El glifosato, Monsanto y el más reciente escándalo de la IARC – 1

OMS y Roundup

Logotipo de la Organización Mundial de la Salud. A la derecha, galones de Roundup (Cortesía de Mike Mozart en Flickr, CC-BY 2.0)

Declaración de conflictos de intereses: Este artículo no fue financiado por empresa alguna. A tono con lo que decimos en la sección del “Propósito del portal“, no hay conflictos de intereses asociados a este escrito.

mamyths

Campaña Marcha Contra Mitos. http://www.mamyths.org/

El uso del glifosato como yerbicida ha penetrado en todas las esferas de nuestra vida. Esto no se debe al amplio uso en la agricultura debido a la siembra de productos resistentes a glifosato (entre ellos, los cultivos Roundup Ready® de Monsanto), sino también en cuanto a su uso por parte de los gobiernos y personas privadas con el propósito de mantener espacios libres de malezas.

Sin embargo, para el año 2015, una rama de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer al público que clasificaba al glifosato como 2A, es decir, como probable carcinógeno para los seres humanos.

La reacción de muchos sectores del público se dejó sentir, especialmente los ambientalistas, partidos verdes, “alternativos” y de izquierda en general. En Puerto Rico, nutricionistas como Vilma Calderón, candidatos a la gobernación como María de Lourdes Santiago, partidarios del Partido del Pueblo Trabajador, sectores del Partido Popular Democrático y algunos del Partido Nuevo Progresista se han expresado por esta y otras razones en contra del uso del glifosato por parte de los municipios y del gobierno para lidiar con las malas hierbas. Los argumentos en contra de esta prácitca van desde pésimos, ignorantes y torpes criterios toxicológicos (e.g. que el glifosato es altamente tóxico porque originalmente se utilizó para limpiar tuberías), hasta alegatos de que causa autismo, depresión, obesidad, diabetes, celiaquía… y todos los males del universo (algo que hemos refutado) y, ahora, “probable cancerígeno”.

Por otro lado, algunos de ellos y otros afines ideológicamente han lanzado ataques ad hominem a cualquier persona que apoye el uso del glifosato, como un “pagado por Monsanto”. En muchos casos, se le imputa inmerecidamente sin que brote de la frente de la persona ni una sola gota de sudor en investigar si realmente la persona vende sus servicios a la compañía.

Más recientemente, en el año pasado (2017), una organización antiOGM y que milita por etiquetar productos transgénicos llamada U.S. Right to Know (USRTK) publicó en su portal cientos de páginas de correspondencia electrónica y otra documentación conocida como los “Papeles de Monsanto” (Monsanto Papers) donde pretende demostrar que efectivamente Monsanto “sabía” que el glifosato podía ser genotóxico y que no había seguridad plena de que no lo fuera. Estos Papeles son producto de un caso que se ha llevado a un tribunal de California acusando a Monsanto de que su producto Roundup® produjo limfoma no-Hodgkin a cerca de 2,000 personas (cerca de 300 demandas consolidadas en una). Este juicio está ante el juez de distrito Vince Chhabria para determinar si realmente las autoridades reguladoras y la misma compañía han investigado, analizado y publicado la evidencia concerniente al glifosato y su presunta asociación con este tipo de cáncer.

En estos Papeles publicados, se puede ver que ejecutivos de Monsanto hablaban de pagarle a científicos independientes o escribirles artículos para que ellos pusieran su nombre en él, lo que se conoce en la jerga en inglés como “ghostwriting“.

Irónicamente, esa misma evidencia entre otros factores han hecho que se descubriera que los científicos de la IARC tenían intereses financieros (e ideológicos) que también pudieron haber influenciado su opinión, como veremos en el último artículo de esta serie.

Científicos de ambos lados se han embarrado en todo este proceso. El propósito de esta serie es descubrir (hasta donde nos es posible) lo que ha ocurrido en estos dos últimos años al respecto. En esta primera parte, vamos a hacer un recuento histórico de lo ocurrido. En la segunda parte, le echaremos un vistazo crítico a la monografía publicada por la IARC. La tercera parte consistirá en ver las posibles razones externas al escrito en torno a las conclusiones de la IARC y las consecuencias del escrito a nivel mundial. Toda esta crónica revela una batalla corporativa de ambos lados, que desean influenciar o distorsionar la evidencia científica a su favor.
.

El consenso actual de la comunidad científica en cuanto al glifosato

Hay más de 2,700 estudios en torno al glifosato. Aquellos de cohorte debidamente controlados, las revisiones científicas y los metaanálisis de esta literatura coinciden en que no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico, (vean también este artículo de 1999, este del 2008este del 2012, este de 2015, este de 2016,  este del 2017 y el más reciente estudio de cohorte independiente publicado el año pasado), convicción que comparten prácticamente todas las agencias de seguridad alimentaria del mundo (no solo la Agencia de Protección Ambiental federal) que han llevado a cabo muchas de estas revisiones (e.g. la EFSA con su estudio, la Agencia de Químicos Europea,  el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania y Health Canada).

Para colmo del asunto, la OMS no está de acuerdo con su rama, la IARC. Según el informe conjunto del 2016 de la OMS y de la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), no hay evidencia alguna de que el glifosato sea genotóxico.

Los activistas antitransgénicos apelan constantemente (como un mantra) al famoso experimento de G.-E. Séralini en que “demuestra” que la ingestión de glifosato y OGMs le produjo tumores a ratas Sprague-Dawley®. Los científicos en general no estuvieron impresionados. ¿Por qué? Aquí lo explico con más detalles.

La ciencia en este caso, es sólida, pero esto no significa que no hayan habido malas mañas de ambos lados en este combate.
.

Trasfondo de la controversia

Logo Roundup Ready Corn

Logotipo del maíz Roundup Ready, distribuido por la compañía Monsanto.

El glifosato ha sido objeto de disputas por mucho tiempo. Varias razones se han esgrimido, pero podemos simplificarlas a dos:

  • Su asociación con la empresa Monsanto, tanto la antigua como la nueva. Aunque no fue la compañía la que descubrió el glifosato, sí fue la dueña de su patente por muchos años, beneficiándose de su venta. No solo eso, cuando se fue convirtiendo en una agroindustria y descubrió las bacterias que descomponían el glifosato en el suelo, logró descubrir el material genético que hacía propicia esa característica y, vía transgénesis, pudo generar cultivos resistentes a glifosato; de ahí las semillas Roundup Ready®.
    .
  • Ciertos estudios preliminares con animales, incluyendo algunos hechos por Monsanto, parecían indicar que el glifosato era cancerígeno (1985). Cuando la Agencia de Protección Ambiental (EPA) federal se retractó de ello, muchos comenzaron a sospechar de la influencia de Monsanto en cuanto a esta decisión. Cuando la IARC publicó su monografía, proliferaron relatos de cómo Monsanto persuadió a dicha agencia a “suprimir” esta información importante. Esta narrativa fue impulsada por el grupo Food Democracy Now. Varias otras organizaciones antitransgénicas se basaron en ella (aquí está su informe).

.

La revisión de la EPA de 1985

Nuestra saga no comienza en el año 2015, sino en 1985, cuando la EPA evaluó dos experimentos hechos con ratas Sprague Dawley® y ratones CD-1® y concluyó que había evidencia muy limitada de que el glifosato causaba cáncer. No podemos exponer aquí todos los detalles de los experimentos en cuestión, pero resumiremos los resultados y la interpretación de los científicos de la EPA  en cuanto al experimento que nos concierne. El estudio, que involucraba una muestra 198 ratones CD-1®, detectó un aumento significativo de cáncer especialmente intestinal y en otros órganos.

Sin embargo, contrario a lo que han hecho recientemente otros científicos, la EPA tuvo en cuenta que la dosis de glifosato dada a ellos era inadecuada para el estudio (4,500 mg/kg/día). Los tumores renales que se veían en las ratas podían provenir de otras toxinas no carcinógenas presentes en sus órganos y concluyó (contra la interpretación de Monsanto) que había evidencia muy limitada de que el glifosato aumentara ligeramente las incidencias de cáncer en ratas machos. Por ello, la EPA había clasificado al glifosato como Grupo C (es decir, posible cancerígeno).

Sin embargo, al año siguiente, tras consultar con varios expertos, la EPA determinó que no había asociación alguna entre el glifosato y las incidencias de cáncer en las ratas.  Tras experimentos adicionales (por ejemplo, véase el informe de 1990) y varias algunas revisiones (véase esta de 1991), la EPA concluyó que al glifosato había que clasificarlo en el Grupo E (es decir, no había evidencia clara de que fuera carcinógeno). Experimentos y revisiones subsiguientes han apoyado estas conclusiones (Williams et al. 2016, pp. 3-4). Esto incluyó tanto a la Comisión Europea como a agencias de salud canadienses y la OMS (EPA, 1993, 2013; European Commission, 2002; Health and Welfare Canada, 1991; Health Canada, 2015; WHO, 1994).

Ahora bien, se podría argumentar que la interacción de Monsanto con la EPA influyó en el proceso decisional de dicha agencia. El problema con este argumento es que ya para entonces, el hecho de que hubiera agencias internacionales de reputación que apuntaban en la misma dirección demostraba la mayor probabilidad de que la EPA había llegado a la conclusión correcta.

A pesar de ello, esto se ha interpretado por los activistas y grupos antiOGM como “evidencia” de cuan lejos pueden llegar los tentáculos de la empresa Monsanto.
.

Informes y metaanálisis desde el 2000 y el 2016

En el año 2000, se publicó un informe (Williams et al., 2000) en torno a los efectos del glifosato sobre los seres humanos. Entre otras cosas, el estudio hace toda una revisión científica de la literatura y encuentró lo siguiente:

  • No hay preocupación alguna en cuanto a la toxicidad del glifosato para los seres humanos.
  • La absorción del glifosato por parte del sistema digestivo humano es ninguno y su totalidad es expulsada por el cuerpo humano.
  • Los mejores experimentos con animales han demostrado repetidas veces que el glifosato no se bioacumula.
  • El glifosato por sí solo o en combinación con los demás químicos del Roundup® no daban señal alguna de ser genotóxicos.
  • No hay evidencia alguna de su impacto en la reproducción y desarrollo de los seres humanos y animales cuando se consideran las dosis presentes en los alimentos.
  • Varios experimentos han mostrado que no es disruptor endocrino.
  • Roundup® no constituye amenaza alguna al ser humano.

Sin embargo, los grupos antiOGM cuestionaron este informe. Su objeción principal era la presencia y las actividades de uno de los autores, Gary M. Williams, del Departamento de Patología del  New York Medical College, Valhalla. Su nombre aparece en los Papeles de Monsanto, que son particularmente valiosos para ambos grupos (a favor y en contra de los OGMs) como veremos en otro artículo. Sin embargo, sí revela algo que es muy importante para los consumidores y es la intención de Monsanto en el 2015 de “escribir informes” para que científicos llamados “independientes” los publicaran a favor del glifosato.

De esta discusión, no hay lugar a dudas. Véase el intercambio de mensajes electrónicos en este documento, página 203, donde un ejecutivo de Monsanto decía lo siguiente:

An option would be to add Greim and Kier or Kirkland to have their names on the publication, but we would be keeping the cost down by us doing the writing and they would just sign their names so to speak. Recall this is how we handled Williams Kroes & Munro 2000. (Mi énfasis)

Esto también parece lanzar sombra en torno a la revisión científica del 2016 en la que él participó (Williams et al., 2016).

Aunque esto puede ser considerado por algunos “a smoking gun” de que Monsanto escribió un informe en el que Williams (y compañía) le pusieron la firma, se puede dudar este alegato. El colegio de medicina donde Williams labora afirma que llevó a cabo una indagación al respecto y no encontró evidencia de que Monsanto escribiera el informe del 2000. Por razones de privacidad, el colegio ha decidido no divulgar los detalles de la investigación.

Aunque tal medida es comprensible, esta falta de divulgación y el que Williams rehúse hablarle a la prensa, crea duda en la opinión pública sobre la integridad de dicha investigación. Esta preocupación del público no es irrazonable. Por otro lado, en lo que concierne a la revisión científica del 2016, Williams no fue el único que participó, también estuvo acompañado de otros científicos independientes y formó parte de uno de cuatro paneles de expertos que ponderaron en torno a los resultados de la IARC en relación con el glifosato, y muchos de ellos no están ligados a Monsanto financieramente. Es extremadamente dudoso que el artículo en cuestión sea casi una copia al carbón de algo escrito por la corporación.

Otro científico que fue mencionado en los Papeles (y que citamos) es David J. Kirkland, toxicólogo que participó en William et al., 2016 y quien niega rotundamente haber sido pagado o sometido algún estudio escrito por la compañía. Según él, no pondría en juego su prestigio llevando a cabo tal movida a favor de una corporación. No obstante sus negaciones, también quedó manchado ante la opinión pública.

Finalmente, está Dr. William Heydens y otros expertos de Monsanto, que dijeron haber participado en la redacción de Williams et al., 2000. Sin embargo, Heydens describió el proceso de la siguiente manera:

I made some minor editorial contributions to that 2000 paper that do not mount to the level of a substantial contribution or an intellectual contribution and, thus, I was only recognized in the acknowledgements and not as an author, and that was appropriate for the situation. …It was things like editing relatively minor things, editing for formatting, just for clarity, really just for overall readability to make it easier for people to read in a more organized fashion.

Esta caracterización es algo muy lejos de “ghostwriting“, pero con testimonios como ese, persisten las dudas. La compañía publicó un comunicado negando que sus empleados hayan escrito sustancialmente el documento.

Otro nombre que apareció, pero en relación con otro trabajo escrito, fue el de Ellen Chang:

Per our phone call with John the other day, the next two most important things that we need to do are the Meta-analysis publication and the Ag Health Study Follow-up publication, assuming we can get our hands on the data in a reasonable timeframe. I feel confident that we will have organizational support for doing these projects, so I think we need to start setting them up now.

For the meta-analysis, please contact Elizabeth, let her know we would like her/Ellen to do this, and get a cost estimate from her.

Efectivamente, Chang publicó el metaanálisis en el 2016. El problema con este señalamiento es que tanto Chang como su colega Elizabeth Detzell fueron honestas en la declaración de conflictos de intereses: el metaanálisis fue financiado por Monsanto, las dos han laborado contratadas como un servicio de consulta, y que la inclusión de las sugerencias de la corporación quedaba a discreción de ellas. En ningún momento alegaban que el estudio era independiente. Su reputación, pues, queda incólume y la aceptación del metaanálisis por parte de la comunidad científica puede ser testimonio de su imparcialidad. De hecho, el metaanálisis no se mantuvo oculto y se publicó en una revista académica arbitrada, libremente disponible y a la vista del público. Allí incluye la metodología utilizada, los criterios para filtrar los artículos bajo escrutinio, su discusión, etc. Su conclusión es plenamente consistente con revisiones científicas hechas por gobiernos y por científicos independientes de todo el mundo.

Es interesante que los objetores del glifosato no hayan combatido el contenido mismo de este escrito, sino más bien su financiación. Contrario a la malicia de cierta gente, no deberíamos empezar preguntándonos quién financió un estudio, sino buscando las fallas en un artículo. Por ejemplo, algunos científicos han publicado estudios en contra de una antropogénesis del cambio climático, se han mostrado las fallas notables de sus análisis y entonces se interrogó sobre quiénes los financiaron (la industria petrolera). La financiación no determina que un estudio “en principio” está mal, sino solo indica la posible motivación de la aparición de ciertas fallas claves para llegar a una conclusión equivocada.

Finalmente, tenemos que incluir otras aserciones de miembros dentro de la misma empresa. Este es el caso de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer. Ella es la persona de la empresa que se encarga de estudios de seguridad y toxicidad de sus productos. En los Papeles aparece ella diciendo las siguientes palabras:

… you cannot say that Roundup does not cause cancer-we have not done carcinogenicity studies with “Roundup”.

Logo de Monsanto

Logotipo actual de Monsanto

Parecería que no hay nada más qué decir en torno al tema y que Monsanto nunca hizo los estudios de genotoxicidad del glifosato. Esta aseveración se convirtió en el “Field Day” en la prensa estadounidense y de otros países. Sin embargo, los Papeles también incluyen una entrevista que se le hizo en torno a esta aserción. Ella señala allí que no estaba hablando del glifosato, este solo es un ingrediente del producto Roundup®, sino de una serie de sulfactantes que acompañan el controversial químico. Monsanto no había hecho los estudios pertinentes en torno a los sulfactantes, por lo que no podía decir a ciencia cierta que Roundup® no fuera de alguna manera carcinógeno. Sin embargo, nos dice que ella no creía que los sulfactantes lo fueran.

Por otro lado, en los mensajes electrónicos, ella reconoció que los sulfactantes no eran biodegradables (aunque el glifosato sí lo fuera) y que la recomendación de la Comisión Europea para su probición no se debía a problemas de seguridad, sino a asuntos políticos en Europa (véase páginas 85-94 de este documento). En este último caso, el alegato es plenamente plausible, ya que la Comisión Europea se ha visto varias veces confirmando la seguridad de los alimentos transgénicos, convicción que ha sido ignorada por el Parlamento Europeo y varios de los países miembros por razones puramente políticas (véase nuestra discusión al respecto aquí). La posibilidad es bien fuerte de que la Comisión haya recomendando su prohibición por razón de presiones políticas, no de evidencia científica.

Esta controversia con Monsanto tampoco no es el único. Tras la publicación de los Papeles y la posible intervención indebida de la compañía en el quehacer científico, esta acusación de “ghostwriting” tuvo peso a la hora de la decisión de un juez de Fresno de autorizarle al estado de etiquetar productos transgénicos tratados con glifosato. Eso se debe a que aparentemente vio que un regulador de la EPA fue convencido de la falta de toxicidad del químico debido al documento de Williams et al., 2000.

Toda esta saga todavía no ha terminado en California.
.

La controversia continúa con acusaciones de plagio

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

Logotipo de El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania (BfR) se vio “embarrado” también con el tema, especialmente gracias al artículo de Williams et al., 2000. Esto se debe a que es hoy día, la institución es sospechosa de haber plagiado de la solicitud a la EFSA por parte de Monsanto para el relicenciamiento de su producto RoundUp®, específicamente las secciones del informe del BfR:

  • B.6.4.8
  • B.6.5.3
  • B.6.6.12

Según un analista experto en plagio, Stefan Weber, parece que su informe rendido a la EFSA, para relicenciar el glifosato para su uso de Europa, plagió datos en cada una de estas secciones, ya que citó directamente del texto de Monsanto y el artículo en discusión sin hacer la debida atribución. Esto violenta la normativa misma de la agencia europea de regulación de alimentos. Según Weber, esto puede indicar que BfR podría estar ocultando el verdadero origen de los datos. He aquí su análisis.

Esto ha causado el revuelo esperado en un caso tan contencioso como este. El 22 de septiembre del año pasado (2017), la EFSA lanzó un comunicado reafirmando la calidad del informe rendido. Afirma que estos pasajes alegadamente plagiados son parte de un dossier que contiene una revisión y evaluación del producto hechos por la compañía, combinados con los artículos arbitrados pertinentes (entre ellos Williams et al., 2000). Según es uso y costumbre, el texto del dossier es el punto de partida de la revisión y evaluación hecha por los organismos reguladores tales como la EFSA y deben aparecer en el informe. De hecho, la EFSA señala que es en la revisión del organismo público evaluador incluye tachaduras, modificaciones y comentarios, evaluación que se lleva a cabo de manera independiente de la compañía solicitante.

Por otro lado, el BfR también negó la acusación de plagio, diciendo lo siguiente:

Both in Europe and worldwide, it is a standard and recognised practice in assessment procedures not only in the area of plant protection products for assessment authorities to also integrate relevant passages from submitted documents in their assessment reports following critical review. The subdocuments of the assessment report therefore also contain text passages of this kind from publicly available literature sources that were submitted by the applicants as part of the legally required literature research. This is also evident from the headings of the various chapters and sections.

En otras palabras, el BfR hizo lo que siempre se ha hecho en estos casos y es partir del dossier de la compañía y evaluarlo críticamente. Esto implica el rechazo de ciertas partes del dossier (cuando aparece con tachaduras) y la introducción de artículos adicionales en torno al tema en cuestión (tal como indica Weber). Este procedimiento que es entendido como estándar en la comunidad científica, no constituye plagio porque es un entendido en la comunidad científica en torno a la práctica.
.

Reflexión

Todo este relato conlleva la discusión de un tema serio y es la interacción entre la industria con la academia y las ciencias. Bajo cualquier estándar, en muchos sentidos, hoy el proceso de discusión científica en todos los campos es más transparente que en cualquier momento en el pasado. Sin embargo, eso no implica que se hayan desterrado completamente las oscuridades de antaño.

Lo que esta experiencia nos demuestra es que, ante la opinión pública, parece que ocurrió una intervención indebida y antiética de parte de Monsanto en la discusión y debates científicos en torno al glifosato. La evidencia disponible lo sugiere muy fuertemente y dada la negativa de algunas de las personas implicadas a aclarar los asuntos, el público queda en la oscuridad de información en torno a lo acontecido. Una corporación no debe preparar documentos que se presenten como independientes, y aquel científico que diga que dicho documento es suyo, compromete muy seriamente su credibilidad. Eso no significa que no se consulte debidamente en ocasión de aclarar algunos puntos importantes, que es lo que alegan Monsanto y Kirkland.

Ahora bien, aun asumiendo lo peor, que hubo una intervención indebida hasta el punto de un “ghostwriting“, ¿quiere decir esto que los datos ofrecidos en estos estudios son malos? Nadie se ha detenido a pensar esta pregunta. ¿Es que Monsanto intentó “ocultar” la verdadera información en torno al glifosato como carcinógeno? La evidencia que muestra USRTK con sus Papeles es rotundamente negativa. La intervención indebida de la compañía, si ocurrió como alega USRTK, se debió a una preocupación por su marca comercial RoundUp® y sus productos transgénicos resistentes a glifosato. Sin embargo, en vez de “ocultar” información, lo que demuestran los Papeles es un esfuerzo de mayor exposición de los datos genuinos en torno al producto y que fueran aceptados por la comunidad científica. Véase las páginas 88-90 del PDF que hemos discutido y en el que USRTK no ha hecho el debido énfasis (mis comentarios entre corchetes[]):

I didn’t find anything on the Australian site either …however take this question S. It is not Roundup that is taken up it is glyphosate. It stops the synthesis of 3 amino acids (they are used to make proteins) and this “process” is also found in microbes and fungi. (p. 88)

[Esto es 100 % correcto, lo que hace el glifosato es detener la síntesis de tres aminoácidos en ciertas plantas: la fenilalanina, la tirosina y el triptófano.]

Thanks Neil. Honi has already have pointed out the flaws in the studies, but there can’t be any harm in doing so again. Studies on the safety of Roundup is a good approach, but I believe there are also some on glyphosate’s benefits for the environment (even if the surfactant is not biodegradable). It’s a shame the Scott’s guy is blaming us too!! (p. 89)

[Como ya indicamos, ellos indican que no hay estudios sobre los sulfactantes como posibles cancerígenos y resaltan que el glifosato es biodegradable y beneficioso al ambiente, aunque los sulfactantes no lo sean.]

The reporter has printed the correct information that “Glyphosate is biodegradable but the surfactant is not”. However, then she goes into a sensationalism mode quoting “studies” that suggest Roundup is not safe, which is probably derived from her interview of the Fremantle activist. I feel the response to FH needs to reiterate that her statement on biodegradability is correct, reiterate that Roundup is safe (and
provide references), and if there are flaws in any of the studies quoted, point out these flaws. (p. 89)

[En otras palabras, estos empleados de Monsanto no están diciendo que es cierto que el glifosato no es biodegradable y que RoundUp es carcinógeno. Lo que están diciendo es que el reportaje al que se refieren tenía información correcta, pero tenía mala información en cuanto unos estudios que cita dicho artículo. Una vez más, en ningún momento vemos que el personal de Monsanto está “ocultando” información.]

En otras palabras, los empleados de Monsanto creen en su producto. No quieren diseminar información incorrecta al público.

