Por qué Deepak Chopra no me inspira como naturalista religioso

Deepak Chopra

Fotografía de Deepak Chopra (2013). Foto cortesía de Lifescript (CC-BY 2.0).

De una u otra forma, algunas personas, al enterarse de mis inclinaciones religiosas, filosóficas o escépticas, me  traen el tema: ¿Qué pienso en general de Deepak Chopra? Muchos quieren preguntarme debido a mi dedicación a las ciencias y al escepticismo. Otros me preguntan desde la perspectiva filosófica que sostengo. Sin embargo, una muy buena parte de la gente se entera que soy naturalista religioso y me recomiendan las obras de Chopra.

Los que ya conozcan mi cosmovisión o no les interese leer al respecto, pueden saltar la primera sección de este artículo. Lo incluyo para que entiendan mejor mis planteamientos, especialmente los religiosos. Sin embargo, el resto se centrará en el tema de quién es Chopra, su rol dentro de la llamada “medicina alternativa” y por qué no confío en su juicio.
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Breve exposición de mi cosmovisión

Como naturalista y filósofo, soy fisicalista no reduccionista en cuanto al ámbito físico: es decir, que la Realidad Última de las cosas, como un todo, es el sustrato físico del universo (materia y energía) y de lo que de este emerge (pensamiento, sociedad, informática, etc.); sin embargo, los problemas de una esfera emergente no son necesariamente reducibles a la de sus componentes subyacentes. Como filósofo también soy platonista o realista en cuanto a las verdades de razón (lógica, matemática, significados, valores, etc.)

Fuera de estos, no hay más nada. En cuanto al universo, a la Realidad Última de lo que existe, como religioso quiero mantener una devoción significativa con ella como lugar de donde emerjo, vivo, me muevo, existo y donde regreso para su futuro curso creativo. ¡De Gaia emergí y a Gaia regresaré! ¡De la muerte de las estrellas surgí y a la creatividad cósmica regresaré! Aunque siempre imperfecto y con notables defectos personales, en la medida de lo posible, intentaré ser un motivo para que otros encuentren significado en sus vidas en relación con el universo. No tengo buenas razones para pensar que haya algún ámbito sobrenatural en el que exista un ente todopoderoso o unos entes espirituales existentes aparte del mundo físico.

Sin embargo, ser devoto a la Realidad significa en parte dos cosas:  prestarle la atención debida a las ciencias y disciplinar la mente al escepticismo saludable. Ambos invitan a mirar toda idea (incluyendo la que uno sostiene) examinarla y ponerla a prueba; adoptar aquellas ideas que sobrevivan este proceso y descartar las que no. Con base en ellas, entonces, se puede opinar sensatamente, con bases mucho más firmes.

Fundamentados con estos hallazgos, hemos podido reconstruir la Gran Historia del universo y se han dado grandes adelantos tecnológicos, alimentarios, médicos y de otra índole. Gracias a ello, ha habido enorme progreso social y se ha reducido sustancialmente la pobreza en el mundo. Mientras que otras religiones hablan de un paraíso perdido, un futuro espantoso antes de la llegada del Reino de los Cielos, la Gran Historia nos revela que partimos de un pasado violento y que se ha ido reduciendo en promedio hasta alcanzar cada vez más los ideales de un mundo global en paz, el ideal Reino de Dios prometido por los apocalipticistas del pasado y el presente, pero que nunca consiguen.

Aunque esto no indica que esa mejora social va a permanecer así para siempre, se reconoce la necesidad de respaldar valores éticos tales como los que uno puede encontrar en el humanismo y, en el mundo religioso, en el unitarismo universalista. Promover estos valores en la secularidad y en la religión, sin lugar a dudas aporta a crear un mundo mejor.
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Visión filosófica, científica y religiosa sobre Deepak Chopra

Quién es Chopra y su rol en la “medicina alternativa”

Al lector que haya seguido mi blog, no le sorprenderá que todo lo expuesto aquí es inherentemente incompatible con la cosmovisión de Chopra. Sencillamente, las dos visiones chocan de frente. A pesar de que parece que su perspectiva está fundamentada en las ciencias, en particular la física cuántica, ese no es el caso.

Según este portal cibernético que anuncia un curso de Chopra, nos lo describe en los siguientes términos:

Deepak Chopra es el autor de más de cincuenta libros traducidos a más de treinta y cinco idiomas, incluidos numerosos bestsellers del New York Times en las categorías de ficción y no ficción. El Dr. Chopra es miembro del Colegio Norteamericano de Medicos y de la Asociación Norteamericana de Endocrinólogos Clínicos, es Profesor Adjunto de Administración en Kellogg School e investigador principal de la organización Gallup. La revista Time proclama a Deepak Chopra como uno de los 100 mejores heroes e íconos del siglo y lo califica de “poeta-profeta de la medicina alternativa.”

Deepak Chopra

Deepak Chopra (2006). Imagen cortesía de Yahoo! (CC-BY-SA 2.0).

Sí, es cierto, él ostenta el título de médico (M.D.) y pertenece a estas organizaciones. Se graduó de la Escuela de St. Columbia en Nueva Delhi y del All India Institute of Medical Sciences, en Nueva Delhi en 1969. Además, enseñó medicina la Universidad e Tufts, la Universidad de Boston y la Universidad de Harvard, además de haber sido parte del gabinete del New England Memoria Hospital (NEMH) en Stoneham y estableció una oficina de práctica de endocrinología en Boston.

Sin embargo, fue en 1981 que él se familiarizó con la medicina ayurveda, considerada en Occidente como “medicina alternativa”, con la que inició su práctica de la meditación trascendental. para abandonar su vicio de fumar y  reducir su adicción al café. Hoy día acostumbra meditar dos horas al día y su efectividad para él fue tan contundente, que entendió que debía abandonar el mundo de la medicina convencional, por sentirse como un “drug pusher“. A partir de allí, ha sido promotor de lo que ha llamado “sanación cuántica”, inspirada en los hallazgos de la física cuántica.

Hablar de “medicina alternativa” es de entrada cuestionable desde un punto de vista escéptico. O es medicina o no lo es, no hay “alternativa”. Como ya hemos indicado en otro lugar, la medicina ha evolucionado gracias a la incorporación de la dinámica científica. La medicina convencional ha sido, en ese sentido, mucho más efectiva que en antaño y ha sido uno de los factores significativos del aumento de la longevidad de vida y el decenso dramático de la mortandad infantil a nivel mundial.

Eso no significa que la medicina convencional sea perfecta. A veces intervienen errores de diagnóstico o de la solución médica propuesta, a veces por puro error humano o por otras fuerzas sociales: convicciones religiosas, criterio costoefectivo indebido del interés de lucro de los hospitales privados o de las aseguradoras, sobremedicación por incentivos de las farmacéuticas, el lucro personal, entre otros. De muchos de estos, tenemos que dedicarle unas entradas al respecto. Por ahora, lo que debemos señalar es que con todos los logros de la medicina convencional, siempre debemos tener una dosis de escepticismo a ciertas medidas que pueden responder a intereses del complejo industrial médico.

Eso no quiere decir que abandonemos un negocio para abonar a otro negocio con fin de lucro. No significa que la respuesta adecuada a esto es la llamada “medicina alternativa”, que en general, en estudios que se han hecho de sus distintas propuestas, sucede que no hace mejor que el efecto placebo.  De hecho, en el mundo de las terapias alternativas, hay dos tendencias: la de hacer el tratamiento alternativo mientras se continúa con el convencional, y la de renunciar a lo convencional para abrazar lo alternativo.

En el primer caso, la postura es relativamente inofensiva, pero no completamente. Por ejemplo, tómese el caso de prescripción “alternativa” de consumo de antioxidantes y de vitaminas para el tratamiento del cáncer mientras que se toman los remedios convencionales. El razonamiento es que los llamados “radicales libres” tienen el efecto de producir el cáncer y los antioxidantes los previenen; por tanto, alivian el problema. Sin embargo, no hay evidencia alguna de que ingerir suplementos con antioxidantes ayuden a prevenir o remediar el cáncer. Es más, hay estudios que señalan que ingerirlos agrava el problema, porque el sistema inmune necesita ciertos antioxidantes para lidiar con ciertas formas de cáncer. O sea, que si alguien está bajo tratamiento convencional para lidiar con su cáncer, podría neutralizar la efectividad de su terapia si consume antioxidantes en forma de suplementos.  No solo eso, sino que los consumidores de suplementos de antioxidantes tienen una probabilidad más alta de mortandad. Consumidores frecuentes de suplementos de vitaminas, especialmente en exceso a las dosis obtenidas por nutrición, tienen mayor probabilidad de desarrollar cáncer que los no consumidores.

Si esto es así, entre los remedios que interfieren en la efectividad de tratamientos convencionales y los que renuncian a las terapias convencionales, no debe ser sorpresa que se ha encontrado en ensayos controlados por caso que la tasa de mortandad entre los que practican la medicina alternativa suele ser más alta entre pacientes de cáncer.

Como hemos presentado en otra entrada, la meditación trascendental, el “mindfulness” y actividades afines han mostrado ser muy limitadas en su efectividad para cambiar la mentalidad o la conducta de los practicantes. Tampoco han mostrado ser más efectivas en cuanto a la mejora de salud, que es precisamente el alegato de la sanación cuántica que promueve Chopra. Desgraciadamente, los estudios que fundamentan su posición son extremadamente pobres, véase este artículo de David Gorski en torno a varios de ellos, que incluye uno auspiciado por Chopra, publicado en una revista a veces considerada predadora o, en el mejor de los casos, de muy malo arbitraje por pares.
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La efectividad de la sanación cuántica

Imagen de Misra Rajesh

Imagen creado por Misra Rajesh.

Como filósofo (especialmente analítico), no hay una definición concisa ni precisa de lo que es la sanación cuántica promovida por Chopra. Esto se debe a que el término “cuántico” se utiliza de manera equívoca. A veces se usa como una analogía con la física cuántica, en otras ocasiones, para apelar a la física cuántica per se como explicación de la conciencia y varios fenómenos físicos. Una cosa es una analogía con una rama de la ciencia y otra incorporarla en esa rama. No se sabe cuándo se utiliza el término “cuántico” metafóricamente o no. Todo luce como un puro juego lingüístico vago y abstracto en el que no subyace nada sustancial. Lo mismo puede decirse de sus usos de los términos “discontinuidad”, “conciencia”, “estado de conciencia”, “ciencia”, “subjetividad”, “sanación”, “metabolismo”, “creatividad”, entre otros; se convierten en palabras vacuas que suenan bien, pero no tienen contenido alguno.

Véase este intercambio con Richard Dawkins.

En este caso, se puede ver con mucha claridad los recursos retóricos para intentar validar su perspectiva y su racionalización del abandono de los métodos para garantizar la mejor calidad de los estudios y experimentos científicos. Entre sus recursos retóricos es el de cambio abrupto (e intencional) del tema, hiperbolizar los problemas de la medicina convencional y crear un muñeco de trapo de las ciencias naturales en general. Aparentemente, su práctica de la meditación trascendental no le ha ayudado a desarrollar mejores destrezas de pensamiento lógico.

La pregunta que debemos hacernos es si su sanación cuántica ha dado resultado. En este caso, voy utilizar como referente un caso particular: el de Chopra. Uno de los libros que he visto desde hace tiempo, se titula Ageless Body, Timeless Mind. The Quantum Alternative to Growing Old (Cuerpo sin edad, mente sin tiempo. La alternativa cuántica a envejecer), publicado en 1993. Ahí propone que metabolizamos el tiempo como metabolizamos los alimentos, vivir en el momento presente reduce considerablemente el metabolismo del tiempo (se mueve más despacio el “reloj biológico” de la persona). De esa manera, se conserva lo mejor posible, la juventud. Publishers Weekly describe el libro en los siguientes términos.

The message of his new book? “We are not victims of aging, sickness, and death. These are part of the scenery, not of the seer, who is immune to any form of change. This seer is the spirit, the expression of eternal being.” The basis for his belief, Chopra argues, is quantum physics and the work of such scientists as Heisenberg, Bohr and Einstein, with whose help Chopra proposes to tell us how to stave off the inevitable changes brought on by mortality and the passing of years. He advises us on how to “defeat entropy,” to “believe” enough to offer palpable resistance to processes of physical alteration, and to “reinterpret your body” such that renewal will come of it. He himself believes in “a land where no one is old,” and where “we create our bodies as we create the experience of our world.” He is also a proponent of “the science of longevity,” and cites research by doctors (sometimes nameless) to back himself up when expounding upon it. But alert readers will finish the book with unsettling questions, the result of a book that is rife with inspirational conviction but at times thin on substance. 150,000 first printing; major ad/promo; author tour; BOMC and QPB selection.

¿Derrortar la entropía? ¿Inmunes a cualquier cambio?  En el caso de Chopra, debemos preguntarnos:  ¿Ha derrotado él la entropía y se ha hecho inmune a cualquier cambio? Veamos.

Libros de Deepak Chopra

Las portadas de distintas ediciones de sus dos libros: Ageless Body, Timeless Mind y Grow Younger, Live Longer.

No sé ustedes, pero al ver cómo ha evolucionado él en estas portadas, me parece que su propuesta no ha funcionado muy bien.

En cuanto a su apreciación de la mecánica cuántica, los físicos en general no se suscriben a su intepretación de los hallazgos científicos. Ejemplo de ello, fue lo que le dijo un físico teorético, Leonard Mlodinow a Chopra cuando estaba en un panel donde debatió con Sam Harris y Michael Shermer.

¿Dónde está el problema de este uso de la física cuántica?  El portal que enlacé al principio de la discusión sobre Chopra nos hace un excelente resumen:

En este curso que transforma la vida, Deepak Chopra revela “el milagro olvidado” -la capacidad infinita del cuerpo para cambiar y renovarse. “Usted no puede aprovechar este milagro”, dice Chopra, “a no ser que este dispuesto a reinventar su cuerpo completamente, transformándolo de un objeto material a un proceso dinámico y fluido. El cuerpo físico es una ficción. Cada celula está compuesta por dos ingredientes invisibles: la conciencia y la energía. … Chopra nos muestra cómo comprometernos con una conciencia más profunda, concentrarnos en las relaciones en vez del consumo, abrazar cada día como si fuera un mundo nuevo y trascender los obstáculos que afligen a nuestro cuerpo y mente.

En primer lugar, la supuesta vinculación entre la física cuántica y la consciencia, como la entiende el “misticismo cuántico” (del que hablaremos eventualmente en otro artículo) pone en relevancia la intervención del observador en los procesos cuánticos. Aquí entra a colación la noción de superposición: un cuanto puede estar en varios posibles estados cuánticos simultáneamente. Este usualmente colapsa en uno de esos estados en el momento en que “un observador” lo mide de alguna manera. A esto se le llama el colapso de la función de onda. Ningún físico actual entiende por qué esto ocurre, sino que aceptan que sucede. La participación del “observador” en el proceso, ha llevado a mucha gente a pensar que si el universo existe es porque es un colapso particular de una superposición de “infinitas posibilidades”, debido a alguna consciencia que la está “observando”.

Solo que hay un problema con este modelo. El “observador” no necesariamente tiene que ser consciente. Hoy día se sabe que con computadoras, que no tienen consciencia, se puede medir la actividad cuántica y, aun así, ocurre el colapso de la función de onda. La definición que provee Chopra (en su discusión con Mlodinow) de que la consciencia es una superposición de infinitas posibilidades, no tiene sentido alguno ni en la física ni en la sicología.

Tampoco Chopra entiende lo que es materia. Básicamente, presenta la materia como ilusoria. Recordemos, las ecuación de Einstein:

E=mc²

Si esta ecuación es correcta, entonces la materia y la energía son ambas reales. El hecho de que la luna sea materia no niega su energía contenida y dinámica en ella (aunque no sea una “sopa cuántica”, como lo entiende él de manera muy vaga). Además, la energía es transformable en materia, que sería (metafóricamente hablando) energía “condensada”. Renunciar a la materia para abrazar la energía no tiene sentido en física. Además, abrazar lo energético a expensas de lo “físico” tampoco tiene sentido, ya que toda energía es física. Si no entiende algo tan básico como esto, ¿por qué será una gran autoridad para llevarnos a entender nuestro cuerpo?

El “convertir” a un cuerpo en algo dinámico y creativo no tiene sentido ni físico ni biológico. Como hemos argumentado en nuestro artículo sobre la Gran Historia, nuestro cuerpo es un proceso material y energético constante, siempre lo ha sido y siempre lo será. Las enfermedades también son un proceso material y energético, como lo es la muerte. Todos estos procesos destructivos también son creativos … son parte de la vida. La entropía es parte de la vida y de todos esos procesos.  Sin la entropía, no habría muerte, enfermedad, ni envejecimiento, pero tampoco vida, salud y crecimiento. Ninguna meditación trascendental cambiará eso. La aserción de que las células del cuerpo “están compuestas de conciencia y energía”, es parte de una verborrea que ni tan siquiera él sabe qué significa. Si el cuerpo físico es ilusorio, también lo es la energía en él contenida.

Sí estamos de acuerdo con Chopra en que no debemos sucumbir a tener una vida de puro consumo desenfrenado. Sin embargo, debemos afanarnos en no brindarle al público alternativas que no sean correctas o, peor, que puedan ser peligrosas para alguna gente en unos momentos dados. Esa no es una alternativa válida.

Si ustedes pueden ver con sus ojos, que Chopra … por lo viejo que se ha vuelto … no ha podido derrotar la entropía, ¿qué les hace pensar que en cualquiera de sus talleres usted lo va a conseguir?

¡Piensen!

Imagen en dominio público creada por Christopher S. Baird.


Gotitas del saber

Gotas del saber

¿Cómo sé que la palabra “energía” se utiliza apropiadamente?

Respuesta:

Cuando la física habla de “energía“, la define como la capacidad de hacer trabajo. El trabajo se define, a su vez, como el producto de la fuerza y el desplazamiento.

