El Nuevo Trato Verde como está, no salvará el planeta

Un nuevo rostro en el Congreso de los Estados Unidos

Alexandria Ocasio Cortez
Alexandria Ocasio Cortez en el Reardon Convention Center en la Ciudad de Kansas, el 20 de julio de 2018. Foto cortesía de Mark Dillman.

Alexandria Ocasio Cortez, la congresista demócrata por el Estado de New York, ha sido la respuesta de un sector progresista altamente insatisfecho con el statu quo del Partido Demócrata y a un Partido Republicano preso de las arbitrariedades del ahora populista presidente estadounidense, Donald Trump. Su ascenso al poder congresional era inesperado y, debido a sus posturas socialistas demócraticas, ha despertado el entusiasmo y hostilidad de gran parte de todo el espectro político. Debido a su ascendencia puertorriqueña, ella se ha identificado hasta cierto punto con la realidad de nuestro Archipiélago tras María y ha favorecido el voto presidencial para Puerto Rico. Sobre si este debería ser su favor o si entiende plenamente los asuntos de nuestro país, podemos debatirlo. En un momento dado, ella estuvo confundida en torno a la abolición de algunas de las leyes Jones: o la Ley Jones de 1917 (que reformó el gobierno e impuso la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños) o la Ley Jones de 1920 conocida como la Ley de Cabotaje. Lo que sí podemos contar a su favor es su convicción en torno a la relación entre estatus colonial de Puerto Rico y su realidad económica actual.

Su falta de experiencia en un ámbito tan cargado políticamente como el Congreso de Estados Unidos es transparente y, no es sorpresa, que sus adversarios han explotado (en ocasiones, muy injustamente) algunos de sus errores. Sin embargo, defiende con mucho vigor los principios por los que ella fue electa. Uno de ellos, con los que hemos simpatizado mucho, es el asunto de la legalización del soborno institucionalizado que permea en el Congreso federal gracias a Citizens United vs. FEC. Su intervención ha puesto con prístina claridad y sencillez la extrema seriedad de las consecuencias de que las grandes corporaciones influencien la política pública federal.

Hace mucha falta esta discusión, ya que las corporaciones, como entidades amorales, no tienen el interés del público en mente, sino solo sus responsabilidades fiscales, que, en muchas ocasiones, no coincide con la responsabilidad ética. Ocasio va a hacer los próximos dos años, muy interesantes.

Recientemente, ella ha presentado un proyecto de Resolución de la Cámara de Representantes 109, que es para forjar un Nuevo Trato Verde (Green New Deal). Este es un curso muy ambicioso. De hecho, demasiado ambicioso. Aun si ella lograra la aprobación este documento, habría que ver si mejoraría o empeoraría la situación del cambio climático del planeta. Lo que se aspira no pasa de ser una repetición a nivel nacional del fiasco del Energiewende de Alemania y la experiencia nefasta que ahora pasan California y Vermont. Esto no pinta bien.

El plan detrás de la resolución presentada no es viable

El aspecto de política social y economía

H. RES. 109 (116th Congress - 1 Session)
Imagen de la Resolución de la Cámara de Representantes federal (H. RES. 109), del centésimo decimo sexto Congreso, primera sesión (2019).

El título de la resolución es “El reconocimiento del deber del gobierno federal para crear un Nuevo Trato Verde”. Este documento no solo contempla la transformación energética de Estados Unidos, sino una reforma de pies a cabeza de la estructura fiscal y social de ese país. Esto marca una disparidad logística lo que motiva el proyecto con algunas de las propuestas presentadas.

Por ejemplo, tomen las siguientes menciones de la situación actual de la esfera social:

… hourly wages overall stagnating since the 1970s despite increased worker productivity; the third-worst level of socioeconomic mobility in the developed world before the Great Recession; the erosion of the earning and bargaining power of workers in the United States; and inadequate resources for public sector workers to confront the challenges of climate change at local, State, and Federal levels; the greatest income inequality since the 1920s …

pp. 3-4

En otras palabras, la motivación de cambio social que se propone es muy abarcadora. Aquí se describen algunas de las metas:

… to achieve net-zero greenhouse gas emissions through a fair and just transition for all communities and workers; to create millions of good, high-wage jobs and ensure prosperity and economic security for all people of the United States; to invest in the infrastructure and industry of the United States to sustainably meet the challenges of the 21st century; … to promote justice and equity by stopping current, preventing future, and repairing historic oppression of indigenous peoples, communities of color, migrant communities, deindustrialized communities, depopulated rural communities, the poor, low-income workers, women, the elderly, the unhoused, people with disabilities, and youth (referred to in this resolution as ‘‘frontline and vulnerable communities’’);

pp. 5-7

Todo esto es problemático y no constituye un programa coherente desde un punto de vista económico y físico, por razones que explicaré en la última sección. Eso no implica que hay muchos aspectos de este Nuevo Trato que no sean viables. ¿Qué se propone hacer? Marcaré con el ícono “✔” los que (a prima facie) me parecen (en mi muy inexperta opinión) necesarios y viables para Estados Unidos o “¿?” para los que levantan mi ceja escéptica. No voy a citarlo todo.

… directing investments to spur economic development, deepen and diversify industry and business in local and regional economies, and build wealth and community ownership, while prioritizing high-quality job creation and economic, social, and environmental benefits in frontline and vulnerable communities, and deindustrialized communities, that may otherwise struggle with the transition away from greenhouse gas intensive industries [✔];

… ensuring the use of democratic and participatory processes that are inclusive of and led by frontline and vulnerable communities and
workers to plan, implement, and administer the Green New Deal mobilization at the local level [✔];

… ensuring that the Green New Deal mobilization creates high-quality union jobs that pay prevailing wages, hires local workers, offers training and advancement opportunities and guarantees wage and benefit parity for workers affected by the transition [✔];

… guaranteeing a job with a family-sustaining wage, adequate family and medical leave, paid vacations, and retirement security to all people of the United States [✔];

… strengthening and protecting the right of all workers to organize, unionize, and collectively bargain free of coercion, intimidation, and harassment [✔];

… enacting and enforcing trade rules, procurement standards, and border adjustments with strong labor and environmental protections [✔];

… obtaining the free, prior, and informed consent of indigenous peoples for all decisions that affect indigenous peoples and their traditional territories, honoring all treaties and agreements with indigenous peoples, and protecting and enforcing the sovereignty and land rights of indigenous peoples [¡¡¡✔✔✔!!!];

… ensuring a commercial environment where every businessperson is free from unfair competition and domination by domestic or international monopolies; and [¿? – no estoy en contra, pero para garantizar libre mercado, hay que ver los mecanismos y políticas fiscales concretas con las que esto se lograría];

… providing all people of the United States with high-quality health care; affordable, safe, and adequate housing; economic security; and clean water, clean air, healthy and affordable food, and access to nature [✔].

pp. 12-14

Por ahora, esto parece para los críticos un listado en los que todos estamos a favor de la virtud y en contra del pecado. Sin embargo, este programa es claramente socialdemócrata (no exactamente socialista democrático), un modelo muy parecido al nórdico. Este no es el socialismo marxista de Chávez/Maduro que muchos postulan que propone Ocasio con el propósito politiquero de atemorizar al público. No hay razón alguna por la que un país tan rico como Estados Unidos tenga un deterioro notable en la educación pública, una clase media que esté deslizándose a la pobreza, o que tenga una infraestructura en deterioro o que no tenga un seguro universal de salud, o que tenga a personas endeudadas casi a perpetuidad por préstamos estudiantiles (aunque el Pres. Obama ayudó un poco a remediar la situación). Todos estos elementos deben verse como una inversión y no un gasto público.

Es difícil oponerse a un programa así. Sin embargo, el incluirlo en un “programa verde”, ha hecho que sea una píldora abortiva que haga a este feto perecer en la Cámara de Representantes, lo que nos fuerce a volver a cero. De esta manera puede fracasar el intento de remediar el problema del cambio climático que, a mi juicio, es el problema de seguridad más serio del mundo (literalmente) y en el que Estados Unidos debería tener un rol protagónico. De ahí que este Nuevo Trato Verde sea demasiado ambicioso.

Por otro lado, algunos aspectos de las intenciones que están detrás preocupan un poco. En el portal de la estación pública National Public Radio (NPR), hay una hoja de preguntas y respuestas en torno a la resolución. Tomen, por ejemplo, esta parte:

Build on FDR’s second bill of rights by guaranteeing … economic security for all who are unable [✔] or unwilling [¡¡¡¿?!!!!] to work…

p. 1

¿En serio? Entiendo que se cubran las necesidades económicas básicas de: gente que no pueda trabajar por razón de edad (demasiado jóvenes o ancianos); por razón de un impedimento físico o mental; o por atender a su hogar, responsabilidad que usualmente recae sobre las mujeres, y así por el estilo. ¿Pero que yo, trabajador, cubra, mediante mis impuestos las necesidades económicas que alguien que no quiera trabajar? ¿Por qué? ¿Tiene esto en mente la distribución de un mínimo de ingresos por persona? En este último caso, no tengo objeciones, pero debe aclararse este punto, ya que la producción económica de un país depende todavía de que la gente se gane su sustento.

También hay dudas en cuanto a la procedencia del dinero para sufragar este programa, la respuesta es sumamente ambigua y que, para muchos, carece de seriedad.

How you will pay for it?

The same way we paid for the New Deal, the 2008 bank bailout and extended quantitative easing programs. The same way we paid for World War II and all our current wars. The Federal Reserve can extend credit to power these projects and investments and new public banks can be created to extend credit. There is also space for the government to take an equity stake in projects to get a return on investment. At the end of the day, this is an investment in our economy that should grow our wealth as a nation, so the question isn’t how we will pay for it, but what will we do with our new shared prosperity.

p. 4

La primera oración es puramente retórica. El Nuevo Trato Verde parece un problema que atiende asuntos a corto y a largo plazo simultáneamente. El llamado “rescate a los bancos” en la crisis del 2008 fue una medida hecha “a la corta” para evitar el colapso total de la economía, no estableció realmente medidas a largo plazo, una queja válida de muchos demócratas de izquierda en aquel momento. Las guerras, aunque costosas, son inversiones que (para bien y mal) atienden asuntos de política internacional o intereses económicos y militares estadounidenses. ¿Se quiere terminar con estas guerras actuales para redirigir los fondos a financiar este Nuevo Trato? ¿Se mantendrán las guerras actuales y se financiará el Nuevo Trato con dinero adicional? La respuesta no es del todo clara. ¿Qué hay de una reevaluación de incentivos a corporaciones (especialmente a nivel estatal) basados en exenciones contributivas y de los que no ha habido beneficio económico alguno? ¿No podría utilizarse ese dinero como parte de un programa de restructuración fiscal del gobierno federal? ¿Qué hay de mejorar un tipo de impuestos al valor de terreno? ¿Qué hay de impuesto a los lujos? Si la situación del cambio climático es tan urgente, y lo es, miles de millones de dólares gastados puramente en lujos es un desperdicio de dinero y capital. No se trata de quitarles todos los millones a los millonarios, que tienen derecho a sus lujos hasta cierto punto … pero, ¿cuántas mansiones, yates, aviones, helicópteros, obras de artes necesitan para vivir? Como ya se ha demostrado económicamente, este tipo de gastos generan externalidades sociales negativas y necesita una desaceleración. ¿No se podría asignar parte del dinero de la propuesta de Ocasio de impuestos a los millonarios a los programas relacionados a las comunidades y mejorar el medio ambiente?

Por otro lado, sí es útil la creación de bancos públicos para fomentar crédito e inversión, no de manera distinta a lo que ocurrió en Puerto Rico durante la época de Rexford G. Tugwell. Sin embargo, hay que establecer regulaciones para que no ocurra con estos, lo que pasó con el Banco Gubernamental de Fomento, que le prestó a alcaldes para la construcción de obras faraónicas insostenibles, que nunca redundó en un beneficio real para el público o el banco. Sin embargo, para que esta idea funcione, es necesario capitalizar estos bancos con dinero, así que volvemos al problema de su procedencia.

Extraña que no dice una sola palabra en torno a la redistribución de las riquezas o limitar ciertas externalidades negativas. Veremos más adelante que, en cuanto a esto último, la propuesta deja mucho que desear.

Ahora bien, ¿esta propuesta social cabe dentro del programa ambiental propuesto por el proyecto de resolución? Veamos.

Las medidas ambientales

Molinos de viento en Salinas, Puerto Rico
Molinos de viento en Salinas, Puerto Rico, vistos desde el Expreso Luis A. Ferré (PR-52). © 2018, Pedro M. Rosario Barbosa. (CC-BY-SA 4.0+).

Es en la parte ambiental, la primera parte del programa, que la falta del rigor científico y la fidelidad a la ideología se vuelven más transparentes. Veamos algunas de las cosas que propone:

… eliminating pollution and greenhouse gas emissions as much as technologically feasible [✔]

… meeting 100 percent of the power demand in the United States through clean, renewable [¿?, ¿limpio o renovable; o limpio y renovable?]

… by dramatically expanding and upgrading renewable power sources [✔];

… building or upgrading to energy-efficient, distributed, and ‘‘smart’’ power grids, and ensuring affordable access to electricity [✔];

… upgrading all existing buildings in the United States and building new buildings to achieve maximum energy efficiency, water efficiency, safety, affordability, comfort, and durability, including through electrification [¿? – ¿”máxima” eficiencia con renovables intermitentes?];

… spurring massive growth in clean manufacturing in the United States and removing pollution and greenhouse gas emissions from manufacturing and industry as much as is technologically feasible, including by expanding renewable energy manufacturing and investing in existing manufacturing and industry [¿? – ¿incluirá un impuesto a las emisiones o solo es expandiendo las renovables?];

… working collaboratively with farmers and ranchers in the United States to remove pollution and greenhouse gas emissions from the agricultural sector as much as is technologically feasible, including … supporting family farming … investing in sustainable farming and land use practices that increase soil health … by building a more sustainable food system that ensures universal access to healthy food [¿? … que incluirá la siembra y acceso de agricultores a alimentos modificados con ingeniería genética y pesticidas como el glifosato para el secuestro de carbono, ¿verdad?]…

… mitigating and managing the long-term adverse health, economic, and other effects of pollution and climate change, including by providing funding for community-defined projects and strategies [✔];

… removing greenhouse gases from the atmosphere and reducing pollution by restoring natural ecosystems through proven low-tech solutions that increase soil carbon storage, such as land preservation and afforestation [✔];

… cleaning up existing hazardous waste and abandoned sites, ensuring economic development and sustainability on those sites [✔… y también ¿?incluirá el uso de transgénicos, ¿verdad?]

No podemos oponernos al uso de renovables ni a un sistema de red inteligente que administre y lidie con los problemas inherentes de algunas fuentes intermitentes. Sin embargo, no se puede hablar de maximizar eficiencia energética y depender de renovables intermitentes (aun con sistemas inteligentes). En Puerto Rico, las mismos molinos de viento de Salinas dejaron mucho que desear y se desempeñaron por debajo de lo esperado. En cuanto a la energía solar, fuera de sofisticar más la tecnología, no ha habido un avance real de innovación en esta. Este es un punto que ha trabajado Varun Sivaram, uno de los entusiastas de la tecnología, que elabora estos problemas en un artículo para la revista ecomodernista The BreakThrough Journal, en un informe para el Brookings Institution y en su libro, Taming the Sun. Por cierto, Sivaram también ha denunciado abiertamente la condena de la energía nuclear por grupos ambientalistas, en parte, porque contribuye a cerrar fuentes de energía limpia.


Ahora bien, la propuesta exageradamente optimista del proyecto de Resolución 109 renuncia o se muestra ambivalente en cuanto a medidas y tecnologías que han dado resultado, mientras que quiere optimizar mecanismos más ineficientes. El texto es ambiguo en ocasiones en cuanto a si se desarrolla energía limpia y renovable (¿energía limpia, entre ellas energía renovable o solo energía renovable, que se considera limpia?)

El plan no excluye inversión en investigación y desarrollo y la consulta a científicos durante la travesía a la meta propuesta. Sin embargo, como muestra la hoja de preguntas y respuestas, aun con la advertencia de la Union of Concerned Scientists (UCS) de las consecuencias de retirar prematuramente las fuentes nucleares, la tendencia de los forjadores de la propuesta es la de querer eliminarlas gradualmente. En el caso particular de Ocasio Cortez, su insistencia es en 100% renovables.

La retirada de la energía nuclear en el Estado de Vermont (en el estado de Bernie Sanders) y la obsesión por renovables, conllevó un aumento de consumo de combustible fósil y emisiones de bióxido de carbono, de eso no hay debate alguno actualmente. Esto ocurre a pesar de que el 43% de las fuentes de Vermont son renovables (véase informe al respecto). No voy a repetir aquí lo ya dicho en torno a la transformación energética de Alemania. Solo me limitaré a decir, que no ha habido reducción alguna de emisiones de gases de invernadero desde el comienzo del cierre de plantas nucleares en el 2011 (a raíz del incidente de Fukushima) hasta el 2018, aun cuando una parte muy sustancial de las fuentes energéticas renovables.

El porcentaje de producción energética en Alemania
El porcentaje de producción energética en Alemania (números preliminares del 2018). Fuente: Clear Energy Wire (CC-BY-SA 4.0). Denle aquí para ver la versión agrandada.
Consumo de fuentes energéticas de Alemania
Consumo de fuentes energéticas de Alemania, números preliminares del 2018). Fuente: Clear Energy Wire (CC-BY-SA 4.0). Denle aquí para la ver la versión agrandada.
Emisiones de gas de invernadero de Alemania
Emisiones de gas de invernadero de Alemania. Fuente: Clear Energy Wire (CC-BY-SA 4.0). Denle aquí para ver la versión agrandada.

Sin embargo, algunos de los países que han logrado descarbonizarse en su mayoría (como Francia o Suecia), lo han hecho con energía nuclear. En otros casos, como el de Costa Rica, país tropical, la energía renovable que le permitió la descarbonización no fue ni la energía eólica ni la solar.

Aun suponiendo que fuera posible hacer una red 100% de renovables, la irremediable intermitencia de muchas de ellas (que no se resolverá totalmente con baterías o una red inteligente) hará que sus ineficiencias cuesten más. Esto se puede ver muy claramente en el caso de California y (otra vez), Alemania.

Es más, el documento se enfoca en las comunidades (frontline). ¿Qué pasaría en el caso de comunidades y municipios que decidan tener energía nuclear modular, como en el caso de un municipio del estado de Utah, que decidió por el reactor modular de NuScale? ¿Van a prohibirle a esas comunidades de tener una producción de energía limpia, segura y cuya posibilidad de accidente nuclear es ninguna? ¿Cuál sería la justificación?

El sesgo ideológico es más evidente cuando se tiene en cuenta que Ocasio y, tal vez, otros demócratas, caen exactamente en los misos errores de Naomi Klein. Ya he escrito al respecto, así que no voy a repetir aquí lo ya dicho. La hoja de preguntas y respuestas le resta importancia a medidas eficientes del mercado tales como un cap and trade u otras como un impuesto a las emisiones de gases de invernadero. He aquí los argumentos presentados en su contra:

Does this include a carbon tax?

… We cannot simply tax gas and expect workers to figure out another way to get to work unless we’ve first created a better, more affordable option. So, we’re not ruling a carbon tax out, but a carbon tax would be a tiny part of a Green New Deal … While a carbon tax may be a part of the Green New Deal, it misses the point and would be off the table unless we create the clean, affordable options first.

Does this include cap and trade?

… Cap and trade assumes the existing market will solve this problem for us, and that’s simply not true. While cap and trade may be a tiny part of the larger Green New Deal plan … any … legislation will pale in comparison to the size of the mobilization and must recognize that existing legislation can incentivize companies to create toxic hotspots in frontline communities, so anything here must ensure that frontline communities are prioritized.

p. 3

Ninguna de estas respuestas tiene sentido. Por un lado, el proyecto de la Resolución 109 no solo establece la importancia de la comunidad, sino también de los negocios, eso implica la cooperación del sector privado. ¿No podrían las comunidades (con sus propias iniciativas) y del sector privado (mediante cap and trade), dirigir a Estados Unidos armónicamente hacia la descarbonización? ¿No remediaría el asunto mucho más rápido que depender exclusivamente de las iniciativas comunitarias, teniendo en cuenta que una muy buena parte del impacto de los contaminantes a las comunidades vulnerables provienen de la industria?

