El glifosato, Monsanto y el más reciente escándalo de la IARC – 1

OMS y Roundup

Logotipo de la Organización Mundial de la Salud. A la derecha, galones de Roundup (Cortesía de Mike Mozart en Flickr, CC-BY 2.0)

Declaración de conflictos de intereses: Este artículo no fue financiado por empresa alguna. A tono con lo que decimos en la sección del “Propósito del portal“, no hay conflictos de intereses asociados a este escrito.

mamyths

Campaña Marcha Contra Mitos. http://www.mamyths.org/

El uso del glifosato como yerbicida ha penetrado en todas las esferas de nuestra vida. Esto no se debe al amplio uso en la agricultura debido a la siembra de productos resistentes a glifosato (entre ellos, los cultivos Roundup Ready® de Monsanto), sino también en cuanto a su uso por parte de los gobiernos y personas privadas con el propósito de mantener espacios libres de malezas.

Sin embargo, para el año 2015, una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer al público que clasificaba al glifosato como 2A, es decir, como probable carcinógeno para los seres humanos.

La reacción de muchos sectores del público se dejó sentir, especialmente los ambientalistas, partidos verdes, “alternativos” y de izquierda en general. En Puerto Rico, nutricionistas como Vilma Calderón, candidatos a la gobernación como María de Lourdes Santiago, partidarios del Partido del Pueblo Trabajador, sectores del Partido Popular Democrático y algunos del Partido Nuevo Progresista se han expresado por esta y otras razones en contra del uso del glifosato por parte de los municipios y del gobierno para lidiar con las malas hierbas. Los argumentos en contra de esta prácitca van desde pésimos, ignorantes y torpes criterios toxicológicos (e.g. que el glifosato es altamente tóxico porque originalmente se utilizó para limpiar tuberías), hasta alegatos de que causa autismo, depresión, obesidad, diabetes, celiaquía… y todos los males del universo (algo que hemos refutado) y, ahora, “probable cancerígeno”.

Por otro lado, algunos de ellos y otros afines ideológicamente han lanzado ataques ad hominem a cualquier persona que apoye el uso del glifosato, como un “pagado por Monsanto”. En muchos casos, se le imputa inmerecidamente sin que brote de la frente de la persona ni una sola gota de sudor en investigar si realmente la persona vende sus servicios a la compañía.

Más recientemente, en el año pasado (2017), una organización antiOGM y que milita por etiquetar productos transgénicos llamada U.S. Right to Know (USRTK) publicó en su portal cientos de páginas de correspondencia electrónica y otra documentación conocida como los “Papeles de Monsanto” (Monsanto Papers) donde pretende demostrar que efectivamente Monsanto “sabía” que el glifosato podía ser genotóxico y que no había seguridad plena de que no lo fuera. Estos Papeles son producto de un caso que se ha llevado a un tribunal de California acusando a Monsanto de que su producto Roundup® produjo limfoma no-Hodgkin a cerca de 2,000 personas (cerca de 300 demandas consolidadas en una). Este juicio está ante el juez de distrito Vince Chhabria para determinar si realmente las autoridades reguladoras y la misma compañía han investigado, analizado y publicado la evidencia concerniente al glifosato y su presunta asociación con este tipo de cáncer.

En estos Papeles publicados, se puede ver que ejecutivos de Monsanto hablaban de pagarle a científicos independientes o escribirles artículos para que ellos pusieran su nombre en él, lo que se conoce en la jerga en inglés como “ghostwriting“.

Irónicamente, esa misma evidencia entre otros factores han hecho que se descubriera que los científicos de la IARC tenían intereses financieros (e ideológicos) que también pudieron haber influenciado su opinión, como veremos en el último artículo de esta serie.

Científicos de ambos lados se han embarrado en todo este proceso. El propósito de esta serie es descubrir (hasta donde nos es posible) lo que ha ocurrido en estos dos últimos años al respecto. En esta primera parte, vamos a hacer un recuento histórico de lo ocurrido. En la segunda parte, le echaremos un vistazo crítico a la monografía publicada por la IARC. La tercera parte consistirá en ver las posibles razones externas al escrito en torno a las conclusiones de la IARC y las consecuencias del escrito a nivel mundial. Toda esta crónica revela una batalla corporativa de ambos lados, que desean influenciar o distorsionar la evidencia científica a su favor.
.

El consenso actual de la comunidad científica en cuanto al glifosato

Hay más de 2,700 estudios en torno al glifosato. Aquellos de cohorte debidamente controlados, las revisiones científicas y los metaanálisis de esta literatura coinciden en que no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico, (vean también este artículo de 1999, este del 2008este del 2012, este de 2015, este de 2016,  este del 2017 y el más reciente estudio de cohorte independiente publicado el año pasado), convicción que comparten prácticamente todas las agencias de seguridad alimentaria del mundo (no solo la Agencia de Protección Ambiental federal) que han llevado a cabo muchas de estas revisiones (e.g. la EFSA con su estudio, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania y Health Canada).

Para colmo del asunto, la OMS no está de acuerdo con su rama, la IARC. Según el informe conjunto del 2016 de la OMS y de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico.

Los activistas antitransgénicos apelan constantemente (como un mantra) al famoso experimento de G.-E. Séralini en que “demuestra” que la ingestión de glifosato y OGMs le produjo tumores a ratas Sprague-Dawley®. Los científicos en general no estuvieron impresionados. ¿Por qué? Aquí lo explico con más detalles.

La ciencia en este caso, es sólida, pero esto no significa que no hayan habido malas mañas de ambos lados en este combate.
.

Trasfondo de la controversia

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

El glifosato ha sido objeto de disputas por mucho tiempo. Varias razones se han esgrimido, pero podemos simplificarlas a dos:

  • Su asociación con la empresa Monsanto, tanto la antigua como la nueva. Aunque no fue la compañía la que descubrió el glifosato, sí fue la dueña de su patente por muchos años, beneficiándose de su venta. No solo eso, cuando se fue convirtiendo en una agroindustria y descubrió las bacterias que descomponían el glifosato en el suelo, logró descubrir el material genético que hacía propicia esa característica y, vía transgénesis, pudo generar cultivos resistentes a glifosato; de ahí las semillas Roundup Ready®.
    .
  • Ciertos estudios preliminares con animales, incluyendo algunos hechos por Monsanto, parecían indicar que el glifosato era cancerígeno (1985). Cuando la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal se retractó de ello, muchos comenzaron a sospechar de la influencia de Monsanto en cuanto a esta decisión. Cuando la IARC publicó su monografía, proliferaron relatos de cómo Monsanto persuadió a dicha agencia a “suprimir” esta información importante. Esta narrativa fue impulsada por el grupo Food Democracy Now. Varias otras organizaciones antitransgénicas se basaron en ella (aquí está su informe).

.

La revisión de la EPA de 1985

Nuestra saga no comienza en el año 2015, sino en 1985, cuando la EPA evaluó dos experimentos hechos con ratas Sprague Dawley® y ratones CD-1® y concluyó que había evidencia muy limitada de que el glifosato causaba cáncer. No podemos exponer aquí todos los detalles de los experimentos en cuestión, pero resumiremos los resultados y la interpretación de los científicos de la EPA  en cuanto al experimento que nos concierne. El estudio, que involucraba una muestra 198 ratones CD-1®, detectó un aumento significativo de cáncer especialmente intestinal y en otros órganos.

Sin embargo, contrario a lo que han hecho recientemente otros científicos, la EPA tuvo en cuenta que la dosis de glifosato dada a ellos era inadecuada para el estudio (4,500 mg/kg/día). Los tumores renales que se veían en las ratas podían provenir de otras toxinas no carcinógenas presentes en sus órganos y concluyó (contra la interpretación de Monsanto) que había evidencia muy limitada de que el glifosato aumentara ligeramente las incidencias de cáncer en ratas machos. Por ello, la EPA había clasificado al glifosato como Grupo C (es decir, posible cancerígeno).

Sin embargo, al año siguiente, tras consultar con varios expertos, la EPA determinó que no había asociación alguna entre el glifosato y las incidencias de cáncer en las ratas.  Tras experimentos adicionales (por ejemplo, véase el informe de 1990) y varias algunas revisiones (véase esta de 1991), la EPA concluyó que al glifosato había que clasificarlo en el Grupo E (es decir, no había evidencia clara de que fuera carcinógeno). Experimentos y revisiones subsiguientes han apoyado estas conclusiones (Williams et al. 2016, pp. 3-4). Esto incluyó tanto a la Comisión Europea como a agencias de salud canadienses y la OMS (EPA, 1993, 2013; European Commission, 2002; Health and Welfare Canada, 1991; Health Canada, 2015; WHO, 1994).

Ahora bien, se podría argumentar que la interacción de Monsanto con la EPA influyó en el proceso decisional de dicha agencia. El problema con este argumento es que ya para entonces, el hecho de que hubiera agencias internacionales de reputación que apuntaban en la misma dirección demostraba la mayor probabilidad de que la EPA había llegado a la conclusión correcta.

A pesar de ello, esto se ha interpretado por los activistas y grupos antiOGM como “evidencia” de cuan lejos pueden llegar los tentáculos de la empresa Monsanto.
.

Informes y metaanálisis desde el 2000 y el 2016

En el año 2000, se publicó un informe (Williams et al., 2000) en torno a los efectos del glifosato sobre los seres humanos. Entre otras cosas, el estudio hace toda una revisión científica de la literatura y encuentró lo siguiente:

  • No hay preocupación alguna en cuanto a la toxicidad del glifosato para los seres humanos.
  • La absorción del glifosato por parte del sistema digestivo humano es ninguno y su totalidad es expulsada por el cuerpo humano.
  • Los mejores experimentos con animales han demostrado repetidas veces que el glifosato no se bioacumula.
  • El glifosato por sí solo o en combinación con los demás químicos del Roundup® no daban señal alguna de ser genotóxicos.
  • No hay evidencia alguna de su impacto en la reproducción y desarrollo de los seres humanos y animales cuando se consideran las dosis presentes en los alimentos.
  • Varios experimentos han mostrado que no es disruptor endocrino.
  • Roundup® no constituye amenaza alguna al ser humano.

Sin embargo, los grupos antiOGM cuestionaron este informe. Su objeción principal era la presencia y las actividades de uno de los autores, Gary M. Williams, del Departamento de Patología del  New York Medical College, Valhalla. Su nombre aparece en los Papeles de Monsanto, que son particularmente valiosos para ambos grupos (a favor y en contra de los OGMs) como veremos en otro artículo. Sin embargo, sí revela algo que es muy importante para los consumidores y es la intención de Monsanto en el 2015 de “escribir informes” para que científicos llamados “independientes” los publicaran a favor del glifosato.

De esta discusión, no hay lugar a dudas. Véase el intercambio de mensajes electrónicos en este documento, página 203, donde un ejecutivo de Monsanto decía lo siguiente:

An option would be to add Greim and Kier or Kirkland to have their names on the publication, but we would be keeping the cost down by us doing the writing and they would just sign their names so to speak. Recall this is how we handled Williams Kroes & Munro 2000. (Mi énfasis)

Esto también parece lanzar sombra en torno a la revisión científica del 2016 en la que él participó (Williams et al., 2016).

Aunque esto puede ser considerado por algunos “a smoking gun” de que Monsanto escribió un informe en el que Williams (y compañía) le pusieron la firma, se puede dudar este alegato. El colegio de medicina donde Williams labora afirma que llevó a cabo una indagación al respecto y no encontró evidencia de que Monsanto escribiera el informe del 2000. Por razones de privacidad, el colegio ha decidido no divulgar los detalles de la investigación.

Aunque tal medida es comprensible, esta falta de divulgación y el que Williams rehúse hablarle a la prensa, crea duda en la opinión pública sobre la integridad de dicha investigación. Esta preocupación del público no es irrazonable. Por otro lado, en lo que concierne a la revisión científica del 2016, Williams no fue el único que participó, también estuvo acompañado de otros científicos independientes y formó parte de uno de cuatro paneles de expertos que ponderaron en torno a los resultados de la IARC en relación con el glifosato, y muchos de ellos no están ligados a Monsanto financieramente. Es extremadamente dudoso que el artículo en cuestión sea casi una copia al carbón de algo escrito por la corporación.

Otro científico que fue mencionado en los Papeles (y que citamos) es David J. Kirkland, toxicólogo que participó en William et al., 2016 y quien niega rotundamente haber sido pagado o sometido algún estudio escrito por la compañía. Según él, no pondría en juego su prestigio llevando a cabo tal movida a favor de una corporación. No obstante sus negaciones, también quedó manchado ante la opinión pública.

Finalmente, está Dr. William Heydens y otros expertos de Monsanto, que dijeron haber participado en la redacción de Williams et al., 2000. Sin embargo, Heydens describió el proceso de la siguiente manera:

I made some minor editorial contributions to that 2000 paper that do not mount to the level of a substantial contribution or an intellectual contribution and, thus, I was only recognized in the acknowledgements and not as an author, and that was appropriate for the situation. …It was things like editing relatively minor things, editing for formatting, just for clarity, really just for overall readability to make it easier for people to read in a more organized fashion.

Esta caracterización es algo muy lejos de “ghostwriting“, pero con testimonios como ese, persisten las dudas. La compañía publicó un comunicado negando que sus empleados hayan escrito sustancialmente el documento.

Otro nombre que apareció, pero en relación con otro trabajo escrito, fue el de Ellen Chang:

Per our phone call with John the other day, the next two most important things that we need to do are the Meta-analysis publication and the Ag Health Study Follow-up publication, assuming we can get our hands on the data in a reasonable timeframe. I feel confident that we will have organizational support for doing these projects, so I think we need to start setting them up now.

For the meta-analysis, please contact Elizabeth, let her know we would like her/Ellen to do this, and get a cost estimate from her.

Efectivamente, Chang publicó el metaanálisis en el 2016. El problema con este señalamiento es que tanto Chang como su colega Elizabeth Detzell fueron honestas en la declaración de conflictos de intereses: el metaanálisis fue financiado por Monsanto, las dos han laborado contratadas como un servicio de consulta, y que la inclusión de las sugerencias de la corporación quedaba a discreción de ellas. En ningún momento alegaban que el estudio era independiente. Su reputación, pues, queda incólume y la aceptación del metaanálisis por parte de la comunidad científica puede ser testimonio de su imparcialidad. De hecho, el metaanálisis no se mantuvo oculto y se publicó en una revista académica arbitrada, libremente disponible y a la vista del público. Allí incluye la metodología utilizada, los criterios para filtrar los artículos bajo escrutinio, su discusión, etc. Su conclusión es plenamente consistente con revisiones científicas hechas por gobiernos y por científicos independientes de todo el mundo.

Es interesante que los objetores del glifosato no hayan combatido el contenido mismo de este escrito, sino más bien su financiación. Contrario a la malicia de cierta gente, no deberíamos empezar preguntándonos quién financió un estudio, sino buscando las fallas en un artículo. Por ejemplo, algunos científicos han publicado estudios en contra de una antropogénesis del cambio climático, se han mostrado las fallas notables de sus análisis y entonces se interrogó sobre quiénes los financiaron (la industria petrolera). La financiación no determina que un estudio “en principio” está mal, sino solo indica la posible motivación de la aparición de ciertas fallas claves para llegar a una conclusión equivocada.

Finalmente, tenemos que incluir otras aserciones de miembros dentro de la misma empresa. Este es el caso de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer. Ella es la persona de la empresa que se encarga de estudios de seguridad y toxicidad de sus productos. En los Papeles aparece ella diciendo las siguientes palabras:

… you cannot say that Roundup does not cause cancer-we have not done carcinogenicity studies with “Roundup”.

Logo de Monsanto

Logotipo actual de Monsanto

Parecería que no hay nada más qué decir en torno al tema y que Monsanto nunca hizo los estudios de genotoxicidad del glifosato. Esta aseveración se convirtió en el “Field Day” en la prensa estadounidense y de otros países. Sin embargo, los Papeles también incluyen una entrevista que se le hizo en torno a esta aserción. Ella señala allí que no estaba hablando del glifosato, este solo es un ingrediente del producto Roundup®, sino de una serie de sulfactantes que acompañan el controversial químico. Monsanto no había hecho los estudios pertinentes en torno a los sulfactantes, por lo que no podía decir a ciencia cierta que Roundup® no fuera de alguna manera carcinógeno. Sin embargo, nos dice que ella no creía que los sulfactantes lo fueran.

Por otro lado, en los mensajes electrónicos, ella reconoció que los sulfactantes no eran biodegradables (aunque el glifosato sí lo fuera) y que la recomendación de la Comisión Europea para su probición no se debía a problemas de seguridad, sino a asuntos políticos en Europa (véase páginas 85-94 de este documento). En este último caso, el alegato es plenamente plausible, ya que la Comisión Europea se ha visto varias veces confirmando la seguridad de los alimentos transgénicos, convicción que ha sido ignorada por el Parlamento Europeo y varios de los países miembros por razones puramente políticas (véase nuestra discusión al respecto aquí). La posibilidad es bien fuerte de que la Comisión haya recomendando su prohibición por razón de presiones políticas, no de evidencia científica.