W= × d
W-trabajo, F-fuerza, d-desplazamiento

Si con mis músculos, aplico fuerza a un libro y lo muevo a una distancia y en una dirección en particular (desplazamiento), efectué trabajo y estoy utilizando energía muscular para eso. Si un imán atrae a otro, el primero efectuó trabajo porque con su fuerza magnética desplazó al segundo hacia sí, esto fue posible por la energía electromagnética. Si Hulk quiere desplazar una pared, tiene que aplicar energía (capacidad de trabajo) hasta que finalmente lo logra (el trabajo como tal). Si yo aplico fuerza a la pared, pero no la desplazo, no hubo trabajo, pero sí invertí energía (mi capacidad). Igual, la fuerza mecánica de un automóvil hace que este se desplace, gracias a la energía termal liberada por la combustión de la gasolina.

Cuando les hablen a ustedes de la “energía” en cualquier contexto, sustitúyanlo con “capacidad de hacer trabajo”. ¿Tiene sentido su uso o no?  Además, pregúntense, ¿a cuál energía cósmica se refiere: gravitacional, magnética, química, nuclear, mecánica, termal, eléctrica, etc.? Si lo que se dice es incompatible con la capacidad de hacer trabajo y no especifica a qué tipo de energía se refiere, es altamente probable que lo que se esté diciendo sea algo totalmente ajeno a las ciencias, pero que no entiende o abusa (dependiendo del caso) de la terminología científica.

 

Para su entretenimiento

Chopra Inked Bar

El abuso del lenguaje de Chopra es tan notable, que se ha creado un portal específicamente para que, a partir de lo que dice Chopra en Twitter, se autogeneren frases que son virtualmente indistinguibles de lo que diría él en la realidad:

“The secret of the universe belongs to a jumble of opportunities.”

“Intuition unfolds into subjective genes”

“The key to joy opens precious positivity”

“Imagination depends on quantum external reality”

… etcétera.  Para acceder a él, denle a este enlace.

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Ayudemos a Andrea Avilés Cordero

Andrea Avilés Cordero

Andrea Avilés Cordero

Karolinska Institutet

Logotipo de Karolinska Institutet

Recientemente, en el periódico Metro, apareció un titular: “Estudiante de la UPR es la primera boricua en ser aceptada en prestigiosa universidad científica de Suecia“. Allí se nos informa de la estudiante Andrea Avilés Cordero, inteligente, desprendida y talentosa y que se graduará (¿graduó?) de Biología en la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras. Ella fue aceptada en el reconocido Karolinska Institutet, que es una de las organizaciones médicas más prestigiosas del mundo. Su asamblea de médicos  otorga Premio Nóbel de Fisiología o Medicina.

La joven ha participado en grupos tales como March of Dimes, MedLife, La Fondita de Jesús y el Hospital del Niño. Ahora ella necesita su ayuda, especialmente en esta época en que necesitamos más mujeres en STEM y que, simultáneamente, resalten la importancia de la preparación en ciencias de nuestro sistema universitario público.  Los préstamos para matricularse en Suecia solo cubren el 15 % de los costos. Ella necesita su ayuda.

Para ayudarle, se le ha creado una página en GoFundMe.  Para contribuir a su causa, vayan a https://www.gofundme.com/boricua-en-suecia.

La homeopatía y la revisión sistemática Cochrane más reciente

Natural Cures de Kevin Trudeau

Natural Cures “They” Don’t Want You to Know about de Kevin Trudeau

Me acuerdo la primera vez que entré en un supermercado orgánico bien conocido en el área de Hato Rey. En aquel momento, hace años, recuerdo haber comprado un libro de Kevin Trudeau, Natural Cures “They” Don’t Want You to Know About. En aquel momento me encontraba más sumido en una ideología anticorporativa que consideraba a toda la industria médica comprometida por el afán de lucro. Obviamente, me dije, los remedios naturales son la alternativa que socava el mal corporativo que aqueja a muchos pacientes en Puerto Rico y Estados Unidos.

Compré el libro porque reconocí a Trudeau. A altas horas de la noche, por cable pasaban los teleanuncios de Trudeau vendiendo varios de sus productos. Sin embargo, me rascaba la cabeza leyendo el texto en torno a lo que “ellos” no quieren que sepas. En aquel entonces no sabía casi nada de nutrición o dieta. Allí sugería él desacerse del microondas. ¿Por qué? Por la radiación. Podría afectar la salud. ¡Interesante!

Sin embargo, parte de mí se quedó escéptica ante lo que leía. Aun cuando aceptara que los microondas son radiactivos, otra parte de mí parecía recordar mis clases de física de escuela superior. Esos microondas no eran ionizantes. Esto significa que no tienen la suficiente fuerza para ionizar los átomos del ADN y, por ende, la probabilidad de que pudieran inducir cáncer era escasa. No sabía si tomar a Trudeau en serio. Vendía productos por televisión alegando persecución de la FDA y de la FCC porque estas eran aliadas de las grandes empresas, algo que yo creía ciegamente en ese momento. Hoy día confieso que sí hay un grado de influencia corporativa en ambas agencias, pero muchas de ellas intentan cumplir lo mejor que pueden su labor reguladora. Irónicamente, esta autoridad de regulación ha sido socavada precisamente por la industria de los suplementos, productos que aparecen de manera prominente en lugares donde se venden “remedios naturales”. Mis sospechas eran fundadas. Trudeau terminó en la cárcel por defraudar al público y así mismo lo confesó.

Mientras más indagaba en el mundo “natural”, más escéptico me volvía al respecto. Sin embargo, de una u otra forma seguía creyendo en él. A fin de cuentas, la sociedad médica corporativa no quería saber nada de ello. Pues favorecer los productos naturales es de alguna manera ser anticorporativo. Mientras conversaba con una señora mayor que solía visitar el supermercado orgánico al que prefería ir, ella me comenzó a hablar de los productos homeopáticos y cuánto ella se beneficiaba personalmente con ellos. “Homeopatía”. ¡Sonaba fascinante! No tenía razón alguna para dudar de su testimonio. Así que empecé a estudiar el tema.

Otra vez sentía que algo no estaba bien en todo esto…. Los remedios homeopáticos no eran otra cosa que agua, azúcar y otras cosas más. El resto no tuvo sentido alguno. Hoy todavía me acuerdo de mi primera reacción cuando supe lo que eran los remedios homeopáticos: “¡Esto es m****a!”
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La historia de la homeopatía

La homeopatía tuvo su origen con un médico alemán llamado Samuel Hahnemann (1755-1843). Este es tal vez uno de los personajes del pasado peor juzgados por parte de ciertos opositores de la homeopatía. Para eso, tenemos que comprender el contexto médico de su época.
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La peligrosa medicina

¿Qué podemos decir de la medicina occidental de ese entonces? Era literalmente una cuestión de vida o muerte … y más muerte que de vida. Literalmente se recurría al médico cuando no quedaba más remedio. Esta no era la medicina que hoy conocemos, sino que era una que mantenía muchas prácticas que se sostenían desde la Antigüedad (e.g. Hipócrates, Galeno, Avicena). Algunas de ellas llevaban a pacientes a empeorar su condición de salud. Por ejemplo, en algunos lugares a las heridas se les trataba con mercurio, en otros momentos históricos se utilizaba para tratar la sífilis. Hoy día la comunidad médica sabe que es una toxina potente para el ser humano.

Otra práctica para-pelos que hacían los médicos era la sangría … no me refiero a la bebida … Esta se basaba en la teoría de Galeno de los temperamentos o los humores; este era un modelo de la salud al que se suscribían muchos médicos del siglo XVIII y XIX. De acuerdo con Galeno, se identificaban a cuatro temperamentos que correspondían al exceso o defecto de fluidos:

  • Sanguíneo (humor: sangre)
  • Colérico (humor: bilis amarilla)
  • Melancólico (humor: bilis negra)
  • Flemático (humor: flema)

De hecho, cada uno de estos temperamentos corresponde a una estación del año: primavera, verano, otoño e invierno respectivamente. A pesar de que un mínimo de conocimiento de biología y anatomía de grado intermedio o superior es suficiente para darse cuenta de que la teoría de los humores es falsa, eso no detiene a algunas personas (e.g. un ingeniero químico) de suscribir esta refutadísima perspectiva.

Sangría

A la izquierda, representación de la administración de una sangría en una vasija (Imagen cortesía del Museo del Louvre). A la derecha, una foto de una sangría en 1860 (Imagen cortesía de The Burns Archive).

La sangría era administrada por un médico como un remedio para síntomas tales como la fiebre. Se interpretaba la fiebre como una actividad excesiva de la sangre, por la que había que hacer una incisión en una vena para que sangrara y así dejar que se “equilibrara” la sangre. Hoy día se sabe que esto no remedia absolutamente nada.

Charles J. Guiteau

Charles J. Guiteau (1844-1882)

Hubo prácticas que le costaron la vida a personas en alto mando y prestigio. El Pres. James Garfield fue víctima de un individuo llamado Charles J. Guiteau, quien le disparó dos veces. No fueron heridas graves —al menos desde los estándares médicos actuales—. Pero en julio de 1881, las manos de los médicos de la época literalmente aseguraron su muerte. En primer lugar, intentaron penetrar las heridas sin lavarse las manos, lo que causó una serie de infecciones. Luego intentaron alimentarle vía el recto (en vez de por la boca) lo que le llevó a perder peso. Ambos factores jugaron un rol en su eventual muerte. Guiteau fue arrestado y acusado de asesinar al presidente. Como defensa, él repetía (correctamente): “¡Los médicos lo mataron; yo solamente le disparé!” (Pinker cap. 2)

Podríamos citar a otras personas reconocidas:

Benjamin Franklin: “All drug doctors are quacks.”

Voltaire: “Los médicos son hombres que prescriben medicinas de las que conocen muy poco, para curar enfermedades de las que conocen todavía menos, en seres humanos de los que no saben nada”

Molière (Le Malade imaginaire):  “Casi todos los hombres mueren de sus remedios y no de sus enfermedades” (Singh y Ernst cap. 3).

Las enfermedades iatrogénicas fueron la orden del día por milenios. No fue hasta que llegó la medicina experimental cuando finalmente empezó a mejorar la calidad de la medicina hasta el punto de que hoy día salva más vidas que antaño y ha logrado aumentar significativamente la esperanza de vida.

Espanta un poco el que haya gente que quiera “volver a los good ol’ days cuando —dicen ellos— se vivía más saludable que hoy”. ¿Cuál época era esa? No sabemos. Sí, confesamos que la obesidad es un problema presente con el que debemos lidiar, pero eso no significa exactamente que en siglos anteriores la población se mantenía “en forma” comiendo bien y haciendo ejercicio en un gimnasio. Antes la gente moría muchísimo más … o de hambre … o del médico. No dejo de recomendar la lectura de Manuel Zeno Gandía, especialmente Garduña, La charca El negocio: crónicas de un mundo enfermo. 
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¿Qué hizo Hanemann?

Samuel Hahnemann

Samuel Hahnemann

Ante una medicina que se intuía era un desastre, varias personas trataban de buscar alternativas para reducir estas fatalidades. Él mismo dijo en una ocasión:

My sense of duty would not easily allow me to treat the unknown pathological state of my suffering brethren with these unknown medicines. The thought of becoming in this way a murderer or malefactor towards the life of my fellow human beings was most terrible to me, so terrible and disturbing that I wholly gave up my practice in the first years of my married life and occupied myself solely with chemistry and writing (Haehl, vol. I 64).

En el mundo de los remedios naturales, esta aserción se ha sacado de su contexto histórico para condenar la medicina actual sin tener en cuenta las condiciones de la época. Todo el desastre médico que llevaba a los pacientes a la muerte le hizo reflexionar, por lo que abandonó la medicina en 1784. La razón por qué incluyo esto es porque estamos ante un hombre muy decente, inteligente e íntegro; no era un charlatán de feria (Singh y Ernst cap. 3). Hanemann estaba movido genuinamente por su compasión hacia los pacientes en general por algo que era totalmente cierto: que en la mayoría de las veces, la intervención de los médicos era el sello de muerte del paciente. El problema de Hanemann no era su honestidad sino un problema que también afectaba a los médicos: no ponían a prueba adecuadamente su “conocimiento” médico experimentalmente.

Cuando estaba traduciendo un texto, se encontró con una información que indicaba que la cinchona era efectiva para tratar la malaria. Él se trató a si mismo estando sano con cinchona produciendo lo que para él eran síntomas semejantes a la malaria (a esto se le conoce como “proving“). Al fijarse en esto infirió el principio por el que es más conocido: “Similia Similibus Curentur” (“lo semejante cura a lo semejante”). La Ley de la Semejanza se convirtió en el lema cardinal de lo que se conocería  (en 1807) como “homeopatía”.

Sin los debidos controles, Hanemann comenzó a experimentar con sus pacientes varias toxinas como remedios. Debido a que veía los efectos adversos, intentó diluirlos en agua hasta que se volvieran inocuos. Así, según él, podía darles de manera segura un remedio cuya toxicidad estaba diluida en agua, pero en el que, de alguna forma, persistían los atributos curativos. Así se forjó la base de la homeopatía que conocemos hoy día.
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¿Qué es la homeopatía?

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La homeopatía es la práctica de preparación de remedios de acuerdo a unas especificaciones de dilución de sustancias. Estas se preparan y se recetan de acuerdo a la Ley de Semejanza. Si usted tiene alergia, se le dará un remedio de una sustancia diluida para remediarlo. A lo mejor la sustancia consistirá en algo que puede crear unos síntomas semejantes a la alergia en cuestión. “Lo semejante cura a lo semejante”. Estos datos se obtienen mediante “proving“: se le da una sustancia a una persona sana para ver los síntomas. Así se puede forjar un catálogo para remediar enfermedades con síntomas semejantes.

Además de que este principio es considerado falso en la comunidad científica, lo asombroso para esta es cuan diluidas deben estar las sustancias.

  • Se coloca una gota de una sustancia en un recipiente que contenga 9 gotas de agua o alcohol (utilizaremos el agua en este caso por razones pedagógicas).
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  • Se le da una “sucusión”: se sacude el recipiente con la sustancia diez veces horizontalmente, diez veces hacia alante y hacia atrás y otras diez hacia los lados. Otros homeópatas utilizan una máquina para la sucusión o dejan caer el recipiente en una superficie varias veces. Supuestamente esto hace que los atributos curativos de la sustancia pasen al agua.
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  • Esta solución a su vez se diluye de nuevo de la misma manera que la vez anterior y se le somete a sucusión, y así sucesivamente.

Esta dilución (la “atenuación”) continúa hasta que haya de la sustancia una de 10²⁰ partes de agua, esto significa en notación homeopática que es un medicamento con una concentración de 20X. Otros tienen una concentración de 30X. lo significa que la sustancia ha sido diluida en una por 10³⁰ partes de agua (por cierto “10³⁰” significa un uno con treinta ceros después: 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000, mientras mayor el número del exponente de diez, mayor es el número de ceros que le sigue). Según los homeópatas, mientras más diluida esté la sustancia, mayor será su poder curativo. Algunos medicamentos pueden ir hasta 10¹⁵⁰⁰.

En ocasiones van más allá, diluyen por un factor de 100. Cuando vean 30C, lo que significa es que se diluyó 100³⁰, o 10⁶⁰: en otras palabras, ha sido diluida la sustancia a una de  1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 partes.

La noción de que esta agua sea curativa ante una dilución tan exagerada choca de frente con todo lo que sabemos en torno a las propiedades del agua, los medicamentos y las enfermedades.
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Repasando lo que nos enseñaron en la escuela: un mol

Si usted ha pasado por ciencia de escuela intermedia o superior, en algún momento se habrá topado con la noción de “mol”. Repasemos qué es eso.

Amadeo Avogadro

Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro

Nos remitimos a un gran científico llamado Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro (1776 -1856) quien fue uno de los que ayudó a sofisticar la teoría atómica propuesta inicialmente por John Dalton. Gracias a los estudios de Joseph Louis Gay Lussac en cuanto a la manera que se combinan químicamente los gases, pudo conocer la proporción con las que sus moléculas se combinan.

Si usted tuviera un kilogramo de oxígeno gaseoso y tuviera otro de hidrógeno gaseoso, y ambas unidades están a igual temperatura, densidad y volumen, entonces —nos dice Avogadro— contendrán la misma cantidad de moléculas. A esta tesis se le conoce como la Ley de Avogadro.  Partiendo de este supuesto, que experimentalmente parecía bastante fiable, provino el concepto de mol. El mol es una unidad de medida de la cantidad de entidades constituyentes de un sistema (moléculas, fotones, electrones, etc.) en relación con la cantidad que entidades constituyentes que tiene 0.012 kg (o 12 g) de carbono-12. Un mol de carbono-12 tiene exactamente 12 gramos. ¿Cuántas moléculas contiene esta sustancia? La respuesta de Avogadro fue 6.023 × 10²³. Es decir en un mol hay, 602 300 000 000 000 000 000 000 moléculas. A este número se le conoce como la constante de Avogadro. Hoy día, el mol se utiliza como un estándar del sistema internacional (SI) para medir la cantidad de constituyentes que tiene una sustancia. Dependiendo de la sustancia, el número de gramos de un mol de cada sustancia varía. Un mol de hidrógeno, 0.002 kg. Un mol de helio, 0.004 kg., y así sucesivamente. Cada mol tiene la misma cantidad de moléculas.

Esto nos lleva al problema crucial que tiene la homeopatía. Digamos que para efectos del argumento quiero diluir ácido acético en agua hasta 30X, es decir, en una de 10³⁰ partes.  Este número rebasa por mucho el límite establecido por la constante de Avogadro. Es decir, la probabilidad es alta de que no haya una sola molécula de la sustancia original en el agua. Para todos los efectos prácticos, un remedio homeopático no pasa de ser …. agua. Si tiene forma de píldoras, usualmente se le administra el agua homeopática en azúcar. Así que el remedio homeopático no pasará de ser el azúcar más caro del mercado.

