Escándalo en ciernes: nuevo fragmento del Evangelio de Marcos no es del primer siglo

Un anuncio inesperado

De repente, en el ciberespacio, comenzó a circular una noticia intrigante y misteriosa por parte de un estudioso de manuscritos antiguos, Scott Carroll, hoy día asociado con el Museo de la Biblia, tuiteó, en el 1 de diciembre de 2011, lo siguiente:

¿Qué es el “so-call [sic.] John Rylands Papyrus”? Se refiere a un manuscrito del siglo segundo, ℘⁵² (del que hablaremos más tarde), que se considera el fragmento más antiguo del cristianismo que tenemos disponible. O sea, si hay uno del Nuevo Testamento más antiguo, ese descubrimiento hubiera sido histórico.

Pero, así como si nada, no se dijo ni una sola palabra adicional al respecto.
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Un debate interesante

Luego, un debate que aconteció en el 2012, entre dos grandes eruditos del Nuevo Testamento en torno al problema de si se han perdido los textos originales de dicha sección de la Biblia cristiana. Este intercambio se dio entre Bart D. Ehrman y Daniel Wallace: Ehrman era el que asumía la posición de que no podemos hablar de “recuperar los originales”, sino más bien los “textos más antiguos asequibles” (earliest attainable text).  Por otro lado, Wallace argumentaba que tal hazaña era posible.

La actividad fue organizada por Miles O’Neill, administrador de un portal dedicado a cuestionar, debatir y dialogar en torno a las exposiciones de Ehrman. Recomiendo ver todo el vídeo, porque realmente demuestra el calibre de ambos lados.

P52

P⁵², que contiene el pasaje, Jn. 18:34-36 – Foto cortesía de la John Rylands Library.

Ahora bien, durante el debate, Ehrman apunta al hecho de que no queda manuscrito alguno del primer siglo. El fragmento más temprano que tenemos del Nuevo Testamento es ℘⁵², cuyo origen data del 125 d.C. Es el único manuscrito cristiano que tenemos de la primera parte del segundo siglo. De hecho, dice correctamente que si se hiciera una colección de los manuscritos de los primeros 60 u 80 años del cristianismo y se pusieran ante el público, este no podría verlos. De todos los documentos antiguos, dice él, ¿cuántos manuscritos cristianos tenemos del primer siglo? Ninguno. Es más, el 94 % de ellos provienen del noveno siglo en adelante. La mayoría de las variantes que hay entre ellos parecen proceder de los primeros siglos del cristianismo, cuando no había ninguna autoridad centralizadora que controlara la calidad de su reproducción.

En el minuto 51 del vídeo, Wallace responde que el número de manuscritos disponibles de los primeros siglos del cristianismo necesitan ser revisados a la luz de unos “nuevos descubrimientos”. Luego, en la hora 1:13, Wallace revela que se han descubierto nuevos manuscritos cuya exposición y contenido se publicarían al año siguiente (2013). Según él, el número de manuscritos del segundo siglo subirían de una docena a dieciocho, dato que dejó intrigado a Ehrman.  Entre esos manuscritos, según Wallace, se encuentra uno del Evangelio de Marcos del primer siglo (hora 1:13-14). Este escrito fue evaluado por un papirólogo de gran reputación que lo dató al primer siglo, pero no mencionó su nombre.

En su respuesta, Ehrman cuestionó el número de manuscritos que mencionó Wallace y dijo:

“No sé de dónde Dan obtiene la cifra de 12 manuscritos del segundo siglo. Tengo en mi mano la lista oficial preparada por el  Institute for New Testament Textual Research de Münster, Alemania. Lo cotejé anoche de nuevo.  Cuenta solo cuatro manuscritos datados al siglo segundo. Estos cuatro suman un total de cuarentaidós versos en conjunto. (hora 1:20)

Más tarde, en la sección de preguntas y respuestas, Ehrman aprovechó una ocasión para preguntarle a Wallace sobre estos manuscritos (hora 1:48), esto es lo que tuvo que decir:

–Desgraciadamente, me temo que no te puedo decir esas cosas. Y la razón es porque todo el proyecto está bajo “hush, hush” [silencio] hasta que la editorial publique el material el año que viene. Te puedo decir que la editorial es E. J. Brill, una editorial de reputación. Y juré secreto sobre el resto de los datos.

Bart Ehrman puso un rostro de escepticismo que hizo reír a la multitud. Y Wallace añade:

–La datación ha sido corroborada …

–Ajá –responde Ehrman– te creo …

[Risas]

–No estoy seguro de que necesitamos toneladas y toneladas de estos manuscritos, el hecho de que tenemos uno …

–No sé si tenemos uno. — dijo Ehrman–. No lo he visto.

[Risas]

–Si quieres, hablamos de esto el próximo febrero … asumiendo que tenemos uno …

–Mira, –interrumpió Ehrman– si tienes un manuscrito completo del Nuevo Testamento, entonces tendrás mi atención. Pero si es un fragmento de doce versos de largo o un fragmento de doce versos en un manuscrito del quinto siglo, sería interesante, pero no revolucionaría el mundo…

Dice Ehrman poco después:

—No sé cuán largo es este manuscrito, no sé quién lo dató, no sé con qué base lo hizo …  Como tú sabes, han habido eruditos que han datado manuscritos al primer siglo, pero cuando se les somete a un examen crítico, resulta que sus puntos de vista estuvieron equivocados, como ha ocurrido dentro de los últimos diez años. Así que …

–Sí, pero te refieres a quacks [charlatanes].

–Sí, son quacks … digo, sí …

[Risas]

–No sé quién es el paleógrafo —añade Ehrman—. Podría ser el Pato Dónald, por lo que sé…

Es interesante ver cómo Wallace utilizó una táctica para que le ganara puntos frente al público dando un dato del que Ehrman (ni ningún otro erudito) tenía conocimiento absoluto alguno. Por otro lado, lo que no sabían ambos, es que la situación sería mucho más surreal y bizarra que el Pato Dónald.
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Presentan imagen del manuscrito del Evangelio de Marcos

Tres años pasaron desde ese debate, y nunca E. J. Brill publicó el libro esperado. Sin embargo, apareció en la discusión Craig Evans, un erudito cercano a Wallace y, también, muy respetado en el campo. Presentó por primera vez una imagen de cómo se veía el manuscrito del primer siglo del Evangelio de Marcos. Aquí está:

Máscara egipcia - Evangelio de Marcos

Máscara egipcia que supuestamente conservaba un fragmento del Evangelio de Marcos (Imagen usada bajo el concepto de uso justo —fair use–. Cortesía de Craig Evans, Acadia Divinity College).

No.  No me equivoqué de imagen. Esa es una máscara fúnebre (un cartonaje) de una persona no perteneciente a la realeza egipcia, hecha de papel maché. Uno de sus componentes era, supuestamente, el fragmento en cuestión.

Evans explicó cómo se extraería este segmento de la máscara mediante un líquido que la descompondría sin destruir la tinta ni el texto que nos interesa. Otro apologista cristiano, Josh McDowell, también estuvo refiriéndose al descubrimiento del fragmento del Evangelio de Marcos desde el 2013 mediante este método de defragmentación, pero también rehusándose a proveer más detalles. Además, afirmaba que las pruebas de carbono-14 habían confirmado que el manuscrito era de la época que alegaba.

Esa movida levantó no poca controversia. En su blog, Ehrman protestó por esta estrategia de obtener documentos, porque se quiere destruir una obra valiosa del pasado para extraer un fragmento que a quien único le interesa es a los apologistas. ¿Es que hace falta destruir las máscaras para recuperar estos textos y poder datarlos? Si es así, entonces, ¿cuántas máscaras del Antiguo Egipto han sido destruidas para buscar manuscritos como ese?

Ehrman también dejó clara su posición en su Fan Page en Facebook:

En la misma entrada de su blog, Ehrman preguntaba por qué no se daba a conocer de una vez el manuscrito para que los expertos de todo el mundo lo examinaran. ¿Por qué tanto atraso para ello?

Los eruditos Candida Moss, teóloga, biblista y experta en religiones, y Joel S. Baden, estudioso en literatura hebrea, fueron otros que objetaron esta manera de proceder de este sector cristiano de los expertos de Nuevo Testamento, no solo en cuanto a este caso, sino también en otros. En fin, es altamente improbable que se encuentren papiros cristianos en cartonajes egipcios, ya que la práctica de hacerlos aparentemente cesó en el año 14 d.C., poco antes de los inicios del cristianismo. McDowell alega que Carroll le mostró manuscritos que se obtuvieron defragmentando las máscaras egipcias, pero, hasta hoy, no se han publicado.

Posteriormente, se negó que el enigmático papiro fuera un fragmento de la máscara en cuestión. El asunto del cartonaje fue un episodio demasiado extraño para pasarlo por alto. Además, el retraso considerable en su publicación del fragmento del Evangelio de Marcos, llevó a algunos a pensar o que el papiro no era del primer siglo o que, simplemente, no existía.

No es hasta ahora, en el 2018, que sabemos mucho más de lo que aconteció. Ya ni Carroll, ni Wallace, ni Evans están bajo el embargo. A pesar de ello, lo que han dicho los tres es demasiado poco, y, si acaso, han despertado nuevos problemas tras la publicación.
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¿Quién fue “el Pato Dónald”?

Donald Duck

El Pato Dónald en “Orphan’s Benefit (remake)” (1941). Episodio de Disney, usado bajo “uso justo” (fair use).

Como es ampliamente conocido, Wallace y Evans son afiliados a la familia Green, descendiente del empresario David Green. Muchos han sospechado que fue dicho grupo el que solicitó que firmaran el acuerdo de confidencialidad, por lo que ellos no pudieron decir nada, excepto lo que “sus dueños” le dieran permiso para divulgar. Dicha familia es la dueña de Hobby Lobby, una gran cadena que vende mercancía relacionada con las artes. Esta es la misma cadena que se opuso a disposiciones del Affordable Care Act (conocido vulgarmente como “Obamacare”) para la protección de la salud de los pacientes. Dichas disposiciones obligaban a que los patronos proveyeran acceso a sus empleados a la píldora postcoital, que algunos cristianos consideran abortiva. La familia Green es cristiana conservadora y se identifica con la derecha política estadounidense. Son creadores de la Green Collection y del Museo de la Biblia que, da la “casualidad”, es el lugar donde trabajaba Scott Carroll. Por otro lado, Wallace y Evans, los dos, están afiliados a la Green Collection, donde la familia guarda los manuscritos. Además, los Green son los que han promovido históricamente la fragmentación de máscaras egipcias como método para extraer manuscritos cristianos. Finalmente, sucede que E. J. Brill, aunque una editorial reconocida y de prestigio, también le ha publicado manuscritos pertenecientes a los Green.

Debido a todos estos detalles, mucha gente sospechaba muy fuertemente que ellos eran los dueños de los manuscritos en cuestión, pero la duda persistía.

Finalmente, en abril del 2018, se publicó el volumen 83 de los conocidos Papiros Oxirrincos. He aquí la ficha:

Parsons, P. J. y N. Gonis. The Oxyrhynchus Papyri Vol. LXXXIII (Graeco-Roman Memoirs).  Egypt Exploration Society, 30 de abril de 2018.

Cubierta del volumen 83 de Oxyryncus Papiri.

Cubierta del volumen 83 de Oxyryncus Papiri.