Esta controversia con Monsanto tampoco no es el único. Tras la publicación de los Papeles y la posible intervención indebida de la compañía en el quehacer científico, esta acusación de “ghostwriting” tuvo peso a la hora de la decisión de un juez de Fresno de autorizarle al estado de etiquetar productos transgénicos tratados con glifosato. Eso se debe a que aparentemente vio que un regulador de la EPA fue convencido de la falta de toxicidad del químico debido al documento de Williams et al., 2000.

Toda esta saga todavía no ha terminado en California.
.

La controversia continúa con acusaciones de plagio

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

Logotipo de El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) se vio “embarrado” también con el tema, especialmente gracias al artículo de Williams et al., 2000. Esto se debe a que es hoy día, la institución es sospechosa de haber plagiado de la solicitud a la EFSA por parte de Monsanto para el relicenciamiento de su producto RoundUp®, específicamente las secciones del informe del BfR:

  • B.6.4.8
  • B.6.5.3
  • B.6.6.12

Según un analista experto en plagio, Stefan Weber, parece que su informe rendido a la EFSA, para relicenciar el glifosato para su uso de Europa, plagió datos en cada una de estas secciones, ya que citó directamente del texto de Monsanto y el artículo en discusión sin hacer la debida atribución. Esto violenta la normativa misma de la agencia europea de regulación de alimentos. Según Weber, esto puede indicar que BfR podría estar ocultando el verdadero origen de los datos. He aquí su análisis.

Esto ha causado el revuelo esperado en un caso tan contencioso como este. El 22 de septiembre del año pasado (2017), la EFSA lanzó un comunicado reafirmando la calidad del informe rendido. Afirma que estos pasajes alegadamente plagiados son parte de un dossier que contiene una revisión y evaluación del producto hechos por la compañía, combinados con los artículos arbitrados pertinentes (entre ellos Williams et al., 2000). Según es uso y costumbre, el texto del dossier es el punto de partida de la revisión y evaluación hecha por los organismos reguladores tales como la EFSA y deben aparecer en el informe. De hecho, la EFSA señala que es en la revisión del organismo público evaluador incluye tachaduras, modificaciones y comentarios, evaluación que se lleva a cabo de manera independiente de la compañía solicitante.

Por otro lado, el BfR también negó la acusación de plagio, diciendo lo siguiente:

Both in Europe and worldwide, it is a standard and recognised practice in assessment procedures not only in the area of plant protection products for assessment authorities to also integrate relevant passages from submitted documents in their assessment reports following critical review. The subdocuments of the assessment report therefore also contain text passages of this kind from publicly available literature sources that were submitted by the applicants as part of the legally required literature research. This is also evident from the headings of the various chapters and sections.

En otras palabras, el BfR hizo lo que siempre se ha hecho en estos casos y es partir del dossier de la compañía y evaluarlo críticamente. Esto implica el rechazo de ciertas partes del dossier (cuando aparece con tachaduras) y la introducción de artículos adicionales en torno al tema en cuestión (tal como indica Weber). Este procedimiento que es entendido como estándar en la comunidad científica, no constituye plagio porque es un entendido en la comunidad científica en torno a la práctica.
.

Reflexión

Todo este relato conlleva la discusión de un tema serio y es la interacción entre la industria con la academia y las ciencias. Bajo cualquier estándar, en muchos sentidos, hoy el proceso de discusión científica en todos los campos es más transparente que en cualquier momento en el pasado. Sin embargo, eso no implica que se hayan desterrado completamente las oscuridades de antaño.

Lo que esta experiencia nos demuestra es que, ante la opinión pública, parece que ocurrió una intervención indebida y antiética de parte de Monsanto en la discusión y debates científicos en torno al glifosato. La evidencia disponible lo sugiere muy fuertemente y dada la negativa de algunas de las personas implicadas a aclarar los asuntos, el público queda en la oscuridad de información en torno a lo acontecido. Una corporación no debe preparar documentos que se presenten como independientes, y aquel científico que diga que dicho documento es suyo, compromete muy seriamente su credibilidad. Eso no significa que no se consulte debidamente en ocasión de aclarar algunos puntos importantes, que es lo que alegan Monsanto y Kirkland.

Ahora bien, aun asumiendo lo peor, que hubo una intervención indebida hasta el punto de un “ghostwriting“, ¿quiere decir esto que los datos ofrecidos en estos estudios son malos? Nadie se ha detenido a pensar esta pregunta. ¿Es que Monsanto intentó “ocultar” la verdadera información en torno al glifosato como carcinógeno? La evidencia que muestra USRTK con sus Papeles es rotundamente negativa. La intervención indebida de la compañía, si ocurrió como alega USRTK, se debió a una preocupación por su marca comercial RoundUp® y sus productos transgénicos resistentes a glifosato. Sin embargo, en vez de “ocultar” información, lo que demuestran los Papeles es un esfuerzo de mayor exposición de los datos genuinos en torno al producto y que fueran aceptados por la comunidad científica. Véase las páginas 88-90 del PDF que hemos discutido y en el que USRTK no ha hecho el debido énfasis (mis comentarios entre corchetes[]):

I didn’t find anything on the Australian site either …however take this question S. It is not Roundup that is taken up it is glyphosate. It stops the synthesis of 3 amino acids (they are used to make proteins) and this “process” is also found in microbes and fungi. (p. 88)

[Esto es 100 % correcto, lo que hace el glifosato es detener la síntesis de tres aminoácidos en ciertas plantas: la fenilalanina, la tirosina y el triptófano.]

Thanks Neil. Honi has already have pointed out the flaws in the studies, but there can’t be any harm in doing so again. Studies on the safety of Roundup is a good approach, but I believe there are also some on glyphosate’s benefits for the environment (even if the surfactant is not biodegradable). It’s a shame the Scott’s guy is blaming us too!! (p. 89)

[Como ya indicamos, ellos indican que no hay estudios sobre los sulfactantes como posibles cancerígenos y resaltan que el glifosato es biodegradable y beneficioso al ambiente, aunque los sulfactantes no lo sean.]

The reporter has printed the correct information that “Glyphosate is biodegradable but the surfactant is not”. However, then she goes into a sensationalism mode quoting “studies” that suggest Roundup is not safe, which is probably derived from her interview of the Fremantle activist. I feel the response to FH needs to reiterate that her statement on biodegradability is correct, reiterate that Roundup is safe (and
provide references), and if there are flaws in any of the studies quoted, point out these flaws. (p. 89)

[En otras palabras, estos empleados de Monsanto no están diciendo que es cierto que el glifosato no es biodegradable y que RoundUp es carcinógeno. Lo que están diciendo es que el reportaje al que se refieren tenía información correcta, pero tenía mala información en cuanto unos estudios que cita dicho artículo. Una vez más, en ningún momento vemos que el personal de Monsanto está “ocultando” información.]

En otras palabras, los empleados de Monsanto creen en su producto. No quieren diseminar información incorrecta al público.

Entonces, ¿por qué tanta planificación de respuesta a un artículo de periódico? La respuesta es sencilla. Es una mezcla entre paranoia y relaciones públicas. No sería una exageración decir que Monsanto es la compañía más demonizada del mundo. No perdamos de perspectiva que, como toda corporación, su fin es maximizar sus ganancias al menor costo posible. Desde esta perspectiva, la compañía deseaba salvar su marcas comerciales RoundUp® y RoundUp Ready®, especialmente cuando este último es su mayor fuente de ingresos debido a la venta de transgénicos. Por ende, quiere atajar la publicación de los resultados científicos en torno a su producto RoundUp®, especialmente en relación con el glifosato, que es el ingrediente activo del yerbicida. Insistimos, los datos son genuinamente científicos y veraces, el medio para hacerlos públicos es la fuente de nuestras dudas.

Estrategias como esta y otros tipos de interacción entre el mundo comercial y el científico deben ser temas discutidos constantemente en el ámbito de la bioética y la ética empresarial. Aunque en este caso particular, el propósito de Monsanto de diseminar información correcta en torno al glifosato era buena, el medio escogido para ello no lo fue. Además, en el futuro, esta y otras corporaciones podrían decidir diseminar información incorrecta e inconveniente para sí.

Hay un aspecto que debe tenerse en cuenta también en cuanto a lo que concierne a Monsanto y al BfR. El mundo ha cambiado debido al desarrollo del ciberespacio, eso significa varias cosas:

  1. Ya no se puede continuar asumiendo que los textos científicos van a permanecer detrás de una muralla solo para la torre de marfil de los expertos. Hoy día, hay que suponer que el público va a leer los informes en cuestión. Eso significa que tanto los propulsores como detractores de la tecnología, sean conocedores de las ciencias o no —estos últimos grandes manipuladores de la opinión pública, como veremos más adelante—, van a acceder de una forma u otra a estos tipos de informes.
    .
  2. La comunidad científica, especialmente las editoriales de revistas académicas, deben discutir muy seriamente cómo publicar estudios haciendo las debidas advertencias al público y a la prensa.  Por ejemplo, si sale un comunicado de prensa sobre un estudio preliminar, resaltar el carácter preliminar de dichos estudios y no tomarlos como evidencia firme. En casos como las publicaciones del BfR, se debe orientar a los lectores en torno al proceso de evaluación de los dossier corporativos para que no ocurran malentendidos.
    .
  3. Aun con todo lo mencionado, siempre va a haber gente que por razones financieras o ideológicas falsee la opinión científica. En tales casos, es menester que hayan científicos disponibles para la prensa, que se dediquen una parte sustancial de su tiempo exclusivamente para mantenerse al día en torno a temas controversiales y hacerse disponibles para el público: prensa, conferencias, entre otros. También tienen que ir acompañados de un fondo que les provea defensa legal de algunos intereses, especialmente de los asociados a defender a los divulgadores científicos de ataques de organizaciones anticientíficas. Gente como Jeffrey Beall o David Gorski, o blogs como Science-Based Medicine y otros han tenido que enfrentarse a todo tipo de demandas debido a ello.

Sobre este último punto, no puedo hacer mayor énfasis. Necesitamos que los científicos salgan de sus laboratorios y que interactúen con el público y la prensa. La labor informativa de las mejores voces que la ciencia debe ofrecer tiene que estar lo más accesible posible al público y este lo va a agradecer. Tres grandes ejemplos de ello han sido Kevin Folta (blog y podcast) y Kenneth R. Miller en los Estados Unidos y José Miguel Mulet en España e Hispanoamérica.

Ya se han ido para siempre los días en que los académicos podíamos encerrarnos en nuestra torre de marfil (o peor, nuestro archipiélago de marfil). No es suficiente publicar en revistas académicas, sino también en blogs, vlogs, vídeos, charlas, libros, publicidad, etc. y de una manera que el público pueda entender.

Si no se tienen cuenta estos puntos bien importantes, sucede como ocurrió con la monografía del IARC del 2015 y su abuso por parte de grupos antitransgénicos. En nuestro próximo artículo, evaluaremos críticamente una sección de ese escrito y por qué la comunidad científica se indignó ante su evaluación del glifosato hasta el punto en que el organismo madre, la OMS, rehusó hacerle caso.

Esa sección  involucra, no solamente una intervención indebida de una industria en el quehacer científico, sino también conflictos de intereses y, muy especialmente,  falseamiento del panorama del cúmulo de la evidencia científica. La falta del sector antiOGM es mucho mayor que la de Monsanto en relación con el tema del glifosato.
.

Referencias

Andreotti, G., Koutros, S., Hofmann, J. N., Sandler, D. P., Lubin, J. H., Lynch, C. H., Lerro, C. C., De Roos, A. J., Parks, C. G., Alavanja, M. C., Silverman, D. T., & Beane Freeman, L. E. (9 de noviembre de 2017). Glyphosate use and cancer incidence in the Agricultural Health Study. Journal of the National Cancer Institute, djx233. doi: 10.1093/jnci/djx233. Recuperado de: https://academic.oup.com/jnci/article/doi/10.1093/jnci/djx233/4590280.

BfR. (20 de septiembre de 2017). Glyphosate assessment: BfR rejects plagiarism accusations. Recuperado de: http://www.bfr.bund.de/en/press_information/2017/34/glyphosate_assessment__bfr_rejects_plagiarism_accusations-201890.html

Chang, E. T., & Delzell, E. (2 de junio de 2016). Systematic review and meta-analysis of glyphosate exposure and risk of lymphohematopoietic cancers. Journal of Environmental Science and Health. Part B., 51, 6, 402–434. doi: 10.1080/03601234.2016.1142748.

Chang, E. T., & Delzell, E. (agosto de 2017). Glyphosate toxicity and carcinogenicity: a review of the scientific basis of the European Union assessment and its differences with IARC. Archives of Toxicology, 91, 8, 2723–2743. doi: 10.1007/s00204-017-1962-5.

Cornwall, W. (23 de marzo de 2017). Update: After quick review, medical school says no evidence Monsanto ghostwrote professor’s paper. Science. doi: 10.1126/science.aal0940.

Cressey, D. (24 de marzo de 2015). Widely used herbicide linked to cancer. Nature. doi: 10.1038/nature.2015.17181. Recuperado de: https://www.nature.com/news/widely-used-herbicide-linked-to-cancer-1.17181.

Guyton, K. Z., Loomis, D., Grosse, Y., El Ghissassi, F., Benbrahim-Tallaa, L., Guha, N., Scoccianti, C., Mattock, H., & Straif, K. — International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group, IARC, Lyon, France (mayo de 2015). Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate. The Lancet — Oncology, 16, 5, 490–491. doi: 10.1016/S1470-2045(15)70134-8.

EFSA. (12 de noviembre de 2015). Conclusion on the peer review of the pesticide risk assessment of the active substance glyphosate. EFSA Journal, 13, 11, 4302. doi: 10.2903/j.efsa.2015.4302.

EFSA. (marzo de 2008). Safety and nutritional assessment of GM plants and derived food and feed: The role of animal feeding trials. Food and Chemical Toxicology, 46, 1, S2-S70. doi: 10.1016/j.fct.2008.02.008.

EPA. (1993). Reregistration Eligibility Decision (RED): glyphosate. Washington (DC): U.S. Environmental Protection Agency (US EPA), Office of Prevention, Pesticides, and Toxic Substances (EPA 738-R-93-014). Recuperado de: http://www3.epa.gov/pesticides/chem_search/reg_actions/reregistration/red_PC-417300_1-Sep-93.pdf.

EPA. 2013. Glyphosate pesticide tolerances; Final rule (40 CFR Part 180) [EPA–HQ–OPP–2012–0132; FRL–9384–3]. Fed Regist (US). 78:25396–25401. Recuperado de: http://www.regulations.gov/#%21documentDetail;D=EPA-HQ-OPP-2012-0132-0009.

European Commission. 2002. Review report for the active substance glyphosate. Finalised in the Standing Committee on Plant Health at its meeting on 29 June 2001 in view of the inclusion of glyphosate in Annex I of Directive 91/414/EEC. Brussels (Belgium): European Commission (EC), Health and Consumer Protection Directorate General (6511/VI/99-Final). Available from: http://ec.europa.eu/food/fs/sfp/ph_ps/pro/eva/existing/list1_glyphosate_en.pdf.

Food Democracy Now & The Detox Project. Glyphosate: unsafe in any plate. Recuperado de: https://s3.amazonaws.com/media.fooddemocracynow.org/images/FDN_Glyphosate_FoodTesting_Report_p2016.pdf.

Greim, H., Saltmiras, D., Mostert, V., & Strupp, C. (26 de febrero de 2015). Evaluation of carcinogenic potential of the herbicide glyphosate, drawing on tumor incidence data from fourteen chronic/carcinogenicity rodent studies. Critical Reviews in Toxicology, 45, 3, 185-208. doi: 10.3109/10408444.2014.1003423.

Health Canada. (2015). Proposed re-evaluation decision PRVD2015-01, glyphosate. Ottawa (ON): Health Canada, Pest Management Regulatory Agency (PMRA). Recuperado de: http://www.hc-sc.gc.ca/cps-spc/pest/part/consultations/_prvd2015-01/prvd2015-01-eng.php

Health and Welfare Canada. (1991). Preharvest application of glyphosate (Roundup) herbicide. Ottawa (ON): Health and Welfare Canada, Pest Management Regulatory Agency (PMRA), Plant Industry Directorate. Pesticide Information Division (Pesticides Directorate Discussion Document, Vol. 91, Iss. 1, 92.

Markard C. 2014. Ergebnisse der Vorstudie HBM von Glyphosat. Dessau-Roßlau (Germany): Federal Environmental Agency (UBA), Umweltprobenbank des Bundes [Informe no publicado] Berlin (Germany): German Federal Institute for Risk Assessment (BfR).

Mink, P. J., Mandel, J. S., Sceurman, B. K., & Lundin, J. I. (agosto de 2012). Epidemiologic studies of glyphosate and cancer: a review. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 63, 3, 440-452. doi: 10.1016/j.yrtph.2012.05.012.

