Programa del PPT – ¿Mejor programa económico?

Anuncio del PPT

Anuncio del PPT en la Universidad de Puerto Rico en Cayey (Edificio Morales Carrión). Imagen provista por el autor; CC-BY-SA 4.0.

Nota preliminar: El autor de este artículo NO es economista sino que solo expresa su opinión basada en evidencia disponible. Estas aserciones NO deben tomarse como el parecer consensuado de los economistas en Puerto Rico ni tampoco como un ataque malintencionado hacia el Partido del Pueblo Trabajador (PPT) ni a sus candidatos, a quienes él respeta y admira.

Nos informa la prensa que se ha hecho disponible un informe de un muy buen grupo de economistas conocido como la Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP) que hizo público recientemente un informe en torno a las propuestas económicas de los candidatos a la gobernación. La asignación de notas fue el siguiente (APEP,  3):

1) Rafael Bernabe A-
2) María de Lourdes Santiago B+
3) David Bernier C+
4) Alexandra Lúgaro D+
5) Ricky Rosselló D+
6) Manuel Cidre D

Aquí está una tabla que resume con un poco de mayor detalles sus criterios:

Tabla

Tabla del informe sobre candidatos a la gobernación (APEP, 3).

De ahí en adelante, el informe elabora sobre sus criterios y muestra las razones para dicha asignación para cada candidato.

En cuanto al caso del profesor Bernabe, candidato a la gobernación del PPT, nos dice:

El PPT incluye entre sus propuestas los fundamentos de la estrategia necesaria para nuestro país. Por ejemplo: 1) fomentan una reforma contributiva con énfasis en progresividad, en donde las megatiendas y los puertorriqueños más adinerados aporten más, 2) fomentan una política industrial basada en una combinación estratégica de promoción de exportaciones y sustitución de importaciones, y 3) como parte del plan de reconstrucción impulsarán una revisión de las actuales leyes de exención contributiva y los decretos vigentes de exención contributiva. En su programa hay un énfasis en que el “mercado” y la “competencia” no son varas mágicas que resuelven los problemas del país, y enfatizan la creación de nuevos organismos gubernamentales para profundizar el rol del gobierno en la planificación económica. Finalmente, encontramos muy importante que las cooperativas y las empresas propiedad de trabajadores/as no son para ellos algo marginal, ni una nota al calce en su programa, sino que se profundiza en como coinciden con su visión económica para el país y como se fomentarán. Entendemos que el programa del PPT contiene el mejor plan para sacar a Puerto Rico de la situación actual. Como sugerencia para el futuro, exhortamos al PPT a diferenciar entre las corporaciones foráneas manufactureras y las megatiendas comerciales cuando discute la propuesta de “aumentar impuesto a las foráneas.” Estas empresas extranjeras pueden tener roles muy distintos en el proceso de desarrollo, y vale la pena discutir cómo se tratarían de formas distintas (APEP, 4).

Fundamentalmente, estamos de acuerdo con la mayoría de los puntos traídos por el PPT: el énfasis en la progresividad, la sustitución de importaciones, el impulso a las exportaciones, entre otros. Es menester señalar que dicha organización política ha sido la que más efectivamente ha podido poner en la mesa pública el asunto de la revaluación de las políticas de exenciones que ha adoptado el gobierno. Esta ha sido una de las grandes quejas de think tanks como el Centro para la Nueva Economía y otros economistas del país. Además, debemos subrayar la importancia prestada por el partido al asunto vital de la auditoría de la deuda, ya que se sospecha fuertemente que una gran parte de ella no hace falta pagarla por ilegalidad.

Dicho eso, hay un punto aquí en que estamos en desacuerdo con el informe, específicamente en el último punto positivo de la programa pepeteísta en cuanto a las cooperativas y empresas propiedad de los trabajadores.

Como dice el refrán, “el demonio está en los detalles.” Lo que el PPT tiene que ofrecernos en este caso es mucho más ambicioso que lo que parece a primera vista.
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¿Qué dice el programa de gobieno del PPT?

Veamos fragmentos de lo que dicho programa tiene que decir al respecto (por falta de espacio, no podremos evaluar todas sus propuestas).