Entonces, ¿por qué tanta planificación de respuesta a un artículo de periódico? La respuesta es sencilla. Es una mezcla entre paranoia y relaciones públicas. No sería una exageración decir que Monsanto es la compañía más demonizada del mundo. No perdamos de perspectiva que, como toda corporación, su fin es maximizar sus ganancias al menor costo posible. Desde esta perspectiva, la compañía deseaba salvar su marcas comerciales RoundUp® y RoundUp Ready®, especialmente cuando este último es su mayor fuente de ingresos debido a la venta de transgénicos. Por ende, quiere atajar la publicación de los resultados científicos en torno a su producto RoundUp®, especialmente en relación con el glifosato, que es el ingrediente activo del yerbicida. Insistimos, los datos son genuinamente científicos y veraces, el medio para hacerlos públicos es la fuente de nuestras dudas.

Estrategias como esta y otros tipos de interacción entre el mundo comercial y el científico deben ser temas discutidos constantemente en el ámbito de la bioética y la ética empresarial. Aunque en este caso particular, el propósito de Monsanto de diseminar información correcta en torno al glifosato era buena, el medio escogido para ello no lo fue. Además, en el futuro, esta y otras corporaciones podrían decidir diseminar información incorrecta e inconveniente para sí.

Hay un aspecto que debe tenerse en cuenta también en cuanto a lo que concierne a Monsanto y al BfR. El mundo ha cambiado debido al desarrollo del ciberespacio, eso significa varias cosas:

  1. Ya no se puede continuar asumiendo que los textos científicos van a permanecer detrás de una muralla solo para la torre de marfil de los expertos. Hoy día, hay que suponer que el público va a leer los informes en cuestión. Eso significa que tanto los propulsores como detractores de la tecnología, sean conocedores de las ciencias o no —estos últimos grandes manipuladores de la opinión pública, como veremos más adelante—, van a acceder de una forma u otra a estos tipos de informes.
    .
  2. La comunidad científica, especialmente las editoriales de revistas académicas, deben discutir muy seriamente cómo publicar estudios haciendo las debidas advertencias al público y a la prensa.  Por ejemplo, si sale un comunicado de prensa sobre un estudio preliminar, resaltar el carácter preliminar de dichos estudios y no tomarlos como evidencia firme. En casos como las publicaciones del BfR, se debe orientar a los lectores en torno al proceso de evaluación de los dossier corporativos para que no ocurran malentendidos.
    .
  3. Aun con todo lo mencionado, siempre va a haber gente que por razones financieras o ideológicas falsee la opinión científica. En tales casos, es menester que hayan científicos disponibles para la prensa, que se dediquen una parte sustancial de su tiempo exclusivamente para mantenerse al día en torno a temas controversiales y hacerse disponibles para el público: prensa, conferencias, entre otros. También tienen que ir acompañados de un fondo que les provea defensa legal de algunos intereses, especialmente de los asociados a defender a los divulgadores científicos de ataques de organizaciones anticientíficas. Gente como Jeffrey Beall o David Gorski, o blogs como Science-Based Medicine y otros han tenido que enfrentarse a todo tipo de demandas debido a ello.

Sobre este último punto, no puedo hacer mayor énfasis. Necesitamos que los científicos salgan de sus laboratorios y que interactúen con el público y la prensa. La labor informativa de las mejores voces que la ciencia debe ofrecer tiene que estar lo más accesible posible al público y este lo va a agradecer. Tres grandes ejemplos de ello han sido Kevin Folta (blog y podcast) y Kenneth R. Miller en los Estados Unidos y José Miguel Mulet en España e Hispanoamérica.

Ya se han ido para siempre los días en que los académicos podíamos encerrarnos en nuestra torre de marfil (o peor, nuestro archipiélago de marfil). No es suficiente publicar en revistas académicas, sino también en blogs, vlogs, vídeos, charlas, libros, publicidad, etc. y de una manera que el público pueda entender.

Si no se tienen cuenta estos puntos bien importantes, sucede como ocurrió con la monografía del IARC del 2015 y su abuso por parte de grupos antitransgénicos. En nuestro próximo artículo, evaluaremos críticamente una sección de ese escrito y por qué la comunidad científica se indignó ante su evaluación del glifosato hasta el punto en que el organismo madre, la OMS, rehusó hacerle caso.

Esa sección  involucra, no solamente una intervención indebida de una industria en el quehacer científico, sino también conflictos de intereses y, muy especialmente,  falseamiento del panorama del cúmulo de la evidencia científica. La falta del sector antiOGM es mucho mayor que la de Monsanto en relación con el tema del glifosato.
.

Referencias

Andreotti, G., Koutros, S., Hofmann, J. N., Sandler, D. P., Lubin, J. H., Lynch, C. H., Lerro, C. C., De Roos, A. J., Parks, C. G., Alavanja, M. C., Silverman, D. T., & Beane Freeman, L. E. (9 de noviembre de 2017). Glyphosate use and cancer incidence in the Agricultural Health Study. Journal of the National Cancer Institute, djx233. doi: 10.1093/jnci/djx233. Recuperado de: https://academic.oup.com/jnci/article/doi/10.1093/jnci/djx233/4590280.

BfR. (20 de septiembre de 2017). Glyphosate assessment: BfR rejects plagiarism accusations. Recuperado de: http://www.bfr.bund.de/en/press_information/2017/34/glyphosate_assessment__bfr_rejects_plagiarism_accusations-201890.html

Chang, E. T., & Delzell, E. (2 de junio de 2016). Systematic review and meta-analysis of glyphosate exposure and risk of lymphohematopoietic cancers. Journal of Environmental Science and Health. Part B., 51, 6, 402–434. doi: 10.1080/03601234.2016.1142748.

Chang, E. T., & Delzell, E. (agosto de 2017). Glyphosate toxicity and carcinogenicity: a review of the scientific basis of the European Union assessment and its differences with IARC. Archives of Toxicology, 91, 8, 2723–2743. doi: 10.1007/s00204-017-1962-5.

Cornwall, W. (23 de marzo de 2017). Update: After quick review, medical school says no evidence Monsanto ghostwrote professor’s paper. Science. doi: 10.1126/science.aal0940.

Cressey, D. (24 de marzo de 2015). Widely used herbicide linked to cancer. Nature. doi: 10.1038/nature.2015.17181. Recuperado de: https://www.nature.com/news/widely-used-herbicide-linked-to-cancer-1.17181.

Guyton, K. Z., Loomis, D., Grosse, Y., El Ghissassi, F., Benbrahim-Tallaa, L., Guha, N., Scoccianti, C., Mattock, H., & Straif, K. — International Agency for Research on Cancer Monograph Working Group, IARC, Lyon, France (mayo de 2015). Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate. The Lancet — Oncology, 16, 5, 490–491. doi: 10.1016/S1470-2045(15)70134-8.

EFSA. (12 de noviembre de 2015). Conclusion on the peer review of the pesticide risk assessment of the active substance glyphosate. EFSA Journal, 13, 11, 4302. doi: 10.2903/j.efsa.2015.4302.

EFSA. (marzo de 2008). Safety and nutritional assessment of GM plants and derived food and feed: The role of animal feeding trials. Food and Chemical Toxicology, 46, 1, S2-S70. doi: 10.1016/j.fct.2008.02.008.

EPA. (1993). Reregistration Eligibility Decision (RED): glyphosate. Washington (DC): U.S. Environmental Protection Agency (US EPA), Office of Prevention, Pesticides, and Toxic Substances (EPA 738-R-93-014). Recuperado de: http://www3.epa.gov/pesticides/chem_search/reg_actions/reregistration/red_PC-417300_1-Sep-93.pdf.

EPA. 2013. Glyphosate pesticide tolerances; Final rule (40 CFR Part 180) [EPA–HQ–OPP–2012–0132; FRL–9384–3]. Fed Regist (US). 78:25396–25401. Recuperado de: http://www.regulations.gov/#%21documentDetail;D=EPA-HQ-OPP-2012-0132-0009.

European Commission. 2002. Review report for the active substance glyphosate. Finalised in the Standing Committee on Plant Health at its meeting on 29 June 2001 in view of the inclusion of glyphosate in Annex I of Directive 91/414/EEC. Brussels (Belgium): European Commission (EC), Health and Consumer Protection Directorate General (6511/VI/99-Final). Available from: http://ec.europa.eu/food/fs/sfp/ph_ps/pro/eva/existing/list1_glyphosate_en.pdf.

Food Democracy Now & The Detox Project. Glyphosate: unsafe in any plate. Recuperado de: https://s3.amazonaws.com/media.fooddemocracynow.org/images/FDN_Glyphosate_FoodTesting_Report_p2016.pdf.

Greim, H., Saltmiras, D., Mostert, V., & Strupp, C. (26 de febrero de 2015). Evaluation of carcinogenic potential of the herbicide glyphosate, drawing on tumor incidence data from fourteen chronic/carcinogenicity rodent studies. Critical Reviews in Toxicology, 45, 3, 185-208. doi: 10.3109/10408444.2014.1003423.

Health Canada. (2015). Proposed re-evaluation decision PRVD2015-01, glyphosate. Ottawa (ON): Health Canada, Pest Management Regulatory Agency (PMRA). Recuperado de: http://www.hc-sc.gc.ca/cps-spc/pest/part/consultations/_prvd2015-01/prvd2015-01-eng.php

Health and Welfare Canada. (1991). Preharvest application of glyphosate (Roundup) herbicide. Ottawa (ON): Health and Welfare Canada, Pest Management Regulatory Agency (PMRA), Plant Industry Directorate. Pesticide Information Division (Pesticides Directorate Discussion Document, Vol. 91, Iss. 1, 92.

Markard C. 2014. Ergebnisse der Vorstudie HBM von Glyphosat. Dessau-Roßlau (Germany): Federal Environmental Agency (UBA), Umweltprobenbank des Bundes [Informe no publicado] Berlin (Germany): German Federal Institute for Risk Assessment (BfR).

Mink, P. J., Mandel, J. S., Sceurman, B. K., & Lundin, J. I. (agosto de 2012). Epidemiologic studies of glyphosate and cancer: a review. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 63, 3, 440-452. doi: 10.1016/j.yrtph.2012.05.012.

Portier, C. J. et al. (3 de marzo de 2016). Commentary: Differences in the carcinogenic evaluation of glyphosate between the International Agency for Research on Cancer (IARC) and the European Food Safety Authority (EFSA). Journal of Epidemiology & Community Health. doi: 10.1136/jech-2015-207005. Recuperado de: http://jech.bmj.com/content/early/2016/03/03/jech-2015-207005.full. Versión más reciente: http://jech.bmj.com/content/70/8/741.

Weber, S. (30 de septiembre de 2017). Expert opinion on adherence to the rules of good scientific practice in the subsections “B.6.4.8 Published data (released since 2000)”,
“B.6.5.3 Published data on carcinogenicity (released since 2000)” and “B.6.6.12 Published data (released since 2000)” in the report “Final addendum to the Renewal Assessment Report. Risk assessment […] for the active substance GLYPHOSATE […]”, October 2015, 4322 pages.  Recuperado de: https://www.global2000.at/sites/global/files/Expert%20Opinion%20Glyphosat%20Plagiarism%20English.pdf.

Williams, G. M., Kroes, R. & Munro,  I. C. (abril de 2000). Safety evaluation and risk assessment of the herbicide Roundup and its active ingredient, glyphosate, for humans. Regulatory Toxicology and Pharmacology, 31, 2, 117-165. doi: 10.1006/rtph.1999.1371.

Williams G. M. et al. (septiembre de 2016). A review of the carcinogenic potential of glyphosate by four independent expert panels and comparison to the IARC assessment. Critical Reviews in Toxicology, 46, sup. 1, 3-20. doi: 10.1080/10408444.2016.1214677.

WHO. (1994). Glyphosate. Geneva: World Health Organization (WHO)/International Programme on Chemical Safety (IPCS)/United Nations Environment Program (UNEP) (Environmental Health Criteria, núm. 159). Recuperado de: http://www.inchem.org/documents/ehc/ehc/ehc159.htm.

Advertisements

Otro triunfo para NuScale

NuScale

Representación de una central nuclear modular NuScale (Fuente: NuScale).

Recientemente, la empresa NuScale Power™ anunció recientemente (el 30 de abril de 2018) que el reactor modular diseñado por la empresa ha sido el primero en aprobar la Fase 1 de la Revisión de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC) una de las partes más importantes y difíciles del proceso de entrar en el mercado.

Esto ocurre a solo meses de que este mismo organismo reconociera que este hábil diseño no necesita en absoluto respaldo eléctrico de seguridad para evitar accidentes nucleares y derretimiento del combustible (como ocurrió en Chernobyl, Three Miles Island y Fukushima). El diseño de seguridad pasiva deja que la física actúe por su cuenta sin intervención humana alguna en caso de una situación similar a la de Fukushima. En tal caso, constuido para que el calor sea absorbido por el agua y, posteriormente, se enfría al permitir la circulación de aire y la emisión de calor por convección.

En este blog, hemos abogado por la adopción de un curso de acción que nos mueva del consumo de carbón y petróleo a gas, y, finalmente, a energía nuclear junto a fuentes renovables. Dado al hecho de que se espera que estos módulos se producirán masivamente y a gran escala, puede ser que para la próxima década deprecie lo suficiente como para ser viable económicamente para Puerto Rico. Con este tipo de fuente limpia de energía, se podría utilizar como base de desarrollo económico al proveer energía sumamente barata, mientras que haría que Puerto Rico se una a una lucha efectiva contra el calentamiento global y el cambio climático.

También hemos señalado que intentar convertir a Puerto Rico en un duplicado del Energiewende alemán sería un enorme error, dado el mal historial que eso ha tenido en Alemania. Francia y Suecia han sentado mejor pauta al optar por mantener sus plantas nucleared para una producción de energía limpia. Sin embargo, tanto el gobernador como algunos otros políticos (de su partido y de otros), se mantienen (o se quieren mantener) al margen de lo que los números realmente reflejan en torno al incentivo indebido de energía solar y eólica.

Esperamos que alguien en el gobierno despierte y preste atención a estos nuevos sucesos en el ámbito de la energía nuclear. Este es un momento histórico a nivel mundial.

 

¿Tenemos genes extraterrestres?

Imagen de ADN humano que es extraterrestre

(C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Nota: Este es un artículo viejo (del 2011) que escribí en mi blog personal. Tan viejo es que para ese momento vivía el muy querido analista político estadoísta Benny Frankie Cerezo. Este ser que representaba un viento de decencia y buen sentido de democracia es muy extrañado en los medios, aunque su hija está honrando su memoria todos los domingos por la mañana. Este escrito se hizo con todo el respeto que él se merecía, pero corrigiendo su aparente convicción de  que los seres humanos parecían tener ADN extraterrestre. Basó ese juicio en un artículo publicado en China al respecto. Al escrito que les presento, le hice algunas correcciones menores, pero es sustancialmente el mismo. Tengan en cuenta que mi posición hoy es mucho más escéptica que la que tenía en el 2011.

Confieso que me encanta el tema de lo paranormal, aunque lo trato con cierto grado de escepticismo.  A fin de cuentas, la inmensa mayoría de lo que se consideró una vez paranormal o sobrenatural se ha desmitificado como una broma pesada (hoax), fraude, fenómeno natural o hechura del ser humano.  Sí, considero que hay algo de verdad en muchos alegatos, pero la mala noticia es que hay poca o ninguna evidencia contundente de ellos.  Mientras eso sea así, lo paranormal debe considerarse como metafísico (no científico) hasta que pueda ser contrastable por experimentación.

De entre todo los temas paranormales que me encantan están los ovnis.  Cerca del noventa y cinco porciento de los fenómenos reportados a nivel mundial son bromas pesadas, fraudes, mala identificación de artefactos voladores o fenómenos naturales.  Lo que lo hace interesante es el restante 5% del que no se tiene explicación todavía.  Sin embargo, no necesariamente cada uno de los casos de este 5% es extraterrestre, sino más bien fenómenos que todavía no comprendemos bien.  No se puede excluir a priori la posibilidad de que vengan extraterrestres a este planeta y nos estén estudiando.  He escuchado a varias personas, muchas de ellas que jamás hubiera pensado testigos de este fenómeno, que han visto artefactos en el cielo que no han podido explicar satisfactoriamente.  No tengo ninguna razón para dudar de sus testimonios.

Aún así, estos temas se discuten más a nivel popular.  Lo que resulta increíble es que mucha gente del público, incluso algunos dizque expertos en el tema, están altamente desorientados en cuanto el asunto ovni.  Puedo mencionar como uno de los charlatanes principales a Reinaldo Ríos (el “genio” detrás del ovnipuerto de Lajas).  Otros libros se han hecho populares como los de Zechariah Sitchin y su desacreditada tesis del planeta Nibiru.  Uno de los temas que trabajó Sitchin tuvo que ver con la posibilidad de que los extraterrestres causaran un brinco en la evolución humana al llevar a cabo ingeniería genética con nuestros ancestros, especialmente con primates de hace 300,000 años atrás.  Según él los seres humanos fuimos productos de ingeniería genética extraterrestre.

Recientemente, este tema se discutió en Puerto Rico en un programa de Radio.  Ustedes podrán pensar, tal vez, en el programa La Otra Realidad, del antropólogo Andrew Álvarez.  No … no fue ese programa.   ¿Algún programa con Jorge Martín?   Eh … no, tampoco.  Me estoy refiriendo al programa de Benny Frankie Cerezo, Voz Primera, en Radio Isla en el 1320 AM (Puerto Rico).

Tal vez se estén preguntando cómo será eso posible, ya que Voz Primera trata de política, no de temas paranormales.  Eso fue lo que pensé también.  Sin embargo, el Lcdo. Cerezo, a quien yo admiro y respeto muchísimo, le interesó hablar del tema en su programa de radio.  Discutió un artículo que él encontró en Internet sobre un supuesto descubrimiento de genes extraterrestres en el ADN del ser humano.  Tal supuesto acontecimiento me intrigó mucho y empecé a buscar información al respecto.  El Lcdo. Cerezo hizo referencia a este artículo en The Canadian en torno al tema, y se titula “Scientists find Extraterrestrial genes in Human DNA“.  Al leerlo me percato en seguida de que, a pesar de que el Lcdo. Cerezo hablaba de Francis Crick, en realidad, el artículo trataba de Sam Chang, un profesor que alega que una gran parte del ADN humano es código genético extraterrestre. (¡¿?!)

¿Cómo se llegó a esta intrigante conclusión?  Pues, según el artículo, a una gran parte de nuestro ADN se le conoce como “ADN basura” (junk DNA), que es un término que se refiere a partes de nuestro ADN que no codifican proteínas.  El problema es que el artículo desorienta al público cuando alega que esta mayoría del material genético humano que no codifica tiene una función desconocida.  Por tanto, este “ADN basura” es genética extraterrestre que se halla empotrada junto a nuestros genes cuya función sí conocemos.  El problema es que la inmensa mayoría del ADN basura no es funcional, no es que se desconozca su función, sino que NO funciona … punto.

Mucha gente llamó después a Voz Primera diciendo que lo más probable eso era cierto, porque era inconcebible que nosotros seamos los únicos en el universo.  Esto es un non sequitur de primera categoría. Es cierto que lo más probable es que haya vida en otros planetas, pero de ahí no se sigue que tengamos genes extraterrestres.
.

¿Qué es el “ADN basura”?

Imagen de ADN basura

Imagen creada por Pedro M. Rosario Barbosa, disponible para dominio público (CC0).

Tenemos que comenzar hablando de qué es un “ADN basura”, éste es un término para significar a aquellos genes que no cumplen con codificar para la forjación de proteínas.  Usted y yo estamos literalmente construidos proteínicamente a partir de lo que dicta nuestro ADN, nuestro código genético.  Sin embargo, no todo nuestro ADN codifica.

Por razones que explicaremos más adelante, sería insensato referirnos a estos genes como “ADN basura”, aunque para efectos de la discusión la usaré.  Aún lo que se considera “basura” podría ser funcional a la larga.  Por ejemplo, algunos genes que antes se consideraban inoperantes, realmente no codifican para proteínas, pero sí sirven como interruptores (switches). Por otro lado, una gran parte de nuestro código genético no es funcional en ningún sentido.  ¿Quiere decir esto que contenemos código extraterrestre en nuestro ADN?  ¡Difícilmente!  El ADN basura no es código extraterrestre, sino, más bien, residuo de nuestro proceso evolutivo.  Lejos de revelarse nuestro ADN como extraterrestre, se revela más bien como puramente terrestre, especialmente gracias a los estudios extensos en cuanto a la trayectoria evolutiva de nuestros antepasados.
.

Evolución es, en parte, repetición genética

Uno de los factores que ha generado tantos genes no codificantes e inoperantes se debe al hecho de que algunas secuencias genéticas son repetitivas.  Cerca de la mitad de nuestro código genético se compone de secuencias repetitivas.  Esto no se debe a que los genes se repiten como una especie de combinación binaria de unos y ceros o como una especie de código Morse extraterrestre escondido en el ADN.  Esto se debe a un fenómeno hartamente conocido, llamado por los geneticistas “elementos transponibles” o “transposones“.  Un transposón es una secuencia genética en un segmento de nuestro ADN que se reproduce o brinca a otras partes de nuestro ADN.  Francis Collins nos revela por qué, a pesar de que genera mucha “basura” en nuestro ADN, no es sensato llamarles “ADN basura”:  de vez en cuando, durante nuestro proceso evolutivo, esos transposones pueden generar funciones por puro accidente.

¿Cómo sabemos que esto no es código extraterrestre?  Es bien sencillo.  Compartimos el 98% de nuestro código genético con los demás seres vivos, incluyendo las posiciones que ocupan mucho de los transposones.  A menos que se adopte la posición implausible de que los extraterrestres han llevado a cabo todo un programa de ingeniería genética durante 3.5 mil millones de años de tal manera que parezca un producto evolutivo azaroso, no podemos creer que los transposones sean de origen extraterrestre.

Imagen de secuencia genética

Imagen de secuencia genética que impide la producción de vitamina C. (Creada por Pedro M. Rosario Barbosa / Liberada para el dominio público (CC0)).

Esta ilustración representa visualmente la secuencia genética de nuestro ADN para la creación de Vitamina C durante el desarrollo del ser humano.  Este gen se encuentra en el cromosoma 16 y contiene cinco copias del gen que se expresa proteínicamente en varias etapas de nuestro desarrollo embriónico y fetal.  Si miran la barra superior a mano izquierda, podrán ver un gen con la letra epsilon (ε) que es el que codifica en el periodo embriónico, y los genes Gγ y Aγ que codifican en el periodo fetal.  Los genes δ y β codifican para el periodo adulto.  Sin embargo usted podrá percatarse de un gen representado en rojo con las letras psi-beta (ψβ).  La letra psi (ψ) se utiliza para indicar un pseudogen, es decir, un gen inoperante. La razón de por qué no codifica se encuentra al examinar el gen en sí mismo:  en la “señal de comienzo” hubo un error al momento de reproducción del gen, por lo que hoy se encuentra defectuoso.

¿Cómo sabemos que este pseudogen es producto de la evolución?  Por una sencilla razón: los primates contemporáneos más cercanos a nosotros en el proceso evolutivo (chimpancés y gorilas) tienen exactamente el mismo error, exactamente en el mismo lugar del código genético.  Estos pseudogenes también forman parte del llamado “ADN basura”.  Si los extraterrestres programaron los genes de esta manera …  realmente deben ser geniales para venir a este planeta, ¡pero deben tener una pésima capacidad de inteligencia para hacer ciertos genes funcionales!   Los perros o gatos, en este sentido, tienen una mejor genética que nosotros.
.

Virus y enfermedades

Otros aspectos relacionados al “ADN basura” tienen que ver con enfermedades contraídas por nuestros ancestros.  El siguiente ejemplo no es de un gen “basura”, pero sí nos da una idea de la dinámica que generó muchos pseudogenes en nuestro código genético.  Nuestro ancestros fueron muchos, desde la primera de las bacterias hasta el Australopitecus afarensis.   Muchos de ellos ciertamente murieron de enfermedades, algunas de ellas virales.  Los virus no son otra cosa que un código genético envuelto en un caparazón proteínico.  Cuando un virus aterriza en una célula, le inserta su código genético causando la reproducción del virus dentro de la célula y su eventual muerte.  Estos nuevos virus se siguen reproduciendo indefinidamente.  Sin embargo, de vez en cuando ese código genético accidentalmente se empotra en nuestro ADN y puede convertirse en más “ADN basura” o en genes funcionales beneficiosos para el organismo.

