muy activamente los esfuerzos del CFI en general, pero no por esto, dejo de denunciar que algo que está mal en el mundo escéptico.

Nota adicional: Durante el debate entre Bart Ehrman y Robert Price, me llamó la atención que este último dijera que nadie sabe por qué hay un consenso sobre cualquier tema en la erudición bíblica. Esto me sorprendió. Personalmente, no soy biblista y, en cualquier caso, sería erudito bona fide (o, al menos, amateur), pero, todo lo que tiene que hacer alguien para saber la postura general consensuada o mayoritaria en torno a un tema y las razones para ello es leer los comentarios profesionales actualizados. Un comentario responsable hace una revisión de la literatura en general sobre frases o versos bíblicos. Otra manera, es leer introducciones profesionales muy bien elaboradas del Nuevo Testamento o libros de la Biblia y allí tendrán un panorama de lo que ocurre. Esto no es nada difícil y cualquier persona suficientemente instruida en la academia lo puede hacer.

Cada vez que se circulan documentales totalemente descabellados (que Jesús fue una fabricación del Imperio Romano, que Jesús era Horus, etc.) por organizaciones ateas, humanistas o escépticas, estamos abonando a la pseudociencia, específicamente en la forma de pseudohistoria. Aunque no todos los mitistas acepten las posturas más absurdas, en general, el público adolece de ignorancia en torno a cómo funciona el proceso historiográfico de la Antigüedad y del bíblico en particular. El no tener, al menos, alguna idea de tales procedimientos, hace que mucha gente del público reciban versiones del mitismo o variantes ingenuas del historicismo con los brazos abiertos.

Aun así, recibo de muchos ateos, agnósticos y humanistas la siguiente respuesta: “… pero eso no importa. ¿Hace alguna diferencia si Jesús existió o no?” Esta pregunta, en extremo ingenua, se olvida de algo que suele decir el mantra Sam Harris: “Las ideas tienen consecuencias”. Al igual que el movimiento del designio inteligente con la biología, el hecho de que existan movimientos mitistas (no son círculos académicos), ya crea una fuerza social que, sea por presión de grupos o por diseminación en los medios, promueve el ignorar por completo los valiosos trabajos arduos de miles de eruditos del pasado y del presente, para prestarle atención a dos o tres “autoridades”. Estos poquísimos académicos (Robert Price y Richard Carrier) o pseudoacadémicos (Acharya S, Frank Zindler, Timothy Freke, Peter Gandy y Tom Harpur) que se ven con excesivo beneplácito, en la mente de mucha gente, les da el visto bueno ideológico para desdeñar y, en ocasiones, denigrar a aquellos que favorecemos el historicismo … que, da la casualidad, es lo que favorece el 99.99% de los expertos en el campo. En algunos casos, se tiene la impresión errónea de que, para ser escéptico, hay que adoptar el mitismo (algo que, afortunadamente, algunos mitistas aclaran que no es correcto). Si los mitistas desean ganar su argumento, tiene que ser en la discusión académica y las revistas debidamente arbitradas y de prestigio, no en la opinión de un público que ignora todas las complejidades de la historiografía.

Esta entrada en el blog, no tiene la intención de afirmar que toda forma de mitismo es ilegítima. Algunas parecen viables, pero no la inmensa mayoría. Para poder discutir las versiones más serias, se requiere, al menos nivelar la discusión pública (en la academia prácticamente no hay debate alguno en cuanto al tema). Esa es la intención de esta entrada en el blog. Trata específicamente del problema de qué es lo que significa una “fuente independiente” y por qué el Nuevo Testamento, con sus virtudes y serios defectos, sí nos puede proveer varias de esas fuentes independientes y ver cómo se identifican y cómo proceden a cualificarse.

Una vez se equilibre el llamado “debate” en relación con este asunto, podemos sentar las bases para una mejor discusión del tema.

Referencias

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Garabandal: solo Dios lo sabe: reseña y crítica al relato principal

Afiche de la película Garabandal. Solo Dios lo sabe

Afiche de la película Garabandal. Solo Dios lo sabe. Reproducido por concepto de uso legítimo (fair use).

Garabandal: solo Dios lo sabe, es una película española en la que un grupo utiliza para propagandizar la aparición de la Virgen de Garabandal entre los fieles católicos. Aun cuando los autores afirman que se someten a la autoridad suprema de la Iglesia Católica, no es inverosímil suponer que su propósito es el de crear opinión entre la feligresía y, así, presionar al clero para la aceptación de la sobrenaturalidad de estos acontecimientos. Este artículo se divide en tres partes. La primera expone brevemente el relato tradicional que alegan las videntes, especialmente Conchita; la segunda, reseña la película y, en la tercera, por supuesto, señalaremos los problemas del relato desde un punto de vista escéptico.

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El alegato de la aparición de la Virgen de Garabandal

La aparición de la Virgen de Garabandal forma parte de toda una corriente de alegadas apariciones de la Virgen María, la madre de Jesús, en varios lugares del mundo a niños o a personas y que tienen el propósito de la atracción de feligresía católica al lugar donde se dieron. La primera de este tipo fue la de La Salette, en Francia (1846), seguida por la de Lourdes, en Francia (1858), Pontmain, en Francia (1871), Pellevoisin, Francia (1876) y, finalmente, Fátima, Portugal (1917). La historia no terminó con la de Portugal. Al contrario, varias de las mencionadas (La Sallette, la de Lourdes y la de Fátima) se convirtieron en el modelo de lo que ocurriría de miles de alegadas apariciones de la Virgen en el siglo XX. De estas, solo la Iglesia Católica ha reconocido tres: Fátima (1917), Beauraing (1932-1933) y Banneux (1933). Ciertamente, la aparición de Garabandal no es una de ellas, aunque se sigue promoviendo por una de las videntes, Conchita González, y muy especialmente la publicación de Advertencias marianas de Luis Eduardo López Padilla. Este es un gran conspiracionista que piensa que todo esto es señal del final de los tiempos, que también propaga la devoción a la Virgen del Rosario del Pozo de Sábana Grande y que ha chocado en varias ocasiones con la Iglesia.

Según la narrativa adoptada por los devotos, en el 18 de junio de 1961, cuatro videntes, María Dolores Mazón (Mariloli), Conchita González, Jacinta González y Mary Cruz González, dijeron haber escuchado un trueno y, después, ver un ángel.  Este ser les aseguraba ser San Miguel Arcángel, que la tradición católica contempla como el Príncipe Guerrero de los Ángeles y máximo enemigo de Satanás. San Miguel les anunció que el 2 de julio, se les aparecería la Virgen en la fiesta de la Visitación, en el que se conmemora la visitación del Arcángel Gabriel a María para anunciarle que había sido escogida para ser madre del Hijo de Dios.

La Virgen se les apareció en un área conocido como “Los Pinos”, a las 6:00 de la tarde cuando las cuatro niñas estaban en éxtasis junto a dos ángeles. Bajo la advocación de la Virgen del Carmen, la Virgen se les seguía apareciendo a las niñas periódicamente, en los que se manifestaban distintos fenómenos sobrenaturales, tales como “lectura de mentes”, levitaciones, éxtasis, caída de rodillas en lugares pedregosos, marchas hacia atrás mirando al cielo, entre otros.

La aparición de la Virgen en Garabandal

Una imagen que representa la visión de las videntes de Garabandal. De autoría desconocida, reproducida por concepto de uso legítimo (fair use) para propósitos de ilustración.

Durante todos estos sucesos, el Arcángel dictó dos mensajes a las videntes.  El primero está fechado 18 de octubre de 1961:

Hay que hacer muchos sacrificios y mucha penitencia, y tenemos que visitar mucho al Santísimo, pero antes, tenemos que ser muy buenos. Y si no lo hacemos, vendrá un castigo. Ya se está llenando la copa y, si no cambiamos, vendrá un castigo.

El segundo mensaje, el del 18 de junio de 1965, fue transmitido por la Virgen por intercesión de San Miguel:

Como no se ha cumplido y no se ha hecho conocer al mundo mi mensaje del 18 de octubre de 1961, os diré que este es el último; antes, la copa se estaba llenando, ahora está rebozando. Los sacerdotes van muchos por el camino de la perdición y, con ellos, llevan a muchas más almas. A la Eucaristía, cada vez se le da menos importancia.

Debemos evitar la ira de Dios sobre nosotros con vuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con vuestras almas sinceras, Él os perdonará. Yo, Vuestra Madre, por la intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os enmendéis.

Ya estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación; pedidnos sinceramente y nosotros os lo daremos; debéis sacrificaros más; pensad en la Pasión de Jesús.

Finalmente, en una de sus últimas apariciones en 1965 (1 de enero), en “Los Pinos”, la Virgen le prometió a Conchita González, la vidente principal, un “gran milagro” para que “todos creyeran”. Ocurrirá un gran aviso que afectará a todo el mundo y que le preparará para recibir el gran milagro. Conchita anunciará el gran milagro ocho días antes de que ocurra, a pesar de que ella ya sabe cuándo es que pasará con fecha exacta y en qué consistirá. Según Conchita, el gran milagro acontecerá un jueves a las 8:30 de la noche y coincidirá con un acontecimiento de la Iglesia y la conmemoración de un mártir de la Eucaristía. Este suceso dejará una señal sobrenatural en el área de “Los Pinos” que perdurará hasta el “final de los tiempos”.

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La película, Garabandal: solo Dios lo sabe

Ya han aparecido en la prensa una serie de reseñas en torno a este tema, de las cuales enlazaré solo dos:

Esta película es distribuida por Mater Sprei, una organización sin fines de lucro, creada con el propósito de diseminar la película, Garabandal: solo Dios lo sabe. Mi parecer está en más armonía con la de Cangiano, que el de Panero. Como dice él, “el filme tiene muy buenas intenciones, pero cae presa de la inexperiencia”. Sin embargo, difiero del primero en que esto es una “carta de amor a la Virgen”. Sí, lo es, pero su fin es otro. Lo que diré aquí suplementa a los puntos de Cangiano.

En primer lugar, es menester señalar que lo que el público que asiste verá, no corresponde a los hechos. Por ejemplo, algunos personajes son ficticios. Tómese el del Mons. José Ortega, intepretado por Javier Paredes, que no corresponde a ningún obispo en particular en la historia real. Don Francisco Vergara, interpretado por Alberto Bárcena, también es pura ficción, Estos dos personajes, junto al psiquiatra, Dr. Luis Morales, interpretado por Enrique Carrasco, forman, por así decirlo, “los malos de la película”. Esta obra representa así a la Comisión que investigó las apariciones como una entidad maliciosa, prejuiciada y “racionalista” que no puede lidiar con lo que estaba ocurriendo en Garabandal y, por ello, quería ocultar “la verdad” al respecto. Esto fue lo que proyectaron los “actores” quienes, con sus malas actuaciones, presentan a estos personajes como los “clásicos” malos quienes quieren obstruir lo bueno. Faltaba poco para que estuvieran en un cuarto oscuro, frotando sus manos y lanzando una risa malvada con un rayo en el fondo. No sorprende que estos actores no fueran profesionales: Paredes y Bárcenas son historiadores y Carrasco es un experto en informática. En todo caso, los diálogos siempre parecían artificiales. Esta narrativa es muy atractiva para ciertos sectores de la feligresía y del clero católico, que acoge el estereotipo de la iglesia institucional que se hace, de buenas a primeras, de oídos sordos a eventos sobrenaturales y a la que, eventualmente, Dios hará cambiar de opinión.

Lo otro particular de este  relato es que no descansa en las videntes, sino varios de los personajes a su alrededor, específicamente: el Brigadier Juan Álvarez-Seco, interpretado por Francisco García Linares, Don Valentín Marichalar, interpretado por Rafael Samino, Pepe Díez, interpretado por Manuel Gómez y P. Ramón Andreu, interpretado por Juan Romero. Todos estos personajes son muy agradables, cada uno genuinamente buscando cuál es la verdad en torno a lo que hacían las videntes, despiertan la simpatía del público y le dan un toque de humor a la trama de la película. Ellos son los que hacen ameno todo lo que ocurre en la pantalla.

En cuanto a las videntes como tal, en general son una tabula rasa. En ningún momento, la película nos revela su personalidad ni desarrolla esos personajes. Son artefactos del libreto que sirven de trasfondo para la interacción de los demás personajes ya mencionados, a pesar de que, irónicamente, la aparición a estas niñas es el motivo de la filmación. En el mejor de los casos, Belén Garde, la que interpreta a Conchita González, fue la mejor que actuó. Esto puede ser, en parte, porque ella misma es devota creyente y se notaba que se entregaba de lleno al libreto. Sin embargo, su manera de dialogar parecía, en ocasiones, artificial.

En la película, hay también escenas innecesarias y omisiones que no se explican. Por ejemplo, en cuanto al accidente automovilístico que sufrieron Pepe Díez y el Padre Andreu, la película se fija en un joven que andaba en el camino y cuya presencia provocó el descarrilamiento del vehículo. Tanto estuvo pendiente a él, que daba la impresión de ser otro personaje importante en la historia y que veríamos de él más adelante, pero desapareció del resto del relato. En cuanto a casos de omisión, viene a la mente el hecho de que, sin proveer explicación alguna, era solo Conchita la que veía a la Virgen. ¿Qué pasó con las otras? ¿Por qué no están viendo a la Virgen? Nunca se nos dice.

A esta película le doy un 4/10. Esta es una película devocional, cuyo fin es convencer a la feligresía católica de presionar al Vaticano para revocar el juicio de la Comisión investigadora de la Diócesis de Santander, de que, aunque el mensaje de las apariciones sea consistente con la doctrina de la Iglesia, no hay evidencia de evento sobrenatural alguno. Para aquel que no sea católico o el que no esté familiarizado con la doctrina, no entenderá plenamente lo que ocurre en el filme. Las videntes, que deberían ser las protagonistas, no son tales, sino que todo gira alrededor de los demás personajes que, en algunos casos, son los que gozan de la simpatía del público y que luchan infructuosamente contra otros que no pasan de ser una caricatura de los “malvados de la película”.

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Razones de peso para dudar las alegadas apariciones

Francisco y Jacinta dos Santos

Santos Francisco y Jacinta Marto representados así en la Iglesia de Santo Domingo en Lisboa, Portugal. Junto a Lucía dos Santos, ellos alegaron haber visto a la Virgen María en Cova da Iría. (Foto cortesía de José Luiz Bernardes Ribeiro – CC-BY-SA 3.0)

Este es un caso muy semejante al de Fátima y, de hecho, se modela según el patrón de esa supuesta aparición. Conchita era la vidente principal, mientras que las otras seguían su paso. Eventualmente, eso fue lo que confesó una de las videntes, Mari Cruz, a Víctor Guijón, del periódico El país. Según ella …

Se nos acosaba para que viéramos al ángel y luego a la Virgen, y aquellos fanáticos no se detuvieron hasta tener redactado incluso un mensaje, como había acontecido siempre en otras apariciones, como en Lourdes o en Fátima.

En otras palabras, el primer mensaje, cuyo contenido es demasiado genérico, fue producto de presión social. Es entendible que los devotos de Garabandal se sintieran decepcionados en el momento de su “revelación”, ya que esperaban más.

De hecho, todo el acontecimiento sigue explícitamente el patrón de las apariciones de Fátima. Por ejemplo, en un momento dado, ocurrió algo que se parece mucho al llamado “Primer Secreto de Fátima“, “revelado” en 1941 junto al Segundo Secreto. De acuerdo con Lucía Dos Santos, la vidente principal en ese caso, ella vio el infierno, por lo que los videntes gritaron ante el horror de lo que estaban viendo. En el caso de Garabandal, en una ocasión, se reportó que las niñas habían estado gritando tan fuerte y por tan largo tiempo que espantaron a la población. Cuando se les preguntó al respecto, ellas afirmaban que vieron el gran castigo que sufriría el mundo en el futuro. El incidente de “La Noche de los Gritos” ocurrió en el día de Corpus Christi, el 21 de junio de 1962.

Otros incidentes también dan señal de que las niñas, Conchita en particular, modelaban sus experiencias imitando a los sucesos de Fátima. Es más, según el diario de Conchita, escrito que cubre su versión de las apariciones de 1961 a 1963, las niñas estaban tirando piedras (jugando) y hablando de su ángel de la guarda cuando, de repente, escucharon un trueno y se les apareció el ángel. Esto es casi exactamente igual que la que tuvieron los videntes de Fátima antes de las apariciones de la Virgen, excepto que, en la aldea portuguesa, el trueno ocurrió el 13 de agosto antes de la aparición de la Virgen, no del ángel (véase la sección “Apparitions of the Angel in 1916” en María Lucía “The Second Memoir”). Durante las apariciones de la Virgen, las videntes de Garabandal decían estar recibiendo la comunión del un ángel. Esto recuerda fuertemente a la tercera aparición del Ángel de la Paz a los videntes de Fátima, previo a la aparición de la Virgen, según alegaba Lucía. (McClure 107-109)

La petición de Conchita a la Virgen de que la llevara al cielo, también nos recuerda a la petición de Lucía de que se llevara a los tres videntes de Fátima al paraíso.

El primer mensaje también es muy reminiscente al Segundo Secreto de Fátima, como lo fueron también las continuas denuncias por parte “de la Virgen” del comunismo ruso y de la futura consagración de Rusia a la Virgen.

Nota: Admitidamente, la aparición de Fátima nunca habló del tema del comunismo. Sin embargo, una vez ocurrió la Revolución Bolchevique y continuó el gobierno de Stalin tras la Segunda Guerra Mundial, muchos devotos de Fátima vieron el comunismo soviético la advertencia de la Virgen en torno a la consagración de Rusia, como una predicción implícita de lo que le ocurriría a ese país durante gran parte del siglo XX. Esta apreciación pudo haber influenciado a Conchita y las demás videntes.

Al igual que Fátima, habría un milagro final para que todos los asistentes a Garabandal creyeran. Una vez más, los peregrinos al lugar deseaban ver algún milagro semejante al que “ocurrió” en Fátima (i.e. el baile del sol). Ahí, ella cumplió con ello, pero algo muy distante de lo que los testigos esperaban. Según testigos, Conchita extendió la lengua para recibir una hostia consagrada de parte de un ángel y esta se volvió visible ante los ojos de todos. Una persona estaba filmando el momento.