Que el gobierno, al aumentar sus recursos fiscales, se convierta en un verdadero promotor del desarrollo económico, proveyendo o garantizando préstamos para el establecimiento y el desarrollo de empresas cooperativas; de propiedad de trabajadores y trabajadoras, y para el pequeño empresario. Para fomentar las empresas cooperativas de producción de bienes y servicios, el gobierno de Puerto Rico debe establecer una alianza estratégica con el movimiento cooperativo. En ese sentido el gobierno debe establecer un estrecho contacto con la Liga de Cooperativas con el objetivo de articular planes dirigidos a la extensión del modelo cooperativo, comprometido con la propiedad colectiva, la participación democrática y la igualdad y justicia social.

El gobierno del Partido del Pueblo Trabajador adoptará como política pública el objetivo de producir en Puerto Rico la mayor cantidad posible de los alimentos necesarios para el consumo isleño, para lo cual promoverá empresas tanto públicas, como cooperativas y de pequeña producción con apoyo público.

…  reorganizar el sector agrícola de Puerto Rico en nuevas áreas de desarrollo y producción como los son la operación sostenible de fincas comerciales e intensivas de pequeñas fincas agrícolas, la agricultura urbana, el desarrollo de cooperativas agrícolas y el desarrollo de microempresas comunitarias-solidarias agrícolas.

Sin excluir otras formas de organización, consideramos que las cooperativas deben ser el pilar de desarrollo agrícola y seguridad alimentaria. Las cooperativas de productores ofrecen a los y las pequeños y pequeñas agricultores y agricultoras oportunidades de mercado, junto a servicios como una mejor formación en gestión de recursos naturales y acceso a la información, tecnologías, innovaciones y servicios de extensión agraria. Fortalecidos y fortalecidas al ser parte de un grupo más numeroso, pueden negociar mejores condiciones en los contratos agrícolas y precios más reducidos para insumos como semillas, fertilizantes y equipos. A través de las cooperativas se pueden proveer semillas de calidad y fertilizantes a los agricultores y trabajar con ellos en la aplicación de prácticas agrícolas más productivas y sostenibles. Las cooperativas también pueden ser el medio para que agricultores sean los dueños de las instalaciones de elaboración o procesamiento de los bienes agrícolas que producen o la creación de vínculos entre los productores y los consumidores locales.

A la luz de lo dicho en su propaganda, levantamos la ceja y nos preguntamos: “¿En serio? ¿’Sin excluir otras formas de organización’?”

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¿Sin excluir otras alternativas, pero a 600,000 cuerdas de terrenos las vamos a convertir en 24,000 fincas cooperativas? Habría que preguntarle al PPT dónde habría la posibilidad de aplicar las “alternativas”. Aquí no entraremos en el tema de la viabilidad (o mejor dicho, la “inviabilidad”) de la llamada “agricultura ecológica” como propulsora económica y de soberanía alimentaria, ya que discutimos sobre algo parecido a este tema aquí y aquí. Sin embargo, este elemento cuestiona de partida el éxito de esta propuesta como una manera de aportar a la recuperación y desarrollo económico de Puerto Rico.

Continuemos con algunas de sus propuestas:

En caso del cierre de operaciones de alguna empresa debe reconocerse el derecho de los trabajadores a solicitar la entrega de equipo, maquinaria y planta física para ser operada de forma cooperativa. Debe crearse una división del gobierno que asesore a los trabajadores en cuanto a la viabilidad del proyecto y recomiende las formas de apoyo gubernamental que cada paso de empresas recuperadas amerite.

El gobierno del PPT impulsará las cooperativas, empresas comunitarias y las corporaciones especiales propiedad de trabajadores como medio para el desarrollo económico del país.

Queremos indicar que estamos de acuerdo con la inmensa mayoría de lo que dice el PPT en relación con las cooperativas y la oportunidad a trabajadores para ser dueños de alguna empresa privada que haya cerrado en nuestro archipiélago boricua. No debemos subestimar estos tipos de organizaciones económicas …

… sin embargo, no debemos sobrestimarlas tampoco.
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La evidencia en torno a las empresas cuyos dueños son trabajadores

Las firmas de trabajadores no son realmente algo nuevo, sino que han adoptado diferentes modalidades por siglos, incluyendo la cooperativa. Una vez más, no podemos subestimar prejuiciadamente el valor de este tipo de empresas. Los estudios y la evidencia en general demuestran que los trabajadores que allí se desempeñan suelen estar más satisfechos y felices (e.g. este estudio y este).

Es más, en el caso de cooperativas de trabajadores, esta felicidad y el bienestar se manifiestan con todo su esplendor, hasta se alega su mayor nivel de eficiencia (Turnbull). El caso más notable de éxito de este modelo empresarial es la cooperativa Mondragón.