HIV

Un ataque del VIH (las pequeñas esferas verdes) a un linfocito, visto bajo un microscopio electrónico. Fotografía, cortesía del CDC.

Una de las razones por la que no creo que el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el virus causante del sida, fue creado en algún laboratorio en África se debe a que sabemos que ha estado rondando aparentemente por millones de años.  ¿Cómo lo sabemos?  Por una razón bien sencilla:  nosotros tenemos el código genético de su ancestro en nuestro ADN.  ¿No me creen?  Este artículo publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS) lo demuestra.  Se ha calculado que fue hace 30 millones de años que apareció este virus, y que deben compartir los primates más cercanos a nosotros:  los chimpancés, gorilas y orangutanes.  Nuestro ancestro común vivió hace 30 millones de años y, aparentemente, fue víctima de un contagio masivo de este virus. Esto explica por qué ese gen sobrevivió empotrado en nuestro código genético, produciendo una ventaja para los sobrevivientes, ya que cumple una función en nuestro organismo (selección natural).
.

¿Dónde está la evidencia positiva de genes extraterrestres?

Homo sapiens neanderthalensis

Homo sapiens neanderthalensis (Imagen cortesía de Cicero Morales / CC-BY 4.0).

Por mucho tiempo, se pensó que los seres humanos no descendían de los neandertales.  Esto no era un asunto pequeño, ya que hubo una extensa discusión entre los científicos en torno al problema de si los neandertales eran de la misma especie humana o si eran de una especie distinta.  Nosotros somos Homo sapiens sapiens.  Si los neandertales eran de otra especie, entonces llegarían a ser Homo neanderthalensis, y si eran de nuestra especie, entonces eran Homo sapiens neanderthalensis, es decir, pertenecen al género Homo, a la especie sapiens y a la sub-especie neanderthalensis).

Desde el año pasado el debate ha terminado.  Los neandertales son, sin lugar a dudas, especie humana, pero pertenecientes a una subespecie.  ¿Cómo lo sabemos?   Primero aclaremos que es lo que quiere decir el término “especie” en biología.  Una especie consiste en organismos semejantes que se reproducen entre sí y producen crías fértiles.  Así que lo que debemos preguntarnos es si los neandertales y los seres humanos pudieron reproducirse entre sí y producir crías fértiles.  Para ello necesitamos dos cosas:

  • El código genético de los neandertales y encontrar sus distintivos en relación con otros grupos.
  • Contrastar estos distintivos con el genoma humano.

Gracias a que los restos neandertales han conservado material genético (degradado), se ha podido reconstruir el genoma neandertal, se han identificado sus distintivos y también se han contrastado con el genoma humano. La conclusión es inequívoca.  Los neandertales y los seres humanos somos dos ramas procedentes de un ancestro común bien cercano a nosotros.  Los neandertales salieron de África y llegaron a Europa antes que los seres humanos.  Cuando este último grupo llegó, se aparearon.  Como resultado de ello, los seres humanos de pura ascendencia africana no heredaron genes neandertales, pero los de ascendencia europea, asiática y americana sí.  En otras palabras, los neandertales y los humanos somos la misma especie, pero distintas subespecies.

He aquí una evidencia positiva de genes neandertales en los seres humanos.

¿¿¿Y los genes extraterrestres???

¿Tenemos genes disponibles de extraterrestres voluntarios que los hayan querido donar para nuestro conocimiento?  La contestación es “No”.  ¿Ha habido algún cadáver distintivamente extraterrestre disponible al público del cual hemos extraído código genético para hacer una comparación semejante a la que hemos hecho con los neandertales?  No.  ¿Enconces en qué RAYETES se basa el supuesto alegato de que los seres humanos tenemos genes extraterrestres?
.

¿Por qué se menciona a Francis Crick?

Francis Crick

Francis Crick (Fotografía cortesía de Marc Lieberman / CC-BY 2.5)

Surge entonces la pregunta de por qué el Lcdo. Cerezo menciona a Francis Crick.  Para los que no lo sepan, Crick fue uno de los dos científicos que descubrió la estructura del ADN y en cuanto a esto las ciencias le estarán eternamente agradecidas. Sin embargo, no puede decir lo mismo de lo que dijo algunos años después.  Entre los científicos se ha propuesto lo que se ha conocido como panspermia.  Panspermia es la propuesta de que de una manera u otra la vida se originó por intervención extraterrestre.

Hay dos tipos de propuestas de panspermia:

  1. La primera es la panspermia no dirigida, que propone que hace miles de millones de años la Tierra no tuvo suficiente material para crear la sopa orgánica de la cual surgiría la vida y, por ende, esos químicos necesarios para la vida tuvieron que haber surgido de material extraterrestre (es decir, material proveniente de fuera de la Tierra).
    .
  2. Por otro lado, Crick favoreció la panspermia dirigida, es decir, la teoría de que la vida surgió a raíz de ingeniería extraterrestre (entendida en términos de seres inteligentes de otros planetas).  Los científicos ven posibilidad a la panspermia no-dirigida, pero no a la panspermia dirigida.

La propuesta de Crick surge del justificado asombro en torno a la estructura del ADN. Este ácido es una estructura que parecía, en aquella época, resultado de un acto de “programación” genético que parecía no haber surgido a partir de actividad de la naturaleza.  Es como si “alguien” hubiera diseñado todo para que se produzcan los seres vivos y los seres humanos particularmente.

¿Por qué los científicos no favorecen la panspermia dirigida?  No porque los científicos quieren “esconder” ese “hecho”, como se insinuó en el programa Voz Primera.  El problema es que tras el estudio exhaustivo del ADN humano y del de los demás seres vivos, todo señala al hecho de que el código genético no fue diseñado.  Aunque no comprendemos totalmente a cabalidad cómo se originó el ADN or el ARN, sí sabemos, al estudiar su estructura parece indicar que todo fue más bien producto accidental siguiendo las leyes naturales más que un código hábilmente diseñado por algún ser inteligente.
.

Entonces, ¿qué hay de la investigación del profesor Chang?

Pues …  hay dos posibles alternativas a este supuesto descubrimiento de genes extraterrestres:

  1. O The Canadian escribió un artículo que es un fraude o una broma (el artículo no tiene fecha, por lo cual no puedo verificar si era una broma de “April fools” o del “día de los Santos Inocentes”).
    .
  2. O sencillamente The Canadian no verificó los datos del Profesor Chang, ni contrastó la información con científicos escépticos en torno al tema.

Para mí es un misterio (rayando en perplejidad) cómo el Prof. Chang (y su equipo) llegó a una conclusión tan controvertible en torno al genoma humano, cuando se sabe de sobra el origen del “ADN basura” en nuestro código genético y que no es “off world” como alega el artículo.  El artículo empeora más la situación cuando incluye problemas de “exopolítica”, o incluso alegatos de supuestos encuentros como los de supuestos venusianos de George Adamski.  A pesar de que sus fotos y videos se han desmitificado un millón de ocasiones por expertos, aparentemente Adamski sigue siendo uno de esos fraudes que se niega a morir, especialmente en artículos en The Canadian.

En vista de esto, parece que la investigación del Prof. Chang y su equipo no pasa de ser un trip de grandes magnitudes.
.

Referencias

Burnie D.  (2004).  Evolución:  una guía básica sobre cóo se adaptan y subsisten los seres vivos.  México:  Editorial Planeta.

Collins, F. S. (2010).  The language of life:  DNA and the revolution of personalized medicine.  NY:  HarperCollins.

Fairbanks, D. J.  (2010).  Relics of Eden:  the powerful evidence of evolution in human DNA.  NY:  Prometheus Books.

Futuyma, D. J.  (2009).  Evolution.  US:  Sinauer Associates.

Miller, K. R.  (2008).  Only a theory: evolution and the battle for America’s Soul.  US:  Penguin.

Shubin, N.  (2009).  Your inner fish:  a journey into the 3.5 billion-year history of the human body.  NY:  Vintage.

La homeopatía y la revisión sistemática Cochrane más reciente

Natural Cures de Kevin Trudeau

Natural Cures “They” Don’t Want You to Know about de Kevin Trudeau

Me acuerdo la primera vez que entré en un supermercado orgánico bien conocido en el área de Hato Rey. En aquel momento, hace años, recuerdo haber comprado un libro de Kevin Trudeau, Natural Cures “They” Don’t Want You to Know About. En aquel momento me encontraba más sumido en una ideología anticorporativa que consideraba a toda la industria médica comprometida por el afán de lucro. Obviamente, me dije, los remedios naturales son la alternativa que socava el mal corporativo que aqueja a muchos pacientes en Puerto Rico y Estados Unidos.

Compré el libro porque reconocí a Trudeau. A altas horas de la noche, por cable pasaban los teleanuncios de Trudeau vendiendo varios de sus productos. Sin embargo, me rascaba la cabeza leyendo el texto en torno a lo que “ellos” no quieren que sepas. En aquel entonces no sabía casi nada de nutrición o dieta. Allí sugería él desacerse del microondas. ¿Por qué? Por la radiación. Podría afectar la salud. ¡Interesante!

Sin embargo, parte de mí se quedó escéptica ante lo que leía. Aun cuando aceptara que los microondas son radiactivos, otra parte de mí parecía recordar mis clases de física de escuela superior. Esos microondas no eran ionizantes. Esto significa que no tienen la suficiente fuerza para ionizar los átomos del ADN y, por ende, la probabilidad de que pudieran inducir cáncer era escasa. No sabía si tomar a Trudeau en serio. Vendía productos por televisión alegando persecución de la FDA y de la FCC porque estas eran aliadas de las grandes empresas, algo que yo creía ciegamente en ese momento. Hoy día confieso que sí hay un grado de influencia corporativa en ambas agencias, pero muchas de ellas intentan cumplir lo mejor que pueden su labor reguladora. Irónicamente, esta autoridad de regulación ha sido socavada precisamente por la industria de los suplementos, productos que aparecen de manera prominente en lugares donde se venden “remedios naturales”. Mis sospechas eran fundadas. Trudeau terminó en la cárcel por defraudar al público y así mismo lo confesó.

Mientras más indagaba en el mundo “natural”, más escéptico me volvía al respecto. Sin embargo, de una u otra forma seguía creyendo en él. A fin de cuentas, la sociedad médica corporativa no quería saber nada de ello. Pues favorecer los productos naturales es de alguna manera ser anticorporativo. Mientras conversaba con una señora mayor que solía visitar el supermercado orgánico al que prefería ir, ella me comenzó a hablar de los productos homeopáticos y cuánto ella se beneficiaba personalmente con ellos. “Homeopatía”. ¡Sonaba fascinante! No tenía razón alguna para dudar de su testimonio. Así que empecé a estudiar el tema.

Otra vez sentía que algo no estaba bien en todo esto…. Los remedios homeopáticos no eran otra cosa que agua, azúcar y otras cosas más. El resto no tuvo sentido alguno. Hoy todavía me acuerdo de mi primera reacción cuando supe lo que eran los remedios homeopáticos: “¡Esto es m****a!”
.

La historia de la homeopatía

La homeopatía tuvo su origen con un médico alemán llamado Samuel Hahnemann (1755-1843). Este es tal vez uno de los personajes del pasado peor juzgados por parte de ciertos opositores de la homeopatía. Para eso, tenemos que comprender el contexto médico de su época.
.

La peligrosa medicina

¿Qué podemos decir de la medicina occidental de ese entonces? Era literalmente una cuestión de vida o muerte … y más muerte que de vida. Literalmente se recurría al médico cuando no quedaba más remedio. Esta no era la medicina que hoy conocemos, sino que era una que mantenía muchas prácticas que se sostenían desde la Antigüedad (e.g. Hipócrates, Galeno, Avicena). Algunas de ellas llevaban a pacientes a empeorar su condición de salud. Por ejemplo, en algunos lugares a las heridas se les trataba con mercurio, en otros momentos históricos se utilizaba para tratar la sífilis. Hoy día la comunidad médica sabe que es una toxina potente para el ser humano.

Otra práctica para-pelos que hacían los médicos era la sangría … no me refiero a la bebida … Esta se basaba en la teoría de Galeno de los temperamentos o los humores; este era un modelo de la salud al que se suscribían muchos médicos del siglo XVIII y XIX. De acuerdo con Galeno, se identificaban a cuatro temperamentos que correspondían al exceso o defecto de fluidos:

  • Sanguíneo (humor: sangre)
  • Colérico (humor: bilis amarilla)
  • Melancólico (humor: bilis negra)
  • Flemático (humor: flema)

De hecho, cada uno de estos temperamentos corresponde a una estación del año: primavera, verano, otoño e invierno respectivamente. A pesar de que un mínimo de conocimiento de biología y anatomía de grado intermedio o superior es suficiente para darse cuenta de que la teoría de los humores es falsa, eso no detiene a algunas personas (e.g. un ingeniero químico) de suscribir esta refutadísima perspectiva.

Sangría

A la izquierda, representación de la administración de una sangría en una vasija (Imagen cortesía del Museo del Louvre). A la derecha, una foto de una sangría en 1860 (Imagen cortesía de The Burns Archive).

La sangría era administrada por un médico como un remedio para síntomas tales como la fiebre. Se interpretaba la fiebre como una actividad excesiva de la sangre, por la que había que hacer una incisión en una vena para que sangrara y así dejar que se “equilibrara” la sangre. Hoy día se sabe que esto no remedia absolutamente nada.

Charles J. Guiteau

Charles J. Guiteau (1844-1882)

Hubo prácticas que le costaron la vida a personas en alto mando y prestigio. El Pres. James Garfield fue víctima de un individuo llamado Charles J. Guiteau, quien le disparó dos veces. No fueron heridas graves —al menos desde los estándares médicos actuales—. Pero en julio de 1881, las manos de los médicos de la época literalmente aseguraron su muerte. En primer lugar, intentaron penetrar las heridas sin lavarse las manos, lo que causó una serie de infecciones. Luego intentaron alimentarle vía el recto (en vez de por la boca) lo que le llevó a perder peso. Ambos factores jugaron un rol en su eventual muerte. Guiteau fue arrestado y acusado de asesinar al presidente. Como defensa, él repetía (correctamente): “¡Los médicos lo mataron; yo solamente le disparé!” (Pinker cap. 2)

Podríamos citar a otras personas reconocidas:

Benjamin Franklin: “All drug doctors are quacks.”

Voltaire: “Los médicos son hombres que prescriben medicinas de las que conocen muy poco, para curar enfermedades de las que conocen todavía menos, en seres humanos de los que no saben nada”

Molière (Le Malade imaginaire):  “Casi todos los hombres mueren de sus remedios y no de sus enfermedades” (Singh y Ernst cap. 3).

Las enfermedades iatrogénicas fueron la orden del día por milenios. No fue hasta que llegó la medicina experimental cuando finalmente empezó a mejorar la calidad de la medicina hasta el punto de que hoy día salva más vidas que antaño y ha logrado aumentar significativamente la esperanza de vida.

Espanta un poco el que haya gente que quiera “volver a los good ol’ days cuando —dicen ellos— se vivía más saludable que hoy”. ¿Cuál época era esa? No sabemos. Sí, confesamos que la obesidad es un problema presente con el que debemos lidiar, pero eso no significa exactamente que en siglos anteriores la población se mantenía “en forma” comiendo bien y haciendo ejercicio en un gimnasio. Antes la gente moría muchísimo más … o de hambre … o del médico. No dejo de recomendar la lectura de Manuel Zeno Gandía, especialmente Garduña, La charca El negocio: crónicas de un mundo enfermo. 
.

¿Qué hizo Hanemann?

Samuel Hahnemann

Samuel Hahnemann

Ante una medicina que se intuía era un desastre, varias personas trataban de buscar alternativas para reducir estas fatalidades. Él mismo dijo en una ocasión:

My sense of duty would not easily allow me to treat the unknown pathological state of my suffering brethren with these unknown medicines. The thought of becoming in this way a murderer or malefactor towards the life of my fellow human beings was most terrible to me, so terrible and disturbing that I wholly gave up my practice in the first years of my married life and occupied myself solely with chemistry and writing (Haehl, vol. I 64).

En el mundo de los remedios naturales, esta aserción se ha sacado de su contexto histórico para condenar la medicina actual sin tener en cuenta las condiciones de la época. Todo el desastre médico que llevaba a los pacientes a la muerte le hizo reflexionar, por lo que abandonó la medicina en 1784. La razón por qué incluyo esto es porque estamos ante un hombre muy decente, inteligente e íntegro; no era un charlatán de feria (Singh y Ernst cap. 3). Hanemann estaba movido genuinamente por su compasión hacia los pacientes en general por algo que era totalmente cierto: que en la mayoría de las veces, la intervención de los médicos era el sello de muerte del paciente. El problema de Hanemann no era su honestidad sino un problema que también afectaba a los médicos: no ponían a prueba adecuadamente su “conocimiento” médico experimentalmente.

Cuando estaba traduciendo un texto, se encontró con una información que indicaba que la cinchona era efectiva para tratar la malaria. Él se trató a si mismo estando sano con cinchona produciendo lo que para él eran síntomas semejantes a la malaria (a esto se le conoce como “proving“). Al fijarse en esto infirió el principio por el que es más conocido: “Similia Similibus Curentur” (“lo semejante cura a lo semejante”). La Ley de la Semejanza se convirtió en el lema cardinal de lo que se conocería  (en 1807) como “homeopatía”.

Sin los debidos controles, Hanemann comenzó a experimentar con sus pacientes varias toxinas como remedios. Debido a que veía los efectos adversos, intentó diluirlos en agua hasta que se volvieran inocuos. Así, según él, podía darles de manera segura un remedio cuya toxicidad estaba diluida en agua, pero en el que, de alguna forma, persistían los atributos curativos. Así se forjó la base de la homeopatía que conocemos hoy día.
.

¿Qué es la homeopatía?

Homeopathic332

La homeopatía es la práctica de preparación de remedios de acuerdo a unas especificaciones de dilución de sustancias. Estas se preparan y se recetan de acuerdo a la Ley de Semejanza. Si usted tiene alergia, se le dará un remedio de una sustancia diluida para remediarlo. A lo mejor la sustancia consistirá en algo que puede crear unos síntomas semejantes a la alergia en cuestión. “Lo semejante cura a lo semejante”. Estos datos se obtienen mediante “proving“: se le da una sustancia a una persona sana para ver los síntomas. Así se puede forjar un catálogo para remediar enfermedades con síntomas semejantes.

Además de que este principio es considerado falso en la comunidad científica, lo asombroso para esta es cuan diluidas deben estar las sustancias.

  • Se coloca una gota de una sustancia en un recipiente que contenga 9 gotas de agua o alcohol (utilizaremos el agua en este caso por razones pedagógicas).
    .
  • Se le da una “sucusión”: se sacude el recipiente con la sustancia diez veces horizontalmente, diez veces hacia alante y hacia atrás y otras diez hacia los lados. Otros homeópatas utilizan una máquina para la sucusión o dejan caer el recipiente en una superficie varias veces. Supuestamente esto hace que los atributos curativos de la sustancia pasen al agua.
    .
  • Esta solución a su vez se diluye de nuevo de la misma manera que la vez anterior y se le somete a sucusión, y así sucesivamente.

Esta dilución (la “atenuación”) continúa hasta que haya de la sustancia una de 10²⁰ partes de agua, esto significa en notación homeopática que es un medicamento con una concentración de 20X. Otros tienen una concentración de 30X. lo significa que la sustancia ha sido diluida en una por 10³⁰ partes de agua (por cierto “10³⁰” significa un uno con treinta ceros después: 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000, mientras mayor el número del exponente de diez, mayor es el número de ceros que le sigue). Según los homeópatas, mientras más diluida esté la sustancia, mayor será su poder curativo. Algunos medicamentos pueden ir hasta 10¹⁵⁰⁰.

En ocasiones van más allá, diluyen por un factor de 100. Cuando vean 30C, lo que significa es que se diluyó 100³⁰, o 10⁶⁰: en otras palabras, ha sido diluida la sustancia a una de  1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 partes.

La noción de que esta agua sea curativa ante una dilución tan exagerada choca de frente con todo lo que sabemos en torno a las propiedades del agua, los medicamentos y las enfermedades.
.

Repasando lo que nos enseñaron en la escuela: un mol

Si usted ha pasado por ciencia de escuela intermedia o superior, en algún momento se habrá topado con la noción de “mol”. Repasemos qué es eso.

Amadeo Avogadro

Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro

Nos remitimos a un gran científico llamado Lorenzo Romano Amedeo Carlo Avogadro (1776 -1856) quien fue uno de los que ayudó a sofisticar la teoría atómica propuesta inicialmente por John Dalton. Gracias a los estudios de Joseph Louis Gay Lussac en cuanto a la manera que se combinan químicamente los gases, pudo conocer la proporción con las que sus moléculas se combinan.

Si usted tuviera un kilogramo de oxígeno gaseoso y tuviera otro de hidrógeno gaseoso, y ambas unidades están a igual temperatura, densidad y volumen, entonces —nos dice Avogadro— contendrán la misma cantidad de moléculas. A esta tesis se le conoce como la Ley de Avogadro.  Partiendo de este supuesto, que experimentalmente parecía bastante fiable, provino el concepto de mol. El mol es una unidad de medida de la cantidad de entidades constituyentes de un sistema (moléculas, fotones, electrones, etc.) en relación con la cantidad que entidades constituyentes que tiene 0.012 kg (o 12 g) de carbono-12. Un mol de carbono-12 tiene exactamente 12 gramos. ¿Cuántas moléculas contiene esta sustancia? La respuesta de Avogadro fue 6.023 × 10²³. Es decir en un mol hay, 602 300 000 000 000 000 000 000 moléculas. A este número se le conoce como la constante de Avogadro. Hoy día, el mol se utiliza como un estándar del sistema internacional (SI) para medir la cantidad de constituyentes que tiene una sustancia. Dependiendo de la sustancia, el número de gramos de un mol de cada sustancia varía. Un mol de hidrógeno, 0.002 kg. Un mol de helio, 0.004 kg., y así sucesivamente. Cada mol tiene la misma cantidad de moléculas.

Esto nos lleva al problema crucial que tiene la homeopatía. Digamos que para efectos del argumento quiero diluir ácido acético en agua hasta 30X, es decir, en una de 10³⁰ partes.  Este número rebasa por mucho el límite establecido por la constante de Avogadro. Es decir, la probabilidad es alta de que no haya una sola molécula de la sustancia original en el agua. Para todos los efectos prácticos, un remedio homeopático no pasa de ser …. agua. Si tiene forma de píldoras, usualmente se le administra el agua homeopática en azúcar. Así que el remedio homeopático no pasará de ser el azúcar más caro del mercado.

Para darles una idea de lo absurdo de la dilución:

  • Una dilución de 6C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en un agua con un área de 20 piscinas aproximadamente (BBC).
  • Una dilución de 12C es equivalente a la de diluir una gota de la sustancia en agua con un área aproximada del Océano Atlántico (BBC).
  • Sin embargo, la dilución de 30C es equivalente a la diluir una gota en un agua con un área aproximada del diámetro entre la Tierra y el Sol.
  • Una dilución de 750C  (o 1500X) sería equivalente a la de tomar una gota de una sustancia y diluirla en un agua con un área aproximada de una esfera del tamaño del Sistema Solar, incluyendo a Plutón, y repitiendo el proceso dos mil millones de veces.

Todo lo que conocemos de la ciencia debería decirnos que esto no funciona como remedio a ninguna enfermedad. Toda la industria homeopática, por más bien intencionados que hayan sido sus orígenes, no pasa de ser un timo. Esta es la razón principal por la que los científicos la rechazan hoy día.
.

Intentos de legitimar la homeopatía

Si se va a PubMed u otros índices que colectan estudios en cuanto a diversos temas, uno encuentra de todo. Si se busca sobre el glifosato, se encontrarán estudios que lo vinculan al cáncer y otros que no. Si se busca sobre el aspartame, se encontrarán estudios que lo vinculan y otros que no. Aquellos que estén en contra del aspartame se enfocarán en los estudios detrimentales y los otros enfatizarán los que están a favor. Lo mismo ocurre con la homeopatía.