Portier, C. J. et al. (3 de marzo de 2016). Commentary: Differences in the carcinogenic evaluation of glyphosate between the International Agency for Research on Cancer (IARC) and the European Food Safety Authority (EFSA). Journal of Epidemiology & Community Health. doi: 10.1136/jech-2015-207005. Recuperado de: http://jech.bmj.com/content/early/2016/03/03/jech-2015-207005.full. Versión más reciente: http://jech.bmj.com/content/70/8/741.

Weber, S. (30 de septiembre de 2017). Expert opinion on adherence to the rules of good scientific practice in the subsections “B.6.4.8 Published data (released since 2000)”,
“B.6.5.3 Published data on carcinogenicity (released since 2000)” and “B.6.6.12 Published data (released since 2000)” in the report “Final addendum to the Renewal Assessment Report. Risk assessment […] for the active substance GLYPHOSATE […]”, October 2015, 4322 pages.  Recuperado de: https://www.global2000.at/sites/global/files/Expert%20Opinion%20Glyphosat%20Plagiarism%20English.pdf.

Williams, G. M., Kroes, R. & Munro,  I. C. (abril de 2000). Safety evaluation and risk assessment of the herbicide Roundup and its active ingredient, glyphosate, for humans. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 31, 2, 117-165. doi: 10.1006/rtph.1999.1371.

Williams G. M. et al. (septiembre de 2016). A review of the carcinogenic potential of glyphosate by four independent expert panels and comparison to the IARC assessment. Critical Reviews in Toxicology, 46, sup. 1, 3-20. doi: 10.1080/10408444.2016.1214677.

WHO. (1994). Glyphosate. Geneva: World Health Organization (WHO)/International Programme on Chemical Safety (IPCS)/United Nations Environment Program (UNEP) (Environmental Health Criteria, núm. 159). Recuperado de: http://www.inchem.org/documents/ehc/ehc/ehc159.htm.

Advertisements

¿Tenemos genes extraterrestres?

Imagen de ADN humano que es extraterrestre

(C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Nota: Este es un artículo viejo (del 2011) que escribí en mi blog personal. Tan viejo es que para ese momento vivía el muy querido analista político estadoísta Benny Frankie Cerezo. Este ser que representaba un viento de decencia y buen sentido de democracia es muy extrañado en los medios, aunque su hija está honrando su memoria todos los domingos por la mañana. Este escrito se hizo con todo el respeto que él se merecía, pero corrigiendo su aparente convicción de  que los seres humanos parecían tener ADN extraterrestre. Basó ese juicio en un artículo publicado en China al respecto. Al escrito que les presento, le hice algunas correcciones menores, pero es sustancialmente el mismo. Tengan en cuenta que mi posición hoy es mucho más escéptica que la que tenía en el 2011.

Confieso que me encanta el tema de lo paranormal, aunque lo trato con cierto grado de escepticismo.  A fin de cuentas, la inmensa mayoría de lo que se consideró una vez paranormal o sobrenatural se ha desmitificado como una broma pesada (hoax), fraude, fenómeno natural o hechura del ser humano.  Sí, considero que hay algo de verdad en muchos alegatos, pero la mala noticia es que hay poca o ninguna evidencia contundente de ellos.  Mientras eso sea así, lo paranormal debe considerarse como metafísico (no científico) hasta que pueda ser contrastable por experimentación.

De entre todo los temas paranormales que me encantan están los ovnis.  Cerca del noventa y cinco porciento de los fenómenos reportados a nivel mundial son bromas pesadas, fraudes, mala identificación de artefactos voladores o fenómenos naturales.  Lo que lo hace interesante es el restante 5% del que no se tiene explicación todavía.  Sin embargo, no necesariamente cada uno de los casos de este 5% es extraterrestre, sino más bien fenómenos que todavía no comprendemos bien.  No se puede excluir a priori la posibilidad de que vengan extraterrestres a este planeta y nos estén estudiando.  He escuchado a varias personas, muchas de ellas que jamás hubiera pensado testigos de este fenómeno, que han visto artefactos en el cielo que no han podido explicar satisfactoriamente.  No tengo ninguna razón para dudar de sus testimonios.

Aún así, estos temas se discuten más a nivel popular.  Lo que resulta increíble es que mucha gente del público, incluso algunos dizque expertos en el tema, están altamente desorientados en cuanto el asunto ovni.  Puedo mencionar como uno de los charlatanes principales a Reinaldo Ríos (el “genio” detrás del ovnipuerto de Lajas).  Otros libros se han hecho populares como los de Zechariah Sitchin y su desacreditada tesis del planeta Nibiru.  Uno de los temas que trabajó Sitchin tuvo que ver con la posibilidad de que los extraterrestres causaran un brinco en la evolución humana al llevar a cabo ingeniería genética con nuestros ancestros, especialmente con primates de hace 300,000 años atrás.  Según él los seres humanos fuimos productos de ingeniería genética extraterrestre.

Recientemente, este tema se discutió en Puerto Rico en un programa de Radio.  Ustedes podrán pensar, tal vez, en el programa La Otra Realidad, del antropólogo Andrew Álvarez.  No … no fue ese programa.   ¿Algún programa con Jorge Martín?   Eh … no, tampoco.  Me estoy refiriendo al programa de Benny Frankie Cerezo, Voz Primera, en Radio Isla en el 1320 AM (Puerto Rico).

Tal vez se estén preguntando cómo será eso posible, ya que Voz Primera trata de política, no de temas paranormales.  Eso fue lo que pensé también.  Sin embargo, el Lcdo. Cerezo, a quien yo admiro y respeto muchísimo, le interesó hablar del tema en su programa de radio.  Discutió un artículo que él encontró en Internet sobre un supuesto descubrimiento de genes extraterrestres en el ADN del ser humano.  Tal supuesto acontecimiento me intrigó mucho y empecé a buscar información al respecto.  El Lcdo. Cerezo hizo referencia a este artículo en The Canadian en torno al tema, y se titula “Scientists find Extraterrestrial genes in Human DNA“.  Al leerlo me percato en seguida de que, a pesar de que el Lcdo. Cerezo hablaba de Francis Crick, en realidad, el artículo trataba de Sam Chang, un profesor que alega que una gran parte del ADN humano es código genético extraterrestre. (¡¿?!)

¿Cómo se llegó a esta intrigante conclusión?  Pues, según el artículo, a una gran parte de nuestro ADN se le conoce como “ADN basura” (junk DNA), que es un término que se refiere a partes de nuestro ADN que no codifican proteínas.  El problema es que el artículo desorienta al público cuando alega que esta mayoría del material genético humano que no codifica tiene una función desconocida.  Por tanto, este “ADN basura” es genética extraterrestre que se halla empotrada junto a nuestros genes cuya función sí conocemos.  El problema es que la inmensa mayoría del ADN basura no es funcional, no es que se desconozca su función, sino que NO funciona … punto.

Mucha gente llamó después a Voz Primera diciendo que lo más probable eso era cierto, porque era inconcebible que nosotros seamos los únicos en el universo.  Esto es un non sequitur de primera categoría. Es cierto que lo más probable es que haya vida en otros planetas, pero de ahí no se sigue que tengamos genes extraterrestres.
.

¿Qué es el “ADN basura”?

Imagen de ADN basura

Imagen creada por Pedro M. Rosario Barbosa, disponible para dominio público (CC0).

Tenemos que comenzar hablando de qué es un “ADN basura”, éste es un término para significar a aquellos genes que no cumplen con codificar para la forjación de proteínas.  Usted y yo estamos literalmente construidos proteínicamente a partir de lo que dicta nuestro ADN, nuestro código genético.  Sin embargo, no todo nuestro ADN codifica.

Por razones que explicaremos más adelante, sería insensato referirnos a estos genes como “ADN basura”, aunque para efectos de la discusión la usaré.  Aún lo que se considera “basura” podría ser funcional a la larga.  Por ejemplo, algunos genes que antes se consideraban inoperantes, realmente no codifican para proteínas, pero sí sirven como interruptores (switches). Por otro lado, una gran parte de nuestro código genético no es funcional en ningún sentido.  ¿Quiere decir esto que contenemos código extraterrestre en nuestro ADN?  ¡Difícilmente!  El ADN basura no es código extraterrestre, sino, más bien, residuo de nuestro proceso evolutivo.  Lejos de revelarse nuestro ADN como extraterrestre, se revela más bien como puramente terrestre, especialmente gracias a los estudios extensos en cuanto a la trayectoria evolutiva de nuestros antepasados.
.

Evolución es, en parte, repetición genética

Uno de los factores que ha generado tantos genes no codificantes e inoperantes se debe al hecho de que algunas secuencias genéticas son repetitivas.  Cerca de la mitad de nuestro código genético se compone de secuencias repetitivas.  Esto no se debe a que los genes se repiten como una especie de combinación binaria de unos y ceros o como una especie de código Morse extraterrestre escondido en el ADN.  Esto se debe a un fenómeno hartamente conocido, llamado por los geneticistas “elementos transponibles” o “transposones“.  Un transposón es una secuencia genética en un segmento de nuestro ADN que se reproduce o brinca a otras partes de nuestro ADN.  Francis Collins nos revela por qué, a pesar de que genera mucha “basura” en nuestro ADN, no es sensato llamarles “ADN basura”:  de vez en cuando, durante nuestro proceso evolutivo, esos transposones pueden generar funciones por puro accidente.

¿Cómo sabemos que esto no es código extraterrestre?  Es bien sencillo.  Compartimos el 98% de nuestro código genético con los demás seres vivos, incluyendo las posiciones que ocupan mucho de los transposones.  A menos que se adopte la posición implausible de que los extraterrestres han llevado a cabo todo un programa de ingeniería genética durante 3.5 mil millones de años de tal manera que parezca un producto evolutivo azaroso, no podemos creer que los transposones sean de origen extraterrestre.

Imagen de secuencia genética

Imagen de secuencia genética que impide la producción de vitamina C. (Creada por Pedro M. Rosario Barbosa / Liberada para el dominio público (CC0)).

Esta ilustración representa visualmente la secuencia genética de nuestro ADN para la creación de Vitamina C durante el desarrollo del ser humano.  Este gen se encuentra en el cromosoma 16 y contiene cinco copias del gen que se expresa proteínicamente en varias etapas de nuestro desarrollo embriónico y fetal.  Si miran la barra superior a mano izquierda, podrán ver un gen con la letra epsilon (ε) que es el que codifica en el periodo embriónico, y los genes Gγ y Aγ que codifican en el periodo fetal.  Los genes δ y β codifican para el periodo adulto.  Sin embargo usted podrá percatarse de un gen representado en rojo con las letras psi-beta (ψβ).  La letra psi (ψ) se utiliza para indicar un pseudogen, es decir, un gen inoperante. La razón de por qué no codifica se encuentra al examinar el gen en sí mismo:  en la “señal de comienzo” hubo un error al momento de reproducción del gen, por lo que hoy se encuentra defectuoso.

¿Cómo sabemos que este pseudogen es producto de la evolución?  Por una sencilla razón: los primates contemporáneos más cercanos a nosotros en el proceso evolutivo (chimpancés y gorilas) tienen exactamente el mismo error, exactamente en el mismo lugar del código genético.  Estos pseudogenes también forman parte del llamado “ADN basura”.  Si los extraterrestres programaron los genes de esta manera …  realmente deben ser geniales para venir a este planeta, ¡pero deben tener una pésima capacidad de inteligencia para hacer ciertos genes funcionales!   Los perros o gatos, en este sentido, tienen una mejor genética que nosotros.
.

Virus y enfermedades

Otros aspectos relacionados al “ADN basura” tienen que ver con enfermedades contraídas por nuestros ancestros.  El siguiente ejemplo no es de un gen “basura”, pero sí nos da una idea de la dinámica que generó muchos pseudogenes en nuestro código genético.  Nuestro ancestros fueron muchos, desde la primera de las bacterias hasta el Australopitecus afarensis.   Muchos de ellos ciertamente murieron de enfermedades, algunas de ellas virales.  Los virus no son otra cosa que un código genético envuelto en un caparazón proteínico.  Cuando un virus aterriza en una célula, le inserta su código genético causando la reproducción del virus dentro de la célula y su eventual muerte.  Estos nuevos virus se siguen reproduciendo indefinidamente.  Sin embargo, de vez en cuando ese código genético accidentalmente se empotra en nuestro ADN y puede convertirse en más “ADN basura” o en genes funcionales beneficiosos para el organismo.

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía, cortesía del CDC.

Una de las razones por la que no creo que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus causante del sida, fue creado en algún laboratorio en África se debe a que sabemos que ha estado rondando aparentemente por millones de años.  ¿Cómo lo sabemos?  Por una razón bien sencilla:  nosotros tenemos el código genético de su ancestro en nuestro ADN.  ¿No me creen?  Este artículo publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS) lo demuestra.  Se ha calculado que fue hace 30 millones de años que apareció este virus, y que deben compartir los primates más cercanos a nosotros:  los chimpancés, gorilas y orangutanes.  Nuestro ancestro común vivió hace 30 millones de años y, aparentemente, fue víctima de un contagio masivo de este virus. Esto explica por qué ese gen sobrevivió empotrado en nuestro código genético, produciendo una ventaja para los sobrevivientes, ya que cumple una función en nuestro organismo (selección natural).
.

¿Dónde está la evidencia positiva de genes extraterrestres?

Homo sapiens neanderthalensis

Homo sapiens neanderthalensis (Imagen cortesía de Cicero Morales / CC-BY 4.0).

Por mucho tiempo, se pensó que los seres humanos no descendían de los neandertales.  Esto no era un asunto pequeño, ya que hubo una extensa discusión entre los científicos en torno al problema de si los neandertales eran de la misma especie humana o si eran de una especie distinta.  Nosotros somos Homo sapiens sapiens.  Si los neandertales eran de otra especie, entonces llegarían a ser Homo neanderthalensis, y si eran de nuestra especie, entonces eran Homo sapiens neanderthalensis, es decir, pertenecen al género Homo, a la especie sapiens y a la sub-especie neanderthalensis).

Desde el año pasado el debate ha terminado.  Los neandertales son, sin lugar a dudas, especie humana, pero pertenecientes a una subespecie.  ¿Cómo lo sabemos?   Primero aclaremos que es lo que quiere decir el término “especie” en biología.  Una especie consiste en organismos semejantes que se reproducen entre sí y producen crías fértiles.  Así que lo que debemos preguntarnos es si los neandertales y los seres humanos pudieron reproducirse entre sí y producir crías fértiles.  Para ello necesitamos dos cosas:

  • El código genético de los neandertales y encontrar sus distintivos en relación con otros grupos.
  • Contrastar estos distintivos con el genoma humano.

Gracias a que los restos neandertales han conservado material genético (degradado), se ha podido reconstruir el genoma neandertal, se han identificado sus distintivos y también se han contrastado con el genoma humano. La conclusión es inequívoca.  Los neandertales y los seres humanos somos dos ramas procedentes de un ancestro común bien cercano a nosotros.  Los neandertales salieron de África y llegaron a Europa antes que los seres humanos.  Cuando este último grupo llegó, se aparearon.  Como resultado de ello, los seres humanos de pura ascendencia africana no heredaron genes neandertales, pero los de ascendencia europea, asiática y americana sí.  En otras palabras, los neandertales y los humanos somos la misma especie, pero distintas subespecies.

He aquí una evidencia positiva de genes neandertales en los seres humanos.

¿¿¿Y los genes extraterrestres???

¿Tenemos genes disponibles de extraterrestres voluntarios que los hayan querido donar para nuestro conocimiento?  La contestación es “No”.  ¿Ha habido algún cadáver distintivamente extraterrestre disponible al público del cual hemos extraído código genético para hacer una comparación semejante a la que hemos hecho con los neandertales?  No.  ¿Enconces en qué RAYETES se basa el supuesto alegato de que los seres humanos tenemos genes extraterrestres?
.

¿Por qué se menciona a Francis Crick?

Francis Crick

Francis Crick (Fotografía cortesía de Marc Lieberman / CC-BY 2.5)

Surge entonces la pregunta de por qué el Lcdo. Cerezo menciona a Francis Crick.  Para los que no lo sepan, Crick fue uno de los dos científicos que descubrió la estructura del ADN y en cuanto a esto las ciencias le estarán eternamente agradecidas. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que dijo algunos años después.  Entre los científicos se ha propuesto lo que se ha conocido como panspermia.  Panspermia es la propuesta de que de una manera u otra la vida se originó por intervención extraterrestre.

Hay dos tipos de propuestas de panspermia:

  1. La primera es la panspermia no dirigida, que propone que hace miles de millones de años la Tierra no tuvo suficiente material para crear la sopa orgánica de la cual surgiría la vida y, por ende, esos químicos necesarios para la vida tuvieron que haber surgido de material extraterrestre (es decir, material proveniente de fuera de la Tierra).
    .
  2. Por otro lado, Crick favoreció la panspermia dirigida, es decir, la teoría de que la vida surgió a raíz de ingeniería extraterrestre (entendida en términos de seres inteligentes de otros planetas).  Los científicos ven posibilidad a la panspermia no-dirigida, pero no a la panspermia dirigida.