Para darles una idea de lo absurdo de la dilución:

  • Una dilución de 6C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en un agua con un área de 20 piscinas aproximadamente (BBC).
  • Una dilución de 12C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en agua con un área aproximada del Océano Atlántico (BBC).
  • Sin embargo, la dilución de 30C es equivalente a la diluir una gota en un agua con un área aproximada del diámetro entre la Tierra y el Sol.
  • Una dilución de 750C  (o 1500X) sería equivalente a la de tomar una gota de una sustancia y diluirla en un agua con un área aproximada de una esfera del tamaño del Sistema Solar, incluyendo a Plutón, y repitiendo el proceso dos mil millones de veces.

Todo lo que conocemos de la ciencia debería decirnos que esto no funciona como remedio a ninguna enfermedad. Toda la industria homeopática, por más bien intencionados que hayan sido sus orígenes, no pasa de ser un timo. Esta es la razón principal por la que los científicos la rechazan hoy día.
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Intentos de legitimar la homeopatía

Si se va a PubMed u otros índices que colectan estudios en cuanto a diversos temas, uno encuentra de todo. Si se busca sobre el glifosato, se encontrarán estudios que lo vinculan al cáncer y otros que no. Si se busca sobre el aspartame, se encontrarán estudios que lo vinculan y otros que no. Aquellos que estén en contra del aspartame se enfocarán en los estudios detrimentales y los otros enfatizarán los que están a favor. Lo mismo ocurre con la homeopatía.

Entonces, ¿como podemos decidir si la homeopatía nos brinda los resultados deseados o no? Antes de responder a estas preguntas quisiera reiterar lo que he indicado en otros artículos:

  • La inmensa mayoría de los estudios preliminares no son fiables: generalmente son pobremente ejecutados, o seriamente limitados o sin los debidos controles. De hecho, cerca del 85 % de todos los estudios preliminares suelen llegar a conclusiones erradas, no importa si provienen de revistas arbitradas por pares.  Esto se conoce muy bien dentro de las ciencias, pero es algo que el público promedio desconoce (Ioannidis, “Why Most Clinical”; “Why Most Published”). Véase nuestros artículos anteriores al respecto aquí y aquí.
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  • Lo anterior significa que el público no puede confiar en estudios preliminares individuales. A veces recibo mensajes en torno a estudios preliminares que llegaron a algo distinto que lo que he expuesto en este blog. Mi respuesta (como divulgador no experto) es que no se puede utilizar un solo estudio para desmentir una número considerable de estudios mucho más sólidos.
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  • Hay una jerarquía de calidad de estudios o de evidencia científica.
    • Las opiniones de expertos y relatos anecdóticos ocupan justo la parte más baja de esta pirámide.
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    • De ahí le siguen los estudios preliminares.
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    • La escalera continúa con los informes de casos, que usualmente establecen correlación entre fenómenos observados, pero no causación.
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    • Se pueden llevar a cabo estudios de cohorte en los que se puede medir la exposición de un grupo con un atributo X a algún medicamento o químico en relación con otro grupo que no lo está.  Por ejemplo, si hay un grupo en un pueblo que continuamente está expuesto a un químico que lanza una fábrica a la atmósfera, se puede comparar con otro que no tiene el mismo grado de exposición. Eso ayudaría a indicar si esas emisiones son dañinas o inocuas.
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    • Estos son seguidos por los estudios de experimentos debidamente controlados, en los que se privilegia a los controlados aleatorizados (randomized controlled trials). En esta etapa se aspira a establecer causación.
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    • Revisión sistemática o metaanálisis. Esta es la cúspide de la calidad de estudios. Estos artículos establecen un filtro, un conjunto de criterios, por el cual se escogen aquellos estudios que son más sólidos (controlados, de cohorte, etc.) y se descartan los demás.

Hay un ejemplo relacionado con la homeopatía en el que un estudio de mayor solidez sustituyó a uno preliminar. Esto le ocurrió a Jean Benveniste, un prestigioso científico francés cuando fue a publicar un artículo suyo en la revista Nature. Él y su equipo habían diluido una sustancia varias veces hasta que no quedara nada más que agua y lograron documentar que el preciado líquido retenía los atributos curativos. Él le llamó a esta retención de los atributos, “memoria del agua”.  Tras unos resultados sorprendentes, envió su artículo a la prestigiosa revista para su publicación (Davenas et al.)

Durante el proceso de arbitraje, el editor de la revista, John Maddox, levantó su ceja escéptica, incrédulo ante los resultados y le solicitó a Bienveniste visitar su laboratorio con un equipo de investigadores. El distinguido científico no tuvo problema alguno con aceptar la propuesta. Esto es algo que sucede cuando algún editor o árbitro de una revista tiene duda de los resultados.

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

¿Y quiénes son los miembros de este equipo? Walter W. Stewart, quien era un científico conocido que había publicado en la revista Nature y era famoso por demitificar fraudes. El otro miembro del equipo era Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi. Benveniste se confundió en relación con este último: “¿James Randi? ¿Y quién rayos es Randi? ¡No parece haber publicado algo en la literatura científica!” Y era cierto, porque Randi no es científico … sino un mago. Benveniste llamó a Maddox y le preguntó quién era él. Maddox le explicó que a pesar de ser un mago, no era solo un prestidigitador que se dedicaba a entretener el público, sino que también era famoso por desbancar y desmitificar a fraudes.

El desconcertado científico recibió caballerosamente al equipo y en su presencia volvió a llevar a cabo el experimento obteniendo los mismos resultados. El equipo de escépticos reconoció que en este sentido no había engaño alguno de parte del equipo de Benveniste, pero de alguna manera pudo haber habido autoengaño sin que se dieran cuenta. Durante el procedimiento, Randi notaba que los tubos de ensayo en los que había agua homeopática y los del agua ordinaria estaban identificados. Podría ser posible que alguna de la gente de Beneviste no diluyera debidamente los tubos con el agua homeopática, explicando así los inusuales desenlaces. ¿Qué pasaría si el equipo de Benveniste no supiera cuál tubo es cuál?

En este caso, lo que el equipo de escépticos sugirió fue un experimento controlado aleatorizado utilizando una técnica conocida como doble ciego. Randi, Maddox y Stewart fueron a un cuarto y crearon una clave numérica que identificaría los tubos de agua. Nadie tenía esa clave a su disposición y estaba fuera del alcance del equipo de Benveniste. ¿Resultado? El experimento fracasó (Maddox, Randi y Stewart).

Aquí vemos un buen ejemplo de cómo un experimento controlado aleaterizado superó a uno preliminar, pero ¿qué hay de revisiones y metaanálisis?
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Las revisiones científicas Cochrane

Logotipo de la Cochrane Collaboration

Logotipo de la Cochrane Collaboration

La Cochrane Collaboration es una organización prestigiosa cuya opinión tiene un peso significativo a nivel mundial, especialmente en lo que concierne a política pública en el área de la medicina. Ahí participan un total de 53 grupos de todo el mundo, cerca de 30,000 voluntarios, que conducen revisiones sistemáticas en torno a diversos temas. Usualmente sus revisiones científicas son las de más alta calidad a nivel mundial y sumamente estricta. De acuerdo con Wikipedia, estudios en torno a revisiones y metaanálisis sugieren que en cuanto a fisioterapia, infertilidad y ortodoncia, dan a conocer que el nivel de rigor de la colaboración Cochrane es superior al de la mayoría. Sin embargo, tienden a llegar a conclusiones negativas en el caso de intervenciones médicas.

Según la enciclopedia cibernética, a veces se le ha criticado por su ocasional exceso de rigor a la hora de filtrar los artículos para su revisión, a veces excluyendo estudios claves publicados o, muy especialmente, no publicados. Esto ha llevado a que muy raras veces hayan momentos de choque entre el consenso de la comunidad científica y sus revisiones (e.g. el caso de la vacuna del virus del papiloma humano). En algunos casos llega a un alto porcentaje de reseñas que no son concluyentes. A veces no mantiene las revisiones al día.

A pesar de todo ello, en general, las revisiones de la colaboración Cochrane suelen ser consideradas en la comunidad médica como la estrella dorada de las revisiones científicas, teniendo en consideración que la organización no es perfecta y que en muchos aspectos todavía debe mejorar su aproximación a los temas. Sin embargo, suele ser transparente e independiente.

¿Y cuáles han sido los resultados de este grupo internacional en relación con la homeopatía?  Nada halagador para los que la favorecen. Han habido ocho revisiones científicas, la última dada a conocer este mes:

En todos los casos, ninguna de las revisiones Cochrane ha encontrado evidencia alguna de la efectividad de los remedios homeopáticos. Esto se debe a que los resultados de los experimentos debidamente controlados no han mostrado diferencia significativa con grupos a los que se les suministraba placebo. En otros casos, los resultados positivos provenían de experimentos mal diseñados.

La comunidad científica coincide con estas apreciaciones. Por ejemplo, véanse estas publicaciones: Ernst “A Systematic Review”; “Homeopathy”; Linde et al.PassalacquaSteurer-Stey, Russi y Steurer.
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Conclusión

Nada de esto indica con 100% de seguridad que algunos productos homeopáticos no den resultados. Sin embargo, las revisiones científicas que hemos visto nos conducen en una sola dirección:

  1. No hay evidencia de que los productos homeopáticos tengan mejores resultados que el placebo.
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  2. Lo anterior sugiere también que si alguien experimenta mejoría por el consumo de productos homeopáticos se debe a algún otro factor:  el efecto placebo, otro remedio que se esté tomando junto al homeopático, algún factor que el paciente no está teniendo en cuenta (memoria selectiva), el curso natural de la enfermedad, entre otros.
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  3. No hay razón alguna para que los seguros cubran los productos homeopáticos, ya que no hay evidencia de que funcionen. En el caso de seguros privados, probablemente los cubren porque así ganan mayor clientela, a saber, todas las personas que creen que la homeopatía funciona.
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  4. El estado no debería ofrecer cubierta o estimular de manera alguna la homeopatía.
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  5. La enseñanza de la homeopatía debería estar fuera de las escuelas de medicina y las universidades.

Una vez más, a menos que experimentos y estudios de alta calidad demuestren algo distinto, esta debería ser la conclusión a la que todos debemos llegar. También indican que deberían reducirse los fondos que se derrochan en tratamientos como este, cuando las investigaciones preliminares suelen ser tan pobres y cuando las mejores revisiones y metaanálisis llegan exactamente al mismo lugar.
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Referencias

BBC. “Homeopathy: The Test”. Horizon. 28 de noviembre de 2002.  http://www.bbc.co.uk/science/horizon/2002/homeopathytrans.shtml.

“Cochrane (Organisation)”. Wikipediahttps://en.wikipedia.org/wiki/Cochrane_(organisation).

Davenas, E. et al. “Human Basophil Degranulation Triggered by Very Dilute Antiserum Against IgE”. Nature, vol. 333, 30 de junio de 1988, pp. 816–818. doi: 10.1038/333816a0.

Ernst, E. “Homeopathy for Eczema: A Systematic Review of Controlled Clinical Trials.” British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 166, núm. 6, junio de 2012, pp. 1170-1172. doi: 10.1111/j.1365-2133.2012.10994.x.

—. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy”. British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 54, núm. 6, 17 de diciembre de 2002, pp.577-582. doi: 10.1046/j.1365-2125.2002.01699.x.

Haehl, Richard. Samuel Hanneman: His Life and Work. 2 vols., B. Jain, 2003.

“Homeopathy”. RationalWikihttps://rationalwiki.org/wiki/Homeopathy.

Ioannidis, John P. A. “Why Most Clinical Research Is Not Useful”. PLOS | Medicine, vol. 13, núm. 6, 2016, e1002049. doi: 10.1371/journal.pmed.1002049.

—. “Why Most Published Research Findings Are False”. PLOS | Medicine, vol. 2, núm. 8, 2005, e124. 10.1371/journal.pmed.0020124.

Linde, K., W. B. Jonas, D. Melchart y S. Willich. “The Methodological Quality of Randomized Controlled Trials of Homeopathy, Herbal Medicines and Acupuncture.” International Journal of Epidemiology, vol. 30, núm. 3, junio de 2001, pp. 526-531.

Maddox, John, James Randi y Walter W. Stewart. “`High-dilution’ experiments a delusion.” Nature, vol. 334, 28 de julio de 1988, pp. 287-290. doi: 10.1038/334287a0.

Mulet, J. M. Medicina sin engaños. Planeta, 2015.

Pinker, Steven. The Stuff of Thought. Language as a Window into Human Nature. Ed. Kindle, Penguin, 2007.

Muon Ray. James “The Amazing” Randi Lecture at Princeton: The Search for the Chimera”. YouTube. 16 de junio de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=qpeN3DVwk4Q.

Passalacqua, G. et al. “ARIA update: I—Systematic Review of Complementary and Alternative Medicine for Rhinitis and Asthma”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology, vol. 117, núm. 5,  mayo de 2006, pp. 1054–1062. doi: 10.1016/j.jaci.2005.12.1308.

Singh, Simon y Edzard Ernst. Trick or Treatment: The Undeniable Facts about Alternative Medicine. Ed. Kindle, W. W. Norton & Co., 2008.

Steurer-Stey, C., E. W. Russi y J. Steurer. “Complementary and Alternative Medicine in Asthma: Do They Work?” Swiss Medical Weekly, vol. 132, núms. 25-26, 29 de junio de 2002, pp. 338-44. doi: 2002/25/smw-09972.

¿Beneficios de la meditación?

Imagen de Misra Rajesh

Imagen cortesía de Misra Rajesh.

La meditación es una actividad que se ha adoptado por sectores religiosos de todo tipo. En el occidente judeocristiano algo semejante a meditación se ha adoptado, tales como la reflexión en torno a los misterios del rosario, la práctica de la oración en silencio, el orar o rezar en un ambiente calmado y oscuro de alguna capilla o iglesia, ejercicios espirituales, entre otros.

Buda en posición de loto.

Siddharta Gautama (Buda) en posición de loto, meditando. Imagen cortesía de Charles Rondeau.

Ahora bien, el énfasis en la meditación como tal es producto de la fascinación social por las religiones orientales. Religiones como el budismo, el hinduísmo, el jainismo y otros han enfatizado la importancia de la meditación como una manera de despejar la mente de toda preocupación, mejoría de concentración y aclaración de todo curso de acción. En el caso particular del budismo, estos ejercicios pueden llevar al practicante a alcanzar al conocimiento verdadero de la disolución del yo como una ilusión. Algunos alegan que la meditación, con la ayuda de un mantra, puede ayudar a energizar los chakras y paulatinamente despertar a una realidad ajena a nuestras sensaciones y percepciones físicas. En la mayoría de los casos se alega que la meditación promueve la conexión con los demás y por ende la empatía, la compasión y otras virtudes espirituales.

Lo más interesante es que muchos eminentes secularistas y ateos también promueven la meditación. En su libro Waking Up, el llamado “nuevo ateo” o uno de los “cuatro jinetes” del ateísmo Sam Harris sugiere la meditación como una medida para experimentar la disolución del yo, una verdad también sostenida por él desde su especialidad como neurólogo. Por otro lado, Robert Wright va por la misma línea en su libro Why Buddhism is True. De acuerdo con él, esta es la culminación de sus reflexiones a partir de su publicación The Moral Animal, un excelente libro para entender nuestro comportamiento como producto de la evolución neodarwiniana. El budismo enseña cómo nuestra mente está predispuesta al dukkha (la insatisfacción) y cómo ciertas prácticas (entre ellas la meditación y la vida moral) nos permiten deshacernos de ella.

Como religioso naturalista, un servidor practica la meditación con enfoque en la pertenencia individual al universo, al Gran Todo del cual todo lo que existe es parte. A nivel anecdótico (y tómese el testimonio como eso) esto ha ayudado a ajustar mi pensamiento y espiritualidad a la Realidad, sin tener en cuenta la existencia de nada sobrenatural o aspirar a un “Nirvana“. Muchos religiosos naturalistas, desde Michael Dowd hasta Ursula Goodenough promueven lo que llaman en inglés “mindfulness“, la introspección por la que silenciosamente reflexionamos en nuestra respiración y los procesos vitales. Es allí donde incrementa nuestra conciencia de nuestra participación en el universo tal y como es presentado por las ciencias. Se puede forjar una ética basada en nuestra conexión con otros y con el universo que nos rodea sin negar en absoluto el conocimiento empírico.

¿Y qué tiene que decir la ciencia sobre la meditación? Los hallazgos científicos no son nada alentadores para los que la practicamos. Recientemente salieron a la luz un artículo científico en cuanto al tema y un metaanálisis en torno a sus pretendidos efectos sobre el carácter. Ambos le echan un balde de agua fría a nuestro entusiasmo sobre el tema. He aquí la ficha:

Kreplin, U., Farias, M. & Brazil, I. A. (5 de febrero de 2018). The limited prosocial effects of meditation: A systematic review and meta-analysis. Scientific Reports, 8, 2403. doi: 10.1038/s41598-018-20299-z.

Van Dam, D. T., Vugt, M. K., Vago, D. R., Schmalzl, L., Saron, C. D., Olendzki, A., Meissner, T., Lazar, S. W., Kerr, C. E., Gorchov, J., Fox, K. C. R., Field, B. A., Britton, W. B., Brefczynski-Lewis, J. A., & Meyer, D. E. (10 de octubre de 2017). Mind the hype: A critical evaluation and prescriptive agenda for research on mindfulness and meditation. Perspectives on Psychological Science, 13, 1, 36-61. doi: 10.1177/1745691617709589.

Ambos estudios continúan el patrón histórico de escasa evidencia de los beneficios de la meditación.

 

Steven Novella

Steven Novella, neurólogo y activista escéptico.

El neurólogo escéptico Steven Novella ha publicado sendas entradas en sus blogs en Science-Based Medicine y Neurologica en relación con los artículos. Novella señala que Van Dam et al. (2017) muestra claramente las serias limitaciones metodológicas para diseñar experimentos de mindfulness.

