Garabandal: solo Dios lo sabe: reseña y crítica al relato principal

Afiche de la película Garabandal. Solo Dios lo sabe

Afiche de la película Garabandal. Solo Dios lo sabe. Reproducido por concepto de uso legítimo (fair use).

Garabandal: solo Dios lo sabe, es una película española en la que un grupo utiliza para propagandizar la aparición de la Virgen de Garabandal entre los fieles católicos. Aun cuando los autores afirman que se someten a la autoridad suprema de la Iglesia Católica, no es inverosímil suponer que su propósito es el de crear opinión entre la feligresía y, así, presionar al clero para la aceptación de la sobrenaturalidad de estos acontecimientos. Este artículo se divide en tres partes. La primera expone brevemente el relato tradicional que alegan las videntes, especialmente Conchita; la segunda, reseña la película y, en la tercera, por supuesto, señalaremos los problemas del relato desde un punto de vista escéptico.
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El alegato de la aparición de la Virgen de Garabandal

La aparición de la Virgen de Garabandal forma parte de toda una corriente de alegadas apariciones de la Virgen María, la madre de Jesús, en varios lugares del mundo a niños o a personas y que tienen el propósito de la atracción de feligresía católica al lugar donde se dieron. La primera de este tipo fue la de La Salette, en Francia (1846), seguida por la de Lourdes, en Francia (1858), Pontmain, en Francia (1871), Pellevoisin, Francia (1876) y, finalmente, Fátima, Portugal (1917). La historia no terminó con la de Portugal. Al contrario, varias de las mencionadas (La Sallette, la de Lourdes y la de Fátima) se convirtieron en el modelo de lo que ocurriría de miles de alegadas apariciones de la Virgen en el siglo XX. De estas, solo la Iglesia Católica ha reconocido tres: Fátima (1917), Beauraing (1932-1933) y Banneux (1933). Ciertamente, la aparición de Garabandal no es una de ellas, aunque se sigue promoviendo por una de las videntes, Conchita González, y muy especialmente la publicación de Advertencias marianas de Luis Eduardo López Padilla. Este es un gran conspiracionista que piensa que todo esto es señal del final de los tiempos, que también propaga la devoción a la Virgen del Rosario del Pozo de Sábana Grande y que ha chocado en varias ocasiones con la Iglesia.

Según la narrativa adoptada por los devotos, en el 18 de junio de 1961, cuatro videntes, María Dolores Mazón (Mariloli), Conchita González, Jacinta González y Mary Cruz González, dijeron haber escuchado un trueno y, después, ver un ángel.  Este ser les aseguraba ser San Miguel Arcángel, que la tradición católica contempla como el Príncipe Guerrero de los Ángeles y máximo enemigo de Satanás. San Miguel les anunció que el 2 de julio, se les aparecería la Virgen en la fiesta de la Visitación, en el que se conmemora la visitación del Arcángel Gabriel a María para anunciarle que había sido escogida para ser madre del Hijo de Dios.

La Virgen se les apareció en un área conocido como “Los Pinos”, a las 6:00 de la tarde cuando las cuatro niñas estaban en éxtasis junto a dos ángeles. Bajo la advocación de la Virgen del Carmen, la Virgen se les seguía apareciendo a las niñas periódicamente, en los que se manifestaban distintos fenómenos sobrenaturales, tales como “lectura de mentes”, levitaciones, éxtasis, caída de rodillas en lugares pedregosos, marchas hacia atrás mirando al cielo, entre otros.

La aparición de la Virgen en Garabandal

Una imagen que representa la visión de las videntes de Garabandal. De autoría desconocida, reproducida por concepto de uso legítimo (fair use) para propósitos de ilustración.

Durante todos estos sucesos, el Arcángel dictó dos mensajes a las videntes.  El primero está fechado 18 de octubre de 1961:

Hay que hacer muchos sacrificios y mucha penitencia, y tenemos que visitar mucho al Santísimo, pero antes, tenemos que ser muy buenos. Y si no lo hacemos, vendrá un castigo. Ya se está llenando la copa y, si no cambiamos, vendrá un castigo.

El segundo mensaje, el del 18 de junio de 1965, fue transmitido por la Virgen por intercesión de San Miguel:

Como no se ha cumplido y no se ha hecho conocer al mundo mi mensaje del 18 de octubre de 1961, os diré que este es el último; antes, la copa se estaba llenando, ahora está rebozando. Los sacerdotes van muchos por el camino de la perdición y, con ellos, llevan a muchas más almas. A la Eucaristía, cada vez se le da menos importancia.

Debemos evitar la ira de Dios sobre nosotros con vuestros esfuerzos. Si le pedís perdón con vuestras almas sinceras, Él os perdonará. Yo, Vuestra Madre, por la intercesión del Ángel San Miguel, os quiero decir que os enmendéis.

Ya estáis en los últimos avisos. Os quiero mucho y no quiero vuestra condenación; pedidnos sinceramente y nosotros os lo daremos; debéis sacrificaros más; pensad en la Pasión de Jesús.

Finalmente, en una de sus últimas apariciones en 1965 (1 de enero), en “Los Pinos”, la Virgen le prometió a Conchita González, la vidente principal, un “gran milagro” para que “todos creyeran”. Ocurrirá un gran aviso que afectará a todo el mundo y que le preparará para recibir el gran milagro. Conchita anunciará el gran milagro ocho días antes de que ocurra, a pesar de que ella ya sabe cuándo es que pasará con fecha exacta y en qué consistirá. Según Conchita, el gran milagro acontecerá un jueves a las 8:30 de la noche y coincidirá con un acontecimiento de la Iglesia y la conmemoración de un mártir de la Eucaristía. Este suceso dejará una señal sobrenatural en el área de “Los Pinos” que perdurará hasta el “final de los tiempos”.
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La película, Garabandal: solo Dios lo sabe

Ya han aparecido en la prensa una serie de reseñas en torno a este tema, de las cuales enlazaré solo dos:

Esta película es distribuida por Mater Sprei, una organización sin fines de lucro, creada con el propósito de diseminar la película, Garabandal: solo Dios lo sabe. Mi parecer está en más armonía con la de Cangiano, que el de Panero. Como dice él, “el filme tiene muy buenas intenciones, pero cae presa de la inexperiencia”. Sin embargo, difiero del primero en que esto es una “carta de amor a la Virgen”. Sí, lo es, pero su fin es otro. Lo que diré aquí suplementa a los puntos de Cangiano.

En primer lugar, es menester señalar que lo que el público que asiste verá, no corresponde a los hechos. Por ejemplo, algunos personajes son ficticios. Tómese el del Mons. José Ortega, intepretado por Javier Paredes, que no corresponde a ningún obispo en particular en la historia real. Don Francisco Vergara, interpretado por Alberto Bárcena, también es pura ficción, Estos dos personajes, junto al psiquiatra, Dr. Luis Morales, interpretado por Enrique Carrasco, forman, por así decirlo, “los malos de la película”. Esta obra representa así a la Comisión que investigó las apariciones como una entidad maliciosa, prejuiciada y “racionalista” que no puede lidiar con lo que estaba ocurriendo en Garabandal y, por ello, quería ocultar “la verdad” al respecto. Esto fue lo que proyectaron los “actores” quienes, con sus malas actuaciones, presentan a estos personajes como los “clásicos” malos quienes quieren obstruir lo bueno. Faltaba poco para que estuvieran en un cuarto oscuro, frotando sus manos y lanzando una risa malvada con un rayo en el fondo. No sorprende que estos actores no fueran profesionales: Paredes y Bárcenas son historiadores y Carrasco es un experto en informática. En todo caso, los diálogos siempre parecían artificiales. Esta narrativa es muy atractiva para ciertos sectores de la feligresía y del clero católico, que acoge el estereotipo de la iglesia institucional que se hace, de buenas a primeras, de oídos sordos a eventos sobrenaturales y a la que, eventualmente, Dios hará cambiar de opinión.

Lo otro particular de este  relato es que no descansa en las videntes, sino varios de los personajes a su alrededor, específicamente: el Brigadier Juan Álvarez-Seco, interpretado por Francisco García Linares, Don Valentín Marichalar, interpretado por Rafael Samino, Pepe Díez, interpretado por Manuel Gómez y P. Ramón Andreu, interpretado por Juan Romero. Todos estos personajes son muy agradables, cada uno genuinamente buscando cuál es la verdad en torno a lo que hacían las videntes, despiertan la simpatía del público y le dan un toque de humor a la trama de la película. Ellos son los que hacen ameno todo lo que ocurre en la pantalla.

En cuanto a las videntes como tal, en general son una tabula rasa. En ningún momento, la película nos revela su personalidad ni desarrolla esos personajes. Son artefactos del libreto que sirven de trasfondo para la interacción de los demás personajes ya mencionados, a pesar de que, irónicamente, la aparición a estas niñas es el motivo de la filmación. En el mejor de los casos, Belén Garde, la que interpreta a Conchita González, fue la mejor que actuó. Esto puede ser, en parte, porque ella misma es devota creyente y se notaba que se entregaba de lleno al libreto. Sin embargo, su manera de dialogar parecía, en ocasiones, artificial.

En la película, hay también escenas innecesarias y omisiones que no se explican. Por ejemplo, en cuanto al accidente automovilístico que sufrieron Pepe Díez y el Padre Andreu, la película se fija en un joven que andaba en el camino y cuya presencia provocó el descarrilamiento del vehículo. Tanto estuvo pendiente a él, que daba la impresión de ser otro personaje importante en la historia y que veríamos de él más adelante, pero desapareció del resto del relato. En cuanto a casos de omisión, viene a la mente el hecho de que, sin proveer explicación alguna, era solo Conchita la que veía a la Virgen. ¿Qué pasó con las otras? ¿Por qué no están viendo a la Virgen? Nunca se nos dice.

A esta película le doy un 4/10. Esta es una película devocional, cuyo fin es convencer a la feligresía católica de presionar al Vaticano para revocar el juicio de la Comisión investigadora de la Diócesis de Santander, de que, aunque el mensaje de las apariciones es consistente con la doctrina de la Iglesia, hay evidencia de evento sobrenatural alguno. Para aquel que no sea católico o el que no esté familiarizado con la doctrina, no entenderá plenamente lo que ocurre en el filme. Las videntes, que deberían ser las protagonistas, no son tales, sino que todo gira alrededor de los demás personajes que, en algunos casos, son los que gozan de la simpatía del público y que luchan infructuosamente contra otros que no pasan de ser una caricatura de los “malvados de la película”.
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Razones de peso para dudar las alegadas apariciones

Francisco y Jacinta dos Santos

Santos Francisco y Jacinta Marto representados así en la Iglesia de Santo Domingo en Lisboa, Portugal. Junto a Lucía dos Santos, ellos alegaron haber visto a la Virgen María en Cova da Iría. (Foto cortesía de José Luiz Bernardes Ribeiro – CC-BY-SA 3.0)

Este es un caso muy semejante al de Fátima y, de hecho, se modela según el patrón de esa supuesta aparición. Conchita era la vidente principal, mientras que las otras seguían su paso. Eventualmente, eso fue lo que confesó una de las videntes, Mari Cruz, a Víctor Guijón, del periódico El país. Según ella …

Se nos acosaba para que viéramos al ángel y luego a la Virgen, y aquellos fanáticos no se detuvieron hasta tener redactado incluso un mensaje, como había acontecido siempre en otras apariciones, como en Lourdes o en Fátima.

En otras palabras, el primer mensaje, cuyo contenido es demasiado genérico, fue producto de presión social. Es entendible que los devotos de Garabandal se sintieron decepcionados en el momento de su “revelación”, ya que esperaban más.

De hecho, todo el acontecimiento sigue explícitamente el patrón de las apariciones de Fátima. Por ejemplo, en un momento dado, ocurrió algo que se parece mucho al llamado “Primer Secreto de Fátima” revelado en 1941 junto al Segundo Secreto. De acuerdo con Lucía Dos Santos, la vidente principal en ese caso, ella vio el infierno, por lo que los videntes gritaron ante el horror de lo que estaban viendo. En el caso de Garabandal, en una ocasión, se reportó que las niñas habían estado gritando tan fuerte y por tan largo tiempo que espantaron a la población. Cuando se les preguntó al respecto, ellas afirmaban que vieron el gran castigo que sufriría el mundo en el futuro. El incidente de “La Noche de los Gritos” ocurrió en el día de Corpus Christi, el 21 de junio de 1962.

Otros incidentes también dan señal de que las niñas, Conchita en particular, modelaban sus experiencias imitando a los sucesos de Fátima. Es más, según el diario de Conchita, escrito que cubre su versión de las apariciones de 1961 a 1963, las niñas estaban tirando piedras (jugando) y hablando de su ángel de la guarda cuando, de repente, escucharon un trueno y se les apareció el ángel. Esto es casi exactamente igual que la que tuvieron los videntes de Fátima antes de las apariciones de la Virgen, excepto que, en la aldea portuguesa, el trueno ocurrió el 13 de agosto antes de la aparición de la Virgen, no del ángel (véase la sección “Apparitions of the Angel in 1916” en María Lucía “The Second Memoir”). Durante las apariciones de la Virgen, las videntes de Garabandal decían estar recibiendo la comunión del un ángel. Esto recuerda fuertemente a la tercera aparición del Ángel de la Paz a los videntes de Fátima, previo a la aparición de la Virgen, según alegaba Lucía. (McClure 107-109)

La petición de Conchita a la Virgen de que la llevara al cielo, también nos recuerda a la petición de Lucía de que se llevara a los tres videntes de Fátima al paraíso.

El primer mensaje también es muy reminiscente al Segundo Secreto de Fátima, como lo fueron también las continuas denuncias por parte “de la Virgen” del comunismo ruso y de la futura consagración de Rusia a la Virgen.

Nota: Admitidamente, la aparición de Fátima nunca habló del tema del comunismo. Sin embargo, una vez ocurrió la Revolución Bolchevique y continuó el gobierno de Stalin tras la Segunda Guerra Mundial, muchos devotos de Fátima vieron el comunismo soviético la advertencia de la Virgen en torno a la consagración de Rusia, como una predicción implícita de lo que le ocurriría a ese país durante gran parte del siglo XX. Esta apreciación pudo haber influenciado a Conchita y las demás videntes.

Al igual que Fátima, habría un milagro final para que todos los asistentes a Garabandal creyeran. Una vez más, los peregrinos al lugar deseaban ver algún milagro semejante al que “ocurrió” en Fátima (i.e. el baile del sol). Ahí, ella cumplió con ello, pero algo muy distante de lo que los testigos esperaban. Según testigos, Conchita extendió la lengua para recibir una hostia consagrada de parte de un ángel y esta se volvió visible ante los ojos de todos. Una persona estaba filmando el momento.

Como podemos ver, cuando se comenzó a filmar este “milagro”, ya la hostia estaba en la lengua de Conchita. Ya hemos visto, en numerosas ocasiones, que lo que perciben testigos o sus recuerdos, pueden estar muy sugestionados por sus expectativas. Esto se ha demostrado repetidamente en casos criminales y experimentos de laboratorio. (Novella et al. cap. 3) El mero hecho de esperar un milagro como este (fue anunciado específicamente cómo ocurriría) pudo haber influenciado la percepción de los testigos.

Esto nos lleva a otro problema más serio todavía, el asunto de los prodigios. Muchos de los testigos intentaron pinchar a las niñas sin reacción alguna. A veces no podían levantarlas entre dos personas, en otras ocasiones, parecían levitar, en otras, adivinar el pensamiento, devolver los objetos a sus dueños, etc.  En general, los magos pueden hacer todos estos trucos bastante bien y de manera sencilla. La lectura de la mente se hace a veces por “lectura fría” (la lectura de los gestos faciales o corporales) o por “lectura caliente” (el testigo brindó la información inadvertidamente a unos terceros y, por vía de ellos, llega a los magos). Si hay verdadera voluntad corporal y disciplina, es posible resistir pinchazos, intentos de quemar la piel pueden superarse con cierta protección (los magos también hacen el mismo truco). Estas y otras maravillas son elementales trucos de magia, tal como lo dice el prestidigitador, Joe Nickell, quien estudió el caso. (Nickell cap. 7)

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

Aunque se quiera esgrimir que el fenómeno fue estudiado por académicos y que algunos de ellos no encontraron nada fraudulento, quiero recordar la gran lección que dio el mago escéptico James Randi con el Proyecto Alfa: hasta a los académicos se les puede engañar muy bien, a veces con los trucos más sencillos. El hecho de que ninguno de estos expertos ha hecho las pruebas en situaciones controladas, nos invita a la suma precaución a la hora de tener en cuenta sus testimonios como conclusiones científicas válidas.

El otro problema serio eran las predicciones. Fuera de los dos mensajes, cada uno de ellos notoriamente ambiguo. El segundo hablaba de la corrupción de la Iglesia (específicamente, los cardenales, obispos y sacerdotes) sin especificar en qué consistía. Interesantemente, no involucra al papado en toda esa madeja, probablemente porque las niñas estaban buscando aprobación oficial del Papa. Sin embargo, en casos en que hizo predicciones más exactas, la aparición falló espectacularmente, forzando a las niñas o a los seguidores a reinterpretar las profecías, anulando así su carácter predictivo:

  • Una de las promesas fue a un seguidor, Joey Lomangino, un ciego quien alegaba de haberse sanado por Padre Pío de Pietrelcina, quien le devolvió el sentido del olfato (perdido por un accidente). Lomangino seguía también los acontecimientos de Garabandal y recibió una carta de Conchita en que predecía que él “llegaría a ver” el momento del gran milagro. Desgraciadamente, él murió en el 2010 sin haber recibido el sentido de la vista y sin ser testigo del gran milagro.
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  • Conchita predijo que el Padre Pío llegaría a ver el gran milagro. Él murió en 1969. Los creyentes han modificado la interpretación de lo que dijo Conchita, y ahora “parece” que antes de morir, Padre Pío tuvo una visión del futuro gran milagro.
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  • Conchita repetía que después del Papa Juan XXIII solo quedaban tres papas y, después de eso, sería el final de los tiempos. Contemos:
    • 1. Pablo VI
    • 2. Juan Pablo I
    • 3. Juan Pablo II
    • 4. Benedicto XVI
    • 5. Francisco
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      … creo que esos son más de tres.
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  • La Virgen predijo que, tras el gran milagro, se descubriría el cuerpo incorrupto de Padre Luis Andreu (uno de los investigadores creyentes de la aparición). En 1976, se desenterró al sacerdote y su resto es un esqueleto.
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  • La predicción de que tres de las videntes se retractarían. Eso efectivamente ocurrió. El único problema es que la afirmación de Conchita, de que la Virgen lo había predicho, se dijo después de ocurridas las retractaciones. Dos de las que se retractaron, volvieron a reafirmar sus experiencias revelatorias. Solo Mari Cruz continúa negando las apariciones.
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Conclusión

Las alegadas apariciones de la Virgen en Garabandal deben tomarse con pinzas. Aun cuando se quiera apelar a los llamados “milagros” y prodigios inexplicables allí ocurridos, lo demás indica que lo que ocurrió allá no fue nada sobrenatural. Las declaraciones apoyadas por los estudios hechos por la Diócesis de Santander y respaldadas por el Vaticano, afirman que no hay evidencia alguna de que allá hubo algún acontecimiento sobrenatural. A partir de lo que tenemos disponible hoy día, concurrimos con la oficialidad católica.

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Bibliografía

López Padilla, Luis Eduardo. Advertencias marianas. Lumen, 2010.

—. Advertencias marianas a la humanidad. Reflexiones sobre los últimos tiempos. Librería Parroquial de Clavería, 1987.

María Lucía of the Immaculate Heart. Fatima in Lucía’s Own Words. The Memoirs of Lucia of Fatima. Ed. Kindle. Keep It Catholic, 2005.

McClure, Kevin. The Evidence for Visions of the Virgin Mary. Aquarian, 1983.

Nickell, Joe. Looking for a Miracle: Weeping Icons, Relics, Stigmata, Visions & Healing Cures. Ed. Kindle, Prometheus, 1998.

Novella, Steven, et al. The Skeptic’s Guide to the Universe: How to Know What’s Really Real in a World Increasingly Full of Fake. Grand Central, 2018.

Zimdars-Swartz, Sandra. Encountering Mary: From La Sallette to Medjugorje. Princeton UP, 1991.

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“El sida fue creado en un laboratorio” (parte deux)

En una ocasión, hace dos años, desmentimos una noticia en torno a la posibilidad de que Robert Gallo hubiera inventado el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y de que lo hubiera patentado.