Entonces, ¿como podemos decidir si la homeopatía nos brinda los resultados deseados o no? Antes de responder a estas preguntas quisiera reiterar lo que he indicado en otros artículos:

  • La inmensa mayoría de los estudios preliminares no son fiables: generalmente son pobremente ejecutados, o seriamente limitados o sin los debidos controles. De hecho, cerca del 85 % de todos los estudios preliminares suelen llegar a conclusiones erradas, no importa si provienen de revistas arbitradas por pares.  Esto se conoce muy bien dentro de las ciencias, pero es algo que el público promedio desconoce (Ioannidis, “Why Most Clinical”; “Why Most Published”). Véase nuestros artículos anteriores al respecto aquí y aquí.
    .
  • Lo anterior significa que el público no puede confiar en estudios preliminares individuales. A veces recibo mensajes en torno a estudios preliminares que llegaron a algo distinto que lo que he expuesto en este blog. Mi respuesta (como divulgador no experto) es que no se puede utilizar un solo estudio para desmentir una número considerable de estudios mucho más sólidos.
    .
  • Hay una jerarquía de calidad de estudios o de evidencia científica.
    • Las opiniones de expertos y relatos anecdóticos ocupan justo la parte más baja de esta pirámide.
      .
    • De ahí le siguen los estudios preliminares.
      .
    • La escalera continúa con los informes de casos, que usualmente establecen correlación entre fenómenos observados, pero no causación.
      .
    • Se pueden llevar a cabo estudios de cohorte en los que se puede medir la exposición de un grupo con un atributo X a algún medicamento o químico en relación con otro grupo que no lo está.  Por ejemplo, si hay un grupo en un pueblo que continuamente está expuesto a un químico que lanza una fábrica a la atmósfera, se puede comparar con otro que no tiene el mismo grado de exposición. Eso ayudaría a indicar si esas emisiones son dañinas o inocuas.
      .
    • Estos son seguidos por los estudios de experimentos debidamente controlados, en los que se privilegia a los controlados aleatorizados (randomized controlled trials). En esta etapa se aspira a establecer causación.
      .
    • Revisión sistemática o metaanálisis. Esta es la cúspide de la calidad de estudios. Estos artículos establecen un filtro, un conjunto de criterios, por el cual se escogen aquellos estudios que son más sólidos (controlados, de cohorte, etc.) y se descartan los demás.

Hay un ejemplo relacionado con la homeopatía en el que un estudio de mayor solidez sustituyó a uno preliminar. Esto le ocurrió a Jean Benveniste, un prestigioso científico francés cuando fue a publicar un artículo suyo en la revista Nature. Él y su equipo habían diluido una sustancia varias veces hasta que no quedara nada más que agua y lograron documentar que el preciado líquido retenía los atributos curativos. Él le llamó a esta retención de los atributos, “memoria del agua”.  Tras unos resultados sorprendentes, envió su artículo a la prestigiosa revista para su publicación (Davenas et al.)

Durante el proceso de arbitraje, el editor de la revista, John Maddox, levantó su ceja escéptica, incrédulo ante los resultados y le solicitó a Bienveniste visitar su laboratorio con un equipo de investigadores. El distinguido científico no tuvo problema alguno con aceptar la propuesta. Esto es algo que sucede cuando algún editor o árbitro de una revista tiene duda de los resultados.

James Randi

James Randi. Cortesía del James Randi Educational Foundation, CC-BY-SA 3.0.

¿Y quiénes son los miembros de este equipo? Walter W. Stewart, quien era un científico conocido que había publicado en la revista Nature y era famoso por demitificar fraudes. El otro miembro del equipo era Randall James Hamilton Zwinge, mejor conocido como James Randi. Benveniste se confundió en relación con este último: “¿James Randi? ¿Y quién rayos es Randi? ¡No parece haber publicado algo en la literatura científica!” Y era cierto, porque Randi no es científico … sino un mago. Benveniste llamó a Maddox y le preguntó quién era él. Maddox le explicó que a pesar de ser un mago, no era solo un prestidigitador que se dedicaba a entretener el público, sino que también era famoso por desbancar y desmitificar a fraudes.

El desconcertado científico recibió caballerosamente al equipo y en su presencia volvió a llevar a cabo el experimento obteniendo los mismos resultados. El equipo de escépticos reconoció que en este sentido no había engaño alguno de parte del equipo de Benveniste, pero de alguna manera pudo haber habido autoengaño sin que se dieran cuenta. Durante el procedimiento, Randi notaba que los tubos de ensayo en los que había agua homeopática y los del agua ordinaria estaban identificados. Podría ser posible que alguna de la gente de Beneviste no diluyera debidamente los tubos con el agua homeopática, explicando así los inusuales desenlaces. ¿Qué pasaría si el equipo de Benveniste no supiera cuál tubo es cuál?

En este caso, lo que el equipo de escépticos sugirió fue un experimento controlado aleatorizado utilizando una técnica conocida como doble ciego. Randi, Maddox y Stewart fueron a un cuarto y crearon una clave numérica que identificaría los tubos de agua. Nadie tenía esa clave a su disposición y estaba fuera del alcance del equipo de Benveniste. ¿Resultado? El experimento fracasó (Maddox, Randi y Stewart).

Aquí vemos un buen ejemplo de cómo un experimento controlado aleaterizado superó a uno preliminar, pero ¿qué hay de revisiones y metaanálisis?
.

Las revisiones científicas Cochrane

Logotipo de la Cochrane Collaboration

Logotipo de la Cochrane Collaboration

La Cochrane Collaboration es una organización prestigiosa cuya opinión tiene un peso significativo a nivel mundial, especialmente en lo que concierne a política pública en el área de la medicina. Ahí participan un total de 53 grupos de todo el mundo, cerca de 30,000 voluntarios, que conducen revisiones sistemáticas en torno a diversos temas. Usualmente sus revisiones científicas son las de más alta calidad a nivel mundial y sumamente estricta. De acuerdo con Wikipedia, estudios en torno a revisiones y metaanálisis sugieren que en cuanto a fisioterapia, infertilidad y ortodoncia, dan a conocer que el nivel de rigor de la colaboración Cochrane es superior al de la mayoría. Sin embargo, tienden a llegar a conclusiones negativas en el caso de intervenciones médicas.

Según la enciclopedia cibernética, a veces se le ha criticado por su ocasional exceso de rigor a la hora de filtrar los artículos para su revisión, a veces excluyendo estudios claves publicados o, muy especialmente, no publicados. Esto ha llevado a que muy raras veces hayan momentos de choque entre el consenso de la comunidad científica y sus revisiones (e.g. el caso de la vacuna del virus del papiloma humano). En algunos casos llega a un alto porcentaje de reseñas que no son concluyentes. A veces no mantiene las revisiones al día.

A pesar de todo ello, en general, las revisiones de la colaboración Cochrane suelen ser consideradas en la comunidad médica como la estrella dorada de las revisiones científicas, teniendo en consideración que la organización no es perfecta y que en muchos aspectos todavía debe mejorar su aproximación a los temas. Sin embargo, suele ser transparente e independiente.

¿Y cuáles han sido los resultados de este grupo internacional en relación con la homeopatía?  Nada halagador para los que la favorecen. Han habido ocho revisiones científicas, la última dada a conocer este mes:

En todos los casos, ninguna de las revisiones Cochrane ha encontrado evidencia alguna de la efectividad de los remedios homeopáticos. Esto se debe a que los resultados de los experimentos debidamente controlados no han mostrado diferencia significativa con grupos a los que se les suministraba placebo. En otros casos, los resultados positivos provenían de experimentos mal diseñados.

La comunidad científica coincide con estas apreciaciones. Por ejemplo, véanse estas publicaciones: Ernst “A Systematic Review”; “Homeopathy”; Linde et al.PassalacquaSteurer-Stey, Russi y Steurer.
.

Conclusión

Nada de esto indica con 100% de seguridad que algunos productos homeopáticos no den resultados. Sin embargo, las revisiones científicas que hemos visto nos conducen en una sola dirección:

  1. No hay evidencia de que los productos homeopáticos tengan mejores resultados que el placebo.
    .
  2. Lo anterior sugiere también que si alguien experimenta mejoría por el consumo de productos homeopáticos se debe a algún otro factor:  el efecto placebo, otro remedio que se esté tomando junto al homeopático, algún factor que el paciente no está teniendo en cuenta (memoria selectiva), el curso natural de la enfermedad, entre otros.
    .
  3. No hay razón alguna para que los seguros cubran los productos homeopáticos, ya que no hay evidencia de que funcionen. En el caso de seguros privados, probablemente los cubren porque así ganan mayor clientela, a saber, todas las personas que creen que la homeopatía funciona.
    .
  4. El estado no debería ofrecer cubierta o estimular de manera alguna la homeopatía.
    .
  5. La enseñanza de la homeopatía debería estar fuera de las escuelas de medicina y las universidades.

Una vez más, a menos que experimentos y estudios de alta calidad demuestren algo distinto, esta debería ser la conclusión a la que todos debemos llegar. También indican que deberían reducirse los fondos que se derrochan en tratamientos como este, cuando las investigaciones preliminares suelen ser tan pobres y cuando las mejores revisiones y metaanálisis llegan exactamente al mismo lugar.
.

Referencias

BBC. “Homeopathy: The Test”. Horizon. 28 de noviembre de 2002.  http://www.bbc.co.uk/science/horizon/2002/homeopathytrans.shtml.

“Cochrane (Organisation)”. Wikipediahttps://en.wikipedia.org/wiki/Cochrane_(organisation).

Davenas, E. et al. “Human Basophil Degranulation Triggered by Very Dilute Antiserum Against IgE”. Nature, vol. 333, 30 de junio de 1988, pp. 816–818. doi: 10.1038/333816a0.

Ernst, E. “Homeopathy for Eczema: A Systematic Review of Controlled Clinical Trials.” British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 166, núm. 6, junio de 2012, pp. 1170-1172. doi: 10.1111/j.1365-2133.2012.10994.x.

—. “A Systematic Review of Systematic Reviews of Homeopathy”. British Journal of Clinical Pharmacology, vol. 54, núm. 6, 17 de diciembre de 2002, pp.577-582. doi: 10.1046/j.1365-2125.2002.01699.x.

Haehl, Richard. Samuel Hanneman: His Life and Work. 2 vols., B. Jain, 2003.

“Homeopathy”. RationalWikihttps://rationalwiki.org/wiki/Homeopathy.

Ioannidis, John P. A. “Why Most Clinical Research Is Not Useful”. PLOS | Medicine, vol. 13, núm. 6, 2016, e1002049. doi: 10.1371/journal.pmed.1002049.

—. “Why Most Published Research Findings Are False”. PLOS | Medicine, vol. 2, núm. 8, 2005, e124. 10.1371/journal.pmed.0020124.

Linde, K., W. B. Jonas, D. Melchart y S. Willich. “The Methodological Quality of Randomized Controlled Trials of Homeopathy, Herbal Medicines and Acupuncture.” International Journal of Epidemiology, vol. 30, núm. 3, junio de 2001, pp. 526-531.

Maddox, John, James Randi y Walter W. Stewart. “`High-dilution’ experiments a delusion.” Nature, vol. 334, 28 de julio de 1988, pp. 287-290. doi: 10.1038/334287a0.

Mulet, J. M. Medicina sin engaños. Planeta, 2015.

Pinker, Steven. The Stuff of Thought. Language as a Window into Human Nature. Ed. Kindle, Penguin, 2007.

Muon Ray. James “The Amazing” Randi Lecture at Princeton: The Search for the Chimera”. YouTube. 16 de junio de 2012. https://www.youtube.com/watch?v=qpeN3DVwk4Q.

Passalacqua, G. et al. “ARIA update: I—Systematic Review of Complementary and Alternative Medicine for Rhinitis and Asthma”. The Journal of Allergy and Clinical Immunology, vol. 117, núm. 5,  mayo de 2006, pp. 1054–1062. doi: 10.1016/j.jaci.2005.12.1308.

Singh, Simon y Edzard Ernst. Trick or Treatment: The Undeniable Facts about Alternative Medicine. Ed. Kindle, W. W. Norton & Co., 2008.

Steurer-Stey, C., E. W. Russi y J. Steurer. “Complementary and Alternative Medicine in Asthma: Do They Work?” Swiss Medical Weekly, vol. 132, núms. 25-26, 29 de junio de 2002, pp. 338-44. doi: 2002/25/smw-09972.

Educación bajo las iglesias

Mural borrado

El ahora borrado mural pintado por Antonio Torres Martinó (1916-2011) en escuela alquilada a $1.00 a Fuente de Agua Viva (Fuente: Partido Independentista Puertorriqueño)

Me acuerdo de la primera vez que se discutió el tema de las escuelas chárter y los vales educativos bajo el gobierno del doctor Pedro Rosselló. Si mi memoria no me falla, recuerdo que en aquel momento se objetaba a su implementación por dos razones muy importantes:

  1. Había un obstáculo constitucional, la siguiente disposición:

    No se utilizará propiedad ni fondos públicos para el sostenimiento de escuelas o instituciones educativas que no sean las del Estado (Art. 2, Secc. 5).

  2. Sin embargo, había una segunda que se planteaba en el Senado y que chocaba como extraña.

    No se aprobará ley alguna relativa al establecimiento de cualquier religión ni se prohibirá el libre ejercicio del culto religioso. Habrá completa separación de la iglesia y el estado (Art. 2, Secc. 3).

El razonamiento de esa preocupación es que bajo el esquema de las chárter se permitirían a organizaciones sin fines de lucro (entre ellas, algunas administradas por iglesias) a administrar estas instituciones educativas públicas. En cuanto a los vales para que los estudiantes estudiaran en las escuelas privadas, no solo les aplica la primera cita de la Constitución que mencionamos, sino también otra.

Sólo se dispondrá de las propiedades y fondos públicos para fines públicos y para el sostenimiento y funcionamiento de las instituciones del Estado, y en todo caso por autoridad de ley (Art. 6, Secc. 9).

Hoy día se confirman los temores de entonces. Aun cuando el gobernador vetó el Proyecto de Libertad Religiosa, le ha dado en bandeja de plata el resto como si fuera la cabeza de Juan el Bautista a Salomé.

En primer lugar, se convirtió en ley el proyecto de iglesias-escuela (Ley Núm. 33 de 7 de junio de 2017). La ley se hizo para establecerles “límites y parámetros” a la vez que intenta conseguir dizque mayor “libertad religiosa” (como si antes no la hubieran tenido) y así fomentar una “sociedad plural”. A pesar de las trabas constitucionales, la ley autoriza al Consejo de Educación de Puerto Rico a emitir certificaciones sin licenciamiento, mientras quedan exentas del pago al Departamento de Hacienda por el uso de las facilidades escolares. El proyecto fue aprobado por la legislatura con la mayoría del Partido Nuevo Progresista (PNP). Los partidos Popular Democrático (PPD) e Independentista (PIP) le votaron en contra. Hubo inexplicablemente un voto abstenido de parte del legislador independiente Vargas Vidot. Al PNP le preocupa muy poco que la ley sea declarada inconstitucional ante un Tribunal Supremo que ahora está significativamente dominado por jueces nombrados por gobernadores de ese partido.

De ahí, el segundo paso ya estaba en ciernes: las escuelas chárter. Se dio a conocer recientemente que se arrendó una escuela pública cerrada recientemente (La Fountain Christian Bilingual School) a Otoniel Font a un costo de $1.00. Acto seguido, se borró un mural precioso alusivo al poema de Julia de Burgos, “Río Grande de Loíza”. El Instituto de Cultura Puertorriqueña denunció el hecho, asimismo los sectores sindicales de maestros. El Representante Denis Márquez, legislador del PIP, convocó a una conferencia de prensa y radicó la resolución 872 para investigar lo acontecido.

.

Las escuelas alianzas o chárter

Como he indicado en algunas ocasiones, este servidor no es experto en pedagogía, pero sí puede hacer unos juicios relativamente bien informados al respecto. En primer lugar, las escuelas alianzas o escuelas charter son  “… escuelas públicas independientes creadas y dirigidas por padres, educadores, líderes comunitarios, empresarios de educación y otros” (Fuente: Departamento de Educación de Estados Unidos). La dirección puede ser asumida por un individuo, un grupo, una cooperativa o una organización con o sin fin de lucro siempre y cuando tenga las credenciales para ello. Hoy día se consideran como una forma de privatización de escuelas públicas y en parte se implementan para debilitar al sector sindical.

Dicha medida ha tenido una mezcla de buenos y malos resultados en los Estados Unidos (el modelo a seguir). En algunos casos, después de convertir algunas escuelas en charter ha habido una mejora considerable de ciertas escuelas, en otros casos, no tanto. Los metaanálisis que se han hecho en cuanto a este tema ha revelado que no hay estudios fiables debido a problemas metodológicos (Berends et al., 2006, pp. 3-6). En otros casos revela que los resultados son variados (Cohodes, 2018, pp. 4-5). Algunos escándalos de las escuelas chárter son bien conocidos en Estados Unidos.

En tal caso, cualquier alegato a favor o en contra de las escuelas alianza debe mirarse con mayor detenimiento. La evidencia de las buenas experiencias parecen indicar que en unos casos puede funcionar. Sin embargo, los casos más penosos (y los más escandalosos) llaman a la cautela, especialmente si se quiere aplicar una sola fórmula a todo un sistema educativo. Aun cuando se ha querido remediar esta hegemonía chárter al querer dejar fuera las escuelas Montessori y las que gozan de buena reputación, hay señales de que el Departamento de Educación desea imponerlo como dé lugar. Si se quieren implementar las escuelas alianza, entonces haría falta precisar cuáles factores específicos llevaron a ciertas charters a su éxito.

Como va el proceso de implementación parecería que este no es un criterio que está en la mente de la presente administración. En el contexto actual de una económica y de insistencia en pagar deudas impagables, el estado busca ahorrar dinero. El cierre de escuelas obedece a este fin, aunque no está claro si el convertir una buena parte de las demás en chárter consigue esa meta. Arrendar a $1.00 al presidente del Concilio Misión Cristiana Fuente de Agua Viva suena más a un costo al país que otra cosa.

Aun dándole el beneficio de la duda y pensando que el gobierno quiere mejorar la salud educativa, esto no será suficiente para el éxito de la educación en Puerto Rico. Como hemos insistido numerosas veces, no importa cuál sea la estructura que adopte el sistema educativo, no triunfará si no viene acompañada de un programa de país que oriente la educación en alguna dirección y le dé sentido integral dentro del contexto de la sociedad puertorriqueña.
.

Currículo

Primera página de la orden ejecutiva

Primera página de la orden ejecutiva

No obstante estas observaciones, las escuelas-iglesias y la colocación de las escuelas alianzas bajo organizaciones confesionales es perjudicial si se aspira a un estado secular en donde haya una completa separación de iglesia y estado. No olvidemos que la propuesta de vales educativos que tanto se debate beneficiaría a las escuelas privadas, la mayoría de ellas organizadas por sectores religiosos. Sin embargo, el banquete no estaría completo sin una reciente orden ejecutiva de Fortaleza que crea una Oficina del Tercer Sector y Base de Fe adscrita a la oficina del ejecutivo.

Este noviazgo prohibido por la Constitución de Puerto Rico debe ser un alerta especialmente en relación con un tema que no se discute mucho en la radio: el currículo educativo. Es preciso hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Velará alguien por que las escuelas no se conviertan en centros de adoctrinamiento?
    .
  • ¿En las clases de ciencias, enseñaran evolución neodarwiniana? ¿O enseñarán creacionismo de Tierra joven (algo que hemos criticado antes), o creacionismo de Tierra antigua o designio inteligente? No entusiasma la idea de que sectores religiosos propongan el nefasto libro de texto Of Pandas and People para discutir en las clases de ciencias.
    .
  • Cuando enseñen meteorología, ¿estarán de acuerdo con el consenso científico de que el cambio climático es antropogénico? Aunque suene increíble, son los sectores cristianos y fundamentalistas estadounidenses los que divergen de esa conclusión sólida de los expertos a nivel mundial. Esa fiebre podría pasar a Puerto Rico.
    .
  • Cuando enseñen historia, ¿dirán que Moisés partió el Mar Rojo o que Jesús resucitó y ascendió a los cielos o que Octavio Augusto César impuso un censo universal?
    .
  • Cuando enseñen valores éticos, ¿consistirá en aquellos valores fundados en la Biblia cristiana?

Por ahora no he escuchado a nadie de la prensa hacer estas preguntas a los beneficiados de estos nuevos esquemas de las chárters, las escuelas-iglesias, entre otros arreglos que propician la vorágine creada por una buena parte de los sectores religiosos en Puerto Rico y la presente administración PNP.
.

Referencias

Berends, M., Watral, C., Teasley, B., & Nicotera, A. (2006). Charter School Effects on Achievement: Where We Are and Where We’re Going. Nashville, TN: National Center on School Choice.

Cohodes, S. (invierno de 2018). Charter Schools and the Achievement Gap. Princeton: The Future of Children. Recuperado de: https://futureofchildren.princeton.edu/sites/futureofchildren/files/resource-links/charter_schools_compiled.pdf.

Reseña y reflexión – 1950: La Insurrección Nacionalista

1950. La Insurrección Nacionalista

1950. La Insurrección Nacionalista

El año pasado asistí a Fine Arts Metro de Caribbean Cinemas intentando presentarme a tiempo para obtener boletos para el documental 1950: La Insurrección Nacionalista. Ni la mayoría de mis amistades interesadas en la película ni yo tuvimos la suerte de que hubiera alguna silla vacía. Al contrario, si llegábamos un viernes, estaba “TODO VENDIDO” hasta el lunes en un horario en que no podía verla.

Ahora que vuelve a presentarse en los cines, fui al Fine Arts – Popular Center y casi me arriesgaba a perder de nuevo ese chance de verla. Me encontré de nuevo con un “TODO VENDIDO” para la hora que quería.

Foto: Caribbean Cinemas - Fine Arts Popular Center

Foto: Caribbean Cinemas – Fine Arts Popular Center –  (C) 2018, Pedro M. Rosario Barbosa (CC-BY 4.0).

Finalmente decidí ir a la tanda de las 4:10pm. A pesar de la fila larguísima para verla a esa hora, se me dio la ocasión.

Debido a esta odisea para verla, procedí a darle “un regaño/una felicitación” al director y productor, el gran amigo José Dávila Marichal.

Querido Jose DM, a la próxima que hagas un documental, me haces el favor y escoge un tema menos interesante y mediocre. De esa manera podré ver el documental cuando sale. A lo mejor tendrás pérdidas si sigues mi sugerencia, pero al menos podré ver la película en solidaridad.

Ahora en serio: Felicidades por este éxito.

A lo que él procedio a sugerir lo siguiente:

Conversación en Facebook

Conversación en Facebook

¡Hasta otra historiadora se metió en la conversación a conspirar con él! Este es el lío que a propósito me meten mis amistades. ¡¿Qué se puede hacer sino cumplir con la asignación?! Y aquí estoy … No puedo hacer una crítica adecuada cinematográfica (no soy cineasta), aunque sí haré unas observaciones. Como historiador “wannabe” haré una serie de críticas y como filósofo incluí una reflexión subjetiva al final de este artículo.
.

Reseña del documental

El documental en cuestión se titula 1950: La Insurrección Nacionalista, un proyecto de José Manuel Dávila Marichal, escrito, dirigido y producido por este último. La noticia de su producción se dejó saber gracias a un “crowdfunding” en Indiegogo en el 2015.  De allí se logró recaudar un total de $ 6,640. Además, recibió apoyo del Programa de Cine del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de Puerto Rico, la Fundación para la Libertad, Inc. y el Instituto Puertorriqueño de Derechos Civiles.

El documental se nutre de una variedad de fuentes primarias: fotos, documentos, grabaciones y memorias. Sin embargo, lo que posibilita enlazarlos en un relato histórico coherente fue la narración de varios entrevistados. Las estrellas del documental fueron algunos de los participantes de la Insurrección Nacionalista: Carlos Padilla, José Miguel Alicea, Heriberto Marín, Edmilio Marín Pagán y Ricardo Díaz Díaz. Aportaron también dos historiadores a este importante tema, los académicos Ovidio Dávila y Carlos Zapata.