Cap and trade logró eliminar muy eficientemente el problema de lluvia ácida que aquejaba a ciertas ciudades de Estados Unidos. Lo mismo haría un impuesto pigouviano a las emisiones de gases de invernadero, especialmente en la industria, ya que le pone precio al aire y, por ende, un costo sustancial para el sector privado industrial que contamina el ambiente. Por supuesto, estamos totalmente de acuerdo de que eso solo funcionaría si existen alternativas tecnológicas para evitar las emisiones de bióxido de carbono. Sin embargo, el Nuevo Trato Verde postula que estas tecnologías existen ahora y, a la vez, pueden emerger otras. ¿No es eso inconsistente con la aparente premisa de que cap and trade no funcionaría porque, presumiblemente, no hay tecnologías que sustituyan emisores de bióxido de carbono? ¿Es más, por qué no se usa un impuesto hecho a las emisiones para repartir esos fondos a los hogares afectados en forma de vales para la compra de paneles solares o la adopción de medidas para ahorrar energía? ¿No sería esta una forma eficiente de redistribución de riquezas de manera que beneficie a muchas comunidades impactadas por la contaminación hoy día?

La carencia de justificación científica de estas convicciones huele a motivaciones ideológicas.

La inconsistencia más radical: la cosmovisión verde vs. una verdadera justicia social

Imagen del planeta Tierra

Una vez más, a personas de la izquierda política les atrae la narrativa de que la injusticia social corresponde a los problemas del ambiente y la naturaleza. Es cierto que, en el caso de los pobres, ellos son los que sufren más el impacto de las respuestas naturales a la contaminación humana. Sin embargo, la justicia social solo es posible gracias, en gran parte, a la provisión eficiente de energía. Mientras más eficiente sea la energía provista, mayores serán los recursos y la riqueza disponible para posibilitar la justicia social.

Las ineficiencias cuestan. Mantener sistemas ineficientes implican mayor inversión de energía y, por ende, mayor emisión de gases de invernadero. El malgasto ineficiente de energía lo pagan, al final, los pobres. Mientras menos eficiente sea la provisión de energía, mayor es la probabilidad de que no haya vacunas disponibles para erradicar enfermedades (la disponibilidad de vacunas depende de la energía provista para hacerlas y distribuirlas); mayor es la probabilidad de que la gente se enferme o muera helada (piénsese que las plantas nucleares funcionaron muy bien con el fenómeno del frío polar, mientras que algunos molinos de viento se resquebrajaron y las placas solares no aportaron nada); mayor es la probabilidad de que no lleguen los alimentos a las ciudades o a la ruralía (la eficiencia energética baja considerablemente los costos de producción y distribución de alimentos); mayor es la probabilidad de que los trabajadores no den el máximo para producir (necesitamos energía para la Internet, recurso imprescindible para decidir qué comprar, el manejo de cuentas bancarias, consultas, información, etc.), lo que implicaría pérdida de tiempo y dinero que necesitan; entre muchos otros factores. ¿Queremos sacar a la gente de la pobreza y que tengan mejor educación, seguridad médica, servicios sociales, seguridad policíaca, oportunidades de empleo, entre otros? Hace falta maximizar la eficiencia energética … no hay de otra.

Nos guste o no, el consumo de combustibles fósiles en todos los países del mundo ha ayudado a sacar a mucha gente de la pobreza y la miseria. Esta ha sido una de las razones principales para la reducción de la miseria a nivel mundial. Sí, hay una concentración inaceptable de riqueza entre los más ricos del mundo, cuando hay gente que hoy se muere de hambre. Sin embargo, la redistribución de riqueza no es suficiente. La tecnología históricamente ha ayudado bastante como mecanismo para ello, y lo seguirá haciendo, especialmente si es energéticamente eficiente y se aprovecha, a su vez, de producción eficiente de energía.

El problema actual es que el consumo de combustibles fósiles ya no es viable. La alternativa más clara para una red estable de electricidad es un portfolio de recursos energéticos y que cuente con energía nuclear, además de fuentes eólica, solar, geotermal, hidroeléctrica y otras renovables. Además, si queremos la mayor justicia social posible, cada una de estas debe mejorarse de manera que maximicen su eficiencia en captación y distribución de energía.

Esto no es lo que vemos en el Nuevo Trato Verde y, por ende, repite errores del pasado, como los de Alemania, California, Vermont y otros más. Se quiere hacer justicia en Estados Unidos, pero descartando, sin justificación alguna, mecanismos eficientes y seguros de producción de energía. A pesar de que escoge las herramientas menos eficientes, quiere aparentar estar basado en las ciencias, pero solo se limita a lo que es políticamente correcto. Si este es el caso, ¿la motivación es el amor al planeta o la política partidista? Pienso que el primero es el caso, pero, como políticos al fin, la última es una motivadora siempre presente en su mente.

Por otro lado, dependiendo de lo que signifique “agricultura sostenible” o “fuentes sostenibles”, puede el programa ser viable para salvaguardar el ámbito natural o no. Si lo que se quiere es expandir considerablemente paneles solares y molinos de viento para crear una super red por los Estados Unidos, eso podría implicar un abuso de terreno que de otra manera podría ocupar la naturaleza.

Igualmente, si por “agricultura sostenible y producción de alimentos saludables” quiere decir “agricultura orgánica” o remoción de pesticidas como el glifosato, también esto es inconsistente con estas aspiraciones de salvaguardar terreno a la naturaleza. Como es bien conocido en el ámbito científico, la agricultura orgánica tiene algunas virtudes, pero su producción ineficiente en el caso de alimentos altos en calóricos, la soya y otros, lo que implicarían el aumento drástico de precios de los alimentos (lo que los haría mucho menos accesible a los pobres a nivel mundial) y una pérdida enorme de terrenos que ahora son naturales. En algunos casos, puede implicar el mayor uso de recursos tales como el agua.

Cualquier prohibición irracional al uso de cultivos que han sido producto de ingeniería genética (como en la actualidad), implica serias restricciones como la de, por ejemplo, sembrar cultivos que limiten considerablemente el consumo del agua o que produzcan sus propios nutrientes, reduciendo o eliminando así el problema de las zonas muertas, especialmente las del Golfo de México. Sí, hace falta fomentar en el ámbito convencional el uso de cultivos de cubierta (cover crops), rotación de cultivos, reciclaje de nutrientes, entre otros, para conservar la tierra. Sin embargo, debemos continuar con la tendencia actual de producir más cultivos en cada vez menor área de terreno, para salvar el resto para la naturaleza.

Muy a pesar de muchos grupos ambientalistas, el uso del glifosato (y de otros pesticidas) junto a los cultivos producto de ingeniería genética ha logrado reducir considerablemente la inversión de energía y recursos como el agua en los cultivos actuales y ha ayudado a la práctica de no-talado, que permite secuestrar carbono en los suelos. Recordemos también, que el acceso de los agricultores, especialmente en países pobres, ha esta tecnología ha redundado en general a su mayor calidad de vida. Esto lo han confirmado muchos estudios una, otra, otra y otra vez. Lo mismo no puede decirse de la agricultura orgánica.

La indiferencia ideológica, con una visión distorsionada del mundo, a estos avances tecnológicos, por más bien intencionada que sea, no podrá nunca salvar el planeta.

El proyecto H. Res. 109 debe servir como plataforma para una discusión seria en torno a estos puntos, pero que sean basados fuertemente en evidencia científica. Lamentablemente, preveo que el programa es demasiado ambicioso y contiene demasiadas píldoras venenosas internas para no implementarse (al menos no en este cuatrienio). De hecho, aun de aprobarse el proyecto, podrían repetirse los errores del pasado que no han llevado a menos emisiones de gases de invernadero, sino uno cada vez mayor.

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Muchas gracias.

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Nina Paley publica película animada Seder-Masochism

La Diosa Madre vs. el Dios Abrahámico, imagen cortesía de Nina Paley.
Afiche de la película Seder-Masochism, imagen cortesía de Nina Paley.

Nina Paley y Sita Sings the Blues

Antiayer, el 24 de enero de 2019, la autora de cómics y activista por la cultura libre, Nina Paley, publicó en el ciberespacio un filme animado llamado Seder-Masochism (Masoquismo Séder). Disponible en la Internet gracias a Archive.org, la película es toda una sátira que cuestiona, de principio a fin, las religiones abrahámicas. Esta publicación se hizo antes de lo planificado, ya que, al principio, se había anunciado que estaría en línea el último día de enero.

Nina Paley, imagen cortesía de Kippelboy, en Wikimedia Commons.
Nina Paley, imagen cortesía de Kippelboy, en Wikimedia Commons.

Como partidario de la cultura libre y del conocimiento abierto, conozco a Paley desde hace algún tiempo. Ella aboga por que toda obra sea reproducible, que hacerlo no conlleva un odio a su valor cultural, sino una expresión de amor hacia esta. Esto lo expresa en su vídeo animado (de Mimi y Eunice) en torno al tema.

Canción, “Copying Isn’t Theft”, cortesía de Nina Paley (CC-BY-SA 3.0).

Su perspectiva es tan radical, que ha chocado con la opinión de otra gran figura de la cultura libre, al menos en el área de software, Richard M. Stallman. Esta eminente figura, creador del término “software libre” (free software) y del Proyecto GNU, sostiene unos puntos de vista moderados de los derechos de autor, pero, usualmente, se le ve como demasiado radical. Paley lo es mucho más, al sugerir que toda obra cultural debería ser reproducible y, esencialmente, en el dominio público. Esto llevó a ambos a un conocido debate que, para sorpresa de muchos de nosotros, no fue filmado y no se tomó audio de la ocasión para colocarlo en la red.

No es la primera vez que Paley publica una película libre donde planteaba algunos asuntos religiosos. La primera se titulaba Sita Sings the Blues, en la que combinaba el Ramayana, su vida personal y los blues de Annette Hanshaw. Aunque, inicialmente, hizo disponible el vídeo bajo una licencia de Creative Commons, al final, decidió dedicarla al dominio público. Por su uso de las canciones de Hanshaw bajo derechos de autor, ella tuvo que pagar una suma aproximada de US$ 70,000.

Sita Sings the Blues por Nina Paley

Su filme levantó voces de protesta en la comunidad india y se la caracterizaron como ofensiva. Se le preguntó a Paley, cómo se sentiría ella si alguien hiciera una película burlándose de su herencia religiosa. De allí, surgió la idea de la película recientemente publicada en las redes.

Su nueva animación, Seder Masochism, promete muchas más manifestaciones de grupos de las tres religiones abrahámicas criticadas, ya que se lanza más fuertemente contra ellas en general. Esto es significativo, debido a que Paley es de ascendencia judía y fue criada en ese ambiente. Actualmente, ella es atea y librepensadora, al igual que su padre y considera al judaísmo (como otras religiones) una forma de adoctrinamiento infantil. La resistencia hacia la obra se ha dejado sentir. En estos días, se estaba presentando en el Miami Jewish Festival y se había programado mostrarla en el Elles Tournent Dames Draaien a finales de este mes, por lo que ella se comprometía a no hacerla disponible en el ciberespacio hasta finales de enero. Sin embargo, ella anunció su publicación antiayer con esta entrada en su cuenta de Facebook.

Como indica el título, la base narrativa es el Séder, una ceremonia de la Pascua judía, que conmemora el Éxodo de israelitas del cautiverio egipcio y su paso por el Mar Rojo, guiados por Moisés. Ese relato lo combina con música y una grabación de una conversación que Paley sostuvo su padre. Paley justifica su uso legal de las canciones bajo el concepto de “uso legítimo” (fair use) con el propósito de parodiar. Ella está abierta a la posibilidad de que este filme podría sea formalmente ilegal.

En 2012, difundió el primer segmento de la película, que circuló en las redes sociales y se llama “This Land Is Mine”, basada en la canción de Pat Boone para la película Exodus. Allí se representa la invasión de la región geográfica de Palestina por diversos pueblos y potencias a través de la historia en el siguiente orden: los humanos primitivos, los cananeos, los egipcios, los asirios, los israelitas, los babilonios, Alejandro Magno, los macedonios, los ptolomeos, los seléucidas, los israelitas (golpe de los Macabeos o “Martillos”), los romanos, los bizantinos, los árabes (califato), los cruzados cristianos, los mamelucos egipcios, los turcos otomanos, los árabes (una generalización grotesca del siglo XIX), los británicos, los palestinos, los sionistas judíos, los palestinos del PLO/Hamas/Hezbola, los militares israelíes, terroristas guerrilleros y el Ángel de la Muerte. Se le quedaron los persas (539-332 AEC).

Vídeo: Segmento de Seder-Masochism, “This Land Is Mine”, cortesía de Nina Paley

Más tarde, publicó otros vídeos. En uno de ellos, al son de las Pointer Sisters, varias imágenes de diosas se le aparecieron a Moisés invitándole a adorarle como alternativa al dios abrahámico. Las imágenes que aparecen son las siguientes: Isis, la Mujer sentada de Çatalhöyük, la Venus de Willendorf, la Venus de Hohle Fels, una diosa (¿o sacerdotisa?) minóica, Ishtar, entre otras.

Vídeo: Segmento de Seder-Masochism, “You Gotta Believe”, cortesía de Nina Paley.

Los dos vídeos resumen lo que esencialmente es Seder Masochism. Aunque, al principio, los pequeños segmentos publicados no estaban entrelazados en términos narrativos, Paley las vinculó entre sí para formar un solo relato. La historia como tal se inspira, además del Éxodo, en los libros The Creation of Patriarchy de Gerda Lerner y The Language of the Goddess de Marija Gimbutas. En ambos libros, se establece una posición antropológica que permeó en la academia por años de que, antes de la era agrícola, lo que regía eran unas sociedades primitivas matriarcales en la que prevalecían las figuras de las diosas madre y su actitud era más cercana a la naturaleza; más adelante, con la era agrícola y la escritura, se ahogó la adoración a las diosas y se estableció un sistema patriarcal que degradaba a las mujeres. Históricamente, este alegato ya ha sido refutado por la antropología más reciente y, por otro lado, también se ha cuestionado la versión bíblica del Éxodo. En cuanto a lo primero, sí existieron (y existen todavía) sociedades matrifocales y matrilineales, pero no hay evidencia clara de sociedades matriarcales (véase el origen de esa noción en esta referencia). En cuanto al último punto, aunque es muy posible que haya ocurrido algún acontecimiento mucho más modesto, la mayoría de los historiadores lo consideran legendario.

Dejando al lado el aspecto histórico, aun con lo indicado, ¿qué tal el contenido artístico de la película? Veamos.

Diosa (¿sacerdotisa?) minoica bailando, cortesía de Nina Paley.
Diosa (¿sacerdotisa?) minoica bailando. Imagen cortesía de Nina Paley.

La película animada

Imagen representante de los elementos que heredó Nina Paley de su padre. Gráfica cortesía de Paley.
Imagen representante de los elementos que heredó Nina Paley de su padre. Gráfica cortesía de Paley.

Es muy difícil tratar de manera breve esta obra artística, porque hay mucho que Paley quiere decir en ella con pocas escenas seleccionadas del Pentateuco. Sí, algunos de nosotros que nos sumergimos hasta lo hondo de la historia israelita, reconocemos los errores históricos, por ejemplo, de que el becerro de oro estaba dedicado a alguna deidad femenina. Nos damos la cabeza contra la pared de la misma manera que un astrofísico se hala los pelos cuando ve Star Wars y escucha los ruidos en el espacio. Sin embargo, ese no es el punto que desea expresar Paley en su arte. He aquí los puntos más importantes (al menos como lo he entendido):

  • Hay una bivalencia entre el ámbito religioso femenino matriarcal, armónico, cíclico, holístico natural, con la dinámica patriarcal, explotadora de la naturaleza y que originó al dios abrahámico.
  • Hay belleza y sabiduría en la herencia judía, que se pueden apreciar en ceremonias como el Séder de la Pascua, su música religiosa y los rezos e invocaciones en hebreo.
  • Las religiones abrahámicas se basan en historias que, aunque tienen elementos espirituales e inspiradores, son absurdas y presuntuosas en cuanto a sus fundamentos míticos y culturales.
  • Estas creencias, especialmente en cuanto a su reclamo territorial, aun cuando afirman su pacifismo, han sido extremadamente destructivas para la región israelí/palestina y la humanidad.
  • Las religiones abrahámicas, combinándose con el capitalismo destructivo, han apagado el sentido holístico que nos une a la naturaleza como nuestra Gran Madre y al cosmos.

La estructura narrativa, comienza con un hermosísimo arte representativo del estado primigenio natural, que evoca a la Tierra como la Gran Madre (tema que también aparece fugazmente en el comienzo de Sita Sings the Blues), combinado con una canción búlgara folclórica. La narración termina con la canción “The Land Is Mine” de Pat Boone con el famoso vídeo de la historia de Israel y un final celebratorio de la naturaleza y la Gran Madre.

Durante toda esta interpretación del Éxodo, Paley la impregna con imágenes y acontecimientos marcadamente satíricos y humor negro: Moisés habla con Dios en un monte fálico, el rostro de Dios basado en la pirámide (con el ojo providencial) del billete del dólar estadounidense, las diosa comiéndose a los templos de las religiones abrahámicas, los israelitas circuncidando y matando a hombres, mujeres y animales en medio de una música bailable y alegre, imágenes de la Virgen María viendo un trasero, entre otros. Además, podemos apreciar ciertas vinculaciones de acontecimientos bíblicos con sucesos relativamente recientes, tales como la destrucción del becerro de oro combinada con vídeos del daño a la imagen de un Buda por el grupo ISIS, de monumentos y arte antiguo en Iraq; o la canción de 10cc “The Things We Do for Love” (por amor a Dios) junto a escenas de la agresión a las Torres Gemelas, ceremonias del Ku Klux Klan, etc. Paley es irreverente sin escrúpulos.

En la narración, toda la trama del Éxodo simboliza la culminación del despegue de los seres humanos de la naturaleza, de la dignidad de la tierra, para convertirse en una lucha fraticida por terrenos y riquezas. La agricultura comenzó ese proceso de explotación bajo creencias que evolucionaron en una noción de deidad patriarcal, que es, para todos los efectos, destructiva. Sin embargo, esto no se limita solo al territorio que hoy es Israel, sino a cualquier tipo de intento de legitimación de ocupación y conquista invocando su visto bueno divino. Tal manera de pensar es absurda y tonta.

A pesar de todo esto, ella intercala las escenas con con una explicación de los elementos y las etapas del Séder, conectándolas con los eventos del Éxodo. Para ello, utiliza una pintura de la Última Cena que, según los algunos evangelios, era un Séder de Pascua. Paley también presenta audio de ciertos momentos de conversación con su padre en torno a su herencia judía. Es interesante que ella utiliza la figura de Dios para representar a su padre y un cabrito de sacrificio para representarse a ella. Eso contrasta con toda la narración que, después de todo el historial de conquista de “Tierra Santa”, al final, ella encuentra su paz en la figura maternal de la naturaleza y el universo.

Por esto último, la estructura de la narración es cíclica: regresa de donde partió, cerrando así el círculo de la película mediante una canción de un espiritual afroamericano y una oración judía en conmemoración su padre.

Si sienten que les he contado la película, la sorpresa para ustedes es que no. No lo he dicho todo. A pesar de toda la carga simbólica, Paley hace que el filme sea todo un deleite para la vista y el oído del público. Toda la presentación es visualmente hermosa con música de muy buen gusto, lo que merece ser visto.

Sin dudas, los ateos y humanistas la disfrutarán. Por otro lado, los creyentes podrán utilizar esta ocasión para reflexionar en cuanto a la coincidencia y disparidad de cada credo entre lo que afirma y lo que hace. Independientemente de las creencias personales, Paley hizo una contribución al mundo que, al hacerlo dominio público, queda libre de las murallas de los derechos de autor.

Pueden ver y descargar la película en Archive.org. Al vídeo, le acompaña un libro que también está bajo el dominio público. Disfruten ambos.

Problemas para TerraPower® y otros proyectos nucleares en China

Recientemente, ha habido un ambiente más desfavorable para la inversión en energía nuclear en China, una de las grandes impulsoras de estos proyectos.