Como podemos ver, cuando se comenzó a filmar este “milagro”, ya la hostia estaba en la lengua de Conchita. Ya hemos visto, en numerosas ocasiones, que lo que perciben testigos o sus recuerdos, pueden estar muy sugestionados por sus expectativas. Esto se ha demostrado repetidamente en casos criminales y experimentos de laboratorio. (Novella et al. cap. 3) El mero hecho de esperar un milagro como este (fue anunciado específicamente cómo ocurriría) pudo haber influenciado la percepción de los testigos.

Esto nos lleva a otro problema más serio todavía, el asunto de los prodigios. Muchos de los testigos intentaron pinchar a las niñas sin reacción alguna. A veces no podían levantarlas entre dos personas, en otras ocasiones, parecían levitar, en otras, adivinar el pensamiento, devolver los objetos a sus dueños, etc.  En general, los magos pueden hacer todos estos trucos bastante bien y de manera sencilla. La lectura de la mente se hace a veces por “lectura fría” (la lectura de los gestos faciales o corporales) o por “lectura caliente” (el testigo brindó la información inadvertidamente a unos terceros y, por vía de ellos, llega a los magos). Si hay verdadera voluntad corporal y disciplina, es posible resistir pinchazos, intentos de quemar la piel pueden superarse con cierta protección (los magos también hacen el mismo truco). Estas y otras maravillas son elementales trucos de magia, tal como lo dice el prestidigitador, Joe Nickell, quien estudió el caso. (Nickell cap. 7)

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

Aunque se quiera esgrimir que el fenómeno fue estudiado por académicos y que algunos de ellos no encontraron nada fraudulento, quiero recordar la gran lección que dio el mago escéptico James Randi con el Proyecto Alfa: hasta a los académicos se les puede engañar muy bien, a veces con los trucos más sencillos. El hecho de que ninguno de estos expertos ha hecho las pruebas en situaciones controladas, nos invita a la suma precaución a la hora de tener en cuenta sus testimonios como conclusiones científicas válidas.

El otro problema serio eran las predicciones. Fuera de los dos mensajes, cada uno de ellos notoriamente ambiguo. El segundo hablaba de la corrupción de la Iglesia (específicamente, los cardenales, obispos y sacerdotes) sin especificar en qué consistía. Interesantemente, no involucra al papado en toda esa madeja, probablemente porque las niñas estaban buscando aprobación oficial del Papa. Sin embargo, en casos en que hizo predicciones más exactas, la aparición falló espectacularmente, forzando a las niñas o a los seguidores a reinterpretar las profecías, anulando así su carácter predictivo:

  • Una de las promesas fue a un seguidor, Joey Lomangino, un ciego quien alegaba de haberse sanado por Padre Pío de Pietrelcina, quien le devolvió el sentido del olfato (perdido por un accidente). Lomangino seguía también los acontecimientos de Garabandal y recibió una carta de Conchita en que predecía que él “llegaría a ver” el momento del gran milagro. Desgraciadamente, él murió en el 2010 sin haber recibido el sentido de la vista y sin ser testigo del gran milagro.

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  • Conchita predijo que el Padre Pío llegaría a ver el gran milagro. Él murió en 1969. Los creyentes han modificado la interpretación de lo que dijo Conchita, y ahora “parece” que antes de morir, Padre Pío tuvo una visión del futuro gran milagro.

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  • Conchita repetía que después del Papa Juan XXIII solo quedaban tres papas y, después de eso, sería el final de los tiempos. Contemos:
    • 1. Pablo VI
    • 2. Juan Pablo I
    • 3. Juan Pablo II
    • 4. Benedicto XVI
    • 5. Francisco

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      … creo que esos son más de tres.

      .

  • La Virgen predijo que, tras el gran milagro, se descubriría el cuerpo incorrupto de Padre Luis Andreu (uno de los investigadores creyentes de la aparición). En 1976, se desenterró al sacerdote y su resto es un esqueleto.

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  • La predicción de que tres de las videntes se retractarían. Eso efectivamente ocurrió. El único problema es que la afirmación de Conchita, de que la Virgen lo había predicho, se dijo después de ocurridas las retractaciones. Dos de las que se retractaron, volvieron a reafirmar sus experiencias revelatorias. Solo Mari Cruz continúa negando las apariciones.

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Conclusión

Las alegadas apariciones de la Virgen en Garabandal deben tomarse con pinzas. Aun cuando se quiera apelar a los llamados “milagros” y prodigios inexplicables allí ocurridos, lo demás indica que lo que ocurrió allá no fue nada sobrenatural. Las declaraciones apoyadas por los estudios hechos por la Diócesis de Santander y respaldadas por el Vaticano, afirman que no hay evidencia alguna de que allá hubo algún acontecimiento sobrenatural. A partir de lo que tenemos disponible hoy día, concurrimos con la oficialidad católica.

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Muchas gracias.

Bibliografía

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“El sida fue creado en un laboratorio” (parte deux)

En una ocasión, hace dos años, desmentimos una noticia en torno a la posibilidad de que Robert Gallo hubiera inventado el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y de que lo hubiera patentado.

Sin embargo, vuelve a aparecer un relato totalmente distinto que indica que el VIH fue creado por Estados Unidos y experimentado en África durante los años 70. La noticia se reprodujo muy rápidamente en la red, especialmente por el sector de izquierda antiestadounidense.

Captura de pantalla de Tribuna Popular

Captura de pantalla de Tribuna Popular en que muestra la noticia de que el sida fue creado en laboratorios estadounidenses.

No solo Tribuna Popular publicó la noticia, véase también este pequeño puñado del total:

Hasta un portal de promoción del catolicismo repitió la noticia.

Para muchos, su contenido es plausible y no es total irracionalidad. En fin, contamos con instancias muy claras de intentos de experimentos por parte de los gobiernos con fines menos que nobles. En Puerto Rico, es notorio el caso del médico norteamericano, Dr. Cornelius Rhoads que, en una carta, le quería informar a su colega “Ferdie” que le había implantado células cancerosas a ocho víctimas puertorriqueñas con el fin de exterminarlos. (Aponte Vázquez, The Unresolved 22-26) Desgraciadamente, la entidad que ayudó a financiar su trabajo, la Rockefeller Foundation, ha mantenido una política de hermetismo con el investigador, Pedro Aponte Vázquez, en torno a una posible revelación  de que este médico haya llevado a cabo efectivamente el hecho que relata en su carta, además de haber impedido verificar documentalmente si también estuvo involucrado en un ataque de radiación sufrido por el líder nacionalista, Pedro Albizu Campos. (Aponte Vázquez, El asesinato 11-51)

El gobierno federal estuvo activamente involucrado en el infame experimento de Tuskegee, Alabama, en el que fallaron en no proveerle remedio médico (penicilina) a pacientes víctimas de la sífilis, incidente que fue inspiración de la película, Miss Evers’ Boys. (Jones; Reverby, Examining; Tuskegee’s Truths; Rothman)

Estudio de Tuskegee

Médico tomando muestras de sangre a una de las víctimas del Estudio de Tuskegee. Foto cortesía de los Archivos Nacionales de Atlanta, Georgia.

Tampoco podemos olvidar los escalofriantes experimentos con víctimas guatemaltecas y cuyos documentos salieron a relucir durante la investigación de Susan M. Reverby en torno al caso Tuskegee. En este asunto, el gobierno estadounidense proveyó fondos a infectar a personas con sífilis. Esto es un claro crimen contra la humanidad.

Además, tan temprano como en la década de 1960, un miembro de la Harvard Medical School, Henry Beecher, denunció en el New England Journal Medicine, a veintidós experimentos en Estados Unidos que violaban la ética de investigación. Tampoco perdamos de vista el estudio de Willowbrook, en que el que se experimentó con hepatitis y pacientes mentales; o el estudio del Jewish Chronic Disease Hospital en Brooklyn, en Nueva York, en que se le insertaron células cancerosas a ancianos con problemas mentales  (Lacaros y Valdés 68-69; Rothman).

Así que si el gobierno estadounidense pudo hacer esto en Guatemala y en algunos casos dentro de su país, es posible que haya hecho también experimentos “por la libre” en un país africano.

Sin embargo, la pregunta no es si “era posible” que el gobierno estadounidense hiciera esto. La cuestión es si de hecho lo hizo. Con mayor rigor: estos blogs que mencionamos, ¿verificaron la información?, ¿contrastaron ese relato con la evidencia que está disponible a los científicos y al mundo? O, ¿es esta una instancia de propaganda antiestadounidense?

Examinemos el relato y la evidencia disponible.

Detective

Del Club de Roma al Proyecto MKNAOMI

Milton William Cooper

Milton William Cooper. Foto de baja resolución reproducida bajo de uso legítimo (fair use) con el propósito de ilustrar.

Todo comienza con el testimonio de Milton William Cooper, que es descrito como “Alto Oficial de la Inteligencia Naval de EE.UU”. De acuerdo con Cooper,

… la Inteligencia Naval Militar de EE.UU, (Office of Naval Intelligence ONI) división administrativa que forma parte de la Corporación de Inteligencia de los Estados Unidos Col. Milton W. Cooper, revela que el VIH SIDA fue desarrollado en instalaciónes biológicas militares de la base de Fort Detrick en 1972 por el Pentágono, como parte del Proyecto MK-NAOMI, siguiendo una orden ejecutiva directa y dando cumplimiento a una Agenda global establecida por el Departamento de Estado.

Sin duda, esta acusación es muy seria. De acuerdo con él, el Proyecto MKNAOMI se estableció en 1958 con el propósito (malthusiano) de que se establecieran límites al crecimiento de la humanidad a nivel global, plan que fue respaldado por el Club de Roma. Este plan en la élite norteamericana y europea, pretendía reducir la población mundial para el año 2000. Si esto no ocurría, entocnes se agotarían los recursos naturales.

Esto se lograría al introducir algún tipo de microbio en la población que fuera contagioso y por el que morirían muchas personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) haría un extenso programa de “vacunación” que, en realidad, estaría diseñado para introducir el microbio en algunos pacientes. Simultáneamente, se planteó la necesidad de crear una inmunidad a dicha epidemia, para salvar a los restantes, una vez hubiera decrecido la humanidad lo suficiente para ello. A este plan se le llamó Global 2000.

Como prueba de este planteamiento, Cooper señala al H. B. 15090 que pasó a ser ley (Ley 91-171 del 29 de diciembre de 1969, titulada: “An Act. Making appropriations for the Department of Defense for the fiscal year ending June 30, 1970, and for other purposes“. Según Cooper, la legislación permitía que en 5 a 10 años se desarrollaran los microorganismos con propósitos militares. He aquí la “evidencia”.

A partir de esa legislación, el Proyecto MKNAOMI se llevó a cabo Fort Detrick, en Maryland, durante los comienzos de la década de 1970. Tras el desarrollo de estos “microbios”, se buscó comenzar a infectar a diversas poblaciones que la élite consideraba “indeseable”, comenzando por África y continuando por el ámbito hispanoamericano y los homosexuales; en otras palabras, se convirtió en un proyecto racista y heterosexista. En 1977, se introdujo el “MKNAOMI”, según Cooper, el nombre original del VIH-1, en África mediante un programa de vacunación contra la viruela y, gradualmente, comenzó a invadir el resto del continente. Según Cooper,

La población pobre de los EE.UU. fue infectada en 1978 con la vacuna contra la hepatitis B a través de los Centros para el Control de Enfermedades [el CDC] y el Centro de Sangre de Nueva York.

¿Quiénes más formaron parte de esta malvada conspiración?

  • El Grupo Bilderberg
  • El Club de Roma
  • La Agencia Central de Inteligencia (CIA)
  • El MI6 de Inglaterra
  • La Comisión Trilateral (TC)
  • Consejo de Relaciones Exteriores (CFR)

Sin dudas, hubo otras personas involucradas.

Así que, todo este relato es sumamente intrigante. Solo que hay un pequeño problema, que no pasa de ser un cuentecito de hadas, no es más veraz que El código Da Vinci.

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Desmontemos los alegatos

¿Quién es Milton William Cooper?

Bill Cooper fue un anfitrión de radio estadounidense que promovía cuanta teoría conspiratoria descabellada existiera y utilizaba su viejo puesto militar para legitimar sus alegatos. ¿Fue él un “alto oficial de la inteligencia naval estadounidense”? No. La evidencia disponible nos dice que, brevemente, ocupó un puesto de Sargento E-5 y que ganó dos medallas. No nos dice nada sobre algún puesto privilegiado en el que potencialmente pudieran pasar por sus manos documentos confidenciales de alto calibre.

Para hablar de los ovnis, del Grupo de los Bildeberg, de los Illuminati y de que había visto documentos al respecto, apelaba a un puesto militar que ningún investigador puede verificar o corroborar. De hecho, plagiaba material de investigadores relacionados con los ovnis, y afirmaba que seres de otros mundos estaban manipulando a los Illuminati. Estas entidades también utilizaban la magia, la religión, la brujería, las sociedades secretas (los Caballeros de Colón, los jesuitas, los masones, el Partido Comunista soviético, el Vaticano, Skull & Bones, etc.) para sus propios fines, como el de controlar el mundo (Barkun 59-62).  Si alguien se le oponía, Cooper acusaba a su contrincante de ser un agente de la CIA. En otras palabras, era un Alex Jones cualquiera.

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¿Existió MKNAOMI?

MK-NAOMI

Documento desclasificado donde se habla de MK-NAOMI.

La respuesta a esta pregunta es afirmativa, sí existió, probablemente como un programa paralelo al del Proyecto MKUltra.  Ambos eran producto de un acuerdo entre el Departamento de Defensa y la CIA. Sin embargo, el propósito de MKNAOMI era el de desarrollar armas biológicas dentro del contexto de la Guerra Fría. La organización duró desde la década de 1950 a la de 1970. Sin embargo, lo que se sabe de estos proyectos es muy poco.

¿No significa esto que Cooper tenía razón? El problema es que el conocimiento sobre MKNAOMI y proyectos similares ya estaba disponible en Estados Unidos en la década de 1980. Cooper bien pudo ver la documentación desclasificada al respecto y construir toda una narrativa en cuanto a cómo MKNAOMI creó el virus del sida. Es más, pudo ignorar otros factores importantes que comprometían seriamente sus alegatos, como el hecho de que el Pres. Nixon había eliminado proyectos como MKNAOMI en febrero de 1971. Así que el Proyecto no pudo persistir hasta a 1977 para introducir el sida en la población africana.

Además, Cooper y varios conspiracionistas utilizan un documento como la “actual legislación” donde se habla de los microorganismos. Sin embargo, esa no es la legislación, sino unas declaraciones en unas vistas congresionales (verificar los enlaces en la sección anterior). El H. B. 15090 no hace referencia alguna a microorganismos.

El uso de armas biológicas en Estados Unidos no debe sorprender a nadie. En su historia, la primera ocasión que se utilizó fue cuando las fuerzas británicas estaban luchando contra los delawares,en la Guerra de Pontiac. Le entregaron a dos representantes de los delawares, unas toallas y pañuelos impregnados de viruela para que infectara su población. En la Guerra Fría, era clave para tener ese tipo de ofensa en caso de que los soviéticos utilizaran medidas semejantes. El hecho de que el Pres. Nixon clausurara proyectos como el MKNAOMI, no prevenía al ejército de buscar otras vías de estudio de posibles formas de armas biológicas, aunque no se producen masivamente como resultado de un tratado internacional.

Aun así, se podría argumentar que, aun con la orden ejecutiva de Nixon, probablemente la actividad continuó “tras bastidores”, como un malvado Sindicato (de los Archivos-X), cuyo poder estuviera por encima del Presidente de los Estados Unidos, como el Grupo Binderberg, o los Illuminati … algo así. Ese grupo, pudo haber desarrollado el VIH-1 en la década de 1970 y hacer que los médicos de la OMS lo inocularan en pacientes africanos en 1977.

Eso nos lleva al problema principal del alegato de Cooper: eso, no solo es altamente improbable, es imposible. Aquellos que hayan leído nuestro artículo en torno al tema, ya saben por qué, pero, para beneficio de nuevos lectores, reproduciré aquí las razones.

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El sida precede al Proyecto MKNAOMI

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía cortesía del CDC.

Está claramente establecido tanto por la historia convencional como por Cooper, que el Proyecto MKNAOMI se forjó en la década de 1950 con el propósito de crear armas biológicas. Cooper parece alegar que fue solo en la década de 1970 que se desarrolló el virus y que la OMS lo inoculó en la población africana en 1977 y la población homosexual estadounidense en 1978.

El problema es que los científicos han investigado a fondo el tema del origen del contagio del VIH-1 y han señalado que el punto de origen se halla en la década de 1920 (tres décadas antes del establecimiento de MKNAOMI) en una población relativamente aislada en el Congo Belga de esa época, con un posible margen entre 1909 y 1930. (Faria et al.)

¡Ups!

Vergüenza ajena

 

Aunque, parece que se transmitió de chimpancés a los seres humanos, se desconoce con certeza cómo.

Se podría argumentar que, a lo mejor, la inteligencia estadounidense supo de una enfermedad extraña, la que hoy llamamos “sida”, aisló en secreto el virus y la OMS lo inoculó en otros africanos. El problema, de nuevo, es que contradice la evidencia. En vez de la inoculación por parte de la OMS, los investigadores que hallaron los orígenes de la enfermedad en la década de 1920, propusieron una fuente más veraz: el ferrocarril.  Una vez más, el sida se mantuvo aislado debido a la falta de contacto de estas poblaciones con el resto del continente. Solo fue con la aparición del ferrocarril, que empezó a diseminarse la enfermedad por el continente, hasta el punto de comenzar a ser un problema en la década de 1980.

Los conspiracionistas en general continúan afirmando que el sida apareció por primera vez en Estados Unidos en 1978, pero eso no se sabe con certeza. Sin embargo, la primera vez que se registró históricamente fue en 1981, en una publicación del CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report del 3 de julio de ese año, sobre 3 casos anteriores a 1980.

MMWR

Primer reportaje del sida en la literatura médica.

En aquel entonces los médicos no conocían la enfermedad del sida ni sus efectos sobre el sistema inmunológico, por lo que los síntomas no aparecen asociados a ese nombre. No sería hasta 1983 y 1984 que dos científicos franceses (entre ellos Luc Montaingne) y uno estadounidense (Robert Gallo) descubrirían el VIH y lo vincularían a la enfermedad.