El filme tiene como objeto de discusión los acontecimientos claves de lo que pasó en esta época y las personas involucradas en el liderato nacionalista para que se diera la Insurrección, Da un trasfondo fugaz de la situación de coloniaje bajo España y después brevemente habla del de Estados Unidos. Una vez entra en el tema de Pedro Albizu Campos y el nacionalismo, ahonda un poco más en el cambio de política interna del Partido Nacionalista de una electoral a una de consecución de la independencia de Puerto Rico mediante la lucha armada de ser necesario. Simultáneamente se hace referencia al final de la Segunda Guerra Mundial, Operación Manos a la Obra, el nuevo escenario internacional, los planes del gobernador Muñoz Marín en cuanto a la creación del Estado Libre Asociado y la Ley de la Mordaza. Todo este inicio prepara el escenario para comprender la decisión albizuista de llevar a cabo la Insurrección.

Lo que allí pasó está ampliamente documentado por historiadores hoy día. Sin embargo, lo valioso de este documental es su entrevista a algunos de los insurrectos. Actualmente se hace difícil para los estudiantes de escuela superior y a nivel universitario todo lo que eso implica, especialmente cuando el país no ha pasado por esos momentos de suma tensión con la metrópoli desde hace décadas. La música de fondo, las fotos y los efectos de sonido fueron efectivos al dramatizar lo que ocurrió. Sin embargo, las entrevistas le dieron un rostro humano y emocional a la narración de los eventos. Allí podemos ver y escuchar su visión de mundo, su razonamiento y sus diversas motivaciones para optar por la lucha armada ante una gran adversidad. Tan claros estaban con lo que iban a hacer, que sabían que la insurrección sería aplastada por las fuerzas de inteligencia local y federal, la policía de Puerto Rico y la Guardia Nacional. Allí relatan en torno a sus relativos triunfos, sus malas decisiones, sus temores, su templanza, sus decepciones y su resistencia a las medidas punitivas en su contra. Esto no puede contarse en un blog o leerse en sus libros.  Esto tiene que verse.  Creo que esta es la parte más valiosa del documental.

No obstante ello, el documental no es perfecto. Con ello quiero indicar que estoy plenamente consciente de que la carencia de suficiente material para sentar el contexto histórico de lo ocurrido puede ser por falta de recursos y de tiempo para ello. Sin embargo, creo que hubiera sido pertinente al menos mencionar los distintos intentos de nuestros políticos de conseguir cambiar el estatus colonial de Puerto Rico a la estadidad o a la independencia y su obstaculización por parte fuerzas congresionales. Acordémonos del Proyecto Tydings, documento que motivó que el liderato del Partido Popular Democrático claudicara a su aspiración a la independencia con tal de avanzar un proyecto de industrialización en Puerto Rico. Simultáneamente, participó en el gran engaño a los puertorriqueños y a la comunidad internacional que fue y sigue siendo el Estado Libre Asociado. Hubiera querido que se enfatizara más en la milicia estadounidense como la potencia más importante de la metrópoli para mantener la relación colonial con Puerto Rico, especialmente en el contexto de la Guerra Fría. Las grandes empresas ausentistas no fueron las únicas motoras del coloniaje. Finalmente, hubiera sido interesante añadir la perspectiva de los historiadores actuales en torno a las razones por las que mucha gente no se unió a la Insurrección, aun cuando algunos sectores de Puerto Rico claramente mostraban fuertes simpatías con los actos nacionalistas.

En cuanto al tono del documental, es claro que tiene uno de corte independentista. Esto se ve claramente en varias ocasiones. Un ejemplo de ello, la selección de la animación del águila estadounidense como una “ave de rapiña” colonizadora.  Esto no necesariamente compromete el excelente trabajo hecho por el equipo que llevó a cabo esta filmación. Al contrario, el trabajo es de calidad y es una valiosa perspectiva desde aquellos que participaron en la revuelta. Sin embargo, ¿cómo respondería un público no independentista a estas representaciones? Deberían crearse más documentales educativos como este que resuenen en el corazón de otros sectores que no son independentistas. Para bien o para mal, las dos figuras que definieron al Puerto Rico en el siglo XX fueron Luis Muñoz Marín y Pedro Albizu Campos. Albizu, al igual que Betances y Hostos, le pertenece a todos los puertorriqueños, no solo al independentismo. ¿Cómo equilibrar el tono de un documental como este sin necesariamente se interprete como una demonización de Estados Unidos, sino de la necesidad de mostrar la crudeza de una etapa colonial de Puerto Rico? Esa es una pregunta que le planteo a los queridos cineastas. No queremos el fenómeno de crear documentales para el consumo de un público de una sola ideología política.

En cuanto a lo técnico solo tengo dos observaciones. En primer lugar, hubo unas pocas ocasiones en las que la música y los sonidos de fondo opacaban casi por completo a los narradores. Puede ser que la acústica del teatro creara este problema (yo estaba en los asientos de alfrente). En segundo lugar, en unos momentos dados, la cámara se fijaba demasiado en la boca de uno de los nacionalistas mientras contaba lo que le sucedió a él durante la Insurrección. Hago esta observación porque parece que la emoción que muestran los rostros de los entrevistados dice más que las palabras que verbalizan.

Puntuaciónle doy un 9/10Recomiendo que se vea el documental.
.

Reflexiones personales

Foxardo 1824 ... y el bombardeo ritual de Vieques

Foxardo 1824 … y el bombardeo ritual de Vieques por Jesús Dávila

Mi visita a Popular Center para ver la película que hoy reseño coincidió con mi relectura de un excelente libro del amigo periodista Jesús Dávila Foxardo 1824… y el bombardeo ritual de Vieques publicado por el Ateneo Puertorriqueño. Allí se hace una labor que Dávila describe como periodismo histórico: el preguntarle al pasado en torno a acontecimientos presentes. En dicha obra, se relata el acontecimiento conocido como el Foxardo Affair en el que el Almirante David Porter invadía a Fajardo (Foxardo) sin autorización de Estados Unidos. Dávila coloca esta situación nítidamente dentro del drama de la piratería caribeña, la expansión de dicha potencia hacia el sur y la amenaza que representaba Simón Bolívar para el gobierno de Miguel de la Torre. (Para un resumen más detallado de todo este interesante drama, escuche este episodio de La Voz del Centro).

Este es el único libro de historia que conozco (podría haber otro) que discute lo que él llama el “Pacto de Miranda” que se dio en París en 1799. Allí Estados Unidos e Inglaterra se comprometieron a aportar armas y municiones al revolucionario Francisco de Miranda para la liberación de América Latina, pero a un costo: se le entregaría a Inglaterra y España varios territorios, entre ellos la isla de Margarita y Puerto Rico. Hoy los historiadores nos dejan saber que en esta etapa Inglaterra no estaba tan interesada en la Isla, debido a que su adiquisición hubiera sido una potencial amenaza a los intereses azucareros en las colonias inglesas. Por ende, el deseo de dominar a Puerto Rico provenía de los Estados Unidos. Simón Bolívar desconoció dicho Pacto, por lo que hoy día la liberación de Puerto Rico de su yugo colonial continúa siendo el proyecto inconcluso de Bolívar.

Entre muchas cosas, hace falta más proyectos de periodismo histórico de este tipo y me parece que el documental 1950 podría ser un buen punto de partida para uno. Cuando Albizu lanzó su insurrección, quería que interviniera la ONU para que atestiguara lo ocurrido y tomara medidas contra el coloniaje de Puerto Rico bajo Estados Unidos. Esto fue un muy mal cálculo en el contexto de 1948 al 50. La ONU era entonces un organismo naciente que aunque estimulaba el proceso de descolonización e independencia de varios territorios alrededor del mundo, su política aplicaba más a las potencias europeas (e.g. Francia o Inglaterra) y no a la estadounidense. Estados Unidos y la Unión Soviética sobresalían en poderío sobre las demás naciones, especialmente aquellos lugares devastados por la Segunda Guerra Mundial como Francia, Inglaterra, Alemania, Japón, etc.

Hoy vivimos en un mundo distinto. Debido a unas circunstancias históricas, el poder de Estados Unidos sobre el mundo ha ido en picada, especialmente con la emergencia del Dragón Rojo (China), la India, los diversos tratados entre países a nivel mundial, los distintos acuerdos tales como UNASUR, el BRICS, la Organización de Cooperación de Shanghai y otros. Estamos en un mundo multipolar, no el bipolar que se vivió durante la Guerra Fría.

¿No sería este un momento propicio para un acto organizado y de resistencia del pueblo puertorriqueño ante el evidente maltrato del Congreso de los Estados Unidos con Puerto Rico?  No hay aquí llamado alguno a las armas como hicieron los nacionalistas. Sin embargo, este documental debería despertar en nosotros la vocación a la defensa de nuestra patria ante un adversario irracional como lo es un Congreso en donde Wall Street ejerce mucho poder. Aun en casos como Detroit, Grecia y otros, muchas de las medidas que se tomaron tuvieron en cuenta acuerdos de financiación y su estatus político en cuanto a estado o independencia se tuvieron en cuenta para remediar sus respectivas situaciones.

Bajo el coloniaje actual, Estados Unidos alivia algunos asuntos (como por ejemplo los estragos del huracán María), algo que le ha costado sin beneficio alguno. No tiene los intereses militares y económicos de antaño. Ante este panorama, no toma en consideración el costo social de la camisa de fuerza impuesta bajo el estatus actual que no permite a la economía de Puerto Rico respirar.  Hay una opinión casi unánime de todos los sectores políticos de que la Ley de Cabotaje es una carga pesada para nuestro archipiélago. Según la Dra. Rosario Rivera, respetada economista, esta restricción federal le cuesta anualmente a Puerto Rico $1.5 mil millones. En el contexto de una apertura mundial a los mercados, Estados Unidos trata a Puerto Rico como país extranjero, pero sin los poderes de un país independiente y soberano para concertar tratados, establecer acuerdos preferenciales efectivos, manejar apropiadamente sus finanzas, atraer mejor capital extranjero, establecer una moneda propia, entre otros factores. Por otro lado, como no somos estado, no tenemos acceso a ayudas federales que podrían aliviar más la situación local. En otras palabras, se pretende que Puerto Rico cumpla con unos pagos a un sector financiero de los Estados Unidos que ya es multimillonario, pero sin proveerle los instrumentos económicos necesarios para ello.

Añado que aunque pienso que en esta etapa la mayoría de Puerto Rico es estadoísta, desde que las fuerzas norteamericanas entraron en Guánica hasta hoy, ha habido una sola constante de la política estadoundense además del coloniaje: su actitud fóbica a la mera idea de una estadidad para Puerto Rico. El episodio más reciente de esta postura la vimos cuando la Comisionada Residente luchaba porque se nos tratara como territorio doméstico, algo que ni momentáneamente le pasaba por la cabeza a los congresistas como opción aceptable.

Toda esta situación es objetivamente un abuso. Este es el momento para resistir.  Debe hacerse algo concertado y coordinado más allá de ideologías político partidistas  utilizando como mecanismo una Asamblea Constitucional o una Asamblea de Pueblo que represente a todos los sectores pertinentes en los que hagamos reclamos coherentes al Congreso de los Estados Unidos. La batalla no debe enfocarse en la Junta de Control Fiscal porque esta es una criatura colonial del Congreso. La Asamblea de Pueblo también debería estar dirigida coordinadamente para denunciar la situación de Puerto Rico a nivel internacional y así aprovechar la situación decadente de los Estados Unidos ante el mundo.

Aunque esta sugerencia no es exactamente un levantamiento a las armas como la Insurrección Nacionalista, sí debería estar impregnada del tipo de amor a la patria puertorriqueña que uno puede observar de los ojos de los nacionalistas que fueron entrevistados en esa perla preciosa que es el documental 1950: La Insurrección Nacionalista.

Creyéndole a los memes: “Ishtar=Easter”

facebook_logoRevisado el 31 de marzo de 2018.

¡Bienvenidos todos y todas! Con esta entrada inauguramos una nueva sección del blog titulada “Creyéndole a los memes” … porque sabemos que si lo dice un meme en Facebook, ¡tiene que ser cierto!

Hemos hecho algo así antes, pero ahora le damos una nota de mayor humor al asunto, aunque siempre con el mismo toque escéptico que nos caracteriza.

El meme al que creeremos hoy es uno que no falla en circular en Semana Santa. ¿Sabían que la Pascua proviene del culto a la diosa Ishtar, y que el conejito y los huevitos son símbolos de fertilidad y sexo?  Sí. Míralo, lo dice un meme en Facebook:

ishtar_easter

Y quiero decir que en esta ocasión, no solamente un meme lo dice. Esta interpretación es apoyada por uno de los arqueólogos respetables del Antiguo Israel, William Dever, cuando exponía en torno a sus descubrimientos relacionados a la esposa de Yahveh, Asherah (por cierto, esa  tiene algún vínculo con Ishtar).  Vean el minuto 22 del siguiente vídeo.

Además, en un foro de una fundación de Richard Dawkins, La Fundación para la Razón y las Ciencias, se publicó una entrada en torno a este tema. Los que respondieron parecen suscribir a algunas de estas perspectivas u otras parecidas.

Así que resulta que un meme en Facebook tiene toda la razón, ¿verdad?

No. Aun eruditos de gran prestigio como lo es Dever ocasionalmente (aunque en muy raras veces) pueden meter la pata … especialmente si información errada llega a sus manos.

Comencemos por el factor idiomático. ¿Cómo se dice “Pascua” en inglés? “Easter”, palabra que suena mucho a Ishtar. Pero, ¿cómo se dice en español? “Pascua” … ¡eso no suena a “Ishtar”!  Y, ¿qué hay de otros idiomas? Veamos:

  • Hebreo: Pessáj
  • Francés: Pâques
  • Portugués: Páscoa
  • Alemán: Ostern
  • Holandés: Pasen
  • Griego: Páscha
  • Italiano: Pasqua
  • Danés: Paaske
  • Búlgaro: Paskha

… y así por el estilo.

Veamos que la mayor parte de esta palabra en idiomas romances y en otros se derivan del hebreo (que es de donde procede originalmente la Pascua). El Pessáj quiere conmemorar el presunto acontecimiento de los hebreos cuando pasaron por el Mar Rojo, de su prisión y esclavitud en Egipto a la libertad del desierto y la Tierra Prometida. Solo tomó un giro distinto cuando los cristianos comenzaron a sustituir el culto judío (no el de Ishtar) por la celebración de la resurrección de Jesús.

Ostara

Ostara por Johannes Gehrts (1884)

La palabra “Ostern” en algunos idiomas germánicos (como el alemán) y en inglés “Easter” son excepcionales. ¿Se debe al culto a Ishtar?  No. Las tribus germánicas, de cuyas raíces procede también la cultura anglosajona, desconocían por completo el culto practicado por la religión Inana a la diosa mediooriental.

Sin embargo,  las palabras “Easter” y “Ostern” están conectadas precisamente con una deidad, Eostre u Ostara. De hecho, tenían un mes del año y celebraciones dedicadas a ella hasta que se les impuso el calendario juliano-gregoriano durante el proceso de cristianización europea. Jacob Grimm pudo documentar los elementos sincréticos de ciertos pueblos de celebrar la resurrección de Cristo con codtumbres típicas del culto a Ostara. Sus investigaciones en torno a las mitologías germánicas despertaron desde el siglo XIX cultos neopaganos, algunos que persisten al día de hoy. Actualmente los wiccanos celebran Ostara como la ocasión del equinoccio de primavera.

¿De dónde proceden los conejitos y los huevitos? Se sabe que tales asociaciones con la época de la Pascua (aunque no necesariamente con la Pascua cristiana como tal) tienen sus raíces en el norte europeo. No se sabe a ciencia cierta qué fue lo que originalmente simbolizaban o representaban. Se ha sugerido que su asociación entre la liebre o el conejo y la Pascua se debe al culto a Eostre u Ostara. Esto es probable, pero hasta el presente solo es especulación.

En cuanto a los huevos, parecen haber sido originalmente parte de rituales germánicos paganos que luego se volvieron decorativos. El huevo parece haber sido símbolo primaveral porque representaba un nuevo comienzo o renacer. Por sincretismo con el cristianismo se convirtió también en símbolo de la resurrección.

Un artículo de Scientific American parece vincular los rituales de los huevos pascuales con toda otra gama de creencias (egipcias, zoroástricas, hindúes, chinas, etc.), pero al final del día, ninguna de estas parece ser la raíz de los huevitos pintados de Pascua. Sí es cierto lo que dice de estas culturas, pero no hay vínculo documentado o arqueológico que justifique la vinculación histórica entre toda esta diversidad heterogénea cultural a la costumbre pascual.

Lo que sí sabemos de seguro es que los huevos y los conejos no parecen estar asociados a Ishtar y nunca son mencionados en la Antigüedad como elementos representativos de la diosa mediooriental.

En cuanto a Constantino, ya hemos hablado en torno a la famosa creencia de que él “cristianizó” al Imperio Romano. En realidad, lo único que hizo el Edicto de Milán fue legalizar el cristianismo y otras religiones. Fue Teodosio el Grande quien cristianizó el mundo romano mediante la legislación conocida como el Edicto de Tesalónica.

En el caso de Constantino, fuera de aliarse con los perseguidos por Maximinio (su rival) e intentar resolver políticamente divisiones internas del cristianismo, a él le importaba un bledo el problema de la naturaleza de Cristo o cuándo debía celebrarse la Pascua. Sí, convocó al Concilio de Nicea, donde se sabe que se decidieron al menos dos cosas:

  • El asunto apremiante sobre si Cristo debía considerarse una deidad menor (arrianismo) o si realmente era tan Dios como Dios Padre.
    .
  • El asunto menor de sobre cuándo se celebraba la Pascua.

En cuanto a este último asunto, el cristianismo en Nicea resolvió celebrarla en una fecha que fuera distinta a la del calendario lunar judío. Una vez más, fuera de convocar al Concilio, Constantino no tuvo que ver nada con esa decisión. Tampoco se discutió en esa reunión asuntos concernientes a Ishtar, conejos o huevos.

En suma, la Pascua original judía no tenía nada que ver con Ishtar, sexo o fertilidad. La celebración fue asumida por el cristianismo debido a su conmemoración de la resurrección de Jesús. “Easter” y “Ostern” parecen provenir de festividades asociadas con la diosa Eostre u Ostara.  Finalmente, fuera de que los huevos y los conejos parecen haber sido símbolos primaverales de renacimiento, no se sabe a ciencia cierta cuánto estaban asociados al culto a Ostara aunque con toda certeza sabemos que no tiene NADA que ver con el culto a Ishtar.

Una vez más, podemos ver que podemos confiar plenamente en los memes de Facebook. 

¡FELICES PASCUAS!

Conejito y huevos de Pascua

La salvación vicaria de Jesús – 1

La crucifixión

La crucifixión (por Philippe de Champaigne, 1644-1646)

En la llamada “Semana Mayor” decidimos hacer una serie corta en cuanto a una de las creencias más importantes que se tienen del cristianismo, la noción de la salvación vicaria o redentora de Jesús. Eruditos de renombre y probos han investigado en torno a este tema y aquí vamos a exponer una de las tendencias más recientes de la crítica histórica y literaria del Nuevo Testamento.

Notemos que por siglos se ha mirado a Jesús como el Mesías que debía venir a la Tierra para liberar a los judíos de su opresión, específicamente del pecado introducido a la humanidad gracias a nuestros primeros padres, Adán y Eva. En el cristianismo occidental, esta idea tomó la forma de lo que se llegó a conocer como la doctrina del pecado original. Aunque muchos atribuyen la idea exclusivamente a Agustín de Hipona, la realidad es que lo que él hizo fue formalizar una noción de pecado humano que muchas mentes cristianas estaban entreteniendo por siglos antes de que naciera el obispo africano.

En sus cartas a los Gálatas y a los Romanos, Pablo el Apóstol hablaba de cómo nuestros primeros padres propiciaron el pecado, razón por la que la muerte entró en el mundo. Jesús crucificado fue ese ser divino, Hijo de Dios, que se redujo a sí mismo a la condición humana para morir vicariamente en la Cruz. Así se hizo maldición de acuerdo con la Torah, razón por la que la fe en el Mesías crucificado relevaba a los gentiles de la observancia de algunas disposiciones de la Torah. Más adelante, esto tomó la forma de un Jesús que era el eterno Logos divino que fue entregado por Dios Padre, se encarnó para ser glorificado en la Cruz y así salvar vicariamente a la humanidad. Los Padres de la Iglesia elaboraron más esta teología de diversas maneras, pero Agustín, en su rivalidad contra las ideas de Pelagio, argumentaba que el bautismo era necesario para borrar el pecado original de nuestros padres. Esto sucede debido a la gracia divina concedida por la muerte vicaria del Hijo de Dios.

Se suele creer que existía en el ámbito hebreo esta noción de redención por mucho tiempo.  La muerte de Jesús se veía como el acto concluyente de la costumbre judía de sacrificios de animales en el Templo. Sin embargo, ya hay varios investigadores serios (algunos de ellos independientes) que le han puesto un signo de interrogación a este reclamo. Entre los eruditos en cuestión se encuentran Hyam Maccoby, Henk S. Versnel y, visiblemente en el mundo hispano, Antonio Piñero. Su conclusión: el judaísmo carecía de noción de muerte vicaria en su literatura; este concepto es puramente helenístico (Maccoby, The Mythmaker 110-111; Paul and Hellenism  55-89; Versnel, “Making Sense”; “La muerte”; Piñero “La verdadera” 175-176).

Nota aclaratoria: En cuanto a Maccoby, hay que señalar que aunque fue un importante estudioso experto del Talmud y de la teología de Pablo, una buena parte de sus aserciones iconoclastas no pueden sostenerse hoy. Es evidente que él veía a Pablo de Tarso como “el fundador” del cristianismo, afirmación que la inmensa mayoría de los eruditos toman con pinzas. También afirmaba que este Apóstol forjó su teología a partir de los textos gnósticos populares en su tiempo. Hoy día se sabe más allá de toda duda que el gnosticismo parece haberse formado a finales del siglo I y se popularizó en algunos sectores judíos y cristianos en el siglo II. Contrario a lo que dice Maccoby, Pablo sí fue judío, pero jamás estuvo atraído a la secta saducea ni persiguió clandestinamente a los cristianos de Damasco viajando a esa población siria para denunciarlos a los romanos. Sin embargo, eso no quiere decir que Maccoby no haya aportado de diversas maneras valiosas a la discusión. Por ejemplo, son importantes sus observaciones en cuanto a sus señalamiento a la falta de instrucción farisea de Pablo, su noción vicaria soteriológica, la Eucaristía y otros aspectos bien importantes de las diversas doctrinas cristianas del primer siglo.

.

¿Qué es muerte vicaria?

El sacrificio de Ifigenia

El sacrificio de Ifigenia de Leonaert Bramer (1623)

Henk S. Versnel define el término “muerte vicaria” de la siguiente manera:

Por muerte vicaria o soteriológica entiendo aquella muerte deliberadamente buscada o aceptada, que debe ser incondicional y al mismo tiempo dirigirse explícitamente —o interpretarse a posteriori como dirigida— a garantizar la salvación de otro u otros del destino o de la muerte presente o venidera (Versnel, “Making Sense” 16-17; “La muerte” 41, citado en Piñero 176).

En este sentido, cualquier persona que se entregue a sí misma en rescate de otro puede actuar vicariamente. Su derramamiento de sangre en la muerte representa la salvación de otros. Hoy día, este es el corazón del cristianismo en general, especialmente la mayoría de aquellas denominaciones cuya doctrina es de estirpe paulina.

Las narrativas de muertes vicarias pueden encontrarse por doquier en el mundo grecorromano en la Antigüedad. Por ejemplo, podemos ver ejemplos de ello en casos de héroes que escogen morir por otros o por su patria (Versnel, “Making Sense” 22-23):

  • Tragedias de Eurípides:
    .

    • Ifigenia en Áulide: Ifigenia, hija de Agamenón, ofrece sacrificarse a sí misma para que hubiera vientos que favorecieran la expedición de los aqueos a Troya.
      .
    • Las fenicias: El rey Creonte está dispuesto a morir para “rescatar” a su gente. Su hijo Meneceo está en la disposición de morir por su tierra.
      .
    • Los Heráclidas: Macaria quiere entregar su vida en sacrificio por sus hermanos.
      .
    • Alcestis: Alcestis ofrece su vida en sacrificio para que su esposo Admeto continuara con vida.
      .
  • En la tradición romana, el padre fundador de la gens Valeria ofrece su vida para salvar a su hijos tomando para sí sus enfermedades (27).
    .
  • De acuerdo con el historiador Heródoto, como forma de sacrificio propio el rey Leónidas de Esparta se queda atrás de los restantes de los 300 soldados que enfrentaron al ejército de Jerjes. Esto lo hizo al enterarse que los espartanos vencerían a los persas si sus reyes morían (27).