Una parte de la razón es que la inversión en muchas de ellos ha probado ser bastante costosa. Muchas ideas de reactores nucleares parecen buenas en papel, pero muchas de las más innovadoras nunca se pusieron a prueba adecuadamente sino que, en teoría, “debían funcionar”. Este fue el caso de proyectos tales como la construcción del AP1000®.

AP1000®
Una imagen del AP1000® por la empresa Westinghouse. Reproducido por uso legítimo (fair use) con el propósito de ilustrar a los lectores.

Se prevía que esta planta debía ser barata y egura, debido a que es modular. Por “modular”, entiéndase que no sería una planta convencional, que requiere ajustar su edificación a las condiciones geomorfológicas del lugar. Al contrario, el edificio era estándar, cuyas piezas (módulos) se manufacturarían y se armaría en el lugar de operaciones. Además, contaría con un sistema redundante de seguridad pasiva, que incluye una estructura al tope del reactor (la estructura blanca que ustedes pueden ver en la imagen). Esta reservaría agua para enfriar el reactor por 72 horas en caso de cualquier accidente. Si esta provisión hubiera estado presente en el reactor de Fukushima, el famoso accidente del 2011 no hubiera ocurrido.

Esta combinación de ser manufacturado y seguridad parecía ser una clave para contruir una planta a un costo más bajo que las convencionales. Desgraciadamente, en la práctica, fue mucho más costoso construirlo que lo previsto. El diseño tenía unas fallas de seguridad imprevistas y que implicó mayor inversión para resolverlas. La campaña contra ellas también retardó todo el proceso de edificarlas e iniciar sus operaciones. Tanta fue la inversión en este tipo de edificación, que Westinghouse tuvo que hacerlo con la contribución de Toshiba. Más tarde, Westinghouse tuvo que irse a la quiebra por lo oneroso del proyecto en Estados Unidos. No obstante muchos de estos obstáculos, China logró terminar y activar sus dos unidades de su planta AP1000® en Sanmen. En Estados Unidos, continúa la construcción de dos de las cuatro plantas AP1000® que se tenían pensadas construir.

Lo mismo ha ocurrido con las plantas EPR (Evolutionary Power Reactor®), que también incorpora aspectos de seguridad activa y pasiva redundantes.

A pesar de todas estas características, también el proyecto ha sido costoso y objeto de demoras en su construcción. Tras un historial de posposición de la comisión de las estaciones Taishan 1 y 2, la primera empezó a operar justo el mes pasado (diciembre de 2018).

Esta serie de atrasos y costos ha desanimado al gobierno chino. No solo eso, sino que lo mismo se ha visto en otros países, tales como Finlandia y los mismos Estados Unidos. No haber puesto a pruebas adecuadas estos modelos nuevos, ha llevado a algunos propulsores de la energía nuclear a criticar el comportamiento de la industria a la hora de innovar radicalmente.

El problema de Bill Gates y su iniciativa de TerraPower®

Bill Gates
Fotografía de Bill Gates, cortesía del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Desde hace mucho tiempo, el expresidente corporativo de Microsoft, Bill Gates, ha querido invertir parte de su dinero en un nuevo tipo de reactor nuclear, mercadeado bajo la compañía TerraPower®. Su diseño es uno que ha captado la atención de muchos expertos dentro de la industria porque podría proveer energía por muy largo tiempo utilizando desperdicios nucleares. La tecnología integra el uranio enriquecido, los desperdicios nucleares y la tecnología existente de reactores reproductores, de sodio líquido. El combustible podría durar de 40 a 60 años sin necesidad de sustituirlo.

Desafortunadamente, debido a la “guerra” comercial entre Estados Unidos y China, hoy se anunció que se detuvo el proyecto de construcción del prototipo del reactor que se erigiría en el país asiático. Esto se dio varios días después de que Gates publicara una carta en la que le pedía a los líderes de los Estados Unidos promover la energía nuclear como una manera de combatir el cambio climático.

Por lo que se ve, la energía nuclear va a encontrar una serie de obstáculos para los próximos años y todo dependerá del éxito que tendrán las nuevas construcciones en China, India, Finlandia, Canadá, Suráfrica, Rusia y Gran Bretaña. En cuanto a Estados Unidos, todos tienen los ojos puestos en NuScale y en otros reactores modulares o microreactores que están siendo desarrollados por varias empresas (algunas que han presentado sus propuestas en Puerto Rico).

Veremos cuáles serán los resultados de este proceso y cuántos de estos hechos se tendrán en cuenta a la hora de discutir este tema en el debate sobre la energía en Puerto Rico.

Energía nuclear para Puerto Rico
Energía nuclear para Puerto Rico. Gráfica hecha por Pedro M. Rosario Barbosa. Liberada al dominio público (CC0).

Alarma por el cierre prematuro de plantas nucleares

Imagen de la planta nuclear del Cañón Diablo en California.
Imagen de la planta nuclear del Cañón Diablo en California (2009). Fotografía cortesía de Mike Baird de Morro Bay, Estados Unidos. (CC-BY 2.0)

Desde el incidente de Fukushima, el movimiento antinuclear ha logrado anotarse una serie de logros, convenciendo a muchos gobiernos en Europa, América y Asia de desistir el apoyo a las plantas nucleares que están funcionando en este momento. La mayor parte de eso se debe a que los temores del público, combinados con una agresiva campaña por parte de ciertos grupos, ha sido exitoso en sobreregular el sector de la producción nuclear de electricidad, aumentando así artificialmente los costos hasta el punto de hacer varios de sus proyectos de construcción inviables o excesivamente onerosos. También, por iniciativas políticas, se han querido cerrar prematuramente plantas nucleares. El caso más reciente en Estados Unidos es el de la planta del Cañón Diablo, en California, que provee energía limpia a una gran parte de los californianos y que se va a sustituir por combustibles fósiles. Ya hemos visto el caso de Alemania, que, tras decomisar plantas nucleares, se ha visto en la necesidad de remover poblaciones y destruir naturaleza para extraer el carbón marrón (el peor carbón existente) para proveerle energía a su población.

Para sorpresa de muchos, una de las organizaciones que siempre ha militado en contra de la apertura de nuevas plantas nucleares, The Union of Concerned Scientists, ha levantado su voz de alerta, retractándose parcialmente de sus posturas (aunque la organización no lo admita) en contra de estas plantas. ¿Por qué? Por lo que hemos indicado una y otra vez en este blog: porque la energía que antes proveían las plantas está siendo sustituida por la de combustibles fósiles, en particular, el carbón; las renovables, aun con lo baratas que son hoy día, no escalan lo suficientemente rápido como para sustituir el carbón, el petróleo, el gas o la energía nuclear.

La organización publicó un informe de 88 páginas en noviembre del año pasado (2018). En él, se hace un análisis de lo que ha llevado al cierre de estas estaciones en Estados Unidos. Menciona en particular las siguientes razones:

  • Las dificultades de costoefectividad de operar las plantas nucleares, cuando se le compara con el gas natural, que es mucho más barato.
  • La reducción de la demanda efectiva de electricidad
  • El aumento de costo de operaciones de las plantas, a medida que incrementan los requerimientos de seguridad y mantenimiento
  • El abaratamiento de las fuentes renovables (Clemmer, Richardson, Sattler & Lockbaum, 2018, pp. 1, 2-4)

La alarma se debe a que la UCS reconoce que las fuentes nucleares proveen la mayoría de la energía limpia de los Estados Unidos. Las renovables no pueden escalar a la par con las decomisiones, lo que aumenta el riesgo del consumo de combustibles fósiles, específicamente el consumo de gas, para satisfacer las necesidades energéticas de la población. En otras palabras, aun cuando se aumente considerablemente la provisión de energía renovable y el gas como medidas más saludables para el ambiente que el carbón o el petróleo, el cierre de estas fuentes energéticas nucleares contribuirían al cambio climático.

Este informe no afirma, como mucha gente ha malentendido, que todas las plantas nucleares estadounidenses deben permanecer abiertas. Con espíritu cauto, sus autores hacen un análisis de aquellas plantas que son viables y costoefectivas, distinguiéndolas de aquellas que no lo son.

Estatus de las plantas nucleares en Estados Unidos.
Este es un panorama del estatus de las plantas nucleares en Estados Unidos (Clemmer et al., 2018, p. 2). Reproducido por concepto de uso legítimo de obras bajo derechos de autor (fair use), con el propósito de ilustrar lo discutido en el texto del blog.

He aquí algunos de sus hallazgos:

  • Para sufragar la costoefectividad de las plantas que no son viables económicamente, costaría $4 mil millones en total por los próximos cinco años.
  • Las plantas que están con más riesgo de cerrar son las que tienen un solo reactor.
  • Siete de los estados tienen plantas que no son costoefectivas y que en un tiempo corto cerrarán.
  • La mayoría de las compañías dueñas de las plantas ya han programado cerrarlas por no ser viables económicamente.
  • Los precios del gas natural y el aumento de los costos de mantenimiento de las plantas nucleares ha hecho que las compaǹías decidan cerrarlas. (Clemmer et al., 2018, pp. 2-4)

De acuerdo con la UCS, la falta de una política pública que acompañe la decisión de cerrar estas plantas, sin proveer alternativas limpias a corto plazo, probablemente será detrimental para el medio ambiente. Aun en el caso de aquellos reactores que deberían ser clausurados, no se tiene alternativa limpia viable programada para sustituirlos.

Entre las consideraciones que deben incluirse en cualquier programa que atienda este problema se debe incluir una diversificación de fuentes energéticas, una política sensata de reducción de emisiones de CO2, un impuesto a su emisión y medidas que incentivos o subsidios que prevenga el cierre prematuro de las plantas nucleares que siguen siendo, por hoy, la fuente más importante de energía limpia en el mundo. Para la UCS, a la postre, estos beneficios excederán el costo de mantener las nucleares abiertas. El soporte financiero a estas unidades debe tener en consideración su seguridad para el público, la protección de los consumidores y el aumento del uso de fuentes renovables.

Referencia

Clemmer, S., Richardson, J., Sattler, S., & Lochbaum, D. (noviembre de 2018). The nuclear power dilemma. Declining profits, plant closures, and the threat of rising carbon emissions. Cambridge, MA: Union of Concerned Scientists. http://www.ucsusa.org/nucleardilemma.

Nueva norma federal de etiquetado para OGMs

Avisos de Starbucks y Walmart
Dos avisos de dos empresas establecidas en Puerto Rico. La de arriba es de Starbucks, la de abajo de Walmart. Fotos por Pedro M. Rosario Barbosa (CC-BY 4.0+).

En la fotografía que vemos arriba, podemos ver dos avisos muy importantes en cuanto a los alimentos que ciertas tiendas venden y que representan una buena iniciativa a favor de los consumidores. Para muchas personas, el ingerir productos como el maní, los huevos, las nueces, los mariscos o la soya es la diferencia entre la vida y la muerte. Hace algunos años se dio a conocer un metaanálisis que nos revela que, de los que murieron de anafilaxia en Estados Unidos, el número más grande solía ser por ingestión de maní. Según el metaanálisis, hay 1.8 muertes por millón-personas que, al consumir maní, mueren por anafilaxia. (Turnbull, Adams & Gorard, 2015, p. 8)

El número de personas que perecen por alergias es muy bajo, en parte porque existen etiquetados y avisos de que los productos que pueden contener alimentos con alérgenos. De esa manera, al llegar al cajero, el consumidor puede mencionarle de aquellos productos que contengan maní, para evitar que se les sirva. Esto tiene un valor social incalculable a la hora de salvar vidas.

Lástima que, con la regulación excesiva de ciertos alimentos biotecnológicamente producidos, se haga mucho más difícil y tarde más que llegue al mercado el maní carente de alérgenos o el trigo sin gluten para el caso de los celiacos. ¡Si se pudieran salvar de 150 a 200 estadounidenses al año con maní modificado para no exponerlos a sus alérgenos!

Las nuevas etiquetas para marcar alimentos o productos de organismos bioingenierizados

El pasado 21 de diciembre del año pasado (2018), el gobierno federal aprobó el nuevo diseño para el etiquetado de alimentos que comúnmente son conocidos bajo las iniciales GMO (organismos genéticamente modificados, por sus siglas en inglés). El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos hizo disponible el diseño de las etiquetas y sus especificaciones de uso a nivel comercial, además de su normas regulatorias generales resumidas en su Fact Sheet. Afirma en su portal:

Regulated entities have several disclosure options: text, symbol, electronic or digital link, and/or text message. Additional options such as a phone number or web address are available to small food manufacturers or for small and very small packages.

Desde sus comienzos, en este blog, nos hemos opuesto a todo tipo de etiquetado de los mal llamados OGMs debido a que no hay razón válida para hacerlo. Como hemos visto en repetidas ocasiones, no ha habido señal alguna de inseguridad alimentaria debido a los alimentos denominados OGMs, a saber, alimentos o productos de alimentos modificados vía transgénesis o ARN interferente (ARNi). Desde el punto de vista científico, el término “OGM” es un sinsentido, ya que todos nuestros alimentos provenientes de seres vivos han sido genéticamente ingenierizados, sea por selección artificial, hibridación artificial, mutagénesis inducida o, más recientemente, transgénesis, ARNi o CRISPR-Cas9 (estos últimos todavía no disponibles en el mercado). A diferencia de los productos con maní, mariscos, lácteos o huevos, no hay evidencia alguna de que alguien o algo, una sola persona o animal, se haya enfermado o haya muerto por el consumo de estos alimentos por ser modificados por transgénesis o ARNi. El consenso de esta convicción es abrumador en la comunidad científica, por más que sus vociferantes oponentes digan lo contrario. Como no son ni han sido, un problema de seguridad alimentaria, ni tan siquiera al nivel del maní, etiquetarlos y regularlos innecesariamente es una pérdida de tiempo y, por ende, de dinero que puede redirigirse a propósitos más meritorios.

Para fines de regulación, la definición de alimento “bioingenierizado” (bioengineered) puede ser funcional, pero continúa siendo confuso para el consumidor. Una vez más, todos nuestros alimentos que provienen de cultivos de plantas o cría de animales han sido bioingenierizados por el ser humano por las vías que hemos discutido en el párrafo anterior. ¿Cómo define el término “bioingenierizado”? Veamos. Un alimento bioingenierizado o proveniente de un organismo bioingenierizado es, según el Fact Sheet:

  • Un alimento que contiene material genético que ha sido modificado por técnicas in vitro de ADN recombinante y que no se obtendría mediante hibridación convencional o que se encuentre en la naturaleza.
  • No se consideran bioingenierizados aquellos alimentos en los que su modificación genética no sea detectable.
  • No se consideran alimentos bioingenierizados aquellos sujetos a ciertos factores y condiciones (i.e. añadidos incidentales).

Como bien notan oponentes a los OGMs, esta regulación no le garantiza al consumidor que lo que ingiera sea “puro” de todo elemento OGM o sus derivados. Además, protestan que no se utilice el término propagandístico y anticientífico “GMO”, lo que les dificulta su meta de espantar al público estadounidense. Finalmente, el segundo y tercer elemento de la definición de alimentos bioingenierizados prácticamente exime del etiquetado a ciertos productos tales como el azúcar o aceite proveniente de remolacha, caña de azúcar, canola o maíz transgénicos. Esto se debe a que hay solo diminutos vestigios de material genético en estos productos. Según estos grupos, esto es para complacer a la industria del azúcar y del maíz y así maximizar su producción. Esto significa que los dulces, las bebidas azucaradas o aceites de cocinar no llevarán la etiqueta.

Por otro lado, aquellos que favorecemos la bioingeniería de los alimentos, vemos que la definición de “alimentos bioingenierizados” es tan arbitrario como la de “OGMs”. No provee información alguna útil en torno a la seguridad o sanidad de los alimentos, porque no representan amenaza pública alguna. Aunque el sello esté hábilmente diseñado para que el público los acoja, debemos prever que la campaña antitransgénica va a intentar atemorizar al público, haciéndoles ver el “peligro” que supuestamente representan los productos con la etiqueta.

Como quiera que se mire, ambos lados de la opinión sobre los OGMs estamos insatisfechos con esta iniciativa. Veamos qué ocurrirá en los próximos años.

Scientifically Illiterate Verified

Referencias

Turnbull, J. L., Adams, H. N., & Gorard, D. A. (enero 2015). Review article: the diagnosis and management of food allergy and food intolerances. Alimentary Pharmacology and Theurapeutics, 41(1), 3-25. doi: 10.1111/apt.12984.

¿Qué sabemos históricamente del nacimiento de Jesús? – 8

Serie: 123456, 7

Imagen de nacimiento
Imagen de nacimiento. Foto original de Gerhard Gellinger en Pixabay.

El nacimiento como un Diatessaron

En Estados Unidos, durante los años 80, se publicó famoso un libro de Johnston Chancey llamado, La vida de Jesús en estéreo. Bajo este título interesante, el autor se propuso lograr un proyecto particular y que parecía innovador: el de reconciliar los evangelios de una manera que presentara la vida de Jesús coherentemente, pero sin negar la facticidad del contenido de los textos. La idea es que cada evangelio presentaba una manera distinta de presentar los hechos, así como en el estéreo, una de las bocinas emite unos sonidos y la otra, otros y, en su conjunto, terminan armonizándose en música.

¿Cómo Chancey solía reconciliar estos escritos? Por ejemplo, tomemos las negaciones de Pedro. En uno de los textos, el Evangelio de Marcos, Pedro negó a Jesús tres veces antes de que el gallo cantara dos veces y así ocurrió. (Mc. 14:26-31,66-72) Pero en el de Mateo, Jesús le adivirtió a Pedro de que antes que el gallo cantara [¡punto!], le negaría tres veces. (Mt. 26:30-35;69-75) ¿Cómo se podía resolver esta discrepancia? Haciendo que Pedro negara a Jesús seis veces, tres de ellas antes de que el gallo cantara una vez y otras tres antes de que cantara dos veces. Uno no puede dejar de levantar una ceja escéptica ante una solución tan creativa como esa.

Esto no es nada nuevo en el cristianismo. Piénsese en las llamadas siete palabras de Jesús en la cruz que varias denominaciones cristianas suelen recitar o recordar. Algunas de las “palabras” o, mejor dicho, frases aparecen en los evangelios de Marcos y Mateo. Lucas aporta una visión estoica de Jesús, por lo que eliminó o minimizó todo el contenido marcano que presentaba un Mesías sufriente, colocó otras escenas y puso otras palabras en boca de Jesús. Finalmente, el Evangelio de Juan nos muestra un salvador en su momento de gloria, por lo que se elimina totalmente toda alusión a agonía y sufrimiento; el Mesías estuvo en control pleno de todo lo acontecido hasta el final, por lo que coloca otras palabras de Jesús. Combinen, pues, todas las frases que encontramos en todos los evangelios y obtenemos las siete palabras … que no se encuentran completas en ninguno ellos. (Ehrman, Misquoting Conclusion)

Al igual que hoy, en la Antigüedad, muchos devotos cristianos notaron las discrepancias factuales de estos textos. Uno de ellos, llevó a cabo lo que podríamos considerar la versión más antigua de La vida de Jesús en estéreo. Esta obra fue escrita por Taciano el Sirio (ca. 120-180 EC), llamada Diatessaron (Concordancias) (ca. 170 EC). Este escrito, publicado en griego y sirio, se volvió tan popular que en algunas congregaciones sustituyó la lectura de los evangelios mismos.

Sin embargo, hubo varios diatessarones visuales artísticos y populares para recordar todos los pasajes relacionados al nacimiento de Jesús. El más visible, el invento de Francisco de Asís, los nacimientos. Veamos:

  1. El pesebre: no se encuentra en el Evangelio de Mateo, sí en el de Lucas
  2. La adoración de los pastores: no se encuentra en el Evangelio de Mateo, sí en el de Lucas
  3. La estrella de Belén: no se encuentra en el Evangelio de Lucas, sino en el de Mateo
  4. La adoración de los Magos: no se encuentra en el Evangelio de Lucas, sino en el de Mateo
  5. El anuncio público de los ángeles: no se encuentra en el Evangelio de Mateo, sí en el de Lucas

No obstante eso, hay unos elementos de los nacimientos que no aparecen en ninguno de los evangelios. Por ejemplo, los Magos son tres reyes. La mula y el buey manteniendo caliente al Niño con su aliento. En algunos nacimientos católicos y en algunas imágenes de José, se muestra sosteniendo una vara o un cayado florido. ¿De dónde salieron estos detalles? Pues, de otros textos.