A esto se añade, que el ancestro del virus ha estado rondando por África desde hace 30 millones de años. Lo sabemos, porque su código genético se empotró en el nuestro. (Yan et al.) Probablemente, siguió rondando en primates, mutó y, finalmente, nos empezó a afectar a los seres humanos en la década de 1920. De allí, se diseminó al resto de la humanidad.

En suma, es imposible que el VIH fuera “creado” en un laboratorio en las décadas del 50 al 70.

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La consecuencia de las teorías conspiratorias descabelladas, más sida en África

Como nota final, quisiera señalar el costo social que significa la propagación de teorías conspiratorias como esta. Damas y caballeros, les presento a Thabo Mbeki, Presidente de Suráfrica, desde el 2000 al 2006.

Thabo Mbeki

Thabo Mbeki. Foto cortesía de Antônio Milena, de la Agencia Brasil. CC-BY 3.0 Brasil.

Este fue un presidente que solía negar que el VIH estaba vinculado al sida. Durante su incumbencia, designó a científicos negacionistas afines a su ideal e, inicialmente, hizo lo posible para impedir cualquier tratamiento médico a la enfermedad. En el 2003, mantuvo esa política, aun cuando las compañías prometieron abaratar sustancialmente los costos para ayudar a Suráfrica. Su Ministra de Salud, Mantombazana ‘Manto’ Edmie Tshabalala-Msimang, propuso la “medicina tradicional” para la cura del sida, tales como una dieta de ajo, aceite de oliva y limón.  Como resultado de estas políticas insensatas, murieron cerca de 330,000 personas y contribuyó a que todavía Suráfrica tenga una de las mayores tasas de sida en todo el continente, aun cuando su situación haya mejorado considerablemente (Chigwedere, et al.).

Y, ¿por qué rehusaron Mbeki y Tshabalala-Msimang los tratamientos efectivos contra el sida? Porque se circulaban noticias de que los remedios no eran otra cosa que una experimentación con africanos, tal como reclama la noticia circulada por las redes sociales. Para ellos, toda crítica a las medidas de su gobierno era interés extranjero que agredían “la soberanía” y las culturas de Suráfrica.

¡¿Qué cosas, no?!

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Muchas gracias.

Referencias

Aponte Vázquez, Pedro. El asesinato de don Pedro Albizu Campos y otros escritos albizuistas. Los Libros de la Iguana, 2017.

—. The Unsolved Case of Cornelius Rhoads. An Indictment. Publicaciones René, 2004.

Barkun, Michael. A Culture of Conspiracy: Apocalyptic Visions in Contemporary America. U of California P, 2003.

Beecher, Henry K. “Ethics in Clinical Research”. The New England Journal of Medicine, vol. 274, 16 de junio de 1966, pp. 1354-1360. doi: 10.1056/NEJM196606162742405.

Chigwedere, P., et al. “Estimating the Lost Benefits of Antiretroviral Drug Use in South Africa”. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndrome, vol. 49, núm. 4, 2008, pp. 410-415. doi: 10.1097/QAI.0b013e31818a6cd5.

Faria, N. R., et al. “HIV epidemiology. The early spread and epidemic ignition of HIV-1 in human populations.” Science, vol. 346, núm. 6205, 3 de octubre de 2014, pp. 56-61. doi: 10.1126/science.1256739. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4254776/.

Ferrer, Jorge José, Juan Alberto Lecaros Urzúa y Róderic Molins Mota, coordinadores. Bioética: el pluralismo de la fundamentación. Universidad Pontificia Comillas, 2016.

Jones, James H. Bad Blood: The Tuskegee Syphilis Experiment. Free Press, 1981.

Lecaros, Juan Alberto y Erick Valdés. “Capítulo II. Origen y evolución de la bioética”. En Ferrer, Lecaros Urzúa y Molins Mota 53-98.

Lewandowsky, Stephan, et al. “The Subterranean War on Science”. Observer, 31 de octubre de 2013. https://www.psychologicalscience.org/observer/the-subterranean-war-on-science.

Reverby, Susan M. Examining Tuskegee: The Infamous Syphilis Study and its Legacy. U of North Carolina P, 2009.

—. “`Normal Exposure’ and Inoculation Syphilis: A PHS `Tuskegee’ Doctor in Guatemala, 1946–1948”. Journal of Policy History, vol. 23, núm. 1, 2011, pp. 6-28. doi: 10.1017/S0898030610000291.

—. Tuskegee’s Truths: Rethinking the Tuskegee Syphilis Study. U of North Carolina P, 2000.

Rothman, David J. “Were Tuskegee & Willowbrook ‘Studies in Nature’?” The Hastings Center Report, abril de 1982, pp. 5-7. doi:  10.2307/3561798.

Yan, Jing, et al. “An ancient family of human endogenous retroviruses encodes a functional homolog of the HIV-1 Rev protein.” Proceedings of the National Academy of Science, vol. 96, núm. 23, 9 de noviembre de 1999, pp. . doi: 10.1073/pnas.96.23.13404.

Continúa el misterio del Fragmento de Marcos del “primer siglo”

P.Oxy LXXXIII 5345

Fragmento del Evangelio de Marcos (P.Oxy LXXXIII 5345 o P¹³⁷) datado al siglo II o III d.C. Reproducido por uso legítimo (fair use) con el propósito de discutirlo.

En una entrada en este blog, discutimos un misterio desatado en el mundo de la erudición bíblica en relación con un cierto fragmento del Evangelio de Marcos. Todo está discutido con más lujo de detalles en ese artículo, pero aquí haré un resumen. En primer lugar, se había dicho por parte de varios expertos, en particular Scott Carroll y Daniel Wallace, que había que revisar el número de manuscritos primitivos de los evangelios, ya que existía uno de Marcos, del primer siglo.

Máscara egipcia - Evangelio de Marcos

Máscara egipcia que supuestamente conservaba un fragmento del Evangelio de Marcos (Imagen usada bajo el concepto de uso legítimo (fair use). Cortesía de Craig Evans, Acadia Divinity College).

Aunque la revelación se hizo en el 2012, no se supo más del asunto hasta el año 2015, en el que supimos un poco más gracias a Craig A. Evans, un prestigioso estudioso del Nuevo Testamento y apologeta protestante quien ha debatido repetidamente con erudito, Bart D. Ehrman. En ese momento, Evans había declarado ante el público que existía un fragmento del Evangelio de Marcos del siglo I  y que se encontraba en un cartonaje egipcio, una máscara fúnebre egipcia. Según él, se podía desmembrar este artefacto de la Antigüedad sin dañar el papiro en cuestión ni la tinta. Esto levantó la ira de un número importante de estudiosos, que veían en esto, la destrucción del pasado por intereses de la apología cristiana. Después, se reveló que el este pedazo de papiro no fue obtenido de tal manera.

No se supo más nada del asunto hasta que un estudiante de Nuevo Testamento, en su blog, expresó sus serias sospechas de que un fragmento del Evangelio de Marcos que se había publicado como un Papiro Oxirrinco era el famoso texto que supuestamente era del siglo I, pero aparecía datado para el siglo II o III. Como tal, fue clasificado: P. Oxy. 5345. Más adelante, fue también catalogado bajo el papiro ℘¹³⁷. Oxirrinco fue un lugar donde, en la Antigüedad Egipcia, sirvió de basurero y donde se encontraron varios papiros sumamente valiosos. Este fue descubierto en el siglo XIX por dos eminentes papirólogos, Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt.

Eventualmente, Wallace confirmó la sospecha. Tal acontecimiento despertó una serie de interrogantes en torno a varios asuntos, nuestro conocimiento de los hechos ha sido muy poco. Todo lo que se ha sabido es que Dirk Obbink, un respetado papirólogo, había cometido el error de datarlo al siglo I. Sin embargo, persistían las preguntas. Los involucrados habían mantenido una política de total hermetismo … hasta el sábado pasado, cuando un microscópico rocío de luz entró por una rendija de una ventana del cuarto oscuro de lo acontecido para evaporarse tan pronto como cayó.

En una página de Veracity Hill en Facebook, se colocó un vídeo de una entrevista con Evans en torno a diversos temas. El anfitrión le dejó saber que iba a hacerle unas preguntas de parte del público, a lo que Evans gustosamente accedió (minuto 46). Una de ellas estaba relacionada al llamado “Fragmento del Primer Siglo del Evangelio de Marcos” (minuto 52).

La entrevista fue un poco más reveladora en cuanto a los hechos. Según Evans, ℘¹³⁷ estaba en una caja equivocada junto a un bonche de otros papiros oxirrincos. Nadie estaba seguro cuándo Grenfell y Hunt lo obtuvieron del basurero. En los años 1980, un papirólogo de la Universidad de Oxford, Revel A. Coles, miró el papiro, no lo reconoció y escribió en sus notas que era probablemente del siglo I o II. Décadas más tarde, Obbink, también papirólogo de Oxford, lo miró, creyó inicialmente que era del siglo I y se dio cuenta que era del Evangelio de Marcos. Más adelante, Obbink expresó sus dudas en relación con la datación hecha por Coles. Así fue cómo se dio la gran confusión.

Por otro lado, lo que enfurece de algunas de sus respuestas es que aclara muy poco, si acaso nada del asunto. Evans es un experto muy inteligente del Nuevo Testamento y ha tenido un rol protagónico en la traducción, transliteración e interpretación de manuscritos antiguos relacionados con el tema. Por otro lado, es también un apologeta, algo que, desde mi perspectiva, le cuesta su credibilidad a la hora de expresarse en público, especialmente, si se trata de uno creyente. Ustedes pueden ver por su cuenta aquí y aquí en sus debates con Ehrman, que cuando se le pregunta directamente sobre si un evento que relata la Biblia realmente ocurrió, él (¿a propósito?) cambia convenientemente el sentido de la pregunta para no darle una respuesta directa y sencilla.

Lo mismo hizo Evans en el caso de ℘¹³⁷. Al final de su explicación nos dice, que él no sabía por qué había tanto problema y molestia en relación con este asunto del fragmento. ¡Todo fue un malentendido! En Facebook, dejé saber mi parecer al respecto:

Me explico.

Sí, admito que los errores pueden ocurrir, que cualquiera puede meter un fragmento donde no es, clasificarlo en el siglo equivocado, entre otras cosas. Somos seres humanos y hasta al más brillante papirólogo se le “escapa una liebre”. Si ese fue el caso, un abrazo fraternal es lo que procedemos a hacer, además de besitos en el cutis y seguimos todos en nuestro camino, moviéndonos a discutir cosas más importantes. Sin embargo, Evans está lejísimos de haber explicado otros asuntos altamente controversiales (favor de consultar con mi artículo previo sobre el tema para cualquier aclaración):

  1. Alguien intentó vender el manuscrito ilegalmente:
    •  Scott Carroll insiste que el manuscrito estuvo a la venta dos veces.
      .
    • Carroll señalaba a familia Green (del Museo de la Biblia) como la que había puesto el manuscrito a la venta.
      .
    • La persona que le había dicho a otros eruditos que el fragmento estaba a la venta era Dirk Obbink.
      .
    • El acto de Wallace, de revelar en medio de un debate la existencia de este fragmento, además de ser una movida injusta contra Ehrman, iba a generar un interés por el papiro en el que ganaría valor comercial … casi como si alguien usara a Wallace para subir el precio de un producto para la venta.
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    • La Egyptian Exploration Society (EES) dejó meridianamente claro que el fragmento jamás estuvo a la venta y que nunca abandonó las inmediaciones de la Universidad de Oxford.
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    • Pregunta: ¿Es cierto lo que dice Carroll de que el fragmento estuvo a la venta por los Green y que Obbink fue el que promovio la venta? Si es así, ¿de dónde sale que los Green se veían con el poder de vender un papiro que no era de ellos?
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  2. Wallace afirma en su blog que Obbink había cambiado de parecer dos semanas antes del debate que él tuvo con Ehrman. ¿Por qué no le dijo la información a Wallace a tiempo para que no utilizara la falsa información en el debate?
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  3. No obstante el hecho de que el cambio de parecer de Obbink tomó lugar en el 2012, por alguna razón, en el 2015, Evans fue mal informado y divulgó (con permiso y estímulo de alguien) que el fragmento del siglo I existía y que la fecha fue confirmada mediante carbono-14. ¿De dónde vino esta mala información?
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  4. Para colmo, Evans fue mucho más allá que Wallace al decir que el fragmento provino de la desintegración de un cartonaje egipcio. Luego, se reconoció que ese no era el caso. ¿De dónde vino este equívoco? ¿Por qué Obbink tampoco advirtió de este error a Evans tres años después de su cambio de parecer? ¿Fue esto también resultado de la intervención de la familia Green?

Sobre este último asunto, el siguiente intercambio es todo lo que sabemos:

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter.

No hay lugar a dudas de que este manuscrito del Evangelio de Marcos es importante, sea del siglo I, II o III. Pero, esto va muchísimo más allá de un mero error al fechar el fragmento o de ponerlo en una caja equivocada. Los sucesos relacionados nos dan a entender que el problema es muy profundo y que hay elementos siniestros de lo ocurrido.

En mi opinión, no puedo creer que Evans, con lo inteligente que es, realmente se crea que el público o los demás biblistas se chupan el dedo. Él sabe que está ocultando información muy importante y que está engañando al público cuando dice que esto es meramente pajitas que le caen a la leche y que “no entiende” cuál es el problema, especialmente, cuando sabe muy bien que Wallace y él fueron los que trajeron esta información al público con el propósito de impresionar a los creyentes cristianos y ganar puntos a expensas de los no creyentes, mientras que alguien pensaba hacerse rico con el fragmento. Eso es un abuso espiritual de la fe de su público y de la confianza de varios eruditos. No creo que él haya sido la cabecilla de este engaño o que sea capaz de idear una cosa así, pero su deber es decirnos a todos qué fue lo que pasó.

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¿El fraude de la quimioterapia?

Senador Juan Dalmau

Senador Juan Dalmau, del Partido Independentista Puertorriqueño

Hace tres días, todos los puertorriqueños recibimos una gran noticia que nos llenó de mucha alegría. El Senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez, compartió este tuit con sus seguidores:

Gabo padecía de leucemia linfoblástica, que fue erradicada, gracias a la quimio y al personal del Hospital Pediátrico. Aun con todo, siempre vale la cautela, de estar siempre atentos a que no regrese de alguna manera. Un chequeo periódico siempre será pertinente. Conozco personalmente al senador desde hace años, sé la calidad de persona que es, e infiero, a partir de ahí, la clase de padre que debe ser. Creo que la valía de su familia, incluyéndolo a él, debe servir de ejemplo de lo más hermoso que existe en nuestro pueblo. Le deseamos todo lo mejor a Gabo.

Antes que él, otra persona que admiro mucho, el Rev. Michael Dowd, también pasó por la quimio. No solo le salvó la vida, sino que hoy vive para contarlo y para continuar diseminando el evangelio de la evolución.

No obstante esto, en las redes sociales y en los ciertos círculos críticos de la medicina convencional, se suele pensar que la quimioterapia sencillamente no funciona. Esta convicción toma diferentes vertientes. En una en particular, se afirma que la quimioterapia disemina el cáncer en el cuerpo. Otros afirman que el 75% de los oncólogos jamás se someterían a la quimioterapia. En otros casos, se afirma que el porciento de éxito de la quimio es extremadamente bajo; al contrario, que el tratamiento fracasa el 97% de los casos. Este último alegato se diseminó debido a este vídeo de Peter Glidden haciendo unas declaraciones sorprendentes, hasta el punto en que se volvió viral:

Veamos las razones por la que se da tratamiento con quimioterapia y, después, vamos a explorar cada uno de estos alegatos.

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¿Para qué se utiliza la quimioterapia?

David Gorski, M.D.

David Gorski, M.D. Foto cortesía de él, CC-BY-SA 4.0.

Según el médico, David Gorski, el tratamiento de la quimio se puede utilizar con varios fines, dependiendo del caso.

  • Tiene un fin curativo. Este acercamiento se utiliza en los casos de leucemia y limfomas (como es el caso de Gabo, el hijo del Senador Dalmau).

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  • Puede ser una quimioterapia adyuvante. Después de alguna cirugía u operación, se administra quimio con el propósito de reducir la probabilidad de una nueva instancia del mal. Según estudios recientes, nos dice Gorski, este tipo de tratamiento ha ayudado a reducir las muertes por cáncer de mamas por un 30%.

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  • Puede ser una quimioterapia neoadyuvante. En este caso, se administra la quimio antes de la operación o la cirugía, sea para achicar el tumor, facilitando así su remoción, o sea para cirugía para conservación de algún órgano (por ejemplo, para achicar algún tumor y sacarlo para evitar una mastectomía).

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  • Puede ser una quimioterapia paliativa. En la etapa IV de la enfermedad, la quimio ayuda a alargar la vida del paciente.

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Alegatos contra la quimioterapia

1. La quimio ayuda a diseminar el cáncer en el cuerpo

En este caso, usualmente se utilizan dos estudios para fomentar este miedo al público. El primero es este estudio, que muestra cómo algunos tratamientos de quimioterapia, en vez de curar al paciente, empeoran su condición (Sun et al., 2012). En particular, lo que afirma es que hombres que se han tratado por cáncer de la próstata, han dado señales de que sus células saludables afectadas secretan la proteína WNT16B.  Cuando se daña el ADN de estas, generan la proteína que, inesperadamente, crea resistencia de las cancerosas al tratamiento.

Sin embargo, lo que muchas personas pasan por alto es que esto no aplica a todo tipo de quimioterapia, sino aquellas que son extremadamente agresivas hasta el punto de dañar las células saludables. En tales casos, el estudio señala que este tipo de tratamiento puede retardar la cura del cáncer por las razones indicadas.

Por otro lado, lo que usualmente no se dice en las redes sociales y en los lugares de la mal llamada “medicina alternativa”, es que los mismos autores afirman que esta evidencia sugiere un nuevo curso de acción para futuros tratamientos. Por ejemplo, se podría inyectar un anticuerpo para la WNT16B durante el tratamiento con quimio y, de esa manera, impedir que los tumores crezcan a causa de la proteína. Efectivamente, algunos años después, se publicó otro artículo en que mostraba que esta estrategia funcionaba (Sun et al., 2016).