Sin embargo, vuelve a aparecer un relato totalmente distinto que indica que el VIH fue creado por Estados Unidos y experimentado en África durante los años 70. La noticia se reprodujo muy rápidamente en la red, especialmente por el sector de izquierda antiestadounidense.

Captura de pantalla de Tribuna Popular

Captura de pantalla de Tribuna Popular en que muestra la noticia de que el sida fue creado en laboratorios estadounidenses.

No solo Tribuna Popular publicó la noticia, véase también este pequeño puñado del total:

Hasta un portal de promoción del catolicismo repitió la noticia.

Para muchos, su contenido es plausible y no es total irracionalidad. En fin, contamos con instancias muy claras de intentos de experimentos por parte de los gobiernos con fines menos que nobles. En Puerto Rico, es notorio el caso del médico norteamericano, Dr. Cornelius Rhoads que, en una carta, le quería informar a su colega “Ferdie” que le había implantado células cancerosas a ocho víctimas puertorriqueñas con el fin de exterminarlos. (Aponte Vázquez, The Unresolved 22-26) Desgraciadamente, la entidad que ayudó a financiar su trabajo, la Rockefeller Foundation, ha mantenido una política de hermetismo con el investigador, Pedro Aponte Vázquez, en torno a una posible revelación  de que este médico haya llevado a cabo efectivamente el hecho que relata en su carta, además de haber impedido verificar documentalmente si también estuvo involucrado en un ataque de radiación sufrido por el líder nacionalista, Pedro Albizu Campos. (Aponte Vázquez, El asesinato 11-51)

El gobierno federal estuvo activamente involucrado en el infame experimento de Tuskegee, Alabama, en el que fallaron en no proveerle remedio médico (penicilina) a pacientes víctimas de la sífilis, incidente que fue inspiración de la película, Miss Evers’ Boys. (Jones; Reverby, Examining; Tuskegee’s Truths; Rothman)

Estudio de Tuskegee

Médico tomando muestras de sangre a una de las víctimas del Estudio de Tuskegee. Foto cortesía de los Archivos Nacionales de Atlanta, Georgia.

Tampoco podemos olvidar los escalofriantes experimentos con víctimas guatemaltecas y cuyos documentos salieron a relucir durante la investigación de Susan M. Reverby en torno al caso Tuskegee. En este asunto, el gobierno estadounidense proveyó fondos a infectar a personas con sífilis. Esto es un claro crimen contra la humanidad.

Además, tan temprano como en la década de 1960, un miembro de la Harvard Medical School, Henry Beecher, denunció en el New England Journal Medicine, a veintidós experimentos en Estados Unidos que violaban la ética de investigación. Tampoco perdamos de vista el estudio de Willowbrook, en que el que se experimentó con hepatitis y pacientes mentales; o el estudio del Jewish Chronic Disease Hospital en Brooklyn, en Nueva York, en que se le insertaron células cancerosas a ancianos con problemas mentales  (Lacaros y Valdés 68-69; Rothman).

Así que si el gobierno estadounidense pudo hacer esto en Guatemala y en algunos casos dentro de su país, es posible que haya hecho también experimentos “por la libre” en un país africano.

Sin embargo, la pregunta no es si “era posible” que el gobierno estadounidense hiciera esto. La cuestión es si de hecho lo hizo. Con mayor rigor: estos blogs que mencionamos, ¿verificaron la información?, ¿contrastaron ese relato con la evidencia que está disponible a los científicos y al mundo? O, ¿es esta una instancia de propaganda antiestadounidense?

Examinemos el relato y la evidencia disponible.

Detective

Del Club de Roma al Proyecto MKNAOMI

Milton William Cooper

Milton William Cooper. Foto de baja resolución reproducida bajo de uso legítimo (fair use) con el propósito de ilustrar.

Todo comienza con el testimonio de Milton William Cooper, que es descrito como “Alto Oficial de la Inteligencia Naval de EE.UU”. De acuerdo con Cooper,

… la Inteligencia Naval Militar de EE.UU, (Office of Naval Intelligence ONI) división administrativa que forma parte de la Corporación de Inteligencia de los Estados Unidos Col. Milton W. Cooper, revela que el VIH SIDA fue desarrollado en instalaciónes biológicas militares de la base de Fort Detrick en 1972 por el Pentágono, como parte del Proyecto MK-NAOMI, siguiendo una orden ejecutiva directa y dando cumplimiento a una Agenda global establecida por el Departamento de Estado.

Sin duda, esta acusación es muy seria. De acuerdo con él, el Proyecto MKNAOMI se estableció en 1958 con el propósito (malthusiano) de que se establecieran límites al crecimiento de la humanidad a nivel global, plan que fue respaldado por el Club de Roma. Este plan en la élite norteamericana y europea, pretendía reducir la población mundial para el año 2000. Si esto no ocurría, entocnes se agotarían los recursos naturales.

Esto se lograría al introducir algún tipo de microbio en la población que fuera contagioso y por el que morirían muchas personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) haría un extenso programa de “vacunación” que, en realidad, estaría diseñado para introducir el microbio en algunos pacientes. Simultáneamente, se planteó la necesidad de crear una inmunidad a dicha epidemia, para salvar a los restantes, una vez hubiera decrecido la humanidad lo suficiente para ello. A este plan se le llamó Global 2000.

Como prueba de este planteamiento, Cooper señala al H. B. 15090 que pasó a ser ley (Ley 91-171 del 29 de diciembre de 1969, titulada: “An Act. Making appropriations for the Department of Defense for the fiscal year ending June 30, 1970, and for other purposes“. Según Cooper, la legislación permitía que en 5 a 10 años se desarrollaran los microorganismos con propósitos militares. He aquí la “evidencia”.

A partir de esa legislación, el Proyecto MKNAOMI se llevó a cabo Fort Detrick, en Maryland, durante los comienzos de la década de 1970. Tras el desarrollo de estos “microbios”, se buscó comenzar a infectar a diversas poblaciones que la élite consideraba “indeseable”, comenzando por África y continuando por el ámbito hispanoamericano y los homosexuales; en otras palabras, se convirtió en un proyecto racista y heterosexista. En 1977, se introdujo el “MKNAOMI”, según Cooper, el nombre original del VIH-1, en África mediante un programa de vacunación contra la viruela y, gradualmente, comenzó a invadir el resto del continente. Según Cooper,

La población pobre de los EE.UU. fue infectada en 1978 con la vacuna contra la hepatitis B a través de los Centros para el Control de Enfermedades [el CDC] y el Centro de Sangre de Nueva York.

¿Quiénes más formaron parte de esta malvada conspiración?

  • El Grupo Bilderberg
  • El Club de Roma
  • La Agencia Central de Inteligencia (CIA)
  • El MI6 de Inglaterra
  • La Comisión Trilateral (TC)
  • Consejo de Relaciones Exteriores (CFR)

Sin dudas, hubo otras personas involucradas.

Así que, todo este relato es sumamente intrigante. Solo que hay un pequeño problema, que no pasa de ser un cuentecito de hadas, no es más veraz que El código Da Vinci.
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Desmontemos los alegatos

¿Quién es Milton William Cooper?

Bill Cooper fue un anfitrión de radio estadounidense que promovía cuanta teoría conspiratoria descabellada existiera y utilizaba su viejo puesto militar para legitimar sus alegatos. ¿Fue él un “alto oficial de la inteligencia naval estadounidense”? No. La evidencia disponible nos dice que, brevemente, ocupó un puesto de Sargento E-5 y que ganó dos medallas. No nos dice nada sobre algún puesto privilegiado en el que potencialmente pudieran pasar por sus manos documentos confidenciales de alto calibre.

Para hablar de los ovnis, del Grupo de los Bildeberg, de los Illuminati y de que había visto documentos al respecto, apelaba a un puesto militar que ningún investigador puede verificar o corroborar. De hecho, plagiaba material de investigadores relacionados con los ovnis, y afirmaba que seres de otros mundos estaban manipulando a los Illuminati. Estas entidades también utilizaban la magia, la religión, la brujería, las sociedades secretas (los Caballeros de Colón, los jesuitas, los masones, el Partido Comunista soviético, el Vaticano, Skull & Bones, etc.) para sus propios fines, como el de controlar el mundo (Barkun 59-62).  Si alguien se le oponía, Cooper acusaba a su contrincante de ser un agente de la CIA. En otras palabras, era un Alex Jones cualquiera.
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¿Existió MKNAOMI?

MK-NAOMI

Documento desclasificado donde se habla de MK-NAOMI.

La respuesta a esta pregunta es afirmativa, sí existió, probablemente como un programa paralelo al del Proyecto MKUltra.  Ambos eran producto de un acuerdo entre el Departamento de Defensa y la CIA. Sin embargo, el propósito de MKNAOMI era el de desarrollar armas biológicas dentro del contexto de la Guerra Fría. La organización duró desde la década de 1950 a la de 1970. Sin embargo, lo que se sabe de estos proyectos es muy poco.

¿No significa esto que Cooper tenía razón? El problema es que el conocimiento sobre MKNAOMI y proyectos similares ya estaba disponible en Estados Unidos en la década de 1980. Cooper bien pudo ver la documentación desclasificada al respecto y construir toda una narrativa en cuanto a cómo MKNAOMI creó el virus del sida. Es más, pudo ignorar otros factores importantes que comprometían seriamente sus alegatos, como el hecho de que el Pres. Nixon había eliminado proyectos como MKNAOMI en febrero de 1971. Así que el Proyecto no pudo persistir hasta a 1977 para introducir el sida en la población africana.

Además, Cooper y varios conspiracionistas utilizan un documento como la “actual legislación” donde se habla de los microorganismos. Sin embargo, esa no es la legislación, sino unas declaraciones en unas vistas congresionales (verificar los enlaces en la sección anterior). El H. B. 15090 no hace referencia alguna a microorganismos.

El uso de armas biológicas en Estados Unidos no debe sorprender a nadie. En su historia, la primera ocasión que se utilizó fue cuando las fuerzas británicas estaban luchando contra los delawares,en la Guerra de Pontiac. Le entregaron a dos representantes de los delawares, unas toallas y pañuelos impregnados de viruela para que infectara su población. En la Guerra Fría, era clave para tener ese tipo de ofensa en caso de que los soviéticos utilizaran medidas semejantes. El hecho de que el Pres. Nixon clausurara proyectos como el MKNAOMI, no prevenía al ejército de buscar otras vías de estudio de posibles formas de armas biológicas, aunque no se producen masivamente como resultado de un tratado internacional.

Aun así, se podría argumentar que, aun con la orden ejecutiva de Nixon, probablemente la actividad continuó “tras bastidores”, como un malvado Sindicato (de los Archivos-X), cuyo poder estuviera por encima del Presidente de los Estados Unidos, como el Grupo Binderberg, o los Illuminati … algo así. Ese grupo, pudo haber desarrollado el VIH-1 en la década de 1970 y hacer que los médicos de la OMS lo inocularan en pacientes africanos en 1977.

Eso nos lleva al problema principal del alegato de Cooper: eso, no solo es altamente improbable, es imposible. Aquellos que hayan leído nuestro artículo en torno al tema, ya saben por qué, pero, para beneficio de nuevos lectores, reproduciré aquí las razones.
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El sida precede al Proyecto MKNAOMI

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía cortesía del CDC.

Está claramente establecido tanto por la historia convencional como por Cooper, que el Proyecto MKNAOMI se forjó en la década de 1950 con el propósito de crear armas biológicas. Cooper parece alegar que fue solo en la década de 1970 que se desarrolló el virus y que la OMS lo inoculó en la población africana en 1977 y la población homosexual estadounidense en 1978.

El problema es que los científicos han investigado a fondo el tema del origen del contagio del VIH-1 y han señalado que el punto de origen se halla en la década de 1920 (tres décadas antes del establecimiento de MKNAOMI) en una población relativamente aislada en el Congo Belga de esa época, con un posible margen entre 1909 y 1930. (Faria et al.)

¡Ups!

Vergüenza ajena

 

Aunque, parece que se transmitió de chimpancés a los seres humanos, se desconoce con certeza cómo.

Se podría argumentar que, a lo mejor, la inteligencia estadounidense supo de una enfermedad extraña, la que hoy llamamos “sida”, aisló en secreto el virus y la OMS lo inoculó en otros africanos. El problema, de nuevo, es que contradice la evidencia. En vez de la inoculación por parte de la OMS, los investigadores que hallaron los orígenes de la enfermedad en la década de 1920, propusieron una fuente más veraz: el ferrocarril.  Una vez más, el sida se mantuvo aislado debido a la falta de contacto de estas poblaciones con el resto del continente. Solo fue con la aparición del ferrocarril, que empezó a diseminarse la enfermedad por el continente, hasta el punto de comenzar a ser un problema en la década de 1980.

Los conspiracionistas en general continúan afirmando que el sida apareció por primera vez en Estados Unidos en 1978, pero eso no se sabe con certeza. Sin embargo, la primera vez que se registró históricamente fue en 1981, en una publicación del CDC, Morbidity and Mortality Weekly Report del 3 de julio de ese año, sobre 3 casos anteriores a 1980.

MMWR

Primer reportaje del sida en la literatura médica.

En aquel entonces los médicos no conocían la enfermedad del sida ni sus efectos sobre el sistema inmunológico, por lo que los síntomas no aparecen asociados a ese nombre. No sería hasta 1983 y 1984 que dos científicos franceses (entre ellos Luc Montaingne) y uno estadounidense (Robert Gallo) descubrirían el VIH y lo vincularían a la enfermedad.

A esto se añade, que el ancestro del virus ha estado rondando por África desde hace 30 millones de años. Lo sabemos, porque su código genético se empotró en el nuestro. (Yan et al.) Probablemente, siguió rondando en primates, mutó y, finalmente, nos empezó a afectar a los seres humanos en la década de 1920. De allí, se diseminó al resto de la humanidad.

En suma, es imposible que el VIH fuera “creado” en un laboratorio en las décadas del 50 al 70.
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La consecuencia de las teorías conspiratorias descabelladas, más sida en África

Como nota final, quisiera señalar el costo social que significa la propagación de teorías conspiratorias como esta. Damas y caballeros, les presento a Thabo Mbeki, Presidente de Suráfrica, desde el 2000 al 2006.

Thabo Mbeki

Thabo Mbeki. Foto cortesía de Antônio Milena, de la Agencia Brasil. CC-BY 3.0 Brasil.

Este fue un presidente que solía negar que el VIH estaba vinculado al sida. Durante su incumbencia, designó a científicos negacionistas afines a su ideal e, inicialmente, hizo lo posible para impedir cualquier tratamiento médico a la enfermedad. En el 2003, mantuvo esa política, aun cuando las compañías prometieron abaratar sustancialmente los costos para ayudar a Suráfrica. Su Ministra de Salud, Mantombazana ‘Manto’ Edmie Tshabalala-Msimang, propuso la “medicina tradicional” para la cura del sida, tales como una dieta de ajo, aceite de oliva y limón.  Como resultado de estas políticas insensatas, murieron cerca de 330,000 personas y contribuyó a que todavía Suráfrica tenga una de las mayores tasas de sida en todo el continente, aun cuando su situación haya mejorado considerablemente (Chigwedere, et al.).

Y, ¿por qué rehusaron Mbeki y Tshabalala-Msimang los tratamientos efectivos contra el sida? Porque se circulaban noticias de que los remedios no eran otra cosa que una experimentación con africanos, tal como reclama la noticia circulada por las redes sociales. Para ellos, toda crítica a las medidas de su gobierno era interés extranjero que agredían “la soberanía” y las culturas de Suráfrica.

¡¿Qué cosas, no?!

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Referencias

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Continúa el misterio del Fragmento de Marcos del “primer siglo”

P.Oxy LXXXIII 5345

Fragmento del Evangelio de Marcos (P.Oxy LXXXIII 5345 o P¹³⁷) datado al siglo II o III d.C. Reproducido por uso legítimo (fair use) con el propósito de discutirlo.

En una entrada en este blog, discutimos un misterio desatado en el mundo de la erudición bíblica en relación con un cierto fragmento del Evangelio de Marcos. Todo está discutido con más lujo de detalles en ese artículo, pero aquí haré un resumen. En primer lugar, se había dicho por parte de varios expertos, en particular Scott Carroll y Daniel Wallace, que había que revisar el número de manuscritos primitivos de los evangelios, ya que existía uno de Marcos, del primer siglo.

Máscara egipcia - Evangelio de Marcos

Máscara egipcia que supuestamente conservaba un fragmento del Evangelio de Marcos (Imagen usada bajo el concepto de uso legítimo (fair use). Cortesía de Craig Evans, Acadia Divinity College).

Aunque la revelación se hizo en el 2012, no se supo más del asunto hasta el año 2015, en el que supimos un poco más gracias a Craig A. Evans, un prestigioso estudioso del Nuevo Testamento y apologeta protestante quien ha debatido repetidamente con erudito, Bart D. Ehrman. En ese momento, Evans había declarado ante el público que existía un fragmento del Evangelio de Marcos del siglo I  y que se encontraba en un cartonaje egipcio, una máscara fúnebre egipcia. Según él, se podía desmembrar este artefacto de la Antigüedad sin dañar el papiro en cuestión ni la tinta. Esto levantó la ira de un número importante de estudiosos, que veían en esto, la destrucción del pasado por intereses de la apología cristiana. Después, se reveló que el este pedazo de papiro no fue obtenido de tal manera.

No se supo más nada del asunto hasta que un estudiante de Nuevo Testamento, en su blog, expresó sus serias sospechas de que un fragmento del Evangelio de Marcos que se había publicado como un Papiro Oxirrinco era el famoso texto que supuestamente era del siglo I, pero aparecía datado para el siglo II o III. Como tal, fue clasificado: P. Oxy. 5345. Más adelante, fue también catalogado bajo el papiro ℘¹³⁷. Oxirrinco fue un lugar donde, en la Antigüedad Egipcia, sirvió de basurero y donde se encontraron varios papiros sumamente valiosos. Este fue descubierto en el siglo XIX por dos eminentes papirólogos, Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt.

Eventualmente, Wallace confirmó la sospecha. Tal acontecimiento despertó una serie de interrogantes en torno a varios asuntos, nuestro conocimiento de los hechos ha sido muy poco. Todo lo que se ha sabido es que Dirk Obbink, un respetado papirólogo, había cometido el error de datarlo al siglo I. Sin embargo, persistían las preguntas. Los involucrados habían mantenido una política de total hermetismo … hasta el sábado pasado, cuando un microscópico rocío de luz entró por una rendija de una ventana del cuarto oscuro de lo acontecido para evaporarse tan pronto como cayó.

En una página de Veracity Hill en Facebook, se colocó un vídeo de una entrevista con Evans en torno a diversos temas. El anfitrión le dejó saber que iba a hacerle unas preguntas de parte del público, a lo que Evans gustosamente accedió (minuto 46). Una de ellas estaba relacionada al llamado “Fragmento del Primer Siglo del Evangelio de Marcos” (minuto 52).

La entrevista fue un poco más reveladora en cuanto a los hechos. Según Evans, ℘¹³⁷ estaba en una caja equivocada junto a un bonche de otros papiros oxirrincos. Nadie estaba seguro cuándo Grenfell y Hunt lo obtuvieron del basurero. En los años 1980, un papirólogo de la Universidad de Oxford, Revel A. Coles, miró el papiro, no lo reconoció y escribió en sus notas que era probablemente del siglo I o II. Décadas más tarde, Obbink, también papirólogo de Oxford, lo miró, creyó inicialmente que era del siglo I y se dio cuenta que era del Evangelio de Marcos. Más adelante, Obbink expresó sus dudas en relación con la datación hecha por Coles. Así fue cómo se dio la gran confusión.

Por otro lado, lo que enfurece de algunas de sus respuestas es que aclara muy poco, si acaso nada del asunto. Evans es un experto muy inteligente del Nuevo Testamento y ha tenido un rol protagónico en la traducción, transliteración e interpretación de manuscritos antiguos relacionados con el tema. Por otro lado, es también un apologeta, algo que, desde mi perspectiva, le cuesta su credibilidad a la hora de expresarse en público, especialmente, si se trata de uno creyente. Ustedes pueden ver por su cuenta aquí y aquí en sus debates con Ehrman, que cuando se le pregunta directamente sobre si un evento que relata la Biblia realmente ocurrió, él (¿a propósito?) cambia convenientemente el sentido de la pregunta para no darle una respuesta directa y sencilla.