Ejemplos como estos y más podemos encontrarlos en muchos relatos conocidos y repetidos en las culturas grecorromanas en el Mediterráneo. Sin embargo, tal forma de pensar está notablemente ausente del judaísmo.
.

La evidencia (o falta de ella) de la noción de sacrificio vicario en el judaísmo palestino del siglo I

El rechazo al sacrificio humano

Abraham sacrificando a Isaac

Abraham sacrificando a Isaac por Laurent de La Hire (1650).

Una cosa que puede describir muchos aspectos de los ideales del judaísmo es su exclusivismo en relación con los demás pueblos del Mediterráneo. Para los judíos, el culto a Yahveh tenía que ser distinto a lo que se practica en los pueblos paganos. Uno de los temas en los que querían distinguirse era el de los sacrificios humanos, práctica bastante común en otros pueblos.

De hecho, hay una muy conocida escena en que Yahveh le pide a Abraham el sacrificio de Isaac su único hijo. La base del relato parece proceder de la fuente elohísta (E) ya que utiliza el nombre hebreo “Elohim” para referirse al dios hebreo, pero no tiene el estilo de la tradición sacerdotal (P). Lo que hace este relato interesante es que el pasaje es interrumpido en el verso 11 por un texto de algún interpolador. Esto también lo sabemos en parte porque utiliza el nombre “Yahveh” para nombrar a Elohim, algo que no es característico de la fuente E hasta la aparición de Yahveh a Moisés (Éx. 3:14-15). Después de la interpolación (vv. 11-18) dice el texto E:

Volvió Abrahán al lado de sus mozos y emprendieron la marcha juntos hacia Berseba (Gén. 22:19).

Isaac no vuelve a aparecer en ningún otro texto de E posterior.

¿Qué sucedió aquí? Algunos autores han sugerido que en la versión original de E, Abraham realmente efectuó el sacrificio y que el interpolador cambió el texto (Friedman, Commentary Génesis 22:1-19). ¿Por qué ocurriría esto? Presumiblemente porque en la época de E (922-722 a.C.) se aceptaba que su patriarca hubiera llevado a cabo un sacrificio en honor al dios tribal Yahveh. Sin embargo, es perfectamente posible que en ese mometo y etapas ulteriores gradualmente la sugerencia de sacrificios de infantes se volviera más tabú hasta el punto de ser rechazado completamente en la religión hebrea (Friedman, The Bible intro.).  La versión final de esta historia en vez de apoyar la aceptabilidad del sacrificio humano, la rechaza.

Con esta oposición a la matanza humana en honor a Yahveh, se lanza por el risco cualquier noción de sacrificio vicario en el judaísmo como podemos constatar en varios textos. Varios textos bíblicos dejan claro que solo el que cometió el pecado o el crimen es el que paga por ello:

Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: “Habéis cometido un gran pecado. Ahora subiré a Yahveh; acaso pueda obtener el perdón para vuestro pecado.”

Moisés volvió a Yahveh y dijo: “Este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro. Pero ahora, ¡si quieres perdonar su pecado…!, si no, bórrame del libro que has escrito.” Yahveh respondió a Moisés: “Al que haya pecado contra mí, lo borraré yo de mi libro. Ahora ve y conduce al pueblo adonde te he dicho. Mi ángel irá delante de ti, mas llegará un día en que los castigaré por su pecado” (Éx. 32:30-35).

No serán ejecutados los padres por culpa de los hijos ni los hijos serán ejecutados por culpa de los padres. Cada cual será ejecutado por su propio pecado (Deut. 24:16; ver también 2 Re.14:6 y 2 Crón. 25:4; Versnel, “Making Sense” 5).

.

La práctica de sacrificios por pecados en la Antigua Israel

Hyam Maccoby, Antonio Piñero y otros han señalado los enormes problemas que se enfrentaba el cristianismo (judeohelenista) ante el judaísmo palestino cuando alegaba que la muerte de Jesús era un sacrificio expiatorio por los pecados del mundo. Veamos lo que sí se acostumbraba hacer por siglos en el Antiguo Israel (Maccoby, Paul and Hellenism 68; Piñero, Guía 121-122):

  • Los sacrificios expiatorios usualmente se hacen por faltas inadvertidas pasadas. Estas requieren confesión de que se pecó, arrepentimiento y reparación antes del sacrificio, ya que este solo tiene una función purificadora (Lev. 5-6).
    .
  • Las faltas voluntarias solo se transfieren a un chivo expiatorio que nunca es
    sacrificado, sino expulsado en el Yom Kippur para Azazel (“la total remoción”) (Lev. 6, 16, 23:26-32; Núm. 29:7-11).
  • Los sacrificios del Templo son para purificar el Santuario de toda impureza
    proveniente de pecados. Sin embargo, hay pasajes de la Biblia Hebrea que
    podrían interpretarse como limpiezas del pecado mismo, tales como este:

Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras vidas, pues la expiación por la vida se hace con la sangre (Lev. 17:11).

.

Pasajes bíblicos que aparentan sostener una noción de sacrificio vicario

A estas alturas, el lector poldría preguntarse de dónde, pues, viene la idea de que el sacrificio de Jesús es equivalente a la de un novillo sacrificado “para limpiar los pecados del mundo”. ¿De dónde proviene la idea de que en la Biblia Hebrea y otros textos judíos aparecen nociones del sacrificio vicario?
.

El Siervo Sufriente

Uno de los textos más importantes a los que se remiten algunos autores del Nuevo Testamente es el del Siervo Sufriente según aparece en el texto de Deutero Isaías (Is. 40-55), especialmente el capítulo 53, aludido en Hechos de los Apóstoles (8:32-33)

¿Quién creyó en nuestra noticia? ¿A quién le fue revelado el brazo poderoso de Yahveh? Creció ante él como un retoño, como raíz en tierra reseca. No tenía pariencia ni presencia; (le vimos) y carecía de aspecto que pudiésemos estimar. Despreciado, marginado, hombre doliente y enfermizo, como de taparse el rostro para no verle. Despreciable, un Don Nadie.

¡Y de hecho cargó con nuestros males y soportó todas nuestras dolencias! Nosotros le tuvimos por azotado, herido por Dios y humillado. Mas fue herido por nuestras faltas, molido por nuestras culpas. Soportó el castigo que nos regenera y fuimos curados con sus heridas. Todos errábamos como ovejas, cada uno marchaba por su camina y Yahveh descargó sobre él la culpa de todos nosotros. Fue oprimido y humillado, pero él no abrió la boca. Como cordero llevado al degüello, como oveja que va a ser esquilada, permaneció mudo, sin abrir la boca.

Detenido, sin defensor y sin juicio, ¿quién se ocupó de su generación? Fue arrancado de la tierra de los vivos herido por las rebeldías de su pueblo; pusieron su tumba entre malvados, su sepultura entre malhechores. Por más que no cometió atropellos ni hubo nunca mentiras en su boca, Yahveh quiso quebrantarlo con males. Si se da a sí mismo en expiación, verá descendencia, alargará sus días, su mano ejecutará el designio de Yahveh. Después de sufrir, verá la luz, el justo se saciará de su conocimiento. Mi Siervo justificará a muchos, pues las culpas de ellos soportará (Is. 53:1-11).

Todo esto suena vicario. Para los cristianos, esto predice que el Mesías será el que llevará consigo las culpas de su pueblo. Sin embargo, hace falta una lectura más atenta del contexto del pasaje para darse cuenta del error. Por ejemplo, “Mesías” proviene de la palabra “mashíah” que significa “ungido”. El único “ungido” al que Deutero Isaías hace referencia es Ciro de Persia (Is. 45:1).  Entonces, ¿quién es el Siervo de Yahveh? Israel mismo personificado:

Y tú, Israel, siervo mío, Jacob, a quien yo elegí… Yo te tomé del confín de la tierra. Te llamé de remotas regiones y te dije: “Siervo mío eres tú, te he elegido y no te he rechazado” (Is. 41:8-9).

Vosotros sois mis testigos —oráculo de Yahveh— y mi siervo a quien he elegido (43:10)

Ahora escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo elegí. Esto dice Yahveh que te creó, que te plasmó en el seno y te ayuda: “No temas, siervo mío, Jacob. Yesurún a quien yo elegí…” (Is. 44:1-2)

Acuérdate de esto, Jacob, y tú, Israel que eres mi siervo (44:21).

A causa de mi siervo Jacob y de Israel, mi elegido … (45:4).

“¡Yahveh ha rescatado a su siervo Jacob!” (48:20)

Me dijo: “Tú eres mi siervo Israel, en tí se manifestará mi gloria” (49:3).

Este es solo un puñado de pasajes en que claramente Israel es el Siervo de Yahveh. El propósito de Deutero Isaías es sostener la esperanza en el rescate del pueblo de Yahveh que sufre bajo las garras de los babilonios mediante su ungido, Ciro de Persia.

En otras palabras, la expiación de todos los descendientes de Israel ocurre por el sufrimiento de la nación de Israel. Es Israel mismo el que paga sus propios pecados, algo que es perfectamente consistente con la actitud de los antiguos israelitas contra los sacrificios humanos y vicarios.
.

La muerte de Eleazar y de los siete hermanos

Los otros pasajes a los que usualmente se recurre pertenecen a un libro deuterocanónico de 2 Macabeos (visto como apócrifo por judíos y cristianos protestantes). Se piensa que se escribió del 130 al 63 a.C. Muchos de los que sostienen la perspectiva de que este libro presenta a Eleazar y a los siete hermanos como aquellos que murieron para la salvación de su patria, pierden una cosa de perspectiva: los Macabeos mueren por la preservación de la Torah (la conservación de la normativa mosaica).

{Habla Eleazar:} … Por eso, al abandonar ahora valientemente la vida, me mostraré digno de mi ancianidad, dejando a los jóvenes un ejemplo noble al morir por las leyes venerables y santas” (2 Mac. 6:27-28)

Cuando el [primer hermano] hizo así su tránsito (fue muerto), llevaron al segundo al suplicio y, después de arrancarle la piel de la cabeza con los cabellos, le preguntaban: “¿Vas a comer antes de que tu cuerpo sea torturado miembro a miembro?” Él, respondiendo en su lenguaje patrio, dijo: “¡No!”… Al llegar a su último suspiro, dijo: “Tú criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo, a nosotros que moriremos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna” (7:7-9)

¿Qué esperáis?  No obedezco el mandato del rey, sino el mandadto de la Ley dada a nuestros antepasados por medio de Moisés. …Yo como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes de mis antepasados, invocando a Dios para que pronto se muestre propicio con nuestra nación y que tú con pruebas y azotes llegues a confesar que él es el único Dios (7:30, 37).

Aunque el libro 2 Macabeos es de origen judeohelenista y encontramos en él algunas expresiones típicas de muerte griega por la patria, pero no hallamos ocasión alguna de ofrecimiento vicario. Una vez más, esto es algo totalmente consistente con el pensar judío (Piñero, Guía 118; Versnel, “Making Sense” 5-20, 45-57).
.

4 Macabeos

El Menora de Hannukah

El Menorah de Hannukah. Foto cortesía de Gil Dekel. (CC-BY 4.0). Este candelabro rememora la dedicación del Templo a Yahveh después de la rebelión macabea.

Finalmente se encuentra el libro 4 Macabeos, texto que no se encuentra en ninguna de las biblias confesionales excepto la Iglesia Ortodoxa. Allí  podemos encontrar un pasaje que sugiere derramamiento de sangre por otros. El pasaje en cuestión dice lo siguiente:

¿Quiénes no admiraron a estos atletas de la ley divina? ¿Quiénes no se sorprendieron? El mismo tirano [Antíoco IV Epífanes] y todo el consejo quedaron maravillados de su virtud y perseverancia. Por ella están nahora situados junto al trono divino y viven la bienaventurada eternidad. Dice Moisés: “Todos los que han sido santificados están bajo sus manos”. Y ellos, que se santificaron por causa de Dios, no solo fueron honrados con tal honor, sino también con el de lograr que por ellos los enemigos no dominaran a nuestro pueblo, que el tirano fuera castigado y nuestra patria purificada: se convirtieron, por así decir, en víctima expiatoria a cambio del pecado de nuestra nación. Por la sangre de estas personas respetuosas de lo sagrado y por su muerte propiciatoria la divina providencia salvó al antes malvado Israel (4 Mac. 17:16-22).

Lo que hace a este texto importante es que ya vemos en 4 Macabeos una noción de sacrificio vicario en textos judeohelenistas. ¿Cuándo fue escrito este texto? Por ahora, se sugiere que fue escrito entre el 20 y el 130 d.C., no antes de eso. Lo interesante del asunto, es que Versnel sostiene que lo más probable se escribió alrededor del aǹo 100 d.C. o después. Por ende, significativamente después de los primeros textos cristianos, es decir, las cartas donde Pablo de Tarso propone la perspectiva del Mesías como víctima. Esto podría sugerir dos cosas:

  • Para el primer siglo, se dio la conjunción entre la expiación por pecados y la muerte vicaria en el judeohelenismo.
    .
  • Dependiendo de la fecha que los eruditos terminen asignando al texto de 4 Macabeos, puede ser que el sector cristiao judeohelenista haya sido el originador de esta concepción de Jesús.
    .
  • A partir de la evidencia documental que tenemos disponible, todo parece apuntar a Pablo como el origen de esta perspectiva (Piñero, Guía 119-129; “La verdadera” 175-176; Versnel, “Making Sense” 43-46, 76-81).

.

Referencias

Friedman, Richard Elliott. The Bible with Sources Revealed. Ed. Google Books, HarperOne, 2003.

—. Commentary on the Torah. Ed. Google Books, HarperCollins, 2001. 

Kugler, Robert y Patrick Hartin. An Introduction to the Bible. Eerdmans, 2009.

Maccoby, Hyam. The Mythmaker. Paul and the Invention of Christianity. Barnes & Noble, 1986.

—. Paul and Hellenism. SCM/Trinity, 1991.

Piñero, Antonio. Guía para entender a Pablo de Tarso. Trotta, 2015.

—. “¿La verdadera historia de la Pasión de Jesús?” Piñero y Segura, pp. 163-234.

Piñero, Antonio y Eugenio Gómez Segura, editores. La verdadera historia de la pasión según la investigación y el estudio histórico. EDAF, 2008.

Versnel, Henk S. “Making Sense of Jesus’ Death. The Pagan Contribution.”   Academia.eduhttps://www.academia.edu/4714278/MAKING_SENSE_OF_JESUS_DEATH.

—. “La muerte de Jesús como acontecimiento de salvación: influencias paganas en la doctrina cristiana.” Del Coliseo al Vaticano: Claves del cristianismo primitivo, editado por Rafael Urías Martínez y Elena Muñiz Grijalvo. Fundación José María Lara, 2005, pp. 33-56.

Pronto: La noción de salvación redentora por la Cruz

crucified-800px

En la Semana Santa del Año pasado presentamos un perfil de quién era Jesús según las investigaciones más recientes de diversos sectores de la erudición bíblica, la historiografía de la Antigüedad y la arqueología de las regiones correspondientes a lo que hace dos mil años eran Galilea, Samaría y Judea.  Para aquellos que quieran repasar la exposición, aquí se encuentran los enlaces:

Sin embargo, todavía nos queda mucha discusión. Ahora que vuelve pronto a la conmemoración de la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, debemos preguntarnos cómo hemos llegado a una imagen de la Cruz como redención de los pecados.

Esta creencia que es distintiva dle cristianismo es sumamente curiosa.  En primer lugar, como veremos en la serie, no existe nada semejante en el judaísmo palestino. Fuera del cristianismo judeohelenístico, solamente tenemos una sola ocasión de un sacrificio vicario de este tipo en escrituras judías, pero es en un escrito proveniente del ámbito judeohelenístico y es también del siglo I. Además, como veremos, no todo el cristianismo primitivo abrazó esta convicción. Por ejemplo, los evangelios de Marcos, Mateo y Juan la suscriben, no así el Evangelio de Lucas ni Hechos de los Apóstoles.

Los cristianos actuales en general, creyentes en la divinidad de Jesús, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, ven en este sacrificio vicario un acto de amor y entrega por parte de Dios. Las palabras del Evangelio de Juan son fundamento de esta perspectiva:

… tanto amó Dios al mundo,
que entregó a su Hijo unigénito,
para que todo el que crea en él
no perezca, sino que tenga vida eterna (Juan 3:16)

Nadie tiene mayor amor
que el que da la vida por sus amigos (Juan 15:13).

Por el otro lado está la visión que sostienen en general ateos militantes como Sam Harris, que cuestiona de fondo la “sabiduría” y la moralidad de un Dios todopoderoso que no tiene mejor idea para redimir a la humanidad del pecado que entregar a su Hijo para ser asesinado por fanáticos religiosos e intereses políticos.

No obstante estos puntos, debemos indicar que los primeros cristianos no tuvieron algo así como un credo niceno-constantinopolitano. En el contexto del judaísmo palestino de la época, la vicaridad del Mesías es una noción extraña. Sin embargo, el tipo del héroe vicario que entrega su vida por otros aparece en la matriz cultural grecorromana. Pablo de Tarso la tiene como el corazón de su enseñanza de la salvación de los gentiles por la fe sin necesidad de practicar algunos requerimientos de la Torah judía. ¿Qué fue lo que pasó?

La exposición no se posicionará en torno al tema en términos de cosmovisión (aunque la mía es más cercana de Harris que a la cristiana). ¿Cómo fue que los cristianos llegaron a creer en algo que hoy inspira a millones de personas alrededor del mundo, hasta el punto de sostener el instrumento de sacrificio de su héroe como su signo distintivo? ¿Qué ideal fue el que llevó a millones de personas a apreciar una película tan grotesca como The Passion of the Christ?

Exploraremos estas y otras preguntas en la serie que se empezará a publicar pronto.

La ciencia de la redistribución de riquezas: 2 – Las externalidades como problema

justicia

Serie: 1ra. parte

La economía tiene dos componentes básicos que hay que tener en cuenta: la física y la conducta humana. En el primer caso, recordemos que economía involucra esencialmente el establecimiento particular de ciertas relaciones humanas con el objetivo de distribuir riquezas de manera inteligente. Las riquezas mismas son en su mayoría recursos escasos: materia y energía.  La única excepción a ello es la distribución de información (expresiones e ideas), que son esencialmente reproducibles indefinidamente sin que ello agote sus reservas. Aun así, estos recursos no escasos sí necesitan de recursos escasos para poder subsistir, por ejemplo ácido desoxirribonucleico (ADN), el cerebro, las computadoras, los servidores. La abundancia o carencia de dichos recursos físicos le asigna valor de acuerdo a unas relaciones humanas en particular en un contexto ambiental.

En el segundo caso, tenemos la conducta humana, que depende en lo más básico de predisposiciones genéticas heredadas de nuestros antepasados y la respuesta a los estímulos del entorno. Ambos factores juegan un rol a la hora de contemplar una realidad, entenderla y determinar cuáles son los problema que confronta un individuo o sociedad y cuáles son sus soluciones más eficientes.
.

Los problemas físicos de la economía

No tener ninguno de estos factores en cuenta es fuente inagotable de equívocos y malas políticas públicas. Por ejemplo, la insistencia de cierto sector del público en fomentar el cultivo de alimentos orgánicos (en Europa “ecológicos”) pasa por alto la mayor ineficiencia de inversión y distribución de energía cuando se le compara con la mayor eficiencia de los cultivos convencionales u otros que utilizan alimentos modificados por ingeniería genética. Esta ineficiencia de inversión y generación de energía se refleja en los precios de los productos orgánicos. Por eso, la Revolución Verde está alimentando cada vez más a gente más pobre precisamente porque la producción derivada de dicha estrategia de producción ha llevado a los costos más bajos posibles de los alimentos porque se produce mucho más cantidad por acre de terreno. Además, el mayor consumo de energía por ineficiencia productiva significa mucha mayor emisión de gases de invernadero.

La agricultura orgánica ha contribuido en muchos aspectos a la mayor atención a la salud ecológica de los suelos y su ecosistema. En el ámbito convencional han prestado atención y están adoptando algunas de estas estrategias. Sin embargo, los precios de los alimentos orgánicos en promedio permanecerán más altos, ya que su rendimiento en general es muy bajo, algo que confirman los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Esto tiene el efecto de económico de reducir la oferta ante una demanda efectiva que es cada vez más alta (en general resultado de la mercadotecnia). Es por eso que la Organización de las Naciones Unidas (ONU), particularmente la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO), no recomienda la agricultura orgánica para resolver el problema de la malnutrición del mundo. Es más, contrario a lo que se espera, si quiere mantenerse el nivel de alimentación actual y se generalizaran los cultivos orgánicos, se necesitaría mucho más terreno que en la actualidad. En tal caso, habría que eliminar una muy buena parte de las reservas naturales del mundo que tanto bien le ha hecho a la naturaleza.

Una vez más, esto es física, específicamente se trata de termodinámica. Como señalan los datos de la USDA, donde la agricultura orgánica rinde más es en alimentos que son bajos en calórico (menos energía), mientras que donde menos rinde es en alimentos de alto contenido calórico (mayor energía). Es por ello que la gente que proponen exclusivamente los alimentos orgánicos como manera agroecológica de crear una “economía alternativa al capitalismo” (whatever that means) no tienen la menor idea de lo que hablan. Aun si esto se transformara en socialismo democrático, o sociedad comunista o anarcosindicalista o anarcocapitalista (el que usted prefiera), siempre existirán los mismos problemas termondinámicos. No hay de otra.

Por ende, cualquier genuino programa económico de justicia social tiene que aspirar a la mayor producción de alimentos altos en calóricos, que rindan cada vez más y que sean lo más amigables al medio ambiente que se pueda. Si se quiere justicia y sacar de la pobreza a aquellos que viven en miseria, se debería proveer cada vez más alto nivel de energía a aquellos que carecen de ella (dicho “en arroz y habichuelas”: proveamos mejor alimento a aquellos que sufren más hambre). La insistencia en buscar “alternativas” que desafían las leyes de la física están destinadas al fracaso no importa lo mucho que intenten cuadrar el círculo postulando sistemas económicos “alternativos”.

La realidad de la física también es un problema para la justicia social en otro sentido muy importante. Como estamos hablando de recursos escasos (materia y energía), esto significa necesariamente que cuando se gana un bien escaso se internaliza unas ganancias y se externalizan ciertos costos.  Los economistas llaman “externalidades” a aquel efecto que una transacción tiene sobre un tercero. Las externalidades negativas son aquellas en las que tal efecto es un costo. De aquí en adelante, cuando hablemos de “externalidades” nos referiremos a las negativas.

Como toda forma de riqueza y carencia de ella a nivel social es medible en dólares y centavos, podemos identificar actividades externalizantes:

  • Contaminación del ambiente
  • Salarios a nivel de miseria (sweatshops)
  • Muertes debido al alto nivel de letalidad de una labor
  • Engaños de anuncios
  • Exenciones contributivas que no generan bienestar para el estado o la población
  • Maltrato a los animales no humanos
  • Erosión de los suelos cultivables
  • Emanaciones de gases de invernadero, etc.

Muchos de estos males están seriamente asociados a las grandes corporaciones. Como bien señala el documental The Corporation (malinformado en algunos casos que discute, pero en esto no), las corporaciones en general son máquinas eficientes de creación de ganancias que generan simultáneamente numerosas externalidades.

El nivel de riqueza que producen ayuda a satisfacer y beneficiar a la humanidad de muchas maneras. Una de las más notables es que su labor de producción se ha vuelto tan eficiente y ha logrado producir tantos bienes baratos que ha permitido su acceso a los más desfavorecidos y así ha consguido (sin proponérselo) a aliviar la pobreza extrema a nivel mundial.

Tasa de población mundial bajo los niveles de pobreza

Tasa de población mundial bajo los niveles absoolutos de pobreza, 1820-2015 (Roser & Ortiz-Ospina, 2017; CC-BY-SA 4.0).

La población mundial que vive en pobreza extrema

La población mundial que vive en pobreza extrema, 1820-2015 (Roser & Ortiz-Ospina, 2017; CC-BY-SA 4.0).