Esta publicación pasó inadvertida para la mayoría de los estudiosos. Sin embargo, el estudiante graduado de crítica bíblica de la Universidad de Edimburgh y bloguero de Evangelical Textual Criticism, Elijah Hixson, notó que había algo extraño en ese volumen. Este incluía un fragmento del Evangelio de Marcos (P. Oxy. 5345) y otro de Lucas. Según la descripción de la Egypt Exploration Society, los dos aparecen fechados para la segunda parte del segundo siglo o la primera parte del tercero. Por cierto, ahora el de Marcos se ha catalogado también como ℘¹³⁷.

En una entrada en su blog del 25 de mayo, expresó su fuerte sospecha de que el papiro de Marcos que aparecía allí, era, de hecho, el famoso fragmento de Marcos del siglo I, aunque no fuera publicado por E. J. Brill y dijera que fue redactado más tarde. Presentó una serie de argumentos que parecían buenos indicadores de que se trataba del mismo documento al que se referían Carroll, Wallace, Evans y McDowell.

Esto no es poca cosa, porque le continúa echando combustible a este candente tema. Antes de continuar, debemos preguntar, ¿qué son los Papiros Oxirrincos? Estos son escritos en papiro que se encuentran en un basurero antiguo que se encontraron cerca de Oxirrinco, una región de Egipto. Fueron descubiertos y colectados originalmente por dos eminentes papirólogos de finales del siglo XIX y principios del XX, Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt. ¿Por qué es relevante este asunto? Porque si aparece en este volumen, entonces le perteneció siempre al Egypt Exploration Society y parece no haber estado en manos de la familia Green, como muchos sospechaban. Esto hace del asunto uno más misterioso e intrigante.

Con su entrada en el blog, Hixson diseminó la preocupación entre los expertos en el campo. Tanto fue así, que Dan Wallace finalmente escribió sobre el asunto. Confirmó que efectivamente ese era el manuscrito en cuestión y que no era del siglo I. De paso, se disculpó con Ehrman por haber incluido una mala información sin verificar la fuente y sin haberlo visto. Al contrario, la razón de por qué “reveló” tal asunto en el debate, es que una persona o entidad le insinuó que era el dueña del papiro, y le insistió que revelara que era del siglo I en su debate con Ehrman.

Esto tiene sentido. Como afirman Moss y Baden en uno de sus artículos: por un lado se quería complacer al público cristiano conservador, de presentar un fragmento antiguo que se escribió en una época bien cercana a la de Jesús. De esa manera, se confirmaba su fe en la fiabilidad de los evangelios.  Por otro lado, si la familia Green estaba detrás de todo este drama, eso quería decir que esta era dueña del fragmento. Le hubieran dicho a Carrol, Wallace, McDowell y a Evans respectivamente que revelaran su existencia, que era del siglo primero, pero no más. Eso crearía un efecto viral que incrementaría el interés por el papiro y, con ello, su valor en el mercado.

Solo que hay un problema con este panorama, ℘¹³⁷ parece provenir del basurero de Oxirrinco. Esto significa dos cosas. En primer lugar, los Green no podían ser sus dueños y, en segundo lugar, que el manuscrito jamás estuvo a la venta y así lo dejó saber la Egyptian Exploration Society. No obstante ello, Scott Carroll insiste que  estuvo a la venta.

Toda la controversia ahora gira en torno al papirólogo en cuestión, uno de los editores del texto concerniente al fragmento, Dirk Obbink, de la Universidad de Oxford, uno de los papirólogos más reconocidos del mundo (ciertamente no es “el Pato Dónald” en el sentido sarcástico de Ehrman) y que trabaja para colectores de manuscritos, entre ellos … ¡ya saben! … la familia Green. Él era el que había inferido que el manuscrito era del primer siglo.  De hecho, según Scott Carroll, fue Obbink quien había puesto a ℘¹³⁷ a la venta. Además, declaró que los Green habían autorizado su venta en dos ocasiones. Para empeorar la situación, cabe preguntarse cuándo fue que Obbink cambió de parecer. Según la entrada de Wallace en su blog, donde se disculpó por su error, afirma que el papirólogo había cambiado de parecer antes de su debate con Ehrman (precisamente dos semanas antes). Si este es el caso, esto nos lleva a la siguiente pregunta, ¿y, entonces, por qué Evans continuó diseminando esta mala información en el 2015?

Brent Nogbri, en su blog Variant Readings, tiene unas posibles explicaciones de por qué Obbink había llegado a la conclusión preliminar de que el fragmento era del siglo I. La primera tiene que ver con el proceso de catalogación de los manuscritos, que preliminarmente se etiquetó del siglo I. De hecho, en una de las entradas afirma que se le proveyó la misma etiquetación que otro escrito (error humano). No obstante, Nogbri no puede concebir que un manuscrito como ℘¹³⁷ estuviera escondido en alguna caja en algún lugar por medio siglo hasta el 2011, ya que el descubrimiento de cualquier fragmento de códice en griego del primer siglo hubiera sido uno muy significativo, independientemente de si era del Evangelio de Marcos o no. Sin embargo, dado que ningún curador ni papirólogo que trabajaba con los Oxirrinco hizo comentario alguno en torno a algún fragmento del siglo I, y dado el hecho de que si se hubieran topado con el texto de Marcos hubieran concluido con toda probabilidad que es del siglo II o III, se presentan muchas más dudas:

But of course that brings us back to the recurring question: Why then did “some visitors to Oxford in 2011/12” come away from their meeting with Dirk Obbink thinking that they had seen a first-century copy of the Gospel According to Mark (to say nothing of their impression that the piece was for sale)? Again, I’m genuinely curious.

Estamos con él.
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El texto de ℘¹³⁷

Por razones de derechos de autor, no podemos reproducir aquí la fotografía del manuscrito. La buena noticia es que, si quieren acceder al texto y ver una imagen de este, pueden hacerlo y descargarlo aquí (imagen 5345).

Texto al frente

]μ̣ ̣ [ ] ̣

τ̣ω̣ν̣ [υ]π̣[οδημα

των αυτου εγ]ω εβαπτ̣ιϲα υμ̣α̣ϲ̣ υδ̣ [ατι

αυτοϲ δε βαπ]τ̣ιϲει ϋμ̣[α]ϲ̣ π̣̅ν̣̅ι̅ αγ̣[ιω και

εγενετο εν εκε]ιναιϲ ̣ ̣[ται]ϲ η̣μερ̣ [αιϲ

[Traducción:  … de sus sandalias.  Yo les bautizo con agua, pero él los bautizará en el Espíritu Santo. Y sucedió que en esos días … (Marcos 1:7-9)]
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Reverso

] ̣ ̣ εν] τ̣η θαλ̣α̣ [ϲϲη ηϲαν γαρ αλιειϲ

και ειπε]ν αυτοιϲ δευ̣τ̣ε̣ ο̣π̣[ιϲω μου και

ποιηϲω] ϋμαϲ γενεϲθαι αλι[̣ειϲ ανθρωπω(ν)

και ευθυ]ϲ̣ αϕεντε[ϲ] τ̣α δικ[τυα

[Traducción: … en el mar, porque eran pescadores. Y les dijo, “Vengan conmigo y yo les haré pescadores de hombres”. E inmediatamente, dejando sus redes … (Marcos 1:16-18)]
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Reflexión

Bart D. Ehrman

Fotografía de Bart D. Ehrman. Cortesía de Ehrman, CC-BY 4.0

Este es a todas luces un escándalo en ciernes en torno a un texto. Si algunos de los queridos lectores se siente que, después de haber leído todo esto, tienen lagunas en la narrativa, no se preocupen. Están muy bien acompañados por las mentes más prestigiosas de la erudición bíblica a nivel internacional. Todavía no sabemos bien cómo se llegó a alegar que un fragmento Oxirrinco era parte de una máscara egipcia, ni por qué los Green pensaban que podían vender el escrito en dos ocasiones.

Fui uno de los que vio en el 2012 el debate de Ehrman y Wallace por YouTube. El sentido del humor de Ehrman es muy peculiar. Sí sabía que Wallace era buen erudito y que E. J. Brill era de reputación. No entendía el escepticismo de Ehrman ante lo que decía Wallace, lo que consideré entonces una postura exagerada. También, comparar a un paleógrafo de renombre con el Pato Dónald, me pareció rayar en una falta de respeto a los pares. De hecho, hasta cierto punto me pareció hipócrita, ya que él mismo había firmado un acuerdo de confidencialidad para la National Geographic en lo que concierne al Evangelio de Judas. Sin embargo, ahora sí entiendo su posición y me han dejado perplejo todos estos acontecimientos.

Difícilmente este tema se quedará en el tintero, ya que hay muchas preguntas que rodean lo ocurrido. Los eruditos a nivel mundial han dejado sentirse en la red:

En el caso de Ehrman, él entiende bien por qué Wallace no podía decir nada cuando estaba bajo el acuerdo de confidencialidad. Sin embargo, lo verdaderamente misterioso es que, después de que venciera dicho acuerdo, no hable ahora.

Después de mantener el más absoluto silencio por un mes de publicado el fragmento, Evans le anunció a sus seguidores sobre este … cuando el escándalo estaba explotando.

Sin embargo, algunos eruditos que le siguieron, aprovecharon la oportunidad:

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Intercambio entre Peter Gurry y Craig Evans en Twitter

Fuera de lo que la prensa ha recogido de las declaraciones de Carroll, no ha querido expresarse más al respecto. Obbink ha rehusado aclarar el asunto.  La reputación de todos los involucrados ha sufrido un duro golpe, especialmente en el caso de Obbink y, de ahora en adelante, cualquier alegato de él o cualquier asociado a la familia Green, su colección o museo, debe tomarse con la máxima precaución y escepticismo, y pasar por un escrutinio riguroso. De ahora en adelante, ¡cuidado con firmar los acuerdos de confidencialidad de los Green!

Y hablando del sospechoso … ¿y los Green, los dueños de Hobby Lobby? Por lo pronto, quedaron retratados ante el público estadounidense por haberse apropiado ilegalmente de 5,500 artefactos traficados de Irak, razón por la que tuvieron que devolverlos. Sin embargo, no han dicho nada en cuanto al tema que nos concierne.

Actualización: Además de hacer unas correcciones cosméticas y añadir el intercambio entre Craig Evans y Peter Gurry en Twitter, añado un escándalo conocido de los Green (pero del que me olvidé por completo). Agradezco a mi amiga Eva Quiñones por recordármelo.

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Creyéndole a los memes: “Ishtar=Easter”

facebook_logoRevisado el 31 de marzo de 2018.

¡Bienvenidos todos y todas! Con esta entrada inauguramos una nueva sección del blog titulada “Creyéndole a los memes” … porque sabemos que si lo dice un meme en Facebook, ¡tiene que ser cierto!

Hemos hecho algo así antes, pero ahora le damos una nota de mayor humor al asunto, aunque siempre con el mismo toque escéptico que nos caracteriza.

El meme al que creeremos hoy es uno que no falla en circular en Semana Santa. ¿Sabían que la Pascua proviene del culto a la diosa Ishtar, y que el conejito y los huevitos son símbolos de fertilidad y sexo?  Sí. Míralo, lo dice un meme en Facebook:

ishtar_easter

Y quiero decir que en esta ocasión, no solamente un meme lo dice. Esta interpretación es apoyada por uno de los arqueólogos respetables del Antiguo Israel, William Dever, cuando exponía en torno a sus descubrimientos relacionados a la esposa de Yahveh, Asherah (por cierto, esa  tiene algún vínculo con Ishtar).  Vean el minuto 22 del siguiente vídeo.

Además, en un foro de una fundación de Richard Dawkins, La Fundación para la Razón y las Ciencias, se publicó una entrada en torno a este tema. Los que respondieron parecen suscribir a algunas de estas perspectivas u otras parecidas.