Los textos apócrifos

El encuentro de Joaquín y Ana
El encuentro de San Joaquín y Santa Ana en el arco dorado, por Vittorio Carpaccio. Imagen cortesía de la Galería de la Academia de Venecia (CC-BY SA 4.0).

El divulgador español Antonio Piñero, suele decir que los capítulos 1 y 2 del Evangelio de Mateo y el 1 y 2 de Lucas pueden decirse que son, propiamente hablando, los primeros evangelios apócrifos del cristianismo temprano. Aunque no nos suscribimos a esta perspectiva, entendemos su punto. Estos capítulos fueron el comienzo de toda una serie de literatura que buscaba rellenar unos vacíos de la historia de Jesús. (Piñero, “Los evangelios apócrifos” 413-415) Podemos mencionar muchos de estos apócrifos dedicados a la infancia de Jesús:

  • El Protoevangelio de Jacobo (ca. 150 EC): Este escrito, atribuido a Jacobo, el hermano de Jesús, relata las infancias de María y Jesús.
  • El Evangelio de la Infancia, de Tomás (ca. 150 EC): Atribuido a un tal “Tomás el Israelita”, relata acontecimientos de la infancia de Jesús, teniendo como base narrativa los capítulos 1 y 2 del evangelio lucano. Es bastante entretenido, ya que presenta al Niño Jesús casi como un clon de Dennis the Menace. No solo hacía travesuras a los adultos y niños, sino que también llegó a matar a uno … y lo resucitó.
  • El Evangelio Árabe de la Infancia (ca. 390 EC): Este texto contienen elementos de los cuatro evangelios. En este escrito, una vez Jesús ha nacido, él le hablaba a su madre describiéndose como el Verbo Encarnando. A su vez, asocia varios eventos de la infancia que prefigurarían lo que le ocurriría durante el ministerio y la muerte de Jesús. Además, presentaba al Jesús adolescente como un filósofo y científico helenístico, quien discutía con los sabios judíos de su época.
  • La Vida de Juan el Bautista (390 EC): Esta es una expansión considerable de la vida de Juan el Bautista. Su autor, Serapión, el obispo de Tmuis, utilizó como referentes el Evangelio de Lucas y el Protoevangelio de Jacobo.
  • El Evangelio de Pseudo Mateo (ca. 600-625 EC): Reproduce el relato del Protoevangelio de Jacobo con elementos de los evangelios de Mateo y de Lucas, pero añadiendo mucho más material.
  • La Historia de José el Carpintero (ca. siglos VI y VII EC): En este libro, Jesús se encontraba con sus discípulos en el Huerto de los Olivos y les habló de la virginidad de su madre, María, el rol de su padre, José y de sus cuatro hermanos (Judas, Justo, Jacobo y Simón) y sus dos hermanas (Asia y Lidia). Se basaba fundamentalmente en el Protoevangelio de Jacobo.

Para propósitos de nuestra discusión, nos concentraremos exclusivamente en el Protoevangelio de Jacobo y en el de Pseudo Mateo.

El Protoevangelio de Jacobo

El Protoevangelio de Jacobo se divide en dos partes: la primera se concentra en el nacimiento y adolecencia de María. La otra se enfoca en el nacimiento de Jesús. Los especialistas en estos textos antiguos afirman que este escrito puede considerarse el segundo texto que idealiza a María, la madre de Jesús. Ya hemos visto cómo el Evangelio de Lucas presentaba a María como una profetisa, recipiente de la bendición divina de ser la madre de Jesús por intervención del Espíritu Santo e intentaba suavizar los pasajes marcanos referentes a las tensiones entre el Mesías y su familia. El Protoevangelio es una continuación de ese proceso. Mientras que en Lucas se acentuaba la concepción virginal de Jesús, este escrito apócrifo enfatizaba el nacimiento virginal. Todas las citas provienen de la edición hecha por Piñero en la publicación, Todos los evangelios.

La historia comienza con una pareja de ancianos, Joaquín y Ana. Devotos judíos dedicados a Yahveh, no habían tenido hijos. Tras lamentos y oraciones, Ana recibió un anuncio:

“Ana, Ana, el Señor ha escuchado tu plegaria. Concebirás y darás a luz, y se hablará de tu descendencia en toda la tierra.”

[Luego le dijo a Joaquín:] “Joaquín, Joaquín, el Señor Dios ha escuchado tu plegaria. Baja aquí, pues he aquí que Ana, tu mujer, va a concebir en su vientre”. (Protoevangelio 4:1,2)

Se dio el milagro y, a los nueve meses, nació María, momento de regocijo para su pareja. Sus padres celebraron sus seis meses (cuando ella dio sus primeros siete pasos) y el año cumplido, presentándole Joaquín su hija a los sacerdotes y escribas. En cuanto a esta ocasión, Ana compuso un cántico enalteciendo el hecho de que Dios le había levantado de su humillación. Más adelante, a los tres años, ella fue presentada en el Templo de Jerusalén, donde fue recibida por los sacerdotes. Uno de ellos la bendijo, más adelante, se sentó en el tercer peldaño de los escalones del altar y bailó. Fue, pues, dedicada a Dios y se le trató con cariño “en la casa de Israel”.

Cuando fue a cumplir los doce años, los sacerdotes se preocuparon por que ya estaba en la etapa en que comenzaría sus periodos mensturales y no querían que, por causa de ella, hubiera algo impuro en presencia del Templo. Un ángel le reveló al sacerdote Zacarías que ya era hora de ponerle en manos de un buen hombre:

Zacarías, Zacarías, sal y convoca a los viudos del pueblo; que cada uno traiga una vara y aquel sobre quien el Señor manifieste un prodigio, con él se casará. (Protoevangelio 8:3)

Llegaron los viudos convocados para ver quién podía ser candidato a custodiar a María, llevando consigo sus respectivas varas. Milagrosamente, al desenvolver la varande José, salió volando de ella una paloma. José describió su situación de la siguiente manera:

Tengo hijos y soy anciano, mientras ella es una jovencita; no vaya a convertirme en motivo de risa ante los hijos de Israel. (Protoevangelio 9:2)

A los dieciséis años, tuvo la revelación relatada por el Evangelio de Lucas mientras estaba llenando un cántaro con agua. Llena de regocijo, visitó a Isabel con quien se quedó por tres meses.

Por otro lado, José quiso repudiar a María tras saber que estaba embarazada, ya que era objeto de sospecha por parte del sacerdocio jerusalemita de haber violado una virgen. Se le apareció un ángel tranquilizándole, de que ella había concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Los sacerdotes no querían creerle el embarazo milagroso de María, por lo que les dio a beber, a José y a María, “las aguas de la prueba del Señor” para mostrar sus pecados. (Protoevangelio 16:1) Ambos permanecieron sanos, señal de que estaban diciendo la verdad.

Debido al censo del emperador Augusto, José se veía en la necesidad de registrarse él y a María. Por motivo del embarazo, tenían que utilizar una cueva que servía en ese momento como pesebre. Como ella estaba a punto de dar a luz, José salió a buscar una comadrona. Tras encontrarla, José le contó todos los milagros que le acontecieron. No sorprende, pues, que la ella se resistiera a tal noticia. Cuando los dos regresaron a la cueva, el lugar estaba rodeado de una nube luminosa. Al retirarse el fenómeno, había aparecido el Niño Jesús recién nacido. La comadrona le avisó del prodigio a otra, llamada Salomé, quien se expresó también con suma incredulidad. Para comprobar lo dicho, Salomé … “metió su dedo en la naturaleza de María” (Protoevangelio 20:1), comprobando que lo alegado era correcto. Jesús había nacido mientras María había permanecido virgen. Sin embargo, en el momento que lo hizo, fue castigada por su incredulidad. A pesar de ello, se sanó tras arrodillarse y recibir al bebé Jesús en sus brazos.

Finaliza el Protoevangelio con el recibimiento de los Magos de Oriente, la huida de la familia a Egipto a raíz del aviso de una futura persecución por parte de Herodes y el asesinato de Zacarías por parte de los agentes del rey, tras haber escondido a su hijo Juan.

El Evangelio de Pseudo Mateo

José, el padre de Jesús
Según el Evangelio de Pseudo Mateo, José, el padre de Jesús, fue un anciano muy entrado en edad que fue escogido por Dios cuando, en una prueba del Sumo Sacerdote del Templo, la vara que tenía su nombre, había florecido. Esto era señal que debía casarse con la bien jovencita Virgen María. Pintura de Juspe de Ribera (1603). Cortesía del Museo de Brooklyn.

Las bases del Protoevangelio de Jacobo fueron, sin duda los primeros capítulos de los evangelios de Mateo y Lucas. Su autor quiso armonizar ambos relatos en uno, idealizar el rol de María y aumentar su contenido dramático.

Sobre la base de este texto se erigiría otro muy popular en el cristianismo varios siglos después, el Evangelio de Pseudo Mateo. Como podrán sospechar, el escrito alega tener como autor al apóstol Mateo. El texto hace algunas variantes significativas que cuajaron profundamente en el espíritu del cristianismo europeo medieval hasta nuestros días.

No entraremos en su contenido con lujo de detalles, pero sí enfatizaremos algunas de las variantes pertinentes para nuestro tema. He aquí algunas de ellas:

  • Tras ser notificados por el ángel de Dios, Joaquín y Ana se encontraron ante el arco dorado del Templo de Jerusalén.
  • Hay una idealización mucho mayor de María como una niña madura en su dedicación en la oración. Teniendo tres años, se dedicaba como alguien de treinta. Se entregaba también a su industria textil, al conocimiento de la Ley de Moisés, a la recitación de los Salmos y a la caridad. Por ello, era considerada superior a las demás vírgenes del Templo de Jerusalén.
  • María hizo en su infancia un voto de virginidad perpetua ante los sacerdotes.
  • A los catorce años (no a los doce), los sacerdotes habían preparado una estrategia de casarla con un viudo de la tribu de Judá que la custodiara. Se convocó a unos cuantos para que llevaran varas en donde grabaran sus nombres, para colocarlas en el Santo de los Santos. Milagrosamente, la vara de José había florecido, señalándole como el elegido por Dios para que se casara con María.
  • La primera comadrona tiene el nombre de Zelomí.
  • A los tres días del nacimiento de Jesús, salió María de la cueva y entró en un establo, colocando a su bebé en el pesebre. Allí, un buey y un asno le adoraron. Esto se hizo para que se cumpliera la profecía de Isaías: “Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; pero Israel no conoce, mi pueblo no discierne.” (Is. 1:3)

Este evangelio también relata la circuncisión de Jesús en el Templo, su presentación a Simeón y Ana, la manifestación a los Magos de Oriente, la huída a Egipto y otros relatos de la infancia. Estos últimos se inspiran en el Evangelio de la Infancia de Tomás, donde incorpora muchas de la travesuras del Salvador.

Recapitulación: La dimensión histórica de todas las antiguas narraciones de la Navidad

Lo que podemos determinar históricamente de Jesús y Juan el Bautista

Los resultados de la crítica que hemos hecho en esta serie, podemos determinar como históricos los siguientes puntos:

  1. El padre y la madre de Jesús se llamaban José y María respectivamente. Probablemente, ambos pertenecieron a la tribu de Judá.
  2. José trabajó como un tipo de artesano (tekton), pudo haber sido carpintero.
  3. Lo más verosímil es que Jesús fuera el primogénito y que tuvo hermanos y hermanas —que no fueron “primos”— sino hijos de la pareja. De estos hermanos, los nombres que se nos dan son Jacobo, Josés, Judas y Simón. No conocemos en absoluto los nombres de las hermanas. Dado que Jesús era el primogénito de José, es muy dudoso que sus hermanos fueran hijos de un matrimonio anterior.
  4. La información más temprana que tenemos de Jesús fue que vivió en Nazaret, algo que reconocen todos los evangelistas. Ante la suma improbabilidad de que la pareja viviera en Belén, o viajara a allí para que naciera Jesús, lo más probable es que naciera en Nazaret.
  5. El silencio que tenemos de las fuentes más tempranas en torno a la infancia de Jesús tambié sugiere muy fuertemente que su nacimiento no fue nada extraordinario y que su familia entera no estaba enterada de que él era el Mesías. Esto se atestigua por la información incómoda de la noticia marcana de que sus hermanos y su madre pensaban que Jesús se había vuelto loco. También se corrobora este hecho cuando tenemos en cuenta que Jacobo, solo se volvió apóstol tras haber tenido una experiencia revelatoria de la resurrección de su hermano.
  6. Juan y Jesús no estaban emparentados. Históricamente, Jesús comenzó siendo discípulo de Juan y este, a su vez, desconocía por completo el carácter mesiánico de aquel.

Todo lo anterior, lo discutimos de lleno en la primera entrada de esta serie.

¿Cuáles noticias pueden ser verosímiles, pero que podemos afirmar con menos seguridad que lo anterior?

  1. Jesús es descendiente de David, información que aparece primero en una de las cartas paulinas. De las genealogías que aparecen en los evangelios de Mateo y Lucas, ninguna es fiable.
  2. Zacarías e Isabel parecen haber sido los verdaderos nombres de los padres de Juan el Bautista.
  3. Ambos eran de la tribu de Leví, descendientes de Aarón, lo que refuerza el hecho de que Jesús y Juan no eran parientes. José no era de esa tribu sacerdotal y, con toda probabilidad, tampoco lo era María.
  4. Aunque se debe tomar con pinzas, tanto Mateo como Lucas afirman que Juan y Jesús nacieron en la época en que Herodes todavía estaba vivo. Esto coloca la fecha del nacimiento de Jesús aproximadamente del 7 al 4 AEC.

Todo lo demás que encontramos en los evangelios de Mateo y Lucas es puramente legendario.

¿Unas tradiciones tempranas en torno a la infancia de Jesús?

No obstante las enormes diferencias entre los evangelios de la infancia, Mateo y Lucas, hay unas semejanzas que no han escapado del ojo de los expertos del Nuevo Testamento.

  • Los padres están comprometidos a casarse, pero todavía no han convivido ni han llevado a cabo acto sexual alguno. (Mt. 1:18; Lc. 1:27,34)
  • José es de ascendencia davídica. (Mt. 1:16,20; Lc. 1:27,32; 2:4)
  • Hay alguna anunciación angélica del futuro nacimiento del Mesías. (Mt. 1:20-23; Lc. 1:30-35)
  • La concepción virginal de Jesús. (Mt. 1:20, 23, 25; Lc. 1:34)
  • La concepción es por obra del Espíritu Santo. (Mt. 1:18,20; Lc. 1:35)
  • El ángel dice que el hijo sería llamado Jesús. (Mt. 1:21; Lc. 1:31)
  • El ángel afirma que Jesús será el Salvador. (Mt. 1:21; Lc. 2:11)
  • El nacimiento de Jesús se dio cuando José y María empezaron a convivir. (Mt. 1:24-25; Lc. 2:5-6)
  • El nacimiento tuvo lugar en Belén. (Mt. 2:1; Lc. 2:4-6)
  • El nacimiento se asociaba a los días de Herodes el Grande. (Mt. 2:1; Lc. 1:5)
  • Jesús se crió en Nazaret. (Mt. 2:23; Lc. 2:39) (Brown, El nacimiento 29)

Estas semejanzas se han utilizado, en ocasiones, como atestiguamiento múltiple de que Jesús debió haber nacido en Belén y no en Nazaret. Sin embargo, esa posición es minoritaria, ya que el criterio de múltiple atestiguamiento pierde su fuerza ante la inverosimilitud histórica de ambos relatos. Ante el hecho de su casi total improbabilidad y su interés apologético de presentar a Jesús como nacido en la ciudad de su ancestro, no hay razón alguna para pensar que Jesús nació en otro lugar que no fuera Nazaret.

No obstante esta objeción, las diferencias entre los evangelios de Mateo y Lucas es lo suficiente como para afirmar que ninguno de los autores leyó al otro. Por otro lado, las semejanzas son suficientes para poder señalar una tradición previa que es imposible de reconstruir actualmente. Como hemos visto, algunos elementos que tienen en común son o pueden ser históricos, pero esta tradición primitiva de la infancia de Jesús debe haber sido legendaria. Pudo haberse originado entre el 60 y el 80 EC, ya que no se menciona nada de ellos en las cartas de Pablo ni en las fuentes del Evangelio de Marcos, los textos cristianos más antiguos que tenemos. (Brown, El nacimiento 29-33)

¿Aportación histórica de los apócrifos?

El compromiso matrimonial de José y María, un fresco del pintor Giotto di Bondone. José sostiene una vara florida con una paloma, recordando los escritos del Protoevangelio de Jacobo y el Evangelio de Pseudo Mateo.

Hoy día, fuera de estudiosos católicos y ortodoxos sumamente conservadores, la posición unánime de todos los expertos es que es muy improbable, a un nivel casi convergente a cero, que estos textos aporten información histórica alguna que sea fiable. La historia de los padres de María, Joaquín y Ana, se adapta a las famosas historias que hemos discutido, de la pareja infértil, que Dios milagrosamente le otorga hijos, llegan a ser grandes figuras: el caso de Abraham y Sara, los padres de Sansón, los padres de Samuel, los padres de Juan el Bautista y los padres de Jesús. Debido a lo tardías de las fuentes y la notable falta de datos sobre la ascendencia de María en el primer siglo, es casi imposible que un autor sepa los nombres reales de sus padres. Irónicamente, a pesar de esta ahistoricidad de su relato, hoy la Iglesia Católica venera ambos en los días en que se les conmemora.

Es más, integra otros aspectos legendarios que se inspiran en relatos de la Biblia Hebrea. La historia de la selección de José como esposo o custodio de María no pasa de ser una versión del mismo relato que vemos en el libro de Números, de cómo Yahveh mostró su favor a Aarón ante los príncipes patriarcas de las tribus de Israel utilizando varas. (Núm. 17:16-26)

Tampoco podemos tomar como histórica la edad avanzada de José, dato que ciertamente se dirige a afianzar la creencia de que José y María no pudieron haber tenido acto sexual alguno debido a la ancianidad del primero. En otras palabras, lo que se quiere defender en el caso del Protoevangelio de Jacobo era el nacimiento virginal de Jesús y en el caso del Evangelio de Pseudo Mateo, la virginidad perpetua de María. Estos y otros textos tuvieron un impacto significativo en la gradual idealización de María en lo que evolucionó en un culto mariano en el cristianismo. Estos cultos marianos continúan en la tradición católica romana y las orientales hasta hoy día.

Además de estos textos, hay información adicional por parte de varios historiadores, como Tertuliano, que también afectaron la tradición de la Navidad al pensar que los Magos de Oriente eran reyes. Su razonamiento es resultado de la fuerte sugerencia implícita de Mateo, de que los Magos cumplían con la entrega de los obsequios al Niño, como se predecía que harían los Reyes de la tierra. Gradualmente, esto evolucionó a la visita de Tres Reyes de distintas naciones, que adoptaron distintos nombres dependiendo de la tradición. En la que nos ha llegado, sus nombres fueron Gaspar, Melchor y Baltasar. Por supuesto, ninguna de estas figuras es histórica.

Conclusión y reflexión

En suma, es muy poco lo que podemos considerar histórico de las narraciones de la Navidad. El 99% de los relatos no nos dicen nada del nacimiento e infancia de Jesús que sea históricamente fiable.

En esta etapa, podemos escuchar a varios amigos creyentes decir que esto en sí no importa, son sólo parábolas. El problema es que los evangelios nunca nos dicen en ningún momento. Hay cierta posibilidad de considerar al relato de la infancia mateano como un midrash haggadah, ya que tiene una estructura narrativa que se asemeja a muchas tradiciones en torno a Moisés y que el autor aplicaba a Jesús. En tal caso, un lector de la época podría reconocerlo como un relato que reinterpretaba la Biblia Hebrea.