El segundo estudio que se utiliza, y que fue publicado el año pasado, es este, en el que se descubrió que una quimio neoadyuvante, puede inducir a metástasis en casos de cáncer de seno (Karagiannis et al., 2017). Es decir, que una quimio administrada antes de una cirugía de seno, podría estimular a empeorar la situación de la paciente que padezca de cáncer. Sin embargo, lo que nos revela el estudio, es algo distinto. Como una revisión científica nos deja saber, la quimio neoadyuvante tiene la misma tasa de supervivencia que el adyuvante, pero la primera tiene más éxito en la preservación del seno que la segunda (Mieog, Hage, & Velde, 2007). Lo que procura indagar el estudio que exploramos es, más bien, la manera de mejorar algunos problemas potenciales de los tratamientos con quimio neoadyuvantes, en este caso, del cáncer de seno.

Kariagiannis et al. (2017) nos dice que aun con lo señalado, es posible que, bajo algunas circunstancias de cáncer de mamas, ciertas formas de quimioterapia neoadyuvante estimulen a los macrófagos y estos creen algunas aperturas en tejidos por los cuales las células cancerosas puedan salir e invadir el cuerpo. El estudio es una publicación de los resultados experimentales que corroboran esta hipótesis.

Sin embargo, lo que a los críticos de la quimioterapia se les olvida cuando utilizan este artículo, es que el estudio incluye también maneras de evitar ese desenlace durante la quimio.  Los autores diseñaron una efectiva estrategia de bloqueo de las células cancerosas para que no se diseminaran por la corriente sanguínea. Aquí, David Gorski nos da más detalles de ese proceso.

Conclusión: Los médicos se acercan a un caso de cáncer como estratega militar, buscando cómo acorralar y terminar al enemigo de la manera más efectiva posible. Todo esto involucra cálculo de riesgo, cálculo costo-beneficio y mucha sabiduría. Hemos visto que, a medida que se cometen errores, se sigue aprendiendo cómo opera el cáncer y los efectos de la quimio, para entonces proponer mejores remedios mucho más efectivos. Sin embargo, en balance neto, a pesar de las inherentes limitaciones del conocimiento médico de algo tan complicado como el cáncer, la quimio funciona en muchísimos casos, especialmente cuando se incorporan nuevas estrategias para liquidar células cancerosas.

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2. La quimio no es efectiva en el 97% de las ocasiones

Botellas de químicos para la quimioterapia

Botellas de químicos para la quimioterapia. Imagen cortesía de la National Cancer Institute.

El alegato contra el tratamiento, se vio alentado por un estudio que concluía que este procedimiento no funciona el 97% de las veces. En años recientes, se presentó el vídeo en que un médico “confesaba” que ese era el caso (lo mostramos al comienzo de este escrito). Para sustanciar su afirmación, muestran dos “estudios”.

Uno de ellos no es un estudio, sino una monografía, que ya es obsoleta debido a que sus conclusiones no son válidas. La monografía fue escrita por Hardin Jones en el año 1956. Desde entonces hasta ahora, su contenido ha perdido vigencia porque la situación de la medicina ha cambiado radicalmente. El asunto se agrava cuando uno se da cuenta de que las fuentes en las que el Dr. Jones basaba sus conclusiones son todas mucho más obsoletas (i.e. una de 1926, otra de 1937, sin dar referencias).

El otro estudio que se menciona es el aludido por Peter Glidden en su vídeo (que mostramos arriba), especialmente dando el año equivocado: el estudio al que se refiere se publicó en el 2004, no en 1994, y la revista se llama Clinical Oncology, no Journal of Clinical Oncology (Morgan, Ward & Barton, 2004). En las ciencias, la supervivencia se mide en un periodo de 5 o de 10 años después del tratamiento de cáncer, dependiendo de lo que se quiera inquirir. En el estudio en cuestión, se observó el nivel de supervivencia de pacientes que habían pasado por quimioterapia y llegó a la conclusión de que solo sobrevivían entre el 2 al 3% de los pacientes de cáncer en Australia y en Estados Unidos. Desde entonces, este artículo se ha convertido en la bandera de la llamada “medicina alternativa” en contra de la quimioterapia.

Sin embargo, un artículo publicado no es palabra de Dios ni adquiere un estatus de infalibilidad. Sí, fue revisado por pares antes de la publicación, pero la crítica continuó aun después. Una carta al editor de la revista Clinical Oncology, dejó saber que el escrito tenía unas serias deficiencias hasta el punto de invalidar sus resultados (Mileshkin et al., 2005). He aquí un puñado de sus objeciones:

  • El estudio no establece una distinción entre varios tipos de cáncer ni los distintos tipos de tratamiento de quimioterapia. Eso lleva a serios problemas en cuanto a las conclusiones (aquí menciono solo unas cuantos de todos los que señalan):
    • El estudio subestima la eficacia de la quimioterapia, ya que en algunos casos, el cáncer de mamas (que tuvieron en consideración) vuelve aparecer más allá de los 5 años. La quimio adyuvante puede alargar el periodo de vida a 10 años para mujeres más jóvenes de 50 años (un 7%) y las que hayan padecido de ganglios positivos (un 11%). El periodo en 5 años (como hace el estudio) daría unos datos de 3% y 6.8% correspondientemente.

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    • El estudio omite, inexplicablemente, los casos de leucemias, instancias en los que la quimio tiene un alto porcentaje de éxito (en la primera ronda del tratamiento, entran en remisión el 70 a 80% en el caso de aquellos más jóvenes de 60 años; entre el 35 al 40% de estos pacientes estarán completamente curados. Döhner et al., 2010; Döhner, Weisdorf & Bloomfield, 2015).

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    • No hace distinción entre distintos tipos de linfomas, algunos son de alta probabilidad de cura con quimio (e.g. el linfoma Burkitt).

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  • Tampoco el estudio mira la evidencia de cómo ciertas dosis de la quimio han ayudado alargar el lapso de vida del paciente y le añade un grado de calidad de vida.

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  • La quimioterapia también es costoefectiva, ya que representa un ahorro  cuando se le compara con la inversión en medicamentos en etapas avanzadas.

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  • El estudio también altera resultados de otros. Por ejemplo, en el caso del cáncer de la cabeza y del cuello, el estudio cita mal a un metaanálisis cuando dice que la contribución al beneficio que hacía la quimioterapia en conjunto con la radioterapia era 4%, cuando en realidad era 8%.

Conclusión: Por estas y otras muchas razones, los oncólogos no le dan crédito a la aseveración de que la tasa de supervivencia de los tratados con quimio es de 2 a 3%.

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3. El 75% de los médicos rechazaría la quimioterapia

Doctora con su tableta

Doctora con su tableta – Foto cortesía de George Holdan.

Otra afirmación que procede de la “dimensión desconocida” es el dato falso de que el 75% de los médicos oncólogos rechazaría la quimioterapia.  Este factor proviene de una encuesta que se hizo en 1985, para la revista Oncology. En aquel momento, lo que se preguntaba, en el caso del cáncer del pulmón, era en relación con un producto de quimioterapia particular, cisplatin. Nótese que esta encuesta no trataba en general del tema de la quimio, ni se refería a la totalidad de los tratamientos. En aquel momento, el cisplatin era una droga nueva en el mercado y muchos oncólogos tenían dudas de su efectividad para el cáncer pulmonar.

Sin embargo, los que dan ese dato se les olvida que esa misma revista hizo otro sondeo en 1997, que ha sido publicado y está disponible al público. ¿Resultado? El 64.5% de los oncólogos y hematólogos, además del 67% de las enfermeras, dijeron que sí se tratarían con la quimioterapia (Smith, Desch, & Somerfield, 1998).

Admitidamente, esta es una muestra limitada de oncólogos, médicos en general y enfermeros. Hubo otro sondeo al respecto, distinto al que discutimos hace poco y, para sorpresa de muchos la respuesta es variada de cada tipo de cáncer. Por ejemplo, para la etapa IV de Hodgkin, el 98% de los oncólogos estaba dispuesto a tratarse con quimioterapia. En el caso de las etapas III y IV del linfoma histiocítico difuso, el 94%, el mismo resultado que el linfoma limfocítico agudo y el mieloma múltiple. Ese no fue el caso de cáncer de colon resecable, 8% (Lind et al., 1991, p. 392).

Conclusión: No hay un solo tipo de cáncer, como no hay un remedio de quimioterapia, como no todas las víctimas tienen el mismo estado de salud. La opinión de los oncólogos de si se someterían a la quimio varía por caso, pero es falsa la convicción de que la mayoría (el 75%) de los médicos se opondrían a este tratamiento en general.

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La quimio sí funciona

Si el caso de Gabo, el hijo del Sen. Dalmau, o el caso del Rev. Michael Dowd no son suficientes, la evidencia muestra que hay vida después de la quimio. En el Reino Unido, sobrevive el 50% por 10 años o más, una mejora de 1970 en el que el porcentaje de supervivencia era de 24%. La quimioterapia y las mejoras de su administración, ciertamente tuvieron mucho que ver con eso. En Estados Unidos ha habido un decrecimiento sustancial de incidencias de cáncer, al igual que una disminución de un 25% de muertes de pacientes con la condición.

Las tendencias de incidencias y mortandad por cáncer por sexo.

Las tendencias de incidencias y mortandad por cáncer por sexo (Siegel, Miller, & Jemal, 2017, p. 12).

Lo mismo se está viendo en Canadá.

La quimioterapia envenena el cuerpo, como muchos opositores dicen constantemente, pero recordemos que todo depende de la dosis y de la estrategia escogida por el médico para lidiar con el caso de cáncer que corresponda. Para todos los efectos, dependiendo del caso, de la edad del paciente y de la terapia a tomar, se tiene una mayor o menor probabilidad de sobrevivir al cáncer.

Ciertamente, se tiene mucha mayor probabilidad de vencer cuando se lucha, que cuando no se hace nada. Sin embargo, cada vez que le decimos a nuestros seres queridos que padecen este mal, que no tomen la quimio porque solo funciona un 2.5%, con toda probabilidad, estamos efectivamente condenándole a muerte.

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Muchas gracias.

Referencias

Döhner, H., Estey, E., Amadori, S.,  Appelbaum, F. R., Büchner, T, Burnett, … Bloomfield, C. D. (2010).  Blood, 115, 453-474. doi: 10.1182/blood-2009-07-235358.

Döhner, H., Weisdorf, D. J., & Bloomfield, C. D. (17 de septiembre de 2015). Acute myeloid leukemia. The New England Journal of Medicine373, 1136-1152. doi: 10.1056/NEJMra1406184.

Gorski, D. (17 de julio de 2017). Does chemotherapy cause cancer to spread? Science-Based Medicinehttps://sciencebasedmedicine.org/does-chemotherapy-cause-cancer-to-spread/.

Jones, H. B. (1956). Demographic consideration of the cancer problem. Transactions of the New York Academy of Sciences18(4), 298-333. doi: 10.1111/j.2164-0947.1956.tb00453.x.

Karagiannis, G. S., Pastoriza, J. M., Wang, Y., Harney, A. S., Entenberg, D., Pignatelli, J. … Oktay, M. H. (5 de julio de 2017). Neoadjuvant chemotherapy induces breast cancer metastasis through a TMEM-mediated mechanism. Science Translational Medicine, 9(397), eaan0026. doi: 10.1126/scitranslmed.aan0026.

Lind, S. E., DelVecchio Good, M.-J., Minkovitz, C. S, & Good., B. J. (agosto de 1991). Oncologists vary in their willingness to undertake anti-cancer therapies. British Journal of Cancer, 64, 391-395.

Mieog, J. S. D., Hage, J. A. van der,  Velde, C. J. H. van de. (octubre de 2007). Neoadjuvant chemotherapy for operable breast cancer. British Journal of Surgery, 94(10), 1189-1200. doi: 10.1002/bjs.5894.

Mileshkin, L., Rischin, D., Prince, H. M., & Zalcberg, J. (junio 2005). The contribution of cytotoxic chemotherapy to the management of cancer. Cancer Oncology, 17(4), 294. doi: 10.1016/j.clon.2005.02.012.

Miller, K. D., Siegel, R. L., Lin, C. C., Mariotto, A. B., Kramer, J. L., Rowland, J. H., Stein, K. D. … Jemal, A. (julio/agosto 2016). Cancer treatment and survivorship statistics, 2016. CA. Cancer Journal for Clinicians, 66(4), 271-289. doi: 10.3322/caac.21349.

Morgan, G., Ward, R., & Barton, M.  (diciembre de 2004). The contribution of cytotoxic chemotherapy to 5-year survival in adult malignancies. Clinical Oncology, 16(8), 549–560. doi: 10.1016/j.clon.2004.06.007.

Siegel, R. L., Miller, K. D., & Jemal, A. (enero/febrero 2017). Cancer statistics, 2017. CA. Cancer Journal for Clinicians, 67(1), 7–30. doi: 10.3322/caac.21387.

Smith, T. J., Desch, C. E., & Somerfield, M. R. (1 de marzo de 1998). Would oncologists want chemotherapy if they had non-small-cell lung cancer? Oncology, 12(3). http://www.cancernetwork.com/lung-cancer/would-oncologists-want-chemotherapy-if-they-had-non-small-cell-lung-cancer.

Sun, Y., Campisi, J., Higano, C., Beer, T. M., Porter, P., Coleman, I. … Nelson, P. S. (5 de agosto de 2012). Treatment-induced damage to the tumor microenvironment promotes prostate cancer therapy resistance through WNT16B. Nature Medicine, 18, 1359–1368. doi: 10.1038/nm.2890.

Sun, Y., Zhu, D., Chen, F., Qian, M., Wei, H., Chen, W., & Xu, J. (18 de agosto de 2016). SFRP2 augments WNT16B signaling to promote therapeutic resistance in the damaged tumor microenvironment. Oncogene, 35, 4321–4334. doi: 10.1038/onc.2015.494.

 

Por qué Deepak Chopra no me inspira como naturalista religioso

Deepak Chopra

Fotografía de Deepak Chopra (2013). Foto cortesía de Lifescript (CC-BY 2.0).

De una u otra forma, algunas personas, al enterarse de mis inclinaciones religiosas, filosóficas o escépticas, me  traen el tema: ¿Qué pienso en general de Deepak Chopra? Muchos quieren preguntarme debido a mi dedicación a las ciencias y al escepticismo. Otros me preguntan desde la perspectiva filosófica que sostengo. Sin embargo, una muy buena parte de la gente se entera que soy naturalista religioso y me recomiendan las obras de Chopra.

Los que ya conozcan mi cosmovisión o no les interese leer al respecto, pueden saltar la primera sección de este artículo. Lo incluyo para que entiendan mejor mis planteamientos, especialmente los religiosos. Sin embargo, el resto se centrará en el tema de quién es Chopra, su rol dentro de la llamada “medicina alternativa” y por qué no confío en su juicio.

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Breve exposición de mi cosmovisión

Como naturalista y filósofo, soy fisicalista no reduccionista en cuanto al ámbito físico: es decir, que la Realidad Última de las cosas, como un todo, es el sustrato físico del universo (materia y energía) y de lo que de este emerge (pensamiento, sociedad, informática, etc.); sin embargo, los problemas de una esfera emergente no son necesariamente reducibles a la de sus componentes subyacentes. Como filósofo también soy platonista o realista en cuanto a las verdades de razón (lógica, matemática, significados, valores, etc.)

Fuera de estos, no hay más nada. En cuanto al universo, a la Realidad Última de lo que existe, como religioso quiero mantener una devoción significativa con ella como lugar de donde emerjo, vivo, me muevo, existo y donde regreso para su futuro curso creativo. ¡De Gaia emergí y a Gaia regresaré! ¡De la muerte de las estrellas surgí y a la creatividad cósmica regresaré! Aunque siempre imperfecto y con notables defectos personales, en la medida de lo posible, intentaré ser un motivo para que otros encuentren significado en sus vidas en relación con el universo. No tengo buenas razones para pensar que haya algún ámbito sobrenatural en el que exista un ente todopoderoso o unos entes espirituales existentes aparte del mundo físico.

Sin embargo, ser devoto a la Realidad significa en parte dos cosas:  prestarle la atención debida a las ciencias y disciplinar la mente al escepticismo saludable. Ambos invitan a mirar toda idea (incluyendo la que uno sostiene) examinarla y ponerla a prueba; adoptar aquellas ideas que sobrevivan este proceso y descartar las que no. Con base en ellas, entonces, se puede opinar sensatamente, con bases mucho más firmes.

Fundamentados con estos hallazgos, hemos podido reconstruir la Gran Historia del universo y se han dado grandes adelantos tecnológicos, alimentarios, médicos y de otra índole. Gracias a ello, ha habido enorme progreso social y se ha reducido sustancialmente la pobreza en el mundo. Mientras que otras religiones hablan de un paraíso perdido, un futuro espantoso antes de la llegada del Reino de los Cielos, la Gran Historia nos revela que partimos de un pasado violento y que se ha ido reduciendo en promedio hasta alcanzar cada vez más los ideales de un mundo global en paz, el ideal Reino de Dios prometido por los apocalipticistas del pasado y el presente, pero que nunca consiguen.

Aunque esto no indica que esa mejora social va a permanecer así para siempre, se reconoce la necesidad de respaldar valores éticos tales como los que uno puede encontrar en el humanismo y, en el mundo religioso, en el unitarismo universalista. Promover estos valores en la secularidad y en la religión, sin lugar a dudas aporta a crear un mundo mejor.

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Visión filosófica, científica y religiosa sobre Deepak Chopra

Quién es Chopra y su rol en la “medicina alternativa”

Al lector que haya seguido mi blog, no le sorprenderá que todo lo expuesto aquí es inherentemente incompatible con la cosmovisión de Chopra. Sencillamente, las dos visiones chocan de frente. A pesar de que parece que su perspectiva está fundamentada en las ciencias, en particular la física cuántica, ese no es el caso.

Según este portal cibernético que anuncia un curso de Chopra, nos lo describe en los siguientes términos:

Deepak Chopra es el autor de más de cincuenta libros traducidos a más de treinta y cinco idiomas, incluidos numerosos bestsellers del New York Times en las categorías de ficción y no ficción. El Dr. Chopra es miembro del Colegio Norteamericano de Medicos y de la Asociación Norteamericana de Endocrinólogos Clínicos, es Profesor Adjunto de Administración en Kellogg School e investigador principal de la organización Gallup. La revista Time proclama a Deepak Chopra como uno de los 100 mejores heroes e íconos del siglo y lo califica de “poeta-profeta de la medicina alternativa.”

Deepak Chopra

Deepak Chopra (2006). Imagen cortesía de Yahoo! (CC-BY-SA 2.0).