Así que resulta que un meme en Facebook tiene toda la razón, ¿verdad?

No. Aun eruditos de gran prestigio como lo es Dever ocasionalmente (aunque en muy raras veces) pueden meter la pata … especialmente si información errada llega a sus manos.

Comencemos por el factor idiomático. ¿Cómo se dice “Pascua” en inglés? “Easter”, palabra que suena mucho a Ishtar. Pero, ¿cómo se dice en español? “Pascua” … ¡eso no suena a “Ishtar”!  Y, ¿qué hay de otros idiomas? Veamos:

  • Hebreo: Pessáj
  • Francés: Pâques
  • Portugués: Páscoa
  • Alemán: Ostern
  • Holandés: Pasen
  • Griego: Páscha
  • Italiano: Pasqua
  • Danés: Paaske
  • Búlgaro: Paskha

… y así por el estilo.

Veamos que la mayor parte de esta palabra en idiomas romances y en otros se derivan del hebreo (que es de donde procede originalmente la Pascua). El Pessáj quiere conmemorar el presunto acontecimiento de los hebreos cuando pasaron por el Mar Rojo, de su prisión y esclavitud en Egipto a la libertad del desierto y la Tierra Prometida. Solo tomó un giro distinto cuando los cristianos comenzaron a sustituir el culto judío (no el de Ishtar) por la celebración de la resurrección de Jesús.

Ostara

Ostara por Johannes Gehrts (1884)

La palabra “Ostern” en algunos idiomas germánicos (como el alemán) y en inglés “Easter” son excepcionales. ¿Se debe al culto a Ishtar?  No. Las tribus germánicas, de cuyas raíces procede también la cultura anglosajona, desconocían por completo el culto practicado por la religión Inana a la diosa mediooriental.

Sin embargo,  las palabras “Easter” y “Ostern” están conectadas precisamente con una deidad, Eostre u Ostara. De hecho, tenían un mes del año y celebraciones dedicadas a ella hasta que se les impuso el calendario juliano-gregoriano durante el proceso de cristianización europea. Jacob Grimm pudo documentar los elementos sincréticos de ciertos pueblos de celebrar la resurrección de Cristo con codtumbres típicas del culto a Ostara. Sus investigaciones en torno a las mitologías germánicas despertaron desde el siglo XIX cultos neopaganos, algunos que persisten al día de hoy. Actualmente los wiccanos celebran Ostara como la ocasión del equinoccio de primavera.

¿De dónde proceden los conejitos y los huevitos? Se sabe que tales asociaciones con la época de la Pascua (aunque no necesariamente con la Pascua cristiana como tal) tienen sus raíces en el norte europeo. No se sabe a ciencia cierta qué fue lo que originalmente simbolizaban o representaban. Se ha sugerido que su asociación entre la liebre o el conejo y la Pascua se debe al culto a Eostre u Ostara. Esto es probable, pero hasta el presente solo es especulación.

En cuanto a los huevos, parecen haber sido originalmente parte de rituales germánicos paganos que luego se volvieron decorativos. El huevo parece haber sido símbolo primaveral porque representaba un nuevo comienzo o renacer. Por sincretismo con el cristianismo se convirtió también en símbolo de la resurrección.

Un artículo de Scientific American parece vincular los rituales de los huevos pascuales con toda otra gama de creencias (egipcias, zoroástricas, hindúes, chinas, etc.), pero al final del día, ninguna de estas parece ser la raíz de los huevitos pintados de Pascua. Sí es cierto lo que dice de estas culturas, pero no hay vínculo documentado o arqueológico que justifique la vinculación histórica entre toda esta diversidad heterogénea cultural a la costumbre pascual.

Lo que sí sabemos de seguro es que los huevos y los conejos no parecen estar asociados a Ishtar y nunca son mencionados en la Antigüedad como elementos representativos de la diosa mediooriental.

En cuanto a Constantino, ya hemos hablado en torno a la famosa creencia de que él “cristianizó” al Imperio Romano. En realidad, lo único que hizo el Edicto de Milán fue legalizar el cristianismo y otras religiones. Fue Teodosio el Grande quien cristianizó el mundo romano mediante la legislación conocida como el Edicto de Tesalónica.

En el caso de Constantino, fuera de aliarse con los perseguidos por Maximinio (su rival) e intentar resolver políticamente divisiones internas del cristianismo, a él le importaba un bledo el problema de la naturaleza de Cristo o cuándo debía celebrarse la Pascua. Sí, convocó al Concilio de Nicea, donde se sabe que se decidieron al menos dos cosas:

  • El asunto apremiante sobre si Cristo debía considerarse una deidad menor (arrianismo) o si realmente era tan Dios como Dios Padre.
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  • El asunto menor de sobre cuándo se celebraba la Pascua.

En cuanto a este último asunto, el cristianismo en Nicea resolvió celebrarla en una fecha que fuera distinta a la del calendario lunar judío. Una vez más, fuera de convocar al Concilio, Constantino no tuvo que ver nada con esa decisión. Tampoco se discutió en esa reunión asuntos concernientes a Ishtar, conejos o huevos.

En suma, la Pascua original judía no tenía nada que ver con Ishtar, sexo o fertilidad. La celebración fue asumida por el cristianismo debido a su conmemoración de la resurrección de Jesús. “Easter” y “Ostern” parecen provenir de festividades asociadas con la diosa Eostre u Ostara.  Finalmente, fuera de que los huevos y los conejos parecen haber sido símbolos primaverales de renacimiento, no se sabe a ciencia cierta cuánto estaban asociados al culto a Ostara aunque con toda certeza sabemos que no tiene NADA que ver con el culto a Ishtar.

Una vez más, podemos ver que podemos confiar plenamente en los memes de Facebook. 

¡FELICES PASCUAS!

Conejito y huevos de Pascua

La salvación vicaria de Jesús – 1

La crucifixión

La crucifixión (por Philippe de Champaigne, 1644-1646)

En la llamada “Semana Mayor” decidimos hacer una serie corta en cuanto a una de las creencias más importantes que se tienen del cristianismo, la noción de la salvación vicaria o redentora de Jesús. Eruditos de renombre y probos han investigado en torno a este tema y aquí vamos a exponer una de las tendencias más recientes de la crítica histórica y literaria del Nuevo Testamento.

Notemos que por siglos se ha mirado a Jesús como el Mesías que debía venir a la Tierra para liberar a los judíos de su opresión, específicamente del pecado introducido a la humanidad gracias a nuestros primeros padres, Adán y Eva. En el cristianismo occidental, esta idea tomó la forma de lo que se llegó a conocer como la doctrina del pecado original. Aunque muchos atribuyen la idea exclusivamente a Agustín de Hipona, la realidad es que lo que él hizo fue formalizar una noción de pecado humano que muchas mentes cristianas estaban entreteniendo por siglos antes de que naciera el obispo africano.

En sus cartas a los Gálatas y a los Romanos, Pablo el Apóstol hablaba de cómo nuestros primeros padres propiciaron el pecado, razón por la que la muerte entró en el mundo. Jesús crucificado fue ese ser divino, Hijo de Dios, que se redujo a sí mismo a la condición humana para morir vicariamente en la Cruz. Así se hizo maldición de acuerdo con la Torah, razón por la que la fe en el Mesías crucificado relevaba a los gentiles de la observancia de algunas disposiciones de la Torah. Más adelante, esto tomó la forma de un Jesús que era el eterno Logos divino que fue entregado por Dios Padre, se encarnó para ser glorificado en la Cruz y así salvar vicariamente a la humanidad. Los Padres de la Iglesia elaboraron más esta teología de diversas maneras, pero Agustín, en su rivalidad contra las ideas de Pelagio, argumentaba que el bautismo era necesario para borrar el pecado original de nuestros padres. Esto sucede debido a la gracia divina concedida por la muerte vicaria del Hijo de Dios.

Se suele creer que existía en el ámbito hebreo esta noción de redención por mucho tiempo.  La muerte de Jesús se veía como el acto concluyente de la costumbre judía de sacrificios de animales en el Templo. Sin embargo, ya hay varios investigadores serios (algunos de ellos independientes) que le han puesto un signo de interrogación a este reclamo. Entre los eruditos en cuestión se encuentran Hyam Maccoby, Henk S. Versnel y, visiblemente en el mundo hispano, Antonio Piñero. Su conclusión: el judaísmo carecía de noción de muerte vicaria en su literatura; este concepto es puramente helenístico (Maccoby, The Mythmaker 110-111; Paul and Hellenism  55-89; Versnel, “Making Sense”; “La muerte”; Piñero “La verdadera” 175-176).

Nota aclaratoria: En cuanto a Maccoby, hay que señalar que aunque fue un importante estudioso experto del Talmud y de la teología de Pablo, una buena parte de sus aserciones iconoclastas no pueden sostenerse hoy. Es evidente que él veía a Pablo de Tarso como “el fundador” del cristianismo, afirmación que la inmensa mayoría de los eruditos toman con pinzas. También afirmaba que este Apóstol forjó su teología a partir de los textos gnósticos populares en su tiempo. Hoy día se sabe más allá de toda duda que el gnosticismo parece haberse formado a finales del siglo I y se popularizó en algunos sectores judíos y cristianos en el siglo II. Contrario a lo que dice Maccoby, Pablo sí fue judío, pero jamás estuvo atraído a la secta saducea ni persiguió clandestinamente a los cristianos de Damasco viajando a esa población siria para denunciarlos a los romanos. Sin embargo, eso no quiere decir que Maccoby no haya aportado de diversas maneras valiosas a la discusión. Por ejemplo, son importantes sus observaciones en cuanto a sus señalamiento a la falta de instrucción farisea de Pablo, su noción vicaria soteriológica, la Eucaristía y otros aspectos bien importantes de las diversas doctrinas cristianas del primer siglo.

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¿Qué es muerte vicaria?

El sacrificio de Ifigenia

El sacrificio de Ifigenia de Leonaert Bramer (1623)

Henk S. Versnel define el término “muerte vicaria” de la siguiente manera:

Por muerte vicaria o soteriológica entiendo aquella muerte deliberadamente buscada o aceptada, que debe ser incondicional y al mismo tiempo dirigirse explícitamente —o interpretarse a posteriori como dirigida— a garantizar la salvación de otro u otros del destino o de la muerte presente o venidera (Versnel, “Making Sense” 16-17; “La muerte” 41, citado en Piñero 176).

En este sentido, cualquier persona que se entregue a sí misma en rescate de otro puede actuar vicariamente. Su derramamiento de sangre en la muerte representa la salvación de otros. Hoy día, este es el corazón del cristianismo en general, especialmente la mayoría de aquellas denominaciones cuya doctrina es de estirpe paulina.

Las narrativas de muertes vicarias pueden encontrarse por doquier en el mundo grecorromano en la Antigüedad. Por ejemplo, podemos ver ejemplos de ello en casos de héroes que escogen morir por otros o por su patria (Versnel, “Making Sense” 22-23):

  • Tragedias de Eurípides:
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    • Ifigenia en Áulide: Ifigenia, hija de Agamenón, ofrece sacrificarse a sí misma para que hubiera vientos que favorecieran la expedición de los aqueos a Troya.
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    • Las fenicias: El rey Creonte está dispuesto a morir para “rescatar” a su gente. Su hijo Meneceo está en la disposición de morir por su tierra.
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    • Los Heráclidas: Macaria quiere entregar su vida en sacrificio por sus hermanos.
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    • Alcestis: Alcestis ofrece su vida en sacrificio para que su esposo Admeto continuara con vida.
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  • En la tradición romana, el padre fundador de la gens Valeria ofrece su vida para salvar a su hijos tomando para sí sus enfermedades (27).
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  • De acuerdo con el historiador Heródoto, como forma de sacrificio propio el rey Leónidas de Esparta se queda atrás de los restantes de los 300 soldados que enfrentaron al ejército de Jerjes. Esto lo hizo al enterarse que los espartanos vencerían a los persas si sus reyes morían (27).