Por otro lado, eso no es lo que encontramos en el de Lucas. De hecho, su autor adoptaba el estilo de los historiadores, nos dice que consultó documentos fiables, nos afirma claramente que interactuó con los testigos oculares, puso indicadores históricos, ciertos acontecimientos claves del pasado de Judea, entre otros. “Lucas” intentaba convencer al lector de que todo lo que decía de los relatos era correcto. No hay estructura ni contenido de un midrash. Al contrario, él nos afirma que todo lo que escribía habí sido debidamente verificado. Sin embargo, su relato no es históricamente plausible, está cargado de su interés teológico y su consulta a testigos oculares (especialmente la madre de Jesús) no es creíble. Si alguien dijera que “Lucas” intentaba engañar al lector, esa sería una inferencia perfectamente razonable, porque él no quería que entendiéramos su relato como una parábola. Si hay alguna razón de por qué muchos cristianos de buena fe creen en su narración, se debe precisamente a que el autor hizo todo lo posible para hacer creer que su evangelio era puramente producto de su labor investigativa y que respetaba en todo momento los hechos acontecidos. Un examen crítico de los textos, como el que hemos hecho en esta serie, revela que no fue así.

En cuanto a su aportación literaria, ambas narraciones sirven como obertura de sus respectivos evangelios. En la versión mateana, vemos una cosmovisión judeohelenilística, de un Jesús que evidencia su estatus de Mesías, cumpliendo las profecías de la Biblia Hebrea. Simultáneamente, los personajes recuerdan los comienzos de Israel, pero con un giro a favor de los gentiles. En la narrativa lucana. observamos el tema recurrente de cómo el Mesías salvaría a Israel y establecería como prioridad a los pobres, humildes y marginados del mundo. “Lucas” nos presenta una visión del futuro Reino de Dios en uno de plena justicia y compasión, tanto para los judíos cristianos como para los gentiles convertidos.

Desde esta perspectiva, la carencia de historicidad de los relatos del nacimiento de Jesús no debe convertirse en un pretexto para rechazar de plano la Navidad como hermosa época de celebración de los puertorriqueños. Sin creer en ellos, los nacimientos recogen de los evangelios el mensaje de la esperanza justicia para los pobres, aspiración a realizarlo mueve a todos los que nos consideramos humanistas. Este es un momento de amor familiar y de compartir dentro de nuestro contexto cultural de cristiano. Aprovechemos un tiempo tan importante para estar inmersos en alegría, especialmente en un momento tan difícil como este. Tampoco rechacemos los tesoros de la literatura castellana (pensemos en el Auto de los Reyes Magos), de las artes o de la música basados en estos relatos. Forman parte de nuestra herencia cultural y como tal deben ser atesorados y expresados en estas ocasiones muy especiales.

Con ese espíritu, les deseamos feliz Navidad, un buen año 2019 y muchas bendiciones el día de Reyes.

Los tres reyes y la bandera de PUerto Rico

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¿Qué sabemos históricamente del nacimiento de Jesús? – 7

Serie: 12345, 6

María y José buscando dónde quedarse.
La Virgen María y San José buscando dónde quedarse, un grabado de Joseph Parrocel. Imagen cortesía de la Wellcome Collection. (CC-BY 4.0).

El Evangelio de Lucas nos dice lo siguiente, después de hablarnos del nacimiento de Juan el Bautista:

Sucedió en aquellos días que salió un decreto de parte de César Augusto de que fuera censada toda la tierra habitada [es decir, todos los dominios romanos]. Este primer censo sucedió siendo gobernador de Siria Quirinio. E iban todos a censarse, cada uno a su propia ciudad. Subió también José desde Galilea, desde la ciudad de Nazaret a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de David, para censarse con María, su esposa, que estaba encinta.

Y sucedió que, estando ellos allí, se cumplieron los días de que ella diera a luz. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el alojamiento. (Lc. 2:1-7)

A este tipo de información, el historiador experto de la Antigua Roma levantaría su ceja escéptica y exclamaría: “¡¡¡¡¿Qué quéeeeeeeeeeeeeeeee?!!!! ¡¿Qué disparate es este?! ¡¿En serio?!”

Los problemas del “censo de Augusto”

Trasfondo histórico

Mosaico de María y José registrándose en el censo ante Quirinio.
Mosaico bizantino de la Iglesia de San Salvador de Cora, en Istambul. Representa a María y José registrándose en el censo ante Quirinio.

Como hemos discutido en nuestra exposición sobre el relato mateano, Herodes el Grande murió para el año 4 AEC, dejándole el dominio de sus territorios a sus hijos:

  • Antipas dominaba el área de Galilea y Perea.
  • Filipo II, Iturea y Traconítida
  • Arquelao, al comienzo, Judea y después, Samaría e Idumea

Arquelao demostró rápido ser un gobernante incompetente. Mientras planificaba buscar el beneplácito del emperador Octavio Augusto César, al principio fue bastante moderado con la población y toleraba las quejas de la población. Sin embargo, las solicitudes de las masas incrementaron hasta el punto en el que creyó prudente aplastar muy violentamente unas manifestaciones sediciosas, eliminando así a unos tres mil fariseos. Además, canceló la celebración de la Pascua, actividad que usualmente levantaba los sentimientos nacionalistas judíos. A pesar de las objeciones de los judíos y del mismo Antipas sobre su trato a la población, Augusto le otorgó lo solicitado por el etnarca y extendió su dominio a Samaría e Idumea. Sofocar cualquier alza contra un vasallo romano era algo muy bien visto en Roma.

La mala noticia para Arquelao es que, mientras estaba en Roma, hubo un vacío de autoridad en Judea y se suscitaron más manifestaciones de resistencia, algunos en el mismo Templo de Jerusalén. Debido a que el gobernante se vio incapaz de controlar a las multitudes, se recurrió a uno de los más crueles, pero efectivos, jefes militares romanos, el legado propretor de Siria, Publio Quintilio Varo. Este crucificó a dos mil rebeldes en las afueras de las murallas de Jerusalén, como ejemplo de lo que les ocurriría a los sediciosos en caso de continuar sus levantamientos contra Roma. (Fredriksen 32-35)

El disgusto con la incompetencia de Arquelao, de no haber sabido manejar los levantamientos, llevó a varias de las autoridades judías a solicitarle a Roma una autonomía. ¿Qué significa esto? Esto significa que querían convertir a los dominios de Arquelao en un lugar regido directamente por gobernante romano, en vez de un monarca vasallo. Lo solicitado se cumplió cuando se depuso del poder a Arquelao y el dominio de Judea y Samaría se colocó en manos del gobernante, Publio Sulpicio Quirinio, para que administrara un censo. Según Josefo, este censo se dio después de que Octavio derrotara a Marco Antonio en la Batalla de Accio (31 AEC). Eso coloca la fecha de la deposición y censo en el 6 EC …

… y ahí es donde las cosas se complican un poco históricamente para el Evangelio de Lucas. (Josefo, La guerra II: 253-279)

La imposibilidad histórica del relato lucano

Problemas de fechas

Esta es una parte en que el Evangelio de Lucas no solo contradice al relato del Evangelio de Mateo, sino también consigo mismo. De acuerdo con “Mateo”, Jesús nació en las postrimerías del gobierno de Herodes el Grande, alrededor del 7 al 4 AEC (Mt. 2:1), esto es algo que lo confirma el escrito lucano cuando nos habla del nacimiento de Juan el Bautista. (Lc. 1:5) Para efectos del argumento, supongamos que el anuncio del ángel a Zacarías ocurrió en el 4 AEC y que María quedó embarazada al sexto mes de espera de Isabel. Entonces, de la muerte de Herodes hasta el nacimiento de Jesús podemos calcular que este debió haber nacido en el 3 AEC., después de la muerte de Herodes, lo que significaría que nada de lo que afirma el Evangelio de Mateo en torno a los Magos y la muerte de los inocentes de Belén pudo haber tenido lugar. Por otro lado, tampoco coincidiría con el momento en que Quirinio se volvió gobernador de Siria ni con el censo (6 EC). El asunto empeora si empujamos la fecha más atrás, del 7 al 6 AEC para que coincida con Mateo, supuesto que haría el evento mucho más distante del censo de Quirinio, que ocurriría de doce a trece años después.

El problema del registro para el censo en Belén

Al comienzo del relato de la concepción de Jesús, “Lucas” nos ha dicho que María vivía en Nazaret, en Galilea. En la cita que estamos discutiendo, se nos dice que José y María tuvieron que viajar de Nazaret a Belén. Pues, se confirma una vez más que ambos vivían en Nazaret, no en Belén. Esto, pues, contradice a Mateo, quien pone a la familia de Jesús viviendo en esa ciudad.

¿Y por qué viajaban a Belén? Para registrarse en el censo “de Augusto”, algo requerido para todo el Imperio. Solo que hay varios problemas con esta aserción. En primer lugar, históricamente, no fue un censo para todo el Imperio Romano, sino solo de la región dominada por Quirinio. En segundo lugar, la razón del registro de José en Belén … ¡es una locura!

Piénsenlo … ¿por qué fue a Belén? Porque, a pesar de que vivía en Nazaret de Galilea, tenía que ir a la ciudad de su ancestro David … Quiero recordarles que David vivió mil años antes del nacimiento de Jesús (ca. 1000 AEC). ¿El imperio romano le exigía a sus ciudadanos que se registraran en las ciudades que vivieron sus ancestros de hacía mil años antes? ¡¡¿Para qué?!!! ¿Realmente necesitaba eso para cobrar impuestos?

Imagínense que mañana, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se le ocurre la “salomónica” idea (como esas que se le suelen ocurrir a menudo) de que para el próximo censo, cada ciudadano estadounidense tiene que registrarse en el lugar que vivieron sus ancestros hace mil años atrás. Queridos lectores, ¿a dónde irían ustedes?

Una posible explicación

Hemos visto en nuestra entrada anterior, que “Lucas” estaba obsesionado con vincular a Jesús con su ancestro David. ¿Por qué hizo que naciera en Belén? Algunos utilizan el razonamiento mateano y afirman que debió nacer ahí para que se cumpliera alguna profecía. Una vez más, enfatizamos que, en ningún momento, el Evangelio de Lucas habla de alguna profecía. El propósito del evangelista era el de presentar a Jesús como el legítimo rey sucesor de David en virtud de ser descendiente de él. Esto se afianza literariamente haciendo que Jesús naciera en Belén.

Esto sería algo muy fácil de inventar si no fuera por un inconveniente. Al igual que “Mateo”, “Lucas” sabe muy bien que Jesús y su familia no vivían en Belén, sino en Nazaret. Esto es algo que él admite en su escrito. Sin embargo, él quería que Jesús naciera en Belén. ¿Cómo resolvió él ese problema? Escogió el censo de Quirinio como punto de partida de la resolución. Históricamente, todo ciudadano debía registrarse en el lugar en que vivían, pero el texto lucano lo cambió para que se registraran cada uno en su ciudad ancestral.

Esto crea otro problema, ¿cómo puede ser que alguien como José, que vivía en Galilea, fuera de la jurisdicción de Quirinio, tuviera que registrarse en un censo en Belén de Judea? La respuesta de “Lucas” era bien sencilla: en vez de que el censo se limitara al territorio de Quirinio, ahora era Augusto mismo el que mandataba un censo para “toda la tierra habitada”, el Imperio Romano completo. Ahora sí, José estaba “obligado” a registrarse en Belén para que, convenientemente, allí naciera el Mesías en la ciudad del gran rey David.

Algunos especialistas apologistas que han intentado resolver esta evidente discrepancia histórica/ Tomemos, por ejemplo, el caso de Darrell Bock en el siguiente vídeo.

El problema con este tipo de explicación es que no hay evidencia alguna de que el emperador Augusto comenzara un censo del Imperio en el 6 o 4 AEC. Josefo nos dice muy claramente que el censo en Siria ocurrió como consecuencia del nuevo gobierno de Quirinio, con el propósito de actualizar sus datos y cobrar los impuestos. Tampoco explica el sin sentido de por qué José, viviendo en Nazaret, se vio obligado a viajar a Belén para registrarse. Tampoco se da cuenta de por qué María acompañaba a su marido, especialmente cuando estaba embarazada y a punto de dar a luz.

La posición de que esto era un invento literario del autor del evangelio lucano constituye una opinión mayoritaria entre los expertos del Nuevo Testamento. Puede ser que la base del relato haya sido una composición anterior a la redacción de “Lucas”, pero, sin lugar a dudas, el evangelista alteró la tradición original para fines teológicos (que colocaba el nacimiento de Jesús en Nazaret) para que el galileo naciera en Belén (Borg y Crossan 144-148; Bovon I: 170-175; Brown, El nacimiento 431-437; Fitzmyer II: 195-197; Gómez Acebo 60-62; Meier I: 226)

La revelación a los pastores

La anunciación a los pastores, por Abraham Hondlus
La anunciación a los pastores, por Abraham Hondlus (1663).

Si bien el Evangelio de Mateo nos habla de los Magos de Oriente, el de Lucas nos habla de los pastores.

Y había unos pastores en aquella región, que estaban al aire libre y velaban las velas de la noche sobre su rebaño. Y un ángel del Señor se presentó a ellos y la gloria del Señor los rodeó de resplandor. Y temieron con gran temor. Y el ángel les dijo:

— No temáis, pues mirad que os anuncio la buena nueva de una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador, que es el Mesías Señor. Y esta es la señal para vosotros: encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

Y de repente apareció con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababan a Dios y decían:

—¡Gloria en lo más alto a Dios, y en la tierra, paz a los hombres agradables a Dios! (Lc. 2:8-14)

Acto seguido, fueron a Belén y visitaron el pesebre donde estaba reposando el niño, algo que impresionó mucho a María. Tanto así, que decía:

Y María guardaba todas estas palabras, ponderándolas en su corazón. (Lc. 2:19)

Significado de la anunciación y reverencia de los pastores

El tema de fondo es, de nuevo, uno de los temas preferidos de “Lucas”, la revelación y preferencia de Dios por los pobres en detrimento de los poderosos. Sin embargo, utilizando el término “Señor” con atributos divinos, como alguien que se le da gloria, como alguien que es anunciado por un ejército celeste, da a entender que este autor estaba contrastando al Mesías recién nacido con el Emperador Augusto. Esto se refuerza con la integración del término “salvador”, otro de los nombres asociados con la cabeza absoluta del Imperio. El contraste se da precisamente porque el texto integra al emperador dentro del mismo comienzo del relato del nacimiento de Jesús. Son los humildes pastores los que reciben esta noticia grandiosa, en el que se estaba hablando de un señor cósmico y nada menos que el “salvador del mundo”. ¿Qué se les da como señal? Un bebé acabado de nacer que reposa en un pesebre. Esta situación paradójica resalta cómo la revelación estaba destinada a los pobres, quienes eran capaces de entender prístinamente la buena noticia. Esta nunca se reveló a los poderosos y ricos del mundo (Gómez Acebo 64-65)

La estructura de este anuncio a los pastores es la misma que la que encontramos en el anuncio de Zacarías y el de María:

  • Aparición sorpresiva del ángel del Señor
  • Los pastores sintieron miedo
  • El ángel les dice que no teman
  • Les da un mensaje
  • Les da una señal de que lo dicho es verdadero
  • Hay un cántico (Borg y Crossan 150-151; Fitzmyer II: 203)

Dado este panorama, cabe preguntar, ¿por qué pastores? ¿Por qué no otros tipos de pobres? Porque su rol literario es el de reconocer a su rey, descendiente de David, que antes de ser monarca, era pastor. Él fue literalmente salvador de sus ovejas de las amenazas de osos, leones y filisteos. (1 Sam. 17:14-15,20,28,34-36; Borg y Crossan 144-165; Bovon I: 191-194; Brown, El nacimiento 439-451; Fitzmyer II: 200-202)

La presentación de Jesús en el Templo

Presentación de Jesús en el Templo (siglo XII)
Un esmaltado del siglo XII representando la presentación del Niño Jesús en el Templo. A la izquierda, se encuentran José, María y Jesús y, a la derecha, el sacerdote Simeón y la profetisa Ana. Imagen cortesía del Museo de Bellas Artes en Tbilisi, Georgia.

El relato de la presentación del recién nacido Jesús en el Templo comienza mencionando la necesidad de sus padres de purificarse y circuncidar al bebé primogénito en el Templo, según estaba prescrito en la Ley de Moisés. Lo describe de la siguiente manera:

Y, cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a le ley de Moisés, lo subieron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, según está escrito en la ley del Señor:

Todo varón que abre la matriz será llamado santo para el Señor. [Éx. 13:2,12,15]

y para ofrecer un sacrificio, conforme a lo dicho en la ley del Señor

Un par de tórtolas y dos pichones. [Lev. 12:8]

Hay varios problemas con este alegato. Uno de ellos es que, de acuerdo con la Torah, José no era impuro, sino la madre. Ella había dado a luz y había derramado sangre, por lo que debía ser ritualmente purificada. Otro problema es que mezcla el rito de purificación con el rescate del primogénito varón, que solicitaba el pago de cinco siclos al Templo, pero no su visita. (Meier I: 222)

Había en el templo dos personas, un hombre justo, Simeón y una profetisa, Ana. En el caso de Simeón, él había recibido un anuncio del Espíritu Santo de que no moriría sin ver al Mesías en el Templo de Jerusalén. Una vez lo vio, exclamó el cántico conocido hoy como el Nunc dimittis.

Ahora, Dueño [Despotés, Δεσπότης], despides en paz a tu siervo,

según tu palabra.

Porque mis ojos vieron tu salvación

la que preparaste ante todos los pueblos;

una luz para revelación de las naciones

y para gloria de tu pueblo Israel. (Lc. 2:29-32)

Esto impresionó a los padres de Jesús y el piadoso siervo de Dios le dijo a María:

He aquí que este está puesto para caída y surgimiento de muchos en Israel y para signo de contradicción —y una espada atravesará tu misma alma—, para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. (Lc. 2:33-35)

En este pequeño relato, vemos una miniestructura lucana de la que estamos familiarizados: anuncio-señal-cántico. El cántico contiene alusiones a Isaías, especialmente una parte en que sugiere la manifestación de Jesús a los gentiles (“a todos los pueblos”), glorificando así a Israel. (Is. 40:5; 49:6)

Lo que hace este episodio inusual es el hecho de que contiene una sección que alude a que una espada atravesaría el alma de María, la madre de Jesús. Debido a la usual traducción en algunas biblias de que una espada le atravesaría “el corazón”, este ha sido tema preferido de católicos alrededor del mundo, incluyendo las iconografías del Inmaculado Corazón de María. Sin embargo, esa frase interrumpe súbitamente la idea que estaba expresando Simeón, lo que ha llevado a algunos a pensar de que se trata en una interpolación de “Lucas”. Su intención era la de expresar el hecho de que María viviría lo suficiente para presenciar el ministerio duro y la muerte de su hijo. No se dirige a José, porque este habría muerto antes de que Jesús comenzara su ministerio. (Fitzmyer II: 261-263)

En torno a que Jesús sería un signo de contención, estos versos recuerdan fuertemente a unas palabras que Jesús dijo de sí mismo y que el evangelista citaba en su texto principal:

¿Pensáis que vine a echar paz en la tierra? No vine a echar paz, sino espada. No vine a echar paz, sino espada. Pues vine a dividir al hijo contra el padre y a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra. (Lc./Q 12:41-43)

El relato de la presentación en el Templo termina con el encuentro con la profetisa Ana. Reproducimos aquí el contenido, ya que es muy breve:

También estaba allí la profetisa Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Esta era de edad muy avanzada: había vivido con un marido siete años después de su soltería y había estado viuda hasta los ochenta y cuatro años. No se apartaba del templo, dando culto noche y día con ayunos y oraciones. Presentándose también a aquella misma hora, alababa a Dios y hablaba de él [el Niño Jesús] a todos los que aguardaban la redención de Jerusalén. (Lc. 2:36-38)

Podemos preguntarnos, ¿cuál es el rol de este pasaje tan breve que no contribuye mucho a la narrativa principal? Si se han fijado, la estructura de estas narrativas se presenta una duplicidad de personajes:

  • Zacarías y María (cántico sobre la salvación)
  • Isabel y María (encuentro)
  • Juan y Jesús (encuentro entre Isabel y María)
  • Los ángeles y Simeón (cántico de alabanza)
  • Simeón y Ana (presentación en el Templo) (Fitzmyer II: 249)

Así, con la profetisa anunciando a todos los genuinos buscadores de la salvación, “Lucas” terminaba toda esta serie de relatos asociados al nacimiento de Jesús. Finalizó, pues, con estas palabras:

Y cuando cumplieron todo conforme a la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. Y el niño crecía y se fortalecía, lleno de sabiduría. (Lc. 2:39-40)

Este final le pone un clavo en el ataúd a cualquier esperanza de conciliar los relatos de Lucas y Mateo. Algunos podrían postular que, a lo mejor, José y María vivían en Nazaret (Lucas), pero que tras el registro en el censo, ellos decidieron vivir en Belén, donde recibirían a los Magos de Oriente (Mateo). Sin embargo, lo que el Evangelio de Lucas nos dice es que la familia regresó a Nazaret, presumiblemente porque continuaría su vida allí.

