¿Tenemos genes extraterrestres?

Imagen de ADN humano que es extraterrestre

(C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Nota: Este es un artículo viejo (del 2011) que escribí en mi blog personal. Tan viejo es que para ese momento vivía el muy querido analista político estadoísta Benny Frankie Cerezo. Este ser que representaba un viento de decencia y buen sentido de democracia es muy extrañado en los medios, aunque su hija está honrando su memoria todos los domingos por la mañana. Este escrito se hizo con todo el respeto que él se merecía, pero corrigiendo su aparente convicción de  que los seres humanos parecían tener ADN extraterrestre. Basó ese juicio en un artículo publicado en China al respecto. Al escrito que les presento, le hice algunas correcciones menores, pero es sustancialmente el mismo. Tengan en cuenta que mi posición hoy es mucho más escéptica que la que tenía en el 2011.

Confieso que me encanta el tema de lo paranormal, aunque lo trato con cierto grado de escepticismo.  A fin de cuentas, la inmensa mayoría de lo que se consideró una vez paranormal o sobrenatural se ha desmitificado como una broma pesada (hoax), fraude, fenómeno natural o hechura del ser humano.  Sí, considero que hay algo de verdad en muchos alegatos, pero la mala noticia es que hay poca o ninguna evidencia contundente de ellos.  Mientras eso sea así, lo paranormal debe considerarse como metafísico (no científico) hasta que pueda ser contrastable por experimentación.

De entre todo los temas paranormales que me encantan están los ovnis.  Cerca del noventa y cinco porciento de los fenómenos reportados a nivel mundial son bromas pesadas, fraudes, mala identificación de artefactos voladores o fenómenos naturales.  Lo que lo hace interesante es el restante 5% del que no se tiene explicación todavía.  Sin embargo, no necesariamente cada uno de los casos de este 5% es extraterrestre, sino más bien fenómenos que todavía no comprendemos bien.  No se puede excluir a priori la posibilidad de que vengan extraterrestres a este planeta y nos estén estudiando.  He escuchado a varias personas, muchas de ellas que jamás hubiera pensado testigos de este fenómeno, que han visto artefactos en el cielo que no han podido explicar satisfactoriamente.  No tengo ninguna razón para dudar de sus testimonios.

Aún así, estos temas se discuten más a nivel popular.  Lo que resulta increíble es que mucha gente del público, incluso algunos dizque expertos en el tema, están altamente desorientados en cuanto el asunto ovni.  Puedo mencionar como uno de los charlatanes principales a Reinaldo Ríos (el “genio” detrás del ovnipuerto de Lajas).  Otros libros se han hecho populares como los de Zechariah Sitchin y su desacreditada tesis del planeta Nibiru.  Uno de los temas que trabajó Sitchin tuvo que ver con la posibilidad de que los extraterrestres causaran un brinco en la evolución humana al llevar a cabo ingeniería genética con nuestros ancestros, especialmente con primates de hace 300,000 años atrás.  Según él los seres humanos fuimos productos de ingeniería genética extraterrestre.

Recientemente, este tema se discutió en Puerto Rico en un programa de Radio.  Ustedes podrán pensar, tal vez, en el programa La Otra Realidad, del antropólogo Andrew Álvarez.  No … no fue ese programa.   ¿Algún programa con Jorge Martín?   Eh … no, tampoco.  Me estoy refiriendo al programa de Benny Frankie Cerezo, Voz Primera, en Radio Isla en el 1320 AM (Puerto Rico).

Tal vez se estén preguntando cómo será eso posible, ya que Voz Primera trata de política, no de temas paranormales.  Eso fue lo que pensé también.  Sin embargo, el Lcdo. Cerezo, a quien yo admiro y respeto muchísimo, le interesó hablar del tema en su programa de radio.  Discutió un artículo que él encontró en Internet sobre un supuesto descubrimiento de genes extraterrestres en el ADN del ser humano.  Tal supuesto acontecimiento me intrigó mucho y empecé a buscar información al respecto.  El Lcdo. Cerezo hizo referencia a este artículo en The Canadian en torno al tema, y se titula “Scientists find Extraterrestrial genes in Human DNA“.  Al leerlo me percato en seguida de que, a pesar de que el Lcdo. Cerezo hablaba de Francis Crick, en realidad, el artículo trataba de Sam Chang, un profesor que alega que una gran parte del ADN humano es código genético extraterrestre. (¡¿?!)

¿Cómo se llegó a esta intrigante conclusión?  Pues, según el artículo, a una gran parte de nuestro ADN se le conoce como “ADN basura” (junk DNA), que es un término que se refiere a partes de nuestro ADN que no codifican proteínas.  El problema es que el artículo desorienta al público cuando alega que esta mayoría del material genético humano que no codifica tiene una función desconocida.  Por tanto, este “ADN basura” es genética extraterrestre que se halla empotrada junto a nuestros genes cuya función sí conocemos.  El problema es que la inmensa mayoría del ADN basura no es funcional, no es que se desconozca su función, sino que NO funciona … punto.

Mucha gente llamó después a Voz Primera diciendo que lo más probable eso era cierto, porque era inconcebible que nosotros seamos los únicos en el universo.  Esto es un non sequitur de primera categoría. Es cierto que lo más probable es que haya vida en otros planetas, pero de ahí no se sigue que tengamos genes extraterrestres.
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¿Qué es el “ADN basura”?

Imagen de ADN basura

Imagen creada por Pedro M. Rosario Barbosa, disponible para dominio público (CC0).

Tenemos que comenzar hablando de qué es un “ADN basura”, éste es un término para significar a aquellos genes que no cumplen con codificar para la forjación de proteínas.  Usted y yo estamos literalmente construidos proteínicamente a partir de lo que dicta nuestro ADN, nuestro código genético.  Sin embargo, no todo nuestro ADN codifica.

Por razones que explicaremos más adelante, sería insensato referirnos a estos genes como “ADN basura”, aunque para efectos de la discusión la usaré.  Aún lo que se considera “basura” podría ser funcional a la larga.  Por ejemplo, algunos genes que antes se consideraban inoperantes, realmente no codifican para proteínas, pero sí sirven como interruptores (switches). Por otro lado, una gran parte de nuestro código genético no es funcional en ningún sentido.  ¿Quiere decir esto que contenemos código extraterrestre en nuestro ADN?  ¡Difícilmente!  El ADN basura no es código extraterrestre, sino, más bien, residuo de nuestro proceso evolutivo.  Lejos de revelarse nuestro ADN como extraterrestre, se revela más bien como puramente terrestre, especialmente gracias a los estudios extensos en cuanto a la trayectoria evolutiva de nuestros antepasados.
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Evolución es, en parte, repetición genética

Uno de los factores que ha generado tantos genes no codificantes e inoperantes se debe al hecho de que algunas secuencias genéticas son repetitivas.  Cerca de la mitad de nuestro código genético se compone de secuencias repetitivas.  Esto no se debe a que los genes se repiten como una especie de combinación binaria de unos y ceros o como una especie de código Morse extraterrestre escondido en el ADN.  Esto se debe a un fenómeno hartamente conocido, llamado por los geneticistas “elementos transponibles” o “transposones“.  Un transposón es una secuencia genética en un segmento de nuestro ADN que se reproduce o brinca a otras partes de nuestro ADN.  Francis Collins nos revela por qué, a pesar de que genera mucha “basura” en nuestro ADN, no es sensato llamarles “ADN basura”:  de vez en cuando, durante nuestro proceso evolutivo, esos transposones pueden generar funciones por puro accidente.

¿Cómo sabemos que esto no es código extraterrestre?  Es bien sencillo.  Compartimos el 98% de nuestro código genético con los demás seres vivos, incluyendo las posiciones que ocupan mucho de los transposones.  A menos que se adopte la posición implausible de que los extraterrestres han llevado a cabo todo un programa de ingeniería genética durante 3.5 mil millones de años de tal manera que parezca un producto evolutivo azaroso, no podemos creer que los transposones sean de origen extraterrestre.

Imagen de secuencia genética

Imagen de secuencia genética que impide la producción de vitamina C. (Creada por Pedro M. Rosario Barbosa / Liberada para el dominio público (CC0)).

Esta ilustración representa visualmente la secuencia genética de nuestro ADN para la creación de Vitamina C durante el desarrollo del ser humano.  Este gen se encuentra en el cromosoma 16 y contiene cinco copias del gen que se expresa proteínicamente en varias etapas de nuestro desarrollo embriónico y fetal.  Si miran la barra superior a mano izquierda, podrán ver un gen con la letra epsilon (ε) que es el que codifica en el periodo embriónico, y los genes Gγ y Aγ que codifican en el periodo fetal.  Los genes δ y β codifican para el periodo adulto.  Sin embargo usted podrá percatarse de un gen representado en rojo con las letras psi-beta (ψβ).  La letra psi (ψ) se utiliza para indicar un pseudogen, es decir, un gen inoperante. La razón de por qué no codifica se encuentra al examinar el gen en sí mismo:  en la “señal de comienzo” hubo un error al momento de reproducción del gen, por lo que hoy se encuentra defectuoso.