Ejemplos como estos y más podemos encontrarlos en muchos relatos conocidos y repetidos en las culturas grecorromanas en el Mediterráneo. Sin embargo, tal forma de pensar está notablemente ausente del judaísmo.
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La evidencia (o falta de ella) de la noción de sacrificio vicario en el judaísmo palestino del siglo I

El rechazo al sacrificio humano

Abraham sacrificando a Isaac

Abraham sacrificando a Isaac por Laurent de La Hire (1650).

Una cosa que puede describir muchos aspectos de los ideales del judaísmo es su exclusivismo en relación con los demás pueblos del Mediterráneo. Para los judíos, el culto a Yahveh tenía que ser distinto a lo que se practica en los pueblos paganos. Uno de los temas en los que querían distinguirse era el de los sacrificios humanos, práctica bastante común en otros pueblos.

De hecho, hay una muy conocida escena en que Yahveh le pide a Abraham el sacrificio de Isaac su único hijo. La base del relato parece proceder de la fuente elohísta (E) ya que utiliza el nombre hebreo “Elohim” para referirse al dios hebreo, pero no tiene el estilo de la tradición sacerdotal (P). Lo que hace este relato interesante es que el pasaje es interrumpido en el verso 11 por un texto de algún interpolador. Esto también lo sabemos en parte porque utiliza el nombre “Yahveh” para nombrar a Elohim, algo que no es característico de la fuente E hasta la aparición de Yahveh a Moisés (Éx. 3:14-15). Después de la interpolación (vv. 11-18) dice el texto E:

Volvió Abrahán al lado de sus mozos y emprendieron la marcha juntos hacia Berseba (Gén. 22:19).

Isaac no vuelve a aparecer en ningún otro texto de E posterior.

¿Qué sucedió aquí? Algunos autores han sugerido que en la versión original de E, Abraham realmente efectuó el sacrificio y que el interpolador cambió el texto (Friedman, Commentary Génesis 22:1-19). ¿Por qué ocurriría esto? Presumiblemente porque en la época de E (922-722 a.C.) se aceptaba que su patriarca hubiera llevado a cabo un sacrificio en honor al dios tribal Yahveh. Sin embargo, es perfectamente posible que en ese mometo y etapas ulteriores gradualmente la sugerencia de sacrificios de infantes se volviera más tabú hasta el punto de ser rechazado completamente en la religión hebrea (Friedman, The Bible intro.).  La versión final de esta historia en vez de apoyar la aceptabilidad del sacrificio humano, la rechaza.

Con esta oposición a la matanza humana en honor a Yahveh, se lanza por el risco cualquier noción de sacrificio vicario en el judaísmo como podemos constatar en varios textos. Varios textos bíblicos dejan claro que solo el que cometió el pecado o el crimen es el que paga por ello:

Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: “Habéis cometido un gran pecado. Ahora subiré a Yahveh; acaso pueda obtener el perdón para vuestro pecado.”

Moisés volvió a Yahveh y dijo: “Este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro. Pero ahora, ¡si quieres perdonar su pecado…!, si no, bórrame del libro que has escrito.” Yahveh respondió a Moisés: “Al que haya pecado contra mí, lo borraré yo de mi libro. Ahora ve y conduce al pueblo adonde te he dicho. Mi ángel irá delante de ti, mas llegará un día en que los castigaré por su pecado” (Éx. 32:30-35).

No serán ejecutados los padres por culpa de los hijos ni los hijos serán ejecutados por culpa de los padres. Cada cual será ejecutado por su propio pecado (Deut. 24:16; ver también 2 Re.14:6 y 2 Crón. 25:4; Versnel, “Making Sense” 5).

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La práctica de sacrificios por pecados en la Antigua Israel

Hyam Maccoby, Antonio Piñero y otros han señalado los enormes problemas que se enfrentaba el cristianismo (judeohelenista) ante el judaísmo palestino cuando alegaba que la muerte de Jesús era un sacrificio expiatorio por los pecados del mundo. Veamos lo que sí se acostumbraba hacer por siglos en el Antiguo Israel (Maccoby, Paul and Hellenism 68; Piñero, Guía 121-122):

  • Los sacrificios expiatorios usualmente se hacen por faltas inadvertidas pasadas. Estas requieren confesión de que se pecó, arrepentimiento y reparación antes del sacrificio, ya que este solo tiene una función purificadora (Lev. 5-6).
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  • Las faltas voluntarias solo se transfieren a un chivo expiatorio que nunca es
    sacrificado, sino expulsado en el Yom Kippur para Azazel (“la total remoción”) (Lev. 6, 16, 23:26-32; Núm. 29:7-11).
  • Los sacrificios del Templo son para purificar el Santuario de toda impureza
    proveniente de pecados. Sin embargo, hay pasajes de la Biblia Hebrea que
    podrían interpretarse como limpiezas del pecado mismo, tales como este:

Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida se hace con la sangre (Lev. 17:11).

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Pasajes bíblicos que aparentan sostener una noción de sacrificio vicario

A estas alturas, el lector poldría preguntarse de dónde, pues, viene la idea de que el sacrificio de Jesús es equivalente a la de un novillo sacrificado “para limpiar los pecados del mundo”. ¿De dónde proviene la idea de que en la Biblia Hebrea y otros textos judíos aparecen nociones del sacrificio vicario?
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El Siervo Sufriente

Uno de los textos más importantes a los que se remiten algunos autores del Nuevo Testamente es el del Siervo Sufriente según aparece en el texto de Deutero Isaías (Is. 40-55), especialmente el capítulo 53, aludido en Hechos de los Apóstoles (8:32-33)

¿Quién creyó en nuestra noticia? ¿A quién le fue revelado el brazo poderoso de Yahveh? Creció ante él como un retoño, como raíz en tierra reseca. No tenía pariencia ni presencia; (le vimos) y carecía de aspecto que pudiésemos estimar. Despreciado, marginado, hombre doliente y enfermizo, como de taparse el rostro para no verle. Despreciable, un Don Nadie.

¡Y de hecho cargó con nuestros males y soportó todas nuestras dolencias! Nosotros le tuvimos por azotado, herido por Dios y humillado. Mas fue herido por nuestras faltas, molido por nuestras culpas. Soportó el castigo que nos regenera y fuimos curados con sus heridas. Todos errábamos como ovejas, cada uno marchaba por su camina y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros. Fue oprimido y humillado, pero él no abrió la boca. Como cordero llevado al degüello, como oveja que va a ser esquilada, permaneció mudo, sin abrir la boca.

Detenido, sin defensor y sin juicio, ¿quién se ocupó de su generación? Fue arrancado de la tierra de los vivos herido por las rebeldías de su pueblo; pusieron su tumba entre malvados, su sepultura entre malhechores. Por más que no cometió atropellos ni hubo nunca mentiras en su boca, Yahveh quiso quebrantarlo con males. Si se da a sí mismo en expiación, verá descendencia, alargará sus días, su mano ejecutará el designio de Yahveh. Después de sufrir, verá la luz, el justo se saciará de su conocimiento. Mi Siervo justificará a muchos, pues las culpas de ellos soportará (Is. 53:1-11).

Todo esto suena vicario. Para los cristianos, esto predice que el Mesías será el que llevará consigo las culpas de su pueblo. Sin embargo, hace falta una lectura más atenta del contexto del pasaje para darse cuenta del error. Por ejemplo, “Mesías” proviene de la palabra “mashíah” que significa “ungido”. El único “ungido” al que Deutero Isaías hace referencia es Ciro de Persia (Is. 45:1).  Entonces, ¿quién es el Siervo de Yahveh? Israel mismo personificado:

Y tú, Israel, siervo mío, Jacob, a quien yo elegí… Yo te tomé del confín de la tierra. Te llamé de remotas regiones y te dije: “Siervo mío eres tú, te he elegido y no te he rechazado” (Is. 41:8-9).

Vosotros sois mis testigos —oráculo de Yahveh— y mi siervo a quien he elegido (43:10)

Ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo elegí. Esto dice Yahveh que te creó, que te plasmó en el seno y te ayuda: “No temas, siervo mío, Jacob. Yesurún a quien yo elegí…” (Is. 44:1-2)

Acuérdate de esto, Jacob, y tú, Israel que eres mi siervo (44:21).

A causa de mi siervo Jacob y de Israel, mi elegido … (45:4).

“¡Yahveh ha rescatado a su siervo Jacob!” (48:20)

Me dijo: “Tú eres mi siervo Israel, en tí se manifestará mi gloria” (49:3).

Este es solo un puñado de pasajes en que claramente Israel es el Siervo de Yahveh. El propósito de Deutero Isaías es sostener la esperanza en el rescate del pueblo de Yahveh que sufre bajo las garras de los babilonios mediante su ungido, Ciro de Persia.

En otras palabras, la expiación de todos los descendientes de Israel ocurre por el sufrimiento de la nación de Israel. Es Israel mismo el que paga sus propios pecados, algo que es perfectamente consistente con la actitud de los antiguos israelitas contra los sacrificios humanos y vicarios.
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La muerte de Eleazar y de los siete hermanos

Los otros pasajes a los que usualmente se recurre pertenecen a un libro deuterocanónico de 2 Macabeos (visto como apócrifo por judíos y cristianos protestantes). Se piensa que se escribió del 130 al 63 a.C. Muchos de los que sostienen la perspectiva de que este libro presenta a Eleazar y a los siete hermanos como aquellos que murieron para la salvación de su patria, pierden una cosa de perspectiva: los Macabeos mueren por la preservación de la Torah (la conservación de la normativa mosaica).

{Habla Eleazar:} … Por eso, al abandonar ahora valientemente la vida, me mostraré digno de mi ancianidad, dejando a los jóvenes un ejemplo noble al morir por las leyes venerables y santas” (2 Mac. 6:27-28)

Cuando el [primer hermano] hizo así su tránsito (fue muerto), llevaron al segundo al suplicio y, después de arrancarle la piel de la cabeza con los cabellos, le preguntaban: “¿Vas a comer antes de que tu cuerpo sea torturado miembro a miembro?” Él, respondiendo en su lenguaje patrio, dijo: “¡No!”… Al llegar a su último suspiro, dijo: “Tú criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo, a nosotros que moriremos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna” (7:7-9)

¿Qué esperáis?  No obedezco el mandato del rey, sino el mandadto de la Ley dada a nuestros antepasados por medio de Moisés. …Yo como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes de mis antepasados, invocando a Dios para que pronto se muestre propicio con nuestra nación y que tú con pruebas y azotes llegues a confesar que él es el único Dios (7:30, 37).

Aunque el libro 2 Macabeos es de origen judeohelenista y encontramos en él algunas expresiones típicas de muerte griega por la patria, pero no hallamos ocasión alguna de ofrecimiento vicario. Una vez más, esto es algo totalmente consistente con el pensar judío (Piñero, Guía 118; Versnel, “Making Sense” 5-20, 45-57).
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4 Macabeos

El Menora de Hannukah

El Menorah de Hannukah. Foto cortesía de Gil Dekel. (CC-BY 4.0). Este candelabro rememora la dedicación del Templo a Yahveh después de la rebelión macabea.