Terminaremos esta serie en nuestra próxima entrada, que se redactará el año que viene.

¡Feliz Año 2019!

Referencia

Biblia de Jerusalén. 4ta. ed., Ed. Kindle, Desclée de Brower, 2009.

Borg, Marcus J. y John Dominic Crossan. La primera Navidad. Lo que los evangelios enseñan realmente acerca del nacimiento de Jesús. Verbo Divino, 2007.

Boring, Eugene M. An Introduction to the New Testament. History, Literature, and Theology. Westminster John Knox, 2012.

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Bovon, François. El Evangelio de Lucas. Sígueme, 1995, 4 vols.

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Fredriksen, Paula. When Christian Were Jews. The First Generation. Yale UP, 2018.

Gebara, Ivone y María Clara Bingemer. Mary, Mother of God, Mother of the Poor. Wipf & Stock, 2004.

Gómez Acebo, Isabel. Lucas. Verbo Divino, 2008.

Meier, John. Un judío marginal. Verbo Divino, 1998 – 2015, 5 vols.

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Pagola, José Antonio. Jesús. Aproximación histórica. PPC, 2013.

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Piñero, Antonio y Eugenio Gómez Segura, editores. La verdadera historia de la pasión según la investigación y el estudio histórico. EDAF, 2008.

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¿Qué sabemos históricamente del nacimiento de Jesús? – 6

Serie: 1234, 5

El segundo díptico: la concepción de Jesús

La Anunciación con San Emidio, por Carlo Crivelli (1486). Hay una apertura del cielo en el que los ángeles revolotean circularmente durante la Anunciación. No se trata de un ovni, sino de un tema artístico muy común en el Medioevo y el Renacimiento (véase este, este, este, y este caso). Para mayor resolución, pueden ir a esta página. Imagen cortesía de la Galería Nacional.

El segundo díptico de la narración de Lucas ya entra de lleno en lo que concierne a la concepción de Jesús.

El comienzo de este, empieza por donde el Evangelio de Lucas nos dice que Isabel pasó cinco meses oculta. ¿Qué pasó en el sexto mes? Un ángel se le apareció a una “virgen” (παρθένος) llamada María, que vivía en Nazaret y estaba desposada con José, un descendiente del rey David. El ángel le saludó y le informó que concebiría y daría a luz un hijo, y le llamaría Jesús. Este sería llamado “Hijo del Altísimo”, heredaría el trono de su antepasado David y que reinaría en Israel para siempre. Dado que María estaba solo desposada, pero no había “conocido” a su esposo todavía (es decir, no había llevado acto sexual alguno con él), le preguntó al agente divino, cómo sería eso posible. El ángel le explicó:

El Espiritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te dará sombra. Por lo cual, también lo nacido santo, será llamado Hijo de Dios. (Lc. 1:35, mi énfasis)

Después, le animó a María, informándole que, para Dios, nada es imposible y, como evidencia de ello, mostraba cómo Isabel, siendo estéril y anciana, ya tenía seis meses de embarazada. A la solicitud del ángel, María dio su Fiat: “He aquí la sierva [o esclava] del Señor, que me suceda según tu palabra” (Lc. 1:26-38)

Después del acontecimiento, María marchó a Judea (a algún pueblo o ciudad desconocida), para visitar a Isabel. Cuando se encontraron, Juan el Bautista brincó desde el vientre de su madre, haciéndole exclamar: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! Y, ¿de dónde me viene a mí esto: que la madre de mi Señor venga a mí?” Y de ahí, María procede a cantar el Magníficat:

Engrandece mi alma al Señor,

y se gozó mi espíritu por Dios, mi Salvador.

Porque se fijó en la humillación de su sierva [o esclava].

Pues he aquí que desde ahora

me felicitarán todas las generaciones.

Porque me hizo cosas grandes el Poderoso,

y Santo es su nombre.

Y su misericordia,

por generaciones y generaciones,

para los que lo respetan.

Ejerció fuerza con su brazo:

dispersó a los arrogantes

en el pensamiento de su corazón.

Derribó a soberanos de tronos

y exaltó a los humildes.

Y hambrientos sació de bienes

y a ricos despidió vacíos.

Acogió a Israel, su siervo,

para acordarse de la misericordia

—como habló a nuestros padres—

en favor de Abrahán y su descendencia para siempre. (Lc. 1:46-55)

Termina el díptico afirmando que María se quedó con Isabel, tres meses.

¿Por qué, en el Evangelio de Lucas, María es una virgen?

Razones provistas desde un trasfondo judeohelenista

Tras ver esta parte del relato, nos preguntamos, ¿por qué María es virgen en el Evangelio de Lucas? La reacción natural es la de proveer las mismas razones que las del Evangelio de Mateo: “Lucas” se está basando en la versión Septuaginta de Isaías 7:14, en donde dice la palabra “parthénos” en vez de “mujer joven” o “doncella”. Sin embargo, hay un problema con esta explicación, en el texto, “Lucas” nunca apela a esa profecía. Sencillamente, no era esa la vía que él escogió para dar sentido al acto divino.

Lo que sí podemos decir es que, al ser un díptico, junto al relato de la concepción y nacimiento de Juan el Bautista, debemos correlacionar ambas narraciones. Dios hizo fértil a Isabel para que tuviera un hijo, pero, presumiblemente, Juan el Bautista fue el fruto del acto sexual entre Zacarías y ella. Sin embargo, en esta historia, ocurre algo mucho mejor, Jesús fue concebido por ser fruto del acto (no sexual) del Espíritu divino y María, sin intervención alguna de José. Gabriel le dijo a Zacarías, que su hijo sería “profeta del Altísimo”, pero le informó a María que su bebé sería “hijo del Altísimo”. Zacarías no le creyó al ángel por dudar; María sí le creyó al ángel, pero no sabía cómo iba a concebir sin intervención de varón. De hecho, María superaba la incredulidad de Sara, la esposa de Abraham, quien se rió de la mera idea de la concepción de Isaac. (Gén. 18:12-15) Zacarías quedó mudo por el ángel, por lo que no pudo responderle, pero María sí pudo responderle con su Fiat. Para todos los efectos, “Lucas”, con el ánimo de engrandecer a Jesús, deseaba romper y superar las tradicionales historias milagrosas de la concepción de Isaac, de Sansón, de Samuel y de Juan el Bautista.

Reiteramos lo que indicamos hace dos entradas, que no hay rastro aquí de teología encarnacionista. ¿Por qué era Jesús, Hijo de Dios? ¿Porque era una entidad preexistente que se “encarnó” en el vientre de María en el momento de la concepción? El texto, en sí, no nos da tanto margen para esa interpretación. No afirma en ningún sitio que el Espíritu Santo haría que un ser divino se encarnara. Al contrario, el Espíritu Santo (es decir, la manifestación de la actividad santificadora de Dios) intervendría para que ella concibiera un hijo humano, pero, simultáneamente de naturaleza divina. Este origen divino radica en el acto milagroso de Dios, obrando como padre de su Hijo, en el momento de la concepción. El texto dice que, el Espíritu del Altísimo le “cubriría con su sombra”, una figura que en la Biblia Hebrea significa la presencia y protección de Dios (e.g. Éx. 13:21; 40:34-38). (Borg y Crossan 118-121; Bovon I: 104; Brown, El nacimiento 299-305,309-326; Brown et al. 117-127; Fitzmyer II: 100-103)

La otra razón por la que Jesús era “hijo del Altísimo” era también porque era descendiente de David por parte de José. La genealogía que proveyó en el capítulo 3, que, por cierto, no coincide en absolutamente nada con el de Mateo hasta el rey David, afirma inequívocamente su descendencia del gran monarca. Sin embargo, para insinuar la salvación de la humanidad, incluyendo a los gentiles, traza la ascendencia de Jesús hasta Adán. (Lc. 3:23-38) El hecho de que Mateo utilice a “Jacob” como el nombre del abuelo de Jesús y Lucas utilice a “Helí”, ha llevado a un dolor de cabeza a los creyentes más cercanos al fundamentalismo. En ocasiones, argumentan que la genealogía que aparece en Lucas es la de María, mientras que la de Mateo, la de José. Sin embargo, eso no es lo que nos dice la narración lucana. Sencillamente los dos textos se contradicen mutuamente, contienen ciertos anacronismos y algunas omisiones. No sabemos en realidad quién era el abuelo de Jesús ni tenemos idea de cuál fue la cadena de ascendentes desde José hasta David o, incluso, mucho antes. (Brown, El nacimiento 81-89) Con esta genealogía, “Lucas” deseaba resaltar que Jesús era descendiente de David por parte de padre (en virtud de adopción) y, simultáneamente, afirmaba la universalidad de la salvación humana: judíos y gentiles podían salvarse por Jesús. Sin embargo, no podemos olvidarnos que subraya también su filiación divina al mencionar que Adán era “hijo de Dios”. (Lc. 3:38)

En las palabras del ángel a María, “Lucas” mantiene en mente, múltiples veces, el Salmo 2 para referirse a Jesús como hijo de Dios rey. (Sal. 2:1-2,7; Lc. 3:22; 9:35; Hch. 4:25-26; 13:33) Esto se corrobora cuando examinamos cómo “Lucas” basó parte de lo que el ángel le dijo, de lo que le dijo Yahveh a Natán en torno a David:

Comparación entre el texto de 2 Samuel y la perícopa de Lucas 1. (Fitzmyer II: 101)
Comparación entre el texto de 2 Samuel y la perícopa de Lucas 1. (Fitzmyer II: 101; ver también, Brown, El nacimiento 320)

En calidad de eso, el Espíritu Santo descendería en María, así como el espíritu de Yahveh descendería sobre el tronco de Jesé, es decir, la estirpe de David. (Is. 11:1-2)

Así que en el Evangelio de Lucas tenemos las siguientes razones por las que Jesús era hijo de Dios:

  • Fue concebido por la acción de Dios (Lc. 1:35)
  • Porque fue descendiente de David, quien era un “hijo” para Dios. Al descender de la estirpe davídica, Jesús heredó esa filiación monárquica. (Lc. 1:32-33; 3:31-32)
  • Porque descendía de Adán, que era hijo de Dios. (Lc. 3:38)
  • Porque fue engendrado por Dios en el momento del bautismo (Lc. 3:22)
  • Porque fue hecho hijo de Dios (Señor) en el momento de la resurrección (Hch. 5:30-31;13:32-33)

¡¿Qué más se puede pedir desde una perspectiva judeohelenista?!

Razones provistas para el público pagano

Marte y Rhea Silvia, por Peter Paul Rubens (ca. 1617)
Marte y Rhea Silvia, por Peter Paul Rubens (ca. 1617). Imagen cortesía del Museo de Liechtenstein.

Por otro lado, no podemos abstraer el texto de la realidad cultural circundante de “Lucas”, un cristiano de origen gentil y fuertemente influenciado por una realidad grecorromana. Como hemos argumentado en otro lugar de esta serie, uno de los grandes logros de Pablo de Tarso fue el intento de “vender” (sin sentido peyorativo) su evangelio a los pueblos gentiles, con el objetivo de que abandonaran su paganismo y se convirtieran al verdadero dios, el de Israel. Podríamos decir que, en parte, “Lucas” también comparte esa misión. De hecho, la otra razón por la que escribe los capítulos 1 y 2 en su Evangelio, es para demostrar que el dios cristiano y el héroe, Jesús, son mejores que los dioses y héroes grecorromanos.

¿Qué es un héroe dentro de ese contexto gentil? Hoy día, gracias a los cómics, un “héroe” se define por su carácter: es alguien que podría tener algunos poderes especiales o no, pero se presenta como un ente altruista que intenta salvar a otros. Ese no es el “héroe” grecorromano. Para la Antigua Grecia y la sociedad romana antigua, un héroe es un humano o semidiós que descendía de los dioses y cuyas fuerzas se dedicaron a salvar a los suyos, a aquellos que estuvieran bajo su protección. Al presentar a Jesús como hijo de Yahveh y de María, “Lucas” nos presenta al Mesías como alguien análogo a los héroes semidioses.

Además, la selección de María como una virgen, puede aludir a leyendas grecorromanas. En la Antigua Grecia, prevalecía un gran número de mitos en los que se relataban cómo los dioses interactuaban sexualmente con los seres humanos. Zeus, en particular, hacía lo suyo a la menor provocación, pues, de ahí, aparecieron grandes héroes: Heracles, Perseo, etc. Se hablaba de héroes de deidades inferiores que llevaron actos sexuales con humanos, tales como las ninfas. Piénsese en el caso de Aquileo, hijo de Tetis (una ninfa) y Peleo. La cultura israelita primitiva tampoco estuvo ajena a este modo de pensar sobre las divinidades. En los textos más primitivos del Génesis, en épocas en las que prevalecía el henoteísmo, podemos encontrar el origen de los héroes, como frutos de los humanos y de los “hijos de Yahveh”, algo que el dios israelita consideraba abominable. (6:1-4) En todos estos casos, los héroes fueron concebidos prodigiosamente por intervención divina. Enfatizo, estos semidioses y héroes provienen de concepciones que son resultado del acto sexual entre dioses y humanos, pero, en ninguno de los casos estamos hablando de concepciones virginales.

De hecho, contrario a lo que cierta gente ha estado diciendo, el tema de la virginidad como estatus de las madres de semidioses no era uno recurrente en la mitología grecorromana. Aun en el caso de los cultos mistéricos, el asunto de la virginidad de las diosas madre se halla ausente en los casos de los cultos eleusinos, los de Atis y Cibeles, los de Isis y los de Mitra. (Piñero, Año I 153-180) Si alguna de estas figuras adquiría el título de “virgen”, usualmente era como resultado de un sincretismo con otras diosas que eran vistas típicamente vírgenes. Esta mezcla se daba en una etapa muy posterior a los relatos mitológicos fundantes de estas religiones. Otras deidades raras veces concibieron vírgenes. Las que sí, en parte, las hacen creadoras del cosmos existente, o, como se llama técnicamente, forman parte de una partenogénesis del universo. Tómese de ejemplo, la diosa Neith. Sin embargo, el Evangelio de Lucas no alude en absoluto a esta partenogénesis. Más bien tiene en mente otros elementos culturales bien conocidos en el Imperio Romano.

Uno de ellos es el mito de Rómulo y Remo. Numitor, rey del Alba Longa, a la orilla del Río Tíber, fue depuesto por su hermano, Amulio, mató al hijo del monarca y aseguró que su hija, Rea Silvia, no tuviera descendientes, obligándole a ser una virgen vestal. En aquella época, las vírgenes vestales tenían que permanecer célibes por un periodo de treinta años, por lo que este villano aseguraba la imposibilildad de que ella tuviera hijos. Poco se sospechaba él que, contrario a sus expectativas, ella terminaría concibiendo dos hijos, unos gemelos, Rómulo y Remo. Según los historiadores, Tito Livio y Plutarco, ella alegaba haber sido violada por el dios Marte. Tras una serie de eventos, Rómulo y Remo depusieron a Amulio, restauraron el gobierno de Numitor y, más adelante, Rómulo fundó Roma, asentándola en una de las famosas siete colinas cercanas al Tíber. (Tito Livio I: 13-16; Plutarco I: 45-46)

No podemos perder de vista que el cristianismo (fuera palestinense o gentil) era una respuesta al régimen de los emperadores, partiendo de Octavio Augusto César. De acuerdo con la literatura de su época, él era considerado “hijo del divino” (divi filius), hijo del deificado César (por adopción) y asimismo los demás emperadores. (Peppard 37-44) Virgilio haría que el emperador descendiera de Eneas, el divino héroe troyano, hijo de Afrodita. Además, según el historiador Suetonio, también debemos recordar una información que solía circular socialmente, que la madre de Augusto, Acia, se había quedado dormida en una bañera y fue penetrada por una serpiente del templo de Apolo, convirtiéndose así en madre del “divino” Octaviano. (Borg y Crossan 97-100, 121-124) Mientras se tejían estas leyendas de propaganda política, el cristianismo palestinense y algunos sectores helenísticos respondían a eso, que Jesús era hijo del dios supremo, del que estaba por encima de cualquier dios grecorromano, el dios de Israel. ¿Por qué? Porque fue adoptado por esa divinidad suprema y le hizo señor de todo el cosmos. Posteriormente, autores cristianos como “Mateo” y “Lucas” superarían la cristología adopcionista.

Con su narración de la concepción del Mesías, “Lucas” presentaba a María como una virgen que concibió por obra de Dios, algo que mandaba múltiples mensajes a un público gentil: el Mesías, Jesús, es mejor que cualquier otro héroe grecorromano, mejor que el fundador de Roma, Rómulo y hasta superior al mismo emperador, porque:

  • En el caso de esta virgen, María, ella no fue violada. Ella consintió y Dios actuó sin llevar a cabo el acto sexual alguno. De esta manera, el dios supremo, Yahveh, tenía una superioridad moral por encima de los demás dioses, incluyendo a Marte y a Apolo. La erudita, Paula Fredriksen, llama “megateísmo” a esta tesis, de que el dios cristiano era vastamente y cualitativamente superior a las demás deidades. Esto se ve claramente en el pensamiento lucano, que le añadía la dimensión moral a su narración.
  • Jesús era superiorísimo a cualquier otro héroe, semidiós y emperador, porque era hijo directo del dios supremo (no meramente por adopción).
  • Este héroe, Jesús, también era superior porque salvaría a la humanidad, a Israel primero y a los gentiles se les abrirían las puertas a ser rescatado por reconocer y alabar al verdadero Dios. (Borg y Crossan 121-124)

Este mensaje de salvación está resumido en el Magnificat.

El encuentro entre María e Isabel

La visita de María a Isabel por Josef Adam Mölk (1773)
La visita de María a Isabel, por Josef Adam Mölk (1773), fresco en la iglesia de of Maria Langegg, en Austria. Imagen cortesía de Uoaei1, de Wikimedia Commons (CC-BY-SA 3.0 Austria)

La mención de los “seis meses” de embarazo en la narración anterior y este relato del encuentro entre María e Isabel como parientas es, sin duda, una invención de “Lucas”.

Muy poco conocido por el público (especialmenete el católico romano) es que hubo un insignificante debate entre especialista, sobre si Isabel o María fue la que enunció el Magníficat. Eso se debe a cierta evidencia a partir de algunos manuscritos antiguos latinos: después del saludo de regocijo de Isabel a María (Lc. 1:42-45), en vez de, “Y dijo María”, se encuentra “Y dijo Isabel” (Lc. 1:46a). No voy a tratar todos los asuntos técnicos en torno al asunto, baste indicar que hay buenos argumentos de ambos lados del debate. Algunos deciden por “Isabel” por una de dos razones, o porque la lectura más difícil debe ser la preferida por los estudiosos o porque hay sospechas de que, posiblemente, no haya habido texto ahí originalmente. La mayoría de los expertos se inclinan a que la frase cae mejor si se le atribuye el canto a María. Hay toda una argumentación para ello, pero solo indicaré tres razones para eso.

  1. La que canta se ve a sí misma como sierva o esclava del Señor, una aserción que María hizo de sí misma cuando aceptó lo dicho por el ángel. (Lc. 1:38)
  2. Sin perder de perspectiva de que “Lucas” quería hacer lucir a María superior a Isabel —ergo a Jesús más que a Juan— tiene pleno sentido que ella dijera: “… desde ahora, me felicitarán todas las generaciones” (Lc. 1:48-49)
  3. Todos los mejores manuscritos antiguos griegos incluyen el versículo, “Y María dijo …” La atribución a Isabel solo aparece en algunos de los latinos. (Brown et al. 137-147)

Puede ser que el Magníficat proviniera de un cántico tradicional que “Lucas” introdujo en su escrito, pero, definitivamente, su contenido se basó en el Canto de Ana, en esta ocasión, de manera mucho más transparente que el Benedictus. Sin embargo, “Lucas” intercalaba en sus palabras, versos provenientes de los Salmos con el objetivo de darle más fuerza al mensaje y enriquecer poéticamente los versos (Bovon I: 122-123; ejemplos, Sal. 2:33; 3:12; 4:23; 15:20 – “los que le temen”; Sal. 12:6; 17:21 – “Israel su siervo”).