Lo mismo hizo Evans en el caso de ℘¹³⁷. Al final de su explicación nos dice, que él no sabía por qué había tanto problema y molestia en relación con este asunto del fragmento. ¡Todo fue un malentendido! En Facebook, dejé saber mi parecer al respecto:

Me explico.

Sí, admito que los errores pueden ocurrir, que cualquiera puede meter un fragmento donde no es, clasificarlo en el siglo equivocado, entre otras cosas. Somos seres humanos y hasta al más brillante papirólogo se le “escapa una liebre”. Si ese fue el caso, un abrazo fraternal es lo que procedemos a hacer, además de besitos en el cutis y seguimos todos en nuestro camino, moviéndonos a discutir cosas más importantes. Sin embargo, Evans está lejísimos de haber explicado otros asuntos altamente controversiales (favor de consultar con mi artículo previo sobre el tema para cualquier aclaración):

  1. Alguien intentó vender el manuscrito ilegalmente:
    •  Scott Carroll insiste que el manuscrito estuvo a la venta dos veces.
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    • Carroll señalaba a familia Green (del Museo de la Biblia) como la que había puesto el manuscrito a la venta.
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    • La persona que le había dicho a otros eruditos que el fragmento estaba a la venta era Dirk Obbink.
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    • El acto de Wallace, de revelar en medio de un debate la existencia de este fragmento, además de ser una movida injusta contra Ehrman, iba a generar un interés por el papiro en el que ganaría valor comercial … casi como si alguien usara a Wallace para subir el precio de un producto para la venta.
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    • La Egyptian Exploration Society (EES) dejó meridianamente claro que el fragmento jamás estuvo a la venta y que nunca abandonó las inmediaciones de la Universidad de Oxford.
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    • Pregunta: ¿Es cierto lo que dice Carroll de que el fragmento estuvo a la venta por los Green y que Obbink fue el que promovio la venta? Si es así, ¿de dónde sale que los Green se veían con el poder de vender un papiro que no era de ellos?
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  2. Wallace afirma en su blog que Obbink había cambiado de parecer dos semanas antes del debate que él tuvo con Ehrman. ¿Por qué no le dijo la información a Wallace a tiempo para que no utilizara la falsa información en el debate?
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  3. No obstante el hecho de que el cambio de parecer de Obbink tomó lugar en el 2012, por alguna razón, en el 2015, Evans fue mal informado y divulgó (con permiso y estímulo de alguien) que el fragmento del siglo I existía y que la fecha fue confirmada mediante carbono-14. ¿De dónde vino esta mala información?
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  4. Para colmo, Evans fue mucho más allá que Wallace al decir que el fragmento provino de la desintegración de un cartonaje egipcio. Luego, se reconoció que ese no era el caso. ¿De dónde vino este equívoco? ¿Por qué Obbink tampoco advirtió de este error a Evans tres años después de su cambio de parecer? ¿Fue esto también resultado de la intervención de la familia Green?

Sobre este último asunto, el siguiente intercambio es todo lo que sabemos:

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter.

No hay lugar a dudas de que este manuscrito del Evangelio de Marcos es importante, sea del siglo I, II o III. Pero, esto va muchísimo más allá de un mero error al fechar el fragmento o de ponerlo en una caja equivocada. Los sucesos relacionados nos dan a entender que el problema es muy profundo y que hay elementos siniestros de lo ocurrido.

En mi opinión, no puedo creer que Evans, con lo inteligente que es, realmente se crea que el público o los demás biblistas se chupan el dedo. Él sabe que está ocultando información muy importante y que está engañando al público cuando dice que esto es meramente pajitas que le caen a la leche y que “no entiende” cuál es el problema, especialmente, cuando sabe muy bien que Wallace y él fueron los que trajeron esta información al público con el propósito de impresionar a los creyentes cristianos y ganar puntos a expensas de los no creyentes, mientras que alguien pensaba hacerse rico con el fragmento. Eso es un abuso espiritual de la fe de su público y de la confianza de varios eruditos. No creo que él haya sido la cabecilla de este engaño o que sea capaz de idear una cosa así, pero su deber es decirnos a todos qué fue lo que pasó.

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¿El fraude de la quimioterapia?

Senador Juan Dalmau

Senador Juan Dalmau, del Partido Independentista Puertorriqueño

Hace tres días, todos los puertorriqueños recibimos una gran noticia que nos llenó de mucha alegría. El Senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez, compartió este tuit con sus seguidores:

Gabo padecía de leucemia linfoblástica, que fue erradicada, gracias a la quimio y al personal del Hospital Pediátrico. Aun con todo, siempre vale la cautela, de estar siempre atentos a que no regrese de alguna manera. Un chequeo periódico siempre será pertinente. Conozco personalmente al senador desde hace años, sé la calidad de persona que es, e infiero, a partir de ahí, la clase de padre que debe ser. Creo que la valía de su familia, incluyéndolo a él, debe servir de ejemplo de lo más hermoso que existe en nuestro pueblo. Le deseamos todo lo mejor a Gabo.

Antes que él, otra persona que admiro mucho, el Rev. Michael Dowd, también pasó por la quimio. No solo le salvó la vida, sino que hoy vive para contarlo y para continuar diseminando el evangelio de la evolución.

No obstante esto, en las redes sociales y en los ciertos círculos críticos de la medicina convencional, se suele pensar que la quimioterapia sencillamente no funciona. Esta convicción toma diferentes vertientes. En una en particular, se afirma que la quimioterapia disemina el cáncer en el cuerpo. Otros afirman que el 75% de los oncólogos jamás se someterían a la quimioterapia. En otros casos, se afirma que el porciento de éxito de la quimio es extremadamente bajo; al contrario, que el tratamiento fracasa el 97% de los casos. Este último alegato se diseminó debido a este vídeo de Peter Glidden haciendo unas declaraciones sorprendentes, hasta el punto en que se volvió viral:

Veamos las razones por la que se da tratamiento con quimioterapia y, después, vamos a explorar cada uno de estos alegatos.
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¿Para qué se utiliza la quimioterapia?

David Gorski, M.D.

David Gorski, M.D. Foto cortesía de él, CC-BY-SA 4.0.

Según el médico, David Gorski, el tratamiento de la quimio se puede utilizar con varios fines, dependiendo del caso.

  • Tiene un fin curativo. Este acercamiento se utiliza en los casos de leucemia y limfomas (como es el caso de Gabo, el hijo del Senador Dalmau).
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  • Puede ser una quimioterapia adyuvante. Después de alguna cirugía u operación, se administra quimio con el propósito de reducir la probabilidad de una nueva instancia del mal. Según estudios recientes, nos dice Gorski, este tipo de tratamiento ha ayudado a reducir las muertes por cáncer de mamas por un 30%.
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  • Puede ser una quimioterapia neoadyuvante. En este caso, se administra la quimio antes de la operación o la cirugía, sea para achicar el tumor, facilitando así su remoción, o sea para cirugía para conservación de algún órgano (por ejemplo, para achicar algún tumor y sacarlo para evitar una mastectomía).
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  • Puede ser una quimioterapia paliativa. En la etapa IV de la enfermedad, la quimio ayuda a alargar la vida del paciente.

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Alegatos contra la quimioterapia

1. La quimio ayuda a diseminar el cáncer en el cuerpo

En este caso, usualmente se utilizan dos estudios para fomentar este miedo al público. El primero es este estudio, que muestra cómo algunos tratamientos de quimioterapia, en vez de curar al paciente, empeoran su condición (Sun et al., 2012). En particular, lo que afirma es que hombres que se han tratado por cáncer de la próstata, han dado señales de que sus células saludables afectadas secretan la proteína WNT16B.  Cuando se daña el ADN de estas, generan la proteína que, inesperadamente, crea resistencia de las cancerosas al tratamiento.

Sin embargo, lo que muchas personas pasan por alto es que esto no aplica a todo tipo de quimioterapia, sino aquellas que son extremadamente agresivas hasta el punto de dañar las células saludables. En tales casos, el estudio señala que este tipo de tratamiento puede retardar la cura del cáncer por las razones indicadas.

Por otro lado, lo que usualmente no se dice en las redes sociales y en los lugares de la mal llamada “medicina alternativa”, es que los mismos autores afirman que esta evidencia sugiere un nuevo curso de acción para futuros tratamientos. Por ejemplo, se podría inyectar un anticuerpo para la WNT16B durante el tratamiento con quimio y, de esa manera, impedir que los tumores crezcan a causa de la proteína. Efectivamente, algunos años después, se publicó otro artículo en que mostraba que esta estrategia funcionaba (Sun et al., 2016).

El segundo estudio que se utiliza, y que fue publicado el año pasado, es este, en el que se descubrió que una quimio neoadyuvante, puede inducir a metástasis en casos de cáncer de seno (Karagiannis et al., 2017). Es decir, que una quimio administrada antes de una cirugía de seno, podría estimular a empeorar la situación de la paciente que padezca de cáncer. Sin embargo, lo que nos revela el estudio, es algo distinto. Como una revisión científica nos deja saber, la quimio neoadyuvante tiene la misma tasa de supervivencia que el adyuvante, pero la primera tiene más éxito en la preservación del seno que la segunda (Mieog, Hage, & Velde, 2007). Lo que procura indagar el estudio que exploramos es, más bien, la manera de mejorar algunos problemas potenciales de los tratamientos con quimio neoadyuvantes, en este caso, del cáncer de seno.

Kariagiannis et al. (2017) nos dice que aun con lo señalado, es posible que, bajo algunas circunstancias de cáncer de mamas, ciertas formas de quimioterapia neoadyuvante estimulen a los macrófagos y estos creen algunas aperturas en tejidos por los cuales las células cancerosas puedan salir e invadir el cuerpo. El estudio es una publicación de los resultados experimentales que corroboran esta hipótesis.

Sin embargo, lo que a los críticos de la quimioterapia se les olvida cuando utilizan este artículo, es que el estudio incluye también maneras de evitar ese desenlace durante la quimio.  Los autores diseñaron una efectiva estrategia de bloqueo de las células cancerosas para que no se diseminaran por la corriente sanguínea. Aquí, David Gorski nos da más detalles de ese proceso.

Conclusión: Los médicos se acercan a un caso de cáncer como estratega militar, buscando cómo acorralar y terminar al enemigo de la manera más efectiva posible. Todo esto involucra cálculo de riesgo, cálculo costo-beneficio y mucha sabiduría. Hemos visto que, a medida que se cometen errores, se sigue aprendiendo cómo opera el cáncer y los efectos de la quimio, para entonces proponer mejores remedios mucho más efectivos. Sin embargo, en balance neto, a pesar de las inherentes limitaciones del conocimiento médico de algo tan complicado como el cáncer, la quimio funciona en muchísimos casos, especialmente cuando se incorporan nuevas estrategias para liquidar células cancerosas.
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2. La quimio no es efectiva en el 97% de las ocasiones

Botellas de químicos para la quimioterapia

Botellas de químicos para la quimioterapia. Imagen cortesía de la National Cancer Institute.

El alegato contra el tratamiento, se vio alentado por un estudio que concluía que este procedimiento no funciona el 97% de las veces. En años recientes, se presentó el vídeo en que un médico “confesaba” que ese era el caso (lo mostramos al comienzo de este escrito). Para sustanciar su afirmación, muestran dos “estudios”.

Uno de ellos no es un estudio, sino una monografía, que ya es obsoleta debido a que sus conclusiones no son válidas. La monografía fue escrita por Hardin Jones en el año 1956. Desde entonces hasta ahora, su contenido ha perdido vigencia porque la situación de la medicina ha cambiado radicalmente. El asunto se agrava cuando uno se da cuenta de que las fuentes en las que el Dr. Jones basaba sus conclusiones son todas mucho más obsoletas (i.e. una de 1926, otra de 1937, sin dar referencias).

El otro estudio que se menciona es el aludido por Peter Glidden en su vídeo (que mostramos arriba), especialmente dando el año equivocado: el estudio al que se refiere se publicó en el 2004, no en 1994, y la revista se llama Clinical Oncology, no Journal of Clinical Oncology (Morgan, Ward & Barton, 2004). En las ciencias, la supervivencia se mide en un periodo de 5 o de 10 años después del tratamiento de cáncer, dependiendo de lo que se quiera inquirir. En el estudio en cuestión, se observó el nivel de supervivencia de pacientes que habían pasado por quimioterapia y llegó a la conclusión de que solo sobrevivían entre el 2 al 3% de los pacientes de cáncer en Australia y en Estados Unidos. Desde entonces, este artículo se ha convertido en la bandera de la llamada “medicina alternativa” en contra de la quimioterapia.

Sin embargo, un artículo publicado no es palabra de Dios ni adquiere un estatus de infalibilidad. Sí, fue revisado por pares antes de la publicación, pero la crítica continuó aun después. Una carta al editor de la revista Clinical Oncology, dejó saber que el escrito tenía unas serias deficiencias hasta el punto de invalidar sus resultados (Mileshkin et al., 2005). He aquí un puñado de sus objeciones:

  • El estudio no establece una distinción entre varios tipos de cáncer ni los distintos tipos de tratamiento de quimioterapia. Eso lleva a serios problemas en cuanto a las conclusiones (aquí menciono solo unas cuantos de todos los que señalan):
    • El estudio subestima la eficacia de la quimioterapia, ya que en algunos casos, el cáncer de mamas (que tuvieron en consideración) vuelve aparecer más allá de los 5 años. La quimio adyuvante puede alargar el periodo de vida a 10 años para mujeres más jóvenes de 50 años (un 7%) y las que hayan padecido de ganglios positivos (un 11%). El periodo en 5 años (como hace el estudio) daría unos datos de 3% y 6.8% correspondientemente.
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    • El estudio omite, inexplicablemente, los casos de leucemias, instancias en los que la quimio tiene un alto porcentaje de éxito (en la primera ronda del tratamiento, entran en remisión el 70 a 80% en el caso de aquellos más jóvenes de 60 años; entre el 35 al 40% de estos pacientes estarán completamente curados. Döhner et al., 2010; Döhner, Weisdorf & Bloomfield, 2015).
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    • No hace distinción entre distintos tipos de linfomas, algunos son de alta probabilidad de cura con quimio (e.g. el linfoma Burkitt).
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  • Tampoco el estudio mira la evidencia de cómo ciertas dosis de la quimio han ayudado alargar el lapso de vida del paciente y le añade un grado de calidad de vida.
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  • La quimioterapia también es costoefectiva, ya que representa un ahorro  cuando se le compara con la inversión en medicamentos en etapas avanzadas.
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  • El estudio también altera resultados de otros. Por ejemplo, en el caso del cáncer de la cabeza y del cuello, el estudio cita mal a un metaanálisis cuando dice que la contribución al beneficio que hacía la quimioterapia en conjunto con la radioterapia era 4%, cuando en realidad era 8%.

Conclusión: Por estas y otras muchas razones, los oncólogos no le dan crédito a la aseveración de que la tasa de supervivencia de los tratados con quimio es de 2 a 3%.
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3. El 75% de los médicos rechazaría la quimioterapia

Doctora con su tableta

Doctora con su tableta – Foto cortesía de George Holdan.

Otra afirmación que procede de la “dimensión desconocida” es el dato falso de que el 75% de los médicos oncólogos rechazaría la quimioterapia.  Este factor proviene de una encuesta que se hizo en 1985, para la revista Oncology. En aquel momento, lo que se preguntaba, en el caso del cáncer del pulmón, era en relación con un producto de quimioterapia particular, cisplatin. Nótese que esta encuesta no trataba en general del tema de la quimio, ni se refería a la totalidad de los tratamientos. En aquel momento, el cisplatin era una droga nueva en el mercado y muchos oncólogos tenían dudas de su efectividad para el cáncer pulmonar.

Sin embargo, los que dan ese dato se les olvida que esa misma revista hizo otro sondeo en 1997, que ha sido publicado y está disponible al público. ¿Resultado? El 64.5% de los oncólogos y hematólogos, además del 67% de las enfermeras, dijeron que sí se tratarían con la quimioterapia (Smith, Desch, & Somerfield, 1998).

Admitidamente, esta es una muestra limitada de oncólogos, médicos en general y enfermeros. Hubo otro sondeo al respecto, distinto al que discutimos hace poco y, para sorpresa de muchos la respuesta es variada de cada tipo de cáncer. Por ejemplo, para la etapa IV de Hodgkin, el 98% de los oncólogos estaba dispuesto a tratarse con quimioterapia. En el caso de las etapas III y IV del linfoma histiocítico difuso, el 94%, el mismo resultado que el linfoma limfocítico agudo y el mieloma múltiple. Ese no fue el caso de cáncer de colon resecable, 8% (Lind et al., 1991, p. 392).

Conclusión: No hay un solo tipo de cáncer, como no hay un remedio de quimioterapia, como no todas las víctimas tienen el mismo estado de salud. La opinión de los oncólogos de si se someterían a la quimio varía por caso, pero es falsa la convicción de que la mayoría (el 75%) de los médicos se opondrían a este tratamiento en general.
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La quimio sí funciona

Si el caso de Gabo, el hijo del Sen. Dalmau, o el caso del Rev. Michael Dowd no son suficientes, la evidencia muestra que hay vida después de la quimio. En el Reino Unido, sobrevive el 50% por 10 años o más, una mejora de 1970 en el que el porcentaje de supervivencia era de 24%. La quimioterapia y las mejoras de su administración, ciertamente tuvieron mucho que ver con eso. En Estados Unidos ha habido un decrecimiento sustancial de incidencias de cáncer, al igual que una disminución de un 25% de muertes de pacientes con la condición.

Las tendencias de incidencias y mortandad por cáncer por sexo.

Las tendencias de incidencias y mortandad por cáncer por sexo (Siegel, Miller, & Jemal, 2017, p. 12).

Lo mismo se está viendo en Canadá.

La quimioterapia envenena el cuerpo, como muchos opositores dicen constantemente, pero recordemos que todo depende de la dosis y de la estrategia escogida por el médico para lidiar con el caso de cáncer que corresponda. Para todos los efectos, dependiendo del caso, de la edad del paciente y de la terapia a tomar, se tiene una mayor o menor probabilidad de sobrevivir al cáncer.

Ciertamente, se tiene mucha mayor probabilidad de vencer cuando se lucha, que cuando no se hace nada. Sin embargo, cada vez que le decimos a nuestros seres queridos que padecen este mal, que no tomen la quimio porque solo funciona un 2.5%, con toda probabilidad, estamos efectivamente condenándole a muerte.

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Por qué Deepak Chopra no me inspira como naturalista religioso

Deepak Chopra

Fotografía de Deepak Chopra (2013). Foto cortesía de Lifescript (CC-BY 2.0).

De una u otra forma, algunas personas, al enterarse de mis inclinaciones religiosas, filosóficas o escépticas, me  traen el tema: ¿Qué pienso en general de Deepak Chopra? Muchos quieren preguntarme debido a mi dedicación a las ciencias y al escepticismo. Otros me preguntan desde la perspectiva filosófica que sostengo. Sin embargo, una muy buena parte de la gente se entera que soy naturalista religioso y me recomiendan las obras de Chopra.

Los que ya conozcan mi cosmovisión o no les interese leer al respecto, pueden saltar la primera sección de este artículo. Lo incluyo para que entiendan mejor mis planteamientos, especialmente los religiosos. Sin embargo, el resto se centrará en el tema de quién es Chopra, su rol dentro de la llamada “medicina alternativa” y por qué no confío en su juicio.
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Breve exposición de mi cosmovisión

Como naturalista y filósofo, soy fisicalista no reduccionista en cuanto al ámbito físico: es decir, que la Realidad Última de las cosas, como un todo, es el sustrato físico del universo (materia y energía) y de lo que de este emerge (pensamiento, sociedad, informática, etc.); sin embargo, los problemas de una esfera emergente no son necesariamente reducibles a la de sus componentes subyacentes. Como filósofo también soy platonista o realista en cuanto a las verdades de razón (lógica, matemática, significados, valores, etc.)

Fuera de estos, no hay más nada. En cuanto al universo, a la Realidad Última de lo que existe, como religioso quiero mantener una devoción significativa con ella como lugar de donde emerjo, vivo, me muevo, existo y donde regreso para su futuro curso creativo. ¡De Gaia emergí y a Gaia regresaré! ¡De la muerte de las estrellas surgí y a la creatividad cósmica regresaré! Aunque siempre imperfecto y con notables defectos personales, en la medida de lo posible, intentaré ser un motivo para que otros encuentren significado en sus vidas en relación con el universo. No tengo buenas razones para pensar que haya algún ámbito sobrenatural en el que exista un ente todopoderoso o unos entes espirituales existentes aparte del mundo físico.