En primer lugar, no hay una definición operacional o funcional de “mindfulness“, requisito indispensable para poder poner a prueba cualquier alegato en un experimento controlado. He aquí varios ejemplos de las diversas maneras en las que se quiere definir “mindfulness“:

  • distancia/repercepción sicológica
  • control decentralizador o inhibidor
  • conciencia discriminatoria no conceptual
  • aceptación y reintegración
  • atención enfocada
  • decentralización
  • meta-conciencia

Ante definiciones tan dispares de lo que es “mindfulness” se hace sumamente difícil saber cuáles variables se deberían controlar en un experimento.

Esto nos lleva a un segundo problema, debido a que tal definición no existe, se hace difícil evaluar sistemáticamente los experimentos que tengan que ver con meditaciones o “mindfulness” para sacar cualquier conclusión al respecto.

Aun con todas las objeciones, hay un metaanálisis específicamente sobre el ejercicio de la meditación mindfulness (Kreplin et al., 2018). Los investigadores se enfocaron en las siguientes variables prosociales que, según algunos partidarios, son fomentadas por este ejercicio espiritual: la compasión, la empatía, la agresión, la conexión (con otras personas o el mundo) y el prejuicio. He aquí los hallazgos:

  • Se nota una mejora muy modesta en cuanto a la compasión y la empatía.
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  • No hubo efecto alguno en cuanto a las variables de agresión, conexión o prejuicio.
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  • El análisis de los estudios que reportaron efectos positivos de la meditación tenían problemas metodológicos y pudieron ser influenciados por prejuicios de los maestros de los diversos ejercicios de meditación. Esto puede indicar a su vez que la meditación per se no tiene valor alguno en fomentar la compasión o la empatía sino el contexto en el que ocurre o según se enseña.
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  • Los estudios en general que examinan el fenómeno de la meditación o el mindfulness están plagados de problemas metodológicos debido a la  inherente oscuridad terminológica y a los reportes de los practicantes. Los investigadores llaman “neblina teorética” a estas confusiones.

En resumen, como diría Novella, los beneficios de la meditación parecen ser los mismos que los de ver televisión: relajarse, tomarse un tiempo para uno, enfocarse en algo y olvidarse del mundo.

Esto no significa que si la meditación ayuda a la espiritualidad de alguna persona, entonces no se practique. Lo que sí significa es que debemos ser humildes ante la evidencia científicamente cualificada y aceptar que muchas de las alegaciones y el hype que provienen de ciertas religiones, movimientos espirituales y distintos sectores sociales no pueden ser corroborados. Esto debe cuestionar en principio el gasto enorme de cierta gente en seminarios o talleres para enseñar meditación, especialmente bajo promesas de mejora personal.

Además de las observaciones de los dos estudios mencionados, deseo echar un tercer balde de agua fría, esta vez dirigidos a Robert Wright y a Sam Harris. Aunque sí creo que puede haber una espiritualidad naturalista y recoger lo más valioso del budismo y otras filosofías orientales, el valor epistémico que ofrece la meditación para “saber” de la inexistencia del “yo” es exactamente ninguna. La misma mente que nos engaña a pensar que existe un “yo” sustancial que concebiblemente puede separarse del cuerpo (a la Descartes) también podría crear una ilusión de su inexistencia.  Estos no son sino estados alterados de conciencia, pero que en sí mismos no ofrecen información alguna en torno a la realidad del “yo”. Además, en filosofía de la mente y en las ciencias cognitivas se han formulado modelos en los que el “yo” es una realidad epifenoménica o emergente, pero sin suponer necesariamente que es sustancia (en el sentido metafísico del término). La meditación en sí no ofrece manera alguna de indicar cuál modelo mental sea el correcto. Experimentar que nuestro ego se disuelve es una cosa, otra es que esto cuente como un “insight” de nuestra realidad.

Es más, la meditación no tiene valor epistémico alguno en ninguna esfera del diario vivir. A lo sumo, la meditación solo permite concentrar nuestros pensamientos en la Realidad que nos circunda cuando es orientada por las ciencias. Sin embargo, por sí sola, no ha dado señales de mejorar nuestro conocimiento del mundo o nuestro carácter.

(Presento el vídeo porque en líneas generales estoy de acuerdo con Schwarz, pero hago la salvedad de que mal caracteriza el dukkha según es enseñado por el budismo y su relación con los deseos).

Reflexión para el año 2018: elementos para un programa de país desde la razón y las ciencias (Opinión al día, v. 08012018)

Nuevas: Gracias a unas personas que se han tomado la gentileza de leer nuestro escrito han provisto una serie de críticas, algunas que fueron bien recibidas. Se ha modificado este artículo a la luz de sus recomendaciones. No tengo el permiso para revelar sus nombres, pero les agradezco con toda mi alma comunicar su parecer. Obviamente, ellos no necesariamente se solidarizan con todo lo que dice el escrito.

 

Bandera de Puerto Rico

En Puerto Rico hemos elegido varios caminos que nos han llevado a la ruina actual. El huracán María no fue la autora de nuestra condición sino que ha puesto al descubierto toda la ralea que subyacía en nuestro país. He aquí un pequeño resumen de ella:

  1. La relación colonial que existe entre Puerto Rico y Estados Unidos nos ha dejado a merced de la voluntad del gobierno estadounidense, actualmente dominado por el Partido Republicano en sus ramas legislativa y ejecutiva.
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  2. La segunda desgracia de Puerto Rico es que en cuanto a asuntos medulares del país, nuestro liderato es incapaz de ponerse de acuerdo en algo … en lo que sea … en un momento de emergencia y prevalece la dinámica intra e interpartidista por encima del bienestar puertorriqueño. Si hay una legislatura PNP y un gobernador PPD, hay “gobierno dividido” (2005-2008 bajo Aníbal Acevedo Vilá). Si hay una legislatura PPD y un gobernador PPD, entonces hay “gobierno dividido” (2012-2016 bajo Alejandro García Padilla). Y, como en la actualidad, si hay una legislatura PNP y un gobierno PNP, también hay “gobierno dividido” (y no quiero discutir la distancia entre el ejecutivo y la Comisionada Residente). No hay esperanza de una acción conjunta para llevar al Congreso un solo mensaje de qué queremos.
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  3. La tercera desgracia es el bochorno de la corrupción, asunto que ha explotado a nivel internacional con el escándalo de la contratación de Whitefish.  De eso no necesitamos abundar mucho. Por los lugares recónditos de la Milla de Oro y en otros lugares particularmente cercanos a Fortaleza, el Capitolio y las alcaldías llevan a cabo el tipo de inversionismo político que desemboca en este tipo de contratos cuestionables.
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  4. La cuarta desgracia es que a pesar de que los puertorriqueños coincidamos en la mayoría de los remedios para la situación económica y política del país, la dinámica social nos reduce a la política chiquita “de cafetín” (como diría el Lic. Ignacio Rivera). Esto nos condena a dos cosas: 1. a no tener fijo un programa de país que no esté sujeto a los vaivenes partidistas y 2. a una desestabilización perpetua de la economía del país … con todo lo que eso conlleva, incluyendo el crecimiento de la pobreza, la emigración, el desempleo y la criminalidad.

En este blog tenemos la misión de mirar todos estos temas de manera crítica, escéptica, racional y científica. Sin embargo, con todo ello, nadie tiene la verdad agarrada por el mango y todos estamos sujetos a nuestros prejuicios de uno u otro grado. No obstante, debemos contribuir al menos pensar un nuevo país.

Sin pretender ser exaustivo ni ofrecer todas las respuestas o incluso acertar en todo, he aquí algunas de nuestras sugerencias.

Aclaración: Lo que sigue es un artículo para la discusión. No pretende tener todos los elementos que deberían entrar en juego ni tener la razón en todo. Gran parte de lo que se expone está fuertemente respaldada por evidencia científica. Otra parte intenta acertar (lo mejor informadamente posible) en torno a ciertos asuntos, pero puedo fallar en el intento. En suma, esta es la perspectiva de un filósofo puertorriqueño y no más que eso.

El estatus

En la radio suelen pulular ciertos llamados “infantes brillantes” de la política que se exasperan cuando se habla del tema del estatus, especialmente en lo que concierne a la economía. La solución, dicen ellos, no tiene nada que ver con el estatus; todo lo que hay que hacer es invertir en la educación, tal como hizo Singapur … y … “¡ya está!” Para que se entienda nuestra respuesta a este planteamiento “genial”, quiero recordar al padre de la economía política, Adam Smith cuando nos decía en el capítulo 3 de su fabulosa obra La riqueza de las naciones que la división de trabajo depende en gran medida de la extensión del mercado. Un corolario de esta tesis es que mientras mayor es la extensión del mercado, más oportunidades aparecerán para la creación de empleos.

Globo terrestre

Decía José de Diego que Puerto Rico forma parte de la bola del mundo. Esto era cierto para principios del siglo XX y también hoy día cuando prevalece un mayor rompimiento de fronteras mediante lo que suele llamarse “globalización”. Muchos de los primeros pensadores puertorriqueños decimonónicos se adelantaron a su tiempo. El ideal de la Confederación Antillana es un antecesor de ciertas ideas que se han estado discutiendo en Latinoamérica en relación con el Caribe. Este planteamiento que tomaba la forma de confederación política era respaldado por Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos y el mismo De Diego. Además, contrario a la mayoría de los políticos puertorriqueños actuales, los iluminaban los principios de la Ilustración, de la razón y las ciencias.

A pesar de ello, no fue por ahí que se desenvolvió la historia y no repetiré lo que ocurrió en Puerto Rico a nivel económico, social y político. Otros ya lo han hecho (Dietz; Irizarry Mora; Catalá Oliveras, Promesa rota). Puerto Rico ha tenido una vida centenaria bajo el coloniaje, primero bajo España y después bajo Estados Unidos. Dominados por este último desde 1898, su relación política fue definida con la aprobación de la Ley Foraker en 1900 y ha dictado la pauta de estos últimos 117 años.  A pesar de que los dos partidos políticos mayoritarios de entonces, a saber el Partido Federalista de Muñoz Rivera y el Partido Republicano de Barbosa, eran estadoístas, Estados Unidos decidió que Puerto Rico sería un territorio no incorporado. Como en todo, esta decisión del Congreso de los Estados Unidos se debió a una interacción de diversos intereses económicos, culturales y políticos. Tal proceso que desembocó en esta propuesta antidemocrática implica que Puerto Rico no es parte de, pero sí perteneciente a los Estados Unidos (Downes v. Bidwell 182 US 244 (1901)). El más reciente episodio que confirma una vez más de que ese sigue siendo el caso fue la reciente aprobación en el Congreso de la reforma contributiva republicana que considera a Puerto Rico como país foráneo para propósitos contributivos. La mal llamada “extensión” de la ciudadanía estadounidense no mejoró para nada ese tipo de relación colonial y sin esperanza alguna por la estadidad.

Entre 1898 y 2017 solo hubo un periodo de oro (1945-1995), pero sostenido por una economía puramente artificial. En la esfera política, el Congreso aprobó la Ley 600, por la que Puerto Rico pasó de ser un territorio no organizado a un territorio organizado. Se aprobó una “constitución” de avanzada local, pero que no estrictamente hablando la ley suprema de Puerto Rico. La “más que manda” es la constitución estadounidense, la misma que se rige por la famosa “Cláusula Territorial”. Evidencia de ello es la creación de una Junta de Supervisión Fiscal cuyos poderes son superiores a los de este gobierno precisamente por designio del Congreso de Estados Unidos.

A nivel económico, se creó todo un programa de atracción de capital estadounidense con Operación Manos a la Obra y que utilizó como herramienta principal la sección 931 del Código de Rentas Internas federal, que eximía a empresas estadounidenses del pago por contribuciones sobre ganancias en su territorio. Esto culminó en la sección 936, que eximía no solo sobre ganancias en Puerto Rico, sino también su repatriación a su compañía matriz. Esto le dio a nuestro archipiélago un oasis de prosperidad y urbanización desde mediados de los años cuarenta hasta los años noventa. Este esquema tiene poco que ver con el “bienestar” de los puertorriqueños sino a los intereses estadounidenses, especialmente en el contexto de la Guerra Fría.

Sí, es cierto que la educación universitaria y su atracción de las mejores cabezas de América Latina y España posibilitaron el avance intelectual y tecnológico que estimuló la economía del país, pero, contrario a lo que alegan infantes dotados en la radio, esa no era la única estrategia económica. Tal sugerencia no tiene en cuenta los siguientes factores:

  1. Para todos los efectos, en los años cuarenta, cuando comenzó el despegue de la inversión económica de Estados Unidos en Puerto Rico, nuestra metrópoli no tenía rival económico alguno fuera de la Unión Soviética. Europa y Asia estaban devastadas por la Segunda Guerra Mundial.
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  2. No habían en esa época tratados de libre comercio que otorgaran libre acceso al mercado norteamericano. Aun en los cincuenta y sesenta, el número de estos tratados era bajísimo.
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  3. Durante los años 30 y 40, en parte por razones militares y de dominio, Estados Unidos invirtió en infraestructura lo que permitió la posterior extensión de la energía eléctrica, acueductos y carreteras para toda la isla grande (véase la literatura al respecto en Rodríguez Beruff, Strategy; Rodríguez Beruff y Bolívar Fresneda).

Esta situación posibilitó dicha inversión y permitió por muchos años el eslogan del Partido Popular Democrático en torno al Estado Libre Asociado (ELA): mercado común, moneda común, defensa común y ciudadanía común.

Ya ese eslogan es totalmente inválido ante la realidad de la globalización:

  • Mediante el rompimiento de las fronteras económicas, hoy hay una complejísima red de tratados de todo tipo que permiten el libre comercio entre países y, por ende, el libre flujo de capital: la Unión Europea, NAFTA, CAFTA, la Unión Africana, el BRICS, la Organización de Cooperación de Shangái, Mercosur, UNASUR, AFTA, etc. Además, países como Chile, Perú, Singapur y otros, tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos. En el caso de República Dominicana, no solo tiene libre acceso al mercado estadounidense, sino también es objeto de inversión china y tiene libre acceso al mercado europeo. El mismo Dr. Joseph Stiglitz en la Universidad de Puerto Rico que nos dijo que la creación de NAFTA fue un gran shock económico para Puerto Rico.
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  • La Unión Europea tiene el euro como moneda de cambio. Panamá y Ecuador tienen el dólar estadounidense como moneda oficial. Argentina tuvo el dólar como moneda oficial y cuando no le convino volvió a su actual peso argentino. Sin embargo, como afirmaba el Dr. Joseph Stiglitz en la Universidad de Puerto Rico, estar atado a una moneda que no se controla es un gran problema para las finanzas locales. Esto también ha sido señalado como un problema por otros economistas (Collins, Bosworth y Soto-Class 20, 29).
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  • Estados Unidos tiene tratados de defensa con varios países del mundo.
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  • Debido a los tratados de libre comercio que se han establecido a nivel mundial, el asunto de la ciudadanía se ha flexibilizado, aun en el caso tan conservador como el de Estados Unidos. Ya la doble ciudadanía o más se están volviendo cada vez más comunes. Así lo reconoce la jurisprudencia estadounidense (Kawakita v. United States, 343 US 717 (1952)).

Ante este panorama el ELA ha sido un rotundo fracaso. Por todo lo mencionado, Puerto Rico no puede competir efectivamente a nivel global. Si lo que quiere su máximo desempeño en el mercado tiene que trabajar con el asunto del estatus. Puerto Rico en este momento no tiene en sus manos las variables económicas fundamentales para su revolución económica. En el presente, el gobierno federal domina: seguro social, retiro, servicio militar, moneda, inmigración, emigración, zonas de desastres, concierto de tratados políticos, militares o económicos, cabotaje, poder arancelario, regulaciones de bancos, puertos, comunicaciones (televisión, telefonía, internet), política contributiva, salario mínimo, política exterior, entre otros.

Todo esto nos ha impedido insertarnos de manera efectiva en los mercados mundiales, por lo que quedamos cada vez más aislados del mundo, incluyendo el mercado estadounidense. Se nos hace cada vez más difícil atraer capital por tener competencia con países como Singapur e Irlanda.  Nuestra exportación se ve paulatinamente reducida en la medida que muchos países del mundo han adquirido libre acceso al mercado que nos dábamos el lujo de lucirnos de que teníamos un “exclusive“. La ley de cabotaje contribuye sustancialmente al problema, costándonos desde una cantidad de $700 millones hasta, de acuerdo con la economista Rosario Rivera, cerca de $1.5 mil millones al año.

No hay acceso a los mercados y se nos cierran oportunidades, lo que significa que el problema del desempleo se agravará.

A pesar de ello, entre muchos líderes populares, hasta otros “analistas” que andan por ahí diciendo que lo del estatus es secundario … que primero hay que hacer a Puerto Rico rico (perdonando la redundancia) y después hablar del estatus. Sin embargo, después de ver este panorama del lugar cada vez más marginal que ocupa nuestro archipiélago en el mundo por falta de poderes, ¿me pueden decir en serio que el estatus es puramente secundario? ¿En serio? ¿”El estatus no tiene nada que ver”, pero Estados Unidos nos impide ir a la quiebra o forjar una ley de quiebras local? ¿”El estatus no tiene nada que ver”, pero el Congreso utiliza su poder para imponer por encima de nuestra Constitución una junta fiscal para que le paguemos a los bonistas?… ¿pero que tenemos que ir al Congreso para solicitarle beneficios especiales para “salvar” nuestra economía (ni tan siquiera para estimularla)?

Mientras tanto, la Comisionada Residente recibió el puertazo en sus narices recientemente por parte de una mayoría republicana congresional ante la propuesta de considerar a Puerto Rico “doméstico” como una manera de colar la estadidad por la cocina. La Comisión de la Igualdad (un Plan Tenesí “wannabe“) está silente y predecimos que este organismo no logrará nada. Los plebiscitos no han sido más que un mal gasto de dinero. El Congreso insiste en tratar a Puerto Rico como un país foráneo. A esto combínese la aserción del Presidente Donald Trump en su visita a Puerto Rico en que decía sin el menor signo de bochorno que los puertorriqueños le cuestan a los Estados Unidos. Esto no pinta bien ni para el estadoísmo ni para los que abogan por un ELA con “unión permanente”. Por otro lado, el independentismo y el libre asociacionismo, ambos abogados por la soberanía separada, están en una posición minoritaria y sumamente dividida. Sobre esto, la periodista Wilda Rodríguez ha dicho más que suficiente al respecto y en unas partes de su artículo da en el clavo:

Ese ha sido nuestro talón de Aquiles. Que no nos podemos explicar la independencia desde aplacar las necesidades de la gente, sino desde nuestra retórica intelectual del socialismo y el patriotismo, que puede ser bastante lúgubre.