Sí, es cierto, él ostenta el título de médico (M.D.) y pertenece a estas organizaciones. Se graduó de la Escuela de St. Columbia en Nueva Delhi y del All India Institute of Medical Sciences, en Nueva Delhi en 1969. Además, enseñó medicina la Universidad e Tufts, la Universidad de Boston y la Universidad de Harvard, además de haber sido parte del gabinete del New England Memoria Hospital (NEMH) en Stoneham y estableció una oficina de práctica de endocrinología en Boston.

Sin embargo, fue en 1981 que él se familiarizó con la medicina ayurveda, considerada en Occidente como “medicina alternativa”, con la que inició su práctica de la meditación trascendental. para abandonar su vicio de fumar y  reducir su adicción al café. Hoy día acostumbra meditar dos horas al día y su efectividad para él fue tan contundente, que entendió que debía abandonar el mundo de la medicina convencional, por sentirse como un “drug pusher“. A partir de allí, ha sido promotor de lo que ha llamado “sanación cuántica”, inspirada en los hallazgos de la física cuántica.

Hablar de “medicina alternativa” es de entrada cuestionable desde un punto de vista escéptico. O es medicina o no lo es, no hay “alternativa”. Como ya hemos indicado en otro lugar, la medicina ha evolucionado gracias a la incorporación de la dinámica científica. La medicina convencional ha sido, en ese sentido, mucho más efectiva que en antaño y ha sido uno de los factores significativos del aumento de la longevidad de vida y el decenso dramático de la mortandad infantil a nivel mundial.

Eso no significa que la medicina convencional sea perfecta. A veces intervienen errores de diagnóstico o de la solución médica propuesta, a veces por puro error humano o por otras fuerzas sociales: convicciones religiosas, criterio costoefectivo indebido del interés de lucro de los hospitales privados o de las aseguradoras, sobremedicación por incentivos de las farmacéuticas, el lucro personal, entre otros. De muchos de estos, tenemos que dedicarle unas entradas al respecto. Por ahora, lo que debemos señalar es que con todos los logros de la medicina convencional, siempre debemos tener una dosis de escepticismo a ciertas medidas que pueden responder a intereses del complejo industrial médico.

Eso no quiere decir que abandonemos un negocio para abonar a otro negocio con fin de lucro. No significa que la respuesta adecuada a esto es la llamada “medicina alternativa”, que en general, en estudios que se han hecho de sus distintas propuestas, sucede que no hace mejor que el efecto placebo.  De hecho, en el mundo de las terapias alternativas, hay dos tendencias: la de hacer el tratamiento alternativo mientras se continúa con el convencional, y la de renunciar a lo convencional para abrazar lo alternativo.

En el primer caso, la postura es relativamente inofensiva, pero no completamente. Por ejemplo, tómese el caso de prescripción “alternativa” de consumo de antioxidantes y de vitaminas para el tratamiento del cáncer mientras que se toman los remedios convencionales. El razonamiento es que los llamados “radicales libres” tienen el efecto de producir el cáncer y los antioxidantes los previenen; por tanto, alivian el problema. Sin embargo, no hay evidencia alguna de que ingerir suplementos con antioxidantes ayuden a prevenir o remediar el cáncer. Es más, hay estudios que señalan que ingerirlos agrava el problema, porque el sistema inmune necesita ciertos antioxidantes para lidiar con ciertas formas de cáncer. O sea, que si alguien está bajo tratamiento convencional para lidiar con su cáncer, podría neutralizar la efectividad de su terapia si consume antioxidantes en forma de suplementos.  No solo eso, sino que los consumidores de suplementos de antioxidantes tienen una probabilidad más alta de mortandad. Consumidores frecuentes de suplementos de vitaminas, especialmente en exceso a las dosis obtenidas por nutrición, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer que los no consumidores.

Si esto es así, entre los remedios que interfieren en la efectividad de tratamientos convencionales y los que renuncian a las terapias convencionales, no debe ser sorpresa que se ha encontrado en ensayos controlados por caso que la tasa de mortandad entre los que practican la medicina alternativa suele ser más alta entre pacientes de cáncer.

Como hemos presentado en otra entrada, la meditación trascendental, el “mindfulness” y actividades afines han mostrado ser muy limitadas en su efectividad para cambiar la mentalidad o la conducta de los practicantes. Tampoco han mostrado ser más efectivas en cuanto a la mejora de salud, que es precisamente el alegato de la sanación cuántica que promueve Chopra. Desgraciadamente, los estudios que fundamentan su posición son extremadamente pobres, véase este artículo de David Gorski en torno a varios de ellos, que incluye uno auspiciado por Chopra, publicado en una revista a veces considerada predadora o, en el mejor de los casos, de muy malo arbitraje por pares.

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La efectividad de la sanación cuántica

Imagen de Misra Rajesh

Imagen creado por Misra Rajesh.

Como filósofo (especialmente analítico), no hay una definición concisa ni precisa de lo que es la sanación cuántica promovida por Chopra. Esto se debe a que el término “cuántico” se utiliza de manera equívoca. A veces se usa como una analogía con la física cuántica, en otras ocasiones, para apelar a la física cuántica per se como explicación de la conciencia y varios fenómenos físicos. Una cosa es una analogía con una rama de la ciencia y otra incorporarla en esa rama. No se sabe cuándo se utiliza el término “cuántico” metafóricamente o no. Todo luce como un puro juego lingüístico vago y abstracto en el que no subyace nada sustancial. Lo mismo puede decirse de sus usos de los términos “discontinuidad”, “conciencia”, “estado de conciencia”, “ciencia”, “subjetividad”, “sanación”, “metabolismo”, “creatividad”, entre otros; se convierten en palabras vacuas que suenan bien, pero no tienen contenido alguno.

Véase este intercambio con Richard Dawkins.

En este caso, se puede ver con mucha claridad los recursos retóricos para intentar validar su perspectiva y su racionalización del abandono de los métodos para garantizar la mejor calidad de los estudios y experimentos científicos. Entre sus recursos retóricos es el de cambio abrupto (e intencional) del tema, hiperbolizar los problemas de la medicina convencional y crear un muñeco de trapo de las ciencias naturales en general. Aparentemente, su práctica de la meditación trascendental no le ha ayudado a desarrollar mejores destrezas de pensamiento lógico.

La pregunta que debemos hacernos es si su sanación cuántica ha dado resultado. En este caso, voy utilizar como referente un caso particular: el de Chopra. Uno de los libros que he visto desde hace tiempo, se titula Ageless Body, Timeless Mind. The Quantum Alternative to Growing Old (Cuerpo sin edad, mente sin tiempo. La alternativa cuántica a envejecer), publicado en 1993. Ahí propone que metabolizamos el tiempo como metabolizamos los alimentos, vivir en el momento presente reduce considerablemente el metabolismo del tiempo (se mueve más despacio el “reloj biológico” de la persona). De esa manera, se conserva lo mejor posible, la juventud. Publishers Weekly describe el libro en los siguientes términos.

The message of his new book? “We are not victims of aging, sickness, and death. These are part of the scenery, not of the seer, who is immune to any form of change. This seer is the spirit, the expression of eternal being.” The basis for his belief, Chopra argues, is quantum physics and the work of such scientists as Heisenberg, Bohr and Einstein, with whose help Chopra proposes to tell us how to stave off the inevitable changes brought on by mortality and the passing of years. He advises us on how to “defeat entropy,” to “believe” enough to offer palpable resistance to processes of physical alteration, and to “reinterpret your body” such that renewal will come of it. He himself believes in “a land where no one is old,” and where “we create our bodies as we create the experience of our world.” He is also a proponent of “the science of longevity,” and cites research by doctors (sometimes nameless) to back himself up when expounding upon it. But alert readers will finish the book with unsettling questions, the result of a book that is rife with inspirational conviction but at times thin on substance. 150,000 first printing; major ad/promo; author tour; BOMC and QPB selection.

¿Derrortar la entropía? ¿Inmunes a cualquier cambio?  En el caso de Chopra, debemos preguntarnos:  ¿Ha derrotado él la entropía y se ha hecho inmune a cualquier cambio? Veamos.

Libros de Deepak Chopra

Las portadas de distintas ediciones de sus dos libros: Ageless Body, Timeless Mind y Grow Younger, Live Longer.

No sé ustedes, pero al ver cómo ha evolucionado él en estas portadas, me parece que su propuesta no ha funcionado muy bien.

En cuanto a su apreciación de la mecánica cuántica, los físicos en general no se suscriben a su intepretación de los hallazgos científicos. Ejemplo de ello, fue lo que le dijo un físico teorético, Leonard Mlodinow a Chopra cuando estaba en un panel donde debatió con Sam Harris y Michael Shermer.

¿Dónde está el problema de este uso de la física cuántica?  El portal que enlacé al principio de la discusión sobre Chopra nos hace un excelente resumen:

En este curso que transforma la vida, Deepak Chopra revela “el milagro olvidado” -la capacidad infinita del cuerpo para cambiar y renovarse. “Usted no puede aprovechar este milagro”, dice Chopra, “a no ser que este dispuesto a reinventar su cuerpo completamente, transformándolo de un objeto material a un proceso dinámico y fluido. El cuerpo físico es una ficción. Cada celula está compuesta por dos ingredientes invisibles: la conciencia y la energía. … Chopra nos muestra cómo comprometernos con una conciencia más profunda, concentrarnos en las relaciones en vez del consumo, abrazar cada día como si fuera un mundo nuevo y trascender los obstáculos que afligen a nuestro cuerpo y mente.

En primer lugar, la supuesta vinculación entre la física cuántica y la consciencia, como la entiende el “misticismo cuántico” (del que hablaremos eventualmente en otro artículo) pone en relevancia la intervención del observador en los procesos cuánticos. Aquí entra a colación la noción de superposición: un cuanto puede estar en varios posibles estados cuánticos simultáneamente. Este usualmente colapsa en uno de esos estados en el momento en que “un observador” lo mide de alguna manera. A esto se le llama el colapso de la función de onda. Ningún físico actual entiende por qué esto ocurre, sino que aceptan que sucede. La participación del “observador” en el proceso, ha llevado a mucha gente a pensar que si el universo existe es porque es un colapso particular de una superposición de “infinitas posibilidades”, debido a alguna consciencia que la está “observando”.

Solo que hay un problema con este modelo. El “observador” no necesariamente tiene que ser consciente. Hoy día se sabe que con computadoras, que no tienen consciencia, se puede medir la actividad cuántica y, aun así, ocurre el colapso de la función de onda. La definición que provee Chopra (en su discusión con Mlodinow) de que la consciencia es una superposición de infinitas posibilidades, no tiene sentido alguno ni en la física ni en la sicología.

Tampoco Chopra entiende lo que es materia. Básicamente, presenta la materia como ilusoria. Recordemos, las ecuación de Einstein:

E=mc²

Si esta ecuación es correcta, entonces la materia y la energía son ambas reales. El hecho de que la luna sea materia no niega su energía contenida y dinámica en ella (aunque no sea una “sopa cuántica”, como lo entiende él de manera muy vaga). Además, la energía es transformable en materia, que sería (metafóricamente hablando) energía “condensada”. Renunciar a la materia para abrazar la energía no tiene sentido en física. Además, abrazar lo energético a expensas de lo “físico” tampoco tiene sentido, ya que toda energía es física. Si no entiende algo tan básico como esto, ¿por qué será una gran autoridad para llevarnos a entender nuestro cuerpo?

El “convertir” a un cuerpo en algo dinámico y creativo no tiene sentido ni físico ni biológico. Como hemos argumentado en nuestro artículo sobre la Gran Historia, nuestro cuerpo es un proceso material y energético constante, siempre lo ha sido y siempre lo será. Las enfermedades también son un proceso material y energético, como lo es la muerte. Todos estos procesos destructivos también son creativos … son parte de la vida. La entropía es parte de la vida y de todos esos procesos.  Sin la entropía, no habría muerte, enfermedad, ni envejecimiento, pero tampoco vida, salud y crecimiento. Ninguna meditación trascendental cambiará eso. La aserción de que las células del cuerpo “están compuestas de conciencia y energía”, es parte de una verborrea que ni tan siquiera él sabe qué significa. Si el cuerpo físico es ilusorio, también lo es la energía en él contenida.

Sí estamos de acuerdo con Chopra en que no debemos sucumbir a tener una vida de puro consumo desenfrenado. Sin embargo, debemos afanarnos en no brindarle al público alternativas que no sean correctas o, peor, que puedan ser peligrosas para alguna gente en unos momentos dados. Esa no es una alternativa válida.

Si ustedes pueden ver con sus ojos, que Chopra … por lo viejo que se ha vuelto … no ha podido derrotar la entropía, ¿qué les hace pensar que en cualquiera de sus talleres usted lo va a conseguir?

¡Piensen!

Imagen en dominio público creada por Christopher S. Baird.


Gotitas del saber

Gotas del saber

¿Cómo sé que la palabra “energía” se utiliza apropiadamente?

Respuesta:

Cuando la física habla de “energía“, la define como la capacidad de hacer trabajo. El trabajo se define, a su vez, como el producto de la fuerza y el desplazamiento.

W= × d

W-trabajo, F-fuerza, d-desplazamiento

Si con mis músculos, aplico fuerza a un libro y lo muevo a una distancia y en una dirección en particular (desplazamiento), efectué trabajo y estoy utilizando energía muscular para eso. Si un imán atrae a otro, el primero efectuó trabajo porque con su fuerza magnética desplazó al segundo hacia sí, esto fue posible por la energía electromagnética. Si Hulk quiere desplazar una pared, tiene que aplicar energía (capacidad de trabajo) hasta que finalmente lo logra (el trabajo como tal). Si yo aplico fuerza a la pared, pero no la desplazo, no hubo trabajo, pero sí invertí energía (mi capacidad). Igual, la fuerza mecánica de un automóvil hace que este se desplace, gracias a la energía termal liberada por la combustión de la gasolina.

Cuando les hablen a ustedes de la “energía” en cualquier contexto, sustitúyanlo con “capacidad de hacer trabajo”. ¿Tiene sentido su uso o no?  Además, pregúntense, ¿a cuál energía cósmica se refiere: gravitacional, magnética, química, nuclear, mecánica, termal, eléctrica, etc.? Si lo que se dice es incompatible con la capacidad de hacer trabajo y no especifica a qué tipo de energía se refiere, es altamente probable que lo que se esté diciendo sea algo totalmente ajeno a las ciencias, pero que no entiende o abusa (dependiendo del caso) de la terminología científica.

 

Para su entretenimiento

Chopra Inked Bar

El abuso del lenguaje de Chopra es tan notable, que se ha creado un portal específicamente para que, a partir de lo que dice Chopra en Twitter, se autogeneren frases que son virtualmente indistinguibles de lo que diría él en la realidad:

“The secret of the universe belongs to a jumble of opportunities.”

“Intuition unfolds into subjective genes”

“The key to joy opens precious positivity”

“Imagination depends on quantum external reality”

… etcétera.  Para acceder a él, denle a este enlace.

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Muchas gracias.

El reciente estudio en torno a la Síndone de Turín

 

Síndone de Turín

El Lienzo de Turín. Fotografía de 1931.

En estos días, se ha desatado, de nuevo, una nueva controversia en torno al Lienzo de Turín, con la publicación de un estudio forense en cuanto a la imagen y otros elementos que allí se encuentran. He aquí la ficha del estudio:

Borrini, M. & Garlaschelli, L. (10 de julio de 2018). A BPA approach to the Shroud of Turin. Journal of Forensic Science. doi: 10.1111/1556-4029.13867.

El propósito de este estudio es hacer un análisis forense del objeto en cuestión.  Estos involucran técnicas de análisis de patrones de sangre (en inglés, Bloodstains
Pattern Analysis (BPA)). Las pruebas buscaban correlacionar el derramamiento de sangre en uno de los brazos del Hombre del Lienzo y la herida del costado. He aquí las pruebas que se llevaron a cabo:

  1. La estimulación del sangramiento sobre un superficie de madera, como la de un patibulum, para investigar la forma de la herida del clavo que atravesó de la mano y los dos corrimientos de la sangre vistos en una de las manos de la imagen.
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  2. Ver el patrón del transcurso de la sangre de la parte de atrás de la mano al antebrazo.
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  3. La exploración del corrimiento de la sangre posmórtem en posición supina.
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  4. El patrón de la sangre detrás de la mano.
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  5. La sangre de la llamada “herida de la lanza” al lado derecho del Hombre del Lienzo.
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  6. Las manchas de sangre en la espalda del “Hombre del Lienzo” que se piensan que provienen de la herida del costado.

En unas ocasiones se utilizó sangre humana real, en otras se utilizó sangre sintética que, para propósitos del experimento, era equivalente a la real.

Imagen de las manos cruzadas en el Lienzo de Turín

Imagen de las manos cruzadas en el Lienzo de Turín

Los hallazgos hechos demuestran que el patrón de sangre de un crucificado real es muy distinto al que se encuentra en el Lienzo de Turín. Se simuló (mediante un tubo insertado en la muñeca de un voluntario) el derramamiento de sangre desde la mano y se utilizó un maniquí para simular el de la lanza.

En el caso del corrimiento de la sangre desde la mano (izquierda), todos los experimentos mostraron que el ángulo del brazo debía estar entre los 80 y los 100⁰ para que corriera la sangre de la muñeca al codo en el antebrazo, que es lo que parece indicar el lienzo. Del antebrazo al cuerpo, el ángulo debió haber sido entre 110⁰ y 130⁰, pero debió haber caído en la parte radial del antebrazo, que es contrario a lo que muestra el Lienzo. Se intentó examinar la caída de la sangre desde distintos ángulos, de pie y acostado (en la posición del Hombre del Lienzo). En ninguno de los casos hubo coincidencia (ni tan siquiera cercana) a lo que encontramos en el Lienzo de Turín. Tampoco coincidían con los dos ángulos sugeridos por la mancha de sangre de la muñeca que encontramos en el Lienzo.

Ensayo del costado

Fotografía de la caída de la sangre del costado de acuerdo con el experimento en un maniquí en contraste con el del Hombre del Lienzo (Borrini & Garlaschelli, 2018, p. 5).