Sin embargo, ser devoto a la Realidad significa en parte dos cosas:  prestarle la atención debida a las ciencias y disciplinar la mente al escepticismo saludable. Ambos invitan a mirar toda idea (incluyendo la que uno sostiene) examinarla y ponerla a prueba; adoptar aquellas ideas que sobrevivan este proceso y descartar las que no. Con base en ellas, entonces, se puede opinar sensatamente, con bases mucho más firmes.

Fundamentados con estos hallazgos, hemos podido reconstruir la Gran Historia del universo y se han dado grandes adelantos tecnológicos, alimentarios, médicos y de otra índole. Gracias a ello, ha habido enorme progreso social y se ha reducido sustancialmente la pobreza en el mundo. Mientras que otras religiones hablan de un paraíso perdido, un futuro espantoso antes de la llegada del Reino de los Cielos, la Gran Historia nos revela que partimos de un pasado violento y que se ha ido reduciendo en promedio hasta alcanzar cada vez más los ideales de un mundo global en paz, el ideal Reino de Dios prometido por los apocalipticistas del pasado y el presente, pero que nunca consiguen.

Aunque esto no indica que esa mejora social va a permanecer así para siempre, se reconoce la necesidad de respaldar valores éticos tales como los que uno puede encontrar en el humanismo y, en el mundo religioso, en el unitarismo universalista. Promover estos valores en la secularidad y en la religión, sin lugar a dudas aporta a crear un mundo mejor.
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Visión filosófica, científica y religiosa sobre Deepak Chopra

Quién es Chopra y su rol en la “medicina alternativa”

Al lector que haya seguido mi blog, no le sorprenderá que todo lo expuesto aquí es inherentemente incompatible con la cosmovisión de Chopra. Sencillamente, las dos visiones chocan de frente. A pesar de que parece que su perspectiva está fundamentada en las ciencias, en particular la física cuántica, ese no es el caso.

Según este portal cibernético que anuncia un curso de Chopra, nos lo describe en los siguientes términos:

Deepak Chopra es el autor de más de cincuenta libros traducidos a más de treinta y cinco idiomas, incluidos numerosos bestsellers del New York Times en las categorías de ficción y no ficción. El Dr. Chopra es miembro del Colegio Norteamericano de Medicos y de la Asociación Norteamericana de Endocrinólogos Clínicos, es Profesor Adjunto de Administración en Kellogg School e investigador principal de la organización Gallup. La revista Time proclama a Deepak Chopra como uno de los 100 mejores heroes e íconos del siglo y lo califica de “poeta-profeta de la medicina alternativa.”

Deepak Chopra

Deepak Chopra (2006). Imagen cortesía de Yahoo! (CC-BY-SA 2.0).

Sí, es cierto, él ostenta el título de médico (M.D.) y pertenece a estas organizaciones. Se graduó de la Escuela de St. Columbia en Nueva Delhi y del All India Institute of Medical Sciences, en Nueva Delhi en 1969. Además, enseñó medicina la Universidad e Tufts, la Universidad de Boston y la Universidad de Harvard, además de haber sido parte del gabinete del New England Memoria Hospital (NEMH) en Stoneham y estableció una oficina de práctica de endocrinología en Boston.

Sin embargo, fue en 1981 que él se familiarizó con la medicina ayurveda, considerada en Occidente como “medicina alternativa”, con la que inició su práctica de la meditación trascendental. para abandonar su vicio de fumar y  reducir su adicción al café. Hoy día acostumbra meditar dos horas al día y su efectividad para él fue tan contundente, que entendió que debía abandonar el mundo de la medicina convencional, por sentirse como un “drug pusher“. A partir de allí, ha sido promotor de lo que ha llamado “sanación cuántica”, inspirada en los hallazgos de la física cuántica.

Hablar de “medicina alternativa” es de entrada cuestionable desde un punto de vista escéptico. O es medicina o no lo es, no hay “alternativa”. Como ya hemos indicado en otro lugar, la medicina ha evolucionado gracias a la incorporación de la dinámica científica. La medicina convencional ha sido, en ese sentido, mucho más efectiva que en antaño y ha sido uno de los factores significativos del aumento de la longevidad de vida y el decenso dramático de la mortandad infantil a nivel mundial.

Eso no significa que la medicina convencional sea perfecta. A veces intervienen errores de diagnóstico o de la solución médica propuesta, a veces por puro error humano o por otras fuerzas sociales: convicciones religiosas, criterio costoefectivo indebido del interés de lucro de los hospitales privados o de las aseguradoras, sobremedicación por incentivos de las farmacéuticas, el lucro personal, entre otros. De muchos de estos, tenemos que dedicarle unas entradas al respecto. Por ahora, lo que debemos señalar es que con todos los logros de la medicina convencional, siempre debemos tener una dosis de escepticismo a ciertas medidas que pueden responder a intereses del complejo industrial médico.

Eso no quiere decir que abandonemos un negocio para abonar a otro negocio con fin de lucro. No significa que la respuesta adecuada a esto es la llamada “medicina alternativa”, que en general, en estudios que se han hecho de sus distintas propuestas, sucede que no hace mejor que el efecto placebo.  De hecho, en el mundo de las terapias alternativas, hay dos tendencias: la de hacer el tratamiento alternativo mientras se continúa con el convencional, y la de renunciar a lo convencional para abrazar lo alternativo.

En el primer caso, la postura es relativamente inofensiva, pero no completamente. Por ejemplo, tómese el caso de prescripción “alternativa” de consumo de antioxidantes y de vitaminas para el tratamiento del cáncer mientras que se toman los remedios convencionales. El razonamiento es que los llamados “radicales libres” tienen el efecto de producir el cáncer y los antioxidantes los previenen; por tanto, alivian el problema. Sin embargo, no hay evidencia alguna de que ingerir suplementos con antioxidantes ayuden a prevenir o remediar el cáncer. Es más, hay estudios que señalan que ingerirlos agrava el problema, porque el sistema inmune necesita ciertos antioxidantes para lidiar con ciertas formas de cáncer. O sea, que si alguien está bajo tratamiento convencional para lidiar con su cáncer, podría neutralizar la efectividad de su terapia si consume antioxidantes en forma de suplementos.  No solo eso, sino que los consumidores de suplementos de antioxidantes tienen una probabilidad más alta de mortandad. Consumidores frecuentes de suplementos de vitaminas, especialmente en exceso a las dosis obtenidas por nutrición, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer que los no consumidores.

Si esto es así, entre los remedios que interfieren en la efectividad de tratamientos convencionales y los que renuncian a las terapias convencionales, no debe ser sorpresa que se ha encontrado en ensayos controlados por caso que la tasa de mortandad entre los que practican la medicina alternativa suele ser más alta entre pacientes de cáncer.

Como hemos presentado en otra entrada, la meditación trascendental, el “mindfulness” y actividades afines han mostrado ser muy limitadas en su efectividad para cambiar la mentalidad o la conducta de los practicantes. Tampoco han mostrado ser más efectivas en cuanto a la mejora de salud, que es precisamente el alegato de la sanación cuántica que promueve Chopra. Desgraciadamente, los estudios que fundamentan su posición son extremadamente pobres, véase este artículo de David Gorski en torno a varios de ellos, que incluye uno auspiciado por Chopra, publicado en una revista a veces considerada predadora o, en el mejor de los casos, de muy malo arbitraje por pares.
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La efectividad de la sanación cuántica

Imagen de Misra Rajesh

Imagen creado por Misra Rajesh.

Como filósofo (especialmente analítico), no hay una definición concisa ni precisa de lo que es la sanación cuántica promovida por Chopra. Esto se debe a que el término “cuántico” se utiliza de manera equívoca. A veces se usa como una analogía con la física cuántica, en otras ocasiones, para apelar a la física cuántica per se como explicación de la conciencia y varios fenómenos físicos. Una cosa es una analogía con una rama de la ciencia y otra incorporarla en esa rama. No se sabe cuándo se utiliza el término “cuántico” metafóricamente o no. Todo luce como un puro juego lingüístico vago y abstracto en el que no subyace nada sustancial. Lo mismo puede decirse de sus usos de los términos “discontinuidad”, “conciencia”, “estado de conciencia”, “ciencia”, “subjetividad”, “sanación”, “metabolismo”, “creatividad”, entre otros; se convierten en palabras vacuas que suenan bien, pero no tienen contenido alguno.

Véase este intercambio con Richard Dawkins.

En este caso, se puede ver con mucha claridad los recursos retóricos para intentar validar su perspectiva y su racionalización del abandono de los métodos para garantizar la mejor calidad de los estudios y experimentos científicos. Entre sus recursos retóricos es el de cambio abrupto (e intencional) del tema, hiperbolizar los problemas de la medicina convencional y crear un muñeco de trapo de las ciencias naturales en general. Aparentemente, su práctica de la meditación trascendental no le ha ayudado a desarrollar mejores destrezas de pensamiento lógico.

La pregunta que debemos hacernos es si su sanación cuántica ha dado resultado. En este caso, voy utilizar como referente un caso particular: el de Chopra. Uno de los libros que he visto desde hace tiempo, se titula Ageless Body, Timeless Mind. The Quantum Alternative to Growing Old (Cuerpo sin edad, mente sin tiempo. La alternativa cuántica a envejecer), publicado en 1993. Ahí propone que metabolizamos el tiempo como metabolizamos los alimentos, vivir en el momento presente reduce considerablemente el metabolismo del tiempo (se mueve más despacio el “reloj biológico” de la persona). De esa manera, se conserva lo mejor posible, la juventud. Publishers Weekly describe el libro en los siguientes términos.

The message of his new book? “We are not victims of aging, sickness, and death. These are part of the scenery, not of the seer, who is immune to any form of change. This seer is the spirit, the expression of eternal being.” The basis for his belief, Chopra argues, is quantum physics and the work of such scientists as Heisenberg, Bohr and Einstein, with whose help Chopra proposes to tell us how to stave off the inevitable changes brought on by mortality and the passing of years. He advises us on how to “defeat entropy,” to “believe” enough to offer palpable resistance to processes of physical alteration, and to “reinterpret your body” such that renewal will come of it. He himself believes in “a land where no one is old,” and where “we create our bodies as we create the experience of our world.” He is also a proponent of “the science of longevity,” and cites research by doctors (sometimes nameless) to back himself up when expounding upon it. But alert readers will finish the book with unsettling questions, the result of a book that is rife with inspirational conviction but at times thin on substance. 150,000 first printing; major ad/promo; author tour; BOMC and QPB selection.

¿Derrortar la entropía? ¿Inmunes a cualquier cambio?  En el caso de Chopra, debemos preguntarnos:  ¿Ha derrotado él la entropía y se ha hecho inmune a cualquier cambio? Veamos.

Libros de Deepak Chopra

Las portadas de distintas ediciones de sus dos libros: Ageless Body, Timeless Mind y Grow Younger, Live Longer.

No sé ustedes, pero al ver cómo ha evolucionado él en estas portadas, me parece que su propuesta no ha funcionado muy bien.

En cuanto a su apreciación de la mecánica cuántica, los físicos en general no se suscriben a su intepretación de los hallazgos científicos. Ejemplo de ello, fue lo que le dijo un físico teorético, Leonard Mlodinow a Chopra cuando estaba en un panel donde debatió con Sam Harris y Michael Shermer.

¿Dónde está el problema de este uso de la física cuántica?  El portal que enlacé al principio de la discusión sobre Chopra nos hace un excelente resumen:

En este curso que transforma la vida, Deepak Chopra revela “el milagro olvidado” -la capacidad infinita del cuerpo para cambiar y renovarse. “Usted no puede aprovechar este milagro”, dice Chopra, “a no ser que este dispuesto a reinventar su cuerpo completamente, transformándolo de un objeto material a un proceso dinámico y fluido. El cuerpo físico es una ficción. Cada celula está compuesta por dos ingredientes invisibles: la conciencia y la energía. … Chopra nos muestra cómo comprometernos con una conciencia más profunda, concentrarnos en las relaciones en vez del consumo, abrazar cada día como si fuera un mundo nuevo y trascender los obstáculos que afligen a nuestro cuerpo y mente.

En primer lugar, la supuesta vinculación entre la física cuántica y la consciencia, como la entiende el “misticismo cuántico” (del que hablaremos eventualmente en otro artículo) pone en relevancia la intervención del observador en los procesos cuánticos. Aquí entra a colación la noción de superposición: un cuanto puede estar en varios posibles estados cuánticos simultáneamente. Este usualmente colapsa en uno de esos estados en el momento en que “un observador” lo mide de alguna manera. A esto se le llama el colapso de la función de onda. Ningún físico actual entiende por qué esto ocurre, sino que aceptan que sucede. La participación del “observador” en el proceso, ha llevado a mucha gente a pensar que si el universo existe es porque es un colapso particular de una superposición de “infinitas posibilidades”, debido a alguna consciencia que la está “observando”.

Solo que hay un problema con este modelo. El “observador” no necesariamente tiene que ser consciente. Hoy día se sabe que con computadoras, que no tienen consciencia, se puede medir la actividad cuántica y, aun así, ocurre el colapso de la función de onda. La definición que provee Chopra (en su discusión con Mlodinow) de que la consciencia es una superposición de infinitas posibilidades, no tiene sentido alguno ni en la física ni en la sicología.

Tampoco Chopra entiende lo que es materia. Básicamente, presenta la materia como ilusoria. Recordemos, las ecuación de Einstein:

E=mc²

Si esta ecuación es correcta, entonces la materia y la energía son ambas reales. El hecho de que la luna sea materia no niega su energía contenida y dinámica en ella (aunque no sea una “sopa cuántica”, como lo entiende él de manera muy vaga). Además, la energía es transformable en materia, que sería (metafóricamente hablando) energía “condensada”. Renunciar a la materia para abrazar la energía no tiene sentido en física. Además, abrazar lo energético a expensas de lo “físico” tampoco tiene sentido, ya que toda energía es física. Si no entiende algo tan básico como esto, ¿por qué será una gran autoridad para llevarnos a entender nuestro cuerpo?

El “convertir” a un cuerpo en algo dinámico y creativo no tiene sentido ni físico ni biológico. Como hemos argumentado en nuestro artículo sobre la Gran Historia, nuestro cuerpo es un proceso material y energético constante, siempre lo ha sido y siempre lo será. Las enfermedades también son un proceso material y energético, como lo es la muerte. Todos estos procesos destructivos también son creativos … son parte de la vida. La entropía es parte de la vida y de todos esos procesos.  Sin la entropía, no habría muerte, enfermedad, ni envejecimiento, pero tampoco vida, salud y crecimiento. Ninguna meditación trascendental cambiará eso. La aserción de que las células del cuerpo “están compuestas de conciencia y energía”, es parte de una verborrea que ni tan siquiera él sabe qué significa. Si el cuerpo físico es ilusorio, también lo es la energía en él contenida.

Sí estamos de acuerdo con Chopra en que no debemos sucumbir a tener una vida de puro consumo desenfrenado. Sin embargo, debemos afanarnos en no brindarle al público alternativas que no sean correctas o, peor, que puedan ser peligrosas para alguna gente en unos momentos dados. Esa no es una alternativa válida.

Si ustedes pueden ver con sus ojos, que Chopra … por lo viejo que se ha vuelto … no ha podido derrotar la entropía, ¿qué les hace pensar que en cualquiera de sus talleres usted lo va a conseguir?

¡Piensen!

Imagen en dominio público creada por Christopher S. Baird.


Gotitas del saber

Gotas del saber

¿Cómo sé que la palabra “energía” se utiliza apropiadamente?

Respuesta:

Cuando la física habla de “energía“, la define como la capacidad de hacer trabajo. El trabajo se define, a su vez, como el producto de la fuerza y el desplazamiento.

W= × d
W-trabajo, F-fuerza, d-desplazamiento

Si con mis músculos, aplico fuerza a un libro y lo muevo a una distancia y en una dirección en particular (desplazamiento), efectué trabajo y estoy utilizando energía muscular para eso. Si un imán atrae a otro, el primero efectuó trabajo porque con su fuerza magnética desplazó al segundo hacia sí, esto fue posible por la energía electromagnética. Si Hulk quiere desplazar una pared, tiene que aplicar energía (capacidad de trabajo) hasta que finalmente lo logra (el trabajo como tal). Si yo aplico fuerza a la pared, pero no la desplazo, no hubo trabajo, pero sí invertí energía (mi capacidad). Igual, la fuerza mecánica de un automóvil hace que este se desplace, gracias a la energía termal liberada por la combustión de la gasolina.

Cuando les hablen a ustedes de la “energía” en cualquier contexto, sustitúyanlo con “capacidad de hacer trabajo”. ¿Tiene sentido su uso o no?  Además, pregúntense, ¿a cuál energía cósmica se refiere: gravitacional, magnética, química, nuclear, mecánica, termal, eléctrica, etc.? Si lo que se dice es incompatible con la capacidad de hacer trabajo y no especifica a qué tipo de energía se refiere, es altamente probable que lo que se esté diciendo sea algo totalmente ajeno a las ciencias, pero que no entiende o abusa (dependiendo del caso) de la terminología científica.

 

Para su entretenimiento

Chopra Inked Bar

El abuso del lenguaje de Chopra es tan notable, que se ha creado un portal específicamente para que, a partir de lo que dice Chopra en Twitter, se autogeneren frases que son virtualmente indistinguibles de lo que diría él en la realidad:

“The secret of the universe belongs to a jumble of opportunities.”

“Intuition unfolds into subjective genes”

“The key to joy opens precious positivity”

“Imagination depends on quantum external reality”

… etcétera.  Para acceder a él, denle a este enlace.

El reciente estudio en torno a la Síndone de Turín

 

Síndone de Turín

El Lienzo de Turín. Fotografía de 1931.

En estos días, se ha desatado, de nuevo, una nueva controversia en torno al Lienzo de Turín, con la publicación de un estudio forense en cuanto a la imagen y otros elementos que allí se encuentran. He aquí la ficha del estudio:

Borrini, M. & Garlaschelli, L. (10 de julio de 2018). A BPA approach to the Shroud of Turin. Journal of Forensic Science. doi: 10.1111/1556-4029.13867.

El propósito de este estudio es hacer un análisis forense del objeto en cuestión.  Estos involucran técnicas de análisis de patrones de sangre (en inglés, Bloodstains
Pattern Analysis (BPA)). Las pruebas buscaban correlacionar el derramamiento de sangre en uno de los brazos del Hombre del Lienzo y la herida del costado. He aquí las pruebas que se llevaron a cabo:

  1. La estimulación del sangramiento sobre un superficie de madera, como la de un patibulum, para investigar la forma de la herida del clavo que atravesó de la mano y los dos corrimientos de la sangre vistos en una de las manos de la imagen.
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  2. Ver el patrón del transcurso de la sangre de la parte de atrás de la mano al antebrazo.
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  3. La exploración del corrimiento de la sangre posmórtem en posición supina.
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  4. El patrón de la sangre detrás de la mano.
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  5. La sangre de la llamada “herida de la lanza” al lado derecho del Hombre del Lienzo.
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  6. Las manchas de sangre en la espalda del “Hombre del Lienzo” que se piensan que provienen de la herida del costado.

En unas ocasiones se utilizó sangre humana real, en otras se utilizó sangre sintética que, para propósitos del experimento, era equivalente a la real.

Imagen de las manos cruzadas en el Lienzo de Turín

Imagen de las manos cruzadas en el Lienzo de Turín

Los hallazgos hechos demuestran que el patrón de sangre de un crucificado real es muy distinto al que se encuentra en el Lienzo de Turín. Se simuló (mediante un tubo insertado en la muñeca de un voluntario) el derramamiento de sangre desde la mano y se utilizó un maniquí para simular el de la lanza.

En el caso del corrimiento de la sangre desde la mano (izquierda), todos los experimentos mostraron que el ángulo del brazo debía estar entre los 80 y los 100⁰ para que corriera la sangre de la muñeca al codo en el antebrazo, que es lo que parece indicar el lienzo. Del antebrazo al cuerpo, el ángulo debió haber sido entre 110⁰ y 130⁰, pero debió haber caído en la parte radial del antebrazo, que es contrario a lo que muestra el Lienzo. Se intentó examinar la caída de la sangre desde distintos ángulos, de pie y acostado (en la posición del Hombre del Lienzo). En ninguno de los casos hubo coincidencia (ni tan siquiera cercana) a lo que encontramos en el Lienzo de Turín. Tampoco coincidían con los dos ángulos sugeridos por la mancha de sangre de la muñeca que encontramos en el Lienzo.