¿Cómo sabemos que este pseudogen es producto de la evolución?  Por una sencilla razón: los primates contemporáneos más cercanos a nosotros en el proceso evolutivo (chimpancés y gorilas) tienen exactamente el mismo error, exactamente en el mismo lugar del código genético.  Estos pseudogenes también forman parte del llamado “ADN basura”.  Si los extraterrestres programaron los genes de esta manera …  realmente deben ser geniales para venir a este planeta, ¡pero deben tener una pésima capacidad de inteligencia para hacer ciertos genes funcionales!   Los perros o gatos, en este sentido, tienen una mejor genética que nosotros.
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Virus y enfermedades

Otros aspectos relacionados al “ADN basura” tienen que ver con enfermedades contraídas por nuestros ancestros.  El siguiente ejemplo no es de un gen “basura”, pero sí nos da una idea de la dinámica que generó muchos pseudogenes en nuestro código genético.  Nuestro ancestros fueron muchos, desde la primera de las bacterias hasta el Australopitecus afarensis.   Muchos de ellos ciertamente murieron de enfermedades, algunas de ellas virales.  Los virus no son otra cosa que un código genético envuelto en un caparazón proteínico.  Cuando un virus aterriza en una célula, le inserta su código genético causando la reproducción del virus dentro de la célula y su eventual muerte.  Estos nuevos virus se siguen reproduciendo indefinidamente.  Sin embargo, de vez en cuando ese código genético accidentalmente se empotra en nuestro ADN y puede convertirse en más “ADN basura” o en genes funcionales beneficiosos para el organismo.

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía, cortesía del CDC.

Una de las razones por la que no creo que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus causante del sida, fue creado en algún laboratorio en África se debe a que sabemos que ha estado rondando aparentemente por millones de años.  ¿Cómo lo sabemos?  Por una razón bien sencilla:  nosotros tenemos el código genético de su ancestro en nuestro ADN.  ¿No me creen?  Este artículo publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS) lo demuestra.  Se ha calculado que fue hace 30 millones de años que apareció este virus, y que deben compartir los primates más cercanos a nosotros:  los chimpancés, gorilas y orangutanes.  Nuestro ancestro común vivió hace 30 millones de años y, aparentemente, fue víctima de un contagio masivo de este virus. Esto explica por qué ese gen sobrevivió empotrado en nuestro código genético, produciendo una ventaja para los sobrevivientes, ya que cumple una función en nuestro organismo (selección natural).
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¿Dónde está la evidencia positiva de genes extraterrestres?

Homo sapiens neanderthalensis

Homo sapiens neanderthalensis (Imagen cortesía de Cicero Morales / CC-BY 4.0).

Por mucho tiempo, se pensó que los seres humanos no descendían de los neandertales.  Esto no era un asunto pequeño, ya que hubo una extensa discusión entre los científicos en torno al problema de si los neandertales eran de la misma especie humana o si eran de una especie distinta.  Nosotros somos Homo sapiens sapiens.  Si los neandertales eran de otra especie, entonces llegarían a ser Homo neanderthalensis, y si eran de nuestra especie, entonces eran Homo sapiens neanderthalensis, es decir, pertenecen al género Homo, a la especie sapiens y a la sub-especie neanderthalensis).

Desde el año pasado el debate ha terminado.  Los neandertales son, sin lugar a dudas, especie humana, pero pertenecientes a una subespecie.  ¿Cómo lo sabemos?   Primero aclaremos que es lo que quiere decir el término “especie” en biología.  Una especie consiste en organismos semejantes que se reproducen entre sí y producen crías fértiles.  Así que lo que debemos preguntarnos es si los neandertales y los seres humanos pudieron reproducirse entre sí y producir crías fértiles.  Para ello necesitamos dos cosas:

  • El código genético de los neandertales y encontrar sus distintivos en relación con otros grupos.
  • Contrastar estos distintivos con el genoma humano.

Gracias a que los restos neandertales han conservado material genético (degradado), se ha podido reconstruir el genoma neandertal, se han identificado sus distintivos y también se han contrastado con el genoma humano. La conclusión es inequívoca.  Los neandertales y los seres humanos somos dos ramas procedentes de un ancestro común bien cercano a nosotros.  Los neandertales salieron de África y llegaron a Europa antes que los seres humanos.  Cuando este último grupo llegó, se aparearon.  Como resultado de ello, los seres humanos de pura ascendencia africana no heredaron genes neandertales, pero los de ascendencia europea, asiática y americana sí.  En otras palabras, los neandertales y los humanos somos la misma especie, pero distintas subespecies.

He aquí una evidencia positiva de genes neandertales en los seres humanos.

¿¿¿Y los genes extraterrestres???

¿Tenemos genes disponibles de extraterrestres voluntarios que los hayan querido donar para nuestro conocimiento?  La contestación es “No”.  ¿Ha habido algún cadáver distintivamente extraterrestre disponible al público del cual hemos extraído código genético para hacer una comparación semejante a la que hemos hecho con los neandertales?  No.  ¿Enconces en qué RAYETES se basa el supuesto alegato de que los seres humanos tenemos genes extraterrestres?
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¿Por qué se menciona a Francis Crick?

Francis Crick

Francis Crick (Fotografía cortesía de Marc Lieberman / CC-BY 2.5)

Surge entonces la pregunta de por qué el Lcdo. Cerezo menciona a Francis Crick.  Para los que no lo sepan, Crick fue uno de los dos científicos que descubrió la estructura del ADN y en cuanto a esto las ciencias le estarán eternamente agradecidas. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que dijo algunos años después.  Entre los científicos se ha propuesto lo que se ha conocido como panspermia.  Panspermia es la propuesta de que de una manera u otra la vida se originó por intervención extraterrestre.

Hay dos tipos de propuestas de panspermia:

  1. La primera es la panspermia no dirigida, que propone que hace miles de millones de años la Tierra no tuvo suficiente material para crear la sopa orgánica de la cual surgiría la vida y, por ende, esos químicos necesarios para la vida tuvieron que haber surgido de material extraterrestre (es decir, material proveniente de fuera de la Tierra).
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  2. Por otro lado, Crick favoreció la panspermia dirigida, es decir, la teoría de que la vida surgió a raíz de ingeniería extraterrestre (entendida en términos de seres inteligentes de otros planetas).  Los científicos ven posibilidad a la panspermia no-dirigida, pero no a la panspermia dirigida.

La propuesta de Crick surge del justificado asombro en torno a la estructura del ADN. Este ácido es una estructura que parecía, en aquella época, resultado de un acto de “programación” genético que parecía no haber surgido a partir de actividad de la naturaleza.  Es como si “alguien” hubiera diseñado todo para que se produzcan los seres vivos y los seres humanos particularmente.

¿Por qué los científicos no favorecen la panspermia dirigida?  No porque los científicos quieren “esconder” ese “hecho”, como se insinuó en el programa Voz Primera.  El problema es que tras el estudio exhaustivo del ADN humano y del de los demás seres vivos, todo señala al hecho de que el código genético no fue diseñado.  Aunque no comprendemos totalmente a cabalidad cómo se originó el ADN or el ARN, sí sabemos, al estudiar su estructura parece indicar que todo fue más bien producto accidental siguiendo las leyes naturales más que un código hábilmente diseñado por algún ser inteligente.
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Entonces, ¿qué hay de la investigación del profesor Chang?

Pues …  hay dos posibles alternativas a este supuesto descubrimiento de genes extraterrestres:

  1. O The Canadian escribió un artículo que es un fraude o una broma (el artículo no tiene fecha, por lo cual no puedo verificar si era una broma de “April fools” o del “día de los Santos Inocentes”).
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  2. O sencillamente The Canadian no verificó los datos del Profesor Chang, ni contrastó la información con científicos escépticos en torno al tema.

Para mí es un misterio (rayando en perplejidad) cómo el Prof. Chang (y su equipo) llegó a una conclusión tan controvertible en torno al genoma humano, cuando se sabe de sobra el origen del “ADN basura” en nuestro código genético y que no es “off world” como alega el artículo.  El artículo empeora más la situación cuando incluye problemas de “exopolítica”, o incluso alegatos de supuestos encuentros como los de supuestos venusianos de George Adamski.  A pesar de que sus fotos y videos se han desmitificado un millón de ocasiones por expertos, aparentemente Adamski sigue siendo uno de esos fraudes que se niega a morir, especialmente en artículos en The Canadian.

En vista de esto, parece que la investigación del Prof. Chang y su equipo no pasa de ser un trip de grandes magnitudes.
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Referencias

Burnie D.  (2004).  Evolución:  una guía básica sobre cóo se adaptan y subsisten los seres vivos.  México:  Editorial Planeta.