En cuanto al costado, la caída de la sangre del pecho en su ensayo en un maniquí fue drásticamente distinto a la sangre concentrada y unificada que encontramos en el Lienzo. Lo mismo se puede decir de la manera en que cayó la sangre del costado al área lumbar del Hombre del Lienzo. En cada uno de los ensayos, la sangre del pecho corrió hacia el lado a la región escapular y en múltiples corrientes. Además, hubo un mayor cúmulo de sangre en esa región que el que se ve en el Lienzo.

Todo esto llevó a los investigadores italianos a concluir que la evidencia es consistente con la convicción que se ha tenido desde hace años, que el Lienzo de Turín es una falsificación medieval.

Antes de este estudio, algunos miembros del equipo de 1978 del Proyecto de Investigación del Sudario de Turín (STURP) dijeron haber encontrado evidencia de que el Lienzo era un fraude y que alguna de la sangre examinada era falsa o vestigios de  posibles indicadores del uso de pintura de la época (McCrone, 1990). Sin embargo, no fue hasta 1988 que se pudo hacer una prueba de carbono-14. Se escogieron secciones del Lienzo para recoger muestras y enviarlas a tres laboratorios distintos para el examen: el de la Universidad de Arizona, el de la  Universidad de Oxford y la Institute für Mittelenergiephysik, en Suiza. Los tres resultados son compatibles con un origen medieval de 1260 a 1390 d.C., con 95% de certeza (Damon et al., 1989).

Muchos creyentes quisieron responder a estos resultados. Se ha querido presentar evidencia de la posible influencia de acumulación bacteriana en el Lienzo. El problema con esa explicación es que los tres laboratorios descontaminaron las muestras precisamente para que no hubiera bio-contaminantes (Grove 1990, p. 87). Otros argumentan que algunas telas de reparación del Lienzo se colaron en las muestras. Esto se ha demostrado, de nuevo, incorrecto. Ninguna de las muestras incluye porciones de tela que se usaron para la reparación debido al incendio (Schafersman, 2005). Finalmente, se apela al incendio mismo para preguntarse si este tuvo algún efecto de “rejuvenecer” la muestra del Lienzo, especialmente por su producción de monóxido de carbono. Esto ha sido considerado absurdo por parte de los expertos en el tema, ya que es improbable que la tela interactuara con el carbono en el aire de esa manera (Grove, 1989, p. 88).

En vez de ser un punto final, este debería ser un punto de inicio para explicar cómo se falsificaron muchos de los detalles que tiene el lienzo. Sin embargo, es fútil continuar el camino fallido de muchos creyentes, de entrar en actitudes confirmatorias, ignorando la acumulación de evidencia que claramente desmitifica la convicción de que el Lienzo es del siglo I.
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Referencias

Christen, J. A. (1994). Summarizing a set of radiocarbon determinations: A robust approach.  Journal of the Royal Statistical Society. Series C (Applied Statistics)43(3), 489-503. doi: 10.2307/2986273.

Damon, P. E., Donahue, D. J., Gore B. H., Hatheway, A. L., Jull, A. J. T., Linick, T. W., … Tite, M. S. (16 de febrero de 1989). Nature, 337, 611–615. doi: 10.1038/337611a0.

Gove, H. E. (1990). Dating the Turin Shroud – An assessment. Radiocarbon, 32(1), 87-92.

McCrone, Walter C. (1990). The Shroud of Turin: Blood or artist’s pigment? Accounts of Chemical Research, 23(3), 77-83.

Schafersman, S. D. (14 de marzo de 2005). A Skeptical Response to Studies on the Radiocarbon Sample from the Shroud of Turin by Raymond N. Rogers Thermochimica Acta 425:189-194, 2005.  http://llanoestacado.org/freeinquiry/skeptic/shroud/articles/rogers-ta-response.htm.

Taylor, R.E. & Bar-Yosef, O. (2014). Radiocarbon dating: An archaeological perspective. Left Coast Press, 2014.

Creyéndole a los memes – El cáncer prospera en un ambiente acídico, ingiere alcalino

Meme

Meme sobre el Dr. Otto Warburg.

¡Ay, Dios mío! ¡Si este blog recibiera un vellón por cada persona que circula este meme en las redes sociales o alguno parecido, el mantenedor de este portal se volvería millonario! Aunque no soy tan optimista para eso, procedamos a ver de qué se trata esta moda que se niega a morir.

De acuerdo con el meme en cuestión, un premiado del Nóbel en 1931 afirmaba que ninguna enfermedad incluyendo el cáncer, puede existir en un ambiente alcalino.  Se afirma también que el Nóbel fue por un descubrimiento en torno al cáncer. ¿Es esto cierto?

Primero, una pequeña consulta con el portal de los Premios Nóbel nos puede indicar si esto es correcto. En la página del Dr. Warburg se nos dice en su biografía:

His later researches at the Kaiser Wilhelm Institute have led to the discovery that the flavins and the nicotinamide were the active groups of the hydrogen-transferring enzymes. This, together with the iron-oxygenase discovered earlier, has given a complete account of the oxidations and reductions in the living world. For his discovery of the nature and mode of action of the respiratory enzyme, the Nobel Prize has been awarded to him in 1931. This discovery has opened up new ways in the fields of cellular metabolism and cellular respiration. He has shown, among other things, that cancerous cells can live and develop, even in the absence of oxygen.

¿Y qué hay de la alcalinidad y la acidez? No se nos dice una sola palabra. Todo lo que afirma es que comprendió mejor (que en el pasado) el metabolismo y la respiración celular y que descubrió que las células cancerosas pueden desarrollarse en la ausencia de oxígeno.  Por eso, y no más, es que ganó el Premio Nóbel. De hecho, él nunca dijo que la acidez fuera causante de células cancerosas. Lo demás es pura propaganda de los que venden productos alcalinos para vaciarle el contenido monetario del bolsillo de los consumidores.

Cuando uno visita a algunos portales que promueven esta narrativa, vemos que proveen unos consejos bastante curiosos. Por ejemplo, en el portal de David “Aguacate” Wolfe, se nos da una lista de “productos alcalinos” que podemos consumir para prevenir la acidez y, por ende, el cáncer:

Remedio casero [para prevenir el cáncer]:

1/3 cucharadas de baking soda

2 cucharadas de jugo de limón o vinagre de sidra de manzana

Mezcle todo y la mezcla comenzará a burbujear. Cuando termine, mézclelo con 8 onzas de agua. Beba la mezcla de una vez.

Lo que hace esta sugerencia tan curiosa es que el jugo de limón y el vinagre de sidra de manzana son ácidos. Además, que el baking soda es alcalino, por lo que el resultante será posiblemente neutro. En otras palabras, si la alcalinidad es la que cura el cáncer, este sería el peor remedio para eso.

Además, sabiendo que David “Aguacate” Wolfe ha propuesto que el agua levitaría si no tuviera sal, que la gravedad es una toxina y que la Tierra es plana, podemos llegar a la conclusión de que no es una fuente fiable.

¿Por qué se promovería que la dieta alcalina?  Porque una vez se crea una falsa necesidad, se crea una demanda efectiva de productos alcalinos, incluyendo el agua alcalina. Esta es un líquido que se vende a sobreprecio, a pesar de que nadie realmente lo necesita. Algunas organizaciones en favor de los consumidores han encontrado que en muchos casos, estas botellas de agua no tenían el nivel de alcalinidad que decían que contenían.

 

Sin embargo, la dieta alcalina no funciona por otra razón: porque el cuerpo se encarga de neutralizar todo lo que entre en el organismo, sea alcalino o acídico, para que tenga un pH entre 7.35 y 7.45.

Escala de pH.

Escala de pH. Modificado del original, creado por Chris 828 de Wikimedia Commons. (CC-BY-SA 2.5). Mientras más a la izquierda del 7 sea el grado de pH (número de iones positivos de hidrógeno), más acídico es. Mientras más a la derecha del 7 sea el grado de pH (iones negativos de OH), más alcalino es.

 

Representación del sistema digestivo

Representación del sistema digestivo

Si bebemos algo alcalino (pH 7.6-9), el proceso de neutralizarlo ocurre cuando llega al estómago, donde se encuentra con el ácido clorhídrico (en los jugos gástricos), que tiene un pH de 1.5 a 3.5. Así que cualquier “provecho” de la alcalinicidad de los alimentos o agua se desvanece en ese lugar. Cuando sale del estómago, dicha acidez en los jugos gástricos es neutralizada por el bicarbonato, una sustancia alcalina secretada por el páncreas en el duodeno (el conducto que va del estómago al intestino delgado). De esta manera, los intestinos absorben los nutrientes de los alimentos en un pH de 7.35 a 7.45.

En otras palabras, comprar agua alcalina no pasa de ser una pérdida de dinero para los consumidores. Si usted quiere tomar agua, es suficiente consumir la común y corriente. Sin embargo, cuando se compra “agua alcalina”, esencialmente uno está siendo cómplice del afán de lucro de ciertos estafadores.

 

El glifosato, Monsanto y el más reciente escándalo de la IARC – 1

OMS y Roundup

Logotipo de la Organización Mundial de la Salud. A la derecha, galones de Roundup (Cortesía de Mike Mozart en Flickr, CC-BY 2.0)

Declaración de conflictos de intereses: Este artículo no fue financiado por empresa alguna. A tono con lo que decimos en la sección del “Propósito del portal“, no hay conflictos de intereses asociados a este escrito.

mamyths

Campaña Marcha Contra Mitos. http://www.mamyths.org/

El uso del glifosato como yerbicida ha penetrado en todas las esferas de nuestra vida. Esto no se debe al amplio uso en la agricultura debido a la siembra de productos resistentes a glifosato (entre ellos, los cultivos Roundup Ready® de Monsanto), sino también en cuanto a su uso por parte de los gobiernos y personas privadas con el propósito de mantener espacios libres de malezas.

Sin embargo, para el año 2015, una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer al público que clasificaba al glifosato como 2A, es decir, como probable carcinógeno para los seres humanos.

La reacción de muchos sectores del público se dejó sentir, especialmente los ambientalistas, partidos verdes, “alternativos” y de izquierda en general. En Puerto Rico, nutricionistas como Vilma Calderón, candidatos a la gobernación como María de Lourdes Santiago, partidarios del Partido del Pueblo Trabajador, sectores del Partido Popular Democrático y algunos del Partido Nuevo Progresista se han expresado por esta y otras razones en contra del uso del glifosato por parte de los municipios y del gobierno para lidiar con las malas hierbas. Los argumentos en contra de esta prácitca van desde pésimos, ignorantes y torpes criterios toxicológicos (e.g. que el glifosato es altamente tóxico porque originalmente se utilizó para limpiar tuberías), hasta alegatos de que causa autismo, depresión, obesidad, diabetes, celiaquía… y todos los males del universo (algo que hemos refutado) y, ahora, “probable cancerígeno”.

Por otro lado, algunos de ellos y otros afines ideológicamente han lanzado ataques ad hominem a cualquier persona que apoye el uso del glifosato, como un “pagado por Monsanto”. En muchos casos, se le imputa inmerecidamente sin que brote de la frente de la persona ni una sola gota de sudor en investigar si realmente la persona vende sus servicios a la compañía.

Más recientemente, en el año pasado (2017), una organización antiOGM y que milita por etiquetar productos transgénicos llamada U.S. Right to Know (USRTK) publicó en su portal cientos de páginas de correspondencia electrónica y otra documentación conocida como los “Papeles de Monsanto” (Monsanto Papers) donde pretende demostrar que efectivamente Monsanto “sabía” que el glifosato podía ser genotóxico y que no había seguridad plena de que no lo fuera. Estos Papeles son producto de un caso que se ha llevado a un tribunal de California acusando a Monsanto de que su producto Roundup® produjo limfoma no-Hodgkin a cerca de 2,000 personas (cerca de 300 demandas consolidadas en una). Este juicio está ante el juez de distrito Vince Chhabria para determinar si realmente las autoridades reguladoras y la misma compañía han investigado, analizado y publicado la evidencia concerniente al glifosato y su presunta asociación con este tipo de cáncer.

En estos Papeles publicados, se puede ver que ejecutivos de Monsanto hablaban de pagarle a científicos independientes o escribirles artículos para que ellos pusieran su nombre en él, lo que se conoce en la jerga en inglés como “ghostwriting“.

Irónicamente, esa misma evidencia entre otros factores han hecho que se descubriera que los científicos de la IARC tenían intereses financieros (e ideológicos) que también pudieron haber influenciado su opinión, como veremos en el último artículo de esta serie.

Científicos de ambos lados se han embarrado en todo este proceso. El propósito de esta serie es descubrir (hasta donde nos es posible) lo que ha ocurrido en estos dos últimos años al respecto. En esta primera parte, vamos a hacer un recuento histórico de lo ocurrido. En la segunda parte, le echaremos un vistazo crítico a la monografía publicada por la IARC. La tercera parte consistirá en ver las posibles razones externas al escrito en torno a las conclusiones de la IARC y las consecuencias del escrito a nivel mundial. Toda esta crónica revela una batalla corporativa de ambos lados, que desean influenciar o distorsionar la evidencia científica a su favor.
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El consenso actual de la comunidad científica en cuanto al glifosato

Hay más de 2,700 estudios en torno al glifosato. Aquellos de cohorte debidamente controlados, las revisiones científicas y los metaanálisis de esta literatura coinciden en que no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico, (vean también este artículo de 1999, este del 2008este del 2012, este de 2015, este de 2016,  este del 2017 y el más reciente estudio de cohorte independiente publicado el año pasado), convicción que comparten prácticamente todas las agencias de seguridad alimentaria del mundo (no solo la Agencia de Protección Ambiental federal) que han llevado a cabo muchas de estas revisiones (e.g. la EFSA con su estudio, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania y Health Canada).

Para colmo del asunto, la OMS no está de acuerdo con su rama, la IARC. Según el informe conjunto del 2016 de la OMS y de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico.

Los activistas antitransgénicos apelan constantemente (como un mantra) al famoso experimento de G.-E. Séralini en que “demuestra” que la ingestión de glifosato y OGMs le produjo tumores a ratas Sprague-Dawley®. Los científicos en general no estuvieron impresionados. ¿Por qué? Aquí lo explico con más detalles.

La ciencia en este caso, es sólida, pero esto no significa que no hayan habido malas mañas de ambos lados en este combate.
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Trasfondo de la controversia

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

El glifosato ha sido objeto de disputas por mucho tiempo. Varias razones se han esgrimido, pero podemos simplificarlas a dos:

  • Su asociación con la empresa Monsanto, tanto la antigua como la nueva. Aunque no fue la compañía la que descubrió el glifosato, sí fue la dueña de su patente por muchos años, beneficiándose de su venta. No solo eso, cuando se fue convirtiendo en una agroindustria y descubrió las bacterias que descomponían el glifosato en el suelo, logró descubrir el material genético que hacía propicia esa característica y, vía transgénesis, pudo generar cultivos resistentes a glifosato; de ahí las semillas Roundup Ready®.
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  • Ciertos estudios preliminares con animales, incluyendo algunos hechos por Monsanto, parecían indicar que el glifosato era cancerígeno (1985). Cuando la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal se retractó de ello, muchos comenzaron a sospechar de la influencia de Monsanto en cuanto a esta decisión. Cuando la IARC publicó su monografía, proliferaron relatos de cómo Monsanto persuadió a dicha agencia a “suprimir” esta información importante. Esta narrativa fue impulsada por el grupo Food Democracy Now. Varias otras organizaciones antitransgénicas se basaron en ella (aquí está su informe).

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La revisión de la EPA de 1985

Nuestra saga no comienza en el año 2015, sino en 1985, cuando la EPA evaluó dos experimentos hechos con ratas Sprague Dawley® y ratones CD-1® y concluyó que había evidencia muy limitada de que el glifosato causaba cáncer. No podemos exponer aquí todos los detalles de los experimentos en cuestión, pero resumiremos los resultados y la interpretación de los científicos de la EPA  en cuanto al experimento que nos concierne. El estudio, que involucraba una muestra 198 ratones CD-1®, detectó un aumento significativo de cáncer especialmente intestinal y en otros órganos.

Sin embargo, contrario a lo que han hecho recientemente otros científicos, la EPA tuvo en cuenta que la dosis de glifosato dada a ellos era inadecuada para el estudio (4,500 mg/kg/día). Los tumores renales que se veían en las ratas podían provenir de otras toxinas no carcinógenas presentes en sus órganos y concluyó (contra la interpretación de Monsanto) que había evidencia muy limitada de que el glifosato aumentara ligeramente las incidencias de cáncer en ratas machos. Por ello, la EPA había clasificado al glifosato como Grupo C (es decir, posible cancerígeno).

Sin embargo, al año siguiente, tras consultar con varios expertos, la EPA determinó que no había asociación alguna entre el glifosato y las incidencias de cáncer en las ratas.  Tras experimentos adicionales (por ejemplo, véase el informe de 1990) y varias algunas revisiones (véase esta de 1991), la EPA concluyó que al glifosato había que clasificarlo en el Grupo E (es decir, no había evidencia clara de que fuera carcinógeno). Experimentos y revisiones subsiguientes han apoyado estas conclusiones (Williams et al. 2016, pp. 3-4). Esto incluyó tanto a la Comisión Europea como a agencias de salud canadienses y la OMS (EPA, 1993, 2013; European Commission, 2002; Health and Welfare Canada, 1991; Health Canada, 2015; WHO, 1994).

Ahora bien, se podría argumentar que la interacción de Monsanto con la EPA influyó en el proceso decisional de dicha agencia. El problema con este argumento es que ya para entonces, el hecho de que hubiera agencias internacionales de reputación que apuntaban en la misma dirección demostraba la mayor probabilidad de que la EPA había llegado a la conclusión correcta.

A pesar de ello, esto se ha interpretado por los activistas y grupos antiOGM como “evidencia” de cuan lejos pueden llegar los tentáculos de la empresa Monsanto.
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Informes y metaanálisis desde el 2000 y el 2016

En el año 2000, se publicó un informe (Williams et al., 2000) en torno a los efectos del glifosato sobre los seres humanos. Entre otras cosas, el estudio hace toda una revisión científica de la literatura y encuentró lo siguiente:

  • No hay preocupación alguna en cuanto a la toxicidad del glifosato para los seres humanos.
  • La absorción del glifosato por parte del sistema digestivo humano es ninguno y su totalidad es expulsada por el cuerpo humano.
  • Los mejores experimentos con animales han demostrado repetidas veces que el glifosato no se bioacumula.
  • El glifosato por sí solo o en combinación con los demás químicos del Roundup® no daban señal alguna de ser genotóxicos.
  • No hay evidencia alguna de su impacto en la reproducción y desarrollo de los seres humanos y animales cuando se consideran las dosis presentes en los alimentos.
  • Varios experimentos han mostrado que no es disruptor endocrino.
  • Roundup® no constituye amenaza alguna al ser humano.