Ensayo del costado

Fotografía de la caída de la sangre del costado de acuerdo con el experimento en un maniquí en contraste con el del Hombre del Lienzo (Borrini & Garlaschelli, 2018, p. 5).

En cuanto al costado, la caída de la sangre del pecho en su ensayo en un maniquí fue drásticamente distinto a la sangre concentrada y unificada que encontramos en el Lienzo. Lo mismo se puede decir de la manera en que cayó la sangre del costado al área lumbar del Hombre del Lienzo. En cada uno de los ensayos, la sangre del pecho corrió hacia el lado a la región escapular y en múltiples corrientes. Además, hubo un mayor cúmulo de sangre en esa región que el que se ve en el Lienzo.

Todo esto llevó a los investigadores italianos a concluir que la evidencia es consistente con la convicción que se ha tenido desde hace años, que el Lienzo de Turín es una falsificación medieval.

Antes de este estudio, algunos miembros del equipo de 1978 del Proyecto de Investigación del Sudario de Turín (STURP) dijeron haber encontrado evidencia de que el Lienzo era un fraude y que alguna de la sangre examinada era falsa o vestigios de  posibles indicadores del uso de pintura de la época (McCrone, 1990). Sin embargo, no fue hasta 1988 que se pudo hacer una prueba de carbono-14. Se escogieron secciones del Lienzo para recoger muestras y enviarlas a tres laboratorios distintos para el examen: el de la Universidad de Arizona, el de la  Universidad de Oxford y la Institute für Mittelenergiephysik, en Suiza. Los tres resultados son compatibles con un origen medieval de 1260 a 1390 d.C., con 95% de certeza (Damon et al., 1989).

Muchos creyentes quisieron responder a estos resultados. Se ha querido presentar evidencia de la posible influencia de acumulación bacteriana en el Lienzo. El problema con esa explicación es que los tres laboratorios descontaminaron las muestras precisamente para que no hubiera bio-contaminantes (Grove 1990, p. 87). Otros argumentan que algunas telas de reparación del Lienzo se colaron en las muestras. Esto se ha demostrado, de nuevo, incorrecto. Ninguna de las muestras incluye porciones de tela que se usaron para la reparación debido al incendio (Schafersman, 2005). Finalmente, se apela al incendio mismo para preguntarse si este tuvo algún efecto de “rejuvenecer” la muestra del Lienzo, especialmente por su producción de monóxido de carbono. Esto ha sido considerado absurdo por parte de los expertos en el tema, ya que es improbable que la tela interactuara con el carbono en el aire de esa manera (Grove, 1989, p. 88).

En vez de ser un punto final, este debería ser un punto de inicio para explicar cómo se falsificaron muchos de los detalles que tiene el lienzo. Sin embargo, es fútil continuar el camino fallido de muchos creyentes, de entrar en actitudes confirmatorias, ignorando la acumulación de evidencia que claramente desmitifica la convicción de que el Lienzo es del siglo I.
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Creyéndole a los memes – El cáncer prospera en un ambiente acídico, ingiere alcalino

Meme

Meme sobre el Dr. Otto Warburg.

¡Ay, Dios mío! ¡Si este blog recibiera un vellón por cada persona que circula este meme en las redes sociales o alguno parecido, el mantenedor de este portal se volvería millonario! Aunque no soy tan optimista para eso, procedamos a ver de qué se trata esta moda que se niega a morir.

De acuerdo con el meme en cuestión, un premiado del Nóbel en 1931 afirmaba que ninguna enfermedad incluyendo el cáncer, puede existir en un ambiente alcalino.  Se afirma también que el Nóbel fue por un descubrimiento en torno al cáncer. ¿Es esto cierto?

Primero, una pequeña consulta con el portal de los Premios Nóbel nos puede indicar si esto es correcto. En la página del Dr. Warburg se nos dice en su biografía:

His later researches at the Kaiser Wilhelm Institute have led to the discovery that the flavins and the nicotinamide were the active groups of the hydrogen-transferring enzymes. This, together with the iron-oxygenase discovered earlier, has given a complete account of the oxidations and reductions in the living world. For his discovery of the nature and mode of action of the respiratory enzyme, the Nobel Prize has been awarded to him in 1931. This discovery has opened up new ways in the fields of cellular metabolism and cellular respiration. He has shown, among other things, that cancerous cells can live and develop, even in the absence of oxygen.

¿Y qué hay de la alcalinidad y la acidez? No se nos dice una sola palabra. Todo lo que afirma es que comprendió mejor (que en el pasado) el metabolismo y la respiración celular y que descubrió que las células cancerosas pueden desarrollarse en la ausencia de oxígeno.  Por eso, y no más, es que ganó el Premio Nóbel. De hecho, él nunca dijo que la acidez fuera causante de células cancerosas. Lo demás es pura propaganda de los que venden productos alcalinos para vaciarle el contenido monetario del bolsillo de los consumidores.

Cuando uno visita a algunos portales que promueven esta narrativa, vemos que proveen unos consejos bastante curiosos. Por ejemplo, en el portal de David “Aguacate” Wolfe, se nos da una lista de “productos alcalinos” que podemos consumir para prevenir la acidez y, por ende, el cáncer:

Remedio casero [para prevenir el cáncer]:

1/3 cucharadas de baking soda

2 cucharadas de jugo de limón o vinagre de sidra de manzana

Mezcle todo y la mezcla comenzará a burbujear. Cuando termine, mézclelo con 8 onzas de agua. Beba la mezcla de una vez.

Lo que hace esta sugerencia tan curiosa es que el jugo de limón y el vinagre de sidra de manzana son ácidos. Además, que el baking soda es alcalino, por lo que el resultante será posiblemente neutro. En otras palabras, si la alcalinidad es la que cura el cáncer, este sería el peor remedio para eso.

Además, sabiendo que David “Aguacate” Wolfe ha propuesto que el agua levitaría si no tuviera sal, que la gravedad es una toxina y que la Tierra es plana, podemos llegar a la conclusión de que no es una fuente fiable.

¿Por qué se promovería que la dieta alcalina?  Porque una vez se crea una falsa necesidad, se crea una demanda efectiva de productos alcalinos, incluyendo el agua alcalina. Esta es un líquido que se vende a sobreprecio, a pesar de que nadie realmente lo necesita. Algunas organizaciones en favor de los consumidores han encontrado que en muchos casos, estas botellas de agua no tenían el nivel de alcalinidad que decían que contenían.

 

Sin embargo, la dieta alcalina no funciona por otra razón: porque el cuerpo se encarga de neutralizar todo lo que entre en el organismo, sea alcalino o acídico, para que tenga un pH entre 7.35 y 7.45.

Escala de pH.

Escala de pH. Modificado del original, creado por Chris 828 de Wikimedia Commons. (CC-BY-SA 2.5). Mientras más a la izquierda del 7 sea el grado de pH (número de iones positivos de hidrógeno), más acídico es. Mientras más a la derecha del 7 sea el grado de pH (iones negativos de OH), más alcalino es.

 

Representación del sistema digestivo

Representación del sistema digestivo

Si bebemos algo alcalino (pH 7.6-9), el proceso de neutralizarlo ocurre cuando llega al estómago, donde se encuentra con el ácido clorhídrico (en los jugos gástricos), que tiene un pH de 1.5 a 3.5. Así que cualquier “provecho” de la alcalinicidad de los alimentos o agua se desvanece en ese lugar. Cuando sale del estómago, dicha acidez en los jugos gástricos es neutralizada por el bicarbonato, una sustancia alcalina secretada por el páncreas en el duodeno (el conducto que va del estómago al intestino delgado). De esta manera, los intestinos absorben los nutrientes de los alimentos en un pH de 7.35 a 7.45.

En otras palabras, comprar agua alcalina no pasa de ser una pérdida de dinero para los consumidores. Si usted quiere tomar agua, es suficiente consumir la común y corriente. Sin embargo, cuando se compra “agua alcalina”, esencialmente uno está siendo cómplice del afán de lucro de ciertos estafadores.

 

El glifosato, Monsanto y el más reciente escándalo de la IARC – 1

OMS y Roundup

Logotipo de la Organización Mundial de la Salud. A la derecha, galones de Roundup (Cortesía de Mike Mozart en Flickr, CC-BY 2.0)

Declaración de conflictos de intereses: Este artículo no fue financiado por empresa alguna. A tono con lo que decimos en la sección del “Propósito del portal“, no hay conflictos de intereses asociados a este escrito.

mamyths

Campaña Marcha Contra Mitos. http://www.mamyths.org/

El uso del glifosato como yerbicida ha penetrado en todas las esferas de nuestra vida. Esto no se debe al amplio uso en la agricultura debido a la siembra de productos resistentes a glifosato (entre ellos, los cultivos Roundup Ready® de Monsanto), sino también en cuanto a su uso por parte de los gobiernos y personas privadas con el propósito de mantener espacios libres de malezas.

Sin embargo, para el año 2015, una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer al público que clasificaba al glifosato como 2A, es decir, como probable carcinógeno para los seres humanos.

La reacción de muchos sectores del público se dejó sentir, especialmente los ambientalistas, partidos verdes, “alternativos” y de izquierda en general. En Puerto Rico, nutricionistas como Vilma Calderón, candidatos a la gobernación como María de Lourdes Santiago, partidarios del Partido del Pueblo Trabajador, sectores del Partido Popular Democrático y algunos del Partido Nuevo Progresista se han expresado por esta y otras razones en contra del uso del glifosato por parte de los municipios y del gobierno para lidiar con las malas hierbas. Los argumentos en contra de esta prácitca van desde pésimos, ignorantes y torpes criterios toxicológicos (e.g. que el glifosato es altamente tóxico porque originalmente se utilizó para limpiar tuberías), hasta alegatos de que causa autismo, depresión, obesidad, diabetes, celiaquía… y todos los males del universo (algo que hemos refutado) y, ahora, “probable cancerígeno”.

Por otro lado, algunos de ellos y otros afines ideológicamente han lanzado ataques ad hominem a cualquier persona que apoye el uso del glifosato, como un “pagado por Monsanto”. En muchos casos, se le imputa inmerecidamente sin que brote de la frente de la persona ni una sola gota de sudor en investigar si realmente la persona vende sus servicios a la compañía.

Más recientemente, en el año pasado (2017), una organización antiOGM y que milita por etiquetar productos transgénicos llamada U.S. Right to Know (USRTK) publicó en su portal cientos de páginas de correspondencia electrónica y otra documentación conocida como los “Papeles de Monsanto” (Monsanto Papers) donde pretende demostrar que efectivamente Monsanto “sabía” que el glifosato podía ser genotóxico y que no había seguridad plena de que no lo fuera. Estos Papeles son producto de un caso que se ha llevado a un tribunal de California acusando a Monsanto de que su producto Roundup® produjo limfoma no-Hodgkin a cerca de 2,000 personas (cerca de 300 demandas consolidadas en una). Este juicio está ante el juez de distrito Vince Chhabria para determinar si realmente las autoridades reguladoras y la misma compañía han investigado, analizado y publicado la evidencia concerniente al glifosato y su presunta asociación con este tipo de cáncer.

En estos Papeles publicados, se puede ver que ejecutivos de Monsanto hablaban de pagarle a científicos independientes o escribirles artículos para que ellos pusieran su nombre en él, lo que se conoce en la jerga en inglés como “ghostwriting“.

Irónicamente, esa misma evidencia entre otros factores han hecho que se descubriera que los científicos de la IARC tenían intereses financieros (e ideológicos) que también pudieron haber influenciado su opinión, como veremos en el último artículo de esta serie.

Científicos de ambos lados se han embarrado en todo este proceso. El propósito de esta serie es descubrir (hasta donde nos es posible) lo que ha ocurrido en estos dos últimos años al respecto. En esta primera parte, vamos a hacer un recuento histórico de lo ocurrido. En la segunda parte, le echaremos un vistazo crítico a la monografía publicada por la IARC. La tercera parte consistirá en ver las posibles razones externas al escrito en torno a las conclusiones de la IARC y las consecuencias del escrito a nivel mundial. Toda esta crónica revela una batalla corporativa de ambos lados, que desean influenciar o distorsionar la evidencia científica a su favor.
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El consenso actual de la comunidad científica en cuanto al glifosato

Hay más de 2,700 estudios en torno al glifosato. Aquellos de cohorte debidamente controlados, las revisiones científicas y los metaanálisis de esta literatura coinciden en que no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico, (vean también este artículo de 1999, este del 2008este del 2012, este de 2015, este de 2016,  este del 2017 y el más reciente estudio de cohorte independiente publicado el año pasado), convicción que comparten prácticamente todas las agencias de seguridad alimentaria del mundo (no solo la Agencia de Protección Ambiental federal) que han llevado a cabo muchas de estas revisiones (e.g. la EFSA con su estudio, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania y Health Canada).

Para colmo del asunto, la OMS no está de acuerdo con su rama, la IARC. Según el informe conjunto del 2016 de la OMS y de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico.

Los activistas antitransgénicos apelan constantemente (como un mantra) al famoso experimento de G.-E. Séralini en que “demuestra” que la ingestión de glifosato y OGMs le produjo tumores a ratas Sprague-Dawley®. Los científicos en general no estuvieron impresionados. ¿Por qué? Aquí lo explico con más detalles.

La ciencia en este caso, es sólida, pero esto no significa que no hayan habido malas mañas de ambos lados en este combate.
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Trasfondo de la controversia

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

El glifosato ha sido objeto de disputas por mucho tiempo. Varias razones se han esgrimido, pero podemos simplificarlas a dos:

  • Su asociación con la empresa Monsanto, tanto la antigua como la nueva. Aunque no fue la compañía la que descubrió el glifosato, sí fue la dueña de su patente por muchos años, beneficiándose de su venta. No solo eso, cuando se fue convirtiendo en una agroindustria y descubrió las bacterias que descomponían el glifosato en el suelo, logró descubrir el material genético que hacía propicia esa característica y, vía transgénesis, pudo generar cultivos resistentes a glifosato; de ahí las semillas Roundup Ready®.
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  • Ciertos estudios preliminares con animales, incluyendo algunos hechos por Monsanto, parecían indicar que el glifosato era cancerígeno (1985). Cuando la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal se retractó de ello, muchos comenzaron a sospechar de la influencia de Monsanto en cuanto a esta decisión. Cuando la IARC publicó su monografía, proliferaron relatos de cómo Monsanto persuadió a dicha agencia a “suprimir” esta información importante. Esta narrativa fue impulsada por el grupo Food Democracy Now. Varias otras organizaciones antitransgénicas se basaron en ella (aquí está su informe).

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La revisión de la EPA de 1985

Nuestra saga no comienza en el año 2015, sino en 1985, cuando la EPA evaluó dos experimentos hechos con ratas Sprague Dawley® y ratones CD-1® y concluyó que había evidencia muy limitada de que el glifosato causaba cáncer. No podemos exponer aquí todos los detalles de los experimentos en cuestión, pero resumiremos los resultados y la interpretación de los científicos de la EPA  en cuanto al experimento que nos concierne. El estudio, que involucraba una muestra 198 ratones CD-1®, detectó un aumento significativo de cáncer especialmente intestinal y en otros órganos.

Sin embargo, contrario a lo que han hecho recientemente otros científicos, la EPA tuvo en cuenta que la dosis de glifosato dada a ellos era inadecuada para el estudio (4,500 mg/kg/día). Los tumores renales que se veían en las ratas podían provenir de otras toxinas no carcinógenas presentes en sus órganos y concluyó (contra la interpretación de Monsanto) que había evidencia muy limitada de que el glifosato aumentara ligeramente las incidencias de cáncer en ratas machos. Por ello, la EPA había clasificado al glifosato como Grupo C (es decir, posible cancerígeno).

Sin embargo, al año siguiente, tras consultar con varios expertos, la EPA determinó que no había asociación alguna entre el glifosato y las incidencias de cáncer en las ratas.  Tras experimentos adicionales (por ejemplo, véase el informe de 1990) y varias algunas revisiones (véase esta de 1991), la EPA concluyó que al glifosato había que clasificarlo en el Grupo E (es decir, no había evidencia clara de que fuera carcinógeno). Experimentos y revisiones subsiguientes han apoyado estas conclusiones (Williams et al. 2016, pp. 3-4). Esto incluyó tanto a la Comisión Europea como a agencias de salud canadienses y la OMS (EPA, 1993, 2013; European Commission, 2002; Health and Welfare Canada, 1991; Health Canada, 2015; WHO, 1994).

Ahora bien, se podría argumentar que la interacción de Monsanto con la EPA influyó en el proceso decisional de dicha agencia. El problema con este argumento es que ya para entonces, el hecho de que hubiera agencias internacionales de reputación que apuntaban en la misma dirección demostraba la mayor probabilidad de que la EPA había llegado a la conclusión correcta.

A pesar de ello, esto se ha interpretado por los activistas y grupos antiOGM como “evidencia” de cuan lejos pueden llegar los tentáculos de la empresa Monsanto.
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Informes y metaanálisis desde el 2000 y el 2016

En el año 2000, se publicó un informe (Williams et al., 2000) en torno a los efectos del glifosato sobre los seres humanos. Entre otras cosas, el estudio hace toda una revisión científica de la literatura y encuentró lo siguiente:

  • No hay preocupación alguna en cuanto a la toxicidad del glifosato para los seres humanos.
  • La absorción del glifosato por parte del sistema digestivo humano es ninguno y su totalidad es expulsada por el cuerpo humano.
  • Los mejores experimentos con animales han demostrado repetidas veces que el glifosato no se bioacumula.
  • El glifosato por sí solo o en combinación con los demás químicos del Roundup® no daban señal alguna de ser genotóxicos.
  • No hay evidencia alguna de su impacto en la reproducción y desarrollo de los seres humanos y animales cuando se consideran las dosis presentes en los alimentos.
  • Varios experimentos han mostrado que no es disruptor endocrino.
  • Roundup® no constituye amenaza alguna al ser humano.

Sin embargo, los grupos antiOGM cuestionaron este informe. Su objeción principal era la presencia y las actividades de uno de los autores, Gary M. Williams, del Departamento de Patología del  New York Medical College, Valhalla. Su nombre aparece en los Papeles de Monsanto, que son particularmente valiosos para ambos grupos (a favor y en contra de los OGMs) como veremos en otro artículo. Sin embargo, sí revela algo que es muy importante para los consumidores y es la intención de Monsanto en el 2015 de “escribir informes” para que científicos llamados “independientes” los publicaran a favor del glifosato.

De esta discusión, no hay lugar a dudas. Véase el intercambio de mensajes electrónicos en este documento, página 203, donde un ejecutivo de Monsanto decía lo siguiente:

An option would be to add Greim and Kier or Kirkland to have their names on the publication, but we would be keeping the cost down by us doing the writing and they would just sign their names so to speak. Recall this is how we handled Williams Kroes & Munro 2000. (Mi énfasis)

Esto también parece lanzar sombra en torno a la revisión científica del 2016 en la que él participó (Williams et al., 2016).

Aunque esto puede ser considerado por algunos “a smoking gun” de que Monsanto escribió un informe en el que Williams (y compañía) le pusieron la firma, se puede dudar este alegato. El colegio de medicina donde Williams labora afirma que llevó a cabo una indagación al respecto y no encontró evidencia de que Monsanto escribiera el informe del 2000. Por razones de privacidad, el colegio ha decidido no divulgar los detalles de la investigación.

Aunque tal medida es comprensible, esta falta de divulgación y el que Williams rehúse hablarle a la prensa, crea duda en la opinión pública sobre la integridad de dicha investigación. Esta preocupación del público no es irrazonable. Por otro lado, en lo que concierne a la revisión científica del 2016, Williams no fue el único que participó, también estuvo acompañado de otros científicos independientes y formó parte de uno de cuatro paneles de expertos que ponderaron en torno a los resultados de la IARC en relación con el glifosato, y muchos de ellos no están ligados a Monsanto financieramente. Es extremadamente dudoso que el artículo en cuestión sea casi una copia al carbón de algo escrito por la corporación.

Otro científico que fue mencionado en los Papeles (y que citamos) es David J. Kirkland, toxicólogo que participó en William et al., 2016 y quien niega rotundamente haber sido pagado o sometido algún estudio escrito por la compañía. Según él, no pondría en juego su prestigio llevando a cabo tal movida a favor de una corporación. No obstante sus negaciones, también quedó manchado ante la opinión pública.