Cuando nos piden explicar cómo sería la economía en la república no podemos responder con un tratado de economía. Tenemos que hablar en arroz y habichuelas y no lo hemos sabido hacer porque nos empeñamos en explicar primero lo que es la lucha de clases y el neoliberalismo. En que hagan primero profesión de fe contra el coloniaje y por la muerte del tirano. Cuando llegamos a la respuesta concreta ya el paisano está roncando o se nos ha ido del lado.

Un país sumido en la desesperación, en gran parte por el problema del estatus encuentra el inconveniente de divisiones incluso dentro de los partidos y las ideologías políticas. Cuando se va al Congreso de los Estados Unidos, la respuesta (o mejor dicho, la excusa) es siempre la misma: “Pónganse primero ustedes de acuerdo y después vengan a hablar del estatus.” Lo más cercano a una solución a este problema es una Asamblea de Estatus (o una Asamblea de Pueblo) que sirva de mecanismo negociador con el Congreso de los Estados Unidos para que el mudo hable claro en torno a las opciones que está dispuesto a darle a Puerto Rico. Esta es una idea que debe fomentarse y explicarse bien en “arroz y habichuelas” al pueblo, no solo hacerle ver cómo el problema del estatus afecta cada esfera de su vida, sino que se le explique esta herramienta jurídica procesal, para empujarla al liderato de los partidos grandes (ambos sumamente reacios a llevarla a cabo). Coincido con la periodista Rodríguez de que esto debe hacerse en coordinación política con los boricuas que residen en Estados Unidos. De otra manera, el Congreso no tomará este asunto en serio.

Es importante recalcar que si se hace o no de acuerdo al Derecho Internacional en cada detalle no debe ser pretexto para una movida política potencialmente importante para la descolonización de Puerto Rico. El purismo en los movimientos políticos raras veces ha llevado a algo productivo.
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Política energética

NuScale

Representación de una central nuclear modular NuScale (Fuente: NuScale Power).

Cualquier interés por resolver problemas energéticos debe mirar el tema desde un lente genuinamente científico. Se debe forjar una red que provea energía estable y barata. Uno de los graves problemas que nos impide atraer más efectivamente capital extranjero es el costo de la electricidad. Es claro que no importa el programa futuro para la energía eléctrica, habrá una transición a dos cambios fundamentales de la energía eléctrica: la creación de microredes y la transición a gas. En cuanto a lo primero, el huracán María ha revelado lo ineficiente que es la estructura centralizada actual, por lo que la creación de microredes será un gran adelanto.

Por otro lado, todos están de acuerdo desde hace más de una década de que Puerto Rico debería llevar a cabo su transición de petróleo a gas como fuente energética principal. En opinión de los ambientalistas, la provisión de gas es mucho más eficiente tanto energética como ambientalmente, pero debe ser en todo caso una medida temporera (con esto estamos totalmente de acuerdo). El consumo de gas no despide el nivel de gases de invernadero del carbón o del petróleo, además de que no contamina tanto el ambiente y su extracción es relativamente segura. Sin embargo, eso no lo detiene de despedir gases de invernadero a la hora de consumir, pero recordemos también el problema de coladeros de metano, un gas de invernadero peor que el bióxido de carbono.

De lo que claramente discrepamos de nuestros amigos ambientalistas es en cuanto a la futura transición de gas a “energía renovable”. Depende de la energía renovable que estemos hablando. El uso de plantas hidroeléctricas y quema de biomasa pueden ser algo prometedoras, aunque en el caso de esta última, depende de cuál biomasa y el grado de contaminación del ambiente. Los paneles solares son buenos para reducir consumo de combustibles fósiles en algunos lugares individuales, tales como Casa Pueblo. Compañías grandes como Google quieren depender de tecnología solar, pero usando ineficientemente grandes espacios para ella.

Desde un punto de vista ecomodernista queremos reducir lo mejor posible los espacios de actividad humana y maximizar los de la naturaleza. El problema de la intermitencia eólica y solar, además del enorme costo de las baterías de resguardo y su intermitencia es que su mantenimiento de todo el sistema es todavía bastante costoso y ocupa mucho espacio que de otra manera serían para dejárselo a la naturaleza. En Puerto Rico sí debe haber lugar para todas estas opciones. Lugares como Vieques y Culebra se beneficiarían con energía de viento y placas solares. Sin embargo, para el nivel de alta demanda energética del país, no solo de individuos sino de áreas industriales y centros comerciales, esto claramente no es suficiente.

Puerto Rico necesita moverse del gas a una coordinada red de renovables y otras fuentes energéticas que estén respaldadas con energía nuclear. También debemos considerar la exploración de fuentes geotermales, pero la tecnología ha avanzado hoy lo suficiente como para considerar la nuclear como más viable económicamente y la más segura. Como hemos visto en nuestro artículo sobre el fracaso del programa alemán de apagar todas las plantas y sustituirlas por renovables, el no tener en cuenta esta importante fuente de energía contribuye al consumo de carbón y otras fuentes de gases de invernadero. A finales del año pasado, un economista alemán de alto calibre, anunció el fracaso inevitable del Energiewende. El otro caso de ello es California, cuya insistencia en cerrar plantas nucleares le ha llevado a consumir más carbón, muy a pesar de su inversión en renovables.

En la revista Forbes en su versión cibernética, se ha hecho una muy buena sugerencia de ir pensando en utilizar en un futuro las plantas modulares que pronto podrían ser autorizadas por agencias federales tales como las de NuScale Power. Este tipo de planta está habilmente diseñada para utilizar la física como motor de la energía nuclear mientras que simultáneamente es su salvaguarda en caso de cualquier incidente (terremoto, huracán, etc.) que afecte el servicio eléctrico. En otro artículo hablamos de los detalles de esta planta. Para todos los efectos, es un reactor a prueba de accidentes nucleares.

 

Bajo este régimen libre de gases de invernadero y con una reducción considerable de contaminantes al medio ambiente, podríamos utilizar carros eléctricos sin preocuparnos por sus efectos al medio ambiente.

Una estrategia como esta, podría no solo convertir la red de electricidad de Puerto Rico en una de las más estables, sino que también su bajo costo podría hacerlo más atractivo para el capital foráneo, más rentable para los negocios locales y (¡quién sabe!) nos podría convertir en mejores exportadores de energía eléctrica. En este aspecto, deberíamos seguir la pauta dejada por Francia, en vez de imitar los intentos fracasados de Alemania y California. Además, debemos explotar mejor a PrepaNet para que compita más efectivamente en el mercado tanto local como internacional.

Nevis y Monserrat, más pequeñas que Puerto Rico han iniciado proyectos de energía geotermal. Algunos amigos han sugerido explorar esa alternativa seriamente. Sin embargo, se debe ver el asunto de su rentabilidad. Establecer energía termal en esas islitas no es demasiado costoso ya que están en zonas volcánicas, no así Puerto Rico. Algunos plantean el nivel de electricidad derivada de energía termal en el futuro sería muy bajo.
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Agricultura

En Puerto Rico, el sector agrícola vive sus momentos más difíciles, especialmente cuando el huracán María arruinó áreas agrícolas en el 2017. A pesar de ello, desde mucho antes de los efectos del meteoro, la agricultura del país se ha enfrentado a tres serios obstáculos para su desarrollo. El primero es la entrada cada vez mayor de productos de Latinoamérica y de otros lugares al mercado estadounidense y otros gracias a los tratados de libre comercio. El segundo, es un buen sector del pueblo que subestima el valor de la producción agrícola para las necesidades alimentarias de Puerto Rico. El tercero, son sectores políticos que desean rechazar y demonizar ciertas formas de tecnología que podrían ser beneficiosas para los agricultores y el medio ambiente.

Estos últimos desean regresar a momentos de antaño en que todo el mundo vivía más feliz, estable y saludable. Desgraciadamente, las estadísticas no favorecen esta interpretación del pasado, especialmente los que tienen que ver con la longevidad promedio en Puerto Rico. Hoy comemos mejor y tenemos mejor salud que en cualquier otro momento de nuestra historia.

Promedio de Expectativa de Vida - Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Promedio de Expectativa de Vida – Puerto Rico (Imagen cortesía del Banco Mundial)

Además, la lectura de La charcaGarduña de Manuel Zeno Gandía y La resaca y La llamarada de Enrique Laguerre (solo varios de muchísimos ejemplos de la literatura puertorriqueña) aclarará cualquier duda en torno a cuan “felices” éramos en el pasado. Es más, el retorno “a la naturaleza” sin electricidad ni vida urbana que ha representado estos últimos meses ha deteriorado el ánimo de los puertorriqueños, hasta el punto que varios han ido a otros países (especialmente Estados Unidos) donde sí hay electricidad. Cualquier retorno a las condiciones del siglo XIX sería objetivamente detrimental para los puertorriqueños.

Aquí abogamos por políticas con base en evidencia científicamente cualificada y, si se puede, con  base en  el consenso de la comunidad a nivel internacional. He aquí lo que la evidencia cientifica nos tiene que decir al respecto:

  • La Revolución Verde (siguiendo la pauta establecida por José Miguel Mulet, la segunda y tercera revoluciones verdes) ha salvado la vida de miles  de millones de personas alrededor del mundo, un logro que desafía las predicciones malthusianas más pesimistas (Mulet, ComerTransgénicos). Hoy día están muriendo de hambre cerca de 800 millones de personas, pero sin la Revolución Verde hoy estarían muriendo 2.1 mil millones (Lacadena 422). Esto no significa que todo sea perfecto, ya que algunos pesticidas y fertilizantes producidos a nivel industrial crean problemas de salud y al medio ambiente (piénsese en las zonas muertas del golfo de México). Sin embargo, sin la Revolución Verde, la devastación natural hubiera sido mucho mayor a la hora de alimentar la humanidad.
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  • Hay un consenso muy bien establecido en las ciencias que la agricultura orgánica no es muy productiva, que no añade valor nutricional significativo a los alimentos y que es imposible escalarlo sin  dañar muy buena parte de la naturaleza. La segunda revolucion verde ha logrado achicar el tamaño de la tierra necesario para los cultivos en  general, dándole así mayor espacio a la naturaleza, algo que es positivo  desde nuestra perspectiva ecomodernista. Contrario a lo que muchas veces se repite en línea, la ONU no favorece la agricultura orgánica para el futuro en gran medida por las razones ya estipuladas. Experiencias recientes con los alimentos orgánicos revela que su rendimiento es significativamente menor, por lo que para alimentar la población mundial actual se requeriría más inversión energética y mayor consumo de recursos naturales (véase este ejemplo en que rehusar utilizar ciertos pesticidas sintéticos implica mayor consumo ineficiente de agua y no es la primera vez que ocurre en Hawaii). Ambos factores siempre implicarán mayores costos para los consumidores que los alimentos producidos por la agricultura convencional. En caso de “acaparar el mercado”, la producción orgánica inevitablemente cerrará la puerta alimentaria a millones de personas y veremos la cifra de 800 millones de hambrientos subir considerablemente. Además, el uso de composta contribuye al cambio climático, ya que suele liberar metano. Aun así, algunos  sectores políticos del país  desean repartir tierras para uso “agroecológicos” y fomentar las cooperativas agrícolas. Aunque no nos oponemos en principio a medidas como esta, debemos tener cuidado de aprender de experiencias similares en otros países. De eso hablamos en otra entrada de este blog.
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  • Como definimos en  otro  artículo, cuando hablamos de organismos  genéticamente  modificados (OGMs) nos estamos refiriendo a los alimentos transgénicos y a los que se han modificado por ARNi. El consenso científico es  firme en que no hay evidencia alguna de que los OGMs sean menos seguros que los alimentos convencionales. Aun cuando tenemos claros casos de enfermedades y muertes registrados a nivel global debido a los alimentos orgánicos (véase el caso de la llamada “Crisis del Pepino“), el total de animales y de seres humanos enfermos o muertos que han sido afectados por el consumo  de OGMs no ha despegado de cero. En lo que concierne a la agricultura, el testimonio de la inmensa mayoría de los estudios, metaanálisis y revisiones científicas que se han hecho dan testimonio de que ha sido para mejor. En general, los OGMs han representado mayor eficiencia de de uso de terreno en cuanto a inversión de energía y rendimiento. Además, el testimonio de la inmensa mayoría de los agricultores es que ha mejorado su calidad de vida por varios factores: el aumento de ingreso económico neto que representa el mayor rendimiento, la reducción de pesticidas (especialmente insecticidas), el uso de pesticidas menos tóxicos (yerbicidas como el glifosato), la mejora en  salud, entre otros factores. En la India (donde irónicamente se alega que hay suicidios por los transgénicos), hay mayores índices de mejoría de vida: los agricultores producen más y adquieren más terrenos, sus hijos pueden ir a la escuela, comen más, etc.
    Agricultores de algodón Bt vs. los de algodón no-Bt

    Agricultores de algodón Bt vs. los de algodón no-Bt (Fuente: Qaim y Kouser, “Genetically” 2).

    Se puede constatar precisamente esto mismo a nivel mundial en los países llamados “en vías de desarrollo”.

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    Beneficio para los agricultores pobres

    Beneficio para los agricultores pobres (Klümper y Qaim, “A Meta-Analysis” 5)

    Ejemplo de ello también lo vemos con los cultivos de berenjena transgénica, que aumentó el ingreso de sus cultivadores en Bangladesh mientras que lograron reducir el uso de pesticidas por un 80 % o más.  Lo mismo se puede decir de la papaya transgénica (la Papaya Rainbow) que salvó la industria hawaiiana, sin hablar de la vida económica de los agricultores que habían sido devastados por un virus. Además, con la eficiencia de manejo de energía del cultivo de transgénicos, se ha podido evitar la emisión de cerca de 26.2 mil millones de kilogramos de bióxido de carbono a la atmósfera, lo que sería equivalente a evitar las emisiones de 11.9 millones de carros por un año (Brookes y Barfoot).
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    Todo esto indica que Puerto Rico debe usar la mejor tecnología disponible, incluyendo OGMs, CRISPR-Cas9 entre otros (mutagénesis inducida, hibridación, selección artificial, etc.) si desea exportar productos agrícolas lo más baratos posible (dada la realidad de la ley de cabotaje y la feroz competencia en el mercado estadounidense a nivel mundial) mientras que, simultáneamente le proveemos mejor ingreso para nuestros agricultores e impactamos menos el medio ambiente.

Sobre esta última sugerencia, espero muchas respuestas, especialmente de parte de la izquierda política y grupos ambientalistas. Algunos de ellos nos invitan a mirar a otros países. Pues, hagamos eso mismo. Bajo el gobierno de Lula da Silva de Brasil y de los Kirschner en Argentina, ambos gobiernos de izquierda convirtieron a sus respectivos países en potencias mundiales en relación con los alimentos modificados por ingeniería genética. De hecho, son las dos potencias mundiales de exportación agrícola provenientes de transgénicos después de Estados Unidos.

Países productores de OGMs en el 2016

Países productores de OGMs en el 2016 (ISAAA 5-6).

Recordemos también que la prensa cubana exageraba un poco cuando describía a los transgénicos como el genocidio de nuestros tiempos (¡¿?!) y se ha vendido la idea de que Cuba era un país que ha tenido “éxito” con la agricultura orgánica. Irónicamente era el país cuya población mayoritaria favorecía a los transgénicos (el 79 %, Paarlberg cap. 1) y es uno de los países que más invierte en biotecnología, incluyendo los transgénicos, gracias al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología en la Habana  (véase esta noticia, esta, esta y esta). Después de que el presidente boliviano Evo Morales se pronunció por una Bolivia “libre de transgénicos”. También aprovechó la ocasión para hacer declaraciones homofóbicas como, por ejemplo, que los transgénicos eran responsables de la homosexualidad y la calvicie. A pesar de estas afirmaciones tan bochornosas ganándole el repudio internacional, firmó una ley contra los transgénicos. Sin embargo, ahora se discute en Bolivia la vuelta a la siembra de OGMs debido a los bajos rendimientos de la producción de cultivos no transgénicos. Aun con todo, la ley no era efectiva y señal de eso es la exportación de $1.2 millones en cultivos transgénicos en Bolivia (vea la tabla arriba). Tampoco le ha impedido firmar un acuerdo con Rusia para la creación de un reactor nuclear para la modificación genética de alimentos vía mutagénesis inducida y otros propósitos. Por cierto, también contempla la futura creación de plantas nucleares para proveer energía eléctrica. Bajo el gobierno de Rafael Correa se elevó a nivel constitucional una prohibición de alimentos transgénicos en Ecuador, decisión por la que se arrepintió. Ninguna de estas decisiones de estos gobiernos es un misterio; Correa nos dice al respecto.

Dejo fuera el tema de la desastrosa política antitransgénica de Venezuela para pasar a otras discusiones.

Para hacer una política realmente productiva en el área de la agricultura, parece necesaria una aproximación impositiva sobre terrenos baldíos para estimular el uso más eficiente de estos. Esto, en combinación con medidas inteligentes y no fundamentalistas de cuido de terreno que podemos aprender de los mundos convencional, orgánico y agroecológico, se pueden utilizar todo tipo de alimento genéticamente modificado (cualifiquen como OGMs o no), especialmente para atender los problemas más importantes de nuestros agricultores. Además, debemos incentivar la siembra de alimentos con mayor aporte calórico (esto me lo señaló una amiga agrónoma). Finalmente, no podemos excluir la siembra de organismos modificados genéticamente para la producción de medicamentos y vacunas.