Collins, F. S. (2010).  The language of life:  DNA and the revolution of personalized medicine.  NY:  HarperCollins.

Fairbanks, D. J.  (2010).  Relics of Eden:  the powerful evidence of evolution in human DNA.  NY:  Prometheus Books.

Futuyma, D. J.  (2009).  Evolution.  US:  Sinauer Associates.

Miller, K. R.  (2008).  Only a theory: evolution and the battle for America’s Soul.  US:  Penguin.

Shubin, N.  (2009).  Your inner fish:  a journey into the 3.5 billion-year history of the human body.  NY:  Vintage.

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La homeopatía y la revisión sistemática Cochrane más reciente

Natural Cures de Kevin Trudeau

Natural Cures “They” Don’t Want You to Know about de Kevin Trudeau

Me acuerdo la primera vez que entré en un supermercado orgánico bien conocido en el área de Hato Rey. En aquel momento, hace años, recuerdo haber comprado un libro de Kevin Trudeau, Natural Cures “They” Don’t Want You to Know About. En aquel momento me encontraba más sumido en una ideología anticorporativa que consideraba a toda la industria médica comprometida por el afán de lucro. Obviamente, me dije, los remedios naturales son la alternativa que socava el mal corporativo que aqueja a muchos pacientes en Puerto Rico y Estados Unidos.

Compré el libro porque reconocí a Trudeau. A altas horas de la noche, por cable pasaban los teleanuncios de Trudeau vendiendo varios de sus productos. Sin embargo, me rascaba la cabeza leyendo el texto en torno a lo que “ellos” no quieren que sepas. En aquel entonces no sabía casi nada de nutrición o dieta. Allí sugería él desacerse del microondas. ¿Por qué? Por la radiación. Podría afectar la salud. ¡Interesante!

Sin embargo, parte de mí se quedó escéptica ante lo que leía. Aun cuando aceptara que los microondas son radiactivos, otra parte de mí parecía recordar mis clases de física de escuela superior. Esos microondas no eran ionizantes. Esto significa que no tienen la suficiente fuerza para ionizar los átomos del ADN y, por ende, la probabilidad de que pudieran inducir cáncer era escasa. No sabía si tomar a Trudeau en serio. Vendía productos por televisión alegando persecución de la FDA y de la FCC porque estas eran aliadas de las grandes empresas, algo que yo creía ciegamente en ese momento. Hoy día confieso que sí hay un grado de influencia corporativa en ambas agencias, pero muchas de ellas intentan cumplir lo mejor que pueden su labor reguladora. Irónicamente, esta autoridad de regulación ha sido socavada precisamente por la industria de los suplementos, productos que aparecen de manera prominente en lugares donde se venden “remedios naturales”. Mis sospechas eran fundadas. Trudeau terminó en la cárcel por defraudar al público y así mismo lo confesó.

Mientras más indagaba en el mundo “natural”, más escéptico me volvía al respecto. Sin embargo, de una u otra forma seguía creyendo en él. A fin de cuentas, la sociedad médica corporativa no quería saber nada de ello. Pues favorecer los productos naturales es de alguna manera ser anticorporativo. Mientras conversaba con una señora mayor que solía visitar el supermercado orgánico al que prefería ir, ella me comenzó a hablar de los productos homeopáticos y cuánto ella se beneficiaba personalmente con ellos. “Homeopatía”. ¡Sonaba fascinante! No tenía razón alguna para dudar de su testimonio. Así que empecé a estudiar el tema.

Otra vez sentía que algo no estaba bien en todo esto…. Los remedios homeopáticos no eran otra cosa que agua, azúcar y otras cosas más. El resto no tuvo sentido alguno. Hoy todavía me acuerdo de mi primera reacción cuando supe lo que eran los remedios homeopáticos: “¡Esto es m****a!”
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La historia de la homeopatía

La homeopatía tuvo su origen con un médico alemán llamado Samuel Hahnemann (1755-1843). Este es tal vez uno de los personajes del pasado peor juzgados por parte de ciertos opositores de la homeopatía. Para eso, tenemos que comprender el contexto médico de su época.
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La peligrosa medicina

¿Qué podemos decir de la medicina occidental de ese entonces? Era literalmente una cuestión de vida o muerte … y más muerte que de vida. Literalmente se recurría al médico cuando no quedaba más remedio. Esta no era la medicina que hoy conocemos, sino que era una que mantenía muchas prácticas que se sostenían desde la Antigüedad (e.g. Hipócrates, Galeno, Avicena). Algunas de ellas llevaban a pacientes a empeorar su condición de salud. Por ejemplo, en algunos lugares a las heridas se les trataba con mercurio, en otros momentos históricos se utilizaba para tratar la sífilis. Hoy día la comunidad médica sabe que es una toxina potente para el ser humano.

Otra práctica para-pelos que hacían los médicos era la sangría … no me refiero a la bebida … Esta se basaba en la teoría de Galeno de los temperamentos o los humores; este era un modelo de la salud al que se suscribían muchos médicos del siglo XVIII y XIX. De acuerdo con Galeno, se identificaban a cuatro temperamentos que correspondían al exceso o defecto de fluidos:

  • Sanguíneo (humor: sangre)
  • Colérico (humor: bilis amarilla)
  • Melancólico (humor: bilis negra)
  • Flemático (humor: flema)

De hecho, cada uno de estos temperamentos corresponde a una estación del año: primavera, verano, otoño e invierno respectivamente. A pesar de que un mínimo de conocimiento de biología y anatomía de grado intermedio o superior es suficiente para darse cuenta de que la teoría de los humores es falsa, eso no detiene a algunas personas (e.g. un ingeniero químico) de suscribir esta refutadísima perspectiva.

Sangría

A la izquierda, representación de la administración de una sangría en una vasija (Imagen cortesía del Museo del Louvre). A la derecha, una foto de una sangría en 1860 (Imagen cortesía de The Burns Archive).

La sangría era administrada por un médico como un remedio para síntomas tales como la fiebre. Se interpretaba la fiebre como una actividad excesiva de la sangre, por la que había que hacer una incisión en una vena para que sangrara y así dejar que se “equilibrara” la sangre. Hoy día se sabe que esto no remedia absolutamente nada.

Charles J. Guiteau

Charles J. Guiteau (1844-1882)

Hubo prácticas que le costaron la vida a personas en alto mando y prestigio. El Pres. James Garfield fue víctima de un individuo llamado Charles J. Guiteau, quien le disparó dos veces. No fueron heridas graves —al menos desde los estándares médicos actuales—. Pero en julio de 1881, las manos de los médicos de la época literalmente aseguraron su muerte. En primer lugar, intentaron penetrar las heridas sin lavarse las manos, lo que causó una serie de infecciones. Luego intentaron alimentarle vía el recto (en vez de por la boca) lo que le llevó a perder peso. Ambos factores jugaron un rol en su eventual muerte. Guiteau fue arrestado y acusado de asesinar al presidente. Como defensa, él repetía (correctamente): “¡Los médicos lo mataron; yo solamente le disparé!” (Pinker cap. 2)

Podríamos citar a otras personas reconocidas:

Benjamin Franklin: “All drug doctors are quacks.”

Voltaire: “Los médicos son hombres que prescriben medicinas de las que conocen muy poco, para curar enfermedades de las que conocen todavía menos, en seres humanos de los que no saben nada”

Molière (Le Malade imaginaire):  “Casi todos los hombres mueren de sus remedios y no de sus enfermedades” (Singh y Ernst cap. 3).

Las enfermedades iatrogénicas fueron la orden del día por milenios. No fue hasta que llegó la medicina experimental cuando finalmente empezó a mejorar la calidad de la medicina hasta el punto de que hoy día salva más vidas que antaño y ha logrado aumentar significativamente la esperanza de vida.

Espanta un poco el que haya gente que quiera “volver a los good ol’ days cuando —dicen ellos— se vivía más saludable que hoy”. ¿Cuál época era esa? No sabemos. Sí, confesamos que la obesidad es un problema presente con el que debemos lidiar, pero eso no significa exactamente que en siglos anteriores la población se mantenía “en forma” comiendo bien y haciendo ejercicio en un gimnasio. Antes la gente moría muchísimo más … o de hambre … o del médico. No dejo de recomendar la lectura de Manuel Zeno Gandía, especialmente Garduña, La charca El negocio: crónicas de un mundo enfermo. 
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¿Qué hizo Hanemann?

Samuel Hahnemann

Samuel Hahnemann

Ante una medicina que se intuía era un desastre, varias personas trataban de buscar alternativas para reducir estas fatalidades. Él mismo dijo en una ocasión:

My sense of duty would not easily allow me to treat the unknown pathological state of my suffering brethren with these unknown medicines. The thought of becoming in this way a murderer or malefactor towards the life of my fellow human beings was most terrible to me, so terrible and disturbing that I wholly gave up my practice in the first years of my married life and occupied myself solely with chemistry and writing (Haehl, vol. I 64).