Finalmente, está Dr. William Heydens y otros expertos de Monsanto, que dijeron haber participado en la redacción de Williams et al., 2000. Sin embargo, Heydens describió el proceso de la siguiente manera:

I made some minor editorial contributions to that 2000 paper that do not mount to the level of a substantial contribution or an intellectual contribution and, thus, I was only recognized in the acknowledgements and not as an author, and that was appropriate for the situation. …It was things like editing relatively minor things, editing for formatting, just for clarity, really just for overall readability to make it easier for people to read in a more organized fashion.

Esta caracterización es algo muy lejos de “ghostwriting“, pero con testimonios como ese, persisten las dudas. La compañía publicó un comunicado negando que sus empleados hayan escrito sustancialmente el documento.

Otro nombre que apareció, pero en relación con otro trabajo escrito, fue el de Ellen Chang:

Per our phone call with John the other day, the next two most important things that we need to do are the Meta-analysis publication and the Ag Health Study Follow-up publication, assuming we can get our hands on the data in a reasonable timeframe. I feel confident that we will have organizational support for doing these projects, so I think we need to start setting them up now.

For the meta-analysis, please contact Elizabeth, let her know we would like her/Ellen to do this, and get a cost estimate from her.

Efectivamente, Chang publicó el metaanálisis en el 2016. El problema con este señalamiento es que tanto Chang como su colega Elizabeth Detzell fueron honestas en la declaración de conflictos de intereses: el metaanálisis fue financiado por Monsanto, las dos han laborado contratadas como un servicio de consulta, y que la inclusión de las sugerencias de la corporación quedaba a discreción de ellas. En ningún momento alegaban que el estudio era independiente. Su reputación, pues, queda incólume y la aceptación del metaanálisis por parte de la comunidad científica puede ser testimonio de su imparcialidad. De hecho, el metaanálisis no se mantuvo oculto y se publicó en una revista académica arbitrada, libremente disponible y a la vista del público. Allí incluye la metodología utilizada, los criterios para filtrar los artículos bajo escrutinio, su discusión, etc. Su conclusión es plenamente consistente con revisiones científicas hechas por gobiernos y por científicos independientes de todo el mundo.

Es interesante que los objetores del glifosato no hayan combatido el contenido mismo de este escrito, sino más bien su financiación. Contrario a la malicia de cierta gente, no deberíamos empezar preguntándonos quién financió un estudio, sino buscando las fallas en un artículo. Por ejemplo, algunos científicos han publicado estudios en contra de una antropogénesis del cambio climático, se han mostrado las fallas notables de sus análisis y entonces se interrogó sobre quiénes los financiaron (la industria petrolera). La financiación no determina que un estudio “en principio” está mal, sino solo indica la posible motivación de la aparición de ciertas fallas claves para llegar a una conclusión equivocada.

Finalmente, tenemos que incluir otras aserciones de miembros dentro de la misma empresa. Este es el caso de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer. Ella es la persona de la empresa que se encarga de estudios de seguridad y toxicidad de sus productos. En los Papeles aparece ella diciendo las siguientes palabras:

… you cannot say that Roundup does not cause cancer-we have not done carcinogenicity studies with “Roundup”.

Logo de Monsanto

Logotipo actual de Monsanto

Parecería que no hay nada más qué decir en torno al tema y que Monsanto nunca hizo los estudios de genotoxicidad del glifosato. Esta aseveración se convirtió en el “Field Day” en la prensa estadounidense y de otros países. Sin embargo, los Papeles también incluyen una entrevista que se le hizo en torno a esta aserción. Ella señala allí que no estaba hablando del glifosato, este solo es un ingrediente del producto Roundup®, sino de una serie de sulfactantes que acompañan el controversial químico. Monsanto no había hecho los estudios pertinentes en torno a los sulfactantes, por lo que no podía decir a ciencia cierta que Roundup® no fuera de alguna manera carcinógeno. Sin embargo, nos dice que ella no creía que los sulfactantes lo fueran.

Por otro lado, en los mensajes electrónicos, ella reconoció que los sulfactantes no eran biodegradables (aunque el glifosato sí lo fuera) y que la recomendación de la Comisión Europea para su probición no se debía a problemas de seguridad, sino a asuntos políticos en Europa (véase páginas 85-94 de este documento). En este último caso, el alegato es plenamente plausible, ya que la Comisión Europea se ha visto varias veces confirmando la seguridad de los alimentos transgénicos, convicción que ha sido ignorada por el Parlamento Europeo y varios de los países miembros por razones puramente políticas (véase nuestra discusión al respecto aquí). La posibilidad es bien fuerte de que la Comisión haya recomendando su prohibición por razón de presiones políticas, no de evidencia científica.

Esta controversia con Monsanto tampoco no es el único. Tras la publicación de los Papeles y la posible intervención indebida de la compañía en el quehacer científico, esta acusación de “ghostwriting” tuvo peso a la hora de la decisión de un juez de Fresno de autorizarle al estado de etiquetar productos transgénicos tratados con glifosato. Eso se debe a que aparentemente vio que un regulador de la EPA fue convencido de la falta de toxicidad del químico debido al documento de Williams et al., 2000.

Toda esta saga todavía no ha terminado en California.
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La controversia continúa con acusaciones de plagio

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

Logotipo de El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) se vio “embarrado” también con el tema, especialmente gracias al artículo de Williams et al., 2000. Esto se debe a que es hoy día, la institución es sospechosa de haber plagiado de la solicitud a la EFSA por parte de Monsanto para el relicenciamiento de su producto RoundUp®, específicamente las secciones del informe del BfR:

  • B.6.4.8
  • B.6.5.3
  • B.6.6.12

Según un analista experto en plagio, Stefan Weber, parece que su informe rendido a la EFSA, para relicenciar el glifosato para su uso de Europa, plagió datos en cada una de estas secciones, ya que citó directamente del texto de Monsanto y el artículo en discusión sin hacer la debida atribución. Esto violenta la normativa misma de la agencia europea de regulación de alimentos. Según Weber, esto puede indicar que BfR podría estar ocultando el verdadero origen de los datos. He aquí su análisis.

Esto ha causado el revuelo esperado en un caso tan contencioso como este. El 22 de septiembre del año pasado (2017), la EFSA lanzó un comunicado reafirmando la calidad del informe rendido. Afirma que estos pasajes alegadamente plagiados son parte de un dossier que contiene una revisión y evaluación del producto hechos por la compañía, combinados con los artículos arbitrados pertinentes (entre ellos Williams et al., 2000). Según es uso y costumbre, el texto del dossier es el punto de partida de la revisión y evaluación hecha por los organismos reguladores tales como la EFSA y deben aparecer en el informe. De hecho, la EFSA señala que es en la revisión del organismo público evaluador incluye tachaduras, modificaciones y comentarios, evaluación que se lleva a cabo de manera independiente de la compañía solicitante.

Por otro lado, el BfR también negó la acusación de plagio, diciendo lo siguiente:

Both in Europe and worldwide, it is a standard and recognised practice in assessment procedures not only in the area of plant protection products for assessment authorities to also integrate relevant passages from submitted documents in their assessment reports following critical review. The subdocuments of the assessment report therefore also contain text passages of this kind from publicly available literature sources that were submitted by the applicants as part of the legally required literature research. This is also evident from the headings of the various chapters and sections.

En otras palabras, el BfR hizo lo que siempre se ha hecho en estos casos y es partir del dossier de la compañía y evaluarlo críticamente. Esto implica el rechazo de ciertas partes del dossier (cuando aparece con tachaduras) y la introducción de artículos adicionales en torno al tema en cuestión (tal como indica Weber). Este procedimiento que es entendido como estándar en la comunidad científica, no constituye plagio porque es un entendido en la comunidad científica en torno a la práctica.
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Reflexión

Todo este relato conlleva la discusión de un tema serio y es la interacción entre la industria con la academia y las ciencias. Bajo cualquier estándar, en muchos sentidos, hoy el proceso de discusión científica en todos los campos es más transparente que en cualquier momento en el pasado. Sin embargo, eso no implica que se hayan desterrado completamente las oscuridades de antaño.

Lo que esta experiencia nos demuestra es que, ante la opinión pública, parece que ocurrió una intervención indebida y antiética de parte de Monsanto en la discusión y debates científicos en torno al glifosato. La evidencia disponible lo sugiere muy fuertemente y dada la negativa de algunas de las personas implicadas a aclarar los asuntos, el público queda en la oscuridad de información en torno a lo acontecido. Una corporación no debe preparar documentos que se presenten como independientes, y aquel científico que diga que dicho documento es suyo, compromete muy seriamente su credibilidad. Eso no significa que no se consulte debidamente en ocasión de aclarar algunos puntos importantes, que es lo que alegan Monsanto y Kirkland.

Ahora bien, aun asumiendo lo peor, que hubo una intervención indebida hasta el punto de un “ghostwriting“, ¿quiere decir esto que los datos ofrecidos en estos estudios son malos? Nadie se ha detenido a pensar esta pregunta. ¿Es que Monsanto intentó “ocultar” la verdadera información en torno al glifosato como carcinógeno? La evidencia que muestra USRTK con sus Papeles es rotundamente negativa. La intervención indebida de la compañía, si ocurrió como alega USRTK, se debió a una preocupación por su marca comercial RoundUp® y sus productos transgénicos resistentes a glifosato. Sin embargo, en vez de “ocultar” información, lo que demuestran los Papeles es un esfuerzo de mayor exposición de los datos genuinos en torno al producto y que fueran aceptados por la comunidad científica. Véase las páginas 88-90 del PDF que hemos discutido y en el que USRTK no ha hecho el debido énfasis (mis comentarios entre corchetes[]):

I didn’t find anything on the Australian site either …however take this question S. It is not Roundup that is taken up it is glyphosate. It stops the synthesis of 3 amino acids (they are used to make proteins) and this “process” is also found in microbes and fungi. (p. 88)

[Esto es 100 % correcto, lo que hace el glifosato es detener la síntesis de tres aminoácidos en ciertas plantas: la fenilalanina, la tirosina y el triptófano.]

Thanks Neil. Honi has already have pointed out the flaws in the studies, but there can’t be any harm in doing so again. Studies on the safety of Roundup is a good approach, but I believe there are also some on glyphosate’s benefits for the environment (even if the surfactant is not biodegradable). It’s a shame the Scott’s guy is blaming us too!! (p. 89)

[Como ya indicamos, ellos indican que no hay estudios sobre los sulfactantes como posibles cancerígenos y resaltan que el glifosato es biodegradable y beneficioso al ambiente, aunque los sulfactantes no lo sean.]

The reporter has printed the correct information that “Glyphosate is biodegradable but the surfactant is not”. However, then she goes into a sensationalism mode quoting “studies” that suggest Roundup is not safe, which is probably derived from her interview of the Fremantle activist. I feel the response to FH needs to reiterate that her statement on biodegradability is correct, reiterate that Roundup is safe (and
provide references), and if there are flaws in any of the studies quoted, point out these flaws. (p. 89)

[En otras palabras, estos empleados de Monsanto no están diciendo que es cierto que el glifosato no es biodegradable y que RoundUp es carcinógeno. Lo que están diciendo es que el reportaje al que se refieren tenía información correcta, pero tenía mala información en cuanto unos estudios que cita dicho artículo. Una vez más, en ningún momento vemos que el personal de Monsanto está “ocultando” información.]

En otras palabras, los empleados de Monsanto creen en su producto. No quieren diseminar información incorrecta al público.

Entonces, ¿por qué tanta planificación de respuesta a un artículo de periódico? La respuesta es sencilla. Es una mezcla entre paranoia y relaciones públicas. No sería una exageración decir que Monsanto es la compañía más demonizada del mundo. No perdamos de perspectiva que, como toda corporación, su fin es maximizar sus ganancias al menor costo posible. Desde esta perspectiva, la compañía deseaba salvar su marcas comerciales RoundUp® y RoundUp Ready®, especialmente cuando este último es su mayor fuente de ingresos debido a la venta de transgénicos. Por ende, quiere atajar la publicación de los resultados científicos en torno a su producto RoundUp®, especialmente en relación con el glifosato, que es el ingrediente activo del yerbicida. Insistimos, los datos son genuinamente científicos y veraces, el medio para hacerlos públicos es la fuente de nuestras dudas.

Estrategias como esta y otros tipos de interacción entre el mundo comercial y el científico deben ser temas discutidos constantemente en el ámbito de la bioética y la ética empresarial. Aunque en este caso particular, el propósito de Monsanto de diseminar información correcta en torno al glifosato era buena, el medio escogido para ello no lo fue. Además, en el futuro, esta y otras corporaciones podrían decidir diseminar información incorrecta e inconveniente para sí.

Hay un aspecto que debe tenerse en cuenta también en cuanto a lo que concierne a Monsanto y al BfR. El mundo ha cambiado debido al desarrollo del ciberespacio, eso significa varias cosas:

  1. Ya no se puede continuar asumiendo que los textos científicos van a permanecer detrás de una muralla solo para la torre de marfil de los expertos. Hoy día, hay que suponer que el público va a leer los informes en cuestión. Eso significa que tanto los propulsores como detractores de la tecnología, sean conocedores de las ciencias o no —estos últimos grandes manipuladores de la opinión pública, como veremos más adelante—, van a acceder de una forma u otra a estos tipos de informes.
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  2. La comunidad científica, especialmente las editoriales de revistas académicas, deben discutir muy seriamente cómo publicar estudios haciendo las debidas advertencias al público y a la prensa.  Por ejemplo, si sale un comunicado de prensa sobre un estudio preliminar, resaltar el carácter preliminar de dichos estudios y no tomarlos como evidencia firme. En casos como las publicaciones del BfR, se debe orientar a los lectores en torno al proceso de evaluación de los dossier corporativos para que no ocurran malentendidos.
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  3. Aun con todo lo mencionado, siempre va a haber gente que por razones financieras o ideológicas falsee la opinión científica. En tales casos, es menester que hayan científicos disponibles para la prensa, que se dediquen una parte sustancial de su tiempo exclusivamente para mantenerse al día en torno a temas controversiales y hacerse disponibles para el público: prensa, conferencias, entre otros. También tienen que ir acompañados de un fondo que les provea defensa legal de algunos intereses, especialmente de los asociados a defender a los divulgadores científicos de ataques de organizaciones anticientíficas. Gente como Jeffrey Beall o David Gorski, o blogs como Science-Based Medicine y otros han tenido que enfrentarse a todo tipo de demandas debido a ello.

Sobre este último punto, no puedo hacer mayor énfasis. Necesitamos que los científicos salgan de sus laboratorios y que interactúen con el público y la prensa. La labor informativa de las mejores voces que la ciencia debe ofrecer tiene que estar lo más accesible posible al público y este lo va a agradecer. Tres grandes ejemplos de ello han sido Kevin Folta (blog y podcast) y Kenneth R. Miller en los Estados Unidos y José Miguel Mulet en España e Hispanoamérica.

Ya se han ido para siempre los días en que los académicos podíamos encerrarnos en nuestra torre de marfil (o peor, nuestro archipiélago de marfil). No es suficiente publicar en revistas académicas, sino también en blogs, vlogs, vídeos, charlas, libros, publicidad, etc. y de una manera que el público pueda entender.

Si no se tienen cuenta estos puntos bien importantes, sucede como ocurrió con la monografía del IARC del 2015 y su abuso por parte de grupos antitransgénicos. En nuestro próximo artículo, evaluaremos críticamente una sección de ese escrito y por qué la comunidad científica se indignó ante su evaluación del glifosato hasta el punto en que el organismo madre, la OMS, rehusó hacerle caso.

Esa sección  involucra, no solamente una intervención indebida de una industria en el quehacer científico, sino también conflictos de intereses y, muy especialmente,  falseamiento del panorama del cúmulo de la evidencia científica. La falta del sector antiOGM es mucho mayor que la de Monsanto en relación con el tema del glifosato.
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Referencias

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¿Tenemos genes extraterrestres?

Imagen de ADN humano que es extraterrestre

(C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Nota: Este es un artículo viejo (del 2011) que escribí en mi blog personal. Tan viejo es que para ese momento vivía el muy querido analista político estadoísta Benny Frankie Cerezo. Este ser que representaba un viento de decencia y buen sentido de democracia es muy extrañado en los medios, aunque su hija está honrando su memoria todos los domingos por la mañana. Este escrito se hizo con todo el respeto que él se merecía, pero corrigiendo su aparente convicción de  que los seres humanos parecían tener ADN extraterrestre. Basó ese juicio en un artículo publicado en China al respecto. Al escrito que les presento, le hice algunas correcciones menores, pero es sustancialmente el mismo. Tengan en cuenta que mi posición hoy es mucho más escéptica que la que tenía en el 2011.

Confieso que me encanta el tema de lo paranormal, aunque lo trato con cierto grado de escepticismo.  A fin de cuentas, la inmensa mayoría de lo que se consideró una vez paranormal o sobrenatural se ha desmitificado como una broma pesada (hoax), fraude, fenómeno natural o hechura del ser humano.  Sí, considero que hay algo de verdad en muchos alegatos, pero la mala noticia es que hay poca o ninguna evidencia contundente de ellos.  Mientras eso sea así, lo paranormal debe considerarse como metafísico (no científico) hasta que pueda ser contrastable por experimentación.

De entre todo los temas paranormales que me encantan están los ovnis.  Cerca del noventa y cinco porciento de los fenómenos reportados a nivel mundial son bromas pesadas, fraudes, mala identificación de artefactos voladores o fenómenos naturales.  Lo que lo hace interesante es el restante 5% del que no se tiene explicación todavía.  Sin embargo, no necesariamente cada uno de los casos de este 5% es extraterrestre, sino más bien fenómenos que todavía no comprendemos bien.  No se puede excluir a priori la posibilidad de que vengan extraterrestres a este planeta y nos estén estudiando.  He escuchado a varias personas, muchas de ellas que jamás hubiera pensado testigos de este fenómeno, que han visto artefactos en el cielo que no han podido explicar satisfactoriamente.  No tengo ninguna razón para dudar de sus testimonios.

Aún así, estos temas se discuten más a nivel popular.  Lo que resulta increíble es que mucha gente del público, incluso algunos dizque expertos en el tema, están altamente desorientados en cuanto el asunto ovni.  Puedo mencionar como uno de los charlatanes principales a Reinaldo Ríos (el “genio” detrás del ovnipuerto de Lajas).  Otros libros se han hecho populares como los de Zechariah Sitchin y su desacreditada tesis del planeta Nibiru.  Uno de los temas que trabajó Sitchin tuvo que ver con la posibilidad de que los extraterrestres causaran un brinco en la evolución humana al llevar a cabo ingeniería genética con nuestros ancestros, especialmente con primates de hace 300,000 años atrás.  Según él los seres humanos fuimos productos de ingeniería genética extraterrestre.

Recientemente, este tema se discutió en Puerto Rico en un programa de Radio.  Ustedes podrán pensar, tal vez, en el programa La Otra Realidad, del antropólogo Andrew Álvarez.  No … no fue ese programa.   ¿Algún programa con Jorge Martín?   Eh … no, tampoco.  Me estoy refiriendo al programa de Benny Frankie Cerezo, Voz Primera, en Radio Isla en el 1320 AM (Puerto Rico).

Tal vez se estén preguntando cómo será eso posible, ya que Voz Primera trata de política, no de temas paranormales.  Eso fue lo que pensé también.  Sin embargo, el Lcdo. Cerezo, a quien yo admiro y respeto muchísimo, le interesó hablar del tema en su programa de radio.  Discutió un artículo que él encontró en Internet sobre un supuesto descubrimiento de genes extraterrestres en el ADN del ser humano.  Tal supuesto acontecimiento me intrigó mucho y empecé a buscar información al respecto.  El Lcdo. Cerezo hizo referencia a este artículo en The Canadian en torno al tema, y se titula “Scientists find Extraterrestrial genes in Human DNA“.  Al leerlo me percato en seguida de que, a pesar de que el Lcdo. Cerezo hablaba de Francis Crick, en realidad, el artículo trataba de Sam Chang, un profesor que alega que una gran parte del ADN humano es código genético extraterrestre. (¡¿?!)