La propuesta de Crick surge del justificado asombro en torno a la estructura del ADN. Este ácido es una estructura que parecía, en aquella época, resultado de un acto de “programación” genético que parecía no haber surgido a partir de actividad de la naturaleza.  Es como si “alguien” hubiera diseñado todo para que se produzcan los seres vivos y los seres humanos particularmente.

¿Por qué los científicos no favorecen la panspermia dirigida?  No porque los científicos quieren “esconder” ese “hecho”, como se insinuó en el programa Voz Primera.  El problema es que tras el estudio exhaustivo del ADN humano y del de los demás seres vivos, todo señala al hecho de que el código genético no fue diseñado.  Aunque no comprendemos totalmente a cabalidad cómo se originó el ADN or el ARN, sí sabemos, al estudiar su estructura parece indicar que todo fue más bien producto accidental siguiendo las leyes naturales más que un código hábilmente diseñado por algún ser inteligente.
.

Entonces, ¿qué hay de la investigación del profesor Chang?

Pues …  hay dos posibles alternativas a este supuesto descubrimiento de genes extraterrestres:

  1. O The Canadian escribió un artículo que es un fraude o una broma (el artículo no tiene fecha, por lo cual no puedo verificar si era una broma de “April fools” o del “día de los Santos Inocentes”).
    .
  2. O sencillamente The Canadian no verificó los datos del Profesor Chang, ni contrastó la información con científicos escépticos en torno al tema.

Para mí es un misterio (rayando en perplejidad) cómo el Prof. Chang (y su equipo) llegó a una conclusión tan controvertible en torno al genoma humano, cuando se sabe de sobra el origen del “ADN basura” en nuestro código genético y que no es “off world” como alega el artículo.  El artículo empeora más la situación cuando incluye problemas de “exopolítica”, o incluso alegatos de supuestos encuentros como los de supuestos venusianos de George Adamski.  A pesar de que sus fotos y videos se han desmitificado un millón de ocasiones por expertos, aparentemente Adamski sigue siendo uno de esos fraudes que se niega a morir, especialmente en artículos en The Canadian.

En vista de esto, parece que la investigación del Prof. Chang y su equipo no pasa de ser un trip de grandes magnitudes.
.

Referencias

Burnie D.  (2004).  Evolución:  una guía básica sobre cóo se adaptan y subsisten los seres vivos.  México:  Editorial Planeta.

Collins, F. S. (2010).  The language of life:  DNA and the revolution of personalized medicine.  NY:  HarperCollins.

Fairbanks, D. J.  (2010).  Relics of Eden:  the powerful evidence of evolution in human DNA.  NY:  Prometheus Books.

Futuyma, D. J.  (2009).  Evolution.  US:  Sinauer Associates.

Miller, K. R.  (2008).  Only a theory: evolution and the battle for America’s Soul.  US:  Penguin.

Shubin, N.  (2009).  Your inner fish:  a journey into the 3.5 billion-year history of the human body.  NY:  Vintage.

La homeopatía y la revisión sistemática Cochrane más reciente

Natural Cures de Kevin Trudeau

Natural Cures “They” Don’t Want You to Know about de Kevin Trudeau

Me acuerdo la primera vez que entré en un supermercado orgánico bien conocido en el área de Hato Rey. En aquel momento, hace años, recuerdo haber comprado un libro de Kevin Trudeau, Natural Cures “They” Don’t Want You to Know About. En aquel momento me encontraba más sumido en una ideología anticorporativa que consideraba a toda la industria médica comprometida por el afán de lucro. Obviamente, me dije, los remedios naturales son la alternativa que socava el mal corporativo que aqueja a muchos pacientes en Puerto Rico y Estados Unidos.

Compré el libro porque reconocí a Trudeau. A altas horas de la noche, por cable pasaban los teleanuncios de Trudeau vendiendo varios de sus productos. Sin embargo, me rascaba la cabeza leyendo el texto en torno a lo que “ellos” no quieren que sepas. En aquel entonces no sabía casi nada de nutrición o dieta. Allí sugería él desacerse del microondas. ¿Por qué? Por la radiación. Podría afectar la salud. ¡Interesante!

Sin embargo, parte de mí se quedó escéptica ante lo que leía. Aun cuando aceptara que los microondas son radiactivos, otra parte de mí parecía recordar mis clases de física de escuela superior. Esos microondas no eran ionizantes. Esto significa que no tienen la suficiente fuerza para ionizar los átomos del ADN y, por ende, la probabilidad de que pudieran inducir cáncer era escasa. No sabía si tomar a Trudeau en serio. Vendía productos por televisión alegando persecución de la FDA y de la FCC porque estas eran aliadas de las grandes empresas, algo que yo creía ciegamente en ese momento. Hoy día confieso que sí hay un grado de influencia corporativa en ambas agencias, pero muchas de ellas intentan cumplir lo mejor que pueden su labor reguladora. Irónicamente, esta autoridad de regulación ha sido socavada precisamente por la industria de los suplementos, productos que aparecen de manera prominente en lugares donde se venden “remedios naturales”. Mis sospechas eran fundadas. Trudeau terminó en la cárcel por defraudar al público y así mismo lo confesó.

Mientras más indagaba en el mundo “natural”, más escéptico me volvía al respecto. Sin embargo, de una u otra forma seguía creyendo en él. A fin de cuentas, la sociedad médica corporativa no quería saber nada de ello. Pues favorecer los productos naturales es de alguna manera ser anticorporativo. Mientras conversaba con una señora mayor que solía visitar el supermercado orgánico al que prefería ir, ella me comenzó a hablar de los productos homeopáticos y cuánto ella se beneficiaba personalmente con ellos. “Homeopatía”. ¡Sonaba fascinante! No tenía razón alguna para dudar de su testimonio. Así que empecé a estudiar el tema.

Otra vez sentía que algo no estaba bien en todo esto…. Los remedios homeopáticos no eran otra cosa que agua, azúcar y otras cosas más. El resto no tuvo sentido alguno. Hoy todavía me acuerdo de mi primera reacción cuando supe lo que eran los remedios homeopáticos: “¡Esto es m****a!”
.

La historia de la homeopatía

La homeopatía tuvo su origen con un médico alemán llamado Samuel Hahnemann (1755-1843). Este es tal vez uno de los personajes del pasado peor juzgados por parte de ciertos opositores de la homeopatía. Para eso, tenemos que comprender el contexto médico de su época.
.

La peligrosa medicina

¿Qué podemos decir de la medicina occidental de ese entonces? Era literalmente una cuestión de vida o muerte … y más muerte que de vida. Literalmente se recurría al médico cuando no quedaba más remedio. Esta no era la medicina que hoy conocemos, sino que era una que mantenía muchas prácticas que se sostenían desde la Antigüedad (e.g. Hipócrates, Galeno, Avicena). Algunas de ellas llevaban a pacientes a empeorar su condición de salud. Por ejemplo, en algunos lugares a las heridas se les trataba con mercurio, en otros momentos históricos se utilizaba para tratar la sífilis. Hoy día la comunidad médica sabe que es una toxina potente para el ser humano.

Otra práctica para-pelos que hacían los médicos era la sangría … no me refiero a la bebida … Esta se basaba en la teoría de Galeno de los temperamentos o los humores; este era un modelo de la salud al que se suscribían muchos médicos del siglo XVIII y XIX. De acuerdo con Galeno, se identificaban a cuatro temperamentos que correspondían al exceso o defecto de fluidos:

  • Sanguíneo (humor: sangre)
  • Colérico (humor: bilis amarilla)
  • Melancólico (humor: bilis negra)
  • Flemático (humor: flema)

De hecho, cada uno de estos temperamentos corresponde a una estación del año: primavera, verano, otoño e invierno respectivamente. A pesar de que un mínimo de conocimiento de biología y anatomía de grado intermedio o superior es suficiente para darse cuenta de que la teoría de los humores es falsa, eso no detiene a algunas personas (e.g. un ingeniero químico) de suscribir esta refutadísima perspectiva.

Sangría

A la izquierda, representación de la administración de una sangría en una vasija (Imagen cortesía del Museo del Louvre). A la derecha, una foto de una sangría en 1860 (Imagen cortesía de The Burns Archive).

La sangría era administrada por un médico como un remedio para síntomas tales como la fiebre. Se interpretaba la fiebre como una actividad excesiva de la sangre, por la que había que hacer una incisión en una vena para que sangrara y así dejar que se “equilibrara” la sangre. Hoy día se sabe que esto no remedia absolutamente nada.

Charles J. Guiteau

Charles J. Guiteau (1844-1882)

Hubo prácticas que le costaron la vida a personas en alto mando y prestigio. El Pres. James Garfield fue víctima de un individuo llamado Charles J. Guiteau, quien le disparó dos veces. No fueron heridas graves —al menos desde los estándares médicos actuales—. Pero en julio de 1881, las manos de los médicos de la época literalmente aseguraron su muerte. En primer lugar, intentaron penetrar las heridas sin lavarse las manos, lo que causó una serie de infecciones. Luego intentaron alimentarle vía el recto (en vez de por la boca) lo que le llevó a perder peso. Ambos factores jugaron un rol en su eventual muerte. Guiteau fue arrestado y acusado de asesinar al presidente. Como defensa, él repetía (correctamente): “¡Los médicos lo mataron; yo solamente le disparé!” (Pinker cap. 2)

Podríamos citar a otras personas reconocidas:

Benjamin Franklin: “All drug doctors are quacks.”

Voltaire: “Los médicos son hombres que prescriben medicinas de las que conocen muy poco, para curar enfermedades de las que conocen todavía menos, en seres humanos de los que no saben nada”

Molière (Le Malade imaginaire):  “Casi todos los hombres mueren de sus remedios y no de sus enfermedades” (Singh y Ernst cap. 3).

Las enfermedades iatrogénicas fueron la orden del día por milenios. No fue hasta que llegó la medicina experimental cuando finalmente empezó a mejorar la calidad de la medicina hasta el punto de que hoy día salva más vidas que antaño y ha logrado aumentar significativamente la esperanza de vida.

Espanta un poco el que haya gente que quiera “volver a los good ol’ days cuando —dicen ellos— se vivía más saludable que hoy”. ¿Cuál época era esa? No sabemos. Sí, confesamos que la obesidad es un problema presente con el que debemos lidiar, pero eso no significa exactamente que en siglos anteriores la población se mantenía “en forma” comiendo bien y haciendo ejercicio en un gimnasio. Antes la gente moría muchísimo más … o de hambre … o del médico. No dejo de recomendar la lectura de Manuel Zeno Gandía, especialmente Garduña, La charca El negocio: crónicas de un mundo enfermo. 
.

¿Qué hizo Hanemann?

Samuel Hahnemann

Samuel Hahnemann

Ante una medicina que se intuía era un desastre, varias personas trataban de buscar alternativas para reducir estas fatalidades. Él mismo dijo en una ocasión:

My sense of duty would not easily allow me to treat the unknown pathological state of my suffering brethren with these unknown medicines. The thought of becoming in this way a murderer or malefactor towards the life of my fellow human beings was most terrible to me, so terrible and disturbing that I wholly gave up my practice in the first years of my married life and occupied myself solely with chemistry and writing (Haehl, vol. I 64).

En el mundo de los remedios naturales, esta aserción se ha sacado de su contexto histórico para condenar la medicina actual sin tener en cuenta las condiciones de la época. Todo el desastre médico que llevaba a los pacientes a la muerte le hizo reflexionar, por lo que abandonó la medicina en 1784. La razón por qué incluyo esto es porque estamos ante un hombre muy decente, inteligente e íntegro; no era un charlatán de feria (Singh y Ernst cap. 3). Hanemann estaba movido genuinamente por su compasión hacia los pacientes en general por algo que era totalmente cierto: que en la mayoría de las veces, la intervención de los médicos era el sello de muerte del paciente. El problema de Hanemann no era su honestidad sino un problema que también afectaba a los médicos: no ponían a prueba adecuadamente su “conocimiento” médico experimentalmente.

Cuando estaba traduciendo un texto, se encontró con una información que indicaba que la cinchona era efectiva para tratar la malaria. Él se trató a si mismo estando sano con cinchona produciendo lo que para él eran síntomas semejantes a la malaria (a esto se le conoce como “proving“). Al fijarse en esto infirió el principio por el que es más conocido: “Similia Similibus Curentur” (“lo semejante cura a lo semejante”). La Ley de la Semejanza se convirtió en el lema cardinal de lo que se conocería  (en 1807) como “homeopatía”.

Sin los debidos controles, Hanemann comenzó a experimentar con sus pacientes varias toxinas como remedios. Debido a que veía los efectos adversos, intentó diluirlos en agua hasta que se volvieran inocuos. Así, según él, podía darles de manera segura un remedio cuya toxicidad estaba diluida en agua, pero en el que, de alguna forma, persistían los atributos curativos. Así se forjó la base de la homeopatía que conocemos hoy día.
.

¿Qué es la homeopatía?

Homeopathic332

La homeopatía es la práctica de preparación de remedios de acuerdo a unas especificaciones de dilución de sustancias. Estas se preparan y se recetan de acuerdo a la Ley de Semejanza. Si usted tiene alergia, se le dará un remedio de una sustancia diluida para remediarlo. A lo mejor la sustancia consistirá en algo que puede crear unos síntomas semejantes a la alergia en cuestión. “Lo semejante cura a lo semejante”. Estos datos se obtienen mediante “proving“: se le da una sustancia a una persona sana para ver los síntomas. Así se puede forjar un catálogo para remediar enfermedades con síntomas semejantes.

Además de que este principio es considerado falso en la comunidad científica, lo asombroso para esta es cuan diluidas deben estar las sustancias.

  • Se coloca una gota de una sustancia en un recipiente que contenga 9 gotas de agua o alcohol (utilizaremos el agua en este caso por razones pedagógicas).
    .
  • Se le da una “sucusión”: se sacude el recipiente con la sustancia diez veces horizontalmente, diez veces hacia alante y hacia atrás y otras diez hacia los lados. Otros homeópatas utilizan una máquina para la sucusión o dejan caer el recipiente en una superficie varias veces. Supuestamente esto hace que los atributos curativos de la sustancia pasen al agua.
    .
  • Esta solución a su vez se diluye de nuevo de la misma manera que la vez anterior y se le somete a sucusión, y así sucesivamente.

Esta dilución (la “atenuación”) continúa hasta que haya de la sustancia una de 10²⁰ partes de agua, esto significa en notación homeopática que es un medicamento con una concentración de 20X. Otros tienen una concentración de 30X. lo significa que la sustancia ha sido diluida en una por 10³⁰ partes de agua (por cierto “10³⁰” significa un uno con treinta ceros después: 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000, mientras mayor el número del exponente de diez, mayor es el número de ceros que le sigue). Según los homeópatas, mientras más diluida esté la sustancia, mayor será su poder curativo. Algunos medicamentos pueden ir hasta 10¹⁵⁰⁰.

En ocasiones van más allá, diluyen por un factor de 100. Cuando vean 30C, lo que significa es que se diluyó 100³⁰, o 10⁶⁰: en otras palabras, ha sido diluida la sustancia a una de  1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 partes.

La noción de que esta agua sea curativa ante una dilución tan exagerada choca de frente con todo lo que sabemos en torno a las propiedades del agua, los medicamentos y las enfermedades.
.

Repasando lo que nos enseñaron en la escuela: un mol

Si usted ha pasado por ciencia de escuela intermedia o superior, en algún momento se habrá topado con la noción de “mol”. Repasemos qué es eso.

Amadeo Avogadro

Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro

Nos remitimos a un gran científico llamado Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro (1776 -1856) quien fue uno de los que ayudó a sofisticar la teoría atómica propuesta inicialmente por John Dalton. Gracias a los estudios de Joseph Louis Gay Lussac en cuanto a la manera que se combinan químicamente los gases, pudo conocer la proporción con las que sus moléculas se combinan.

Si usted tuviera un kilogramo de oxígeno gaseoso y tuviera otro de hidrógeno gaseoso, y ambas unidades están a igual temperatura, densidad y volumen, entonces —nos dice Avogadro— contendrán la misma cantidad de moléculas. A esta tesis se le conoce como la Ley de Avogadro.  Partiendo de este supuesto, que experimentalmente parecía bastante fiable, provino el concepto de mol. El mol es una unidad de medida de la cantidad de entidades constituyentes de un sistema (moléculas, fotones, electrones, etc.) en relación con la cantidad que entidades constituyentes que tiene 0.012 kg (o 12 g) de carbono-12. Un mol de carbono-12 tiene exactamente 12 gramos. ¿Cuántas moléculas contiene esta sustancia? La respuesta de Avogadro fue 6.023 × 10²³. Es decir en un mol hay, 602 300 000 000 000 000 000 000 moléculas. A este número se le conoce como la constante de Avogadro. Hoy día, el mol se utiliza como un estándar del sistema internacional (SI) para medir la cantidad de constituyentes que tiene una sustancia. Dependiendo de la sustancia, el número de gramos de un mol de cada sustancia varía. Un mol de hidrógeno, 0.002 kg. Un mol de helio, 0.004 kg., y así sucesivamente. Cada mol tiene la misma cantidad de moléculas.