Sin embargo, los grupos antiOGM cuestionaron este informe. Su objeción principal era la presencia y las actividades de uno de los autores, Gary M. Williams, del Departamento de Patología del  New York Medical College, Valhalla. Su nombre aparece en los Papeles de Monsanto, que son particularmente valiosos para ambos grupos (a favor y en contra de los OGMs) como veremos en otro artículo. Sin embargo, sí revela algo que es muy importante para los consumidores y es la intención de Monsanto en el 2015 de “escribir informes” para que científicos llamados “independientes” los publicaran a favor del glifosato.

De esta discusión, no hay lugar a dudas. Véase el intercambio de mensajes electrónicos en este documento, página 203, donde un ejecutivo de Monsanto decía lo siguiente:

An option would be to add Greim and Kier or Kirkland to have their names on the publication, but we would be keeping the cost down by us doing the writing and they would just sign their names so to speak. Recall this is how we handled Williams Kroes & Munro 2000. (Mi énfasis)

Esto también parece lanzar sombra en torno a la revisión científica del 2016 en la que él participó (Williams et al., 2016).

Aunque esto puede ser considerado por algunos “a smoking gun” de que Monsanto escribió un informe en el que Williams (y compañía) le pusieron la firma, se puede dudar este alegato. El colegio de medicina donde Williams labora afirma que llevó a cabo una indagación al respecto y no encontró evidencia de que Monsanto escribiera el informe del 2000. Por razones de privacidad, el colegio ha decidido no divulgar los detalles de la investigación.

Aunque tal medida es comprensible, esta falta de divulgación y el que Williams rehúse hablarle a la prensa, crea duda en la opinión pública sobre la integridad de dicha investigación. Esta preocupación del público no es irrazonable. Por otro lado, en lo que concierne a la revisión científica del 2016, Williams no fue el único que participó, también estuvo acompañado de otros científicos independientes y formó parte de uno de cuatro paneles de expertos que ponderaron en torno a los resultados de la IARC en relación con el glifosato, y muchos de ellos no están ligados a Monsanto financieramente. Es extremadamente dudoso que el artículo en cuestión sea casi una copia al carbón de algo escrito por la corporación.

Otro científico que fue mencionado en los Papeles (y que citamos) es David J. Kirkland, toxicólogo que participó en William et al., 2016 y quien niega rotundamente haber sido pagado o sometido algún estudio escrito por la compañía. Según él, no pondría en juego su prestigio llevando a cabo tal movida a favor de una corporación. No obstante sus negaciones, también quedó manchado ante la opinión pública.

Finalmente, está Dr. William Heydens y otros expertos de Monsanto, que dijeron haber participado en la redacción de Williams et al., 2000. Sin embargo, Heydens describió el proceso de la siguiente manera:

I made some minor editorial contributions to that 2000 paper that do not mount to the level of a substantial contribution or an intellectual contribution and, thus, I was only recognized in the acknowledgements and not as an author, and that was appropriate for the situation. …It was things like editing relatively minor things, editing for formatting, just for clarity, really just for overall readability to make it easier for people to read in a more organized fashion.

Esta caracterización es algo muy lejos de “ghostwriting“, pero con testimonios como ese, persisten las dudas. La compañía publicó un comunicado negando que sus empleados hayan escrito sustancialmente el documento.

Otro nombre que apareció, pero en relación con otro trabajo escrito, fue el de Ellen Chang:

Per our phone call with John the other day, the next two most important things that we need to do are the Meta-analysis publication and the Ag Health Study Follow-up publication, assuming we can get our hands on the data in a reasonable timeframe. I feel confident that we will have organizational support for doing these projects, so I think we need to start setting them up now.

For the meta-analysis, please contact Elizabeth, let her know we would like her/Ellen to do this, and get a cost estimate from her.

Efectivamente, Chang publicó el metaanálisis en el 2016. El problema con este señalamiento es que tanto Chang como su colega Elizabeth Detzell fueron honestas en la declaración de conflictos de intereses: el metaanálisis fue financiado por Monsanto, las dos han laborado contratadas como un servicio de consulta, y que la inclusión de las sugerencias de la corporación quedaba a discreción de ellas. En ningún momento alegaban que el estudio era independiente. Su reputación, pues, queda incólume y la aceptación del metaanálisis por parte de la comunidad científica puede ser testimonio de su imparcialidad. De hecho, el metaanálisis no se mantuvo oculto y se publicó en una revista académica arbitrada, libremente disponible y a la vista del público. Allí incluye la metodología utilizada, los criterios para filtrar los artículos bajo escrutinio, su discusión, etc. Su conclusión es plenamente consistente con revisiones científicas hechas por gobiernos y por científicos independientes de todo el mundo.

Es interesante que los objetores del glifosato no hayan combatido el contenido mismo de este escrito, sino más bien su financiación. Contrario a la malicia de cierta gente, no deberíamos empezar preguntándonos quién financió un estudio, sino buscando las fallas en un artículo. Por ejemplo, algunos científicos han publicado estudios en contra de una antropogénesis del cambio climático, se han mostrado las fallas notables de sus análisis y entonces se interrogó sobre quiénes los financiaron (la industria petrolera). La financiación no determina que un estudio “en principio” está mal, sino solo indica la posible motivación de la aparición de ciertas fallas claves para llegar a una conclusión equivocada.

Finalmente, tenemos que incluir otras aserciones de miembros dentro de la misma empresa. Este es el caso de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer. Ella es la persona de la empresa que se encarga de estudios de seguridad y toxicidad de sus productos. En los Papeles aparece ella diciendo las siguientes palabras:

… you cannot say that Roundup does not cause cancer-we have not done carcinogenicity studies with “Roundup”.

Logo de Monsanto

Logotipo actual de Monsanto

Parecería que no hay nada más qué decir en torno al tema y que Monsanto nunca hizo los estudios de genotoxicidad del glifosato. Esta aseveración se convirtió en el “Field Day” en la prensa estadounidense y de otros países. Sin embargo, los Papeles también incluyen una entrevista que se le hizo en torno a esta aserción. Ella señala allí que no estaba hablando del glifosato, este solo es un ingrediente del producto Roundup®, sino de una serie de sulfactantes que acompañan el controversial químico. Monsanto no había hecho los estudios pertinentes en torno a los sulfactantes, por lo que no podía decir a ciencia cierta que Roundup® no fuera de alguna manera carcinógeno. Sin embargo, nos dice que ella no creía que los sulfactantes lo fueran.

Por otro lado, en los mensajes electrónicos, ella reconoció que los sulfactantes no eran biodegradables (aunque el glifosato sí lo fuera) y que la recomendación de la Comisión Europea para su probición no se debía a problemas de seguridad, sino a asuntos políticos en Europa (véase páginas 85-94 de este documento). En este último caso, el alegato es plenamente plausible, ya que la Comisión Europea se ha visto varias veces confirmando la seguridad de los alimentos transgénicos, convicción que ha sido ignorada por el Parlamento Europeo y varios de los países miembros por razones puramente políticas (véase nuestra discusión al respecto aquí). La posibilidad es bien fuerte de que la Comisión haya recomendando su prohibición por razón de presiones políticas, no de evidencia científica.

Esta controversia con Monsanto tampoco no es el único. Tras la publicación de los Papeles y la posible intervención indebida de la compañía en el quehacer científico, esta acusación de “ghostwriting” tuvo peso a la hora de la decisión de un juez de Fresno de autorizarle al estado de etiquetar productos transgénicos tratados con glifosato. Eso se debe a que aparentemente vio que un regulador de la EPA fue convencido de la falta de toxicidad del químico debido al documento de Williams et al., 2000.

Toda esta saga todavía no ha terminado en California.
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La controversia continúa con acusaciones de plagio

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

Logotipo de El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) se vio “embarrado” también con el tema, especialmente gracias al artículo de Williams et al., 2000. Esto se debe a que es hoy día, la institución es sospechosa de haber plagiado de la solicitud a la EFSA por parte de Monsanto para el relicenciamiento de su producto RoundUp®, específicamente las secciones del informe del BfR:

  • B.6.4.8
  • B.6.5.3
  • B.6.6.12

Según un analista experto en plagio, Stefan Weber, parece que su informe rendido a la EFSA, para relicenciar el glifosato para su uso de Europa, plagió datos en cada una de estas secciones, ya que citó directamente del texto de Monsanto y el artículo en discusión sin hacer la debida atribución. Esto violenta la normativa misma de la agencia europea de regulación de alimentos. Según Weber, esto puede indicar que BfR podría estar ocultando el verdadero origen de los datos. He aquí su análisis.

Esto ha causado el revuelo esperado en un caso tan contencioso como este. El 22 de septiembre del año pasado (2017), la EFSA lanzó un comunicado reafirmando la calidad del informe rendido. Afirma que estos pasajes alegadamente plagiados son parte de un dossier que contiene una revisión y evaluación del producto hechos por la compañía, combinados con los artículos arbitrados pertinentes (entre ellos Williams et al., 2000). Según es uso y costumbre, el texto del dossier es el punto de partida de la revisión y evaluación hecha por los organismos reguladores tales como la EFSA y deben aparecer en el informe. De hecho, la EFSA señala que es en la revisión del organismo público evaluador incluye tachaduras, modificaciones y comentarios, evaluación que se lleva a cabo de manera independiente de la compañía solicitante.

Por otro lado, el BfR también negó la acusación de plagio, diciendo lo siguiente:

Both in Europe and worldwide, it is a standard and recognised practice in assessment procedures not only in the area of plant protection products for assessment authorities to also integrate relevant passages from submitted documents in their assessment reports following critical review. The subdocuments of the assessment report therefore also contain text passages of this kind from publicly available literature sources that were submitted by the applicants as part of the legally required literature research. This is also evident from the headings of the various chapters and sections.

En otras palabras, el BfR hizo lo que siempre se ha hecho en estos casos y es partir del dossier de la compañía y evaluarlo críticamente. Esto implica el rechazo de ciertas partes del dossier (cuando aparece con tachaduras) y la introducción de artículos adicionales en torno al tema en cuestión (tal como indica Weber). Este procedimiento que es entendido como estándar en la comunidad científica, no constituye plagio porque es un entendido en la comunidad científica en torno a la práctica.
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Reflexión

Todo este relato conlleva la discusión de un tema serio y es la interacción entre la industria con la academia y las ciencias. Bajo cualquier estándar, en muchos sentidos, hoy el proceso de discusión científica en todos los campos es más transparente que en cualquier momento en el pasado. Sin embargo, eso no implica que se hayan desterrado completamente las oscuridades de antaño.

Lo que esta experiencia nos demuestra es que, ante la opinión pública, parece que ocurrió una intervención indebida y antiética de parte de Monsanto en la discusión y debates científicos en torno al glifosato. La evidencia disponible lo sugiere muy fuertemente y dada la negativa de algunas de las personas implicadas a aclarar los asuntos, el público queda en la oscuridad de información en torno a lo acontecido. Una corporación no debe preparar documentos que se presenten como independientes, y aquel científico que diga que dicho documento es suyo, compromete muy seriamente su credibilidad. Eso no significa que no se consulte debidamente en ocasión de aclarar algunos puntos importantes, que es lo que alegan Monsanto y Kirkland.

Ahora bien, aun asumiendo lo peor, que hubo una intervención indebida hasta el punto de un “ghostwriting“, ¿quiere decir esto que los datos ofrecidos en estos estudios son malos? Nadie se ha detenido a pensar esta pregunta. ¿Es que Monsanto intentó “ocultar” la verdadera información en torno al glifosato como carcinógeno? La evidencia que muestra USRTK con sus Papeles es rotundamente negativa. La intervención indebida de la compañía, si ocurrió como alega USRTK, se debió a una preocupación por su marca comercial RoundUp® y sus productos transgénicos resistentes a glifosato. Sin embargo, en vez de “ocultar” información, lo que demuestran los Papeles es un esfuerzo de mayor exposición de los datos genuinos en torno al producto y que fueran aceptados por la comunidad científica. Véase las páginas 88-90 del PDF que hemos discutido y en el que USRTK no ha hecho el debido énfasis (mis comentarios entre corchetes[]):

I didn’t find anything on the Australian site either …however take this question S. It is not Roundup that is taken up it is glyphosate. It stops the synthesis of 3 amino acids (they are used to make proteins) and this “process” is also found in microbes and fungi. (p. 88)

[Esto es 100 % correcto, lo que hace el glifosato es detener la síntesis de tres aminoácidos en ciertas plantas: la fenilalanina, la tirosina y el triptófano.]

Thanks Neil. Honi has already have pointed out the flaws in the studies, but there can’t be any harm in doing so again. Studies on the safety of Roundup is a good approach, but I believe there are also some on glyphosate’s benefits for the environment (even if the surfactant is not biodegradable). It’s a shame the Scott’s guy is blaming us too!! (p. 89)

[Como ya indicamos, ellos indican que no hay estudios sobre los sulfactantes como posibles cancerígenos y resaltan que el glifosato es biodegradable y beneficioso al ambiente, aunque los sulfactantes no lo sean.]

The reporter has printed the correct information that “Glyphosate is biodegradable but the surfactant is not”. However, then she goes into a sensationalism mode quoting “studies” that suggest Roundup is not safe, which is probably derived from her interview of the Fremantle activist. I feel the response to FH needs to reiterate that her statement on biodegradability is correct, reiterate that Roundup is safe (and
provide references), and if there are flaws in any of the studies quoted, point out these flaws. (p. 89)

[En otras palabras, estos empleados de Monsanto no están diciendo que es cierto que el glifosato no es biodegradable y que RoundUp es carcinógeno. Lo que están diciendo es que el reportaje al que se refieren tenía información correcta, pero tenía mala información en cuanto unos estudios que cita dicho artículo. Una vez más, en ningún momento vemos que el personal de Monsanto está “ocultando” información.]

En otras palabras, los empleados de Monsanto creen en su producto. No quieren diseminar información incorrecta al público.

Entonces, ¿por qué tanta planificación de respuesta a un artículo de periódico? La respuesta es sencilla. Es una mezcla entre paranoia y relaciones públicas. No sería una exageración decir que Monsanto es la compañía más demonizada del mundo. No perdamos de perspectiva que, como toda corporación, su fin es maximizar sus ganancias al menor costo posible. Desde esta perspectiva, la compañía deseaba salvar su marcas comerciales RoundUp® y RoundUp Ready®, especialmente cuando este último es su mayor fuente de ingresos debido a la venta de transgénicos. Por ende, quiere atajar la publicación de los resultados científicos en torno a su producto RoundUp®, especialmente en relación con el glifosato, que es el ingrediente activo del yerbicida. Insistimos, los datos son genuinamente científicos y veraces, el medio para hacerlos públicos es la fuente de nuestras dudas.

Estrategias como esta y otros tipos de interacción entre el mundo comercial y el científico deben ser temas discutidos constantemente en el ámbito de la bioética y la ética empresarial. Aunque en este caso particular, el propósito de Monsanto de diseminar información correcta en torno al glifosato era buena, el medio escogido para ello no lo fue. Además, en el futuro, esta y otras corporaciones podrían decidir diseminar información incorrecta e inconveniente para sí.

Hay un aspecto que debe tenerse en cuenta también en cuanto a lo que concierne a Monsanto y al BfR. El mundo ha cambiado debido al desarrollo del ciberespacio, eso significa varias cosas:

  1. Ya no se puede continuar asumiendo que los textos científicos van a permanecer detrás de una muralla solo para la torre de marfil de los expertos. Hoy día, hay que suponer que el público va a leer los informes en cuestión. Eso significa que tanto los propulsores como detractores de la tecnología, sean conocedores de las ciencias o no —estos últimos grandes manipuladores de la opinión pública, como veremos más adelante—, van a acceder de una forma u otra a estos tipos de informes.
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  2. La comunidad científica, especialmente las editoriales de revistas académicas, deben discutir muy seriamente cómo publicar estudios haciendo las debidas advertencias al público y a la prensa.  Por ejemplo, si sale un comunicado de prensa sobre un estudio preliminar, resaltar el carácter preliminar de dichos estudios y no tomarlos como evidencia firme. En casos como las publicaciones del BfR, se debe orientar a los lectores en torno al proceso de evaluación de los dossier corporativos para que no ocurran malentendidos.
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  3. Aun con todo lo mencionado, siempre va a haber gente que por razones financieras o ideológicas falsee la opinión científica. En tales casos, es menester que hayan científicos disponibles para la prensa, que se dediquen una parte sustancial de su tiempo exclusivamente para mantenerse al día en torno a temas controversiales y hacerse disponibles para el público: prensa, conferencias, entre otros. También tienen que ir acompañados de un fondo que les provea defensa legal de algunos intereses, especialmente de los asociados a defender a los divulgadores científicos de ataques de organizaciones anticientíficas. Gente como Jeffrey Beall o David Gorski, o blogs como Science-Based Medicine y otros han tenido que enfrentarse a todo tipo de demandas debido a ello.

Sobre este último punto, no puedo hacer mayor énfasis. Necesitamos que los científicos salgan de sus laboratorios y que interactúen con el público y la prensa. La labor informativa de las mejores voces que la ciencia debe ofrecer tiene que estar lo más accesible posible al público y este lo va a agradecer. Tres grandes ejemplos de ello han sido Kevin Folta (blog y podcast) y Kenneth R. Miller en los Estados Unidos y José Miguel Mulet en España e Hispanoamérica.

Ya se han ido para siempre los días en que los académicos podíamos encerrarnos en nuestra torre de marfil (o peor, nuestro archipiélago de marfil). No es suficiente publicar en revistas académicas, sino también en blogs, vlogs, vídeos, charlas, libros, publicidad, etc. y de una manera que el público pueda entender.

Si no se tienen cuenta estos puntos bien importantes, sucede como ocurrió con la monografía del IARC del 2015 y su abuso por parte de grupos antitransgénicos. En nuestro próximo artículo, evaluaremos críticamente una sección de ese escrito y por qué la comunidad científica se indignó ante su evaluación del glifosato hasta el punto en que el organismo madre, la OMS, rehusó hacerle caso.