En muchos casos se habla de la “soberanía alimentaria” como un eslogan que se utiliza en contra de compañías como Monsanto, Dow, Syngenta, etc. Este término se ha convertido en un concepto más propagandístico que otra cosa. Sembrar orgánico o agroecológico no nos va a dar “mayor soberanía” sobre nuestros suelos ni va a ser la clave de triunfo contra las “malvadas multinacionales”.

Dosis de realidad: mientras las multinacionales utilicen las medidas más eficientes de producción agrícola y los agrosoberanistas sigan utilizando las más ineficientes, ganarán las multinacionales siempre.

No hay soberanía alimentaria, porque no hay soberanía política (véase nuestra sección sobre el estatus arriba).

Soberanía alimentaria (bien entendida) es el poder que tiene un país de dictar política pública sobre sus suelos para la siembra, la venta y el comercio de alimentos. De eso es que estamos hablando. Aunque Puerto Rico ahora no tenga poder último sobre sus tierras y comercio de alimentos, sí tiene un espacio para establecer ciertos reglamentos para ello. Necesitamos una política que establezca un eslabonamiento más efectivo del capital foráneo con la economía local de manera que estas compañías contribuyan a Puerto Rico no solo contributivamente (y así desincentivar los excesos de los subsidios contributivos), sino también con la provisión de productos que realmente atiendan los problemas de nuestros agricultores dada la realidad tropical del país. Por ejemplo, la siembra de piña en Puerto Rico se halla seriamente amenazada por la costarricense, en parte por la participación de Costa Rica en el CAFTA (del cual Puerto Rico no participa, véase nuestra sección sobre el estatus). Una parte de esa amenaza se debe a que se quiere importar semillas de Costa Rica a Puerto Rico, lo que aumenta el riesgo de que aparezca una enfermedad a la que las piñas costarricenses son susceptibles. Sin embargo, podemos imitar la obra de Dennis Gonsalves y su equipo con las papayas de Hawaii, hacer nuestras piñas resistentes a dicha enfermedad y proveerlas libre de costo a un precio asequible a nuestros piñacultores. ¡Qué lindo sería ese panorama para ellos y cuánta ventaja tendría Puerto Rico a nivel global en ese caso!

En caso de entrar en conflicto entre los intereses de los agricultores con alguna multinacional, necesitamos que la Universidad de Puerto Rico sea la alternativa. Este fue el caso de la India cuando no pudo negociar con una subsidiaria de Monsanto precios más asequibles para nuevas variantes de algodón Bt transgénico. El sector público brasileño ha tenido un rol clave en el desarrollo de frijoles transgénicos resistentes a plagas tales como el virus de la mosca blanca. Muchas de estas semillas se proveen a muy bajo costo a los agricultores. ¡Eso es soberanía alimentaria!
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Otros factores a tener en cuenta

El uso de glifosato

Esta es una minucia, pero necesita discutirse. En un arranque a muchos sectores políticos del país, especialmente al independentismo, se quiere prohibir el glifosato con base en una declaración de una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) que en una monografía lo clasificó como probable cancerígeno (2A). Esta monografía y otros artículos sumamente cuestionables desde la perspectiva de la inmensa mayoría de los científicos (véase nuestra discusión de algunos de ellos aquí, aquí y aquí) están dictando política pública. La monografía ha sido desmitificada por científicos competentes y hoy hay un escándalo en torno a algunos de los autores y asesores del IARC por ello. De eso hablaremos en otro artículo.

En toda esta discusión se nos olvida que la OMS no está de acuerdo con su rama y lo mismo puede decirse de prácticamente todas las agencias de regulación de alimentos y salud más importantes del mundo. La OMS y la Organización de Alimentos y Agricultura de la ONU (FAO) no respaldan al IARC, asimismo la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA), Health Canada, la Autoridad de Seguridad Alimentaria de Europa (EFSA), la Agencia de Químicos Europea, el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania, entre otros. Hay estudios recientes, algunos de muy buena calidad, como los de cohorte, que no han encontrado incremento significativo de cáncer a personas expuestas al glifosato (véase este estudio). Todos los datos reseñados en revisiones científicas y metaanálisis no ha logrado establecer vínculo alguno entre el glifosato y el cáncer.

No obstante el consenso científico en torno al glifosato, se quiere prohibir. Usualmente el mantenimiento urbano los llevan a cabo los municipios. La experiencia del pasado y el presente nos dicen que sustituir el glifosato (sin justificación científica alguna) o el 2,4-D (otra sustancia relativamente inocua que se demoniza debido a su asociación con el agente naranja), conllevará mayores gastos para unos municipios que hoy día están quebrados. Si no pueden costearlos, entonces los asumirá un gobierno central, que también está quebrado. En otro artículo, hablamos del caso de Petaluma y de Australia. En una decisión más reciente, contra la evidencia provista por la EFSA, el presidente de Francia anunció que iba a prohibir el uso del glifosato. Italia irá por la misma ruta. Esto se hace sin haber evidencia alguna que señale que el glifosato sea carcinógeno, la movida es puramente de naturaleza política. Se propone como alternativa un yerbicida orgánico llamado ácido pelargónico. La evidencia disponible al respecto indica que es relativamente inocuo pero altamente costoso, no solo por el precio sino por ser menos efectivo, lo que implicaría mayor aplicación de la sustancia para que dé resultados equivalentes a los del glifosato.

La propuesta de la prohibición del glifosato en Puerto Rico, especialmente por parte del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y otros sectores, cuando su producción es muy barata por estar libre de patentes, sería un gravísimo error fiscal y salubrista. Hasta que sea inviable su uso para mantenimiento y agricultura por la aparición de resistencias, es todavía la mejor opción y la más costoefectiva para el país.
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La salud

Símbolo de salud

Imagen cortesía de Free Clip Arts World.

Se ha discutido a saciedad el problema fiscal del sistema de salud de Puerto Rico. Se añora los tiempos del sistema anterior legado por Guillermo Arbona, y  se hace evidente el costo del actual, que fundamentalmente data del gobierno de Pedro Rosselló. Debido a la situación fiscal del gobierno, si no se recibe dinero federal para financiarlo, el sistema de salud colapsará este mismo año en el 2018. Esto representará un desastre salubrista muy serio y un gasto adicional que los puertorriqueños no podremos costear.

Se quiere volver al sistema Arbona, al menos en cuanto a la regionalización de los servicios de salud. Sin embargo, también se ha promovido la idea de un sistema de salud universal como los hay en otros países del mundo. Hay sistemas mixtos tales como los de Singapur (lugar número 2 en eficiencia), Francia (lugar 15), Australia (lugar 10) y Alemania (lugar 39) y Canadá (lugar 16), aunque hay también de medicina socializada, como el Reino Unido (lugar 21) (vean esas cifras en Bloomberg). Hemos dicho al comienzo de nuestra discusión sobre la agricultura que hoy estamos comiendo mejor y gozamos de mejor salud que en cualquier otro momento de nuestra historia. Eso es estrictamente cierto. Sin embargo, estamos a casi a la par con Estados Unidos (lugar 50) y simultáneamente estamos peor que los países mencionados en términos de longevidad de vida. Esta gráfica nos lo dice todo.

Gráfica de expectativa de vida

Gráfica de expectativa de vida (Cortesía de Google y el Banco Mundial)

El pertenecerle a uno de los países más ineficientes en cuanto a la provisión de salud para su gente es un gran problema colonial, especialmente cuando bastante de nuestro sistema de salud actual se diseña con la esperanza de que reciba dinero federal.

Fuera de esto, el sistema de salud actualmente sufre de lo que el economista Robert H. Frank llamaba “la bifurcación de Darwin” (Darwin’s wedge): hay sistemas que permiten el tipo de competencia descrito por Adam Smith que desembocan en los precios más bajos posibles y sirven al individuo y a la sociedad; pero también hay sistemas en los que, por externalidades posicionales, la competencia genera mayores costos sociales aunque beneficie individualmente a unos cuantos (Frank, The Darwin 16-29). Los hospitales no compiten por precios más bajos, sino por más y mayor calidad de equipo y recursos médicos, lo que en ocasiones genera un enorme costo social, especialmente para cualquier paciente que se atienda en ellos. Simultáneamente, los seguros privados procuran brindar la menor cantidad de dinero posible en casos de emergencias de su clientela con el objetivo de beneficiar al máximo a sus accionistas. De estos esquemas procede el modelo de HMO y de “cuidado dirigido” (“managed care“) que ha dado mucho que discutir y que en ocasiones ha sido objeto de escándalo en los Estados Unidos.

Gasto en salud, % del PDB

Gasto en salud, % del PDB (Imagen cortesía del Peterson-Kaiser Tracker)

Gasto en salud per cápita

Gasto en salud per cápita (Imagen cortesía del Peterson-Kaiser Tracker)

Un seguro universal con pagador único o bajo ciertas formas mixtas de contribución privada y pública es la manera más eficiente de colocar restricciones a todos estos abusos del sector privado de la salud. Como resultado, en los países mencionados, el costo de cubrir a toda su población implica gastos públicos significativamente más bajos que el sistema estadounidense que beneficia tan solo una porción de su población. En Puerto Rico, el sistema de salud público tiene un intermediario que absorbe una buena cantidad del presupuesto que se asigna en aras de beneficiar a la gente que es demasiado pobre para pagar un seguro médico privado.

Cualquier futuro plan de salud probablemente involucrará un plan de transición bien estructurado que desembocará en un sistema que consuma menos recursos del fisco público y atienda las necesidades por regiones. El plan deberá enfocarse en la prevención y cubrir las necesidades básicas de los pacientes y el sector privado podrá vender cubiertas adicionales. Los ingresos de cualquier sistema que se establezca probablemente involucrará una política impositiva progresiva para poder mantenerse. El sistema actual sencillamente no es sostenible.

Para mayores detalles, véase como ejemplo la sección de salud del programa del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), que de todos los programas de gobierno de los partidos existentes es la propuesta mejor detallada y elaborada.
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Desigualdad social

La desigualdad social ha sido un problema histórico (Toro; Segarra-Alméstica; Weiskoff y Wolff). Nuestra experiencia con María y las medidas de austeridad que incrementarán a medida que pase el tiempo no harán otra cosa que agravar más la situtación. Pertenecer a un país que, entre los industrializados, es el que más sufre de este mal no va a ser consuelo a nadie: el  0.1 % de su población en el 2007 tenía el mismo ingreso 220 veces mayor que el promedio del 90 % de la población más pobre; el 1% de los estadounidenses ganó 93 % de ingresos adicionales en el 2010 (después de la crisis del 2008) cuando se le compara al 2009 (Stiglitz cap. 1). Esto también se añade a otro mal a nivel global. De acuerdo con la organización Oxfam, 8 personas en el mundo ganan aproximadamente lo mismo que la mitad más pobre de la humanidad.

Aun antes del huracán y los estragos de las políticas austeras, Puerto Rico tenía un mayor grado de desigualdad económica por hogar que el estado más pobre de Estados Unidos, el Distrito de Columbia y el estado de Nueva York (Toro 38). La tasa de participación laboral es una de las más bajas del mundo (40 %), lo que lanza muy serias dudas en torno a la cifra de desempleo (noviembre de 2017) que solo atiende a aquellos que buscan empleos (10.8 %) (cifra del Bureau of Labor Statistics). Está demás decir que hay una cantidad considerable de personas que han optado por la emigración.

Aun antes del huracán María, gobiernos de los dos partidos mayoritarios optaron por proveer incentivos para atraer la inversión de ciertos millonarios, tales como John Paulson, quien participó en propiciar la debacle mundial del 2008. Esta estrategia económica no obtuvo resultado alguno a nivel macroeconómico y parece que lo que había detrás era la teoría reaganiana del goteo (trickle-down economics), una tesis 100 % libre de evidencia científica y que a nivel social ha logrado generar más desperdicio de riquezas por parte de las clases altas que beneficios sociales (Frank, The Darwin 158-160). La razón de ello radica en que el sistema capitalista libre de restricciones fomenta la competencia entre gente de clase alta en la que no gotea riqueza “hacia abajo”, sino más bien los costos. Mientras más gasten los de arriba, más gastan los de las clases sociales inferiores aunque estas no adquieran mayores ingresos. A esto se le conoce como “goteo de consumo” (trickle-down consumption) o “efecto del gasto” (expenditure cascade) (Bertrand y Morse; Frank, Falling Behind prefacio, cap. 1; Frank y Crook; Frank, Levine y Dijk).

Dado este hecho, no debería ser sorpresa que el puertorriqueño consume demasiado.  Barry Bosworth y Susan Collins señalan que esto se da en las esferas pública y privada (47). William J. Baumol reportó que para el 2004, los puertorriqueños gastaban cerca del 98 % de sus ingresos, algo que describió como un “love-affair with consumption” (74). Esto contrasta significativamente con países como Singapur, que tiene una política bastante agresiva de ahorro (40 % del ingreso nacional, Collado Schwarz 53). Gracias a estas medidas, cuando Singapur cayó en recesión económica por la debacle del 2008, pudo tomar medidas al respecto e invertir cerca de $14 mil millones en su recuperación. Los fondos provistos por el gobierno federal para el Plan para la Recuperación de Puerto Rico fue la mitad de esa cantidad (Collado Schwarz 28). Esto se debe a que debido a sus serias limitaciones fiscales, Puerto Rico tendía a utilizar dinero prestado para gastos recurrentes. El mal de la corrupción contribuyó a la debacle. Por ende, no había dinero para subsanar una depresión económica como la que sufrimos desde el 2006.

Este tipo de arreglo económico no puede remediarse si el país no logra conseguir la creación de más empleos debido a sus serias limitaciones comerciales cada vez más grandes dentro del contexto del ámbito internacional (véase nuestra discusión del estatus). Las transferencias otorgadas de parte del gobierno federal en Puerto Rico se destinan en parte a compensar por muchos de estos problemas estructurales que implica la presente relación territorial con los Estados Unidos, lo que nos condena a una situación de extrema dependencia.

Sin embargo, exacerbar el problema con una mayor desigualdad no beneficia a nadie. Aquí sugerimos el remedio propuesto por el economista Robert H. Frank de un impuesto por consumo distinto al que existe actualmente. Para Frank, se debería hacer un impuesto por consumo progresivo que reduzca el gasto excesivo que hay al tope de la sociedad y redistribuirlo en la forma de inversión en infraestructura, salud, educación, universidad, entre otros. Esta medida ayudará a matar varios pájaros de un tiro: reducirá el efecto del gasto, fomentará el ahorro, proveyendo a la banca dinero que posibilite la liquidez financiera y se contarían con mayores recursos para invertir (Frank, The Darwin 76-81). Joseph Stiglitz también ha sugerido remediar ciertas externalidades negativas vía impuestos por valor de terreno de una manera parecida a la sugerida por Henry George hace más de un siglo, aunque más abarcadora: se debe imponer también al uso de recursos naturales (cap. 8). Este tipo de impuesto es más efectivo en áreas urbanas.

Finalmente, tampoco debemos olvidar algo que el Centro para la Nueva Economía y varios economistas nos recuerdan: la necesidad de revaluar la política de exenciones contributivas. Los economistas no están seguros que muchas de estas exenciones y subsidios hayan rendido los frutos prometidos y que se ha creado todo un mercado de exenciones que beneficia a las multinacionales, pero no a Puerto Rico.
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Brecha salarial

En cuanto a la desigualdad por género, en Estados Unidos se ha reducido significativamente hasta el punto en que ya ha quedado una brecha muy estrecha entre la diferencia salarial entre hombres y mujeres. Esto significa que la mayoría de la diferencia de ingresos entre los hombres y las mujeres se debe a la libre selección de empleos por parte de las mujeres y el costo económico de dedicarse al cuido de los hijos. A medida que siga evolucionando la economía de ese país, se espera que la brecha de ingresos se reduzca todavía más.

Eso no significa que la discriminación contra las mujeres haya desaparecido, hay indicios de que permanece en ciertos círculos (e.g. Moss-Racusin et al). Sin embargo, hay mayor conciencia hoy de la necesidad de evaluar por mérito y no por aquello que esté entre las piernas. Ese ha sido el gran triunfo del movimiento feminista y de mujeres que han luchado por su espacio laboral.

En el caso de Puerto Rico, afortunadamente hemos seguido este patrón que se ha visto en muchos lugares del mundo. Sin embargo, con todo, economistas como el Dr. José Caraballo-Cueto, de la Universidad de Puerto Rico en Cayey y Eileen Segarra de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, han encontrado que aunque ha habido una reducción de la brecha salarial, y la mediana salarial de las mujeres supera a la de los hombres, todavía continúa existiendo. Esta discriminación se da en profesiones en las que abundan más las mujeres y las madres trabajadoras.

Los economistas aconsejan que para remediar algunas de estas situaciones hace falta enmendar la Ley de Igualdad Salarial para que también atienda casos de promociones a más altos puestos. También recomiendan la enseñanza de equidad de género en las escuelas públicas y privadas. Vale añadir a esta opinión que el marco teórico para esta enseñanza debe estar sujeta a una autocrítica a la luz del debate científico al respecto, ya que algunas de las discusiones que se contempla exclusivamente desde la perspectiva constructivista social sin mirar ciertos aspectos de la herencia genética y otros factores.
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Educación

No me siento experto para aconsejar en el campo de la escuela primaria y secundaria. Sí limito mi comentario a indicar que el propósito de la educación de Puerto Rico solo se puede definir si hay un programa de país que le dé sentido. Dado que han habido personas competentes e incompetentes que han dirigido el Departamento de Educación con cada vez mayor dificultades, en la mayoría de los casos por razones político partidistas, lo que conviene en todo caso es rehacer el sistema. ¿Cómo? Allí los expertos dirán su parecer, pero dentro del marco de un programa que le provea dirección al país. En este escrito, espero proveer parte de ese marco.

Torre de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras

Torre de la Universidad de Puerto Rico, Río Piedras

En cuanto a la Universidad de Puerto Rico, este debería ser uno de los grandes protagonistas de cualquier impulso económico de nuestro país. Tiene intelectuales y científicos de primera categoría que nos ayudan a entender la situación actual y ofrecer alternativas al público.