En el mundo de los remedios naturales, esta aserción se ha sacado de su contexto histórico para condenar la medicina actual sin tener en cuenta las condiciones de la época. Todo el desastre médico que llevaba a los pacientes a la muerte le hizo reflexionar, por lo que abandonó la medicina en 1784. La razón por qué incluyo esto es porque estamos ante un hombre muy decente, inteligente e íntegro; no era un charlatán de feria (Singh y Ernst cap. 3). Hanemann estaba movido genuinamente por su compasión hacia los pacientes en general por algo que era totalmente cierto: que en la mayoría de las veces, la intervención de los médicos era el sello de muerte del paciente. El problema de Hanemann no era su honestidad sino un problema que también afectaba a los médicos: no ponían a prueba adecuadamente su “conocimiento” médico experimentalmente.

Cuando estaba traduciendo un texto, se encontró con una información que indicaba que la cinchona era efectiva para tratar la malaria. Él se trató a si mismo estando sano con cinchona produciendo lo que para él eran síntomas semejantes a la malaria (a esto se le conoce como “proving“). Al fijarse en esto infirió el principio por el que es más conocido: “Similia Similibus Curentur” (“lo semejante cura a lo semejante”). La Ley de la Semejanza se convirtió en el lema cardinal de lo que se conocería  (en 1807) como “homeopatía”.

Sin los debidos controles, Hanemann comenzó a experimentar con sus pacientes varias toxinas como remedios. Debido a que veía los efectos adversos, intentó diluirlos en agua hasta que se volvieran inocuos. Así, según él, podía darles de manera segura un remedio cuya toxicidad estaba diluida en agua, pero en el que, de alguna forma, persistían los atributos curativos. Así se forjó la base de la homeopatía que conocemos hoy día.
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¿Qué es la homeopatía?

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La homeopatía es la práctica de preparación de remedios de acuerdo a unas especificaciones de dilución de sustancias. Estas se preparan y se recetan de acuerdo a la Ley de Semejanza. Si usted tiene alergia, se le dará un remedio de una sustancia diluida para remediarlo. A lo mejor la sustancia consistirá en algo que puede crear unos síntomas semejantes a la alergia en cuestión. “Lo semejante cura a lo semejante”. Estos datos se obtienen mediante “proving“: se le da una sustancia a una persona sana para ver los síntomas. Así se puede forjar un catálogo para remediar enfermedades con síntomas semejantes.

Además de que este principio es considerado falso en la comunidad científica, lo asombroso para esta es cuan diluidas deben estar las sustancias.

  • Se coloca una gota de una sustancia en un recipiente que contenga 9 gotas de agua o alcohol (utilizaremos el agua en este caso por razones pedagógicas).
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  • Se le da una “sucusión”: se sacude el recipiente con la sustancia diez veces horizontalmente, diez veces hacia alante y hacia atrás y otras diez hacia los lados. Otros homeópatas utilizan una máquina para la sucusión o dejan caer el recipiente en una superficie varias veces. Supuestamente esto hace que los atributos curativos de la sustancia pasen al agua.
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  • Esta solución a su vez se diluye de nuevo de la misma manera que la vez anterior y se le somete a sucusión, y así sucesivamente.

Esta dilución (la “atenuación”) continúa hasta que haya de la sustancia una de 10²⁰ partes de agua, esto significa en notación homeopática que es un medicamento con una concentración de 20X. Otros tienen una concentración de 30X. lo significa que la sustancia ha sido diluida en una por 10³⁰ partes de agua (por cierto “10³⁰” significa un uno con treinta ceros después: 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000, mientras mayor el número del exponente de diez, mayor es el número de ceros que le sigue). Según los homeópatas, mientras más diluida esté la sustancia, mayor será su poder curativo. Algunos medicamentos pueden ir hasta 10¹⁵⁰⁰.

En ocasiones van más allá, diluyen por un factor de 100. Cuando vean 30C, lo que significa es que se diluyó 100³⁰, o 10⁶⁰: en otras palabras, ha sido diluida la sustancia a una de  1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 partes.

La noción de que esta agua sea curativa ante una dilución tan exagerada choca de frente con todo lo que sabemos en torno a las propiedades del agua, los medicamentos y las enfermedades.
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Repasando lo que nos enseñaron en la escuela: un mol

Si usted ha pasado por ciencia de escuela intermedia o superior, en algún momento se habrá topado con la noción de “mol”. Repasemos qué es eso.

Amadeo Avogadro

Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro

Nos remitimos a un gran científico llamado Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro (1776 -1856) quien fue uno de los que ayudó a sofisticar la teoría atómica propuesta inicialmente por John Dalton. Gracias a los estudios de Joseph Louis Gay Lussac en cuanto a la manera que se combinan químicamente los gases, pudo conocer la proporción con las que sus moléculas se combinan.

Si usted tuviera un kilogramo de oxígeno gaseoso y tuviera otro de hidrógeno gaseoso, y ambas unidades están a igual temperatura, densidad y volumen, entonces —nos dice Avogadro— contendrán la misma cantidad de moléculas. A esta tesis se le conoce como la Ley de Avogadro.  Partiendo de este supuesto, que experimentalmente parecía bastante fiable, provino el concepto de mol. El mol es una unidad de medida de la cantidad de entidades constituyentes de un sistema (moléculas, fotones, electrones, etc.) en relación con la cantidad que entidades constituyentes que tiene 0.012 kg (o 12 g) de carbono-12. Un mol de carbono-12 tiene exactamente 12 gramos. ¿Cuántas moléculas contiene esta sustancia? La respuesta de Avogadro fue 6.023 × 10²³. Es decir en un mol hay, 602 300 000 000 000 000 000 000 moléculas. A este número se le conoce como la constante de Avogadro. Hoy día, el mol se utiliza como un estándar del sistema internacional (SI) para medir la cantidad de constituyentes que tiene una sustancia. Dependiendo de la sustancia, el número de gramos de un mol de cada sustancia varía. Un mol de hidrógeno, 0.002 kg. Un mol de helio, 0.004 kg., y así sucesivamente. Cada mol tiene la misma cantidad de moléculas.

Esto nos lleva al problema crucial que tiene la homeopatía. Digamos que para efectos del argumento quiero diluir ácido acético en agua hasta 30X, es decir, en una de 10³⁰ partes.  Este número rebasa por mucho el límite establecido por la constante de Avogadro. Es decir, la probabilidad es alta de que no haya una sola molécula de la sustancia original en el agua. Para todos los efectos prácticos, un remedio homeopático no pasa de ser …. agua. Si tiene forma de píldoras, usualmente se le administra el agua homeopática en azúcar. Así que el remedio homeopático no pasará de ser el azúcar más caro del mercado.

Para darles una idea de lo absurdo de la dilución:

  • Una dilución de 6C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en un agua con un área de 20 piscinas aproximadamente (BBC).
  • Una dilución de 12C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en agua con un área aproximada del Océano Atlántico (BBC).
  • Sin embargo, la dilución de 30C es equivalente a la diluir una gota en un agua con un área aproximada del diámetro entre la Tierra y el Sol.
  • Una dilución de 750C  (o 1500X) sería equivalente a la de tomar una gota de una sustancia y diluirla en un agua con un área aproximada de una esfera del tamaño del Sistema Solar, incluyendo a Plutón, y repitiendo el proceso dos mil millones de veces.

Todo lo que conocemos de la ciencia debería decirnos que esto no funciona como remedio a ninguna enfermedad. Toda la industria homeopática, por más bien intencionados que hayan sido sus orígenes, no pasa de ser un timo. Esta es la razón principal por la que los científicos la rechazan hoy día.
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Intentos de legitimar la homeopatía

Si se va a PubMed u otros índices que colectan estudios en cuanto a diversos temas, uno encuentra de todo. Si se busca sobre el glifosato, se encontrarán estudios que lo vinculan al cáncer y otros que no. Si se busca sobre el aspartame, se encontrarán estudios que lo vinculan y otros que no. Aquellos que estén en contra del aspartame se enfocarán en los estudios detrimentales y los otros enfatizarán los que están a favor. Lo mismo ocurre con la homeopatía.