¿Cómo se llegó a esta intrigante conclusión?  Pues, según el artículo, a una gran parte de nuestro ADN se le conoce como “ADN basura” (junk DNA), que es un término que se refiere a partes de nuestro ADN que no codifican proteínas.  El problema es que el artículo desorienta al público cuando alega que esta mayoría del material genético humano que no codifica tiene una función desconocida.  Por tanto, este “ADN basura” es genética extraterrestre que se halla empotrada junto a nuestros genes cuya función sí conocemos.  El problema es que la inmensa mayoría del ADN basura no es funcional, no es que se desconozca su función, sino que NO funciona … punto.

Mucha gente llamó después a Voz Primera diciendo que lo más probable eso era cierto, porque era inconcebible que nosotros seamos los únicos en el universo.  Esto es un non sequitur de primera categoría. Es cierto que lo más probable es que haya vida en otros planetas, pero de ahí no se sigue que tengamos genes extraterrestres.
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¿Qué es el “ADN basura”?

Imagen de ADN basura

Imagen creada por Pedro M. Rosario Barbosa, disponible para dominio público (CC0).

Tenemos que comenzar hablando de qué es un “ADN basura”, éste es un término para significar a aquellos genes que no cumplen con codificar para la forjación de proteínas.  Usted y yo estamos literalmente construidos proteínicamente a partir de lo que dicta nuestro ADN, nuestro código genético.  Sin embargo, no todo nuestro ADN codifica.

Por razones que explicaremos más adelante, sería insensato referirnos a estos genes como “ADN basura”, aunque para efectos de la discusión la usaré.  Aún lo que se considera “basura” podría ser funcional a la larga.  Por ejemplo, algunos genes que antes se consideraban inoperantes, realmente no codifican para proteínas, pero sí sirven como interruptores (switches). Por otro lado, una gran parte de nuestro código genético no es funcional en ningún sentido.  ¿Quiere decir esto que contenemos código extraterrestre en nuestro ADN?  ¡Difícilmente!  El ADN basura no es código extraterrestre, sino, más bien, residuo de nuestro proceso evolutivo.  Lejos de revelarse nuestro ADN como extraterrestre, se revela más bien como puramente terrestre, especialmente gracias a los estudios extensos en cuanto a la trayectoria evolutiva de nuestros antepasados.
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Evolución es, en parte, repetición genética

Uno de los factores que ha generado tantos genes no codificantes e inoperantes se debe al hecho de que algunas secuencias genéticas son repetitivas.  Cerca de la mitad de nuestro código genético se compone de secuencias repetitivas.  Esto no se debe a que los genes se repiten como una especie de combinación binaria de unos y ceros o como una especie de código Morse extraterrestre escondido en el ADN.  Esto se debe a un fenómeno hartamente conocido, llamado por los geneticistas “elementos transponibles” o “transposones“.  Un transposón es una secuencia genética en un segmento de nuestro ADN que se reproduce o brinca a otras partes de nuestro ADN.  Francis Collins nos revela por qué, a pesar de que genera mucha “basura” en nuestro ADN, no es sensato llamarles “ADN basura”:  de vez en cuando, durante nuestro proceso evolutivo, esos transposones pueden generar funciones por puro accidente.

¿Cómo sabemos que esto no es código extraterrestre?  Es bien sencillo.  Compartimos el 98% de nuestro código genético con los demás seres vivos, incluyendo las posiciones que ocupan mucho de los transposones.  A menos que se adopte la posición implausible de que los extraterrestres han llevado a cabo todo un programa de ingeniería genética durante 3.5 mil millones de años de tal manera que parezca un producto evolutivo azaroso, no podemos creer que los transposones sean de origen extraterrestre.

Imagen de secuencia genética

Imagen de secuencia genética que impide la producción de vitamina C. (Creada por Pedro M. Rosario Barbosa / Liberada para el dominio público (CC0)).

Esta ilustración representa visualmente la secuencia genética de nuestro ADN para la creación de Vitamina C durante el desarrollo del ser humano.  Este gen se encuentra en el cromosoma 16 y contiene cinco copias del gen que se expresa proteínicamente en varias etapas de nuestro desarrollo embriónico y fetal.  Si miran la barra superior a mano izquierda, podrán ver un gen con la letra epsilon (ε) que es el que codifica en el periodo embriónico, y los genes Gγ y Aγ que codifican en el periodo fetal.  Los genes δ y β codifican para el periodo adulto.  Sin embargo usted podrá percatarse de un gen representado en rojo con las letras psi-beta (ψβ).  La letra psi (ψ) se utiliza para indicar un pseudogen, es decir, un gen inoperante. La razón de por qué no codifica se encuentra al examinar el gen en sí mismo:  en la “señal de comienzo” hubo un error al momento de reproducción del gen, por lo que hoy se encuentra defectuoso.

¿Cómo sabemos que este pseudogen es producto de la evolución?  Por una sencilla razón: los primates contemporáneos más cercanos a nosotros en el proceso evolutivo (chimpancés y gorilas) tienen exactamente el mismo error, exactamente en el mismo lugar del código genético.  Estos pseudogenes también forman parte del llamado “ADN basura”.  Si los extraterrestres programaron los genes de esta manera …  realmente deben ser geniales para venir a este planeta, ¡pero deben tener una pésima capacidad de inteligencia para hacer ciertos genes funcionales!   Los perros o gatos, en este sentido, tienen una mejor genética que nosotros.
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Virus y enfermedades

Otros aspectos relacionados al “ADN basura” tienen que ver con enfermedades contraídas por nuestros ancestros.  El siguiente ejemplo no es de un gen “basura”, pero sí nos da una idea de la dinámica que generó muchos pseudogenes en nuestro código genético.  Nuestro ancestros fueron muchos, desde la primera de las bacterias hasta el Australopitecus afarensis.   Muchos de ellos ciertamente murieron de enfermedades, algunas de ellas virales.  Los virus no son otra cosa que un código genético envuelto en un caparazón proteínico.  Cuando un virus aterriza en una célula, le inserta su código genético causando la reproducción del virus dentro de la célula y su eventual muerte.  Estos nuevos virus se siguen reproduciendo indefinidamente.  Sin embargo, de vez en cuando ese código genético accidentalmente se empotra en nuestro ADN y puede convertirse en más “ADN basura” o en genes funcionales beneficiosos para el organismo.

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía, cortesía del CDC.

Una de las razones por la que no creo que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus causante del sida, fue creado en algún laboratorio en África se debe a que sabemos que ha estado rondando aparentemente por millones de años.  ¿Cómo lo sabemos?  Por una razón bien sencilla:  nosotros tenemos el código genético de su ancestro en nuestro ADN.  ¿No me creen?  Este artículo publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS) lo demuestra.  Se ha calculado que fue hace 30 millones de años que apareció este virus, y que deben compartir los primates más cercanos a nosotros:  los chimpancés, gorilas y orangutanes.  Nuestro ancestro común vivió hace 30 millones de años y, aparentemente, fue víctima de un contagio masivo de este virus. Esto explica por qué ese gen sobrevivió empotrado en nuestro código genético, produciendo una ventaja para los sobrevivientes, ya que cumple una función en nuestro organismo (selección natural).
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¿Dónde está la evidencia positiva de genes extraterrestres?

Homo sapiens neanderthalensis

Homo sapiens neanderthalensis (Imagen cortesía de Cicero Morales / CC-BY 4.0).

Por mucho tiempo, se pensó que los seres humanos no descendían de los neandertales.  Esto no era un asunto pequeño, ya que hubo una extensa discusión entre los científicos en torno al problema de si los neandertales eran de la misma especie humana o si eran de una especie distinta.  Nosotros somos Homo sapiens sapiens.  Si los neandertales eran de otra especie, entonces llegarían a ser Homo neanderthalensis, y si eran de nuestra especie, entonces eran Homo sapiens neanderthalensis, es decir, pertenecen al género Homo, a la especie sapiens y a la sub-especie neanderthalensis).

Desde el año pasado el debate ha terminado.  Los neandertales son, sin lugar a dudas, especie humana, pero pertenecientes a una subespecie.  ¿Cómo lo sabemos?   Primero aclaremos que es lo que quiere decir el término “especie” en biología.  Una especie consiste en organismos semejantes que se reproducen entre sí y producen crías fértiles.  Así que lo que debemos preguntarnos es si los neandertales y los seres humanos pudieron reproducirse entre sí y producir crías fértiles.  Para ello necesitamos dos cosas:

  • El código genético de los neandertales y encontrar sus distintivos en relación con otros grupos.
  • Contrastar estos distintivos con el genoma humano.

Gracias a que los restos neandertales han conservado material genético (degradado), se ha podido reconstruir el genoma neandertal, se han identificado sus distintivos y también se han contrastado con el genoma humano. La conclusión es inequívoca.  Los neandertales y los seres humanos somos dos ramas procedentes de un ancestro común bien cercano a nosotros.  Los neandertales salieron de África y llegaron a Europa antes que los seres humanos.  Cuando este último grupo llegó, se aparearon.  Como resultado de ello, los seres humanos de pura ascendencia africana no heredaron genes neandertales, pero los de ascendencia europea, asiática y americana sí.  En otras palabras, los neandertales y los humanos somos la misma especie, pero distintas subespecies.

He aquí una evidencia positiva de genes neandertales en los seres humanos.

¿¿¿Y los genes extraterrestres???

¿Tenemos genes disponibles de extraterrestres voluntarios que los hayan querido donar para nuestro conocimiento?  La contestación es “No”.  ¿Ha habido algún cadáver distintivamente extraterrestre disponible al público del cual hemos extraído código genético para hacer una comparación semejante a la que hemos hecho con los neandertales?  No.  ¿Enconces en qué RAYETES se basa el supuesto alegato de que los seres humanos tenemos genes extraterrestres?
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¿Por qué se menciona a Francis Crick?

Francis Crick

Francis Crick (Fotografía cortesía de Marc Lieberman / CC-BY 2.5)

Surge entonces la pregunta de por qué el Lcdo. Cerezo menciona a Francis Crick.  Para los que no lo sepan, Crick fue uno de los dos científicos que descubrió la estructura del ADN y en cuanto a esto las ciencias le estarán eternamente agradecidas. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que dijo algunos años después.  Entre los científicos se ha propuesto lo que se ha conocido como panspermia.  Panspermia es la propuesta de que de una manera u otra la vida se originó por intervención extraterrestre.

Hay dos tipos de propuestas de panspermia:

  1. La primera es la panspermia no dirigida, que propone que hace miles de millones de años la Tierra no tuvo suficiente material para crear la sopa orgánica de la cual surgiría la vida y, por ende, esos químicos necesarios para la vida tuvieron que haber surgido de material extraterrestre (es decir, material proveniente de fuera de la Tierra).
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  2. Por otro lado, Crick favoreció la panspermia dirigida, es decir, la teoría de que la vida surgió a raíz de ingeniería extraterrestre (entendida en términos de seres inteligentes de otros planetas).  Los científicos ven posibilidad a la panspermia no-dirigida, pero no a la panspermia dirigida.

La propuesta de Crick surge del justificado asombro en torno a la estructura del ADN. Este ácido es una estructura que parecía, en aquella época, resultado de un acto de “programación” genético que parecía no haber surgido a partir de actividad de la naturaleza.  Es como si “alguien” hubiera diseñado todo para que se produzcan los seres vivos y los seres humanos particularmente.

¿Por qué los científicos no favorecen la panspermia dirigida?  No porque los científicos quieren “esconder” ese “hecho”, como se insinuó en el programa Voz Primera.  El problema es que tras el estudio exhaustivo del ADN humano y del de los demás seres vivos, todo señala al hecho de que el código genético no fue diseñado.  Aunque no comprendemos totalmente a cabalidad cómo se originó el ADN or el ARN, sí sabemos, al estudiar su estructura parece indicar que todo fue más bien producto accidental siguiendo las leyes naturales más que un código hábilmente diseñado por algún ser inteligente.
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Entonces, ¿qué hay de la investigación del profesor Chang?

Pues …  hay dos posibles alternativas a este supuesto descubrimiento de genes extraterrestres:

  1. O The Canadian escribió un artículo que es un fraude o una broma (el artículo no tiene fecha, por lo cual no puedo verificar si era una broma de “April fools” o del “día de los Santos Inocentes”).
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  2. O sencillamente The Canadian no verificó los datos del Profesor Chang, ni contrastó la información con científicos escépticos en torno al tema.

Para mí es un misterio (rayando en perplejidad) cómo el Prof. Chang (y su equipo) llegó a una conclusión tan controvertible en torno al genoma humano, cuando se sabe de sobra el origen del “ADN basura” en nuestro código genético y que no es “off world” como alega el artículo.  El artículo empeora más la situación cuando incluye problemas de “exopolítica”, o incluso alegatos de supuestos encuentros como los de supuestos venusianos de George Adamski.  A pesar de que sus fotos y videos se han desmitificado un millón de ocasiones por expertos, aparentemente Adamski sigue siendo uno de esos fraudes que se niega a morir, especialmente en artículos en The Canadian.

En vista de esto, parece que la investigación del Prof. Chang y su equipo no pasa de ser un trip de grandes magnitudes.
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La homeopatía y la revisión sistemática Cochrane más reciente

Natural Cures de Kevin Trudeau

Natural Cures “They” Don’t Want You to Know about de Kevin Trudeau

Me acuerdo la primera vez que entré en un supermercado orgánico bien conocido en el área de Hato Rey. En aquel momento, hace años, recuerdo haber comprado un libro de Kevin Trudeau, Natural Cures “They” Don’t Want You to Know About. En aquel momento me encontraba más sumido en una ideología anticorporativa que consideraba a toda la industria médica comprometida por el afán de lucro. Obviamente, me dije, los remedios naturales son la alternativa que socava el mal corporativo que aqueja a muchos pacientes en Puerto Rico y Estados Unidos.

Compré el libro porque reconocí a Trudeau. A altas horas de la noche, por cable pasaban los teleanuncios de Trudeau vendiendo varios de sus productos. Sin embargo, me rascaba la cabeza leyendo el texto en torno a lo que “ellos” no quieren que sepas. En aquel entonces no sabía casi nada de nutrición o dieta. Allí sugería él desacerse del microondas. ¿Por qué? Por la radiación. Podría afectar la salud. ¡Interesante!

Sin embargo, parte de mí se quedó escéptica ante lo que leía. Aun cuando aceptara que los microondas son radiactivos, otra parte de mí parecía recordar mis clases de física de escuela superior. Esos microondas no eran ionizantes. Esto significa que no tienen la suficiente fuerza para ionizar los átomos del ADN y, por ende, la probabilidad de que pudieran inducir cáncer era escasa. No sabía si tomar a Trudeau en serio. Vendía productos por televisión alegando persecución de la FDA y de la FCC porque estas eran aliadas de las grandes empresas, algo que yo creía ciegamente en ese momento. Hoy día confieso que sí hay un grado de influencia corporativa en ambas agencias, pero muchas de ellas intentan cumplir lo mejor que pueden su labor reguladora. Irónicamente, esta autoridad de regulación ha sido socavada precisamente por la industria de los suplementos, productos que aparecen de manera prominente en lugares donde se venden “remedios naturales”. Mis sospechas eran fundadas. Trudeau terminó en la cárcel por defraudar al público y así mismo lo confesó.

Mientras más indagaba en el mundo “natural”, más escéptico me volvía al respecto. Sin embargo, de una u otra forma seguía creyendo en él. A fin de cuentas, la sociedad médica corporativa no quería saber nada de ello. Pues favorecer los productos naturales es de alguna manera ser anticorporativo. Mientras conversaba con una señora mayor que solía visitar el supermercado orgánico al que prefería ir, ella me comenzó a hablar de los productos homeopáticos y cuánto ella se beneficiaba personalmente con ellos. “Homeopatía”. ¡Sonaba fascinante! No tenía razón alguna para dudar de su testimonio. Así que empecé a estudiar el tema.

Otra vez sentía que algo no estaba bien en todo esto…. Los remedios homeopáticos no eran otra cosa que agua, azúcar y otras cosas más. El resto no tuvo sentido alguno. Hoy todavía me acuerdo de mi primera reacción cuando supe lo que eran los remedios homeopáticos: “¡Esto es m****a!”
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La historia de la homeopatía

La homeopatía tuvo su origen con un médico alemán llamado Samuel Hahnemann (1755-1843). Este es tal vez uno de los personajes del pasado peor juzgados por parte de ciertos opositores de la homeopatía. Para eso, tenemos que comprender el contexto médico de su época.
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La peligrosa medicina

¿Qué podemos decir de la medicina occidental de ese entonces? Era literalmente una cuestión de vida o muerte … y más muerte que de vida. Literalmente se recurría al médico cuando no quedaba más remedio. Esta no era la medicina que hoy conocemos, sino que era una que mantenía muchas prácticas que se sostenían desde la Antigüedad (e.g. Hipócrates, Galeno, Avicena). Algunas de ellas llevaban a pacientes a empeorar su condición de salud. Por ejemplo, en algunos lugares a las heridas se les trataba con mercurio, en otros momentos históricos se utilizaba para tratar la sífilis. Hoy día la comunidad médica sabe que es una toxina potente para el ser humano.

Otra práctica para-pelos que hacían los médicos era la sangría … no me refiero a la bebida … Esta se basaba en la teoría de Galeno de los temperamentos o los humores; este era un modelo de la salud al que se suscribían muchos médicos del siglo XVIII y XIX. De acuerdo con Galeno, se identificaban a cuatro temperamentos que correspondían al exceso o defecto de fluidos:

  • Sanguíneo (humor: sangre)
  • Colérico (humor: bilis amarilla)
  • Melancólico (humor: bilis negra)
  • Flemático (humor: flema)

De hecho, cada uno de estos temperamentos corresponde a una estación del año: primavera, verano, otoño e invierno respectivamente. A pesar de que un mínimo de conocimiento de biología y anatomía de grado intermedio o superior es suficiente para darse cuenta de que la teoría de los humores es falsa, eso no detiene a algunas personas (e.g. un ingeniero químico) de suscribir esta refutadísima perspectiva.

Sangría

A la izquierda, representación de la administración de una sangría en una vasija (Imagen cortesía del Museo del Louvre). A la derecha, una foto de una sangría en 1860 (Imagen cortesía de The Burns Archive).

La sangría era administrada por un médico como un remedio para síntomas tales como la fiebre. Se interpretaba la fiebre como una actividad excesiva de la sangre, por la que había que hacer una incisión en una vena para que sangrara y así dejar que se “equilibrara” la sangre. Hoy día se sabe que esto no remedia absolutamente nada.

Charles J. Guiteau

Charles J. Guiteau (1844-1882)

Hubo prácticas que le costaron la vida a personas en alto mando y prestigio. El Pres. James Garfield fue víctima de un individuo llamado Charles J. Guiteau, quien le disparó dos veces. No fueron heridas graves —al menos desde los estándares médicos actuales—. Pero en julio de 1881, las manos de los médicos de la época literalmente aseguraron su muerte. En primer lugar, intentaron penetrar las heridas sin lavarse las manos, lo que causó una serie de infecciones. Luego intentaron alimentarle vía el recto (en vez de por la boca) lo que le llevó a perder peso. Ambos factores jugaron un rol en su eventual muerte. Guiteau fue arrestado y acusado de asesinar al presidente. Como defensa, él repetía (correctamente): “¡Los médicos lo mataron; yo solamente le disparé!” (Pinker cap. 2)

Podríamos citar a otras personas reconocidas:

Benjamin Franklin: “All drug doctors are quacks.”

Voltaire: “Los médicos son hombres que prescriben medicinas de las que conocen muy poco, para curar enfermedades de las que conocen todavía menos, en seres humanos de los que no saben nada”

Molière (Le Malade imaginaire):  “Casi todos los hombres mueren de sus remedios y no de sus enfermedades” (Singh y Ernst cap. 3).

Las enfermedades iatrogénicas fueron la orden del día por milenios. No fue hasta que llegó la medicina experimental cuando finalmente empezó a mejorar la calidad de la medicina hasta el punto de que hoy día salva más vidas que antaño y ha logrado aumentar significativamente la esperanza de vida.

Espanta un poco el que haya gente que quiera “volver a los good ol’ days cuando —dicen ellos— se vivía más saludable que hoy”. ¿Cuál época era esa? No sabemos. Sí, confesamos que la obesidad es un problema presente con el que debemos lidiar, pero eso no significa exactamente que en siglos anteriores la población se mantenía “en forma” comiendo bien y haciendo ejercicio en un gimnasio. Antes la gente moría muchísimo más … o de hambre … o del médico. No dejo de recomendar la lectura de Manuel Zeno Gandía, especialmente Garduña, La charca El negocio: crónicas de un mundo enfermo. 
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¿Qué hizo Hanemann?