El Magníficat toca prácticamente los temas de justicia divina que tanto caracterizan el Evangelio de Lucas, pero en un nivel inusualmente militante, dando por hecho la derrota de los poderosos y la exaltación de pobres y humildes. Además, se trae a colación que se acordó de su siervo, el pueblo de Israel y la promesa de salvación hecha por Yahveh a Abraham “para siempre”.

La estancia de María con Isabel por tres meses

Finalmente, nos dice el texto, que María se quedó en casa de Isabel por tres meses. Algunos piensan que esto es planificado por el evangelista para establecer una relación entre este acontecimiento y varios eventos que involucraban el Arca de la Alianza. Estas figuras aparecen en algunos lugares del texto, dicen ellos (muy especialmente el mariólogo, René Laurentin):

  • El Espíritu cubrió a María, de la misma manera que lo hizo con el Arca en el pasado. (Lc. 1:35; Éx. 40:34-38)
  • Isabel le expresó a María una actitud de humildad ante la presencia de la madre “del Señor”, de la misma manera en que David exclamó su humildad ante la presencia del Arca. (Lc. 1:43; 2 Sam. 6:9)
  • María se quedó tres meses con Isabel, de la misma manera que el Arca se estuvo tres meses con Obededom. (Lc. 2 Sam. 6:11) [Esta es la razón por la que “Lucas” necesitaba que el encuentro entre María e Isabel ocurriera al sexto mes.]

Por hoy, algunos eruditos expresan serios reparos a esta interpretación. Se esgrime para ello varios factores:

  • La nube que era presencia de Yahveh, no limitaba esa protección al Arca. La cubierta de Dios aparece en varias instancias en la Biblia Hebrea en muy diversas circunstancias. (Brown, El nacimiento 338-339)
  • Se olvida que el Evangelio de Lucas quería establecer una mayor asociación con David que con el Arca de la Alianza, por lo que se pasa por alto, 2 Sam. 24:21, las palabras de Arauná el Jebuseo a David: “¿Cómo mi señor rey viene a su siervo?”
  • El salto de Jesús y Juan en el vientre de sus madres recuerda a cuando Esaú y Jacob saltaron en el de Rebeca, prefigurando, cada uno a su manera, sus respectivos destinos. (Gén. 25:23-24) (Brown, El nacimiento 358-359)

Desde esta perspectiva, los “tres” meses, pueden no ser alusión a nada, sino que el autor del evangelio pretendía hacer una continuación de la sección del relato de la concepción de Juan el Bautista, en la que Isabel llevaba cinco meses de embarazo. (Brown et al. 133-134)

Evaluación de la historicidad y un sentido actual del relato

María de la Liberación, por el pintor sacerdote claretiano, Maximino Cerezo Barredo.
María de la Liberación, por el pintor sacerdote claretiano, Maximino Cerezo Barredo.

De todo el relato, podríamos mencionar algunos datos históricos o tentativamente históricos:

  • Histórico
    • Los nombres de los padres de Jesús: José y María. Esto está atestiguado en múltiples fuentes.
  • Tentativamente histórico
    • La última parte del reinado de Herodes el Grande como punto de referencia de la concepción y el nacimiento de Jesús. No es del todo seguro, pero el hecho de que dos evangelios lo mencionen, el de Mateo y Lucas, puede ser un “eco” de algún dato en torno al momento de su nacimiento.
    • Los nombres de los padres de Juan el Bautista, Zacarías e Isabel, ambos pertenecientes a la tribu levítica y de estirpe aarónida.

Fuera de estos datos, nada más de los dípticos puede considerarse histórico, ya que ambos descansan demasiado en las narrativas de la Biblia Hebrea, particularmente de la Septuaginta. Puede ser que Lucas haya fabricado su historia de la concepción de Jesús con base en la del Bautista, o puede ser que ambas procedan de dos fuentes aparte. Aun en este último caso, Lucas armonizó ambas narraciones y creó un puente entre ellas con la visita de María a Isabel. Además, pretendió vincular a Jesús y a Juan por parentesco, a pesar de que deja claro que Jesús no pertenecía a una estirpe sacerdotal y Juan, sí.

Por cierto, no debemos olvidar la insistencia de “Lucas” de enlazar fuertemente a Jesús con David. Para cuando él escribe estos capítulos de la natividad (Lc. 1-2), ya había forjado su propia genealogía de Jesús y colocado antes del comienzo de su ministerio, donde se aseguraba en mencionar el nombre del gran monarca, además de hacerle hijo de Dios por haber creado a su antepasado, Adán.

Por otro lado, históricamente hablando, seguramente, ni Zacarías cantó su Benedictus ni María su Magnificat y no sabemos con seguridad cuán ligados estaban estas piezas literarias a los que se le atribuían su autoría.

Lo que sí es claro, es la repercusión que esta parte del relato lucano ha tenido en el espíritu y la imaginación de los cristianos a través de la historia, especialmente el público católico. El Magníficat es, tal vez, uno de los cánticos más conocidos del Nuevo Testamento debido a que fue dicho por la madre de Jesús, hoy día venerada en el corazón del catolicismo. La Legión de María lo tiene entre sus rezos principales. También tiene un rol litúrgico en otras denominaciones cristianas, como el anglicanismo y el luteranismo.

En tiempos más recientes, el Magníficat ha sido una fuente de inspiración para la Teología de la Liberación en Latinoamérica. La atribución del cántico a María la ha tornado en símbolo de liberación para todos aquellos que sean pobres y oprimidos. Se vuelve así, en vez de un símbolo de conquista (como en antaño), en una expresión de una dimensión de la salvación de Dios. Esto se da dentro de un contexto en el que el mensaje cristiano permaneció, por siglos, desconectado de la realidad económico-política de los pobres y miserables, mientras que se relegaba el evangelio meramente al ámbito de la espiritualidad. Desde esa perspectiva, el canto de María se refiere a una justicia aquí y ahora, no una que espera ser conseguida después de la muerte en el paraíso. (Silva Gotay 160-161, 166-175)

El teólogo de la liberación que más visiblemente ha trabajado el tema de la narración de la infancia lucana desde la Teología de la Liberación, ha sido Leonardo Boff, específicamente en dos de sus obras más significativas de mariología: primero, El rostro materno de Dios y depués, El Ave María. En ambas, innova un punto de vista pneumatológico de la Virgen, en la que se reconceptúa su relación con el Espíritu Santo. Según él, así como el divino Logos se encarnó en Jesucristo, el Espíritu Santo se pneumatizó en la Virgen María. Hay una diferencia cualitativa entre ambos casos. En el primero, el Logos es Jesucristo, pero el Espíritu Santo no es la Virgen María, hay una distinción ontológica entre Creador y criatura en el último caso. Sin embargo, el Espíritu Santo, al invadir a María, asumió su feminidad humana, corporal, sicológica y espiritual para sí, así como la Palabra encarnada adoptó la humanidad de los varones. Así, el Yahveh que se expresaba en la Biblia Hebrea con rasgos de madre, puede expresar su maternidad con todo su esplendor en la Virgen María, la madre de Cristo. Esta nueva pneumatología mariana, producto de una hermenéutica muy interesante, puede ser muy liberador para las mujeres, especialmente en el catolicismo romano. Hoy día, aun con la presente crisis eclesiástica, las autoridades se han negado a permitirle a las mujeres a ser sacerdotes o diaconisas. Esta candidatura al clero es algo que Boff y los teólogos de la liberación en general, siempre han favorecido. (Eclesiogénesis 106-136)

Otros teólogos y teólogas han trabajado también extensamente en torno al mensaje liberador, tanto en la identificación de la humanidad y situación de pobreza que pasó María de Nazaret, su alto contenido militante del Magníficat y su afirmación de hacer la voluntad divina para la liberación de los oprimidos de ciertos aspectos culturales androcentristas y misóginas. (Gebara y Bingemer) En otros casos, esta reflexión ha llevado a algunos teólogos a ofrecer una visión mucho más naturalista y menos teológicamente dogmática de María y Jesús (e.g. Balasuriya), lo que les ha llevado a la desautorización de enseñar teología y a la excomunión por parte de las autoridades vaticanas.

No obstante estos giros teológicos y nuestro favor a un ícono liberador de María, siempre tenemos que distinguir entre la hermenéutica de las Escrituras dirigida a adaptar su significado espiritual para los seres humanos del siglo XXI y, por otro lado, lo que “Lucas” tenía en mente cuando relataba sobre la concepción milagrosa de Jesús. Esto es algo que, sin duda, los teólogos sensatos tienen en cuenta. Aun si queremos pensar que María fue fiel discípula de su hijo y cumplidora de la voluntad de Dios, no olvidemos que tal convicción es inconsistente con la mejor evidencia histórica que tenemos.

Continuaremos con el relato del nacimiento de Jesús en nuestra próxima entrada …

Referencias

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Biblia de Jerusalén. 4ta. ed., Ed. Kindle, Desclée de Brower, 2009.

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—. Eclesiogénesis. Las comunidades de base reinventan la iglesia. Sal Terrae, 1978.

—. El rostro materno de Dios. Ensayo interdisciplinar sobre lo femenino y sus formas religiosas. Paulinas, 1979.

Borg, Marcus J. y John Dominic Crossan. La primera Navidad. Lo que los evangelios enseñan realmente acerca del nacimiento de Jesús. Verbo Divino, 2007.

Boring, Eugene M. An Introduction to the New Testament. History, Literature, and Theology. Westminster John Knox, 2012.

Bornkamm, Günter. Jesús de Nazaret. Sígueme, 1975.

Bovon, François. El Evangelio de Lucas. Sígueme, 1995, 4 vols.

Brown, Raymond. Introducción al Nuevo Testamento. Trotta, 2002, 2 vols.

—. El nacimiento del Mesías. Cristiandad, 1982.

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Ehrman, Bart. Forgery and Counterforgery: The Use of Literary Deceit in Early Christian Polemics. Ed. Google Books, Oxford UP, 2013.

—. Jesus. Apocalyptic Prophet of the New Millenium. Oxford UP, 1999.

—.  The Orthodox Corruption of Scripture. The Effect of Early Christological Controversies on the Text of the New Testament. Ed. Google Books, Oxford UP, 1993.

Fitzmyer, Joseph. El Evangelio de Lucas. Cristiandad, 2005, 4 vols.

—. Hechos de los Apóstoles. Sígueme, 2003, 2 vols.

Flavio Josefo. Antigüedades judías. Akal, 1999, 2 vols.

Gebara, Ivone y María Clara Bingemer. Mary, Mother of God, Mother of the Poor. Wipf & Stock, 2004.

Gómez Acebo, Isabel. Lucas. Verbo Divino, 2008.

Maccoby, Hyam. Paul and Hellenism. SCM Press, 1991.

Meier, John. Un judío marginal. Verbo Divino, 1998 – 2015, 5 vols.

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Puente Ojea, Gonzalo. El Evangelio de Marcos. Del Cristo de la fe al Jesús de la historia. Siglo XXI, 1998.

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Shillington, V. George. An Introduction to the Study of Luke-Acts. 2da. ed., Bloomsbury T & T Clark, 2015.

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Vidal, Senén. Las cartas auténticas de Pablo. Mensajero, 2012.Finalmente, hVidal, Senén. Las cartas auténticas de Pablo. Mensajero, 2012.

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—. Jesús el Galileo. Sal Terrae, 2006.

 —. Nuevo Testamento. Sal Terrae, 2015.

¿Qué sabemos históricamente del nacimiento de Jesús? – 5

Serie: 123, 4

Flavio Josefo (1817) por William Whiston
Un grabado en madera de Flavio Josefo (1817), ilustrado por William Whiston en sus traducciones del historiador judío.

El prólogo al Evangelio de Lucas

Una de las cosas distintivas del Evangelio de Lucas es su intento de convencer al lector de que lo que está expresando es justo lo que ocurrió según la mejor evidencia que “tiene” de ello. Por eso, en varias ocasiones, su autor comienza con un prólogo general o colocando un punto de referencia histórico a los acontecimientos que nos relata. He aquí unos casos:

Puesto que muchos intentaron redactar una narración sobre los hechos que se han realizado entre nosotros, según nos transmitieron los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la palabra, me pareció también a mí, que he seguido desde el comienzo todo cuidadosamente, escribirte por orden, excelente Teófilo, para que conozcas la seguridad de las palabras en las que fuiste instruido (Lc. 1:1-4)

El año decimoquinto del gobierno de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la región de Traconitide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo los sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. (Lc. 3:1-2)

El primer caso es el que nos llama la atención en este momento, porque “Lucas” está adoptando un tipo de apertura del texto muy típico de autores de su época. (Vidal, Nuevo Testamento 341-342) Aquí presentamos un ejemplo de la apertura de un libro de historia de Flavio Josefo, para darles una idea de ello:

Excelentísimo Epafrodito:

En mi historia de las Antigüedades judías creo que he dejado suficientemente claro para todo el que quiera leer la obra la antigüedad de nuestra raza, la incontaminada pureza de su sangre y cómo llegó a instalarse en esta tierra donde habitamos en la actualidad. Nuestra historia abarca un periodo de 5,000 años; y yo la escribí en griego, a base de datos de nuestra literatura sagrada. Pero como veo que algunos, influidos por las calumnias maliciosamente difundidas por ciertos tipos, tratan de desacreditar determinadas afirmaciones mías sobre nuestros orígenes, y aducen como prueba de la relativa modernidad de nuestra raza el hecho de que los más conspicuos historiadores griegos no hayan considerado digna de mención, considero que es mi deber escribir un breve tratado sobre estos puntos, para dejar a nuestros detractores convictos de difamación y falsedad calculada, para corregir la ignorancia de los demás y para instruir adecuadamente a todo el que desee conocer la verdad sobre los orígenes de nuestra raza. (citado en Fitzmyer I: 13 y Gómez Acebo 20)

En ambos casos, el del Evangelio de Lucas y el de Josefo, podemos observar una estructura aproximada (Gómez Acebo 20):

  1. Precedentes: Hablando de lo que otros han escrito.
    1. Existencia de otros relatos
    2. Fuentes: testigos oculares
  2. Contribución del autor:
    1. Método
    2. Propósito

Así que no hay duda de que el autor del evangelio lucano tiene como intención, no relatar un midrash hagádico, como en el caso del Evangelio de Mateo, sino que aspira a afianzar nuestra confianza en que lo que dice el texto efectivamente ocurrió.

Narraciones de dos nacimientos milagrosos

Trasfondo de dos grupos apocalíticos en conflicto

El bautismo de Jesús, por Adi Holzer.
El bautismo de Jesús, por Adi Holzer (1997). Licencia: El dueño de los derechos de autor sobre este archivo, Adi Holzer, le permite a cualquier utilizarlo para cualquier propósito, bajo la condición de que se le atribuya apropiadamente. Se permite la redistribución, obra derivada, uso comercial y cualquier otro propósito.

De los cuatro evangelistas, no solo el Evangelio de Lucas es el único en darnos una apertura como la que vimos, sino que también es la rara vez que comienza con el nacimiento de … de … ¡Juan el Bautista! ¡Qué extraño! ¿Y qué aprovecha el hablar de esta narración? ¿Qué tiene que ver esto con el nacimiento de Jesús? Aquí, “Lucas” estaba utilizando una estrategia muy hábil para responder a muchos críticos del cristianismo.

Lo que mucha gente no sabe es que, aun en una época tardía del siglo I, rondaban muchos discípulos del Bautista en ámbitos judío palestinenses y en la diáspora. Parece que, cuando clausuraba el siglo I y empezaba el II, el número de seguidores del Bautista había aumentado significativamente y habían modificado un poco su memoria para engrandecerle, tal vez hasta el punto de presentarle como Mesías. (Gómez Acebo 86, 88)

A fin de cuentas, lo que sabemos históricamente es que Jesús siguió al Bautista y se dejó bautizar por él. Esto no es algo trivial y plantea unos asuntos muy embarazosos para el cristianismo. Podríamos resumir uno de ellos de la siguiente manera: Si Jesús se dejó bautizar por el Bautista (como está claramente atestiguado en múltiples fuentes (Mc. 1:1-:13, Lc./Q 3:7-9,16b-17, 21-22), entonces, ¿no significaba eso que Jesús confesó que pecaba, que se arrepintió y que se hizo discípulo del Bautista? (Mc. 1:4-5; Lc./Q 3:7-9) En tal situación, los discípulos del Bautista, con toda probabilidad, se preguntaban, “¿con qué autoridad los cristianos afirmaban que Jesús era el Mesías, si fue discípulo de nuestro maestro?”

Para empeorar el asunto, parece que el mismo Bautista no estaba consciente de que Jesús era el Mesías, algo que los mismos discípulos sabían:

Al oír Juan acerca de todo eso, envió por medio de sus discípulos a decirle:

—¿Eres tú el que iba a venir, o esperamos a otro? (Lc./Q 7:18-19)


En el contexto de las acaloradas tensiones con estos discípulos de Juan a finales del siglo I, cada uno de los evangelistas manejó esta información incómoda del bautismo de Jesús a su manera, cada vez intentando alejar más a Jesús del hecho de ser bautizado por Juan.

  • Evangelio de Marcos (ca. 70 EC): A pesar de mencionar que el bautismo de Juan era uno de arrepentimiento y de confesión de pecados, en el caso de Jesús, el evangelista cambió el significado para convertirlo en algo análogo a una unción, en el que Dios le adoptaba como hijo suyo. En este relato, Jesús es el que vio el cielo abrirse y al Espíritu divino eligiéndole como hijo. (Mc. 1:10-11) Es más, no comenzó su ministerio hasta después de arrestado el Bautista. (Mc. 4:14) Todo esto se nos narra muy fugazmente sin mayores explicaciones de por qué Jesús quiso ser bautizado por Juan o por qué esperó a que Juan fuera arrestado para comenzar su ministerio.
  • Evangelio de Mateo (ca. 80-90 EC): Incluye el relato de Marcos y algunos elementos de Q, pero con una notable diferencia. Introduce un diálogo en el que Juan reconoce a Jesús como el Mesías y le cuestiona su intención de bautizarse. A esto, Jesús le dio una (no-)contestación: “Permítelo ahora. Pues así nos es conveniente cumplir toda justicia”. (Mt. 3:15) En otras palabras, “así lo quiere Dios, no lo cuestiones, haz lo que dice”. Desgraciadamente, este pequeño diálogo mantiene el inexplicable misterio, no lo aclara.
  • Evangelio de Lucas (ca. 85-100 EC): Jesús se bautizó y tuvo su visión del Espíritu Santo adoptándole como hijo. Sin embargo, esto ocurrió después de que Juan fuera arrestado. Así, “Lucas” desvincula el bautismo de Jesús de la actividad de arrepentimiento y conversión proclamado por Juan. (Lc. 3:19-22)
  • Evangelio de Juan (ca. 90-100 EC): Jesús no parece haber sido bautizado por Juan. Es más, Juan fue el que vio al Espíritu descender sobre Jesús, por lo que instruyó a sus discípulos a seguirle. (Jn. 1:29-34)

De hecho, el Evangelio de Juan estaba tan reñido con los discípulos del Bautista, que en las últimas dos ediciones del texto (de donde proceden los famosos monólogos de Jesús y los textos de cristología elevada), contienen versos dirigidos a argumentar en contra de lo que reclamaban los bautistas. Por ejemplo:

Surgió un hombre enviado por Dios, de nombre Juan. Este vino para dar testimonio: para testificar acerca de la luz, a fin que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el testigo de la luz (Jn. 1:6-7)

Juan da testimonio sobre [la Palabra – Logos (Λόγος)] y ha gritado diciendo:

—Este era aquel de quien dije: “El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque era anterior a mí” (Jn. 1:15)

Y este es el testimonio de Juan …:

—Yo no soy el mesías (Jn. 1:19a, 20)

[Habla Juan] Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el mesías, sino que he sido enviado delante de él”. Quien tiene a la novia es el novio y el amigo del novio, que está allí y lo escucha, ,se alegra mucho por la voz del novio. Esa alegría mía, pues, ha sido completa. Él [Jesús] tiene que crecer y yo, disminuir. (Jn. 3:28-30)

[Una multitud decía] Juan, ciertamente, no hizo ningún milagro … (Jn. 10:41)

… y así por el estilo. Además, presentaba a los discípulos de Juan como “envidiosos” en relación con los seguidores de Jesús. (Jn. 3:22-26) (Brown, La comunidad 30-31, 68-70)

“Lucas” sabía que existían discípulos de Juan dispersados en el Mediterráneo, probablemente después de la destrucción de Jerusalén. Sin embargo, parece documentar su presencia mucho antes del acontecimiento. (Hch. 19:1-7)

Nota: El pasaje en cuestión presenta una situación idealizada y, según algunos críticos, lo más probable es que esta comunidad “bautista”, en realidad era cristiana prepaulina. Sin embargo, presenta esta ocasión para caracterizar a los bautistas (a lo que “Lucas” respondía) como un grupo de fe imperfecta que necesitaba cristianizarse. (Fitzmyer, Hechos 323-328; Vidal, Nuevo Testamento 726-727)

En su capítulo 3 del Evangelio, “Lucas” también presentaba a un Juan que iba a tono el mensaje lucano a favor de los pobres y en contra de las injustas autoridades judías y agentes del Imperio. (Lc. 3:10-14) Sin embargo, su relato del nacimiento del Bautista y el de Jesús representa su manera de lidiar con los problemas que tenía con los bautistas. (Vidal, Jesús 15-18) Allí “demuestra” que Jesús era mejor que Juan.