En el presente, su estructura actual se presta a vaivenes político partidistas debido a la manera en que se nombran los miembros de la Junta de Gobierno y de cómo fluye la dinámica de poder político desde ese organismo hacia los departamentos.  Esto necesitaría una reforma universitaria integral más democrática en que haya una relación dialógica entre la esfera pública representada por la Junta de Gobierno y los universitarios: que los directores sean electos por sus departamentos, los decanos por sus respectivas facultades y los rectores por los senados académicos. Simultáneamente se debería dar mayor autonomía política y fiscal a los recintos y estructurar la universidad a la nueva realidad económica de Puerto Rico.

Por otro lado, debe haber una nueva actitud de la facultad universitaria para dirigirse al público, es decir, dar a conocer lo que puede aportar a sus regiones de servicio y al país. Varios de los recintos universitarios, además de proveer educación, también han sido fuentes de soluciones para varias comunidades en nuestro archipiélago. Sin embargo, siempre podemos ofrecer más. Es mediante la Universidad de Puerto Rico y universidades privadas que se podría mejorar considerablemente la provisión de alimentos modificados genéticamente sea por hibridación, selección artificial, mutagénesis, transgénesis o CRISPR-Cas9: para que rindan más, metabolicen más efectivamente los nutrientes de los fertilizantes (¡o produzcan sus propios nutrientes!) o que emitan menos gases de invernadero, etc. Aprendiendo del sector agroecológico también se puede combinar esto con la búsqueda de medios más eficientes de reciclaje de fertilizantes, técnicas de intercultivos, rotación de cultivos, técnicas de reducción de usos de pesticidas, técnicas de no talado, u otros. Esto ayudaría a construir unas bases firmes para una futura soberanía alimentaria en el verdadero sentido del término.

Ya están en pie programas de investigación y creación tecnológica de avanzada que el público desconoce por completo. La ignorancia de tales asuntos es de tal magnitud, que debido al mal académico del archipiélago de marfil (término acuñado por David Sloan Wilson), los académicos mismos no sabemos en absoluto lo que nuestros colegas de otros departamentos o facultades están haciendo. A pesar de que hay conciencia en la academia de que esto es así y que debería publicarse más efectivamente, se ha hecho muy poco para eso. Hace falta mayor agresividad en la diseminación de información al respecto, especialmente en las redes sociales. Por pura observación podemos percatarnos que los puertorriqueños están dispuestos a reproducir noticias que nos llenan de orgullo cuando hay logro en los deportes, en la tecnología, la medicina y las ciencias.

Las humanidades deben jugar un rol importante a la hora de aportar al país. El arte, el drama, el cine y la música reviven a un país en ocasiones deprimidas como esta, nos unifica culturalmente, nos vincula con el Caribe y es fuente de admiración para aquellos que nos visitan de todas partes del mundo. No va a haber recuperación económica si decae o muere su espíritu cultural y nacional.

La Universidad no puede limitarse a ser un instrumento de creación de capital destinado a migrar al extranjero. Eso es inevitable en un ambiente en que las oportunidades de empleo son escasas. Por ende, científicos sociales, expertos en administración de empresas y otros deberían buscar aquellos espacios del mercado, especialmente en cuanto a la llamada “economía del conocimiento” que podamos exportar y que brinde oportunidades de eslabonar el capital extranjero a la economía puertorriqueña, además de crear oportunidades para que florezca la economía local.

Finalmente, la Universidad puede ser un centro importante de cultura libre, fomentando la programación de software libre o de código abierto para las distintas necesidades del país. A la misma vez, debe promover incentivos para la creación de literatura libre y conocimiento abierto bajo licencias permisivas que puedan servir de referencia para los estudiantes y al país en general (e.g. libros de física, de filosofía y de economía bajo licencias de Creative Commons). Esto beneficiará a los estudiantes a la hora de invertir en libros impresos o electrónicos, ya que actualmente están siendo explotados por las editoriales comerciales multinacionales.  Además, se deberían digitalizar y publicar en el ciberespacio las tesinas, tesis de maestría y doctorales para que estén disponibles al público. Organizaciones como la Universidad Complutense de Madrid tienen, desde hace mucho tiempo, una política semejante. Se pueden establecer también ciertas políticas de colocar en línea todo producto artístico, musical, dramático o literario que desde hace años no se explotan comercialmente.
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Predicciones (nota cínica)

Esta es mi lista de deseos para este año. Sé que casi nada de esto se cumplirá en absoluto:

  • En cuanto al estatus, el gobernador está determinado a utilizar la futura fracasada Comisión de la Igualdad. Así que este será el curso de acción divisivo del país, no una Asamblea de Status.
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  • “¡¿Reactor nuclear?!  ¡NO! No queremos un Fukushima en Puerto Rico.” Así saldrán las hordas ante la propuesta, sin evaluar la planta modular NuScale ni averiguar cómo compara con el famoso reactor de Japón. Solo quieren “las renovables”, lo que nos va a estancar en el consumo del gas para el futuro.
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  • En cuanto a la agricultura, fuera de permitir que las multinacionales experimenten con los transgénicos, el gobierno no tocará ese asunto ni con una vara larga porque la propuesta es altamente impopular. Pues, seguiremos perdiendo ante una feroz competencia en el mercado mundial ni proveeremos a nuestros agricultores la mejor tecnología posible para beneficiarles.
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  • Sobre el sistema de salud … pues, colapsará y a Dios que reparta suerte. Solo el universo sabe si en el futuro se hará una reforma de salud apropiada.
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  • Sobre la brecha salarial, la legislatura (especialmente la Cámara de Representantes) tiene un liderato cercano al fundamentalismo cristiano, no se fomentará la educación con perspectiva de género ni se ocupará de atender los problemas de ascenso de mujeres a puestos más altos.
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  • El compromiso que los partidos mayoritarios han mostrado hacia las élites de Puerto Rico le disuadirán de adoptar un impuesto por consumo progresivo y tampoco estará inclinado a una imposición por valor terrenal.
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  • La educación seguirá desorientada sin un programa de país y lo mismo ocurrirá con la Universidad de Puerto Rico, que es un microcosmos de lo que ocurre a nivel macro.

No me creo Rukmini, pero creo que acertaré en la mayoría de los casos. ¡Feliz Año Nuevo!
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Referencias

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Cerremos el “debate”: El zika causó la epidemia de microcefalia en Brasil

Infección con el virus del zika

Una infección del virus del zika como aparece bajo un microscopio electrónico. Foto cortesía del CDC de Estados Unidos.

Desde hace un año, hemos informado al público en torno al virus del zika y su vínculo con la microcefalia, el Síndrome Guillain-Barré y otras enfermedades neurológicas. Noticias de estas asociaciones comenzaron en el 2015 y principios del 2016, especialmente tras noticias de una pandemia de esta enfermedad, lo que causó una alarma global a tal punto que varias revistas académicas hicieron visibles sus artículos relacionados con el tema. La Organización Mundial de la Salud se mantuvo al tanto de los datos recogidos en distintos países del mundo al respecto.

Este blog se mantuvo firme en cuanto a su armonía con el creciente consenso científico de que el virus del zika y la microcefalia estaban enlazados. De hecho, mostramos las razones principales por la que los científicos a nivel mundial lo establecían (véase esta entrada, esta, y esta). No obstante ello, brindamos un poco de espacio a explicaciones alternativas de ciertos científicos puertorriqueños en torno epidemia de microcefalia en Brasil, pero, por razones que se harán evidentes, estas apreciaciones no prosperaron en la comunidad científica dentro y fuera de Puerto Rico.

Por supuesto, no podían faltar las teorías alternativas diseminadas acríticamente por la prensa (escrita, radial y televisiva) como la fomentada por la organización Médicos de Pueblos Fumigados en Argentina que, basada en un informe de Abrasco, achacaba el mal al pesticida piriproxifen. En este blog le advertimos a la prensa y al público en cuanto a esta información que no era sostenida por evidencia científica alguna (véase nuestro artículo). Hasta donde sé, parece que nuestro portal fue la única fuente escrita en Puerto Rico que puso entre signos de interrogación lo que decía Médicos de Pueblos Fumigados (un grupo más activista que científico).

Otras especulaciones afirmaban falsamente que la Fundación Rockefeller había creado y patentado el virus del zika, una aserción ridícula a la luz de la “evidencia” que se intentó circular en las redes sociales para atemorizar al público. La noticia ha sido debidamente desmentida.

Además, activistas antivacunas contribuyeron a la histeria al indicar que probablemente las vacunas administradas a las mujeres embarazadas por parte del gobierno brasileño explicaba la epidemia. El temor infundido por tales noticias hizo que muchas embarazadas las rehusaran.  Sin duda, como muchas veces ocurre, los antivacunas pudieron aportar su granito de arena para agravar el problema de salubridad que todavía atormenta a los pobres brasileños.

Pues, a nuestro juicio, todo esto llegó a su punto final. Para finales de marzo del 2016 ya los científicos a nivel mundial habían alcanzado un consenso de que el virus del zika causó los problemas neurológicos de bebés que habían nacido en Brasil. Dicho acuerdo de parecer se ha confirmado fuertemente tras la reciente publicación de un informe preliminar en torno a un estudio de control de casos. Allí se demuestra más allá de cualquier duda que la epidemia de microcefalia en  fetos y recién nacidos en Brasil fue causada por el zika. He aquí la ficha:

Barreto de Araújo, T. V.  et al.  (11 de diciembre de 2017).  Association between microcephaly, Zika virus infection, and other risk factors in Brazil: final report of a case-control study. The Lancet Infectious Diseases. doi: 10.1016/S1473-3099(17)30697-7.

El informe recoge los datos de ocho hospitales de maternidad en Recife, Brasil. Encontró que no se pudo vincular la epidemia de microcefalia con otros factores tales como el larvicida piriproxifen. Tampoco se encontró relación causal entre la vacunación de mujeres durante su embarazo y la condición de deformidad de los fetos y recién nacidos. El estudio controló para la vacuna de difteria, tétano y tos ferina (DTaP), la del sarampión y la rubéola y la triple vírica (MMR).  Se demuestra en el escrito que el porcentaje de niños con zika que sufrían de microcefalia y problemas neurológicos era significativamente mayor que los del grupo control (es decir, los que no estaban infectados con zika).

El informe está acompañado de un comentario de Federico Costa y Albert I. Ko, donde se resalta la rigurosidad del estudio. También recalca que esto no explica la razón por la que la epidemia de microcefalia de fetos y recién nacidos fue tan severa. Ellos indican que probablemente se puedan encontrar respuestas en previas epidemias de dengue, tal como lo habían sugerido otros estudios.

Con este informe y sus resultados deberíamos ir cerrando ya el debate de si la epidemia de microcefalia en Brasil se debía a vacunas o al piriproxifen. Este informe refuta de manera contundente esa convicción. Al contrario, todo parece indicar que se debió al virus del zika.

 

La propaganda antivacunas se asoma en estas navidades

En estos días, se dice que hay una noticia que ha hecho “temblar” a la industria farmacéutica: la FDA admite que las vacunas causan autismo.

Joaquin Phoenix en shock

Joaquin Phoenix en shock (de la película Signs)

Como era de esperarse, esta noticia se regó por las redes sociales.

Entrada en Facebook

Entrada de la noticia en Facebook.

Claro está, en estos casos de alta controversia, la realidad suele ser distinta.

En primer lugar, se habla de un “anuncio de la FDA”. No hay ningún comunicado de prensa que “anuncie” la vinculación entre el trastorno de espectro autista (TEA) con la vacuna triple vírica (MMR por sus siglas en inglés) o con cualquier otra vacuna.

Segundo, de lo que se trata es un documento en torno a la vacuna marca Tripedia®, que no es MMR, sino de difteria, Bordetella pertussi y tétano (DTaP por sus siglas en inglés) desarrollada por Sanofi Pasteur.

Parece que debido a la enorme controversia suscitada por el documento, la FDA decidió removerla de su portal. ¿Es para esconder “la verdad”? No. ¿Cómo lo sé? Como se trata de un documento público, los antivacunas se han encargado de reproducirlo para que sus lectores se cercioren. Decidimos también proveerlo en nuestro portal, porque nos interesa echarle un vistazo. Aquí se encuentra para descargar.

Veamos.

Para el público promedio, casi nada de esta información es pertinente para su interés, especialmente por el alto nivel de tecnicismos. Sin embargo, la parte incriminante se encuentra en la página 11 del documento. Sin lugar a dudas nos dice lo siguiente:

Adverse events reported during post-approval use of Tripedia vaccine include idiopathic thrombocytopenic purpura, SIDS, anaphylactic reaction, cellulitis, autism, convulsion/grand mal convulsion, encephalopathy, hypotonia, neuropathy, somnolence. and apnea (mi énfasis).
Tripedia_fda1
Este es el momento en que invade en los aires un glorioso “¡AJÁAAAA!” de mucha gente, muy parecido al de Toribio cuando descubre que su querida anda en “malos pasos”.

Toribio (Kakukómicos)

¿Qué podría desmentir este momento tan glorioso en que la FDA hace tal admisión en un documento oficial?
Nuestra respuesta: el documento mismo. En la siguientes dos oraciones, el escrito nos dice:
Events were included in this list because of the seriousness or frequency of reporting. Because these events are reported voluntarily from a population of uncertain size, it is not always possible to reliably estimate their frequencies or to establish a causal relationship to components of Tripedia vaccine.

Tripedia_fda2

La FDA no está admitiendo absolutamente nada. Al contrario, como los científicos saben de sobra, la confianza en informes de personas que diagnostican algún mal sin la debida preparación es extremadamente baja: en la mayoría de los casos los reportes de individuos sin preparación médica o científica usualmente se hace sin tener en cuenta una variedad de factores, sin controlar variables de geografía, población, calidad de vida, estatus social, clima, estudio epidemiológico, memoria selectiva, entre muchos más. Por ende, la FDA no puede inferir la vinculación del Tripedia® con algunas de estas enfermedades a partir de una evidencia tan pobre.

No hay evidencia científica alguna de que las vacunas causen TEA por varias razones:

  • Como hemos argumentado en otro lugar, la mayor parte del aparente incremento de la tasa de TEA se debe a la reclasificación de ciertos males mentales a TEA (véase este enlace, este, este y este).
    .
  • Cuando se controla con este factor en mente, se descubre que no ha habido ningún incremento de TEA a nivel mundial, ni tan siquiera en los Estados Unidos o Europa durante la década del 2005 al 2015: la tasa se ha mantenido en 7.5 por cada 1000 personas.
    .
  • Factores genéticos (tales como se ven en este estudio, este, este, este y este) parecen prevalecer en cuanto al TEA, al igual que exposición a ciertas variables prenatales y ambientales (como se puede ver en este estudio y este).
    .
  • Las revisiones científicas y metaanálisis (la literatura científica más sólida) no encuentran vinculación alguna entre las vacunas y el TEA (e.g. este metaanálisis que agrupa estudios que cubren a 1.26 millones de niños). Vean más en este portal.
    .
  • El único estudio notable en la prensa que hace tal vinculación y que fue publicado en una revista de prestigio, fue retirado: el artículo de Andrew Wakefield, que contiene múltiples errores fatales.

Ahora bien, siempre hay alguna posibilidad (aunque la probabilidad sea realmente escasa) de tal vínculo causal. Sin embargo, le toca a los que se oponen a ciertas vacunas demostrar su punto y hacer el trabajo duro al respecto.

Mientras tanto, la diseminación de noticias fraudulentas por la red, difícilmente les vindica en toda esta discusión.

Vean más en los portales FactCheck y Snopes.com.

Referencias

American Academy of Pediatrics. (30 de abril de 2016). Aerial spraying to combat mosquitoes linked to increased risk of autism in children: New study finds a community’s use of airplanes to spread pesticide each summer may pose a greater risk of autism spectrum disorder and developmental disorders among children born in the area. ScienceDaily. https://www.sciencedaily.com/releases/2016/04/160430100405.htm.

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Respuesta al Dr. Fernando Cabanillas en torno al glifosato y la ingeniería genética de los alimentos

Non GMO

Etiqueta de que cierto alimento no contiene ingredientes OGM.

El domingo pasado, el Dr. Fernando Cabanillas publicó un artículo en El Nuevo Día titulado “Alimentos `non-GMO’: ¿moda o inquietud legítima?” Contrario a otros escritos en la prensa que tratan el tema, el contenido de la opinión es más equilibrado que lo usual con un genuino intento de exponer al público su convicción médica en torno a los famosos Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) y la interrogante sobre si debería consumirse productos de OGMs (o GMOs por sus siglas en inglés) o si todo es una moda producto de una engañosa mercadotecnia.

Antes de comenzar con nuestra crítica, quisiera enfatizar que nuestra exposición es respetuosa hacia un médico al que los puertorriqueños deberían escuchar en cuanto a muchos otros asuntos en relación con la medicina. No solamente estamos ante un experto que tiene los conocimientos científicos para llevar a cabo su labor, sino que también es un ser humano que verdaderamente ama al pueblo y que quiere lo mejor para su bienestar. Nada de lo que digamos aquí representa un demérito a su gran labor y obra.

Para mostrar la buena fe en esta discusión, comencemos por lo bueno que nos brinda su publicación. En primer lugar, podemos percatarnos que en cuanto a la seguridad de los OGMs en sí mismos, el distinguido médico está muy bien orientado. Es un consenso abrumador en la comunidad científica que los OGMs (es decir, los transgénicos y los alimentos modificados por ARNi) son seguros. Esto llega hasta el punto en que 110 laureados del Premio Nóbel han solicitado a Greenpeace que cese sus actividades en contra del arroz dorado. A la luz de esto, el Dr. Cabanillas nos dice muy acertadamente:

El primer punto que debe quedar claro es que, contrario a lo que muchos piensan, ingerir los genes alterados de un GMO no nos causará problemas. No se nos caerá un brazo ni nos crecerá una planta en la oreja. No nos dará cáncer ni nos convertiremos en “Mutant Ninja Turtles”. Greenpeace está indisputablemente equivocada en su postura en contra de todos los GMO. No hay evidencia científica que pruebe que su postura es correcta.