Esa sección  involucra, no solamente una intervención indebida de una industria en el quehacer científico, sino también conflictos de intereses y, muy especialmente,  falseamiento del panorama del cúmulo de la evidencia científica. La falta del sector antiOGM es mucho mayor que la de Monsanto en relación con el tema del glifosato.
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Referencias

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¿Tenemos genes extraterrestres?

Imagen de ADN humano que es extraterrestre

(C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Nota: Este es un artículo viejo (del 2011) que escribí en mi blog personal. Tan viejo es que para ese momento vivía el muy querido analista político estadoísta Benny Frankie Cerezo. Este ser que representaba un viento de decencia y buen sentido de democracia es muy extrañado en los medios, aunque su hija está honrando su memoria todos los domingos por la mañana. Este escrito se hizo con todo el respeto que él se merecía, pero corrigiendo su aparente convicción de  que los seres humanos parecían tener ADN extraterrestre. Basó ese juicio en un artículo publicado en China al respecto. Al escrito que les presento, le hice algunas correcciones menores, pero es sustancialmente el mismo. Tengan en cuenta que mi posición hoy es mucho más escéptica que la que tenía en el 2011.

Confieso que me encanta el tema de lo paranormal, aunque lo trato con cierto grado de escepticismo.  A fin de cuentas, la inmensa mayoría de lo que se consideró una vez paranormal o sobrenatural se ha desmitificado como una broma pesada (hoax), fraude, fenómeno natural o hechura del ser humano.  Sí, considero que hay algo de verdad en muchos alegatos, pero la mala noticia es que hay poca o ninguna evidencia contundente de ellos.  Mientras eso sea así, lo paranormal debe considerarse como metafísico (no científico) hasta que pueda ser contrastable por experimentación.

De entre todo los temas paranormales que me encantan están los ovnis.  Cerca del noventa y cinco porciento de los fenómenos reportados a nivel mundial son bromas pesadas, fraudes, mala identificación de artefactos voladores o fenómenos naturales.  Lo que lo hace interesante es el restante 5% del que no se tiene explicación todavía.  Sin embargo, no necesariamente cada uno de los casos de este 5% es extraterrestre, sino más bien fenómenos que todavía no comprendemos bien.  No se puede excluir a priori la posibilidad de que vengan extraterrestres a este planeta y nos estén estudiando.  He escuchado a varias personas, muchas de ellas que jamás hubiera pensado testigos de este fenómeno, que han visto artefactos en el cielo que no han podido explicar satisfactoriamente.  No tengo ninguna razón para dudar de sus testimonios.

Aún así, estos temas se discuten más a nivel popular.  Lo que resulta increíble es que mucha gente del público, incluso algunos dizque expertos en el tema, están altamente desorientados en cuanto el asunto ovni.  Puedo mencionar como uno de los charlatanes principales a Reinaldo Ríos (el “genio” detrás del ovnipuerto de Lajas).  Otros libros se han hecho populares como los de Zechariah Sitchin y su desacreditada tesis del planeta Nibiru.  Uno de los temas que trabajó Sitchin tuvo que ver con la posibilidad de que los extraterrestres causaran un brinco en la evolución humana al llevar a cabo ingeniería genética con nuestros ancestros, especialmente con primates de hace 300,000 años atrás.  Según él los seres humanos fuimos productos de ingeniería genética extraterrestre.

Recientemente, este tema se discutió en Puerto Rico en un programa de Radio.  Ustedes podrán pensar, tal vez, en el programa La Otra Realidad, del antropólogo Andrew Álvarez.  No … no fue ese programa.   ¿Algún programa con Jorge Martín?   Eh … no, tampoco.  Me estoy refiriendo al programa de Benny Frankie Cerezo, Voz Primera, en Radio Isla en el 1320 AM (Puerto Rico).

Tal vez se estén preguntando cómo será eso posible, ya que Voz Primera trata de política, no de temas paranormales.  Eso fue lo que pensé también.  Sin embargo, el Lcdo. Cerezo, a quien yo admiro y respeto muchísimo, le interesó hablar del tema en su programa de radio.  Discutió un artículo que él encontró en Internet sobre un supuesto descubrimiento de genes extraterrestres en el ADN del ser humano.  Tal supuesto acontecimiento me intrigó mucho y empecé a buscar información al respecto.  El Lcdo. Cerezo hizo referencia a este artículo en The Canadian en torno al tema, y se titula “Scientists find Extraterrestrial genes in Human DNA“.  Al leerlo me percato en seguida de que, a pesar de que el Lcdo. Cerezo hablaba de Francis Crick, en realidad, el artículo trataba de Sam Chang, un profesor que alega que una gran parte del ADN humano es código genético extraterrestre. (¡¿?!)

¿Cómo se llegó a esta intrigante conclusión?  Pues, según el artículo, a una gran parte de nuestro ADN se le conoce como “ADN basura” (junk DNA), que es un término que se refiere a partes de nuestro ADN que no codifican proteínas.  El problema es que el artículo desorienta al público cuando alega que esta mayoría del material genético humano que no codifica tiene una función desconocida.  Por tanto, este “ADN basura” es genética extraterrestre que se halla empotrada junto a nuestros genes cuya función sí conocemos.  El problema es que la inmensa mayoría del ADN basura no es funcional, no es que se desconozca su función, sino que NO funciona … punto.

Mucha gente llamó después a Voz Primera diciendo que lo más probable eso era cierto, porque era inconcebible que nosotros seamos los únicos en el universo.  Esto es un non sequitur de primera categoría. Es cierto que lo más probable es que haya vida en otros planetas, pero de ahí no se sigue que tengamos genes extraterrestres.

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¿Qué es el “ADN basura”?

Imagen de ADN basura

Imagen creada por Pedro M. Rosario Barbosa, disponible para dominio público (CC0).

Tenemos que comenzar hablando de qué es un “ADN basura”, éste es un término para significar a aquellos genes que no cumplen con codificar para la forjación de proteínas.  Usted y yo estamos literalmente construidos proteínicamente a partir de lo que dicta nuestro ADN, nuestro código genético.  Sin embargo, no todo nuestro ADN codifica.

Por razones que explicaremos más adelante, sería insensato referirnos a estos genes como “ADN basura”, aunque para efectos de la discusión la usaré.  Aún lo que se considera “basura” podría ser funcional a la larga.  Por ejemplo, algunos genes que antes se consideraban inoperantes, realmente no codifican para proteínas, pero sí sirven como interruptores (switches). Por otro lado, una gran parte de nuestro código genético no es funcional en ningún sentido.  ¿Quiere decir esto que contenemos código extraterrestre en nuestro ADN?  ¡Difícilmente!  El ADN basura no es código extraterrestre, sino, más bien, residuo de nuestro proceso evolutivo.  Lejos de revelarse nuestro ADN como extraterrestre, se revela más bien como puramente terrestre, especialmente gracias a los estudios extensos en cuanto a la trayectoria evolutiva de nuestros antepasados.

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Evolución es, en parte, repetición genética

Uno de los factores que ha generado tantos genes no codificantes e inoperantes se debe al hecho de que algunas secuencias genéticas son repetitivas.  Cerca de la mitad de nuestro código genético se compone de secuencias repetitivas.  Esto no se debe a que los genes se repiten como una especie de combinación binaria de unos y ceros o como una especie de código Morse extraterrestre escondido en el ADN.  Esto se debe a un fenómeno hartamente conocido, llamado por los geneticistas “elementos transponibles” o “transposones“.  Un transposón es una secuencia genética en un segmento de nuestro ADN que se reproduce o brinca a otras partes de nuestro ADN.  Francis Collins nos revela por qué, a pesar de que genera mucha “basura” en nuestro ADN, no es sensato llamarles “ADN basura”:  de vez en cuando, durante nuestro proceso evolutivo, esos transposones pueden generar funciones por puro accidente.

¿Cómo sabemos que esto no es código extraterrestre?  Es bien sencillo.  Compartimos el 98% de nuestro código genético con los demás seres vivos, incluyendo las posiciones que ocupan mucho de los transposones.  A menos que se adopte la posición implausible de que los extraterrestres han llevado a cabo todo un programa de ingeniería genética durante 3.5 mil millones de años de tal manera que parezca un producto evolutivo azaroso, no podemos creer que los transposones sean de origen extraterrestre.

Imagen de secuencia genética

Imagen de secuencia genética que impide la producción de vitamina C. (Creada por Pedro M. Rosario Barbosa / Liberada para el dominio público (CC0)).

Esta ilustración representa visualmente la secuencia genética de nuestro ADN para la creación de Vitamina C durante el desarrollo del ser humano.  Este gen se encuentra en el cromosoma 16 y contiene cinco copias del gen que se expresa proteínicamente en varias etapas de nuestro desarrollo embriónico y fetal.  Si miran la barra superior a mano izquierda, podrán ver un gen con la letra epsilon (ε) que es el que codifica en el periodo embriónico, y los genes Gγ y Aγ que codifican en el periodo fetal.  Los genes δ y β codifican para el periodo adulto.  Sin embargo usted podrá percatarse de un gen representado en rojo con las letras psi-beta (ψβ).  La letra psi (ψ) se utiliza para indicar un pseudogen, es decir, un gen inoperante. La razón de por qué no codifica se encuentra al examinar el gen en sí mismo:  en la “señal de comienzo” hubo un error al momento de reproducción del gen, por lo que hoy se encuentra defectuoso.

¿Cómo sabemos que este pseudogen es producto de la evolución?  Por una sencilla razón: los primates contemporáneos más cercanos a nosotros en el proceso evolutivo (chimpancés y gorilas) tienen exactamente el mismo error, exactamente en el mismo lugar del código genético.  Estos pseudogenes también forman parte del llamado “ADN basura”.  Si los extraterrestres programaron los genes de esta manera …  realmente deben ser geniales para venir a este planeta, ¡pero deben tener una pésima capacidad de inteligencia para hacer ciertos genes funcionales!   Los perros o gatos, en este sentido, tienen una mejor genética que nosotros.

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Virus y enfermedades

Otros aspectos relacionados al “ADN basura” tienen que ver con enfermedades contraídas por nuestros ancestros.  El siguiente ejemplo no es de un gen “basura”, pero sí nos da una idea de la dinámica que generó muchos pseudogenes en nuestro código genético.  Nuestro ancestros fueron muchos, desde la primera de las bacterias hasta el Australopitecus afarensis.   Muchos de ellos ciertamente murieron de enfermedades, algunas de ellas virales.  Los virus no son otra cosa que un código genético envuelto en un caparazón proteínico.  Cuando un virus aterriza en una célula, le inserta su código genético causando la reproducción del virus dentro de la célula y su eventual muerte.  Estos nuevos virus se siguen reproduciendo indefinidamente.  Sin embargo, de vez en cuando ese código genético accidentalmente se empotra en nuestro ADN y puede convertirse en más “ADN basura” o en genes funcionales beneficiosos para el organismo.

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía, cortesía del CDC.

Una de las razones por la que no creo que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus causante del sida, fue creado en algún laboratorio en África se debe a que sabemos que ha estado rondando aparentemente por millones de años.  ¿Cómo lo sabemos?  Por una razón bien sencilla:  nosotros tenemos el código genético de su ancestro en nuestro ADN.  ¿No me creen?  Este artículo publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS) lo demuestra.  Se ha calculado que fue hace 30 millones de años que apareció este virus, y que deben compartir los primates más cercanos a nosotros:  los chimpancés, gorilas y orangutanes.  Nuestro ancestro común vivió hace 30 millones de años y, aparentemente, fue víctima de un contagio masivo de este virus. Esto explica por qué ese gen sobrevivió empotrado en nuestro código genético, produciendo una ventaja para los sobrevivientes, ya que cumple una función en nuestro organismo (selección natural).

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¿Dónde está la evidencia positiva de genes extraterrestres?

Homo sapiens neanderthalensis

Homo sapiens neanderthalensis (Imagen cortesía de Cicero Morales / CC-BY 4.0).

Por mucho tiempo, se pensó que los seres humanos no descendían de los neandertales.  Esto no era un asunto pequeño, ya que hubo una extensa discusión entre los científicos en torno al problema de si los neandertales eran de la misma especie humana o si eran de una especie distinta.  Nosotros somos Homo sapiens sapiens.  Si los neandertales eran de otra especie, entonces llegarían a ser Homo neanderthalensis, y si eran de nuestra especie, entonces eran Homo sapiens neanderthalensis, es decir, pertenecen al género Homo, a la especie sapiens y a la sub-especie neanderthalensis).

Desde el año pasado el debate ha terminado.  Los neandertales son, sin lugar a dudas, especie humana, pero pertenecientes a una subespecie.  ¿Cómo lo sabemos?   Primero aclaremos que es lo que quiere decir el término “especie” en biología.  Una especie consiste en organismos semejantes que se reproducen entre sí y producen crías fértiles.  Así que lo que debemos preguntarnos es si los neandertales y los seres humanos pudieron reproducirse entre sí y producir crías fértiles.  Para ello necesitamos dos cosas:

  • El código genético de los neandertales y encontrar sus distintivos en relación con otros grupos.
  • Contrastar estos distintivos con el genoma humano.

Gracias a que los restos neandertales han conservado material genético (degradado), se ha podido reconstruir el genoma neandertal, se han identificado sus distintivos y también se han contrastado con el genoma humano. La conclusión es inequívoca.  Los neandertales y los seres humanos somos dos ramas procedentes de un ancestro común bien cercano a nosotros.  Los neandertales salieron de África y llegaron a Europa antes que los seres humanos.  Cuando este último grupo llegó, se aparearon.  Como resultado de ello, los seres humanos de pura ascendencia africana no heredaron genes neandertales, pero los de ascendencia europea, asiática y americana sí.  En otras palabras, los neandertales y los humanos somos la misma especie, pero distintas subespecies.

He aquí una evidencia positiva de genes neandertales en los seres humanos.

¿¿¿Y los genes extraterrestres???

¿Tenemos genes disponibles de extraterrestres voluntarios que los hayan querido donar para nuestro conocimiento?  La contestación es “No”.  ¿Ha habido algún cadáver distintivamente extraterrestre disponible al público del cual hemos extraído código genético para hacer una comparación semejante a la que hemos hecho con los neandertales?  No.  ¿Enconces en qué RAYETES se basa el supuesto alegato de que los seres humanos tenemos genes extraterrestres?

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¿Por qué se menciona a Francis Crick?

Francis Crick

Francis Crick (Fotografía cortesía de Marc Lieberman / CC-BY 2.5)

Surge entonces la pregunta de por qué el Lcdo. Cerezo menciona a Francis Crick.  Para los que no lo sepan, Crick fue uno de los dos científicos que descubrió la estructura del ADN y en cuanto a esto las ciencias le estarán eternamente agradecidas. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que dijo algunos años después.  Entre los científicos se ha propuesto lo que se ha conocido como panspermia.  Panspermia es la propuesta de que de una manera u otra la vida se originó por intervención extraterrestre.

Hay dos tipos de propuestas de panspermia:

  1. La primera es la panspermia no dirigida, que propone que hace miles de millones de años la Tierra no tuvo suficiente material para crear la sopa orgánica de la cual surgiría la vida y, por ende, esos químicos necesarios para la vida tuvieron que haber surgido de material extraterrestre (es decir, material proveniente de fuera de la Tierra).

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  2. Por otro lado, Crick favoreció la panspermia dirigida, es decir, la teoría de que la vida surgió a raíz de ingeniería extraterrestre (entendida en términos de seres inteligentes de otros planetas).  Los científicos ven posibilidad a la panspermia no-dirigida, pero no a la panspermia dirigida.

La propuesta de Crick surge del justificado asombro en torno a la estructura del ADN. Este ácido es una estructura que parecía, en aquella época, resultado de un acto de “programación” genético que parecía no haber surgido a partir de actividad de la naturaleza.  Es como si “alguien” hubiera diseñado todo para que se produzcan los seres vivos y los seres humanos particularmente.

¿Por qué los científicos no favorecen la panspermia dirigida?  No porque los científicos quieren “esconder” ese “hecho”, como se insinuó en el programa Voz Primera.  El problema es que tras el estudio exhaustivo del ADN humano y del de los demás seres vivos, todo señala al hecho de que el código genético no fue diseñado.  Aunque no comprendemos totalmente a cabalidad cómo se originó el ADN or el ARN, sí sabemos, al estudiar su estructura parece indicar que todo fue más bien producto accidental siguiendo las leyes naturales más que un código hábilmente diseñado por algún ser inteligente.

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Entonces, ¿qué hay de la investigación del profesor Chang?

Pues …  hay dos posibles alternativas a este supuesto descubrimiento de genes extraterrestres:

  1. O The Canadian escribió un artículo que es un fraude o una broma (el artículo no tiene fecha, por lo cual no puedo verificar si era una broma de “April fools” o del “día de los Santos Inocentes”).

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  2. O sencillamente The Canadian no verificó los datos del Profesor Chang, ni contrastó la información con científicos escépticos en torno al tema.

Para mí es un misterio (rayando en perplejidad) cómo el Prof. Chang (y su equipo) llegó a una conclusión tan controvertible en torno al genoma humano, cuando se sabe de sobra el origen del “ADN basura” en nuestro código genético y que no es “off world” como alega el artículo.  El artículo empeora más la situación cuando incluye problemas de “exopolítica”, o incluso alegatos de supuestos encuentros como los de supuestos venusianos de George Adamski.  A pesar de que sus fotos y videos se han desmitificado un millón de ocasiones por expertos, aparentemente Adamski sigue siendo uno de esos fraudes que se niega a morir, especialmente en artículos en The Canadian.

En vista de esto, parece que la investigación del Prof. Chang y su equipo no pasa de ser un trip de grandes magnitudes.

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Muchas gracias.

Referencias

Burnie D.  (2004).  Evolución:  una guía básica sobre cóo se adaptan y subsisten los seres vivos.  México:  Editorial Planeta.

Collins, F. S. (2010).  The language of life:  DNA and the revolution of personalized medicine.  NY:  HarperCollins.

Fairbanks, D. J.  (2010).  Relics of Eden:  the powerful evidence of evolution in human DNA.  NY:  Prometheus Books.

Futuyma, D. J.  (2009).  Evolution.  US:  Sinauer Associates.

Miller, K. R.  (2008).  Only a theory: evolution and the battle for America’s Soul.  US:  Penguin.

Shubin, N.  (2009).  Your inner fish:  a journey into the 3.5 billion-year history of the human body.  NY:  Vintage.