Finalmente se encuentra el libro 4 Macabeos, texto que no se encuentra en ninguna de las biblias confesionales excepto la Iglesia Ortodoxa. Allí  podemos encontrar un pasaje que sugiere derramamiento de sangre por otros. El pasaje en cuestión dice lo siguiente:

¿Quiénes no admiraron a estos atletas de la ley divina? ¿Quiénes no se sorprendieron? El mismo tirano [Antíoco IV Epífanes] y todo el consejo quedaron maravillados de su virtud y perseverancia. Por ella están nahora situados junto al trono divino y viven la bienaventurada eternidad. Dice Moisés: “Todos los que han sido santificados están bajo sus manos”. Y ellos, que se santificaron por causa de Dios, no solo fueron honrados con tal honor, sino también con el de lograr que por ellos los enemigos no dominaran a nuestro pueblo, que el tirano fuera castigado y nuestra patria purificada: se convirtieron, por así decir, en víctima expiatoria a cambio del pecado de nuestra nación. Por la sangre de estas personas respetuosas de lo sagrado y por su muerte propiciatoria la divina providencia salvó al antes malvado Israel (4 Mac. 17:16-22).

Lo que hace a este texto importante es que ya vemos en 4 Macabeos una noción de sacrificio vicario en textos judeohelenistas. ¿Cuándo fue escrito este texto? Por ahora, se sugiere que fue escrito entre el 20 y el 130 d.C., no antes de eso. Lo interesante del asunto, es que Versnel sostiene que lo más probable se escribió alrededor del aǹo 100 d.C. o después. Por ende, significativamente después de los primeros textos cristianos, es decir, las cartas donde Pablo de Tarso propone la perspectiva del Mesías como víctima. Esto podría sugerir dos cosas:

  • Para el primer siglo, se dio la conjunción entre la expiación por pecados y la muerte vicaria en el judeohelenismo.
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  • Dependiendo de la fecha que los eruditos terminen asignando al texto de 4 Macabeos, puede ser que el sector cristiao judeohelenista haya sido el originador de esta concepción de Jesús.
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  • A partir de la evidencia documental que tenemos disponible, todo parece apuntar a Pablo como el origen de esta perspectiva (Piñero, Guía 119-129; “La verdadera” 175-176; Versnel, “Making Sense” 43-46, 76-81).

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Referencias

Friedman, Richard Elliott. The Bible with Sources Revealed. Ed. Google Books, HarperOne, 2003.

—. Commentary on the Torah. Ed. Google Books, HarperCollins, 2001. 

Kugler, Robert y Patrick Hartin. An Introduction to the Bible. Eerdmans, 2009.

Maccoby, Hyam. The Mythmaker. Paul and the Invention of Christianity. Barnes & Noble, 1986.

—. Paul and Hellenism. SCM/Trinity, 1991.

Piñero, Antonio. Guía para entender a Pablo de Tarso. Trotta, 2015.

—. “¿La verdadera historia de la Pasión de Jesús?” Piñero y Segura, pp. 163-234.

Piñero, Antonio y Eugenio Gómez Segura, editores. La verdadera historia de la pasión según la investigación y el estudio histórico. EDAF, 2008.

Versnel, Henk S. “Making Sense of Jesus’ Death. The Pagan Contribution.”   Academia.eduhttps://www.academia.edu/4714278/MAKING_SENSE_OF_JESUS_DEATH.

—. “La muerte de Jesús como acontecimiento de salvación: influencias paganas en la doctrina cristiana.” Del Coliseo al Vaticano: Claves del cristianismo primitivo, editado por Rafael Urías Martínez y Elena Muñiz Grijalvo. Fundación José María Lara, 2005, pp. 33-56.

Pronto: La noción de salvación redentora por la Cruz

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En la Semana Santa del Año pasado presentamos un perfil de quién era Jesús según las investigaciones más recientes de diversos sectores de la erudición bíblica, la historiografía de la Antigüedad y la arqueología de las regiones correspondientes a lo que hace dos mil años eran Galilea, Samaría y Judea.  Para aquellos que quieran repasar la exposición, aquí se encuentran los enlaces:

Sin embargo, todavía nos queda mucha discusión. Ahora que vuelve pronto a la conmemoración de la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, debemos preguntarnos cómo hemos llegado a una imagen de la Cruz como redención de los pecados.

Esta creencia que es distintiva dle cristianismo es sumamente curiosa.  En primer lugar, como veremos en la serie, no existe nada semejante en el judaísmo palestino. Fuera del cristianismo judeohelenístico, solamente tenemos una sola ocasión de un sacrificio vicario de este tipo en escrituras judías, pero es en un escrito proveniente del ámbito judeohelenístico y es también del siglo I. Además, como veremos, no todo el cristianismo primitivo abrazó esta convicción. Por ejemplo, los evangelios de Marcos, Mateo y Juan la suscriben, no así el Evangelio de Lucas ni Hechos de los Apóstoles.

Los cristianos actuales en general, creyentes en la divinidad de Jesús, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, ven en este sacrificio vicario un acto de amor y entrega por parte de Dios. Las palabras del Evangelio de Juan son fundamento de esta perspectiva:

… tanto amó Dios al mundo,
que entregó a su Hijo unigénito,
para que todo el que crea en él
no perezca, sino que tenga vida eterna (Juan 3:16)

Nadie tiene mayor amor
que el que da la vida por sus amigos (Juan 15:13).

Por el otro lado está la visión que sostienen en general ateos militantes como Sam Harris, que cuestiona de fondo la “sabiduría” y la moralidad de un Dios todopoderoso que no tiene mejor idea para redimir a la humanidad del pecado que entregar a su Hijo para ser asesinado por fanáticos religiosos e intereses políticos.

No obstante estos puntos, debemos indicar que los primeros cristianos no tuvieron algo así como un credo niceno-constantinopolitano. En el contexto del judaísmo palestino de la época, la vicaridad del Mesías es una noción extraña. Sin embargo, el tipo del héroe vicario que entrega su vida por otros aparece en la matriz cultural grecorromana. Pablo de Tarso la tiene como el corazón de su enseñanza de la salvación de los gentiles por la fe sin necesidad de practicar algunos requerimientos de la Torah judía. ¿Qué fue lo que pasó?

La exposición no se posicionará en torno al tema en términos de cosmovisión (aunque la mía es más cercana de Harris que a la cristiana). ¿Cómo fue que los cristianos llegaron a creer en algo que hoy inspira a millones de personas alrededor del mundo, hasta el punto de sostener el instrumento de sacrificio de su héroe como su signo distintivo? ¿Qué ideal fue el que llevó a millones de personas a apreciar una película tan grotesca como The Passion of the Christ?

Exploraremos estas y otras preguntas en la serie que se empezará a publicar pronto.

El ateísmo afroamericano en Estados Unidos

Mandisa L. Thomas

Mandisa L. Thomas (Foto: Pedro M. Rosario Barbosa / CC-BY-SA 4.0+)

Durante el periodo del 22 al 24 de febrero, la presidenta de Black Nonbelievers, Inc., Mandisa L. Thomas dio conferencias en la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez, en la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana y en la Asamblea de Ateístas de Puerto Rico en el Colegio de Ingenieros y Agrimesores de Puerto Rico. En las tres ocasiones, ella relataba su realidad de atea dentro de un entorno afroamericano muy apegado a su religiosidad.

Ella como tal no creció dentro de una religión formal, pero sí en un ambiente neuyorkino en el que se espera que los de ascendencia africana sean fuertemente religiosos y ligados a sus congregaciones. La religión define a la comunidad negra de Estados Unidos. Aproximadamente el 80 % se identifica como religioso. En tal ambiente es sumamente difícil ser atea.

Thomas entiende que la religión es detrimental para los afroamericanos por varias razones. En primer lugar, esconde una historia horripilante y sangrienta marcada por una suerte de esclavitud en el que el cristianismo era impuesto por los amos. Tras la abolición de dicha institución, los negros en general encontraban fuente de sostenimiento y solidaridad en las iglesias. En ese espacio, tenían maneras para expresarse y para ascender su capacidad económica y política. En parte como reacción a este fenómeno se fundó el Ku Klux Klan (KKK), una organización cristiana racista cuyas actividades incluían la cacería y linchamiento de “personas de color” a nombre de perpetuar la pureza de la raza blanca.

Por mucho tiempo se utilizó la Biblia para justificar todas estas actividades. Se quería seguir propagando la imagen de un Dios que era blanco. En tales condiciones, los negros se veían a sí mismos de alguna manera subordinados a un ser distintos a ellos y más parecidos a sus antiguos amos.

Black Nonbelievers, Inc.

Logotipo de Black Nonbelievers, Inc. https://blacknonbelievers.wordpress.com/

Más allá de este pasado doloroso, afirma Thomas que la religión ha lacerado las comunidades afroamericanas y han sido secuestradas por el cristianismo y el islam. Ninguna de ellos les hace reflexionar sobre las razones por las que son predominantemente cristianas o islámicas. Simultáneamente promueven la homofobia, el sexismo, la hipocresía, entre otros males. También suelen pasar por alto las acciones más perversas de sus líderes, tales como abusos sexuales y el maltrato emocional.

Otro punto que ella recalca es que a nivel económico estas iglesias han aportado muy poco. Al contrario, por concepto de diezmo u ofrenda toman mucho dinero de la comunidad mientras que devuelven muy poco de valor.

Para Thomas, toda esta situación previene que los afroestadounidenses busquen verdaderas soluciones a sus problemas más apremiantes. Ser un negro o negra no creyente es un verdadero reto para una sociedad particular de Estados Unidos que lo considera una traición a su piel, su ascendencia y su comunidad. Por ello, Thomas invita al público a ayudar su causa y que no imaginemos que los puertorriqueños no podemos ayudar de alguna forma. Al contrario, organizaciones ateas, humanistas y no creyentes pueden dar a conocer esta realidad y aportar mediante recursos o donaciones.

 

Teólogo puertorriqueño denuncia el P. de la C 1018

Luis Rivera Pagán

Luis Rivera Pagán dando una conferencia e Vitória, Brasil el 25 de agosto de 2017. Foto cortesía suya, CC-BY-SA 4.0.

Aunque en este blog sostenemos una perspectiva naturalista, sí apreciamos y valoramos aquellas intervenciones de religiosos que son para beneficio social.

El Dr. Luis Rivera Pagán es teólogo reconocido internacionalmente y aliado de los pobres y marginados del mundo. Cuando se enteró de la aprobación de la versión enmendada del P. de la C. 1018, no tardó en denunciarlo en su cuenta de Facebook.

Comunicado de Humanistas Seculares de PR

Humanistas Seculares de Puerto RicoRecientemente salió en El Nuevo Día un comunicado de sectores religiosos denunciando al gobernador Ricardo Rosselló de no haber cumplido su compromiso político con ellos. A esto, Humanistas Seculares de Puerto Rico (HUSE) responde con su comunicado que aquí reproducimos:

[Comunicado de Prensa – Para divulgación inmediata]
Humanistas Seculares de Puerto Rico – @HumanistasPR

La organización Humanistas Seculares de Puerto Rico condena, deplora y se opone enérgicamente al contenido del comunicado publicado hoy en el periódico El Nuevo Día, donde unos grupos fundamentalistas amenazan públicamente al gobernador Ricardo Rossello por, alegadamente y al igual que su padre, el ex gobernador Pedro Rosello, de “malabarismos de satisfacer dos grupos esencialmente encontrados”, “imponer la conducta homosexual” y de no cumplir con los concordatos con sectores teocráticos formados durante la campaña electoral del 2016 de que eliminaría el memorando del Departamento de Educación donde se establece la enseñanza con perspectiva de género, entre otras disposiciones de corte teocrático. Insultan además a varias funcionarias, por su sexualidad o por su “ineptitud crasa”, suponemos que, por proponer ideas de igualdad, equidad o inclusión, de corte moderno y racional. El comunicado también desinforma en cuanto a que acusan a Johanne Vélez de ser parte de un caso para “forzar el matrimonio homosexual en Puerto Rico”, cuando el caso que decidió que las parejas del mismo sexo se podían casar ya se decidió en el Tribunal Supremo de Estados Unidos, y ella no fue parte de él. Se llama Overgefell v. Hodges, del 2015, de completa aplicación en nuestra isla. También la tildan de ser una “super secretaria” nombrada por el gobernador, para “adelantar la agenda de convencer a los puertorriqueños de que la conducta homosexual es normal y digna”.