No obstante ello, entra en el tema de la controversia actual en torno al glifosato, una de las sustancias que más están asociadas a los OGMs y a la multinacional Monsanto (hoy, propiedad de Bayer). A su vez, el glifosato está asociado al producto de dicha corporación, el yerbicida Roundup®.

Logo de Roundup

Logotipo del yerbicida Roundup

El Dr. Cabanillas describe con exactitud cuál es el uso de esta tecnología que contiene al glifosato como ingrediente activo. Sin embargo, en cuanto a la dicusión del tema, él comete un error factual bastante común cuando trae a colación este delicado tema: que, según él, en el 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró al glifosato “probablemente cancerígeno”. Este dato no es correcto. Fue una rama de la OMS la que lo hizo, a saber, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés, véase aquí su monografía).

Puede ser que se argumente que por ser parte de la OMS, eso automáticamente cuenta como opinión de dicho cuerpo internacional. El problema es que la opinión del IARC no es la de la OMS. De acuerdo con este último, no hay evidencia alguna de que el glifosato sea cancerígeno. Esto lo dejó muy claro en un informe escrito junto a la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) y dado a conocer en el 2016, es decir, después de la publicación de los hallazgos del IARC (aquí se encuentra el escrito).

En medio de su artículo, el buen doctor nos dice que es extraño que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y el IARC llegaron a conclusiones distintas. Él dice, muy acertadamente que han habido ciertas cuestiones planteadas en cuanto a los intereses de algunos miembros de la agencia de cáncer internacional.

Es imperativo preguntar sobre las intenciones de la industria al respecto y también en cuanto al cambio que hubo en varias agencias alrededor del mundo de máximo de consumo de 0.1 mg/kg a 20 mg/kg de glifosato, especialmente cuando no medió estudio nuevo al respecto. Sin embargo, la pregunta que debería hacerse la gente es si hacían falta nuevos datos para tal incremento en este límite de seguridad. El nivel de toxicidad del glifosato es extremadamente bajo (LD50 de 5600 mg/kg en ratas) y en las cantidades que usualmente aparecen en los alimentos, es prácticamente inofensivo. Se ha observado que se puede alimentar a una rata 31 mg/kg de glifosato al día y no se observan efectos adversos; se puede alimentar a un perro 500 mg/kg al día sin observar efecto adverso alguno. Tal incremento de presencia de glifosato por las agencias gubernamentales no debería alarmar a los seres humanos. Otros reportes de cantidades “alarmantes” de glifosato en alimentos como Cheerios o comida para bebés han exagerado la nota. Según unos “estudios” que andan circulando por ahí, se sugiere que una caja de Cheerios puede tener hasta un máximo de 1,125.3 por billón (de glifosato). Ese número parece impresionante hasta que nos damos cuenta de que para al menos empezar a sentir los efectos tóxicos del glifosato, un adulto debería haberse servido 1270 platos al día y un niño 635 platos al día.

Nota para los lectores:  LD50 es un indicador de toxicidad, usualmente medido en miligramos por kilogramos. LD50 indica la dosis letal por la que perece la mitad (50%) de los animales del laboratorio. Mientras más alto el número, menos tóxica es la sustancia. Mientras más bajo el número, más tóxica. Para que tengan idea de la toxicidad del glifosato, compárese el número dado arriba con el nivel de toxicidad de la fructosa (4,000 mg/kg), de la sal de mesa (3,000 mg/kg),  y el de la cafeína (192 mg/kg).

Edificio del IARC

Edificio del IARC en Francia. Foto cortesía de Rystheguy de Wikimedia Commons. CC-BY-SA 3.0.

A partir de las disímiles conclusiones de la EPA y del IARC, debemos preguntarnos legítimamente cómo sabemos  quién tiene la razón. A esto, nos dice el Dr. Cabanillas:

Solo se puede determinar a través de estudios epidemiológicos de personas expuestas, comparándolas con los que nunca han estado expuestos. El único estudio prospectivo, el Agricultural Health Study, patrocinado por el Instituto Nacional de Cáncer de EE. UU., sugirió que este producto no causa cáncer, mientras que otros seis estudios concluyeron que está asociado con linfoma, mieloma y tricoleucemia. Siete estudios adicionales determinaron que no existe relación estadísticamente significativa. El tema se complica porque hay una correlación entre el número de días de exposición al glifosato y el riesgo de desarrollar cáncer. Cuando esto se toma en consideración, la relación con estos trastornos se fortalece. También preocupa que el proceso de desarrollar cáncer es lento. Puede tomar décadas antes de que aparezca, por tanto, las conclusiones de algunos estudios puede que sean prematuras.

Sin embargo, enumerar estudios y mencionar que algunos han asociado el glifosato con ciertos males no es señal de que exista relación alguna, especialmente si las estadísticas no tienen en cuenta otros factores. Se pueden tener estudios de cohorte que sigan a agricultores por un largo periodo de tiempo (como el que recientemente se ha dado a conocer este mes y que no refleja aumento significativo de cáncer tras el uso del glifosato). Las revisiones científicas y metaanálisis hechos por científicos independientes, por empresas y agencias gubernamentales son pertinentes (ejemplos, este y este). Es necesario indicar que no solo la EPA, sino también la EFSA, Health Canada, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania, entre otros han adoptado la posición de que no hay evidencia de genotoxicidad por parte del glifosato. Para todos los efectos, el IARC está solo en cuanto a su interpretación de los datos. Es más, aun cuando el Dr. Cabanillas hace la pregunta perfectamente válida sobre la carencia de nuevos estudios para ciertas determinaciones de la EPA, es menester apuntar al hecho de que la IARC también había dicho en años anteriores que el glifosato no era cancerígeno y que la monografía del 2015 no incluyó datos nuevos para su conclusión. Los defectos de la monografía son hartos conocidos en la comunidad científica (no solo Monsanto) y hasta algunos científicos han creado vídeos al respecto.

Además, el IARC tenía un texto borrador que inicialmente proponía que el glifosato no era genotóxico o carcinógeno. Una investigación de Reuters revela que dicho borrador pasó por una serie de ediciones claves para cambiar su posición.

Esto no significa que Monsanto sea un santo (aunque tampoco apoyaremos la actitud fanática y de dogma de fe de ciertos sectores sociales de que no hay “nada santo sobre Monsanto”). Documentos confidenciales dados a conocer a la luz recientemente revelan que posiblemente escribieron informes bajo la firma de científicos (en un caso particular, la investigación no encontró evidencia de ello), además de influenciar indebidamente en estudios que supuestamente eran independientes. A pesar de ello, de esos mismos documentos se desprende claramente que sus miembros creen firmemente que el glifosato no es cancerígeno, lo que confirma nuestra convicción. Ellos creen en su producto. Sin embargo, en un momento dado discutieron cómo no habían hecho los estudios de genotoxicidad de los sulfactantes usados por Roundup®, por lo que se sugirió que no se podría decir que ese yerbicida no fuera genotóxico (esto ocurrió en el 2003). De hecho, tampoco hay evidencia alguna de incremento de cáncer en humanos por el uso de los sulfactantes. Sobre todo esto y más hablaré en futuras entradas en este blog bien pronto.

A pesar de esto, la evidencia por el momento es clara de que el glifosato no debería ser objeto de alarma de parte del público. Esto es así, no solo porque aun si el glifosato fuera cancerígeno, el riesgo de terminar con cáncer es ínfimo, dada su escasa presencia en los alimentos. Debemos recordar también que todo el tiempo ingerimos sustancias altamente tóxicas y cancerígenas como, por ejemplo, ácido caféico (que se encuentra en el café que ingerimos todas las mañanas, salsa de manzana y vino tinto), el alcohol (cerveza, whisky, etc.), entre otros. El 99.99% de los pesticidas y carcinógenos que ingerimos es provisto por la naturaleza misma.

A la luz de lo ya expuesto, no hace falta cundir el pánico por el incremento de la presencia de glifosato en nuestro sistema. La evidencia es consistente de que no bioacumula y es excretado por el cuerpo humano. Llamar a etiquetar productos que contengan glifosato, como sugiere el Dr. Cabanillas, no mejorará la calidad de salud de los puertorriqueños. Es más, tendría consecuencias nefastas para los agricultores que dependen de este producto y cuya prohibición implicaría el uso de yerbicidas muchísimo más tóxicos. Simultáneamente, conllevaría la presencia en el mercado de alimentos con sustancias más tóxicas. En este sentido muy importante, la escasísima cantidad de glifosato en los alimentos es sencillamente inocua.

Respetamos al distinguido médico, pero por estas y otras razones diferimos de su opinión.

 

Recomendación: La izquierda Feng-Shui

La izquierda Feng-Shui por Mauricio José Schwarz

La izquierda Feng-Shui por Mauricio José Schwarz

Mauricio-José Schwarz es un periodista, escritor y fotógrafo mexicano que se destaca a nivel internacional por su defensa de la razón y de las ciencias, cofundador de  Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica y del Círculo Escéptico en España. Hoy día publica en sus blogs No que importe y  El retorno de los charlatanes y publica vídeos en su canal de YouTube, El rey va desnudo.

El título del libro La izquierda Feng-Shui establece muy bien el tono del escrito.  He aquí la ficha:

Schwarz, Mauricio-José. La izquierda Feng-Shui. Cuando la ciencia y la razón dejaron de ser progres. Ariel, 2017.

Schwarz hace una crítica necesaria a la izquierda, no solo la española o la mexicana, sino también en todos los lugares. De hecho, me atrevería a decir que todo lo mencionado en el libro es aplicable a la izquierda puertorriqueña. Antes la izquierda política representaba lo mejor de los valores de la Ilustración y su empeño en utilizar la razón y las ciencias como mecanismos para cambiar el mundo a uno más justo. Sin embargo, desde el siglo XX para acá, un cierto sector de la izquierda ha abrazado ciertas falsas creencias, sean religiosas o seculares, para someterse a la sinrazón y a ciertos ideales puristas.

Este es un libro de excelente labor periodística —viniendo de Schwarz, es de esperarse— en donde hace dos cosas muy importantes. En primer lugar, nos lanza en un viaje al pasado para tener una visión más clara de dónde proceden muchas de estas creencias irracionales ponderadas por un sector actual de la izquierda. En segundo lugar, se encarga de refutar muchas de estas creencias con base en la historia y las ciencias.

Aunque no necesariamente un servidor comparta su convicción de que la izquierda debería rechazar las religiones en general (marginaría políticamente a religiosos que sí queremos luchar por una genuina justicia con los instrumentos de la razón y de las ciencias), todas las críticas deben tomarse en serio. El libro es una introspección muy importante que se deben hacer los sectores más vociferantes para ver si realmente están creando un mundo de justicia o si están agravando la situación de los pobres.

Hubo dos grandes sorpresas en la lectura.  Primeramente, no sabía cuán empotradas están las creencias de Helena Blavatsky en muchas de las creencias religiosas orientalistas que se han puesto de moda en Occidente. Schwarz deja bien claro el hecho de que muchas de las visiones valorizadas hoy día por los que rechazan las religiones occidentales tienen su raíz en esta persona que se destacó mucho por crear un mundo esotérico ficticio del pasado.

Otra cosa que me dejó perplejo personalmente es su denuncia al pensador Iván Illich, que fue por años amigo de mi familia. Illich fue un sacerdote católico austriaco que fue famoso en Puerto Rico  (y a nivel mundial) por denunciar ciertas posturas del Vaticano en torno a varios temas, entre ellos el de los contraceptivos, mientras era rector de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Dicho caso estuvo a la par en fama con el que se llevó a cabo contra Hans Küng y Leonardo Boff. No obstante mi afecto por Illich, Schwarz tiene toda la razón a la hora de denunciarlo por hacer un mal diagnóstico de la sociedad moderna y de la resolución de sus “problemas”.  Su libro Némesis médica aportó a que personalmente este servidor rechazara la medicina contemporánea en un momento dado y sé de varios que les ha inspirado lo mismo. Aun con la fama de La desescolarización de la sociedad, es menester señalar que la desescolarización es precisamente una malísima solución a cualquier problema pedagógico del mundo moderno. De hecho, contrario a lo que pensaba él, la tecnología actual podría cambiar por completo algunos aspectos de la escolarización tradicional (especialmente con la presencia del mundo virtual). Tanto la medicina como la tecnología han mejorado para bien al mundo.

En cuanto al texto, hace la debida crítica a la tesis de que “todo lo natural es bueno”, además de fijar unos términos que deberíamos utilizar más frecuentemente en nuestras discusiones de política pública, tales como “el principio de la purísima concepción”: el mandato de que toda propuesta que se haga no conlleve problema alguno a ningún nivel bajo ninguna circunstancia. Otra palabra fabulosa que debería emplearse de aquí en adelante es la “neofobia” (fobia a lo nuevo).

Tampoco falta en la discusión su correcta crítica al llamado “posmodernismo” y las posturas de constructivismo social extremo que adoptan muchos de sus partidarios. En general, ellos tienden a rechazar las nociones de verdad y objetividad, no solo en las ciencias sino también en la ética.

En cuanto a aspectos negativos, son poquísimos los que voy a criticar, insignificantes y no modifican para nada el resto de la lectura.  Algunos son de naturaleza técnica: por ejemplo, dice que dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno forman la molécula de H2O. En realidad, son dos átomos de hidrógeno y el de oxígeno (capítulo 4). Lo otro es en cuanto a la historia de Monsanto, en la que no distingue (al menos a nivel jurídico) el antiguo Monsanto (la corporación que trabajaba con ingeniería química) y la actual Monsanto (la corporación que trabaja en la agroindustria).

Como es de esperarse, habla de todo lo concerniente a lo esotérico, las vacunas, los transgénicos, la medicina contemporánea, las toxinas, Monsanto, la Coca-Cola, el Reiki, el pensamiento positivo, entre otros temas. Al final, nos deja con varias preguntas para el futuro, para este servidor, las más difíciles son las concernientes a la tensión entre el respeto a las diversas culturas (especialmente las indígenas) y la necesidad de proveerles los medicamentos y la tecnología que necesitan para vivir y persistir en esta época.

La izquierda Feng-Shui es un libro extraordinario que sorprenderá mucho al lector con el manjar de información que tiene que ofrecernos. Además, el prólogo escrito por J. M. Mulet es refrescante y muy pertinente, especialmente cuando este mismo año publicó su libro (también extraordinario) Transgénicos sin miedo.

Recomendación: Transgénicos sin miedo (y Comer sin miedo)

Transgénicos sin miedo

Portada de Transgénicos sin miedo de J. M. Mulet.

Hay un chiste que a veces le digo a mis amistades en las redes sociales. Quiero escribir una serie de libros de divulgación de las ciencias (esa parte no es broma, es verdad).  El primer libro será sobre la evolución, en cuyo caso mis amistades religiosas se enojarán conmigo.  El segundo será sobre el cambio climático, lo que enfurecerá a mis amistades de la derecha política.  El tercero será sobre la energía nuclear, que enojará a mis amistades de izquierda. El cuarto será sobre organismos genéticamente modificados (OGMs), la cual será rechazada por mis amistades en el ámbito verde. El quinto será una sobre la existencia histórica de Jesús, lo que enojará a bastante de mis amistades incrédulas y ateas.  Al final de la serie estaré bieeeeeen solito.

(¡Nah!…   mis amistades son un amor, pero sé que ellos tendrán problemas con lo que diré sobre estos temas).

José Miguel Mulet Salort

José Miguel Mulet, 2016. Foto cortesía de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV Radiotelevisión-YouTube) CC-BY 4.0+.

Sin embargo, hay un libro de esa serie que estoy pensando que tal vez no haga falta escribir, el de los OGMs. ¿Por qué? Porque uno ha sido escrito y creo que es suficiente.  Este año, la Editorial Planeta publicó el libro más reciente de José Miguel Mulet, Transgénicos sin miedo.  Este no es su primer texto, Planeta también ha publicado Comer sin miedo, Medicinas sin engaños y La ciencia en la sombra. Además, había escrito un libro de la serie “¡Vaya timo!” titulado: Los productos naturales … ¡vaya timo!. Mulet es bioquímico y doctor en biología molecular de la Universidad Politécnica de Valencia. Además de ser un excelente expositor de las ciencias, especialmente en cuanto al asunto de los OGMs, tiene un sentido del humor particular que permea todo lo que escribe.

Comer sin miedo

Portada de Comer sin miedo por J. M. Mulet

Podría decir que entre Comer sin miedoTransgénicos sin miedos se obtiene una obra divulgativa que no he visto en ningún otro lugar en español ni en inglés. No he encontrado libro alguno dirigido al público que sea más completo, más claro, más conciso y más ameno (¡tremenda combinación!) sobre el tema de los OGMs. De hecho, esperaba que en Transgénicos sin miedo dijera mucho menos y el Dr. Mulet excedió por mucho todas mis expectativas. Entra de lleno en la historia de la agricultura, la historia de los transgénicos (su origen y desarrollo como parte de la ingeniería genética), cómo contribuyen a la salud, al medio ambiente, al bienestar de los agricultores, entre otros asuntos interesantes. También dedica bastante de su tiempo a desmontar los alegatos hechos por ambientalistas militantes y partidarios de los alimentos orgánicos (en España “ecológicos”) que están en contra de los OGMs y demuestra cómo su denuncia ha hecho más mal que bien a los agricultores, a la humanidad y al medio ambiente que ellos dicen defender. Junto a Comer sin miedo, creo que esta obra debe estar en manos de toda aquella persona que quiera aproximarse al tema muy seriamente sin lenguaje técnico y sin falsedades.

Debemos agradecer mucho al Dr. Mulet porque esto hacía muchísima falta en el contexto social de un público y una prensa nacional e internacional muy desinformada. Él dice que goza de escribir y ese estado de ánimo se nota en cada una de sus páginas. No hay nada mejor que un científico que disfrute el divulgar la ciencia al público. Cuando puedan, suscríbanse a su blog, Tomates con genes y lean los artículos que publicó en su blog anterior, Los productos naturales…¡vaya timo!