¿Qué explica este misterio? ¿Por qué las corporaciones y otras organizaciones son tan efectivas en crear este fenómeno a nivel mundial? La respuesta particular en torno a la estructura corporativa se dejará para otra entrada de esta serie. Baste decir que esto no debe interpretarse como una base para un “laissez-fair” corporativo. Precisamente debido a su forma de generación de riqueza, se producen externalidades que neutralizan en gran parte dichas ganancias sociales. Por ende, siempre hará falta una entidad externa a las corporaciones que les limiten su daño social y maximicen su bienestar. Ahí está una gran parte de la respuesta a nuestras interrogantes.
.

La conducta humana

El error de Marx

Karl Marx

Karl Marx

En su obra cumbre, El capital, Karl Marx describió la economía capitalista en sus dos facetas: una dinámica esencialmente física que involucra materia, energía y termodinámica; la otra es la de relaciones humanas. Los seres humanos establecen un tipo de relaciones de producción particulares (en este caso, capitalista) que mediante la actividad laboral (entrada de energía) transforma la materia prima en mercancía. Lo interesante es que esta cantidad de labor (energía) depositada en la mercancía, medible por el tiempo de trabajo socialmente necesario, toma la forma de valor, una abstracción plenamente objetiva aunque sea forjada en el enjambre de este tipo de relaciones humanas.

En ese juego dialéctico entre lo físico (materia y energía) y lo espiritual (relaciones abstractas) hay todo un proceso metabólico en el que el cuerpo organizado del colectivo humano transforma su entorno. Para Marx la transformación procesual de la materia prima con la que los seres humanos entran en contacto de acuerdo a unas relaciones de producción determinadas (las que sean) es un atributo esencial de la humanidad. Añadimos que la transformación del entorno es atributo esencial de cualquier organismo, ya que procesualmente hablando ninguno vive aislado; todo ser vivo busca sobrevivir transformando materia y energía con las que debe continuar su autopóiesis. Vía una teoría semiótica en la que la moneda es el signo de dinero y el dinero es mercancía que sirve de equivalente, Marx saca a relucir las dos dinámicas “contradictorias” del capital entre circulación por un lado y reproducción de capital por el otro: el capitalismo es un proceso de atesoramiento. Este es valor producido por el proletariado del cual una gran parte es el plusvalor que es apropiado por la burguesía (en el ámbito corporativo actual, los accionistas).

El diagnóstico hecho en El capital es fabuloso, pero la solución al problema de la injusticia inherente al capitalismo deja mucho que desear. Fuera del hecho de que el socialismo marxista practicado en diversos países no pudo erradicar ciertos problemas de externalidad (algunos que existirán en lo mínimo por física, independientemente del sistema económico), algunas fuentes de su fracaso se hallan en no tener en cuenta algunos aspectos de la conducta humana. Aunque en dichos países “desapareció” la relación dialéctica entre la burguesía y el proletariado, no hubo proceso alguno hacia el comunismo como lo pensaba Marx: una sociedad sin clases sociales y sin estado. Al contrario, se crearon nuevos estratos sociales con élites que favorecían a los suyos  mientras que fueron menos favorecidos (y otros más que desfavorecidos, como las víctimas de los gulags soviéticos). En dichos sistemas, los partidos de poder aspiran a privatizar las mentes del pueblo ya que lo moral es lo que estipulen los llamados “representantes” del proletariado. No me extenderé sobre el muy conocido y monumental fallo predictivo marxiano de que los países capitalistas eminentes iban a transformarse vía una revolución en socialistas. Los acercamientos keynesianos no previstos por él troncharon tal aspiración. Ni tan siquiera me referiré a la virazón de ciertos países llamados “comunistas” de nombre que han vuelto o están regresando sigilosamente al redil capitalista como lo son China, Vietnam y, paulatinamente, Cuba. Estos países tienen como base el libre mercado, pero con economías mixtas. Otros países han abandonado el modelo socialista marxista (inclusive el nombre) y han dado el viraje a una base de libre mercado pero con economía mixta, tales como Eslovenia y Estonia (Collado Schwarz, 2010, pp. 69-90, 160-180).

En casi ninguna de esas sociedades socialistas marxistas se disfrutó genuinamente de un grado de sociedad abierta como en ciertos países democrático capitalistas. Esto puede tener una explicación. De acuerdo al filósofo francés André Comte-Sponville, Marx carecía de una antropología adecuada para comprender bien las consecuencias de la solución que proponía. En La ideología alemana, Marx y Engels alegaban que por naturaleza el ser humano es egoísta y vela solo por su interés que nunca coincide con el de la sociedad (Comte-Sponville, 2004, p. 94; véase Marx & Engels, 1976, p. 35). Como veremos en breve, esta antropología marxiana es exagerada, pero para efectos del argumento aceptémosla provisionalmente como verdadera. Si este fuera el caso, la solución socialista propuesta por Marx implicaría que de alguna manera habría que hacer que individuos egoístas actúen de manera perfectamente justa con una distribución igualitaria de bienes. Eso solo se consigue con un gobierno lo suficientemente poderoso para que fuerce la igual distribución de las riquezas a expensas de ciertos derechos, del libre mercado y de libre selección (Comte-Sponville, 2004, pp. 94-95). A esto llamaba Comte-Sponville, “el error de Marx”: el intento de moralizar la economía, de hacerla perfectamente igualitaria y justa (pp. 93-96).

Contrario a lo que se alega, varios estudios recientes demuestran más allá de toda duda que hay una tendencia natural de los seres humanos a la desigualdad. En general, la gente prefiere vivir en sociedades donde haya desigualdad (Starmans, Sheskin & Bloom, 2017). El resto de los primates mayores tienen relaciones desiguales y jerarquías de dominación y mando dentro de sus grupos. De esta manera, todos los simios —incluyéndonos— gravitamos instintivamente y conductivamente hacia la desigualdad de puestos y de bienestar económico (Franz et al., 2015, De Waal, 1998). Sociedades que viven en igualdad suelen ser la excepción a la regla, especialmente cuando se tratan de poblaciones numéricamente bajas. Aquellas que adoptan formas sociales más complejas son favorecidas por selección grupal sobre las igualitarias. Como productos de la lucha por la supervivencia de nuestros ancestros, ¿qué nos haría excepción a esa regla conductista de nuestra cepa evolutiva?

Ahora bien, se pueden lanzar una serie de objeciones. Si un mundo perfectamente justo e igualitario no es solución, ¿quiere eso decir que tenemos que tolerar que la gente actúe egoístamente?  Como veremos, una sociedad que tenga en cuenta este factor de la naturaleza humana puede ser beneficioso si es debidamente regulado. Sin embargo, pretender que los seres humanos no actúen egoístamente en casi ningún renglón de sus vidas y que tal directiva se puede dictar muy efectivamente por un estado que obligara a tal ambiente, tendría el mismo tipo de éxito que el de prevenir los escándalos sexuales del clero católico imponiéndoles el celibato.

Allí donde la naturaleza humana no tenga espacio razonable para desenvolverse, se rebelará. Esto no es solo lo que pasó en muchos países mal llamados “comunistas”, sino también medidas tales como la prohibición del alcohol, la “guerra contra las drogas” o como la prohibición de la prostitución. ¿Han sido exitosas estas iniciativas?
.

El error del becerro de oro

Becerro de Oro

Imagen de 1901 donde se representa el relato del Becerro de Oro en la Biblia (Imagen cortesía de la Providence Lithograph Company).

Si bien es cierto que el marxismo tiene serios problemas, sería un error pensar que el sector neoliberal procapitalista tiene toda la razón del mundo. Siguiendo la terminología de Comte-Sponville, no debemos arrodillarnos ante el ídolo del capital.  No caigamos en el “error del becerro de oro” (pp. 97-102). Al contrario, también tienen serios problemas a la hora de querer fundamentar su cosmovisión. Este es el problema inverso del marxismo. Marx quería forzar la moral y el igualitarismo al proceso interno de la economía. En cambio, el error del becerro de oro procura sacar de toda consideración la moral y la justicia para sustituirla por los valores del capital y del “mercado libre”.

Muchos economistas afines al sector conservador y libertario tienden a utilizar modelos que suponen toda una serie de hipótesis que dan por buenas sin ser examinadas con más detenimiento y que fracasan cuando se lleva al ámbito experimental.  Usualmente estos economistas descansan en lo que llaman “modelos de selección racional”. Estos parten de la premisa (compartida por Marx como ya vimos) de que los individuos son exclusivamente egoístas. Sin embargo, resulta que esta es una hipótesis que es errada a la luz de experimentos de la conducta humana.

Para poner la discusión en perspectiva, podemos recurrir a la teoría de juegos, especialmente con uno muy sencillo llamado el juego del ultimátum, mencionado en nuestra entrada anterior de la serie. He aquí las reglas del juego:

  • Escojo de un grupo a una pareja y le entrego a una de ellas 20 billetes de $ 5.00 (total $ 100).
  • Le digo que puede dividir los billetes entre los dos como desée, pero que hay dos condiciones:
    • Si su pareja acoge la dádiva, entonces los dos se pueden quedar con el dinero que les corresponde.
    • Si la pareja la rechaza, entonces el dinero vuelve a mí y los dos participantes se quedan sin nada.

Cuando se hace el experimento como este, usualmente la división toma la forma de propuestas como $50-$50, $65-$45 o $60-$40, en los que la pareja acepta el dinero. Sin embargo, si uno de ellos propone algo así como $90-$10 o $80-$20, la pareja rechaza el dinero aun sabiendo que al final se quedará sin nada (Frank, 2011, p. x).

Juegos como este ponen en entredicho la hipótesis de que los seres humanos somos exclusivamente egoístas. En un mundo en que los individuos son así, se supone que el que divida el dinero tome $ 95.00 para él y $ 5.00 para su pareja y que, a su vez, esta última la acepte de todas formas porque es mejor tener $ 5.00 que tener $ 0.00. Nótese que partiendo de esto, mientras mayor sea la desigualdad, menos satisfecha queda la humanidad. Con la duda de la hipótesis, cae como dominó todos los modelos de selección racional que la suponen y con ellos todas las propuestas de mercado libre guiado exclusivamente por el egoísmo sin límite alguno.

Esquemas económicos, políticos y sociales forjados de esta manera también se hallan condenados al fracaso y a la sociedad cerrada. Véase, por ejemplo, los distintos regímenes dictatoriales a favor del capitalismo, en particular el caso de Augusto Pinochet en Chile. El programa económico a implementarse en ese país era el documento conocido como “El Ladrillo” diseñado por economistas comprometidos ideológicamente con la perspectiva liberal tales como Milton Friedman y otros académicos de la Universidad de Chicago (también conocidos como los “Chicago Boys“) (Comte-Sponville, 2004, pp. 110-115; Klein, 2007, pp. 79-136). Parte de esto se debe a un mercado supremamente libre tiene que ir acompañado de un gobierno fuerte que reprima a una población que perciba una situación como injusta debido a graves situaciones externalizantes.

En el capitalismo hay competencia, algo que implica necesariamente algunas formas externalizantes. Dentro de grupos de trabajo, aquella persona que asciende de puesto goza de un recurso escaso, por lo que excluye necesariamente a aquellos con estatus más bajo; por ende, internalizan una ganancia y externalizan un costo sobre los demás.  No todo el mundo puede ser burgués, por lo que siempre habrá proletarios. No todo el mundo puede ser gerente, ya que habrá empleados a su mando y así por el estilo. Como bien dijo Marx, la producción es social y eso requiere de mano de obra organizada y arreglada para ello. El estatus alto conlleva necesariamente que otros tengan estatus bajo.

Adam Smith

Adam Smith

Igualmente ocurre una situación semejante cuando hay competencias entre grupos de producción. En un ámbito de competencia, unas corporaciones u organizaciones de producción sobresalen sobre otras. Como diría Adam Smith, ciertas formas de competencia llevarán a que los precios de mercado sean los más bajos posibles y así benefician la sociedad. Como señalan muchos economistas una y otra vez, hoy hay mayor competencia que cualquier otra época en la humanidad y, como ya hemos visto arriba. Esto ha llevado a que en general los precios de mercado de bienes y servicios sean los bajos posible. Sin embargo, toda competencia implica unos costos no insignificantes. A fin de cuentas, como indicaba el mismo Smith, el bienestar social que generan no es por altruismo, sino porque puede haber coincidencia entre el fin lucrativo y el fin público.  Por otro lado, Smith no olvida indicar que frecuentemente la burguesía (y sus secuacies) tienen intenciones propias que pueden conducir a oprimir al público.

… Al preferir dedicarse a la actividad nacional más que a la extranjera él solo persigue su propia seguridad; y al orientar esa actividad de manera de producir un valor máximo él busca solo su propio beneficio, pero en este caso como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no estaba en sus propósitos (Smith, 2008, p. 554, mi énfasis).

El interés de los empresarios en cualquier rama concreta del comercio o la industria es siempre en algunos aspectos diferente del interés común, y a veces su opuesto. El interés de los empresarios siempre es ensanchar el mercado, pero estrechar la competencia… Cualquier propuesta de una nueva ley o regulación comercial que provenga de esta categoría de personas debe siempre ser considerada con la máxima precaución, y nunca debe ser adoptada sino después de una investigación prolongada y cuidadosa, desarrollada solo con el máximo recelo. Porque provendrá de una clase de hombres cuyos intereses nunca coinciden exactamente con los de la sociedad, que tienen generalmente un interés en engañar e incluso oprimir a la comunidad, y que de hecho la han engañado y oprimido en numerosas oportunidades (pp. 343-344, mi énfasis).

Espero que los legisladores tomen nota.
.

Los costos de la competencia

Retrato de Charles Darwin

Retrato de Charles Darwin

Contrario a lo que Smith pensaba, muchas de las externalidades no se deben a menos competencia (estrechar el mercado) sino a mayor competencia.

Tal vez para comprender cómo es posible que la competencia produzca simultáneamente beneficios sociales y externalidades, hace falta un marco más amplio que el de Smith y Marx. El economista Robert H. Frank ha sugerido utilizar el marco darwiniano de la competencia entre expecies como la mejor manera de entender la dinámica del mercado. Hoy día se sostiene que Adam Smith es el padre de la economía. Sin embargo, Frank apuesta a que dentro de cien años, si fuéramos a preguntarle a los economistas a quién consideran padre de la economía moderna, una pluralidad mayoritaria señalaría a Charles Darwin. (Como dirían en inglés: “I wouldn’t hold my breath“). Aunque el escepticismo de tal cumplimiento predictivo sobreabunda cuando uno escucha aserciones como esa, podemos entender desde cuál perspectiva parte Frank al respecto (Frank, 2011, p. xii).

Dentro de la dinámica competitiva entre especies, puede ser posible que prevalezcan ciertos rasgos en los que haya una coincidencia de beneficio individual y al grupal. Un claro ejemplo de ello es cuando las aves de rapiña como el águila gradualmente por generaciones desarrollan mejor visión para poder ver sus presas más de lejos y atraparlas. Los genes que expresan el rasgo pasan a la próxima generación, se disemina a nivel grupal y la especie se beneficia de cada vez mejor visión. Esto es análogo al mundo de Smith en que la competencia produce beneficios a los individuos que se quieren lucrar, pero también al grupo.

Sin embargo, en el mismo proceso competitivo puede ser que desarrollen rasgos que sean beneficiosos para el individuo pero perjudiciales para el grupo. Por ejemplo, en el caso de animales poligínicos, es decir, especies cuyos machos luchan entre ellos para acceder a las hembras. Un caso de ello los podemos encontrar en el caso de los alces. El macho que usualmente gana la batalla es el que tiene los cuernos más grandes. Eso le beneficia individualmente dejándole pasar sus genes a la próxima generación. Tal acto implica algo detrimental para la especie. Los genes de los cuernos grandes también pasan a la próxima generación y se diseminan en la especie. Este rasgo en particular no beneficia el grupo, solo al individuo. Si los alces necesitan salir corriendo en un bosque al ser perseguidos por una manada de lobos, unos cuernos de cuarenta libras que fácilmente se enredan entre las ramas pone en mayor peligro a la especie. Esto es análogo a lo que ocurre en ciertas formas competitivas en las que prevalecen procesos competitivos en que los criterios posicionales del mercado no necesariamente coinciden con el bienestar público (Frank, 2011, pp. 19-23, 72-74).

De esta manera, la comprensión darwiniana de la economía puede dar cuenta ambos procesos competitivos. A esto Frank le llama “bifurcación de Darwin” (Darwin’s wedge): hay procesos competitivos en los que el interés individual coincide con el interés público (Adam Smith), pero hay procesos competitivos en los que el interés individual no coincide con el público (pp. 25, 49). En la mayoría de estos últimos casos, el interés individual suele prevalecer, perjudicando así el bienestar social. Es en estas ocasiones que la adoración al becerro de oro fracasa estrepitosamente, como ha pasado en numerosas ocasiones, (e.g. en el caso de la gran debacle del 2008).

En nuestra siguiente entrada hablaremos más al respecto, pero debemos indicar ahora lo que esto significa. Un bien posicional es aquel bien del mercado que depende sensiblemente del contexto social donde se encuentra. Un bien no posicional es aquel que no depende sensiblemente del contexto social donde se encuentra (pp. 64-75).

Thomas Schelling

Thomas Schelling (Foto cortesía de Hessam Armandehi / CC-BY-SA 3.0).

Sobre esto nos puede iluminar un poco la obra del premio Nóbel de economía, Thomas C. Schelling. Él observaba que cuando se le concedía a los equipos de hockey el no ponerse los cascos, todos terminaban quitándoselo. ¿Por qué? La respuesta es clara cuando se piensa sobre el objetivo del juego: ganar. Supongamos que tenemos el equipo X y el Y. Digamos que el equipo X por razones de seguridad se ponen el casco, pero el equipo Y decide no hacerlo. ¿Quién tiene mayores probabilidades de ganar? El equipo Y:  al no ponerse el casco, tendrían mejor visión y conciencia de lo que ocurre a su alrededor, podrían escuchar mejor, intimidar mejor a su oponente, sentirse más libres de las restricciones del casco, etc.  En ese contexto, para poder ganar, al equipo X tiene que permitírsele quitarse los cascos.  En tal caso tenemos que en esta dinámica competitiva podemos determinar cuál es el bien posicional y cuál no de acuerdo al contexto en el que se le permite a los equipos jugar sin cascos:

  • Bien posicional = ganar (implica quitarse los cascos)
  • Bien no posicional = seguridad (implica ponerse los cascos)

A pesar de ello, lo más asombroso es que cuando se le pregunta a los jugadores de ambos equipos si quieren reglas que les impongan el uso del casco, todos están a favor de ello. ¿Qué pasó? ¿Acaso tomaron un curso de hipocresía por correspondencia? En absoluto. Al contrario, entienden perfectamente bien lo que ocurre. Como su objetivo es ganar, la única manera de mantenerse seguros es que se les imponga los cascos. Ellos entienden también que no se resolvería el problema si se les pusiera un letrero de servicio público que dijera: “Acuérdese que ponerse el casco. Es bueno para su salud”. Tampoco serviría mucho contarles historias de horror de gente que jugó hockey sin ponerse el casco.

Estos problemas posicionales convierten esta situación en un problema de acción colectiva. Cuando eso ocurre, el colectivo necesita acordar unas reglas de juego para imponerselas, en el caso del juego de hockey sería obligar a los jugadores a ponerse los cascos. Y si los alces pudieran, también convendrían en recortarse sus cuernos a la mitad por seguridad. En ambos casos, el de los jugadores de hockey y de los alces, terminarían todos bajo las mismas condiciones competitivas de antes, excepto que estarían en una mejor posición de seguridad que antes.

Lo mismo ocurre en el ámbito económico. Toda competencia (especialmente aquellas más intensas) tiene unos costos. Como el criterio de competencia corporativa es maximizar las ganancias en un corto plazo, mediante la logística competitiva generan externalidades. La razón de ello es exactamente la misma que la de los jugadores de hockey: si la corporación X por mejor conciencia ética decidiera invertir en reducir alguna externalidad como la de evitar la contaminación del ambiente, eso le costaría dinero; pero si su competencia, la corporación Y, decide no hacerlo, entonces Y tendría mayor ventaja sobre X en la competencia en el mercado. Si X quiere sobrevivir su competencia con Y, por su salud fiscal tendría que externalizar esos costos y dejar que “otro” (usualmente la sociedad) los asuma. Debido a la logística del mercado, no hay mecanismo interno para impedir estos perjuicios sociales, de la misma manera en que no hay mecanismo interno de la competencia del juego de hockey que impida los daños que implica el no ponerse los cascos. En tales casos, los criterios posicionales y no posicionales son claros:

  • Bien posicional: Ganar la mayor cantidad de dinero en un corto periodo de tiempo.
  • Bienes no posicionales: salarios dignos, el bienestar del medio ambiente, la seguridad de los obreros, la seguridad del público, la salud de sus trabajadores, la salud del público, el bienestar de los animales no humanos, etc.

Nada de esto debe sorprender. Y aquí hay algo que la izquierda en general no le gusta reconocer. Los presidentes corporativos y la burguesía corporativa pueden ser buenísimas personas con las mejores intenciones del mundo. De hecho, el mismo Marx deja claro que cuando habla del capitalista se refiere a él exclusivamente en su rol de personficación del capital y no como padre de familia, amigo, buena persona, etc. (Marx, 2008, p. 8). El problema es que la dinámica competitiva no les permite en un buen número de casos tomar mejores decisiones al respecto. Es decir, no se trata de que la burguesía corporativa sienta mucha alegría por dañar el ambiente, sino que tomar medidas ambientalmente amigables cuesta dinero (Frank, 2011, 177). La corporación es un “animal” totalmente amoral, porque el proceso de competencia es intrínsecamente amoral: a las corporaciones y a la economía no les interesan lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto, sino solo la costo eficiencia, la oferta y la demanda efectiva.

Dado este contexto de bienes posicionales y no posicionales, debe haber una jurisprudencia que dentro de lo razonable obligue a las corporaciones a dedicar su capital a remediar lo mejor posible sus externalidades. Por ende, hacen falta limitaciones a ciertos procesos competitivos y una manera de redistribuir sus riquezas.

Esto demuestra que en parte Marx tenía razón en su diagnóstico: mientras mayor sea el plusvalor apropiado por el burgués, menor será el salario del proletariado; mientras mayor sea este último, menor será el plusvalor apropiado por el burgués. Esto genera lucha de clases ya que ambos intereses son irremediablemente contradictorios. Así que contrario a algunos antimarxistas, la lucha de clases existe y es una realidad. Estas son tensiones sociales que siempre están latentes en cualquier lugar dominado por el capitalismo. Sin embargo, sería un error afirmar que corregir este problema mediante el socialismo a la Marx resuelve los demás problemas. En ningún momento (que sepa un servidor) Marx atiende realmente la resolución de problemas ambientales y otros tipos de externalidades. Es por esa razón, que países que se acogieron a un socialismo marxista no fueron menos depredadores del medio ambiente o de causar otros males. El convertir el modo de apropiación de individual a colectivo difícilmente atiende el problema físico de lo que implica la extracción, transformación, desperdicio de materia y energía exacerbado por la competencia con los países democrático capitalistas.

Nota aparte: Estoy perfectamente consciente de que Marx y Engels sostenían un punto de vista integral de la realidad de los obreros y del medio ambiente. También ligaban los problemas ambientales al malestar de los obreros y ambos al modo de producción capitalista. En resumen, pudieron ver bien que el capitalismo genera distintas formas de externalidades entre las que destacaban las condiciones paupérrimas del proletariado.  Sin embargo, su solución al problema de la lucha de clases dentro del capitalismo no atendió ese problema que estos autores veían como integral al bienestar humano. No dijeron específicamente bajo el socialismo cómo la humanidad puede desacoplarse de la explotación brutal del medio ambiente. Esto se debe a que este no es un problema de clases sociales, sino una que es física: de extracción, distribución y uso de materia y energía. Por ende, la solución a este problema del bienestar de la humanidad es en gran parte el manejo inteligente de los recursos escasos físicos.