Entonces, ¿como podemos decidir si la homeopatía nos brinda los resultados deseados o no? Antes de responder a estas preguntas quisiera reiterar lo que he indicado en otros artículos:

  • La inmensa mayoría de los estudios preliminares no son fiables: generalmente son pobremente ejecutados, o seriamente limitados o sin los debidos controles. De hecho, cerca del 85 % de todos los estudios preliminares suelen llegar a conclusiones erradas, no importa si provienen de revistas arbitradas por pares.  Esto se conoce muy bien dentro de las ciencias, pero es algo que el público promedio desconoce (Ioannidis, “Why Most Clinical”; “Why Most Published”). Véase nuestros artículos anteriores al respecto aquí y aquí.
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  • Lo anterior significa que el público no puede confiar en estudios preliminares individuales. A veces recibo mensajes en torno a estudios preliminares que llegaron a algo distinto que lo que he expuesto en este blog. Mi respuesta (como divulgador no experto) es que no se puede utilizar un solo estudio para desmentir una número considerable de estudios mucho más sólidos.
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  • Hay una jerarquía de calidad de estudios o de evidencia científica.
    • Las opiniones de expertos y relatos anecdóticos ocupan justo la parte más baja de esta pirámide.
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    • De ahí le siguen los estudios preliminares.
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    • La escalera continúa con los informes de casos, que usualmente establecen correlación entre fenómenos observados, pero no causación.
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    • Se pueden llevar a cabo estudios de cohorte en los que se puede medir la exposición de un grupo con un atributo X a algún medicamento o químico en relación con otro grupo que no lo está.  Por ejemplo, si hay un grupo en un pueblo que continuamente está expuesto a un químico que lanza una fábrica a la atmósfera, se puede comparar con otro que no tiene el mismo grado de exposición. Eso ayudaría a indicar si esas emisiones son dañinas o inocuas.
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    • Estos son seguidos por los estudios de experimentos debidamente controlados, en los que se privilegia a los controlados aleatorizados (randomized controlled trials). En esta etapa se aspira a establecer causación.
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    • Revisión sistemática o metaanálisis. Esta es la cúspide de la calidad de estudios. Estos artículos establecen un filtro, un conjunto de criterios, por el cual se escogen aquellos estudios que son más sólidos (controlados, de cohorte, etc.) y se descartan los demás.

Hay un ejemplo relacionado con la homeopatía en el que un estudio de mayor solidez sustituyó a uno preliminar. Esto le ocurrió a Jean Benveniste, un prestigioso científico francés cuando fue a publicar un artículo suyo en la revista Nature. Él y su equipo habían diluido una sustancia varias veces hasta que no quedara nada más que agua y lograron documentar que el preciado líquido retenía los atributos curativos. Él le llamó a esta retención de los atributos, “memoria del agua”.  Tras unos resultados sorprendentes, envió su artículo a la prestigiosa revista para su publicación (Davenas et al.)

Durante el proceso de arbitraje, el editor de la revista, John Maddox, levantó su ceja escéptica, incrédulo ante los resultados y le solicitó a Bienveniste visitar su laboratorio con un equipo de investigadores. El distinguido científico no tuvo problema alguno con aceptar la propuesta. Esto es algo que sucede cuando algún editor o árbitro de una revista tiene duda de los resultados.

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

¿Y quiénes son los miembros de este equipo? Walter W. Stewart, quien era un científico conocido que había publicado en la revista Nature y era famoso por demitificar fraudes. El otro miembro del equipo era Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi. Benveniste se confundió en relación con este último: “¿James Randi? ¿Y quién rayos es Randi? ¡No parece haber publicado algo en la literatura científica!” Y era cierto, porque Randi no es científico … sino un mago. Benveniste llamó a Maddox y le preguntó quién era él. Maddox le explicó que a pesar de ser un mago, no era solo un prestidigitador que se dedicaba a entretener el público, sino que también era famoso por desbancar y desmitificar a fraudes.

El desconcertado científico recibió caballerosamente al equipo y en su presencia volvió a llevar a cabo el experimento obteniendo los mismos resultados. El equipo de escépticos reconoció que en este sentido no había engaño alguno de parte del equipo de Benveniste, pero de alguna manera pudo haber habido autoengaño sin que se dieran cuenta. Durante el procedimiento, Randi notaba que los tubos de ensayo en los que había agua homeopática y los del agua ordinaria estaban identificados. Podría ser posible que alguna de la gente de Beneviste no diluyera debidamente los tubos con el agua homeopática, explicando así los inusuales desenlaces. ¿Qué pasaría si el equipo de Benveniste no supiera cuál tubo es cuál?

En este caso, lo que el equipo de escépticos sugirió fue un experimento controlado aleatorizado utilizando una técnica conocida como doble ciego. Randi, Maddox y Stewart fueron a un cuarto y crearon una clave numérica que identificaría los tubos de agua. Nadie tenía esa clave a su disposición y estaba fuera del alcance del equipo de Benveniste. ¿Resultado? El experimento fracasó (Maddox, Randi y Stewart).

Aquí vemos un buen ejemplo de cómo un experimento controlado aleaterizado superó a uno preliminar, pero ¿qué hay de revisiones y metaanálisis?
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Las revisiones científicas Cochrane

Logotipo de la Cochrane Collaboration

Logotipo de la Cochrane Collaboration

La Cochrane Collaboration es una organización prestigiosa cuya opinión tiene un peso significativo a nivel mundial, especialmente en lo que concierne a política pública en el área de la medicina. Ahí participan un total de 53 grupos de todo el mundo, cerca de 30,000 voluntarios, que conducen revisiones sistemáticas en torno a diversos temas. Usualmente sus revisiones científicas son las de más alta calidad a nivel mundial y sumamente estricta. De acuerdo con Wikipedia, estudios en torno a revisiones y metaanálisis sugieren que en cuanto a fisioterapia, infertilidad y ortodoncia, dan a conocer que el nivel de rigor de la colaboración Cochrane es superior al de la mayoría. Sin embargo, tienden a llegar a conclusiones negativas en el caso de intervenciones médicas.

Según la enciclopedia cibernética, a veces se le ha criticado por su ocasional exceso de rigor a la hora de filtrar los artículos para su revisión, a veces excluyendo estudios claves publicados o, muy especialmente, no publicados. Esto ha llevado a que muy raras veces hayan momentos de choque entre el consenso de la comunidad científica y sus revisiones (e.g. el caso de la vacuna del virus del papiloma humano). En algunos casos llega a un alto porcentaje de reseñas que no son concluyentes. A veces no mantiene las revisiones al día.

A pesar de todo ello, en general, las revisiones de la colaboración Cochrane suelen ser consideradas en la comunidad médica como la estrella dorada de las revisiones científicas, teniendo en consideración que la organización no es perfecta y que en muchos aspectos todavía debe mejorar su aproximación a los temas. Sin embargo, suele ser transparente e independiente.

¿Y cuáles han sido los resultados de este grupo internacional en relación con la homeopatía?  Nada halagador para los que la favorecen. Han habido ocho revisiones científicas, la última dada a conocer este mes:

En todos los casos, ninguna de las revisiones Cochrane ha encontrado evidencia alguna de la efectividad de los remedios homeopáticos. Esto se debe a que los resultados de los experimentos debidamente controlados no han mostrado diferencia significativa con grupos a los que se les suministraba placebo. En otros casos, los resultados positivos provenían de experimentos mal diseñados.

La comunidad científica coincide con estas apreciaciones. Por ejemplo, véanse estas publicaciones: Ernst “A Systematic Review”; “Homeopathy”; Linde et al.PassalacquaSteurer-Stey, Russi y Steurer.
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Conclusión

Nada de esto indica con 100% de seguridad que algunos productos homeopáticos no den resultados. Sin embargo, las revisiones científicas que hemos visto nos conducen en una sola dirección:

  1. No hay evidencia de que los productos homeopáticos tengan mejores resultados que el placebo.
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  2. Lo anterior sugiere también que si alguien experimenta mejoría por el consumo de productos homeopáticos se debe a algún otro factor:  el efecto placebo, otro remedio que se esté tomando junto al homeopático, algún factor que el paciente no está teniendo en cuenta (memoria selectiva), el curso natural de la enfermedad, entre otros.
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  3. No hay razón alguna para que los seguros cubran los productos homeopáticos, ya que no hay evidencia de que funcionen. En el caso de seguros privados, probablemente los cubren porque así ganan mayor clientela, a saber, todas las personas que creen que la homeopatía funciona.
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  4. El estado no debería ofrecer cubierta o estimular de manera alguna la homeopatía.
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  5. La enseñanza de la homeopatía debería estar fuera de las escuelas de medicina y las universidades.

Una vez más, a menos que experimentos y estudios de alta calidad demuestren algo distinto, esta debería ser la conclusión a la que todos debemos llegar. También indican que deberían reducirse los fondos que se derrochan en tratamientos como este, cuando las investigaciones preliminares suelen ser tan pobres y cuando las mejores revisiones y metaanálisis llegan exactamente al mismo lugar.
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Referencias

BBC. “Homeopathy: The Test”. Horizon. 28 de noviembre de 2002.  http://www.bbc.co.uk/science/horizon/2002/homeopathytrans.shtml.

“Cochrane (Organisation)”. Wikipediahttps://en.wikipedia.org/wiki/Cochrane_(organisation).