El nefasto comunicado establece que en PR hay tensiones ideológicas entre las iglesias protestantes y la católica, e invita a las distintas denominaciones cristianas a ser enemigas, recordándonos que, históricamente, cuando las iglesias han tomado control de los gobiernos, las otras religiones han sido pisoteadas y desprestigiadas. Las guerras que han sido peleadas por diferencias religiosas han dejado un saldo de millones de muertos, de hostilidades insalvables y de sociedades destruidas por los soldados de una religión en particular, que buscan el poder, y sigue siendo así hoy en día.

El comunicado es, esencialmente, una amenaza al gobernador de que se comporte en violación a las mejores costumbres de inclusión y decencia hacia todos los ciudadanos, promover pugnas entre católicos y protestantes, oponerse irracionalmente a una planta que lejos de causar daño, causa procesos judiciales innecesarios y encarcelamientos por delitos no violentos que no afectan a terceros. Le recuerdan que cumpla con unos acuerdos inconstitucionales de promover unas agendas teocráticas, mientras felicitan a una Cámara de Representantes que en vez de preocuparse por la buena gobernanza de todos los ciudadanos y de ser inteligentes en la creación de leyes que nos ayuden a salir de la debacle fiscal, se preocupan por crear más privilegios para ciertas iglesias, que a fin de cuentas salen del bolsillo de todos los demás contribuyentes y ciudadanos. Los suscribientes pretenden, abusivamente, hablar en nombre de los todos los creyentes, cuando no todas las iglesias en Puerto Rico buscan tratar como inferiores a otros ciudadanos por su sexualidad, por el uso de una planta, ni por no creer en dioses o religiones. Los suscribientes tienen pretensiones de poder que están en clara violación de nuestra Constitución que además de decir que habrá libertad de culto, dice que habrá completa separación entre iglesias y estado.

Le hacemos un llamado al gobernador de que le ponga freno a estos religiosos con aspiraciones de poder político y que recuerde que nuestra isla tiene diversidad de creencias religiosas, cultos y un número de personas sin creencias religiosas que cada día aumenta más. Nuestra constitución es el documento magno que debe regir no solo las actuaciones del pueblo ante sus líderes políticos, sino sus obligaciones inquebrantables hacia TODOS LOS CIUDADANOS.

Finalmente, le recordamos a los teócratas que LA BIBLIA ES PARA ALGUNOS, PERO LA CONSTITUCIÓN ES PARA TODOS.

Humanistas Seculares de Puerto Rico es una organización que reúne ateos, agnósticos y librepensadores, que promueve la separación de iglesia y estado, la lógica, razón, ciencia, derechos humanos y los valores universales del humanismo secular. Para mas información, visite http://www.humanistaspr.org.

 

Recomendación: El mito de la persecución cristiana

Libro: The Myth of Persecution

Candida R. Moss, The Myth of Persecution. How Early Christians Invented a Story of Martyrdom. HarperOne, 2013.

En una época como esta, en la que el gobierno de Puerto Rico promueve activamente actividades de ayuno durante la temporada de Cuaresma, logra forjar iglesias-escuela e intenta darle la vuelta a la legalización del matrimonio homosexual por parte del Tribunal Supremo federal, se hace pertinente la lectura de un libro como el de Candida MossThe Myth of Persecution (El mito de la persecución).  En el fondo, lo que mueve a muchos de los intereses religiosos puertorriqueños a que senadores y representantes legislen de esta manera es la ideología del sacrificio y la persecución.  Según algunos cristianos, Puerto Rico ha renegado de Cristo y está persiguiendo a los cristianos cada vez que se saca a Dios de la esfera pública.  El problema es que esto no es persecución.

Jesús de Nazaret murió en la Cruz como subversivo y desde tiempos de los primeros cristianos, definió ese retrato de muerte como un ideal. Desde la muerte (genuinamente histórica) de Pablo de Tarso y, muy probablemente, los apóstoles, Jacob hijo de Zebedeo, Juan su hermano, Pedro y Jacob el hermano de Jesús, los cristianos se fueron aferrando cada vez más a una ideología que buscaba imitar el destino del Maestro. De ahí en adelante, la Iglesia (especialmente la católica) nos narra la historia de muchos testigos de la religión cristiana que murieron por su fe valientemente ante las atroces persecuciones que desataron los diversos emperadores sobre estas iglesias….

Sin embargo, como muestra Moss en su obra The Myth of Persecution, ninguno de estos relatos expresa lo que históricamente sucedió. ¿Realmente Roma lanzó una campaña de siglos de persecución contra los cristianos en todos los lugares del imperio?  Moss pone en duda esa mentalidad atribuida a sus gobiernos. Parecería más bien que en la mayoría de los casos en que ocurrió algo parecido a lo alegado, la razón de los arrestos o persecución no eran exactamente por la fe. De hecho, ante la carencia de persecución, a veces quedaban totalmente defraudados. En una ocasión, un grupo de cristianos se agolpaban a la puerta del gobernador de Asia Cneo Arrio Antonino exigiéndole que los arrestara y los condenara a muerte. Ante tal solicitud extraña, les envió un mensaje diciendo que afuera podían brincar de un precipicio o podían usar sogas con las que podían ahorcarse ellos mismos.

En otros casos, hay dudas en torno a las verdaderas intenciones de la legislación romana cuestionada. En otros, las narraciones fueron totalmente ficticias. Hubo algunas que copiaron tradiciones sobre otras figuras insignes, como la de Siddharta Gautama.

Este pasado ficticio de mártires de la fe, que mueve el corazón de los cristianos de hoy para sentirse perseguidos (aunque realmente no lo estén), se desmitifican en The Myth of Persecution.

Es muy poco en lo que estoy en desacuerdo con Moss.  Mi único reparo ante sus aserciones radican en la figura del Emperador Nerón. Ella presenta dudas serias en torno a la caracterización hecha de él por un historiador posterior.  Sin embargo, otros textos cristianos (como el Apocalipsis de Juan) dejan claro que el ideal de martirio estaba ya bastante vivo ante la persecución desatada por los Romanos y, en un momento dado de la historia, los judíos en tierra palestina.

Recomiendo encarecidamente este libro para comprender mejor la mentalidad de algunos cristianos que en vez de investigar seriamente si verdaderamente hay o no una persecución, lo que hacen es añorar por esos tiempos ficticios, aun dentro un contexto político actual que en ocasiones se ha mostrado indiferente a sus reclamos.

También recomiendo otras obras de Moss que van por la misma línea, tales como:  Ancient Christian Martyrdom: Diverse Practices, Theologies, and TraditionsThe Other Christs: Imitating Jesus in Ancient Christian Ideologies of Martyrdom.

Otra evidencia contra la tesis de la crux simplex …

En uno de los artículos sobre Jesús de Nazaret se resaltó la evidencia contra la creencia de los testigos de Jehová de que la crucifixión que padeció históricamente el Nazareno era en una crux simplex. Según ellos, el uso de la crux immissa como aquella en la que murió Jesús provino del emperador Constantino en el siglo IV. Sin embargo, mostramos el famoso Alexamenos Graffitto en la que se representa a Jesús como un hombre con cabeza de asno crucificado en una crux immissa y que esta era una evidencia temprana de que para los cristianos Jesús no murió en una crux simplex.

Alexamenos graffitti

Graffitti del siglo III d.C. que se burla de un cristiano. Dice en griego: “Αλεξαμενος ςεβετε Θεον” (Alexamenos adora a su dios).

Sin embargo, la revista cibernética Bible History Daily llamó la atención recientemente a otro tipo de evidencia, esta vez por escrito, de un papiro conocido como P75 en la que se constata el uso de un “staurograma” (⳨), un símbolo que combina las letras “tau” (T) y “rho” (P) en griego. Se abrevia la palabra griega para crucifixión “stauron” (σταυρον) de la siguiente manera (Ϲ⳨ΟΝ) con un ligamento sobre esta palabra.

P._Bodmer_XIV-XV,_staurogram

P75 es un papiro mucho más temprano (s. II) que el Alexámenos Graffitto (s. III). Una vez más, esto es evidencia de que los cristianos estaban bien claros en el tipo de cruz que ellos creían que había muerto Jesús.

El caso de Yeshúa bar Yusef – Una verdadera investigación – 6

La serie, partes 1, 2, 34 y 5

La noche de Gólgota -- por Vasily Petrovich Vereshchagin (1869)

La noche de Gólgota — por Vasily Petrovich Vereshchagin (1869)

La tradición más antigua de sepultura y resurrección

Uno de los elementos que hacen más valiosas las cartas auténticas paulinas es que Pablo frecuentemente nos cita las tradiciones más antiguas con las que contamos en torno al tema de la muerte y resurrección de Jesús.

En primer lugar os transmití lo que por mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras, que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas {Pedro} y luego a los Doce; que después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los que todavía la mayor parte viven, aunque otros ya murieron. Luego se apareció a Jacobo {el hermano de Jesús}; más tarde, a todos los apóstoles (1 Cor. 15:3-7).

¿Cómo sabemos que esto proviene de una tradición ajena a la de Pablo? Si tomamos los versos del 3b al 5, obtenemos una estructura inconfundible tradicional que contrasta la muerte y sepultura con la resurrección y su aparición a Pedro. Compárese los versos (a), (b) (c) y (d) de la primera estrofa con los correspondientes de la segunda:

1(a) Cristo murió
1(b) por nuestros pecados
1(c) según las Escrituras
1(d) que fue sepultado

2(a) que {Cristo} resucitó
2(b) al tercer día
2(c) según las Escrituras
2(d) que se le apareció a Cefas

Todos los relatos que vemos en torno a su sepultura y tumba vacía en los evangelios son relatos posteriores a esta tradición. Algunos disputan la historicidad de este contenido. Otros afirman que es perfectamente consistente con el primero de nuestros evangelios (el de Marcos) muy a pesar de que los recuentos evangélicos se contradigan entre sí. ¿Acaso Jesús no se les apareció a las mujeres primero? O, como afirmaría Ehrman en su obra How Christ Became God, tal vez la carencia de mención de José de Arimatea como contraste literario al nombre de Cefas es señal que no hubo un tal personaje y que, en definitiva, a lo mejor Jesús no fue sepultado.

Veamos este asunto más a fondo.

La sepultura

Es verosímil que la crucifixión haya tomado lugar antes de la Pascua, incluso el día antes (en relación con esto, el Evangelio de Juan —como diríamos los puertorriqueños— “la pegó”, aunque por razones puramente teológicas). Recordemos que la cronología evangélica es inverosímil y que todo este proceso de juicio a Jesús hasta que llegó a manos de Poncio Pilatos pudo haber tomado días, pero ciertamente no de un día para otro. Sin embargo, puede ser posible que Pilatos atendiera su caso dos días antes o el día antes de la Pascua. En primer lugar, el juicio romano se dio en Jerusalén, no en Cesarea Maritima en las costas de Samaría, la sede de su autoridad. Como hemos dicho en otros artículos, la presencia romana en la Ciudad de David incrementaba debido a los exabruptos nacionalistas que solían ocurrir de vez en cuando durante esa temporada. Nadie como Pilatos para garantizar el orden.