John Maynard Keynes

John Maynard Keynes (1933)

Por eso, la solución marxiana no es la que prevaleció, sino la keynesiana. John Maynard Keynes parece haber conocido (aunque sea indirectamente) la obra de Marx, ya que como muestran varios autores marxistas, muchas de las críticas al pensamiento de la economía liberal parecen recogidas de Marx –aunque parece no haberle dado crédito (e.g. la crítica a la llamada “Ley de Say”; Harvey, 2010, cap. 2). Contrario a algunos economistas clásicos, Keynes basándose en Thomas Malthus (decía él) llegó a la conclusión de que la economía usualmente entraba en caídas económicas cíclicas. Esto es un hecho constatable históricamente ya que cada quince a veinte años había una debacle económica.

Como vio Keynes, el ingreso de una nación incorpora tres variables: el gasto gubernamental, la inversión de la empresa privada y el consumo. Cuando ocurre una depresión no se puede contar con la inversión de la empresa privada por considerarla riesgosa en tal situación. Tampoco se puede contar con los consumidores quienes desearán ahorrar en tiempos difíciles. Por tanto, es al gobierno el que le toca invertir una enorme cantidad de dinero para que circule la economía y así se recupere. Sin embargo, el gasto gubernamental no puede serlo todo, también le toca identificar aquellos problemas que requieran limitaciones en la economía para que no genere otras depresiones. Mediante soluciones keynesianas y regulaciones gubernamentales ha habido un incremento en riquezas sin precedentes en la historia de la humanidad. Desde 1944 al 2008 Estados Unidos no vio un solo episodio del tipo de precipitación que se solía tener antes de las soluciones keynesianas. La catástrofe financiera del 2008 se dio precisamente por la eliminación de dichas restricciones a los mercados financieros, especialmente desde la época del Presidente Ronald Reagan y la Primer Ministra británica Margaret Thatcher.

En efecto, lo que se hizo desde la época del Nuevo Trato era identificar las áreas en que la competencia generaba aquellas externalidades significativas que llevaron al sector financiero a su colapso. Estos se convirtieron en problemas de acción colectiva, por lo que el gobierno estableció leyes para obligar a toda corporación y entidad financiera a limitar esas externalidades y estimular los beneficios sociales.
.

Extendiendo la perspectiva darwiniana

Karl Popper

Karl Popper (Foto cortesía de la LSE Library).

Tal vez podamos entender este problema incorporando esta vez a un filósofo llamado Karl Popper y su propuesta racionalista crítica. Ahora bien, el problema es que cuando se toca este tema se recuerda frecuentemente su modelo de conjeturas y refutaciones en la que el criterio de falsación establece si una tesis particular es científica o no. Por otro lado, lo que menos se conoce de él es su elaboración ulterior de una perspectiva de los procesos científicos comprendidos como un proceso de resolución de problemas. Este es en muchos sentidos la implicación filosófica de su crítica a la inducción, su propuesta de conjeturas y refutaciones, su incorporación de ciertas ideas de Gottlob Frege y su reflexión en torno a la relación cuerpo y mente.

No iré con lujo de detalles en torno a este interesante tema. Les recomiendo la lectura del capítulo 3 de mi tesis de maestría para un resumen de ello. Lo que sí haré es sobresimplificar un poco la tesis de Popper. Para él, toda la ciencia tiene una estructura de resolución de problemas. Cada problema planteado conlleva la conjetura de una variedad de soluciones, de entre las cuales por un proceso de puesta a pruebas y eliminación de errores sale a relucir una en particular o una combinación de respuestas. Estas soluciones a su vez genera notra variedad de problemas, cada problema conlleva una serie de soluciones de entre las cuales sobrevive una o varias, que a su vez genera otros problemas y así por el estilo (Popper, 1997a, 87-106; Popper, 2001, pp. 147-179, 236-256).  La estructura que propone él de resolución de problemas se puede simplificar de la siguiente manera:

Modelo de resolución de problemas

Modelo de resolución de problemas. P = Problemas y S = Soluciones. (Imagen: Pedro M. Rosario Barbosa / Dominio público).

A lo mejor esto se vea demasiado familiar para aquellos que conocen El origen de las especies de Darwin. Están en lo correcto. He aquí la imagen que ustedes encuentran en esa obra.

Imagen de la selección natural

Imagen de la selección natural en El origen de las especies de Charles Darwin (1859).

¿Por qué ambas imágenes se parecen tanto? Popper señala que la de Darwin no es otra cosa que una instancia de la versión más abstracta que él propone. La selección natural es en cierto sentido un proceso de resolución de problemas, en este caso el problema de la supervivencia de las especies. La “solución” a los problemas de este tipo surgen en calidad de mutaciones genéticas que generan unos rasgos en las especies que permiten que se transmitan a la próxima generación. Como diría Richard Dawkins, esto no es obra inteligente, sino del “relojero ciego” que es la naturaleza. No hay teleología sino teleonomía. Sin embargo, el proceso científico sí es obra inteligente, al igual que otras hechuras del ser humano tales como los procesos económicos, políticos, culturales de distintos tipos. En tales casos, sí hay teleología y diseño con designio.

Durante esta discusión debemos recordar algo bien importante: la supervivencia de una especie depende de la disponibilidad de materia y energía para su consumo y aquellos rasgos (incluyendo los conductuales) que le permiten conseguirlos. En el caso del Homo sapiens, él se ha convertido en un Homo economicus. Nuestra especie ha desarrollado evolutivamente la habilidad de maneras inteligentes de resolver sus problemas económicos. Hoy día, la humanidad ha logrado extender esta inteligencia a niveles globales. De hecho, tal inteligencia tiene que ser manejar tanto la física como la conducta humana para optimizar el bienestar de nuestra especie y del planeta en un verdadero sistema global solidario. Esto es una extensión inteligente de lo que ocurre a nivel de los procesos ciegos de la selección natural.
.

Reformulación del modelo de Comte-Sponville (MCS)

André Comte-Sponville

André Comte-Sponville en el Salon de Livre de París en 2014 (Foto cortesía de Wikinade, Wikimedia Commons / CC-BY-SA 4.0).

En su libro (que debiera ser más conocido) El capitalismo, ¿es moral?, Comte-Sponville nos provee un modelo teorético que distingue entre varios órdenes. De esos, solamente deseo discutir tres. Para aquellos interesados conocerlo completo y con lujo de detalles, véase su capítulo 2 (pp. 57-81). Este modelo de Compte-Sponville (MCS) lo podemos reformular en términos del esquema de resolución de problemas propuesto por Popper. Cada uno de los órdenes debe entenderse como una dinámica de resolución de problemas.

En primer lugar está el orden tecnocientífico: el orden de todo aquel proceso cuyos parámetros son lo posible y lo imposible. Aquí entran las ciencias y la economía como subórdenes que estudian estos tipos de fenómenos y que, a veces, sus resoluciones conllevan tensiones mutuas, pero que en otros casos pueden coincidir. Los problemas tratados por estas dos ramas del saber y de la actividad humana no tienen nada que ver con lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto (desde un punto de vista ético).  Más bien consisten en lo que es posible o imposible en ambos campos. Por ende, sus objetos de estudio, teorización y resolución de problemas internos son amorales. En el caso de las ciencias, estas buscan describir lo mejor posible los procesos físicos, biológicos, químicos y de otra índole. Por otro lado, la economía trata de la distribución de bienes de acuerdo a la física de los recursos en coordinación inteligente con el comportamiento humano que se manifiesta en la oferta y demanda efectiva. En general, tales variables son las que determinan en general los precios de mercado de dichos recursos escasos.

Marx describe un capitalismo orgánico, rico en determinaciones (como diría Hegel), en la que coexisten una cadena de tensiones (Marx diría “contradicciones”). Eso es correcto. Sin embargo, con su solución al “problema de las injusticias del capitalismo” y su concepción materialista de la historia, se le olvida algo neurálgico: el capitalismo es el mejor mecanismo que tenemos por ahora para resolver los problemas internos de oferta y demanda efectiva según ya se ha descrito.  Por ende, lo que busca es capital (metafóricamente hablando) como la medida más eficiente para reproducirse. Y allí está el detalle: la eficiencia. Con moralizar la economía, Marx aspiraba a un temporero control del proceso de resolución de problemas desde dentro de esa dinámica y utilizar el estado para ello. Desgraciadamente, el estado político es ineficiente para hacerlo, porque sus problemas son distintos a los del mercado.

Es un error filosófico, sociológico e histórico pensar que el capitalismo existe meramente porque la burguesía impuso su modo de producción. La imposición del capitalismo también obedece a las ineficiencias de formas de control económico por parte del estado, del feudalismo y de otros arreglos económicos.  Como diría Max Weber, en uno u otro grado, siempre hubo en todas las épocas el afán de lucro, pero con el capitalismo hay una evaluación y cálculo racional de rentabilidad y de los procesos productivos y comerciales (2011, pp. 56-58).

Aun con esto, la rentabilidad de un producto (por más que haya inteligencia involucrada en ella) es un criterio amoral. El deber fiscal no necesariamente coincide con el deber ético. Esto significa que el único obstáculo a la realización de todo lo que sea tecnocientífico es la imposibilidad de realizar ciertas opciones, sea físicas o comerciales. Si se dejan “sueltos” estos procesos amorales y sin limitaciones, todos los posibles procesos de resolución de problemas de las ciencias y la economía se realizarán (tanto las resoluciones buenas para la sociedad como las malas). En el caso de la economía, vemos la bifurcación darwiniana en que existirán procesos competitivos que beneficiarán la sociedad de múltiples maneras, pero también otros que conllevarán graves perjuicios o externalidades.

Le toca, pues, al segundo orden, el jurídico-político (la ley y el estado) establecer límites a los procesos externalizantes y los incentivos para los beneficios sociales. En el ámbito económico, esto conlleva un acercamiento keynesiano que procura respetar en la medida de lo posible los procesos internos de la resolución de problemas dentro del mercado, pero los limita desde afuera, es decir, desde la jurisprudencia con el objetivo de limitar las externalidades y maximizar los beneficios a la humanidad.

Ahora bien, el estado y las leyes son también amorales.  A las leyes no les concierne la ética, sino más bien la limitación y validación de los derechos de ciudadanos con intereses heterogéneos. El cuerpo político soberano es una criatura del colectivo social libre que legisla y sus miembros en calidad de súbditos (como diría Rousseau) obedecen. Así debe ser un orden que se distinga como un estado de derechos. No se puede legislar el carácter de la gente y el cuerpo político estatal es una criatura convencional, por ende amoral. Lo legal y lo ilegal son los parámetros de la jurisprudencia y el estado. Es indiferente a la buena o mala conducta personal o el carácter de alguien. Puede ser posible la existencia de un canalla legalista. También un pueblo en su soberanía podría tomar decisiones que violenten los derechos de ciertas personas (sean ciudadanas o no).

La importancia de un estado de libertades es darle a los ciudadanos (específicamente a los agentes morales) el poder de limitar al monstruo que es ese cuerpo político como soberano. Los valores y normativa éticas sirven de principios rectores de los agentes morales, a su vez que se tienen como directriz metaética la Fórmula de humanidad formulada por Kant:

Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio.

La humanidad como comunidad global de agentes morales, puede (y está en gradualmente en proceso de) converger en un conjunto de valores comunes racionalmente fundados a los que el teólogo Hans Küng (2006) ha denominado “consenso básico minimal“. Este consenso nunca será total, pero sí permitirá una posible convivencia de una comunidad global donde coexisten diversas cosmovisiones (p. 46). Además, como  personas con potencial de actuar por deber, la humanidad puede utilizar al estado y al capital como medios para maximizar el bienestar de la humanidad y del planeta. Lo que Küng llamaba identidad (responsabilidad hacia uno mismo) y solidaridad (responsabilidad hacia los demás) son los elementos que establecen límites a las decisiones perjudiciales del individuo y las más detrimentales del soberano colectivo (pp. 49-50).

En resumen, en el orden tecnocientífico las ciencias y la economía tienen procesos de resoluciones de problemas internos. En ambos casos se dan problemas de acción colectiva (en el caso específico de la economía, las externalidades por razones competitivas).  El estado (o cualquier agrupación coordinada) es una instancia de resolución externa a problemas de acción colectiva causadas en el ámbito tecnocientífico. No obstante ello, debido a que los parámetros de lo legal y lo ilegal son también amorales, en un sistema democrático los ciudadanos que sean agentes morales deben utilizar los valores y normativa éticos como guías para su mejor carácter y simulténeamente establecer la mejor decisión de política pública que beneficie a la humanidad y al medio ambiente. He aquí una gráfica que representa lo ya expuesto.

MCS modificado

*Comte-Sponville utiliza el término “Orden moral”, reserva el término “Orden ético” para otro tipo de orden. Debido a confusiones y para simplificar la discusión cambié el término “moral” por “ético”. Modelo (modificado) de Comte-Sponville. (Imagen de Pedro M. Rosario Barbosa / CC-BY-SA 4.0+). Presione la imagen para versión agrandada.

En este modelo podemos distinguir que cada proceso interno en sus respectivos órdenes es autónomo pero no independiente de los otros. Uno tiene un efecto sobre el otro en algún grado. Sin embargo, el que un orden intente resolver el problema de otro internamente suele pasar por alto sus necesidades internas de los problemas inherentes de él, ocurre una confusión de órdenes. La solución marxiana era una de ellas, así como lo es en esencia la visión neoliberal de la economía global.

Nótese también que hay una dimensión deontológica y otra consecuencialista del MCS. Las virtudes, los valores y la normativa ética son principios que deben tener peso y consideración a la hora de deliberar en cuanto a las mejores opciones para la mejoría de la humanidad y de los ecosistemas a nivel mundial. Sin embargo, cada opción debe mirar también las consecuencias de las acciones. Para ello, las diversas ciencias también deben orientar ante los futuros resultados de cualquier política pública que se adopte.
.

Conclusiones

Enlightenment Now

Portada de Enlightenment Now de Steven Pinker.

Al principio hemos mostrado las gráficas del decrecimiento de la pobreza extrema a nivel mundial y las mejoras de diversos países en vía de desarrollo. Este es un punto que trae a colación dos libros publicados recientemente por el sicólogo cognitivo Steven Pinker, titulados The Better Angels of Our Nature Enlightenment Now. Los dos son extraordinarios y ameritan una discusión pública extensa. Sobre Enlightenment Now, uno obtiene una dosis de optimismo ante un mundo que creemos que se está desmoronando ante nuestros ojos. Hay mucho que alabar y algunos asuntos qué criticar del libro (algo que haremos en una reseña aparte). Una de las críticas válidas que se plantean con frecuencia es la histórica. Aunque sí hay unos ciertos ideales compartidos en el periodo de la modernidad que llamamos “valores ilustrados” que dieron base de acción para la modernización, la democracia y el mayor florecimiento de las ciencias. Sin embargo, no hubo tal cosa como un proyecto de Ilustración.

Aquí presesnto una perspectiva alterna darwiniana-popperiana: los valores más recientes e inclinados cada vez más hacia la razón y las ciencias (cada uno resultado de problemas filosóficos, científicos y políticos) son resoluciones que sentaron mejores bases para los procesos internos y externos de resoluciones  inteligentes de problemas particulares de los pueblos. La mejor comprensión de esos problemas, llevó eventualmente a mejores soluciones. Sin embargo, nada de esto se hizo en una mega conspiración nacional o internacional coordinada. Más bien siempre ha existido un proceso complejo de resolución de problemas en el que grupos con intereses heterogéneos resuelven problemas internos y problemas de choques externos (inversión de capital, luchas sindicales, organizaciones no gubernamentales, intervenciones políticas de derechas, izquierdas y centristas, luchas antiesclavistas, luchas ambientales, luchas de género, etc.)  Gradualmente lo que eran problemas regionales se volvieron nacionales, después los nacionales en internacionales.

A medida en que hay mayor producción de capital, aparecen los recursos económicos que posibilitan la validación de derechos humanos, se fortalecen el comercio entre regiones y países, hay una mayor diseminación de información científica y con ello más recursos científicos y más acceso a mayor riqueza.  Con mayor desarrollo tecnológico, se hace posible la mayor producción de riquezas, se proveen mayores recursos para salir de la pobreza, con ello hay mayor democratización en muchos países y así por el estilo. Este proceso complejo continúa hoy.  Todo esto ha llevado a varios países gradualmente a un  arreglo MCS o uno parecido, no solo a nivel de naciones-estado, sino también a nivel global.

Estamos muy lejos de ser un mundo perfecto: continúa el alza de emisiones de gases de invernadero, se agrava el cambio climático, todavía existen muchos sweatshops, existe la esclavitud, hay países tiranos en el mundo, etc.  Y dado que por el Principio Catalá-Oliveras hemos convenido de que la perfección no es posible, lo que nos queda es identificar con seriedad aquellos factores que están remediando estos problemas a nivel mundial para mejorar la vida de aquellos que todavía se encuentran en la miseria y pobreza. Este será un proceso imperfecto, pero viable. Involucrará mecanismos estatales y globales de regulación de mercado y de redistribución de riquezas. De esto último hablaremos en las siguientes entradas de esta serie.

Toda esta discusión, debe poner en perspectiva algo muy importante: la confrontación ideológica entre el procapitalismo neoliberal y el prosocialismo marxista es puramente falsa, artificial y ciega en torno a los procesos y necesidades complejos de una matriz social local o global.  Por eso, los países con los mejores indicadores en cuanto a salud fiscal, política y social son las que adoptan soluciones mixtas a sus diversos problemas. Una vez más, si algo funciona es por su imperfección, ya que la perfección no funciona. Los países que mejor están en el mundo son aquellos que tienen a su disposición una cantidad importante de energía, estados fuertes que validan derechos humanos e instituciones estatales importantes con redes de seguridad económica, es decir, una vez más, de redistribución de riquezas.

Sobre este último punto debemos atender un asunto importante de la conducta humana, la que heredamos evolutivamente y que se manifiesta socialmente de diversas maneras. En muchos casos, es errada nuestra apreciación de que la desigualdad es un problema en si mismo debido a que unos tienen más que otros. Sin embargo, la realidad física y económica es que no somos iguales: nuestros talentos son desiguales, nuestras cualidades físicas también, sin hablar de nuestra distribución poblacional en distintos ambientes y circunstancias políticas, económicas y sociales que son frecuentemente fortuitas. El forzar la igualdad en todos los casos por vía del estado para resolver estos problemas económicos no resuelve el problema. La economía de mercado inteligentemente arreglada y debidamente regulada logra distribuir estos bienes más eficientemente.

El sicólogo Paul Bloom y sus compañeros vieron que la desigualdad no es un criterio de preocupación de la gente. Al contrario, si el millonario llegó a su posición  porque así lo amerita no hay problema alguno. Sin embargo, lo que sí les concierne es la injusticia.  Frecuentemente se confunde la justicia con la igualdad y la injusticia con la desigualdad. Aunque la justicia y la igualdad están relacionadas, no son lo mismo. Por un lado, queremos un salario digno y que sea igual a todos por igual labor. La gente prefiere sociedades desiguales en los que el mercado (debidamente regulado) pueda asignar distintos valores objetivos a distintas labores. Lo que le importa a la gente es si los millones que se ganó alguien fue a la expensa de otros, si se los ganó justa o injustamente.  Esto es lo que vemos instintivamente en el caso del experimento con macacos del que habló Frans de Waal en su experimento (que vimos en la entrada anterior de esta serie) y también lo vemos en el juego del ultimátum.  La justicia es un criterio posicional en la mente de toda persona que sea agente moral.

Para remediar situaciones injustas (en gran medida por situaciones externalizantes), vía captación e inversión estatal. Esto no es exclusivo del estado, como veremos en el futuro, para resolver problemas externalizantes las corporaciones hacen lo mismo.

¿Quiere decir esto que las diversas desigualdades en la sociedad no importan? Al contrario, importan por razones que muchas veces el público no ve. Ese va a ser uno de los temas de nuestra próxima entrada.

 

Referencias

Bakan. J. (2004). The corporation: The pathological pursuit of profit and power. Estados Unidos: Free Press.

Catalá, F. (2007). Elogio de la imperfección. PR: Ediciones Callejón.

Collado Schwarz, A. (2010). Soberanías exitosas. Seis modelos para el desarrollo económico de Puerto Rico. PR: La Voz del Centro.

Comte-Sponville, A. (2004). El capitalismo, ¿es moral? España: Paidós.

Dawkins, R. (2017). El gen egoísta extendido. Madrid: Editorial Bruño.

Dawkins, R. (1996). The blind watchmaker. Why the evidence of evolution reveals a universe without design. Estados Unidos: W. W. Norton & Company.

Frank, R. H. (2004). What price the moral high ground?  Ethical dilemmas in competitive environments. Princeton: Princeton University Press.

Frank, R. H. (2011). The Darwin economy: Liberty, competition, and the common good.  Princeton: Princeton University Press.

Franz,M., McLean, E., Tung, j., Altmann, J., & Alberts, S. C. (7 de septiembre de 2015). Self-organizing dominance hierarchies in a wild primate population. The Royal Society Proceedings B, 282, 1814, 20151512. doi: 10.1098/rspb.2015.1512.

Harvey, D. (2010). A companion to Marx’s Capital[Ed. Kindle].  London: Verso.

Keynes, J. M. (1936). The general theory of employment, interest, and money. https://www.marxists.org/reference/subject/economics/keynes/general-theory/index.htm.

Klein, N. (2007). La doctrina del shockEl auge del capitalismo del desastre. España: Paidós Ibérica.

Küng, H. (2006). Proyecto de ética mundial. España: Trotta.

Marx, K. (2008). El capital. Crítica de la economía política. I. El proceso de producción de capital. México: Siglo XXI Editores.

Marx, K & Engels, F. (1976). La ideología alemana. Uruguay: Ediciones Pueblos Unidos.

Maturana H. R. & Varela F. J. (1980). Autopoiesis and cognition: The realization of the living. Dordrecht: D. Reidel.

Maturana, H. R. & Varela, F. J. (1988). The tree of knowledge. Boston: Shambala.

Miller, D. (2015). Critical rationalism: A restatement and defence. [Ed. Kindle]. IL: Open Court.

Popper, K. (1997a). El cuerpo y la mente. Barcelona: Ediciones Paidós.

Popper, K. (1997b). La selección natural y el surgimiento de la mente. En F. Martínez & L. Olivé (comps.). Epistemología evolucionista (pp. 25-42). México: Paidós.

Popper, K. (2001). Conocimiento objetivo: Un enfoque evolucionista. Madrid: Tecnos.

Roser, M. & Ortiz-Ospina, E. (27 de marzo de 2017). Global extreme poverty. Our world in datahttps://ourworldindata.org/extreme-poverty.

Sapolsky, R. M. (29 de abril de 2005). The influence of social hierarchy on primate health. Science, 308, 5722, 648-652. doi: 10.1126/science.1106477.

Schelling, T. C. (1 de septiembre de 1973). Hockey helmets, concealed weapons, and daylight saving: A study of binary choices with externalities. Journal of Conflict Resolution, 17, 3, 381-428. doi: 10.1177/002200277301700302.

Schelling, T. C. (2006).  Micromotives and macrobehavior. [Ed. Kindle]. New York: W. W. Norton & Company.

Smith, A. (1996). La riqueza de las naciones. Madrid: Alianza Editorial.

Starmans, C., Sheskin, M. & Bloom, P. (7 de abril de 2017). Perspective: Why people prefer unequal societies. Nature Human Behavior, 1, 0082. doi: 10.1038/s41562-017-0082.

Pinker, S. (2011). The better angels of our nature: Why violence has declined. Estados Unidos: Penguin.

Pinker, S. (2018). Enlightenment now: The case for reason, science, humanism, and progress. US: Viking.

Ponisio, L. C., M’Gonigle, L. K., Mace, K. C., Palomino, J., de Valpine, P., & Kremen, C. (10 de diciembre de 2014). Proceedings of the Royal Society, B, 282, 20141396. doi: 10.1098/rspb.2014.1396.

Punset, E. (2011). Viaje al optimismo. Las claves del futuro. España: Destino.

Treua, H., Nordborgb, M., Cederbergb, C., Heuerc, T., Claupeinc, E., Hoffmanna, H., & Berndesb, G. (10 de septiembre de 2017).  Carbon footprints and land use of conventional and organic diets in Germany. Journal of Cleaner Production, 167, 127-142. doi: 10.1016/j.jclepro.2017.05.041.

Waal, F. de. (1998). Chimpanzee politics: Power and sex among apes. [Edición de Kindle]. Baltimore: The John Hopkins University Press.

Weber, M. (2011). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. México: Fondo de Cultura Económica.