Davenas, E. et al. “Human Basophil Degranulation Triggered by Very Dilute Antiserum Against IgE”. Nature, vol. 333, 30 de junio de 1988, pp. 816–818. doi: 10.1038/333816a0.

Ernst, E. “Homeopathy for Eczema: A Systematic Review of Controlled Clinical Trials.” British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 166, núm. 6, junio de 2012, pp. 1170-1172. doi: 10.1111/j.1365-2133.2012.10994.x.

—. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy”. British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 54, núm. 6, 17 de diciembre de 2002, pp.577-582. doi: 10.1046/j.1365-2125.2002.01699.x.

Haehl, Richard. Samuel Hanneman: His Life and Work. 2 vols., B. Jain, 2003.

“Homeopathy”. RationalWikihttps://rationalwiki.org/wiki/Homeopathy.

Ioannidis, John P. A. “Why Most Clinical Research Is Not Useful”. PLOS | Medicine, vol. 13, núm. 6, 2016, e1002049. doi: 10.1371/journal.pmed.1002049.

—. “Why Most Published Research Findings Are False”. PLOS | Medicine, vol. 2, núm. 8, 2005, e124. 10.1371/journal.pmed.0020124.

Linde, K., W. B. Jonas, D. Melchart y S. Willich. “The Methodological Quality of Randomized Controlled Trials of Homeopathy, Herbal Medicines and Acupuncture.” International Journal of Epidemiology, vol. 30, núm. 3, junio de 2001, pp. 526-531.

Maddox, John, James Randi y Walter W. Stewart. “`High-dilution’ experiments a delusion.” Nature, vol. 334, 28 de julio de 1988, pp. 287-290. doi: 10.1038/334287a0.

Mulet, J. M. Medicina sin engaños. Planeta, 2015.

Pinker, Steven. The Stuff of Thought. Language as a Window into Human Nature. Ed. Kindle, Penguin, 2007.

Muon Ray. James “The Amazing” Randi Lecture at Princeton: The Search for the Chimera”. YouTube. 16 de junio de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=qpeN3DVwk4Q.

Passalacqua, G. et al. “ARIA update: I—Systematic Review of Complementary and Alternative Medicine for Rhinitis and Asthma”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology, vol. 117, núm. 5,  mayo de 2006, pp. 1054–1062. doi: 10.1016/j.jaci.2005.12.1308.

Singh, Simon y Edzard Ernst. Trick or Treatment: The Undeniable Facts about Alternative Medicine. Ed. Kindle, W. W. Norton & Co., 2008.

Steurer-Stey, C., E. W. Russi y J. Steurer. “Complementary and Alternative Medicine in Asthma: Do They Work?” Swiss Medical Weekly, vol. 132, núms. 25-26, 29 de junio de 2002, pp. 338-44. doi: 2002/25/smw-09972.

Educación bajo las iglesias

Mural borrado

El ahora borrado mural pintado por Antonio Torres Martinó (1916-2011) en escuela alquilada a $1.00 a Fuente de Agua Viva (Fuente: Partido Independentista Puertorriqueño)

Me acuerdo de la primera vez que se discutió el tema de las escuelas chárter y los vales educativos bajo el gobierno del doctor Pedro Rosselló. Si mi memoria no me falla, recuerdo que en aquel momento se objetaba a su implementación por dos razones muy importantes:

  1. Había un obstáculo constitucional, la siguiente disposición:

    No se utilizará propiedad ni fondos públicos para el sostenimiento de escuelas o instituciones educativas que no sean las del Estado (Art. 2, Secc. 5).

  2. Sin embargo, había una segunda que se planteaba en el Senado y que chocaba como extraña.

    No se aprobará ley alguna relativa al establecimiento de cualquier religión ni se prohibirá el libre ejercicio del culto religioso. Habrá completa separación de la iglesia y el estado (Art. 2, Secc. 3).

El razonamiento de esa preocupación es que bajo el esquema de las chárter se permitirían a organizaciones sin fines de lucro (entre ellas, algunas administradas por iglesias) a administrar estas instituciones educativas públicas. En cuanto a los vales para que los estudiantes estudiaran en las escuelas privadas, no solo les aplica la primera cita de la Constitución que mencionamos, sino también otra.

Sólo se dispondrá de las propiedades y fondos públicos para fines públicos y para el sostenimiento y funcionamiento de las instituciones del Estado, y en todo caso por autoridad de ley (Art. 6, Secc. 9).

Hoy día se confirman los temores de entonces. Aun cuando el gobernador vetó el Proyecto de Libertad Religiosa, le ha dado en bandeja de plata el resto como si fuera la cabeza de Juan el Bautista a Salomé.

En primer lugar, se convirtió en ley el proyecto de iglesias-escuela (Ley Núm. 33 de 7 de junio de 2017). La ley se hizo para establecerles “límites y parámetros” a la vez que intenta conseguir dizque mayor “libertad religiosa” (como si antes no la hubieran tenido) y así fomentar una “sociedad plural”. A pesar de las trabas constitucionales, la ley autoriza al Consejo de Educación de Puerto Rico a emitir certificaciones sin licenciamiento, mientras quedan exentas del pago al Departamento de Hacienda por el uso de las facilidades escolares. El proyecto fue aprobado por la legislatura con la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP). Los partidos Popular Democrático (PPD) e Independentista (PIP) le votaron en contra. Hubo inexplicablemente un voto abstenido de parte del legislador independiente Vargas Vidot. Al PNP le preocupa muy poco que la ley sea declarada inconstitucional ante un Tribunal Supremo que ahora está significativamente dominado por jueces nombrados por gobernadores de ese partido.

De ahí, el segundo paso ya estaba en ciernes: las escuelas chárter. Se dio a conocer recientemente que se arrendó una escuela pública cerrada recientemente (La Fountain Christian Bilingual School) a Otoniel Font a un costo de $1.00. Acto seguido, se borró un mural precioso alusivo al poema de Julia de Burgos, “Río Grande de Loíza”. El Instituto de Cultura Puertorriqueña denunció el hecho, asimismo los sectores sindicales de maestros. El Representante Denis Márquez, legislador del PIP, convocó a una conferencia de prensa y radicó la resolución 872 para investigar lo acontecido.

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Las escuelas alianzas o chárter

Como he indicado en algunas ocasiones, este servidor no es experto en pedagogía, pero sí puede hacer unos juicios relativamente bien informados al respecto. En primer lugar, las escuelas alianzas o escuelas charter son  “… escuelas públicas independientes creadas y dirigidas por padres, educadores, líderes comunitarios, empresarios de educación y otros” (Fuente: Departamento de Educación de Estados Unidos). La dirección puede ser asumida por un individuo, un grupo, una cooperativa o una organización con o sin fin de lucro siempre y cuando tenga las credenciales para ello. Hoy día se consideran como una forma de privatización de escuelas públicas y en parte se implementan para debilitar al sector sindical.

Dicha medida ha tenido una mezcla de buenos y malos resultados en los Estados Unidos (el modelo a seguir). En algunos casos, después de convertir algunas escuelas en charter ha habido una mejora considerable de ciertas escuelas, en otros casos, no tanto. Los metaanálisis que se han hecho en cuanto a este tema ha revelado que no hay estudios fiables debido a problemas metodológicos (Berends et al., 2006, pp. 3-6). En otros casos revela que los resultados son variados (Cohodes, 2018, pp. 4-5). Algunos escándalos de las escuelas chárter son bien conocidos en Estados Unidos.

En tal caso, cualquier alegato a favor o en contra de las escuelas alianza debe mirarse con mayor detenimiento. La evidencia de las buenas experiencias parecen indicar que en unos casos puede funcionar. Sin embargo, los casos más penosos (y los más escandalosos) llaman a la cautela, especialmente si se quiere aplicar una sola fórmula a todo un sistema educativo. Aun cuando se ha querido remediar esta hegemonía chárter al querer dejar fuera las escuelas Montessori y las que gozan de buena reputación, hay señales de que el Departamento de Educación desea imponerlo como dé lugar. Si se quieren implementar las escuelas alianza, entonces haría falta precisar cuáles factores específicos llevaron a ciertas charters a su éxito.

Como va el proceso de implementación parecería que este no es un criterio que está en la mente de la presente administración. En el contexto actual de una económica y de insistencia en pagar deudas impagables, el estado busca ahorrar dinero. El cierre de escuelas obedece a este fin, aunque no está claro si el convertir una buena parte de las demás en chárter consigue esa meta. Arrendar a $1.00 al presidente del Concilio Misión Cristiana Fuente de Agua Viva suena más a un costo al país que otra cosa.