Jesús fue condenado a la crucifixión y murió ese mismo día después de haber pasado (posiblemente) algunos días de prisión y maltrato por parte de los soldados. Después de un desangrado considerable y del espantoso dolor que debió haber pasado en la Cruz, podía ser que para velar por el día de Pascua (recuerden que para los judíos de esa época, “el día siguiente” comenzaba a las 6:00 de la tarde, no a la medianoche) el Sanedrín solicitara que se descolgara a los muertos en la cruz, ya que no debían estar expuestos en esa noche de fiesta.

En cuanto a este punto, hay un debate muy interesante entre eruditos del Nuevo Testamento. John Dominic Crossan y Bart D. Ehrman (este último de manera más cualificada) piensan que los romanos no hicieron excepción alguna en cuanto a la crucifixión y que probablemente dejaron los cuerpos a la interperie para que fueran depredados por animales. La razón de ello es que fuera de unos casos constatados por Filón de Alejandría y Josefo, no habría motivo alguno para que los romanos respetaran las formalidades culturales locales. La idea de que Pilatos ayudara a guardar las formalidades de la Pascua sería bien improbable. Ya hemos visto cómo solía tratar a la población en caso que se resistiera por razón alguna. A él le importaba muy poco este asunto. La crucifixión tenía la intención de humillar a los rebeldes, ¿qué razón tendría Pilatos para permitir que se les descolgara de la cruz en la temporada más nacionalista de Jerusalén?

Del otro lado de la discusión, se encuentra prácticamente el consenso de los historiadores y exégetas del Nuevo Testamento. ¿Por qué discuto a Crossan y Ehrman? Porque el peso de sus argumentos en este caso es importante. Sin embargo, en el otro lado, aunque predominen algunos estudiosos conservadores y confesionales, esto no significa en absoluto que todos ellos tengan un cociente de inteligencia bajo (y si creen que sí, les invito cordialmente a estudiar hebreo, arameo, griego koiné y copto, mas paleografía, historiografía antigua, filología, filosofía antigua, escritos apócrifos, etc. …  se pasarán toda una vida estudiando …  como ellos lo han pasado). Al contrario, son brillantes eruditos y a ellos le debemos gran parte de lo que discutimos en artículos previos. ¿Qué tienen que decir ellos al respecto?

En primer lugar, debemos comprender la relación entre Roma y Judea para entender cómo Pilatos tenía que relacionarse con los judíos. Judea es para todos los efectos una de las provincias de las excepciones. Contrario a lo que nos indican las películas de Jesucristo, los romanos no estaban paseando todo el tiempo por Jerusalén en grandes números para intimidar al público todos los días. Su presencia incrementaba para el periodo de Pascua, pero el resto del tiempo, la guardia estaba bajo la supervisión del Sumo Sacerdote (en este caso, Caifás). Por otro lado, Pilatos gobernaba desde un lugar más pacífico, Cesarea Maritima en las costas de Samaría. Con contadas excepciones, los romanos también solían respetar las tradiciones judías del Templo y de todas partes de sus dominios, siempre y cuando pagaran el tributo debido al Imperio. Este era el acuerdo que habían establecido con los sacerdotes saduceos y, por tal motivo, esta casta era odiada por fariseos, esenios y otros sectores sociales. Pero, ¿por qué Roma no forzaba el estilo de vida romano o actividades típicas de su cultura o, al menos, la tan admirada helenística? En primer lugar, Antíoco Epífanes intentó hacerlo primero y fracasó ante una guerra de guerrillas nacionalista bajo los Macabeos.

En segundo lugar, debemos recurrir de nuevo a lo que nos tiene que decir el historiador Flavio Josefo. ¿Se acuerdan que Pilatos masacró a un número de personas en una multitud por utilizar el Dinero Sagrado para un acueducto?  Pues, antes de eso ocurrió este incidente:

Cuando Pilato fue enviado por Tiberio como procurador {error histórico: fue prefecto} a Judea, llevó de noche a escondidas a Jerusalén las efigies de César, que se conocen por el nombre de estandartes. Este hecho produjo al día siguiente un gran tumulto entre los judíos. Cuando lo vieron los que se encontraban allí, se quedaron atónito porque habían sido profanadas sus leyes, que prohíben la presencia de estatuas en la ciudad. Además, un gran número de gente del campo acudió también allí ante la indignación que esta situación había provocado entre los habitantes de la ciudad. Se dirigieron a Cesarea y pidieron a Pilato que sacara de Jerusalén los estandartes y que observara las leyes tradicionales judías. Pero como Pilato se negó a ello, los judíos se tendieron en el suelo, boca abajo, alrededor de su casa y se quedaron allí sin moverse durante cinco días y sus correspondientes noches.

Al día siguiente Pilato tomó asiento en la tribuna de un gran estadio y convocó al pueblo como si realmente desease darles una respuesta. Entonces hizo a los soldados la señal acordada para que rodearan con sus armas a los judíos. Estos se quedaron estupefactos al ver inesperadamente la tropa romana formada en tres filas a su alrededor. Mientras, Pilato les dijo que les degollaría, si no aceptaban las imágenes de César y dio a los soldados la señal de desenvainar sus espadas. Pero los judíos, como si se hubiesen puesto de acuerdo, se echaron al suelo todos a la vez con el cuello inclinado y dijeron a gritos que estaban dispuestos a morir antes que no cumplir sus leyes. Pilato, que se quedó totalmente maravillado de aquella religiosidad tan desmedida, mandó retirar enseguida los estandartes de Jerusalén (Josefo, La guerra II:169-174).

En otras palabras, había una razón por la que Roma pensaba que era más eficiente respetar las leyes judías y cobrar el Tributo que imponerles costumbres romanas.  Pilatos pensaba que él era el hombre para lograrlo y claramente se equivocó.

No solo eso, la masacre que llevó a cabo en Jerusalén fue un caso excepcional debido a que, contrario a los estandartes, el acueducto pudo haber sido una genuina necesidad con la que no se contaba con los recursos económicos, así que utilizó el recurso disponible en manos de los sacerdotes saduceos. Fuera de este episodio de los estandartes y el de años más tarde la imposición de las estatuas de Calígula, Roma mantenía una política de “manos afuera” en relación con Jerusalén: que el Sumo Sacerdote mantuviera el orden y que se observaran las leyes mosaicas, siempre y cuando ese orden no fuera contrario al dominio romano y al pago tributario. Además, se les solicitaba que ofrecieran sacrificios y oraciones por el bienestar del emperador. Tanto Josefo como Filón de Alejandría nos dejan constancia de que en muchas ocasiones los judíos le solicitaban a Pilatos velar por sus leyes patrias como lo habían hecho muchos reyes y emperadores hasta ese momento.

Craig A. Evans, exégeta protestante bien respetado en su campo, nos informa que la Torah dice bien explícitamente que debían sepultar los cadáveres antes de la puesta de sol (Deuteronomio 21:22-23), algo que recordaba con mucho énfasis la comunidad de Qumrán (11Q19 64:7-13a). Él trae a colación el hecho de que Josefo narraba cómo durante la Guerra Judía, varios judíos bajaban a crucificados para sepultarlos, tal como exigía la Torah. Ehrman no estuvo de acuerdo con su argumento, específicamente por la falta de cualificaciones a las aserciones de Josefo.

Nota personal e inexperta: Los diez argumentos que numera Ehrman rozan un poco con el hiperescepticismo, aunque no son en ellos mismos irrazonables. Aun subrayando mi carencia de expertise en cuanto a este tema y que, tal vez, no tenga suficiente información al respecto, me parece que tampoco hay razones de peso para poner en duda que Pilatos respetaba al menos algunas tradiciones judías. De otra manera, los judíos estarían en perpetua queja ante el Imperio. Aquí está el enlace de su blog en el que responde a este planteamiento de Evans.  (Si no pueden ver todo el artículo, únanse a su blog por un costo módico de $7.95 cada tres meses. El dinero completo se dona a Médicos Sin Fronteras y CARE, entre otras organizaciones sin fines de lucro. A cambio de ello, tienen acceso a las opiniones de uno de los exégetas más respetados de Estados Unidos).  Pueden ver más de sus respuestas a Evans aquí  (tampoco me convence mucho) y aquí (nope).

Sin embargo, el análisis de Evans también falla significativamente en algunos puntos. Por ejemplo, muestra como evidencia el hallazgo de Yeojanan (del que hablamos en nuestro artículo anterior), cuyas piernas fueron quebrantadas por los romanos para que muriera más rápido. Él afirma que probablemente se debió a que no estaba muriéndose “a tiempo” (por así decirlo) y los romanos tomaron medidas al respecto. ¿Por qué razón sería? Lo más probable porque tenían que bajar su cadáver de la cruz antes del atardecer. Una observación muy importante que hace Ehrman es que este condenado pertenecía aparentemente a una élite judía y sus familiares pudieron haber influenciado la decisión del gobernador para enterrarlo. Ese no era el caso de Jesús, quien no era pudiente y cuya familia no se encontraba en Jerusalén, sino en Galilea. ¿Por cuánto tiempo estuvo Yeojanan crucificado? ¿Cuáles crímenes cometió?  No tenemos constancia de ello. Es más, la persona que hizo el análisis de los huesos —Joe Zias— afirma que su quebrantamiento ocurrió después de su muerte.

Finalmente, Evans argumenta que se han encontrado clavos de crucifixión en varios osuarios, lo que indica que se solían sepultar honrosamente a cadáveres de crucificados, en vez de dejarlos a la interperie por mucho tiempo. Sin embargo, como bien señala Ehrman —respaldado por la autoridad de un experto en el tema— estos clavos no se guardaban porque los cadáveres fueran de crucificados, sino porque eran más bien una especie de talismanes: específicamente se pensaba que dichos clavos espantaban a los espíritus malignos. El clavo que ilustra Craig en su artículo es del osuario de Caifás (quien jamás fue crucificado).

Este fascinante debate continúa, sin embargo, en mi —muy inexperta— opinión (y, por favor, tómenla cum granus salis) es que sí se descolgó el cadáver de Jesús después de haber muerto y que fue enterrado por un tal José de Arimatea. En ese aspecto, estoy de acuerdo con la mayoría de los historiadores y exégetas. La razón de ello la explica el erudito James G. McGrath en su libro electrónico (muy didáctico) The Burial of Jesus, donde explica “en arroz y habichuelas” lo que expondremos ahora.

El relato cepa de los demás sinópticos proviene de Marcos y nos dice lo siguiente:

Ya al atardecer, como era la Preparación, es decir: la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo {Sanedrín}, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilato de que ya estuviese muerto y, llamando al centurión, le preguntó si había muerto hacía tiempo; informado por el centurión, concedió el cuerpo a José. Este compró una sábana y lo descolgó de la cruz; lo envolvió luego en ella y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en una roca. Finalmente hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de Josés se fijaron dónde lo ponían (Marcos 15:42-47)

Otros evangelios hicieron de José un seguidor de Jesús, algo que realmente no está claro en este texto, ya que Jesús no era el único que predecía la “llegada del Reino de Yahveh” sino uno de muchos apocalipticistas de su tiempo. Sobre si José era o no seguidor de Jesús, el texto es admitidamente ambiguo, lo que nos lleva a pensar que a lo sumo era un apocalipticista del Sanedrín que no era seguidor de Jesús. El otro dato que parece ser significativo es que a Pilatos se le dio la información que “hacía tiempo” Jesús había fallecido.