 

A esto se añaden las aserciones de otros economistas al respecto.

Workers in more participatory workplaces are not only more productive but also more satisfied with their jobs. We could apparently increase hourly output by at least 15 percent without pushing workers harder or exposing them to greater workplace hazards. This waste elimination would come from greater work commitment, not speedup. It would capitalize on all the current worker effort currently WASTED in capitalist enterprises through working to rules, through slowdown and shirking, through direct worker resistance (Bowles et al., 167, 168).

Un esquema como este podría representar una reducción del costo total de una empresa por un 10% (Frank, 32). Algún tipo de señal de esto lo podemos ver en el documental de Michael Moore, Capitalism, A Love Story. Allí se muestran los casos de la cooperativa Isthmus, donde se manufacturan máquinas para la industria y, también, la gran fábrica de panes orgánicos Alvarado Street Bakery, estacionado en California e impulsado por energía solar. En el caso de este último, sus empleados ganan de $65,000 a $70,000 anuales. Tras la debacle de Argentina, los Kirchners legalizaron la toma de las fábricas por parte de los empleados. En el 2011, Cristina Kirschner dio paso a una ley de quiebra para facilitar la toma por sus trabajadores.

Todo esto suena bien. Sin embargo, entre los economistas se hace una pregunta algo incómoda para los favorecedores de este tipo de organización proletaria, sea cooperativa o no: Si este tipo de estructura de generación de riqueza es tan buena, ¿por qué no hay más de ellas (aun a nivel global)? No importa a dónde usted vaya en el mundo, estas no ocupan sino un pequeño nicho en la economía.

Desgraciadamente, economistas de diversas ideologías nos dan diferentes respuestas. Uno de los exponentes más sensatos lo encontramos en la  Universidad de Cornell, Robert H. Frank, quien nos relata su discusión sobre este tema con algunos de sus colegas que creen en el potencial de estas iniciativas:

After much discussion, their considered response was that labor-managed firms had failed to proliferate because financial markets refused to make capital available to them on fair terms. Banks, they explained, had a long history of dealing with conventional capitalist firms. They knew the players in that community well and felt they understood the risks well enough to be able to evaluate loan applications intelligently. In support of this explanation, one of my colleagues produced a copy of a bank’s loan application form that a local labor-managed firm had been required to fill out. It was twice as long as the same bank’s normal application form and asked many more probing questions (Frank, 32).

Robert H. Frank

Robert H. Frank

Frank tuvo problemas con la explicación. Como bien nos indica, en el sistema corporativo capitalista, las empresas se deben en última instancia a sus accionistas. Si este es el caso, cualquier inversión en un negocio que tuviera un 15% de mayor producción a un 10% de menor costo sería de muy bajo riesgo y una oportunidad extraordinaria para ganar dinero. Si el banco le denegara este capital por razones puramente ideológicas, en un ámbito competitivo, otro banco sí invertiría en esta y sus accionistas ganarían mucho más por la gestión(Frank, 33-34). Podríamos añadir al comentario de Frank, supongamos para efectos del argumento que aun así todos los bancos acuerdan denegar capital por razones puramente ideológicas. Siempre hay cooperativas de ahorro y crédito o bancos cooperativos (como el que tenemos en Puerto Rico … lo recomiendo) dispuestos a contribuir a la causa.

Es más, según Frank, si un banco sospecha de un mayor riesgo de fracaso de una empresa adueñada por trabajadores, no le denegaría inmediatamente un préstamo, sino que le asignaría una mayor tasa de interés. Cualquier negocio que logre un ahorro de 10% de de costos de producción, mientras que produce un 15% más que otros tipos de empresas, puede absorber muy fácilmente dicha decisión fiscal. En todo caso, el llenar una forma más larga que lo usual no es automáticamente una denegación de préstamos (Frank, 33).

Frank llega a la siguiente conclusión:

Again, labor-managed firms have been around for a long time, but they have never occupied more than a small portion of the economic terrain. There is no indication whatsoever that they’re poised to take over the marketplace. The only way to make sense of these facts is to conclude that labor-managed firm may have some advantages over conventional firms on some of the critical dimensions of performance that predict and explain market success, but that it must also perform less well on other dimensions …

Over the years I have urged my students to disengage their ideological leanings as completely as possible when thinking about questions of market failure. If they have a hypothesis about why a market has failed in some particular way, the first and most important test of that hypothesis is whether it implies that people have been leaving cash on the table. The narrative put forward by the evangelists for labor-managed firms fails that test unambiguously … [As] noted, the predicted stampede to reorganize firms in this way [for more profit] never [materializes] (Frank, 34-35).