Esto nos lleva al problema crucial que tiene la homeopatía. Digamos que para efectos del argumento quiero diluir ácido acético en agua hasta 30X, es decir, en una de 10³⁰ partes.  Este número rebasa por mucho el límite establecido por la constante de Avogadro. Es decir, la probabilidad es alta de que no haya una sola molécula de la sustancia original en el agua. Para todos los efectos prácticos, un remedio homeopático no pasa de ser …. agua. Si tiene forma de píldoras, usualmente se le administra el agua homeopática en azúcar. Así que el remedio homeopático no pasará de ser el azúcar más caro del mercado.

Para darles una idea de lo absurdo de la dilución:

  • Una dilución de 6C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en un agua con un área de 20 piscinas aproximadamente (BBC).
  • Una dilución de 12C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en agua con un área aproximada del Océano Atlántico (BBC).
  • Sin embargo, la dilución de 30C es equivalente a la diluir una gota en un agua con un área aproximada del diámetro entre la Tierra y el Sol.
  • Una dilución de 750C  (o 1500X) sería equivalente a la de tomar una gota de una sustancia y diluirla en un agua con un área aproximada de una esfera del tamaño del Sistema Solar, incluyendo a Plutón, y repitiendo el proceso dos mil millones de veces.

Todo lo que conocemos de la ciencia debería decirnos que esto no funciona como remedio a ninguna enfermedad. Toda la industria homeopática, por más bien intencionados que hayan sido sus orígenes, no pasa de ser un timo. Esta es la razón principal por la que los científicos la rechazan hoy día.
.

Intentos de legitimar la homeopatía

Si se va a PubMed u otros índices que colectan estudios en cuanto a diversos temas, uno encuentra de todo. Si se busca sobre el glifosato, se encontrarán estudios que lo vinculan al cáncer y otros que no. Si se busca sobre el aspartame, se encontrarán estudios que lo vinculan y otros que no. Aquellos que estén en contra del aspartame se enfocarán en los estudios detrimentales y los otros enfatizarán los que están a favor. Lo mismo ocurre con la homeopatía.

Entonces, ¿como podemos decidir si la homeopatía nos brinda los resultados deseados o no? Antes de responder a estas preguntas quisiera reiterar lo que he indicado en otros artículos:

  • La inmensa mayoría de los estudios preliminares no son fiables: generalmente son pobremente ejecutados, o seriamente limitados o sin los debidos controles. De hecho, cerca del 85 % de todos los estudios preliminares suelen llegar a conclusiones erradas, no importa si provienen de revistas arbitradas por pares.  Esto se conoce muy bien dentro de las ciencias, pero es algo que el público promedio desconoce (Ioannidis, “Why Most Clinical”; “Why Most Published”). Véase nuestros artículos anteriores al respecto aquí y aquí.
    .
  • Lo anterior significa que el público no puede confiar en estudios preliminares individuales. A veces recibo mensajes en torno a estudios preliminares que llegaron a algo distinto que lo que he expuesto en este blog. Mi respuesta (como divulgador no experto) es que no se puede utilizar un solo estudio para desmentir una número considerable de estudios mucho más sólidos.
    .
  • Hay una jerarquía de calidad de estudios o de evidencia científica.
    • Las opiniones de expertos y relatos anecdóticos ocupan justo la parte más baja de esta pirámide.
      .
    • De ahí le siguen los estudios preliminares.
      .
    • La escalera continúa con los informes de casos, que usualmente establecen correlación entre fenómenos observados, pero no causación.
      .
    • Se pueden llevar a cabo estudios de cohorte en los que se puede medir la exposición de un grupo con un atributo X a algún medicamento o químico en relación con otro grupo que no lo está.  Por ejemplo, si hay un grupo en un pueblo que continuamente está expuesto a un químico que lanza una fábrica a la atmósfera, se puede comparar con otro que no tiene el mismo grado de exposición. Eso ayudaría a indicar si esas emisiones son dañinas o inocuas.
      .
    • Estos son seguidos por los estudios de experimentos debidamente controlados, en los que se privilegia a los controlados aleatorizados (randomized controlled trials). En esta etapa se aspira a establecer causación.
      .
    • Revisión sistemática o metaanálisis. Esta es la cúspide de la calidad de estudios. Estos artículos establecen un filtro, un conjunto de criterios, por el cual se escogen aquellos estudios que son más sólidos (controlados, de cohorte, etc.) y se descartan los demás.

Hay un ejemplo relacionado con la homeopatía en el que un estudio de mayor solidez sustituyó a uno preliminar. Esto le ocurrió a Jean Benveniste, un prestigioso científico francés cuando fue a publicar un artículo suyo en la revista Nature. Él y su equipo habían diluido una sustancia varias veces hasta que no quedara nada más que agua y lograron documentar que el preciado líquido retenía los atributos curativos. Él le llamó a esta retención de los atributos, “memoria del agua”.  Tras unos resultados sorprendentes, envió su artículo a la prestigiosa revista para su publicación (Davenas et al.)

Durante el proceso de arbitraje, el editor de la revista, John Maddox, levantó su ceja escéptica, incrédulo ante los resultados y le solicitó a Bienveniste visitar su laboratorio con un equipo de investigadores. El distinguido científico no tuvo problema alguno con aceptar la propuesta. Esto es algo que sucede cuando algún editor o árbitro de una revista tiene duda de los resultados.

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

¿Y quiénes son los miembros de este equipo? Walter W. Stewart, quien era un científico conocido que había publicado en la revista Nature y era famoso por demitificar fraudes. El otro miembro del equipo era Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi. Benveniste se confundió en relación con este último: “¿James Randi? ¿Y quién rayos es Randi? ¡No parece haber publicado algo en la literatura científica!” Y era cierto, porque Randi no es científico … sino un mago. Benveniste llamó a Maddox y le preguntó quién era él. Maddox le explicó que a pesar de ser un mago, no era solo un prestidigitador que se dedicaba a entretener el público, sino que también era famoso por desbancar y desmitificar a fraudes.

El desconcertado científico recibió caballerosamente al equipo y en su presencia volvió a llevar a cabo el experimento obteniendo los mismos resultados. El equipo de escépticos reconoció que en este sentido no había engaño alguno de parte del equipo de Benveniste, pero de alguna manera pudo haber habido autoengaño sin que se dieran cuenta. Durante el procedimiento, Randi notaba que los tubos de ensayo en los que había agua homeopática y los del agua ordinaria estaban identificados. Podría ser posible que alguna de la gente de Beneviste no diluyera debidamente los tubos con el agua homeopática, explicando así los inusuales desenlaces. ¿Qué pasaría si el equipo de Benveniste no supiera cuál tubo es cuál?

En este caso, lo que el equipo de escépticos sugirió fue un experimento controlado aleatorizado utilizando una técnica conocida como doble ciego. Randi, Maddox y Stewart fueron a un cuarto y crearon una clave numérica que identificaría los tubos de agua. Nadie tenía esa clave a su disposición y estaba fuera del alcance del equipo de Benveniste. ¿Resultado? El experimento fracasó (Maddox, Randi y Stewart).

Aquí vemos un buen ejemplo de cómo un experimento controlado aleaterizado superó a uno preliminar, pero ¿qué hay de revisiones y metaanálisis?
.

Las revisiones científicas Cochrane

Logotipo de la Cochrane Collaboration

Logotipo de la Cochrane Collaboration

La Cochrane Collaboration es una organización prestigiosa cuya opinión tiene un peso significativo a nivel mundial, especialmente en lo que concierne a política pública en el área de la medicina. Ahí participan un total de 53 grupos de todo el mundo, cerca de 30,000 voluntarios, que conducen revisiones sistemáticas en torno a diversos temas. Usualmente sus revisiones científicas son las de más alta calidad a nivel mundial y sumamente estricta. De acuerdo con Wikipedia, estudios en torno a revisiones y metaanálisis sugieren que en cuanto a fisioterapia, infertilidad y ortodoncia, dan a conocer que el nivel de rigor de la colaboración Cochrane es superior al de la mayoría. Sin embargo, tienden a llegar a conclusiones negativas en el caso de intervenciones médicas.

Según la enciclopedia cibernética, a veces se le ha criticado por su ocasional exceso de rigor a la hora de filtrar los artículos para su revisión, a veces excluyendo estudios claves publicados o, muy especialmente, no publicados. Esto ha llevado a que muy raras veces hayan momentos de choque entre el consenso de la comunidad científica y sus revisiones (e.g. el caso de la vacuna del virus del papiloma humano). En algunos casos llega a un alto porcentaje de reseñas que no son concluyentes. A veces no mantiene las revisiones al día.

A pesar de todo ello, en general, las revisiones de la colaboración Cochrane suelen ser consideradas en la comunidad médica como la estrella dorada de las revisiones científicas, teniendo en consideración que la organización no es perfecta y que en muchos aspectos todavía debe mejorar su aproximación a los temas. Sin embargo, suele ser transparente e independiente.

¿Y cuáles han sido los resultados de este grupo internacional en relación con la homeopatía?  Nada halagador para los que la favorecen. Han habido ocho revisiones científicas, la última dada a conocer este mes:

En todos los casos, ninguna de las revisiones Cochrane ha encontrado evidencia alguna de la efectividad de los remedios homeopáticos. Esto se debe a que los resultados de los experimentos debidamente controlados no han mostrado diferencia significativa con grupos a los que se les suministraba placebo. En otros casos, los resultados positivos provenían de experimentos mal diseñados.

La comunidad científica coincide con estas apreciaciones. Por ejemplo, véanse estas publicaciones: Ernst “A Systematic Review”; “Homeopathy”; Linde et al.PassalacquaSteurer-Stey, Russi y Steurer.
.

Conclusión

Nada de esto indica con 100% de seguridad que algunos productos homeopáticos no den resultados. Sin embargo, las revisiones científicas que hemos visto nos conducen en una sola dirección:

  1. No hay evidencia de que los productos homeopáticos tengan mejores resultados que el placebo.
    .
  2. Lo anterior sugiere también que si alguien experimenta mejoría por el consumo de productos homeopáticos se debe a algún otro factor:  el efecto placebo, otro remedio que se esté tomando junto al homeopático, algún factor que el paciente no está teniendo en cuenta (memoria selectiva), el curso natural de la enfermedad, entre otros.
    .
  3. No hay razón alguna para que los seguros cubran los productos homeopáticos, ya que no hay evidencia de que funcionen. En el caso de seguros privados, probablemente los cubren porque así ganan mayor clientela, a saber, todas las personas que creen que la homeopatía funciona.
    .
  4. El estado no debería ofrecer cubierta o estimular de manera alguna la homeopatía.
    .
  5. La enseñanza de la homeopatía debería estar fuera de las escuelas de medicina y las universidades.

Una vez más, a menos que experimentos y estudios de alta calidad demuestren algo distinto, esta debería ser la conclusión a la que todos debemos llegar. También indican que deberían reducirse los fondos que se derrochan en tratamientos como este, cuando las investigaciones preliminares suelen ser tan pobres y cuando las mejores revisiones y metaanálisis llegan exactamente al mismo lugar.
.

Referencias

BBC. “Homeopathy: The Test”. Horizon. 28 de noviembre de 2002.  http://www.bbc.co.uk/science/horizon/2002/homeopathytrans.shtml.

“Cochrane (Organisation)”. Wikipediahttps://en.wikipedia.org/wiki/Cochrane_(organisation).

Davenas, E. et al. “Human Basophil Degranulation Triggered by Very Dilute Antiserum Against IgE”. Nature, vol. 333, 30 de junio de 1988, pp. 816–818. doi: 10.1038/333816a0.

Ernst, E. “Homeopathy for Eczema: A Systematic Review of Controlled Clinical Trials.” British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 166, núm. 6, junio de 2012, pp. 1170-1172. doi: 10.1111/j.1365-2133.2012.10994.x.

—. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy”. British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 54, núm. 6, 17 de diciembre de 2002, pp.577-582. doi: 10.1046/j.1365-2125.2002.01699.x.

Haehl, Richard. Samuel Hanneman: His Life and Work. 2 vols., B. Jain, 2003.

“Homeopathy”. RationalWikihttps://rationalwiki.org/wiki/Homeopathy.

Ioannidis, John P. A. “Why Most Clinical Research Is Not Useful”. PLOS | Medicine, vol. 13, núm. 6, 2016, e1002049. doi: 10.1371/journal.pmed.1002049.

—. “Why Most Published Research Findings Are False”. PLOS | Medicine, vol. 2, núm. 8, 2005, e124. 10.1371/journal.pmed.0020124.

Linde, K., W. B. Jonas, D. Melchart y S. Willich. “The Methodological Quality of Randomized Controlled Trials of Homeopathy, Herbal Medicines and Acupuncture.” International Journal of Epidemiology, vol. 30, núm. 3, junio de 2001, pp. 526-531.

Maddox, John, James Randi y Walter W. Stewart. “`High-dilution’ experiments a delusion.” Nature, vol. 334, 28 de julio de 1988, pp. 287-290. doi: 10.1038/334287a0.

Mulet, J. M. Medicina sin engaños. Planeta, 2015.

Pinker, Steven. The Stuff of Thought. Language as a Window into Human Nature. Ed. Kindle, Penguin, 2007.

Muon Ray. James “The Amazing” Randi Lecture at Princeton: The Search for the Chimera”. YouTube. 16 de junio de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=qpeN3DVwk4Q.

Passalacqua, G. et al. “ARIA update: I—Systematic Review of Complementary and Alternative Medicine for Rhinitis and Asthma”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology, vol. 117, núm. 5,  mayo de 2006, pp. 1054–1062. doi: 10.1016/j.jaci.2005.12.1308.

Singh, Simon y Edzard Ernst. Trick or Treatment: The Undeniable Facts about Alternative Medicine. Ed. Kindle, W. W. Norton & Co., 2008.

Steurer-Stey, C., E. W. Russi y J. Steurer. “Complementary and Alternative Medicine in Asthma: Do They Work?” Swiss Medical Weekly, vol. 132, núms. 25-26, 29 de junio de 2002, pp. 338-44. doi: 2002/25/smw-09972.

Creyéndole a los memes: “Ishtar=Easter”

facebook_logoRevisado el 31 de marzo de 2018.

¡Bienvenidos todos y todas! Con esta entrada inauguramos una nueva sección del blog titulada “Creyéndole a los memes” … porque sabemos que si lo dice un meme en Facebook, ¡tiene que ser cierto!

Hemos hecho algo así antes, pero ahora le damos una nota de mayor humor al asunto, aunque siempre con el mismo toque escéptico que nos caracteriza.

El meme al que creeremos hoy es uno que no falla en circular en Semana Santa. ¿Sabían que la Pascua proviene del culto a la diosa Ishtar, y que el conejito y los huevitos son símbolos de fertilidad y sexo?  Sí. Míralo, lo dice un meme en Facebook:

ishtar_easter

Y quiero decir que en esta ocasión, no solamente un meme lo dice. Esta interpretación es apoyada por uno de los arqueólogos respetables del Antiguo Israel, William Dever, cuando exponía en torno a sus descubrimientos relacionados a la esposa de Yahveh, Asherah (por cierto, esa  tiene algún vínculo con Ishtar).  Vean el minuto 22 del siguiente vídeo.

Además, en un foro de una fundación de Richard Dawkins, La Fundación para la Razón y las Ciencias, se publicó una entrada en torno a este tema. Los que respondieron parecen suscribir a algunas de estas perspectivas u otras parecidas.

Así que resulta que un meme en Facebook tiene toda la razón, ¿verdad?

No. Aun eruditos de gran prestigio como lo es Dever ocasionalmente (aunque en muy raras veces) pueden meter la pata … especialmente si información errada llega a sus manos.

Comencemos por el factor idiomático. ¿Cómo se dice “Pascua” en inglés? “Easter”, palabra que suena mucho a Ishtar. Pero, ¿cómo se dice en español? “Pascua” … ¡eso no suena a “Ishtar”!  Y, ¿qué hay de otros idiomas? Veamos:

  • Hebreo: Pessáj
  • Francés: Pâques
  • Portugués: Páscoa
  • Alemán: Ostern
  • Holandés: Pasen
  • Griego: Páscha
  • Italiano: Pasqua
  • Danés: Paaske
  • Búlgaro: Paskha

… y así por el estilo.

Veamos que la mayor parte de esta palabra en idiomas romances y en otros se derivan del hebreo (que es de donde procede originalmente la Pascua). El Pessáj quiere conmemorar el presunto acontecimiento de los hebreos cuando pasaron por el Mar Rojo, de su prisión y esclavitud en Egipto a la libertad del desierto y la Tierra Prometida. Solo tomó un giro distinto cuando los cristianos comenzaron a sustituir el culto judío (no el de Ishtar) por la celebración de la resurrección de Jesús.

Ostara

Ostara por Johannes Gehrts (1884)

La palabra “Ostern” en algunos idiomas germánicos (como el alemán) y en inglés “Easter” son excepcionales. ¿Se debe al culto a Ishtar?  No. Las tribus germánicas, de cuyas raíces procede también la cultura anglosajona, desconocían por completo el culto practicado por la religión Inana a la diosa mediooriental.