Aun dándole el beneficio de la duda y pensando que el gobierno quiere mejorar la salud educativa, esto no será suficiente para el éxito de la educación en Puerto Rico. Como hemos insistido numerosas veces, no importa cuál sea la estructura que adopte el sistema educativo, no triunfará si no viene acompañada de un programa de país que oriente la educación en alguna dirección y le dé sentido integral dentro del contexto de la sociedad puertorriqueña.
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Currículo

Primera página de la orden ejecutiva

Primera página de la orden ejecutiva

No obstante estas observaciones, las escuelas-iglesias y la colocación de las escuelas alianzas bajo organizaciones confesionales es perjudicial si se aspira a un estado secular en donde haya una completa separación de iglesia y estado. No olvidemos que la propuesta de vales educativos que tanto se debate beneficiaría a las escuelas privadas, la mayoría de ellas organizadas por sectores religiosos. Sin embargo, el banquete no estaría completo sin una reciente orden ejecutiva de Fortaleza que crea una Oficina del Tercer Sector y Base de Fe adscrita a la oficina del ejecutivo.

Este noviazgo prohibido por la Constitución de Puerto Rico debe ser un alerta especialmente en relación con un tema que no se discute mucho en la radio: el currículo educativo. Es preciso hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Velará alguien por que las escuelas no se conviertan en centros de adoctrinamiento?
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  • ¿En las clases de ciencias, enseñaran evolución neodarwiniana? ¿O enseñarán creacionismo de Tierra joven (algo que hemos criticado antes), o creacionismo de Tierra antigua o designio inteligente? No entusiasma la idea de que sectores religiosos propongan el nefasto libro de texto Of Pandas and People para discutir en las clases de ciencias.
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  • Cuando enseñen meteorología, ¿estarán de acuerdo con el consenso científico de que el cambio climático es antropogénico? Aunque suene increíble, son los sectores cristianos y fundamentalistas estadounidenses los que divergen de esa conclusión sólida de los expertos a nivel mundial. Esa fiebre podría pasar a Puerto Rico.
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  • Cuando enseñen historia, ¿dirán que Moisés partió el Mar Rojo o que Jesús resucitó y ascendió a los cielos o que Octavio Augusto César impuso un censo universal?
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  • Cuando enseñen valores éticos, ¿consistirá en aquellos valores fundados en la Biblia cristiana?

Por ahora no he escuchado a nadie de la prensa hacer estas preguntas a los beneficiados de estos nuevos esquemas de las chárters, las escuelas-iglesias, entre otros arreglos que propician la vorágine creada por una buena parte de los sectores religiosos en Puerto Rico y la presente administración PNP.
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Referencias

Berends, M., Watral, C., Teasley, B., & Nicotera, A. (2006). Charter School Effects on Achievement: Where We Are and Where We’re Going. Nashville, TN: National Center on School Choice.

Cohodes, S. (invierno de 2018). Charter Schools and the Achievement Gap. Princeton: The Future of Children. Recuperado de: https://futureofchildren.princeton.edu/sites/futureofchildren/files/resource-links/charter_schools_compiled.pdf.

Reseña y reflexión – 1950: La Insurrección Nacionalista

1950. La Insurrección Nacionalista

1950. La Insurrección Nacionalista

El año pasado asistí a Fine Arts Metro de Caribbean Cinemas intentando presentarme a tiempo para obtener boletos para el documental 1950: La Insurrección Nacionalista. Ni la mayoría de mis amistades interesadas en la película ni yo tuvimos la suerte de que hubiera alguna silla vacía. Al contrario, si llegábamos un viernes, estaba “TODO VENDIDO” hasta el lunes en un horario en que no podía verla.

Ahora que vuelve a presentarse en los cines, fui al Fine Arts – Popular Center y casi me arriesgaba a perder de nuevo ese chance de verla. Me encontré de nuevo con un “TODO VENDIDO” para la hora que quería.

Foto: Caribbean Cinemas - Fine Arts Popular Center

Foto: Caribbean Cinemas – Fine Arts Popular Center –  (C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa (CC-BY 4.0).

Finalmente decidí ir a la tanda de las 4:10pm. A pesar de la fila larguísima para verla a esa hora, se me dio la ocasión.

Debido a esta odisea para verla, procedí a darle “un regaño/una felicitación” al director y productor, el gran amigo José Dávila Marichal.

Querido Jose DM, a la próxima que hagas un documental, me haces el favor y escoge un tema menos interesante y mediocre. De esa manera podré ver el documental cuando sale. A lo mejor tendrás pérdidas si sigues mi sugerencia, pero al menos podré ver la película en solidaridad.

Ahora en serio: Felicidades por este éxito.

A lo que él procedio a sugerir lo siguiente:

Conversación en Facebook

Conversación en Facebook

¡Hasta otra historiadora se metió en la conversación a conspirar con él! Este es el lío que a propósito me meten mis amistades. ¡¿Qué se puede hacer sino cumplir con la asignación?! Y aquí estoy … No puedo hacer una crítica adecuada cinematográfica (no soy cineasta), aunque sí haré unas observaciones. Como historiador “wannabe” haré una serie de críticas y como filósofo incluí una reflexión subjetiva al final de este artículo.
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Reseña del documental

El documental en cuestión se titula 1950: La Insurrección Nacionalista, un proyecto de José Manuel Dávila Marichal, escrito, dirigido y producido por este último. La noticia de su producción se dejó saber gracias a un “crowdfunding” en Indiegogo en el 2015.  De allí se logró recaudar un total de $ 6,640. Además, recibió apoyo del Programa de Cine del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico, la Fundación para la Libertad, Inc. y el Instituto Puertorriqueño de Derechos Civiles.

El documental se nutre de una variedad de fuentes primarias: fotos, documentos, grabaciones y memorias. Sin embargo, lo que posibilita enlazarlos en un relato histórico coherente fue la narración de varios entrevistados. Las estrellas del documental fueron algunos de los participantes de la Insurrección Nacionalista: Carlos Padilla, José Miguel Alicea, Heriberto Marín, Edmilio Marín Pagán y Ricardo Díaz Díaz. Aportaron también dos historiadores a este importante tema, los académicos Ovidio Dávila y Carlos Zapata.

El filme tiene como objeto de discusión los acontecimientos claves de lo que pasó en esta época y las personas involucradas en el liderato nacionalista para que se diera la Insurrección, Da un trasfondo fugaz de la situación de coloniaje bajo España y después brevemente habla del de Estados Unidos. Una vez entra en el tema de Pedro Albizu Campos y el nacionalismo, ahonda un poco más en el cambio de política interna del Partido Nacionalista de una electoral a una de consecución de la independencia de Puerto Rico mediante la lucha armada de ser necesario. Simultáneamente se hace referencia al final de la Segunda Guerra Mundial, Operación Manos a la Obra, el nuevo escenario internacional, los planes del gobernador Muñoz Marín en cuanto a la creación del Estado Libre Asociado y la Ley de la Mordaza. Todo este inicio prepara el escenario para comprender la decisión albizuista de llevar a cabo la Insurrección.

Lo que allí pasó está ampliamente documentado por historiadores hoy día. Sin embargo, lo valioso de este documental es su entrevista a algunos de los insurrectos. Actualmente se hace difícil para los estudiantes de escuela superior y a nivel universitario todo lo que eso implica, especialmente cuando el país no ha pasado por esos momentos de suma tensión con la metrópoli desde hace décadas. La música de fondo, las fotos y los efectos de sonido fueron efectivos al dramatizar lo que ocurrió. Sin embargo, las entrevistas le dieron un rostro humano y emocional a la narración de los eventos. Allí podemos ver y escuchar su visión de mundo, su razonamiento y sus diversas motivaciones para optar por la lucha armada ante una gran adversidad. Tan claros estaban con lo que iban a hacer, que sabían que la insurrección sería aplastada por las fuerzas de inteligencia local y federal, la policía de Puerto Rico y la Guardia Nacional. Allí relatan en torno a sus relativos triunfos, sus malas decisiones, sus temores, su templanza, sus decepciones y su resistencia a las medidas punitivas en su contra. Esto no puede contarse en un blog o leerse en sus libros.  Esto tiene que verse.  Creo que esta es la parte más valiosa del documental.

No obstante ello, el documental no es perfecto. Con ello quiero indicar que estoy plenamente consciente de que la carencia de suficiente material para sentar el contexto histórico de lo ocurrido puede ser por falta de recursos y de tiempo para ello. Sin embargo, creo que hubiera sido pertinente al menos mencionar los distintos intentos de nuestros políticos de conseguir cambiar el estatus colonial de Puerto Rico a la estadidad o a la independencia y su obstaculización por parte fuerzas congresionales. Acordémonos del Proyecto Tydings, documento que motivó que el liderato del Partido Popular Democrático claudicara a su aspiración a la independencia con tal de avanzar un proyecto de industrialización en Puerto Rico. Simultáneamente, participó en el gran engaño a los puertorriqueños y a la comunidad internacional que fue y sigue siendo el Estado Libre Asociado. Hubiera querido que se enfatizara más en la milicia estadounidense como la potencia más importante de la metrópoli para mantener la relación colonial con Puerto Rico, especialmente en el contexto de la Guerra Fría. Las grandes empresas ausentistas no fueron las únicas motoras del coloniaje. Finalmente, hubiera sido interesante añadir la perspectiva de los historiadores actuales en torno a las razones por las que mucha gente no se unió a la Insurrección, aun cuando algunos sectores de Puerto Rico claramente mostraban fuertes simpatías con los actos nacionalistas.