Nadie está en desacuerdo con el hecho de que estas empresas ocupan solo una pequeña porción de la economía mundial. Unos van más allá y nos indican que esa será la situación por el futuro previsible. Sin embargo, no hay acuerdo en cuanto a la causa de ello. Puede ser que en muchos casos los empleados gradualmente dejan de participar en reuniones o asambleas o puede ser que, como ocurre frecuentemente, se quiere invertir en un producto que los trabajadores piensan que el público necesita, en vez de investigar cuál es la demanda efectiva real (Frank, 35).

Por el momento, la conclusión de este distinguido economista no es la única, hoy hay un debate feroz en torno a las posibles causas de este fenómeno. Algunos piensan que un razonamiento como el de Frank es errado, que el análisis en torno a estas organizaciones se basa en un modelo inadecuado (véase también aquí) o que no tiene en cuenta el contexto social o económico en que aparecen. Otros argumentan que estas unidades económicas pueden tener relativo éxito dentro de un mercado capitalista cuando su rol en él es limitado.  Aun otros dicen que la búsqueda inadecuada de la producción más eficiente puede llevarlas a la ruina (Miyazaki).

Cualquiera que sea el problema, sencillamente tenemos que tener cuidado al sugerir las empresas autogestionadas por sus empleados como un posible motor para sacarnos del estancamiento económico. Hasta donde nos hemos podido percatar, no necesariamente son un motor suficiente para levantar la economía.
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Las cooperativas

Bandera del cooperativismo

La presente bandera del cooperativismo (2016).

Como hemos indicado, las cooperativas no deben ser subestimadas a la hora de considerarlas como un importante estímulo económico del país. Para agosto del 2013, habían 115 cooperativas en Puerto Rico que contaban con una suma no despreciable de $8.34 millardos en activos. En aquel momento, sus activos habían aumentado un 19.5 % en cinco años. Si se tiene en cuenta que desde el 2006, Puerto Rico ha estado padeciendo de una depresión económica, una cifra como esa es causa de admiración. Obviamente, las protagonistas de este gran logro han sido las coooperativas de seguro (como Cosvi o la Cooperativa de Seguros Múltiples) y las cooperativas de ahorro y crédito.

Sin embargo, como en el caso de las empresas cuyos dueños son sus empleados, tenemos que ser precavidos de no sobrestimarlas. Nótese que las cooperativas de trabajadores no son muy numerosas.

Es más, el experimento más agresivo para el establecimiento de cooperativas como motor económico se llevó a cabo en Venezuela cuando se afianzó el gobierno revolucionario de Hugo Chávez Frías. Ya para el 2008, se hablaba del más estrepitoso fracaso de esta gestión gubernamental, especialmente cuando se reportaba que el 67% de las cooperativas creadas habían dejado de funcionar o habían quebrado (véase también aquí), un asunto que hasta algunos correligionarios del régimen reconocen, especialmente en el caso de cooperativas de producción. No debemos pasar por alto que las cooperativas agrícolas también han sido víctimas de este fracaso. Oscar Bastidas, en un artículo curiosamente titulado, “Venezuela, el mayor cementerio de cooperativas del mundo“, mostraba la cifra de 15,000,000 de venezolanos que habían desistido del modelo cooperativista. Irónicamente, el mismo presidente Chávez también lo criticaría porque su dinámica se parecía mucho a la capitalista. Las cooperativas que más han perdurado en Venezuela han sido las de servicio y consumo.

Dos Pinos

Los dos pinos, emblema del cooperativismo.

Por otro lado, hay lugares donde el modelo cooperativista ha tenido relativo éxito, de hecho, mucho más éxito que en Puerto Rico. Podríamos decir que hasta ellas ocupan un lugar importante a la hora de dar un impulso económico. Este es el caso de Emilia Romana, un terreno relativamente pequeño al norte de Italia donde pueden encontrarse unas 15,000 cooperativas cuya riqueza generada representa el 37.5 % de su producto doméstico bruto (PDB). De esas, cerca de 8,100 son agrícolas. Esta región es una de los 8 lugares en Europa con mayor PDB per cápita  y un alto estándar de vida. Dos de cada 3 de sus habitantes es socio de una cooperativa.