Sin embargo,  las palabras “Easter” y “Ostern” están conectadas precisamente con una deidad, Eostre u Ostara. De hecho, tenían un mes del año y celebraciones dedicadas a ella hasta que se les impuso el calendario juliano-gregoriano durante el proceso de cristianización europea. Jacob Grimm pudo documentar los elementos sincréticos de ciertos pueblos de celebrar la resurrección de Cristo con codtumbres típicas del culto a Ostara. Sus investigaciones en torno a las mitologías germánicas despertaron desde el siglo XIX cultos neopaganos, algunos que persisten al día de hoy. Actualmente los wiccanos celebran Ostara como la ocasión del equinoccio de primavera.

¿De dónde proceden los conejitos y los huevitos? Se sabe que tales asociaciones con la época de la Pascua (aunque no necesariamente con la Pascua cristiana como tal) tienen sus raíces en el norte europeo. No se sabe a ciencia cierta qué fue lo que originalmente simbolizaban o representaban. Se ha sugerido que su asociación entre la liebre o el conejo y la Pascua se debe al culto a Eostre u Ostara. Esto es probable, pero hasta el presente solo es especulación.

En cuanto a los huevos, parecen haber sido originalmente parte de rituales germánicos paganos que luego se volvieron decorativos. El huevo parece haber sido símbolo primaveral porque representaba un nuevo comienzo o renacer. Por sincretismo con el cristianismo se convirtió también en símbolo de la resurrección.

Un artículo de Scientific American parece vincular los rituales de los huevos pascuales con toda otra gama de creencias (egipcias, zoroástricas, hindúes, chinas, etc.), pero al final del día, ninguna de estas parece ser la raíz de los huevitos pintados de Pascua. Sí es cierto lo que dice de estas culturas, pero no hay vínculo documentado o arqueológico que justifique la vinculación histórica entre toda esta diversidad heterogénea cultural a la costumbre pascual.

Lo que sí sabemos de seguro es que los huevos y los conejos no parecen estar asociados a Ishtar y nunca son mencionados en la Antigüedad como elementos representativos de la diosa mediooriental.

En cuanto a Constantino, ya hemos hablado en torno a la famosa creencia de que él “cristianizó” al Imperio Romano. En realidad, lo único que hizo el Edicto de Milán fue legalizar el cristianismo y otras religiones. Fue Teodosio el Grande quien cristianizó el mundo romano mediante la legislación conocida como el Edicto de Tesalónica.

En el caso de Constantino, fuera de aliarse con los perseguidos por Maximinio (su rival) e intentar resolver políticamente divisiones internas del cristianismo, a él le importaba un bledo el problema de la naturaleza de Cristo o cuándo debía celebrarse la Pascua. Sí, convocó al Concilio de Nicea, donde se sabe que se decidieron al menos dos cosas:

  • El asunto apremiante sobre si Cristo debía considerarse una deidad menor (arrianismo) o si realmente era tan Dios como Dios Padre.
    .
  • El asunto menor de sobre cuándo se celebraba la Pascua.

En cuanto a este último asunto, el cristianismo en Nicea resolvió celebrarla en una fecha que fuera distinta a la del calendario lunar judío. Una vez más, fuera de convocar al Concilio, Constantino no tuvo que ver nada con esa decisión. Tampoco se discutió en esa reunión asuntos concernientes a Ishtar, conejos o huevos.

En suma, la Pascua original judía no tenía nada que ver con Ishtar, sexo o fertilidad. La celebración fue asumida por el cristianismo debido a su conmemoración de la resurrección de Jesús. “Easter” y “Ostern” parecen provenir de festividades asociadas con la diosa Eostre u Ostara.  Finalmente, fuera de que los huevos y los conejos parecen haber sido símbolos primaverales de renacimiento, no se sabe a ciencia cierta cuánto estaban asociados al culto a Ostara aunque con toda certeza sabemos que no tiene NADA que ver con el culto a Ishtar.

Una vez más, podemos ver que podemos confiar plenamente en los memes de Facebook. 

¡FELICES PASCUAS!

Conejito y huevos de Pascua

Los dioses que NO nacieron el 25 de diciembre

Meme popular sobre la Navidad

Meme popular sobre la Navidad

Denme un vellón por cada navidad en que se ha visto este meme circulando por Internet y sería millonario. Esta información ha sido diseminada por un vídeo que se hizo popular en la Internet ultraconspiratorio conocido como Zeitgeist y promovido por Peter Joseph. Él es un músico sin formación en historia Antigua y sus opiniones provenían de fuentes que todo historiador profesional consideraría fraudulenta (véase en nuestra sección de “Referencias” abajo, la subsección titulada “Información fraudulenta”).

Entiendo que Joseph se ha retractado de esta fantasía que alegaba los supuestos paralelos entre varios dioses y Jesús, pero el daño ya está hecho.  Como dicen por ahí, diseminar información falsa e interesante es mucho más fácil que propagar la corrección. Pero he aquí nuestro humilde esfuerzo de hacer lo último:

  • Jesús de Nazaret: Es muy probable que Jesús no naciera el 25 de diciembre, aun si se dieran por buenos los relatos evangélicos de Mateo y Lucas. Lo más probable es que este día se adoptó en el cristianismo desde el siglo IV d.C. por sincretismo con costumbres paganas del Mediterráneo. El periodo de adviento y de la Navidad sustituyó la celebración de Saturnalia y el nacimiento de Sol Invictus.  Sin embargo, no hay nada en los evangelios que indique Jesús haya nacido en dicho día y en una parte parece contradecirlo. Antes del tercer siglo de nuestra era, se especulaba que Jesús había nacido en enero, marzo, abril, agosto o noviembre (véase también esta fuente). Esto ya refuta por completo el alegato de Zeitgeist.
    .
  • Mitra:  Lo que debemos tener en consideración en cuanto a este dios es que en la versión persa de su culto no parece haber celebrado su nacimiento. En la versión mistérica grecorromana, solo se celebró su día el 25 de diciembre cuando, en el siglo III o IV, hubo una mezcla sincrética entre el culto a Sol Invictus y el mitraísmo.
    .
  • Hermes: La literatura griega en torno al dios Hermes es amplia desde mucho antes del 200 a.C., por lo que resulta extraño que se diga que nació en ese momento cuando su culto existía desde mucho antes.  Hermes aparece en la La ilíada, texto escrito para alrededor del siglo VIII o VII a.C. ¿De dónde Zeitgeist saca la fecha del 200 a.C.? ¿Y del 25 de diciembre? Probablemente de la “dimensión desconocida” de su retraguardia.
    .
  • Krishna: Nuestras referencias más tempranas a esta figura se encuentran en el Mahabarata editada aproximadamente para el siglo VIII a.C.  La celebración de su nacimiento se da en el festival Krishna Janmashtami, que ocurre (dependiendo del año) en agosto o septiembre del calendario gregoriano (Lochtefeld 314-315).
    .
  • Buda: Nadie sabe a ciencia cierta cuándo fue que nació, puede ser que fuera alrededor del siglo VI o el V a.C. (Cousins). El budismo Majayana celebra su nacimiento un día que, por ser de calendario solar-lunar asiático y dependiendo del lugar donde se celebre, puede caer o en abril o mayo del calendario gregoriano … muy distante de diciembre.
    .
  • Dionisio: Este dios asociado con los cultos báquicos del vino y las fiestas, no tiene fecha de nacimiento hasta donde sabemos. Contrario a lo que dirían los mitistas extremos, no nació de una virgen. Se atribuye haber nacido de una mujer fecundada por Zeus.
    .
  • Horus: Se dice que Horus y otros dioses (entre ellos su padre, Osiris) nacieron durante los días epagomenales. Estos eran del 24 y el 28 de agosto de nuestro calendario gregoriano.
    .
  • Heracles: El culto dedicado a Heracles conmemoraba su muerte en un día que dependiendo del año, caía en julio o agosto de nuestro calendario gregoriano. Hasta donde se sabe, no celebraban su nacimiento. Por cierto, ¿de dónde se saca Joseph que Heracles o cualquier otro dios nació en el 800 a.C. o el 900 a.C.? ¿Del mismo lugar de donde él sacó la fecha de nacimiento de Hermes?
    .
  • Zaratustra (o Zoroastro): Es cierto que probablemente Zoroastro nació el año 1000 a.C., aunque el margen de años de su nacimiento se ha disputado. Se ha propuesto del 1700 al 500 a.C. Pero ¿nació el 25 de diciembre? Su nacimiento se celebra en el Khordad Sal, una fecha que es puramente simbólica porque nadie sabe cuándo fue que nació este profeta iraní. Se observa en marzo, julio o agosto de nuestro calendario gregoriano, dependiendo de cuál secta lo celebre. Ninguna de las fechas coincide con diciembre. Sí tenemos registros de que se conmemoraba su muerte.
    .
  • Adonis: No tenemos noticias de la celebración de su nacimiento. Sin embargo, después del siglo II a.C. existían cultos mistéricos a Adonis que parecían asociados a los ciclos de la naturaleza. Puede ser posible que naciera en diciembre, durante el solsticio de invierno, pero esto es solo una conjetura. Su culto parece tener su raíz histórica en el de Tammuz.
    .
  • Tammuz: También ligado a los ciclos del año, mucho más antiguo que el siglo II a.C., pero no tenemos noticias de la celebración de su nacimiento. Es posible que se celebrara durante el solsticio de invierno, dado que en el verano se conmemora su ocaso. Sin embargo, esto también parece ser conjetura.

En otras palabras, Peter Joseph no hizo su asignación ni investigó en ningún sentido riguroso la Antigüedad, sino que consultó fuentes altamente cuestionables que ningún historiador serio acepta. Con base en ello hizo estas y otras aserciones. Si se animan a ver el vídeo de Zeitgeist recuerden los siguientes puntos:

  1. Con excepción de Jesús de Nazaret, ningún otro dios fue crucificado. La predicación de una deidad crucificada es única en el cristianismo. Lo más cercano que se ha descubierto en otras religiones fue en el caso de un sello “descubierto” de Dionisio (Orfeo/Baco) crucificado, que hoy todo historiador serio considera falsificación.
    .
  2. Con excepción de Jesús, ninguno de estos dioses nació de una virgen. En algunos casos (e.g. Krishna, Siddharta Gautama, etc.) son nacimientos milagrosos, pero o sus padres intervinieron en el proceso o no conocemos con certeza el estatus virginal de su madre, aunque en todos los casos probablemente hubo intervención masculina. Uno de ellos no nació de una mujer virgen sino de una roca (Mitra).
    .
  3. Algunos dioses de este listado murieron, pero no revivieron (e.g. Siddharta Gautama, Heracles). Algunos de ellos nunca murieron (e.g. Horus). Otros murieron y “resucitaron”, pero de maneras totalmente distintas a la de Jesús (e.g. Dionisio, Tammuz, Adonis y otros).  Tampoco su muerte y “resurrección” se entienden vicariamente, sino como signos de las estaciones del año.
    .
  4. Zeitgeist hace un análisis astronómico de los relatos de los evangelios, razón por la que piensa que Jesús fue una ficción.  El problema es que el gran “genio” Joseph no se dio cuenta de que muchos de los nombres astronómicos que utiliza (e.g. los “Tres Reyes”: las tres estrellas que constituyen el “cinturón” de la Constelación de Orión) se llamaron así por influencia del cristianismo, siglos o casi milenios después de que muriera Jesús.

Si me lanzara a desmitificar todo el vídeo de Zeitgeist, estaría de aquí hasta que Colón baje el dedo. Baste con señalar todos estos asuntos para mostrar que Peter Joseph no tenía idea alguna de lo que decía en relación con estos temas.

En resumen, todo lo que dijo en ese documental en relación con los dioses con supuestas historias paralelas a la de Jesús es falso. Los que quieran seguir creyendo en esa basura del vídeo de Zeitgeist a pesar de lo presentado sostienen un autoengaño de grandes proporciones. Abajo les doy verdaderas fuentes para orientarse en cuanto al tema de la Navidad. También les invito a ver el estudio más extenso en castellano que refuta los alegatos de todo el documental titulado “Zeitgeist contrastado“.

Si quieren celebrar la Navidad, háganlo. Si quieren celebrar Yule, entonces aprovechemos el solsticio de invierno las bendiciones que nos da la vida. Si quieren celebrar Saturnalia, no les deseo más que eso.  Feliz Hannukah también.

Lo que vayan a hacer en estas fiestas háganlo con moderación, alegría y amor.  También celebren la verdad y evitemos el tipo de propaganda que falsifique la historia en aras de alguna agenda política.

Mi regalito de mí para ustedes, un vídeo de Mauricio Schwarz.

 

  • Aviso:  Una querida amiga me señaló un problema con mi artículo y es la potencial inferencia de que es mi opinión de que Buda fuera uno “de los dioses”, cuando en realidad no es contemplado como dios en el budismo.  Solo quiero aclarar unos puntos. En primer lugar, esta entrada es una respuesta a un meme que suele circular por la Internet y, como pueden ver, habla de los “dioses que nacieron el 25 de diciembre”.  De la lista, los únicos mencionados que parecen haber sido personas históricas y que con mucha probabilidad existieron son:  Zoroastro, Siddharta Gautama (Buda) y Jesús de Nazaret. Buda no es contmplado como dios en el budismo, sino como un iluminado.  Zoroastro es considerado como un personaje deificado en el zoroastrianismo.  Finalmente, es nuestro parecer personal que Jesús de Nazaret no fue dios, pero si lo fue o no, no es algo que los historiadores puedan determinar con certeza alguna. Esto pertenece a una esfera especulativa que no puede penetrarse vía las ciencias o la historia.

Referencias

Buena información

Borg, Marcus J. y John Dominic Crossan. La primera Navidad. Verbo Divino, 2009.

Brown, Raymond E. El nacimiento del Mesías. Cristiandad, 1979.

Casey, Maurice. Jesus. Evidence and Argument or Mythicist Myths? Bloomsbury, 2014.

Cousins, L. S. “The Dating of the Historical Buddha: A Review Article.” Journal of the Royal Asiatic Society. Ser. 1, vol. 6, núm. 1, 1996, pp. 57-63. doi: 10.1017/s1356186300014760. Disponible también en: http://indology.info/papers/cousins/.

Ehrman, Bart E. Did Jesus Exist? HarperOne, 2012.

Lochtefeld, James G. The Illustrated Encyclopedia of Hinduism: A-M. The Rosen, 2002.
.

Información fraudulenta

Acharya S.  The Christ Conspiracy. Adventures Unlimited, 1999.

Acharya S.  Suns of God:  Krishna, Buddha and Christ Unveiled. Adventures Unlimited, 2004.

Gerald Massey.  Ancient Egypt:  the Light of the World.  NuVision, 2009. (Publicado originalmente en 1907).

Gerald Massey.  The Historical Jesus and Mythical ChristNatural Genesis and Typology of Equinoctial Christolatry.  Book Tree, 2000.  (Publicado originalmente en 1900).

James Frazer.  The Golden Bough.  (Publicado originalmente en 1890).

John Jackson.  Christianity before Christ.  American Atheist Press, 1985.

Thomas Doane.  Bible Myths and their Parallels in Other Religions.  Book Jungle, 2006.  (Publicado originalmente en 1882).

Timothy Freke and Peter Gandy.  The Jesus Mysteries:  was the “Original Jesus” a Pagan God?  Three Rivers Press, 1999.

Tom Harpur.  The Pagan Christ:  Recovering the Lost Light.  Walker & Company, 2004.

La casa de Rubén Berríos en Florida … ¿o es verdad?

El evolucionista David Sloan Wilson señala que en temas ideológicos con los que se apasiona la gente, hay una cierta tendencia de escapar de la realidad y creer en ciertas cosas que son producto de la pura fantasía. Esto es cierto en el caso de las ideologías políticas.

Cada sector del espectro ideológico puertorriqueño tiene sus componentes imaginativos que chocan de frente con los datos científicos o históricos. Sin embargo, algunos que han sido desmentidos en muy corto tiempo, tienden a persistir más allá de su muerte. Estos son alegatos “zombies”, es decir, relatos que se sostienen como verdaderos que ya han sido hartamente refutados, pero que tienen este arte de “revivir” de alguna forma, especialmente en las redes sociales y en los comentarios (deprimentes) que vemos en los portales de la prensa puertorriqueña.

Ruben Berrios Martinez

Rubén Berríos Martínez. Foto cortesía del Partido Independentista Puertorriqueño.

Una de estas tiene que ver con Rubén Berríos Martínez, el Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP). Muchos de la fantasía en torno a él usualmente provienen de un sector extremo del estadoísmo boricua. Este es el grupo de hermanos puertorriqueños que piensan que todos los independentistas son comunistas, que la independencia significa caer en las manos del presidente venezolano Nicolás Maduro (como Fidel Castro ya murió, pues, hay que atemorizar al público con otro cuco político), entre otras barbaridades.