Nótese en cuanto a todo esto, que los discípulos habían huído y no podían solicitar un entierro honorable a Jesús.  Sus familiares parecen haber estado en Galilea en el momento, por lo que tampoco lo solicitaron. Sin embargo, el interés de José de Arimatea parecía ser estrictamente jurídico-religioso (no quería que hubiera un cadáver colgando antes del atardecer, ya que había que cumplir con la normativa de Moisés). Nótese que en ningún momento Marcos nos dice lo que otros evangelios alegaban: que la sábana estaba “limpia” y que el sepulcro era “nuevo” (Mateo 27:60; Juan 19:40-41); o que era acompañado de Nicodemo (Juan 19:39); o que envolvió al cadáver con dulces aromas según la tradición judía de sepultar (Juan 19:40-41).

En otras palabras, sale a relucir de nuevo el criterio de incomodidad o dificultad, de que los evangelistas posteriores han intentado embellecer el relato original sobre José de Arimatea para que parezca que Jesús fue sepultado por un discípulo respetuoso de su Maestro … y no como el miembro de un Sanedrín que buscaba velar por la ley patria que sepultó a Jesús con una sábana (si limpia o no, no sabemos) en un sepulcro común y corriente. Es más, contrario a lo alegado por el Evangelio de Juan, todo indica que se le sepultó sin los debidos rituales judíos de honor; es decir, se le estaba tratando como a un criminal.

¿Cómo sabemos que fue así?  Sencillo, porque según Marcos, Jesús fue preparado para la muerte en vida. Este es el relato de la “unción” en Betania, en la que Jesús decía que ese perfume era para prepararlo para la muerte. ¿Por qué añadiría Marcos este relato inverosímil? Porque sabe que José de Arimatea no le lavó ni le ungió; así que apologéticamente Marcos narraba un “acontecimiento” en el que sí se le ungió para la muerte para una sepultura digna y honrosa donde José nunca se la dio (Marcos 14:3-9). No solo eso, Marcos también incluye el relato de las mujeres que fueron el domingo (el tercer día) para limpiarlo según la normativa judía … ¿y qué sucedió? Lo que ellas jamás se esperaban …

La proclamación de la resurrección

Aparición de Cristo a María Magdalena -- por Alexander Andreyevich Ivanov (1835)

Aparición de Cristo a María Magdalena — por Alexander Andreyevich Ivanov (1835)

¡OK, mis queridos lectores sabiondos!  Ustedes se deben acordar que les di una asignación. Les pregunto otra vez: Contrario a lo que alega la película The Case for Christ, ¿por qué el criterio de testimonio múltiple no aplicaba a los relatos de la resurrección en los evangelios?

Respuesta a la asignación (Spoilers!):

Si han leído los cuatro relatos de la resurrección podrán concluir que en el caso de los sinópticos, los tres son muy parecidos (con pequeñas variantes), lo que sugiere que los tres tienen una fuente común. En este caso, Mateo y Lucas están copiando de la misma fuente: Marcos.  Así que en el caso de los sinópticos, no vale el criterio de testimonio múltiple, ya que el relato cepa cuenta solo como un testimonio. En el caso de Juan, el relato es tan distinto al de los de los sinópticos y tan impregnado de la teología del autor que no es fiable históricamente. Aunque proceda en última instancia de una fuente distinta, ha sido bien alterado para descansar históricamente en ella y contarla para un testimonio múltiple (asunto todavía debatido entre los eruditos). Además, hay elementos que indican que la aparición a María Magdalena está atada a la glorificación corporal de Jesús y al relato sinóptico de la incredulidad de los discípulos a las mujeres.

El más temprano de los evangelios, el de Marcos, nos dice lo siguiente…  y, por favor, manténgase atentos hasta el final:

Pasado el Sábado, María Magdalena, María la de Jacobo y Salomé compraron aromas para ir a embalsamarlo. Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, fueron al sepulcro. Se decían unas a otras: “¿Quién nos retirará la piedra del sepulcro?” Pero, al alzar la mirada, vieron que la piedra estaba ya retirada; y eso que era muy grande. Al entrar en el sepulcro, vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una túnica blanca, y se asustaron. Pero él les dijo: “No os asustéi; sé que buscáis a Jesús de Nazaret, el Crucificado. Pero ha resucitado, ya no está aquí. Ved el lugar donde lo pusieron. Id, sin embargo, a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea: allí lo veréis, como os dijo.” Ellas salieron huyendo del sepulcro, pues un gran temblor y espanto se había apoderado de ellas. Y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo (Marcos 16:1-8).

¡Punto!  Créanlo o no, ese es el final del Evangelio de Marcos. Todos los exégetas reconocen que los versos que siguen fueron una interpolación posterior, probablemente de algún copista cristiano que deseaba concluir el relato con algo más satisfactorio. Nótese que en este texto, Jesús no se le aparece en lo absoluto a las mujeres. Nos dice, por otro lado, que Jesús se les aparecería a los discípulos en Galilea. Eso coincide completamente con la narrativa más temprana que tenemos sobre la resurrección de Jesús … la de Pablo. ¿Se acuerdan de la cita que mencionamos al principio?  Jesús se le apareció resucitado primero a Pedro y después a los demás.

¿Es histórica esta visita de las mujeres al sepulcro?  Es difícil saberlo, aunque personalmente me inclino a que no. ¿Por qué? Porque de principio a final está demasiado apegado al motif literario del autor. Como afirmamos en varios artículos, Marcos intentaba explicar cómo Jesús nunca se autoproclamó Mesías (al menos en público), además de que resaltaba la incomprensión por parte de los discípulos y otros en torno a sus verdaderas intenciones y su mensaje, de que sus oyentes hacían todo lo contrario a lo solicitado, a veces llegando al punto de su continua irritación (Marcos 1:25,34,41; 3:2,13; 7:6-12,18-20,27,36; 8:11-12,16-21,26,29-30 … etc). El incidente del sepulcro vacío es la culminación de dicha incompresión de los discípulos por el hecho de haber huído, porque fueron las mujeres, no los varones más cercanos al Maestro, las primeras en recibir la noticia … Y para colmo, ellas tampoco entendían lo que pasó porque, con su temor, ni se calmaron ni le dijeron nada a nadie (todo lo opuesto a lo que les solicitaba el hombre).

Además, hay muchas sospechas en torno al relato mismo del sepulcro vacío. En todo caso, Jesús parece haber indicado que después de la resurrección los cuerpos serían como los de los ángeles (Mc. 12:24a,25). Esto se confirma con el hecho de que la doctrina más temprana que tenemos de la resurrección aparece en las cartas de Pablo. Una vez más, comprendiendo la doctrina jesuana desde un marco judeohelenístico, lo sumerge en una teoría muy curiosa de la dualidad carne-espíritu. Para Pablo, la resurrección sería sin lugar a dudas fisica, pero su sustancia cambiaría: dejaría de ser un cuerpo material (carnal) para convertirse en uno espiritual. De hecho, para él, la resurrección de Jesús fue en un cuerpo espiritual, al igual como el del primer hombre antes de pecar contra Yahveh, al igual que el de los ángeles (cuya naturaleza era espiritual, no carnal) (1 Tes. 4:15-18; 1 Cor. 15:42-55).

Podría ser que originalmente para los discípulos, el “cuerpo carnal” de Jesús quedara sepultado, mientras que fue resucitado en uno espiritual. O podría ser que los discípulos sostuvieron que su Maestro se les aparecía con un cuerpo glorificado, totalmente renovado del físico. Todos los evangelios coinciden que él se les apareció con algunas propiedades sobrenaturales (traspasaba paredes, aparecía y desaparecía, nadie le reconocía, etc.)

¿Qué hay de los 500 testigos?

Una de las cosas de la película de The Case for Christ que hizo que mi quijada cayera al suelo es el que el periodista, Lee Strobel, no le pusiera signos de interrogación a esa información y diera el dato por bueno. ¿En serio? ¿No conoce el fenómeno humano, desgraciadamente frecuente, de la exageración?

Sabemos que antes de Pablo, hubo algunos que experimentaron tal visión se consideraron enviados por Jesús para el anuncio del Reino. A estos se les conocieron como “Apóstoles”, del griego “apóstolos” (ἀπόστoλος) que significa “emisario” o “enviado”. Este título no se le confiere solo a los Doce discípulos más cercanos, sino también probablemente a otros como José Bernabé, Andrónico y Junia (Rom. 16:7), entre otros. Ahora bien, ¿500 personas?, ¡muy dudoso! Eso suena al mismo tipo de exageración que vemos en Hechos de los Apóstoles cuando nos dice que en Pentecostés convirtieron los Doce a tres mil personas en Jerusalén (Hechos 2:41).

El Martirio de San Pedro -- por Caravaggio (1601)

El Martirio de San Pedro — por Caravaggio (1601). Este cuadro evoca a la ocasión en que Pedro había solicitado ser crucificado cabeza abajo.

La tradición que vimos al principio afirma que los Doce discípulos experimentaron apariciones de su parte. Sin embargo, hay tradiciones de la incredulidad de algunos (Lucas 24:38-43; Juan 20:24-29; Hechos 1:3). Puede ser que Pedro y otros más hayan tenido visiones de Jesús y el resto respondiera al principio con escepticismo. Lo próximo que podemos saber con relativa seguridad es que dichas visiones tuvieron lugar en Galilea (dato que nos ofrece Marcos) que era donde probablemente huyeron los discípulos una vez fracasado el proyecto jesuano. Sin embargo, su experiencia de la resurrección (fuera por visiones o por alguna otra razón), les motivó para establecer su centro de operaciones en Jerusalén, lugar donde comenzaría la restauración de Israel eventualmente, al mando de Jacobo (el hermano de Jesús), de Pedro y de Juan (Gál. 2:9). ¿Qué ocurrió con los demás? Probablemente Jacobo el hijo de Zebedeo y hermano de Juan murió bajo el gobierno de Herodes Agripa (Hechos 12:1-2). Después de la reunión que se dio en Jerusalén (el llamado “Concilio de Jerusalén”) parece que Juan murió martirizado, según aparece un vaticinium ex-eventu en uno de los evangelios que les anunciaba la manera que habrían de morir (Marcos 10:39).  Sobre el resto no tenemos información fiable alguna excepto, tal vez, el martirio de Pedro (probablemente en Roma) crucificado bajo Nerón (Juan 21:17-19).

Se forjaron congregaciones bajo su supervisión y fuera de ella (como muchas de las que se establecieron en la gentilidad), pero de alguna forma vinculadas a la comunidad jerosolimitana. Más tarde, en el Mediterráneo se fueron forjando distintas cristologías, visiones en torno a la ley patria judía (la Torah), la resurrección, la relación carne y espíritu, el sacrificio vicario del Mesías, el Reino de Dios, etc. La muerte de Jacobo, el hermano de Jesús, bajo las autoridades judías y la destrucción de Jerusalén marcaron el final de esa congregación y solo quedaron algunas pocas fieles a sus raíces judías en la gentilidad, pero el resto gravitó más al pensamiento helenístico, especialmente por obra de las congregaciones paulinas. Así, todo el movimiento apocalíptico de corte nacionalista, radicado en la Torah, en la restauración de las doce tribus de Israel, en un Hijo del Hombre que iba a someter a todos los enemigos paganos a la merced de la gran potencia israelita, pasó gradualmente a uno no apocalíptico, que tenía una comprensión platónica y estoica de la llegada de Jesús y del Reino de Dios y bien antijudía.

¿Cómo ocurrió esto con lujo de detalles? Pues, queridos lectores, ese es un tema para otra ocasión.

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