Aun con todo, las cooperativas no son el sector predominante de la economía de esas tierras italianas. Los mismos que nos presentan a Emilia Romana como un modelo cooperativista, reconocen que su economía se mueve fundamentalmente también por el sector privado. Las cooperativas forman parte de 390,000 empresas, la mayoría privadas pequeñas y medianas (raras veces de más de 50 a 80 empleados), de las cuales 45,000 son manufactureras. Quince mil de 390,000 empresas hace del sector cooperativo un 4 % del total. En otras palabras, para Emilia Romana, el sector cooperativo es minoritario, pero exitoso y vigoroso dentro del contexto de una red de empresas privadas con fines de lucro.

Dado este hecho, la experiencia de Emilia Romana nos da una gran lección. No basta promover el cooperativismo, sino que hace falta articular económicamente el sector privado de tal manera que las cooperativas, las empresas administradas por sus empleados y empresas privadas sean grandes, medianas o pequeñas, maximicen su producción para el bien público. Debemos tener cuidado de considerar un solo tipo de unidad económica como la única a considerarse. Como frecuentemente nos recuerda Francisco Catalá Oliveras en sus obras, debe haber un plan de país que evite los históricos enclaves de industria ausentista que ha caracterizado la historia económica de nuestro país, y hacer que participen junto a redes de empresas nativas de todo tipo, incluyendo las cooperativas y las empresas pequeñas y medianas con fin de lucro.
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Conclusiones

El PPT hace un énfasis importante en los sectores sindicales, empresariales dirigidos por trabajadores y las cooperativas. Hace falta legislación para garantizar los derechos de los trabajadores en el gobierno y en el sector privado, para mejorar su calidad de vida en general. No hay dudas de que las compañías cuyos dueños sean trabajadores pueden ser útiles y que fomentar el cooperativismo puede ser, como en Emilia Romana, un estímulo importante para nuestra economía.

Sin embargo, la evidencia parece mostrarnos que esto no garantiza una panacea económica. Esa es la razón por la cual, quizá, debemos poner entre signos de interrogación la “A-” que le asigna el equipo de APEP al programa del PPT. Una vez más, respetamos y admiramos el compromiso social de los miembros de dicho partido. Sin embargo, nos preocupa un poco lo que nos parece una sobrestimación de ciertas formas empresariales que son más afines a su cosmovisión por razones ideológicas.
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Referencias

Asociación Puertorriqueña de Economía Política (APEP). Evaluación de las propuestas
económicas de los candidatos y las candidatas a la gobernación 2016. nov. 2016.  https://economiapoliticapr.files.wordpress.com/2016/11/evaluacion-candidatos-apep.pdf.

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Bowles, Sam, David Gordon y David Weisskopf. Beyond the Wasteland. Anchor Doubleday, 1983.

Brada, Josef C. y José A. Méndez. “Technology, Effort and the Efficiency of Production:
Labor-managed versus Capitalist Firms.” South-Eastern Europe Journal of Economics. 1, 2009, pp. 35-53. http://www.asecu.gr/Seeje/issue12/BradaMendez.pdf.

Catalá Oliveras, Francisco y Carmen Rivera Izcoa. El movimiento cooperativista en Puerto Rico: Un paso más. Ediciones Huracán, 2010.

Frank, Robert H. The Darwin Economy: Liberty, Competition, and the Common Good. Princeton University Press, 2011.

Gintis, Herbert. “The Nature of the Labor Exchange and the Theory of Capitalist Production.” Review of Radical Political Economics. vol. 8, 1976, pp. 36-54. doi: 10.1177/048661347600800203.

Hundley, Greg. “Why and When And When Are the Self-Employed More Satisfied with Their Work?” Industrial Relations. vol. 40., núm. 2, abril 2001, pp. 293-316. doi: 10.1111/0019-8676.00209.

Miyazaki, Hajime. “On Success and Dissolution of the Labor-managed Firm in the Capitalist Economy.” Journal of Political Economy. vol. 92, núm. 5, octubre 1984, pp. 909-931.

Parrilla Bonilla, Mons. Antulio. Cooperativismo: Teoría y práctica. 3ra ed. Liga de Cooperativas de Puerto Rico, 2003.

Turnbull , Shan. “The Competitive Advantages of Stakeholder Mutuals.” 12th Annual Meeting on Socio-Economics / Society for the Advancement of Socio-Economics. 20 septiembre 2000. doi: 10.2139/ssrn.242779.

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