La verdad es que el PIP se ha acercado a gobiernos como el de Cuba, Venezuela y de otros regímenes socialistas. Sin embargo, esto no es nada extraño en política, especialmente cuando se busca apoyo de aliados de la causa de la independencia y estos cubren todo un espectro de países.  Las alianzas del PIP con otros partidos políticos trascienden los que son como Cuba e incluyen a algunos que son cercanos a Estados Unidos. El PIP forma parte de la Internacional Socialista y de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPPAL). Berríos es Presidente Honorario de la Internacional Socialista y es fundador y vicepresidente de la COPPPAL ¡Claro! ¡Ese sector del estadoísmo parece no tener problema alguno con ser estado de un país que activamente apoya a un gobierno totalitario como Arabia Saudita! Muy a pesar de muchas acusaciones lanzadas al PIP, la posición ideológica del partido no es la del comunismo, sino la de la social democracia, un arreglo económico y político del que gozan muchos países democráticos del mundo (por ejemplo, los países nórdicos, España, Francia y Alemania).

Sin embargo, lo que se ha vuelto popular (en el sentido no partidista) es ver en Berríos un millonario vividor del PIP, un hipócrita que ama los dólares y le gusta vivir en Estados Unidos. En un momento dado, el grupo de Facebook, “Estadistas por siempre” colocó esta imagen:

ruben-berrios-mansion-flori

Como siempre ocurre en estos casos, una vez se empieza a diseminar una mala información, es bien difícil hacer disponible simultáneamente la corrección. Todavía se puede encontrar esta “noticia” en twits como el de Eric J. Morales y en lugares como Tu Noticia PR.

El Lcdo. Berríos Martínez no vive en Florida, sino en Caimito. Esta falsa información ha sido refutada mútliples veces en la prensa puertorriqueña:

Invito a los amigos estadoístas a corregir esta broma pesada y dejar que descanse en paz de una buena vez, independientemente de lo que piensen de los ideales del Lcdo. Berríos Martínez.

El Viernes Negro y la venta de esclavos

Esclavos a la venta

En temporadas como esta, aparece el alegato de que el viernes negro se originó en el siglo XIX con la venta de esclavos. Según la narrativa, después de Acción de Gracias, el Viernes Negro se tornaba en una época ideal para la venta de esclavos. Los compradores podían conseguir negros para el trabajo a precio de quemasón y de allí surgieron los especiales de dicho día.

Varios de los conocidos por la farándula estadounidense comenzaron a diseminar esta información, entre ellos el baloncelista J. R. Smith y la cantante Toni Braxton (vean más al respecto en este blog). A pesar de los años, esta noticia no ha cesado de reafirmarse:

The original black Friday

Entrada en Facebook con la noticia de que Toni Braxton revelaba la “verdad” del Viernes Negro.

Solo que hay un pequeño problema histórico: en ningún momento en el siglo XIX existió el Viernes Negro.

Al contrario, según la evidencia disponible, en Estados Unidos revela que esta costumbre nació en el siglo XX, mucho después de la abolición de la esclavitud. La primera instancia del término “Viernes Negro” como el día después del de Acción de Gracias ocurre en la revista Factory Management and Maintenance en 1951 y el año después en 1952. No fue hasta 1961 que la policía comenzó a asociarlo con el comienzo de la temporada navideña y en 1975 se empezó a utilizar como estrategia de mercado en la prensa para incrementar las ventas después de Acción de Gracias.

La razón de ser de la frase no tiene nada que ver con el racismo de los blancos hacia los negros. Más bien se debe a que justo en el comienzo de la temporada de Navidad, los negocios que encuentran sus libros en rojo (es decir, en una situación perdidosa), se recuperan en negro, lo que significa que ahora están en un estado de ganancias.  Ese es el significado del “Viernes Negro”.

¿Gracias al HAARP?

 

haarp_irma

El huracán Irma ha creado estragos en el Caribe y afectado a Puerto Rico en muchos aspectos.  Los vecinos de La Perla fueron desalojados, Culebra está devastada, muchas áreas se inundaron, no hay electricidad y agua en muchos lugares. Es una fortuna que no haya pasado el ojo, debido a que los vientos a su alrededor se fortalecieron hasta el punto de alcanzar las 185 millas por hora.

Durante este momento en que el pueblo necesita nuestra solidaridad, no falta quien encuentre una ocasión propicia para hablar del famoso programa del HAARP y la posible influencia estadounidense con ese remedio para evitar que ocurrieran estragos mayores en Puerto Rico.  Jay Fonseca fue uno de ellos:

Al menos el entrevistado por Fonseca desmintió esa convicción y, para ser justo, el mismo anfitrión tenía dudas en torno al tema. Solo preguntaba porque “la gente lo dice por ahí”.  Sin embargo, el mero hecho de plantearlo refleja que hay leyendas urbanas que continúan vagando en la mente de los puertorriqueños en torno al tema, tal como pude constatar en Facebook cuando vi esto:

Un artículo posteado en Facebook sobre los huracanes Harvey e Irma y el HAARP

Un artículo posteado en Facebook sobre los huracanes Harvey e Irma y el HAARP

¡Ojalá el Lcdo. Fonseca tuviera exactamente la misma actitud escéptica en temas tales como la supuesta (y frecuentemente desbancada) hipótesis de que las vacunas causan autismo, o de alegaciones hartamente demostradas falsas como la conexión entre los OGMs y el glifosato con el cáncer o el autismo! Sencillamente, no ha habido incremento en la tasa del trastorno del espectro autista (TEA) en todos estos años, como la evidencia científicamente cualificada ha mostrado una y otra vez.

¿Puede Estados Unidos “controlar” la atmósfera terrestre con el HAARP? ¿Puede ser posible que haya utilizado el HAARP en Puerto Rico para desviar a Irma?  La contestación a ambas preguntas es “no”. El problema es que a la hora de hacer nuestro análisis, los puertorriqueños somos bien “ombliguistas”: miramos exclusivamente lo que nos sucede en nuestro archipiélago.  Si vemos un panorama mucho más amplio y con un poco más de razonabilidad, veremos que tal hipótesis sobre el HAARP no tiene sentido alguno. Piénselo:

Para efectos del argumento, partamos de la premisa de que Estados Unidos puede controlar la atmósfera utilizando el HAARP y que desvió a Irma gracias a ese mecanismo.  Sin embargo, ha sido totalmente incapaz de desviar al huracán Harvey, que ha perpetrado tal cantidad de daños que hubo un riesgo real de que la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) se quedara sin dinero este mismo fin de semana. Parece también que Irma penetrará a Florida según la trayectoria prevista. ¿Es que el gobierno estdounidense ama más a Puerto Rico que a sus propios ciudadanos hasta el punto de quebrar una agencia y gastar miles de millones de dólares en el mismo territorio continental? Como indicó un querido amigo en Facebook, ¿no sería mucho menos costoso para los Estados Unidos rescatarnos de nuestra deuda? ¿Es el gobierno federal tan incompetente que con el HAARP defiende su colonia para atacarse a sí mismo (una especie de harakiri nacional)?

Para mí, lo que es más interesante es que la misma gente que dice que las fuerzas militares estadounidenses desviaron a Irma con el HAARP es la misma que sostiene que este sistema de antenas es un “proyecto genocida” contra los puertorriqueños. ¡Sí! Nada mejor para aniquilar a los puertorriqueños que evitar que sufran vientos huracanados.

Con esto no queremos decir que no ha habido experimentación alguna por parte del gobierno federal en relación con el clima.  En Puerto Rico han habido experimentaciones al respecto, pero extremadamente lejos de ser proyectos “genocidas”.  Es más, si ese es todo el propósito del gobierno de los estadounidenses, realmente han sido un solemne fracaso en cuanto a esa tarea.  Como he mostrado en otro lugar, en el 2015 (las estadísticas más recientes a las que he podido acceder), el promedio de expectativa de vida de los puertorriqueños superaba al de los estadounidenses.

Promedio de Expectativa de Vida - Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Promedio de Expectativa de Vida – Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Promedio de Expectativa de Vida - Estados Unidos (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Promedio de Expectativa de Vida – Estados Unidos (Imagen cortesía del Banco Mundial)

 

¿Qué es el HAARP?

Las antenas del HAARP en Alaska

Las antenas del HAARP en Alaska

El HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program) es un proyecto militar de Estados Unidos que involucra a la Marina estadounidense, la Fuerza Aérea y la the Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA por sus siglas en inglés). Además, ha recibido la aportación a su proyecto por parte de la comunidad científica y de centros académicos de reputación,

Por el momento, estas antenas forman parte de un sistema de radares en Alaska que interactúan con la ionósfera.  Un proyecto semejante existe en Puerto Rico, específicamente el famoso Observatorio de Arecibo.  El proyecto es parecido al HAARP de Alaska, pero no es para “controlar el clima” o “controlar las condiciones del tiempo”, sino uno que existe  con el fin de estudiar la ionósfera y sacar ventaja científica o militar de la información.  En Alaska, se pueden ver las hermosas auroras borealis, productos de la interacción entre plasmas en el viento solar y ionósfera. En Puerto Rico y en otras regiones del mundo, tenemos una experiencia con ionósfera y la magnetósfera distinta.

¿Qué hace el HAARP exactamente?

Pues, para poder comprender las capacidades del HAARP, quisiera comenzar utilizando este vídeo:

Lo que dice el militar en este vídeo es cierto y no hay disputa al respecto. ¡Claro está!  Como el oficial militar Walker mencionó las palabras mágicas…

controlamos la ionósfera. [Añada risa malvada militar en este espacio]

… algunas personas hacen el brinco para decir que controlan “las condiciones del tiempo” (weather) o que el HAARP “controla el clima” (climate).  No, aunque así lo alegue el título del vídeo.  En la Universidad de Stanford hay precisamente información en torno al control de la ionósfera.  Una vez más, la gente lee el título de la información (Experiments with the HAARP Ionospheric Heater) y piensa que tiene que ver con el control del clima.  Sin embargo, cuando de hecho leemos el contenido, lo que dice es algo bien distinto.

Para comprender bien de qué estamos hablando, la pregunta de rigor es, ¿qué es la ionósfera y por qué se quiere controlar? Veamos.

La siguiente imagen representa los diferentes estratos de la atmósfera terrestre.

Diferentes estratos de la atmósfera terrestre

Diferentes estratos de la atmósfera terrestre (Imagen cortesía del NOAA)

Nosotros interactuamos con la tropósfera. De hecho, el gran problema del calentamiento global se da debido a la acumulación de bióxido de carbono y gases de invernadero a este nivel.  Más allá de la estratósfera y la mesósfera, ustedes pueden ver la termósfera y la exósfera. La ionósfera comprende la termósfera y algunas regiones de la mesósfera y la exósfera.

Aurora captada por la Estación Espacial Internacional.

Aurora captada por la Estación Espacial Internacional.

Se le conoce como la ionósfera porque es la parte de nuestra atmósfera que es ionizada por el sol constantemente.  De hecho, cuando hay tormentas solares y cantidades significativas de plasma (gas ionizado) llegan a la Tierra gracias a los vientos solares, su interacción con la ionósfera produce el hermoso fenómeno de la aurora borealis. Desgraciadamente, esto también puede dañar nuestros satélites y cablería eléctrica (pero ese es un tema para otra ocasión).

El hecho de que la ionósfera sea bombardeada por el sol revela unos cuantos factores en torno a esa capa atmosférica. Una de los detalles es que durante la noche la ionósfera gradualmente decrece debido a su falta de interacción con el viento solar, solo para ser rellenada al día siguiente gracias al sol. Esto ocurre especialmente en las capas inferiores de la ionósfera.

Ya que aclaramos eso, podemos entender un poco más claramente cuál es el propósito del HAARP. Estas antenas interactúan con la ionósfera concentrando ondas en puntos de esta capa atmosférica cuando aumenta o decrece para conocer sus propiedades y su posible utilidad. El HAARP tiene la capacidad de enviar ondas de muy baja frecuencia (VLF por sus siglas en inglés) o de extrema baja frecuencia (ELF por sus siglas en inglés) con el propósito de producir radiación modulada y calentarla. Este factor ha despertado la teoría popular de que el HAARP está produciendo el calentamiento global que tanto nos aqueja.  Sin embargo, hay dos factores que hay que tener en mente:

  1. La primera vez que se propuso la teoría del calentamiento global fue a raíz del descubrimiento de la capacidad que tiene el bióxido de carbono de retener calor. Su asociación con los sistemas atmosféricos fue propuesta primero por Thomas Chrowder Chamberlin en 1899 en un artículo poco conocido por el público titulado “Un intento de enmarcar una hipótesis tentativa con base atmosférica de la causa de periodos glaciares.”  Durante varios años algunos científicos comenzarona trabajar en el tema para saber si realmente existía un fenómeno de calentamiento gradual de la Tierra.  Ya a principios de los años setenta, la evidencia acumulada empezaba a mostrar claramente la tendencia al incremento de la temperatura de la Tierra, aunque dicha posición todavía no se había convertido en el consenso científico.  Sin embargo, esta perspectiva era lo suficientemente sofisticada como para predecir que de 1972 al 2000 incrementaría anualmente la temperatura promedio de la Tierra (Sawyer, 1972). Para el 1990, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático presentó su primer informe en relación con toda la evidencia de décadas de lo que hasta hoy es el consenso de la comunidad científica: el calentamiento global es antropogénico. En otras palabras, el calentamiento global comenzó mucho antes de que se creara el HAARP (1990).
    .
  2. Lo segundo que hay que tener en cuenta es que el calentamiento que ocurre en la ionósfera no es absorbido por la tropósfera, sino que a lo sumo su calor se disipa en el espacio. Dado este hecho, es imposible que el HAARP contribuya al calentamiento global.  Es más, aun si fuera así, su aportación al calor total del planeta sería casi como dejar caer una molécula de agua en el Océano Pacífico.

Volvamos al escrito del Grupo VLF de la Universidad de Stanford y que está disponible en línea.  (Es interesante percatarse cómo mucha gente argumenta que las operaciones del HAARP son secretas, mientras que sus resultados están ampliamente disponibles en el ciberespacio). De acuerdo con la página de su portal, el experimento con la alteración de la ionósfera vía VLF y ELF ha logrado unos cambios en la ionósfera que … y cito:

… can still produce subtle changes that can be detected with sensitive instruments.

La clave aquí es la palabra “detección con instrumentos sensitivos”. La idea del grupo de trabajo es  emitir ondas ELF  para alterar la ionósfera de tal manera que pueda ser detectada por otros receptores. De hecho, según la página, algunas de estas frecuencias pueden escapar al espacio y pueden utilizar los “ductos de plasma” para ampliarlas de tal manera que sus ondas puedan ser detectadas por receptores al otro lado del globo terráqueo.

Si todo esto suena peculiar, especialmente en lo que concierne a las comunicaciones están en lo correcto. El Grupo VLF no está sugiriendo a ningún nivel que pueda cambiar el clima o el estado del tiempo, sino que busca la manera de cómo utilizar la ionósfera y la magnetósfera para enviar mensajes de una parte del globo a otra mediante una frecuencia extremadamente baja. ¡Eso es todo! Otras universidades que han utilizado facilidades como el HAARP o el mismo Observatorio de Arecibo, hacen experimentos semejantes con la ionósfera para con fines semejantes.

En el caso de los militares, esto facilitaría también la detección a muy baja frecuencia de cualquier amenaza para los Estados Unidos, no solo proyectiles de naciones enemigas, sino también sobrevuelos o embarcaciones no autorizadas. Sin embargo, su uso del sistema es principalmente para propósitos de comunicación. Eso no solo facilitaría intercambio de información a muy baja frecuencia (tanto como 1 Hz) entre bases estadounidenses por toda la esfera terrestre, sino que potencialmente facilitaría en cierta medida conducir y detonar proyectiles en cualquier parte del mundo y orientar a las navegaciones de aviones, submarinos y naves de acuerdo a la situación que se encuentre. Tal uso de la ionósfera no tendría efecto alguno en el clima ni en el estado del tiempo terrestre, debido a que … como ya indicamos … ningún cambio de esta índole en la ionósfera afecta la tropósfera.

En un momento dado, la Marina de los Estados Unidos quería establecer en Puerto Rico un sistema HAARP cuyo objetivo —decían ellos— era el de detectar aviones o embarcaciones traficantes de drogas, algo al que muchos en Puerto Rico muchos se opusieron. Tal vez esta fue la razón por la que, décadas más tarde, se empezó a utilizar el Observatorio de Arecibo con propósitos parecidos al del HAARP, pero no para la guerra contra las drogas..

Arecibo_Observatory_Aerial_ViewSin embargo, cuando se mira atentamente la actitud de los militares ante esta tecnología, parecería que el interés de Estados Unidos por este tipo de radar se ha reducido a un mínimo. Mientras aquí nos volvimos paranoicos porque Estados Unidos supuestamente utilizó un “proyecto genocida” para salvar a los puertorriqueños de un huracán, no hay una percatación de que el proyecto militar en Alaska finalizó en el 2014. ¿No me creen?  Pues vean de nuevo el vídeo que colocamos arriba. Otra señal de ello es el poco interés del gobierno estadounidense de mantener vivo el Radiotelescopio de Arecibo, proyecto que los puertorriqueños y algunas academias de Estados Unidos hemos movido cielo y tierra para que no cierre, tal como hemos discutido en este blog.