Samuel Hahnemann

Samuel Hahnemann

Ante una medicina que se intuía era un desastre, varias personas trataban de buscar alternativas para reducir estas fatalidades. Él mismo dijo en una ocasión:

My sense of duty would not easily allow me to treat the unknown pathological state of my suffering brethren with these unknown medicines. The thought of becoming in this way a murderer or malefactor towards the life of my fellow human beings was most terrible to me, so terrible and disturbing that I wholly gave up my practice in the first years of my married life and occupied myself solely with chemistry and writing (Haehl, vol. I 64).

En el mundo de los remedios naturales, esta aserción se ha sacado de su contexto histórico para condenar la medicina actual sin tener en cuenta las condiciones de la época. Todo el desastre médico que llevaba a los pacientes a la muerte le hizo reflexionar, por lo que abandonó la medicina en 1784. La razón por qué incluyo esto es porque estamos ante un hombre muy decente, inteligente e íntegro; no era un charlatán de feria (Singh y Ernst cap. 3). Hanemann estaba movido genuinamente por su compasión hacia los pacientes en general por algo que era totalmente cierto: que en la mayoría de las veces, la intervención de los médicos era el sello de muerte del paciente. El problema de Hanemann no era su honestidad sino un problema que también afectaba a los médicos: no ponían a prueba adecuadamente su “conocimiento” médico experimentalmente.

Cuando estaba traduciendo un texto, se encontró con una información que indicaba que la cinchona era efectiva para tratar la malaria. Él se trató a si mismo estando sano con cinchona produciendo lo que para él eran síntomas semejantes a la malaria (a esto se le conoce como “proving“). Al fijarse en esto infirió el principio por el que es más conocido: “Similia Similibus Curentur” (“lo semejante cura a lo semejante”). La Ley de la Semejanza se convirtió en el lema cardinal de lo que se conocería  (en 1807) como “homeopatía”.

Sin los debidos controles, Hanemann comenzó a experimentar con sus pacientes varias toxinas como remedios. Debido a que veía los efectos adversos, intentó diluirlos en agua hasta que se volvieran inocuos. Así, según él, podía darles de manera segura un remedio cuya toxicidad estaba diluida en agua, pero en el que, de alguna forma, persistían los atributos curativos. Así se forjó la base de la homeopatía que conocemos hoy día.
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¿Qué es la homeopatía?

Homeopathic332

La homeopatía es la práctica de preparación de remedios de acuerdo a unas especificaciones de dilución de sustancias. Estas se preparan y se recetan de acuerdo a la Ley de Semejanza. Si usted tiene alergia, se le dará un remedio de una sustancia diluida para remediarlo. A lo mejor la sustancia consistirá en algo que puede crear unos síntomas semejantes a la alergia en cuestión. “Lo semejante cura a lo semejante”. Estos datos se obtienen mediante “proving“: se le da una sustancia a una persona sana para ver los síntomas. Así se puede forjar un catálogo para remediar enfermedades con síntomas semejantes.

Además de que este principio es considerado falso en la comunidad científica, lo asombroso para esta es cuan diluidas deben estar las sustancias.

  • Se coloca una gota de una sustancia en un recipiente que contenga 9 gotas de agua o alcohol (utilizaremos el agua en este caso por razones pedagógicas).
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  • Se le da una “sucusión”: se sacude el recipiente con la sustancia diez veces horizontalmente, diez veces hacia alante y hacia atrás y otras diez hacia los lados. Otros homeópatas utilizan una máquina para la sucusión o dejan caer el recipiente en una superficie varias veces. Supuestamente esto hace que los atributos curativos de la sustancia pasen al agua.
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  • Esta solución a su vez se diluye de nuevo de la misma manera que la vez anterior y se le somete a sucusión, y así sucesivamente.

Esta dilución (la “atenuación”) continúa hasta que haya de la sustancia una de 10²⁰ partes de agua, esto significa en notación homeopática que es un medicamento con una concentración de 20X. Otros tienen una concentración de 30X. lo significa que la sustancia ha sido diluida en una por 10³⁰ partes de agua (por cierto “10³⁰” significa un uno con treinta ceros después: 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000, mientras mayor el número del exponente de diez, mayor es el número de ceros que le sigue). Según los homeópatas, mientras más diluida esté la sustancia, mayor será su poder curativo. Algunos medicamentos pueden ir hasta 10¹⁵⁰⁰.

En ocasiones van más allá, diluyen por un factor de 100. Cuando vean 30C, lo que significa es que se diluyó 100³⁰, o 10⁶⁰: en otras palabras, ha sido diluida la sustancia a una de  1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 partes.

La noción de que esta agua sea curativa ante una dilución tan exagerada choca de frente con todo lo que sabemos en torno a las propiedades del agua, los medicamentos y las enfermedades.
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Repasando lo que nos enseñaron en la escuela: un mol

Si usted ha pasado por ciencia de escuela intermedia o superior, en algún momento se habrá topado con la noción de “mol”. Repasemos qué es eso.

Amadeo Avogadro

Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro

Nos remitimos a un gran científico llamado Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro (1776 -1856) quien fue uno de los que ayudó a sofisticar la teoría atómica propuesta inicialmente por John Dalton. Gracias a los estudios de Joseph Louis Gay Lussac en cuanto a la manera que se combinan químicamente los gases, pudo conocer la proporción con las que sus moléculas se combinan.

Si usted tuviera un kilogramo de oxígeno gaseoso y tuviera otro de hidrógeno gaseoso, y ambas unidades están a igual temperatura, densidad y volumen, entonces —nos dice Avogadro— contendrán la misma cantidad de moléculas. A esta tesis se le conoce como la Ley de Avogadro.  Partiendo de este supuesto, que experimentalmente parecía bastante fiable, provino el concepto de mol. El mol es una unidad de medida de la cantidad de entidades constituyentes de un sistema (moléculas, fotones, electrones, etc.) en relación con la cantidad que entidades constituyentes que tiene 0.012 kg (o 12 g) de carbono-12. Un mol de carbono-12 tiene exactamente 12 gramos. ¿Cuántas moléculas contiene esta sustancia? La respuesta de Avogadro fue 6.023 × 10²³. Es decir en un mol hay, 602 300 000 000 000 000 000 000 moléculas. A este número se le conoce como la constante de Avogadro. Hoy día, el mol se utiliza como un estándar del sistema internacional (SI) para medir la cantidad de constituyentes que tiene una sustancia. Dependiendo de la sustancia, el número de gramos de un mol de cada sustancia varía. Un mol de hidrógeno, 0.002 kg. Un mol de helio, 0.004 kg., y así sucesivamente. Cada mol tiene la misma cantidad de moléculas.

Esto nos lleva al problema crucial que tiene la homeopatía. Digamos que para efectos del argumento quiero diluir ácido acético en agua hasta 30X, es decir, en una de 10³⁰ partes.  Este número rebasa por mucho el límite establecido por la constante de Avogadro. Es decir, la probabilidad es alta de que no haya una sola molécula de la sustancia original en el agua. Para todos los efectos prácticos, un remedio homeopático no pasa de ser …. agua. Si tiene forma de píldoras, usualmente se le administra el agua homeopática en azúcar. Así que el remedio homeopático no pasará de ser el azúcar más caro del mercado.

Para darles una idea de lo absurdo de la dilución:

  • Una dilución de 6C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en un agua con un área de 20 piscinas aproximadamente (BBC).
  • Una dilución de 12C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en agua con un área aproximada del Océano Atlántico (BBC).
  • Sin embargo, la dilución de 30C es equivalente a la diluir una gota en un agua con un área aproximada del diámetro entre la Tierra y el Sol.
  • Una dilución de 750C  (o 1500X) sería equivalente a la de tomar una gota de una sustancia y diluirla en un agua con un área aproximada de una esfera del tamaño del Sistema Solar, incluyendo a Plutón, y repitiendo el proceso dos mil millones de veces.

Todo lo que conocemos de la ciencia debería decirnos que esto no funciona como remedio a ninguna enfermedad. Toda la industria homeopática, por más bien intencionados que hayan sido sus orígenes, no pasa de ser un timo. Esta es la razón principal por la que los científicos la rechazan hoy día.
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Intentos de legitimar la homeopatía

Si se va a PubMed u otros índices que colectan estudios en cuanto a diversos temas, uno encuentra de todo. Si se busca sobre el glifosato, se encontrarán estudios que lo vinculan al cáncer y otros que no. Si se busca sobre el aspartame, se encontrarán estudios que lo vinculan y otros que no. Aquellos que estén en contra del aspartame se enfocarán en los estudios detrimentales y los otros enfatizarán los que están a favor. Lo mismo ocurre con la homeopatía.

Entonces, ¿como podemos decidir si la homeopatía nos brinda los resultados deseados o no? Antes de responder a estas preguntas quisiera reiterar lo que he indicado en otros artículos:

  • La inmensa mayoría de los estudios preliminares no son fiables: generalmente son pobremente ejecutados, o seriamente limitados o sin los debidos controles. De hecho, cerca del 85 % de todos los estudios preliminares suelen llegar a conclusiones erradas, no importa si provienen de revistas arbitradas por pares.  Esto se conoce muy bien dentro de las ciencias, pero es algo que el público promedio desconoce (Ioannidis, “Why Most Clinical”; “Why Most Published”). Véase nuestros artículos anteriores al respecto aquí y aquí.
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  • Lo anterior significa que el público no puede confiar en estudios preliminares individuales. A veces recibo mensajes en torno a estudios preliminares que llegaron a algo distinto que lo que he expuesto en este blog. Mi respuesta (como divulgador no experto) es que no se puede utilizar un solo estudio para desmentir una número considerable de estudios mucho más sólidos.
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  • Hay una jerarquía de calidad de estudios o de evidencia científica.
    • Las opiniones de expertos y relatos anecdóticos ocupan justo la parte más baja de esta pirámide.
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    • De ahí le siguen los estudios preliminares.
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    • La escalera continúa con los informes de casos, que usualmente establecen correlación entre fenómenos observados, pero no causación.
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    • Se pueden llevar a cabo estudios de cohorte en los que se puede medir la exposición de un grupo con un atributo X a algún medicamento o químico en relación con otro grupo que no lo está.  Por ejemplo, si hay un grupo en un pueblo que continuamente está expuesto a un químico que lanza una fábrica a la atmósfera, se puede comparar con otro que no tiene el mismo grado de exposición. Eso ayudaría a indicar si esas emisiones son dañinas o inocuas.
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    • Estos son seguidos por los estudios de experimentos debidamente controlados, en los que se privilegia a los controlados aleatorizados (randomized controlled trials). En esta etapa se aspira a establecer causación.
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    • Revisión sistemática o metaanálisis. Esta es la cúspide de la calidad de estudios. Estos artículos establecen un filtro, un conjunto de criterios, por el cual se escogen aquellos estudios que son más sólidos (controlados, de cohorte, etc.) y se descartan los demás.

Hay un ejemplo relacionado con la homeopatía en el que un estudio de mayor solidez sustituyó a uno preliminar. Esto le ocurrió a Jean Benveniste, un prestigioso científico francés cuando fue a publicar un artículo suyo en la revista Nature. Él y su equipo habían diluido una sustancia varias veces hasta que no quedara nada más que agua y lograron documentar que el preciado líquido retenía los atributos curativos. Él le llamó a esta retención de los atributos, “memoria del agua”.  Tras unos resultados sorprendentes, envió su artículo a la prestigiosa revista para su publicación (Davenas et al.)

Durante el proceso de arbitraje, el editor de la revista, John Maddox, levantó su ceja escéptica, incrédulo ante los resultados y le solicitó a Bienveniste visitar su laboratorio con un equipo de investigadores. El distinguido científico no tuvo problema alguno con aceptar la propuesta. Esto es algo que sucede cuando algún editor o árbitro de una revista tiene duda de los resultados.

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

¿Y quiénes son los miembros de este equipo? Walter W. Stewart, quien era un científico conocido que había publicado en la revista Nature y era famoso por demitificar fraudes. El otro miembro del equipo era Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi. Benveniste se confundió en relación con este último: “¿James Randi? ¿Y quién rayos es Randi? ¡No parece haber publicado algo en la literatura científica!” Y era cierto, porque Randi no es científico … sino un mago. Benveniste llamó a Maddox y le preguntó quién era él. Maddox le explicó que a pesar de ser un mago, no era solo un prestidigitador que se dedicaba a entretener el público, sino que también era famoso por desbancar y desmitificar a fraudes.

El desconcertado científico recibió caballerosamente al equipo y en su presencia volvió a llevar a cabo el experimento obteniendo los mismos resultados. El equipo de escépticos reconoció que en este sentido no había engaño alguno de parte del equipo de Benveniste, pero de alguna manera pudo haber habido autoengaño sin que se dieran cuenta. Durante el procedimiento, Randi notaba que los tubos de ensayo en los que había agua homeopática y los del agua ordinaria estaban identificados. Podría ser posible que alguna de la gente de Beneviste no diluyera debidamente los tubos con el agua homeopática, explicando así los inusuales desenlaces. ¿Qué pasaría si el equipo de Benveniste no supiera cuál tubo es cuál?

En este caso, lo que el equipo de escépticos sugirió fue un experimento controlado aleatorizado utilizando una técnica conocida como doble ciego. Randi, Maddox y Stewart fueron a un cuarto y crearon una clave numérica que identificaría los tubos de agua. Nadie tenía esa clave a su disposición y estaba fuera del alcance del equipo de Benveniste. ¿Resultado? El experimento fracasó (Maddox, Randi y Stewart).

Aquí vemos un buen ejemplo de cómo un experimento controlado aleaterizado superó a uno preliminar, pero ¿qué hay de revisiones y metaanálisis?
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Las revisiones científicas Cochrane

Logotipo de la Cochrane Collaboration

Logotipo de la Cochrane Collaboration

La Cochrane Collaboration es una organización prestigiosa cuya opinión tiene un peso significativo a nivel mundial, especialmente en lo que concierne a política pública en el área de la medicina. Ahí participan un total de 53 grupos de todo el mundo, cerca de 30,000 voluntarios, que conducen revisiones sistemáticas en torno a diversos temas. Usualmente sus revisiones científicas son las de más alta calidad a nivel mundial y sumamente estricta. De acuerdo con Wikipedia, estudios en torno a revisiones y metaanálisis sugieren que en cuanto a fisioterapia, infertilidad y ortodoncia, dan a conocer que el nivel de rigor de la colaboración Cochrane es superior al de la mayoría. Sin embargo, tienden a llegar a conclusiones negativas en el caso de intervenciones médicas.

Según la enciclopedia cibernética, a veces se le ha criticado por su ocasional exceso de rigor a la hora de filtrar los artículos para su revisión, a veces excluyendo estudios claves publicados o, muy especialmente, no publicados. Esto ha llevado a que muy raras veces hayan momentos de choque entre el consenso de la comunidad científica y sus revisiones (e.g. el caso de la vacuna del virus del papiloma humano). En algunos casos llega a un alto porcentaje de reseñas que no son concluyentes. A veces no mantiene las revisiones al día.

A pesar de todo ello, en general, las revisiones de la colaboración Cochrane suelen ser consideradas en la comunidad médica como la estrella dorada de las revisiones científicas, teniendo en consideración que la organización no es perfecta y que en muchos aspectos todavía debe mejorar su aproximación a los temas. Sin embargo, suele ser transparente e independiente.

¿Y cuáles han sido los resultados de este grupo internacional en relación con la homeopatía?  Nada halagador para los que la favorecen. Han habido ocho revisiones científicas, la última dada a conocer este mes:

En todos los casos, ninguna de las revisiones Cochrane ha encontrado evidencia alguna de la efectividad de los remedios homeopáticos. Esto se debe a que los resultados de los experimentos debidamente controlados no han mostrado diferencia significativa con grupos a los que se les suministraba placebo. En otros casos, los resultados positivos provenían de experimentos mal diseñados.

La comunidad científica coincide con estas apreciaciones. Por ejemplo, véanse estas publicaciones: Ernst “A Systematic Review”; “Homeopathy”; Linde et al.PassalacquaSteurer-Stey, Russi y Steurer.
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Conclusión

Nada de esto indica con 100% de seguridad que algunos productos homeopáticos no den resultados. Sin embargo, las revisiones científicas que hemos visto nos conducen en una sola dirección:

  1. No hay evidencia de que los productos homeopáticos tengan mejores resultados que el placebo.
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  2. Lo anterior sugiere también que si alguien experimenta mejoría por el consumo de productos homeopáticos se debe a algún otro factor:  el efecto placebo, otro remedio que se esté tomando junto al homeopático, algún factor que el paciente no está teniendo en cuenta (memoria selectiva), el curso natural de la enfermedad, entre otros.
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  3. No hay razón alguna para que los seguros cubran los productos homeopáticos, ya que no hay evidencia de que funcionen. En el caso de seguros privados, probablemente los cubren porque así ganan mayor clientela, a saber, todas las personas que creen que la homeopatía funciona.
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  4. El estado no debería ofrecer cubierta o estimular de manera alguna la homeopatía.
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  5. La enseñanza de la homeopatía debería estar fuera de las escuelas de medicina y las universidades.

Una vez más, a menos que experimentos y estudios de alta calidad demuestren algo distinto, esta debería ser la conclusión a la que todos debemos llegar. También indican que deberían reducirse los fondos que se derrochan en tratamientos como este, cuando las investigaciones preliminares suelen ser tan pobres y cuando las mejores revisiones y metaanálisis llegan exactamente al mismo lugar.
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Referencias

BBC. “Homeopathy: The Test”. Horizon. 28 de noviembre de 2002.  http://www.bbc.co.uk/science/horizon/2002/homeopathytrans.shtml.

“Cochrane (Organisation)”. Wikipediahttps://en.wikipedia.org/wiki/Cochrane_(organisation).

Davenas, E. et al. “Human Basophil Degranulation Triggered by Very Dilute Antiserum Against IgE”. Nature, vol. 333, 30 de junio de 1988, pp. 816–818. doi: 10.1038/333816a0.

Ernst, E. “Homeopathy for Eczema: A Systematic Review of Controlled Clinical Trials.” British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 166, núm. 6, junio de 2012, pp. 1170-1172. doi: 10.1111/j.1365-2133.2012.10994.x.

—. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy”. British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 54, núm. 6, 17 de diciembre de 2002, pp.577-582. doi: 10.1046/j.1365-2125.2002.01699.x.

Haehl, Richard. Samuel Hanneman: His Life and Work. 2 vols., B. Jain, 2003.

“Homeopathy”. RationalWikihttps://rationalwiki.org/wiki/Homeopathy.

Ioannidis, John P. A. “Why Most Clinical Research Is Not Useful”. PLOS | Medicine, vol. 13, núm. 6, 2016, e1002049. doi: 10.1371/journal.pmed.1002049.

—. “Why Most Published Research Findings Are False”. PLOS | Medicine, vol. 2, núm. 8, 2005, e124. 10.1371/journal.pmed.0020124.

Linde, K., W. B. Jonas, D. Melchart y S. Willich. “The Methodological Quality of Randomized Controlled Trials of Homeopathy, Herbal Medicines and Acupuncture.” International Journal of Epidemiology, vol. 30, núm. 3, junio de 2001, pp. 526-531.

Maddox, John, James Randi y Walter W. Stewart. “`High-dilution’ experiments a delusion.” Nature, vol. 334, 28 de julio de 1988, pp. 287-290. doi: 10.1038/334287a0.

Mulet, J. M. Medicina sin engaños. Planeta, 2015.

Pinker, Steven. The Stuff of Thought. Language as a Window into Human Nature. Ed. Kindle, Penguin, 2007.

Muon Ray. James “The Amazing” Randi Lecture at Princeton: The Search for the Chimera”. YouTube. 16 de junio de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=qpeN3DVwk4Q.

Passalacqua, G. et al. “ARIA update: I—Systematic Review of Complementary and Alternative Medicine for Rhinitis and Asthma”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology, vol. 117, núm. 5,  mayo de 2006, pp. 1054–1062. doi: 10.1016/j.jaci.2005.12.1308.

Singh, Simon y Edzard Ernst. Trick or Treatment: The Undeniable Facts about Alternative Medicine. Ed. Kindle, W. W. Norton & Co., 2008.

Steurer-Stey, C., E. W. Russi y J. Steurer. “Complementary and Alternative Medicine in Asthma: Do They Work?” Swiss Medical Weekly, vol. 132, núms. 25-26, 29 de junio de 2002, pp. 338-44. doi: 2002/25/smw-09972.