En cuanto al tono del documental, es claro que tiene uno de corte independentista. Esto se ve claramente en varias ocasiones. Un ejemplo de ello, la selección de la animación del águila estadounidense como una “ave de rapiña” colonizadora.  Esto no necesariamente compromete el excelente trabajo hecho por el equipo que llevó a cabo esta filmación. Al contrario, el trabajo es de calidad y es una valiosa perspectiva desde aquellos que participaron en la revuelta. Sin embargo, ¿cómo respondería un público no independentista a estas representaciones? Deberían crearse más documentales educativos como este que resuenen en el corazón de otros sectores que no son independentistas. Para bien o para mal, las dos figuras que definieron al Puerto Rico en el siglo XX fueron Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos. Albizu, al igual que Betances y Hostos, le pertenece a todos los puertorriqueños, no solo al independentismo. ¿Cómo equilibrar el tono de un documental como este sin necesariamente se interprete como una demonización de Estados Unidos, sino de la necesidad de mostrar la crudeza de una etapa colonial de Puerto Rico? Esa es una pregunta que le planteo a los queridos cineastas. No queremos el fenómeno de crear documentales para el consumo de un público de una sola ideología política.

En cuanto a lo técnico solo tengo dos observaciones. En primer lugar, hubo unas pocas ocasiones en las que la música y los sonidos de fondo opacaban casi por completo a los narradores. Puede ser que la acústica del teatro creara este problema (yo estaba en los asientos de alfrente). En segundo lugar, en unos momentos dados, la cámara se fijaba demasiado en la boca de uno de los nacionalistas mientras contaba lo que le sucedió a él durante la Insurrección. Hago esta observación porque parece que la emoción que muestran los rostros de los entrevistados dice más que las palabras que verbalizan.

Puntuaciónle doy un 9/10Recomiendo que se vea el documental.
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Reflexiones personales

Foxardo 1824 ... y el bombardeo ritual de Vieques

Foxardo 1824 … y el bombardeo ritual de Vieques por Jesús Dávila

Mi visita a Popular Center para ver la película que hoy reseño coincidió con mi relectura de un excelente libro del amigo periodista Jesús Dávila Foxardo 1824… y el bombardeo ritual de Vieques publicado por el Ateneo Puertorriqueño. Allí se hace una labor que Dávila describe como periodismo histórico: el preguntarle al pasado en torno a acontecimientos presentes. En dicha obra, se relata el acontecimiento conocido como el Foxardo Affair en el que el Capitán David Porter invadía a Fajardo (Foxardo) sin autorización de Estados Unidos. Dávila coloca esta situación nítidamente dentro del drama de la piratería caribeña, la expansión de dicha potencia hacia el sur y la amenaza que representaba Simón Bolívar para el gobierno de Miguel de la Torre. (Para un resumen más detallado de todo este interesante drama, escuche este episodio de La Voz del Centro).

Este es el único libro de historia que conozco (podría haber otro) que discute lo que él llama el “Pacto de Miranda” que se dio en París en 1799. Allí Estados Unidos e Inglaterra se comprometieron a aportar armas y municiones al revolucionario Francisco de Miranda para la liberación de América Latina, pero a un costo: se le entregaría a Inglaterra y España varios territorios, entre ellos la isla de Margarita y Puerto Rico. Hoy los historiadores nos dejan saber que en esta etapa Inglaterra no estaba tan interesada en la Isla, debido a que su adiquisición hubiera sido una potencial amenaza a los intereses azucareros en las colonias inglesas. Por ende, el deseo de dominar a Puerto Rico provenía de los Estados Unidos. Simón Bolívar desconoció dicho Pacto, por lo que hoy día la liberación de Puerto Rico de su yugo colonial continúa siendo el proyecto inconcluso de Bolívar.

Entre muchas cosas, hace falta más proyectos de periodismo histórico de este tipo y me parece que el documental 1950 podría ser un buen punto de partida para uno. Cuando Albizu lanzó su insurrección, quería que interviniera la ONU para que atestiguara lo ocurrido y tomara medidas contra el coloniaje de Puerto Rico bajo Estados Unidos. Esto fue un muy mal cálculo en el contexto de 1948 al 50. La ONU era entonces un organismo naciente que aunque estimulaba el proceso de descolonización e independencia de varios territorios alrededor del mundo, su política aplicaba más a las potencias europeas (e.g. Francia o Inglaterra) y no a la estadounidense. Estados Unidos y la Unión Soviética sobresalían en poderío sobre las demás naciones, especialmente aquellos lugares devastados por la Segunda Guerra Mundial como Francia, Inglaterra, Alemania, Japón, etc.

Hoy vivimos en un mundo distinto. Debido a unas circunstancias históricas, el poder de Estados Unidos sobre el mundo ha ido en picada, especialmente con la emergencia del Dragón Rojo (China), la India, los diversos tratados entre países a nivel mundial, los distintos acuerdos tales como UNASUR, el BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghai y otros. Estamos en un mundo multipolar, no el bipolar que se vivió durante la Guerra Fría.

¿No sería este un momento propicio para un acto organizado y de resistencia del pueblo puertorriqueño ante el evidente maltrato del Congreso de los Estados Unidos con Puerto Rico?  No hay aquí llamado alguno a las armas como hicieron los nacionalistas. Sin embargo, este documental debería despertar en nosotros la vocación a la defensa de nuestra patria ante un adversario irracional como lo es un Congreso en donde Wall Street ejerce mucho poder. Aun en casos como Detroit, Grecia y otros, muchas de las medidas que se tomaron tuvieron en cuenta acuerdos de financiación y su estatus político en cuanto a estado o independencia se tuvieron en cuenta para remediar sus respectivas situaciones.

Bajo el coloniaje actual, Estados Unidos alivia algunos asuntos (como por ejemplo los estragos del huracán María), algo que le ha costado sin beneficio alguno. No tiene los intereses militares y económicos de antaño. Ante este panorama, no toma en consideración el costo social de la camisa de fuerza impuesta bajo el estatus actual que no permite a la economía de Puerto Rico respirar.  Hay una opinión casi unánime de todos los sectores políticos de que la Ley de Cabotaje es una carga pesada para nuestro archipiélago. Según la Dra. Rosario Rivera, respetada economista, esta restricción federal le cuesta anualmente a Puerto Rico $1.5 mil millones. En el contexto de una apertura mundial a los mercados, Estados Unidos trata a Puerto Rico como país extranjero, pero sin los poderes de un país independiente y soberano para concertar tratados, establecer acuerdos preferenciales efectivos, manejar apropiadamente sus finanzas, atraer mejor capital extranjero, establecer una moneda propia, entre otros factores. Por otro lado, como no somos estado, no tenemos acceso a ayudas federales que podrían aliviar más la situación local. En otras palabras, se pretende que Puerto Rico cumpla con unos pagos a un sector financiero de los Estados Unidos que ya es multimillonario, pero sin proveerle los instrumentos económicos necesarios para ello.

Añado que aunque pienso que en esta etapa la mayoría de Puerto Rico es estadoísta, desde que las fuerzas norteamericanas entraron en Guánica hasta hoy, ha habido una sola constante de la política estadoundense además del coloniaje: su actitud fóbica a la mera idea de una estadidad para Puerto Rico. El episodio más reciente de esta postura la vimos cuando la Comisionada Residente luchaba porque se nos tratara como territorio doméstico, algo que ni momentáneamente le pasaba por la cabeza a los congresistas como opción aceptable.

Toda esta situación es objetivamente un abuso. Este es el momento para resistir.  Debe hacerse algo concertado y coordinado más allá de ideologías político partidistas  utilizando como mecanismo una Asamblea Constitucional o una Asamblea de Pueblo que represente a todos los sectores pertinentes en los que hagamos reclamos coherentes al Congreso de los Estados Unidos. La batalla no debe enfocarse en la Junta de Control Fiscal porque esta es una criatura colonial del Congreso. La Asamblea de Pueblo también debería estar dirigida coordinadamente para denunciar la situación de Puerto Rico a nivel internacional y así aprovechar la situación decadente de los Estados Unidos ante el mundo.

Aunque esta sugerencia no es exactamente un levantamiento a las armas como la Insurrección Nacionalista, sí debería estar impregnada del tipo de amor a la patria puertorriqueña que uno puede observar de los ojos de los nacionalistas que fueron entrevistados en esa perla preciosa que es el documental 1950: La Insurrección Nacionalista.