… Pero Michio Kaku dijo que con el HAARP se controla la tropósfera

¡¿De verdad?! ¿Él lo dijo?  …  Veamos si es cierto.

¡Wow! Tanto escándalo para que el Dr. Kaku no diga absolutamente nada acerca del HAARP.  De hecho, el sistema de antenas del que estamos hablando no emite rayos láser.  Además, él mismo afirma que los gobiernos aparentemente intentaron utilizar rayos láser para ver si podían utilizarlos para alterar el medio ambiente con fines militares … pero la evidencia no es concluyente.  El alegato de que el Dr. Kaku afirma que el gobierno federal usa el HAARP para alterar el clima no pasa de ser una descarada fabricación de los llamados “medios alternativos”.

En esta etapa, la pregunta no es si el gobierno federal está mintiéndole a la gente. En fin, un buen número de academias y universidades de prestigio y el público en general pueden acceder tanto a las facilidades como a la información obtenida del HAARP. No hay documento alguno clasificado o escondido por el gobierno estadounidense en torno a estas antenas. El gobierno no puede mentir sin ser desmentido prontamente por personas e instituciones que conocen muy bien esta tecnología. Los llamados “medios alternativos” son los que parecen padecer de la compulsividad al engaño y a la exageración, tal como hemos visto con su alegato en torno al Dr. Kaku.

Entonces, ¿de dónde vienen estas teorías conspiratorias?

Como diría Cantinflas, “¡Ahí está el detalle!”  Quienes promueven la idea de que el HAARP “controla las mentes”, “provoca terremotos”, “causa huracanes”, etc., son gente que no tiene la mínima idea de lo que está diciendo ni son profesionales que están trabajando aunque sea lejanamente esa especialidad.  Son “expertos” entre comillas.

Nota aparte:  Debido al alto nivel de popularidad de la creencia en estas visiones erradas del HAARP, estoy dispuesto a hacer una apuesta de que YouTube tiene más poder sobre las mentes del público que el gobierno federal supuestamente tiene vía el HAARP.

Un individuo de estos es Nick Begich, cuyo doctorado es en medicina alternativa y que no tiene valor alguno porque fue obtenido en una institución desacreditada, la Open International University (India). Él autopublicó un libro científicamente insostenible titulado Angels Don’t Play This HAARP y que fue el que inició todas estas teorías conspiratorias:  alegaba que el HAARP podía provocar cambios atmosféricos, terremotos, huracanes, etc.  En este libro se halla la raíz de todo lo que se repite ad nauseam en las redes sociales.

Otros de los “expertos” que ayudaron a diseminar este mensaje es Benjamin Fulford y su colega David Wilcock, quienes afirman la existencia de una conspiración sionista antijudía (¿con qué se come eso? … por favor, no me pregunten) para dominar el mundo y que el HAARP es un instrumento para causar terremotos. Fulford alega que a él se le acercó un ninja profesional moderno, que a su vez era masón perteneciente a una organización oriental internacional, para obligarle a formar parte de sus filas y ser su portavoz ante las Naciones Unidas …

…¡Un ninja masón!…

Ninja Masónico

¡¡¡¡UN FRIGGIN’ NINJA MASÓN!!!!

…  Afirma también que George Bush hijo, el Papa Benedicto XVI, Henri Kissinger, el Príncipe Charles, David Rockefeller y otros más ordenaron un terremoto a Japón, el que causó el desastre de Fukushima. También utiliza como referencia para sus investigaciones a Alex Jones e InfoWars …  ¡¿Necesito decir más?!

Si sigo con la lista de gente que supuestamente “sabe” del tema, la cosa no mejora mucho. Estas y otras personas, muy especialmente el Sr. Fulford, son las fuentes de todos los alegados males del HAARP.  ¿Están ustedes dispuestos a escucharles?

Si el alegato suena “lógico” para el público promedio, solo tengan en cuenta de que no todos sabemos de todo en ciencias y que lo que usualmente ocurre es que si ignoramos un área del saber, podemos errar en nuestro parecer.  En vez de decir la verdad, lo que hace esta “información alternativa” es explotar la ignorancia del público para crear artificialmente opinión pública en torno a un asunto que no es problema real.

Tenemos científicos expertos en el área, muchos de ellos independientes, que han trabajado con el HAARP. Para todos los efectos ninguno dice que estas antenas tienen efecto alguno en la tropósfera.  Si fuera así, alguien lo hubiera dicho.

… Y no … el HAARP no desvió a Harvey, ni a Irma ni a José.

¿Por qué Irma se desvió?

Bien sencillo, porque las condiciones ambientales lo posibilitaron.  ¿O es que nadie notó cuando la muy querida Ada Monzón, Déborah Martorell, John Toohey Morales y otros más afirmaban que la trayectoria de Irma parecía corresponder mejor al modelo meteorológico europeo? ¿O se les olvidó ese detalle? (Somos pueblo de memoria cortísima).

 

 

 

¿No será precisamente que los meteorólogos europeos hicieron la mejor predicción porque contaban con el mejor modelo teorético para comprender las variables atmosféricas? ¿Por qué debemos recurrir al HAARP como la mejor explicación si podemos dar cuenta de ello sin recurrir a esa refutada hipótesis?
.

Referencias

Chamberlin, T. C. (1899). An attempt to frame a working hypothesis of the cause of glacial periods on an atmospheric basis. The Journal of Geology, 7, 545-584. Recuperado de: https://archive.org/details/jstor-30055497.

Dunning, B. (7 de octubre de 2008).  HAARP myths. Skeptoid.  Recuperado de: https://skeptoid.com/episodes/4122.

Inan, U. S. & Bell, T. F. (1 de julio de 2001). Polar Aeronomy and Radio Science (PARS) ULF/ELF/VLF Project. Recuperado de: http://nova.stanford.edu/~vlf/pars/pars.htm.

Matthews, C. M. (23 de febrero de 2012). The Arecibo Ionospheric Observatory. Congressional Research Service. Recuperado de: https://fas.org/sgp/crs/misc/R40437.pdf.

Naiditch, D. Is baked Alaska half-baked? Skeptic. Recuperado de: https://www.skeptic.com/eskeptic/10-03-03/#feature.

Pike, J. Extremely low frequency communications program. Federation of American Scientists. Recuperado de: https://fas.org/nuke/guide/usa/c3i/elf.htm.

Sawyer, J. S. (1 de septiembre de 1972). Man-made carbon dioxide and the “greenhouse” effect. Nature 239, 23-26. doi: 10.1038/239023a0. Recuperado de: https://www.nature.com/nature/journal/v239/n5366/abs/239023a0.html.

Stanford VLF Group. Experiments with the HAARP ionospheric heater
useful links. Recuperado de: http://vlf.stanford.edu/research/experiments-haarp-ionospheric-heater.

Streep, A. (18 de junio de 2008). The military’s mystery machine. Popular Science. Recuperado de: http://www.popsci.com/military-aviation-space/article/2008-06/militarys-mystery-machine.

La propaganda antiOGM y las revistas de pobre reputación

En varios artículos de este blog (incluyendo uno de nuestra serie sobre los OGMs), hemos tratado ad nauseam el tema de cómo en general el movimiento antitransgénico descansa casi exclusivamente en revistas predatorias, de muy bajo impacto o de muy mala reputación.

Hace algunos días se llegó a aprobar para publicación un artículo revisado por pares al respecto, aunque todavía no se ha publicado en la revista en cuestión. Este artículo no es independiente, pero su revisión científica ha sido respaldada por los expertos en el campo de la biotecnología. He aquí su ficha:

Sánchez, M. A., Parrott, W. A. (15 de julio de 2017). Characterization of scientific studies usually cited as evidence of adverse effects of GM food/feed. Plant Biotechnology Journal (publicado en línea). doi: 10.1111/pbi.12798.

El primer autor, M. A. Sánchez, es miembro de la Asociación Gremial ChileBio CropLife, organización chilena financiada por compañías que trabajan en biotecnología. El segundo autor  trabaja en el sector público, en el Departamento de Ciencias de Cultivo y Suelos de la Universidad de Georgia e invierte parte de su tiempo para la divulgación científica junto a las organizaciones  International Food Biotechnology Committee y CropLife International.

Estudio retirado

Estudio de G. E. Séralini retirado (2012).

En este artículo se expone el hecho de que de todas las publicaciones que concluyen daños por parte de los cultivos OGMs constituyen cerca del 5% de lo publicado en este área. Los autores cuestionan el hecho de que en la opinión pública se echa una sombra sobre todos los OGMs en general, aunque sean muy pocos estudios. Ese bajo porcentaje se publica usualmente en revistas fraudulentas o de muy bajo impacto (ocasionalmente sin ningún impacto) y en general con errores metodológicos que descalifican la validez de su texto. Varios escritos también se publican informalmente en línea sin arbitraje por pares. En otras ocasiones no se han podido reproducir los resultados. En unos casos en que sí se han publicado artículos desfavorables a los OGMs en revistas serias, un buen número de ellas los han retirado. En contraste con ese 5%, el otro 95% constituye el corazón del consenso científico en cuanto a los OGMs. Esto significa que después de más de 20 años de siembra de este tipo de cultivos, no hay literatura que realmente refute el hecho de que son tan seguros como los convencionales.

Para ambos autores, el seudodebate en torno a los OGMs está guiado más bien por consideraciones ideológicas y políticas que genuinamente científicas. En general, la discusión hace un juicio sobre todos los OGMs en vez de un acercamiento más racional, el casuístico, es decir, debe verse por caso. Al final, mencionan los artículos más citados en el seudodebate y el problema científico que tiene cada uno.

He aquí otros problemas comunes con los escritos:

  • Usualmente los escriben los mismos autores y utilizan como pilar aquellos estudios del mismo círculo antiOGM.
    .
  • Algunos reclamaban no tener conflictos de intereses, aunque un vistazo a sus credenciales o su trasfondo los delataba.
    .
  • Algunos no mencionaban sus fuentes de financiación.
    .
  • Aquellos que sí lo hacían, estaban siendo sufragados por organizaciones notorias por su oposición a los OGMs.
    ,
  • Los errores metodológicos no son meros accidentes de ciertos estudios, sino que violan la normativa o la convención más elemental para mantener la calidad de los estudios.
    .
  • Algunos de los más citados no hicieron experimento alguno, sino que especulan.
    .
  • Algunos no aclaran cuáles variedades de cultivo OGM se están examinando.
    .
  • Usualmente los experimentos no están debidamente controlados y tampoco hay un buen uso de razonamiento estadístico.

Estos y otros errores más nos dan una idea de por qué no debemos tomar seriamente los estudios emblemáticos del movimiento antiOGM.

Lo que te quieren ocultar de la vitamina B17

Como sabe todo investigador YouTubero el establishment médico está intentando ocultar la verdad detrás de la vitamina B17, también conocida como laetril, una modificación de la molécula natural de amigdalina.

Molécula de amigdalina

Molécula de amigdalina

Laetril

Molécula de laetril

En realidad, lo que quiere esconder el establishment farmacéutico (Gran Farma) es que la vitamina que estamos discutiendo tiene el potencial de remediar el cáncer y otros males. Para proteger estos intereses, la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA) ha prohibido su uso para tratar tumores y otros males. Los hospitales y los médicos hacen lo posible de disuadir a los pacientes de su consumo. Así nos lo ha dejado saber el sapientísimo portal Natural News, razón por la que venden un complejo de remedios detoxificantes que incluye la vitamina B17.  Además, la cuenta de Facebook de March Against Monsanto revela esta gran verdad.

¡Deberíamos usarlo! Varios nutricionistas en Puerto Rico, algunos que tienen lugares importantes en la radio, confían en GreenMedInfo. Es en ese portal donde encontramos un artículo en que nos dice que la vitamina B17 ha sido muy efectiva para tratar el cáncer. Joseph Mercola ha promovido un documental sobre este malvado encubrimiento por parte del gobierno federal.

Así que la gente debería consumir amigdalina, la vitamina B17 que nos provee la naturaleza y que se encuentra en las semillas de las manzanas, en el kernel de los albaricoques y de los melocotones. ¡Lo natural es bueno!, ¿verdad?

… mmm….. pensándolo bien…

¡Eviten a toda costa la vitamina B17!

¿Qué está ocurriendo aquí? ¿Por qué el gobierno federal ha prohibido el uso de la vitamina B17 como remedio para el cáncer?

Una posible explicación es la dada por todos estos individuos de que el cáncer se puede curar con dicha vitamina y a Gran Farma no le gusta. La otra explicación, mucho más plausible, es que el gobierno desea protegernos de envenenamiento por cianuro.

¡Ahora estamos hablando!

Señoras y señores, no existe la “vitamina B17”, por más que se promueva en los portales “holísticos”, “naturales”, “verdes” y todo lo que vaya por esa línea. La persona que le recomiende a usted la ingestión de vitamina B17 o es ignorante o quiere explotarle su ignorancia para venderle un producto (como vimos en el caso de Natural News) o simplemente quiere envenenarle. Ni la amigdalina ni el laetril son vitaminas. Es casi como si sus favorecedores fueran ellos los que escondieran la información de su toxicidad.

¿Qué son vitaminas? La vitamina es un nutriente que necesita nuestro cuerpo, pero que este no puede producir por su cuenta a partir de los alimentos. Por ejemplo, ¿no han notado que no necesitan darle jugo de naranja a sus perros y gatos? Eso es porque ellos pueden generar el ácido ascórbico (la vitamina C) que se encuentra en muchas frutas. Al contrario, como primates que somos (al igual que otros) necesitamos la vitamina C, ya que el gen que posibilita la producción de este nutriente está afectado, por lo que necesitamos consumir alimentos con vitamina C para evitar el escorbuto.

No necesitamos en lo absoluto ni la amigdalina ni el laetril. Es más, el problema con estas sustancias es que se generan cianuro de hidrógeno y puede envenenar a los pacientes de cáncer. Los resultados de los ensayos clínicos es que el leatril no ha aliviado los síntomas del cáncer o curarlo. Es más, un estudio Cochrane (que son los estudios de más alto calibre que existen en la medicina) han corroborado por una revisión científica rigurosa la convicción de que el laetril no tiene efecto alguno sobre el cáncer.

hay evidencia abundante de envenenamiento con cianuro a la hora de tratar a pacientes con amigdalina o laetril: como en este estudio, este, este, este, este, este, este, este, etc.

Por favor, eviten el consumo de semillas o kernel de manzanas, albaricoque, melocotón entre otras frutas.

Referencias

Carter, J. H., McLafferty, M. A., & Goldman, P. (febrero de 1980). Role of the gastrointestinal microflora in amygdalin (laetrile)-induced cyanide toxicity. Biochemical Pharmacology, 29, 3, 301-304. Recuperado en http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0006295280905043.

Dorr, R.T. & Paxinos, J. (septiembre de 1978). The current status of laetrile. Annals of Internal Medicine, 9, 3, 389-397. doi: 10.7326/0003-4819-89-3-389. Recuperado en http://annals.org/aim/article/692293/current-status-laetrile.

Greenberg, D. M.  (15 de febrero de 1980). The case against laetrile: the fraudulent cancer remedy. Cancer, 45, 4, 799-807. doi: 10.1002/1097-0142(19800215)45:43.0.CO;2-6. Recuperado en http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/1097-0142(19800215)45:4%3C799::AID-CNCR2820450432%3E3.0.CO;2-6/abstract.

Lerner, I. J. (marzo de 1981). Laetrile: A lesson in cancer quackery. CA, 31, 2, 91–95. doi: 10.3322/canjclin.31.2.91. Recuperado en http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.3322/canjclin.31.2.91/abstract.

Milazzo, S., Lejeune, S., & Ernst, E. (junio de 2007). Laetrile for cancer: a systematic review of the clinical evidence. Supportive Care in Cancer, 15, 6, 583-95. doi: 10.1007/s00520-006-0168-9.  Recuperado en https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00520-006-0168-9.

Milazzo, S. & Horneber, M. (28 de abril de 2015). Laetrile treatment for cancer. The Cochrane Library. doi: 10.1002/14651858.CD005476.pub4. Recuperado en http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/14651858.CD005476.pub4/abstract.

Moertel, C. G., Fleming, T. R., Rubin, J., Kvols, L. K., Sarna, G., Koch, R., Currie, V. E., Young, C. W., Jones, S. E, & Davignon, J. P. (1982). A clinical trial of amygdalin (Laetrile) in the treatment of human cancer. New England Journal of Medicine, 306, 201-206. doi: 10.1056/NEJM198201283060403. Recuperado en http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJM198201283060403.

Schmidt, E. S., Newton, G. W., Sanders, S. M., Lewis, J. P., & Conn, E. E. (6 de marzo de 1978). Laetrile toxicity studies in dogs. JAMA, 239, 943-947. Recuperado en https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/358590.

Unproven methods of cancer management: Laetrile (mayo de 1991). CA, 41, 3, 187–192. doi: 10.3322/canjclin.41.3.187. Recuperado en http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.3322/canjclin.41.3.187/abstract.