Estructura de los relatos de la infancia de Juan y Jesús

Abraham, Dios y dos ángeles, por Gustave Doré (1852)
Abraham, Dios y dos ángeles, por Gustave Doré (1852)

Los relatos de la concepción de Jesús y de Juan son paralelos, ya que ambos se modelan en la versión de la Septuaginta de una serie de narraciones de la Biblia Hebrea:

  • El relato del encuentro de Abraham con el Ángel de Yahveh (y otros dos) avisándole que milagrosamente su esposa, Sara, concebiría y daría luz a un hijo, Isaac. (Gén. 18:1-15, 21:1-7)
  • El relato de la concepción de Sansón (Jc. 13:2-25)
  • El relato de Ana y la concepción de Samuel (1 Sm. 1-2:11) (Borg y Crossan 118-121)

La estructura narrativa de las dos narraciones de Juan y Jesús es la siguiente:

  • Presentación de los padres, que de alguna manera no tienen o no pueden tener hijos
  • Aparición de un ángel
    • Les dice que no teman
    • Les dice que tendrán un hijo
    • Les dice el nombre que le pondrán
    • Les dice que será grande
  • El padre o la madre expresa duda o interrogante
  • El padre o la madre pronuncian un canto muy parecido al Canto de Ana, según la Septuaginta. (1 Sam. 2:1-10)

Hasta ahí las semejanzas, razón por lo que los eruditos se refieren a los dos relatos como dípticos. Donde difieren es en lo siguiente:

  • El ángel responde a la duda:
    • Penaliza al padre de Juan por dudar, haciéndole mudo.
      • Juan es hijo de sangre de sus padres, pero quedará lleno del Espíritu Santo para predicar, convirtiéndose en “profeta del Altísimo”
    • Satisface la duda de la madre de Jesús
      • Jesús será llamado “Hijo de Dios” porque será fruto del Espíritu de Dios sin intervención de varón.
  • Situación de responder al ángel:
    • El padre de Juan estuvo mudo
    • María respondió con su Fiat (Borg y Crossan 115; Brown, El nacimiento 254-256; Fitzmyer, El Evangelio II: 57-58)

El patrón entre ambas narraciones es tan llamativo que algunos han postulado la posibilidad de que, originalmente, existió el relato del nacimiento de Juan como una fuente independiente y que el autor del Evangelio de Lucas la adaptó para sus fines, creando una historia paralela de Jesús. (Vidal, Jesús 18-19) Otros afirman que, posiblemente, los dos relatos se generaron independientemente, inspirados casi en el mismo conjunto de los pasajes de la Septuaginta y que Lucas los armonizó para sus fines literarios. (Bovon I: 75) Aun otros sostienen la hipótesis de que el relato de la infancia del Bautista se originó en grupos cristianos afines a sus discípulos. (Fitzmyer, El Evangelio 62-63) Sin duda, los detalles de ambos relatos y de la armonización de Lucas, sugieren que se compuso en varias etapas (mínimo dos).

  1. Dos anunciaciones de concepción
    1. Anunciación sobre Juan el Bautista; el embarazo de Isabel y alabanza a Dios
    2. Anunciación sobre Jesús, alabanza (por Isabel) del embarazo de María
  2. Dos relatos de nacimiento/circuncisión/imposición del nombre y futura grandeza
    1. Relato sobre Juan el Bautista, su crecimiento
    2. Relato sobre Jesús, crecimiento y madurez (Brown, El nacimiento 258)

Relato del nacimiento de Juan el Bautista

El nacimiento de Juan el Bautista, por Tintoretto
El nacimiento de Juan el Bautista, por Tintoretto (1563). Imagen cortesía de Didier Descouens (CC-BY-SA 4.0)

Este es el relato que más recuerda al de Abraham, debido a que alude a la vejez de los padres de Juan, llamados Zacarías e Isabel, pero por la manera de presentar la escena, se parece al de la concepción de Samuel. (Borg y Crossan 115) Si recordamos que los capítulos 1 y 2 del Evangelio de Lucas se escribieron después del Evangelio, podemos decir que puede haber algún grano de historicidad en cuanto al nombre de Zacarías, ya que “Lucas” nos lo informa en el capítulo 3 (el que originalmente fue el primer capítulo de su Evangelio). Su mención en ese lugar sería redundante si ya conocemos los relatos de los capítulos 1 y 2 (Lc. 3:2) (Fitzmyer, El Evangelio II: 311) No sabemos con certeza si el nombre “Isabel” es el verdadero nombre de la madre de Juan, pero parece ser un dato histórico o tradicional. (Brown, El nacimiento 273-275) “Lucas” nos brinda también una información importante, la ascendencia de Juan el Bautista era levítica, de dinastía aarónida y que, probablemente, Zacarías pudo haber sido algún sacerdote rural marginado del sacerdocio del templo. (Vidal, Jesús 22-23)

El Evangelio de Lucas colocaba la concepción de Juan en “los días de Herodes, rey de Judea”, es decir, poco antes del 4 AEC. Isabel era estéril y ella y su esposo eran ancianos. De acuerdo con el relato, mientras estaba oficiando su deber sacerdotal ante una multitud, se le apareció “un ángel del Señor”, el ángel Gabriel (Lc. 1:19), revelándole que Dios había escuchado sus ruegos y que le concedería tener un hijo al que llamaría “Juan”. Este sería “grande ante el Señor”, no bebería vino ni ninguna otra bebida alcohólica (manteniendo la disciplina sacerdotal, Lev. 10:8-11), estaría lleno del Espíritu de Dios desde el vientre de su madre y convertiría a muchos al dios de Israel, con el mismo ímpetu y poder de Elías. (Lc. 1:13-17)

Zacarías expresó dudas, debido a su incredulidad, lo que llevó al ángel a castigarle con que permaneciera mudo hasta el nacimiento de su hijo. Isabel concibió y, durante cinco meses, estuvo oculta diciendo: “Así ha actuado conmigo el Señor, en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres”. (Lc. 1:20-25) Este dato de los cinco meses tiene una función en la narrativa lucana, que explicaremos en nuestra próxima entrada.

Por ahora, prosigamos con la versión lucana del nacimiento de Juan. Ocho días después de que Isabel diera a luz, circuncidaron al bebé y le preguntaron a sus padres, cuál nombre le pondrían al niño. Isabel reveló el nombre de “Juan”, lo que fue recibido por una protesta: “Nadie hay de tu parentela que se llame con ese nombre”. (Lc. 1:57-61) Le preguntaron a Zacarías cuál sería su nombre, y respondió por escrito: “Juan es su nombre” (Lc. 1:63)

En ese momento, se le “soltó la lengua” (dejó de ser mudo) y lleno del Espíritu Santo, dijo:

Bendito el Señor Dios de Israel,

porque visitó y liberó a su pueblo.

Y nos suscitó una fuerza de salvación

en la casa de David, su siervo,

como habló por boca

de sus santos profetas desde antiguo:

la salvación de nuestros enemigos

y de la mano de todos los que nos odian.

Para efectuar misericordia con nuestros padres

y para acordarse de su santa alianza,

del juramento que juró

a Abrahán, nuestro padre.

Para concedernos que, sin temor,

liberados de la mano de los enemigos,

le sirvamos con santidad y justicia,

ante él todos nuestros días.

Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo,

pues irás delante del Señor a preparar sus caminos.

Para dar a su pueblo el conocimiento de la salvación,

por el perdón de sus pecados,

por las entrañas de misericordia de nuestro Dios,

con las que nos visitará la aurora desde la altura.

Para iluminar a los que están asentados

en tiniebla y sombra de muerte,

para dirigir nuestros pies

hacia un camino de paz. (Lc. 1:68-79)

Este hermoso cántico, conocido hoy día como el Benedictus, tiene la función de prefigurar poéticamente la función de Juan el Bautista como el que prepara el camino para el eventual comienzo de la actividad mesiánica de Jesús. Hay varios aspectos muy importantes de este extenso pasaje y que vale la pena señalar. Claramente, “Lucas” toma muchos de los temas del Canto de Ana en la Septuaginta y expande algunos, especialmente los que tienen que ver con la justicia social y liberación que brindaría Dios a su pueblo.

Además, el verso que vincula a Juan con Elías, se basa en varios otros textos de la Septuaginta en los que alude a la importancia de ese profeta. (Mal. 3:1, 23-24; Eclo 48:10) (Brown, El nacimiento 284-285)

Nótese también, una vez más, cuál es el tipo de soteriología sostenida por el Evangelio de Lucas de los versos 76-79: no la de salvación por muerte vicaria, sino la del verdadero conocimiento de la salvación, de tal manera que aquellos del público que estuvieran en las tinieblas fueran atraídos al perdón y la misericordia divinas. Como discutimos en la entrada pasada, el tema recurrente en este escrito es la muerte de Jesús como víctima de una injusticia, que movería a los judíos y, muy especialmente, los gentiles (en la oscuridad) a dirigir sus caminos hacia el Dios israelita.

Finalmente, termina la narración de Lucas con este breve pasaje:

El niño crecía y se fortalecía en espíritu. Y estaba en los desiertos, hasta el día de su manifestación a Israel. (Lc. 1:80)

El propósito de esta perícopa es el de servir de puente de la infancia a su predicación, narrada en el capítulo 3. Esto contrastará con el relato de la infancia de Jesús, en la que “Lucas” se concentrará en la manera en que Jesús se desarrolló intelectual y espiritualmente, aun siendo muy joven.

Continuaremos …

Referencias

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Wallace, Daniel B, editor. Revisiting the Corruption of the New Testament. Manuscript, Patristic, and Apocryphal Evidence. Kregel, 2011.

¿Qué sabemos históricamente del nacimiento de Jesús? – 4

Serie: 1, 2, 3

Lucas Evangelista
San Lucas de Giustino Manescardi (1751-53), en Scuola Grande dei Carmini, en Italia. Foto cortesía de: Didier Descouens (CC-BY-SA 4.0 Internacional)

Un nuevo autor

Hoy comenzaremos hablando del autor del segundo relato del nacimiento de Jesús que encontramos en el Nuevo Testamento.

Tradicionalmente, la segunda narrativa se encuentra en el Evangelio de Lucas. ¿Quién fue históricamente Lucas? Nuestro conocimiento de él es marcadamente limitado. El nombre “Lucas” aparece tres veces en las cartas atribuidas a Pablo. Una de ellas, aparece en una carta auténtica de Pablo, Filemón, donde nos dice.

Te saluda Éprafas, mi compañero de prisión en Cristo Jesús. Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores. (Fil. 23-24)

Al menos, históricamente, todo lo que sabemos de Lucas es que fue colaborador de Pablo. Sin embargo, en una de las cartas cuya autoría todavía se disputa, Colosenses, nos da, tal vez, un poquito más de información.

Os saluda Lucas, el médico querido, y Demas (Col. 4:14)

A partir de este pasaje, podemos imaginarnos que, probablemente, Lucas fue un médico de Pablo. Esta convicción suele reforzar con el hecho de que, de todos los Evangelios, este es el único que nos habla del episodio en que Jesús sudaba gotas “como de sangre”, algo que un médico sabría que ocurre. (Lc. 22:43-44). El problema con esta explicación es que se disputa entre los eruditos que el pasaje aludido fue una interpolación posterior al texto del evangelista (Bovon IV: 340-344; Ehrman, The Orthodox 390-402; Fitzmyer IV: 398-401; Gómez Acebo 593-594; Miller 82; Vidal, Nuevo Testamento 469) Personalmente, me sitúo en el campo de los que dudan la autenticidad de estos versos, por razones que explicaré más adelante.

El tercer pasaje donde aparece el nombre de “Lucas” es en otra carta seudopaulina y dice lo siguiente:

Solo Lucas está conmigo … (2 Tim. 4:11)

Estas particularidades, que parecen no aportar nada al contenido de la espístola, son maneras de darle al escrito un aire de autenticidad ante los lectores. Sin embargo, 2 Timoteo (al igual que 1 Timoteo y Tito) se ven, por la inmensa mayoría de los expertos, como un documento seudoepigráfico o falsificación, escrito a principios del siglo II EC. Este verso (como los demás de la sección de recomendaciones y despedidas) se funda en tradiciones que ya existían cuando se escribió el documento, a saber, que Lucas (el presunto autor de Hechos de los Apóstoles) era acompañante de Pablo. (Ehrman, Forgery 55-56, 310-346; Vidal, Nuevo Testamento 1078)

Por otro lado, el autor del Evangelio de Lucas, que es también el mismo del de Hechos de los Apóstoles, nunca nos dice su nombre. Desde esta perspectiva, este Evangelio se publica anónimamente. Por otro lado, sí nos quiere convencer que él era acompañante de viaje de Pablo, el Apóstol, en sus viajes. (Hch. 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16; el Códice Beza añade 11:28) Sin embargo, la mayoría de los críticos está convencida de que este alegato es casi seguramente falso. Parte de la razón para pensarlo es que hay numerosas contradicciones entre lo que dice su autor con lo que nos afirma Pablo en sus cartas auténticas. Según la mayoría de los estudiosos, el autor no parece haber leído ninguna de las cartas paulinas y no parece sostener muchos aspectos de su teología. (Theissen y Metz 51; Piñero, Guía Nuevo Testamento 356-357) En su obra sobre falsificaciones, Bart Ehrman no duda en calificar a los Hechos de los Apóstoles como una falsificación, porque pretendía ser escrito por alguien que alegaba haber sido acompañante y ayudante de Pablo, pero no lo era. (Ehrman, Forgery 415-441)

Sí sabemos que, después de las cartas auténticas de Pablo, el Evangelio de Lucas y Hechos (en adelante, Lucas-Hechos) constituye la obra más grande del Nuevo Testamento escrito por un solo autor. En total, suma el 27.5 % del volumen de la colección neotestamentaria. (Boring 556)

Ahora bien, como en otras ocasiones, nos referiremos a este autor desconocido como “Lucas”, entre comillas. ¿Quién fue? ¿Qué se puede decir de él a partir de los textos de Lucas-Hechos? Por el estilo y la estructura narrativa, además de por el idioma en que escribe, él fue muy probablemente un cristiano helenista de origen gentil — solo unos cuantos estudiosos piensan que, a lo mejor, fue un cristiano judeohelenista—, familiarizado con mitologías grecorromanas, filosofía e historia gentiles, además de la Septuaginta, la que usa bastante en su escrito (Bovon 31-35, 39-42, 99-104; Fitzmyer I: 71-111; Gómez Acebo 13-16)

Su punto de vista es fundamentalmente paulino y, de hecho, es un gran admirador del Apóstol. Sin embargo, al igual que “Mateo”, “Lucas” se aparta aún más de muchos aspectos de su teología. Por ejemplo, su cristología no es una encarnacionista, como la de Pablo. Para el Apóstol de los gentiles, Jesús era un ente divino que se encarnó, sufrió la cruz, resucitó y ahora, se encuentra en el estatus de Señor cósmico. (Flp. 2:6-11). Sin embargo, “Lucas” sostuvo tres perspectivas cristológicas distintas sobre la naturaleza de su filiación divina, ninguna de ellas, encarnacionista. Dos de ellas son adopcionistas, la otra es la que discutiremos más a fondo en esta serie.

  • 1. La primera perspectiva adopcionista es que Jesús se volvió Hijo de Dios en el momento de la resurrección. Esta es una convicción muy temprana del cristianismo palestinense y que aparece en dos textos de Hechos:

[Habla Pedro] El dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. A ese, Dios lo exaltó con su derecha como jefe y salvador, para conceder a Israel el arrepentimiento y el perdón de los pecados (Hch. 5:30-31)

[Pablo habla] … Y nosotros os anunciamos la buena nueva de la promesa hecha a los padres. Porque esa nos la cumplió Dios a nosotros, los hijos de aquellos, resucitando a Jesús, como también está escrito en el salmo segundo:

Mi Hijo eres tú,

yo te he engendrado hoy. (Hch. 13:32-33)

  • 2. La segunda perspectiva es la de que concibe a Jesús como adoptado en el momento de su bautismo, después de que Juan el Bautista fuera arrestado:

Mientras era bautizado todo el pueblo, sucedió que, al ser bautizado Jesús y mientras oraba, se abrió el cielo, y el Espíritu Santo bajó sobre él en forma corporal como una paloma, y se produjo una voz desde el cielo:

Mi hijo eres tú,

yo te he engendrado hoy.

(Lc. 3:21-22; mi desacuerdo con Vidal y mi acuerdo con la Biblia de Jerusalén, justificación para ello en Ehrman, The Orthodox 137-147)

  • 3. La tercera cristología, concibe a Jesús como Hijo de Dios en virtud de la acción del Espíritu Santo en María sin intervención humana. Es decir, Jesús no era una entidad preexistente a su concepción, sino que era un ser divino por ser fruto de Dios mismo en ese instante milagroso.

De eso, hablaremos más adelante, pero es claro que, en las tres instancias, su postura no es paulina.

Lo otro en que difiere de Pablo, es en la total ausencia de la salvación debido a la muerte vicaria de Jesús. En el Evangelio de Lucas, solo hay dos instancias en que se hace alusión al rescate vía la muerte del Mesías. La primera es en la Última Cena, en la que Jesús habla del pan como su “cuerpo dado por vosotros” y la copa de vino como la “copa de la nueva alianza por mi sangre, vertida por vosotros”. (Lc. 22:19b-20) Hoy, muchos exégetas piensan que estos versos fueron añadidos al texto, en parte, porque se halla ausente en algunos manuscritos. Además, en Hechos, “Lucas” nunca habla de la Eucaristía como celebración del pan y el vino como cuerpo y sangre de Jesús entregados vicariamente. Al contrario, habla de la práctica de la “partir el pan”, sin hacer alusión alguna al vino. (Hch. 2:42) Sin el pasaje que hemos indicado de la cena, el vino se ofrece primero y el pan (o la comida) después, adoptando así la estructura de un kiddush (קדוש) judío y muy afín a la que encontramos en el documento del siglo II, la Didajé, que, por cierto, tampoco contiene palabra alguna en torno al sacrificio vicario del Mesías. (Maccoby 90-128; Piñero, “¿La verdadera?” 181-193)

Además, aunque la forma y gran parte del contenido narrativo adoptado en el Evangelio de Lucas nos recuerde al Siervo Sufriente de Isaías, este mantiene esa asociación con el sufrimiento a un mínimo y solo resaltaba la salvación por el triunfo del Mesías sobre su victimización en la cruz mediante su resurrección y exaltación del Mesías. (Powell 66-76) En la única ocasión en que “Lucas” cita directamente al Siervo Sufriente de Isaías, tiene el mayor cuidado de dejar fuera cualquier alusión a un siervo que paga el rescate por otros. (Hch. 8:32-33) El autor utiliza esa cita para presentar a Jesús como una víctima que sufrió una injusticia y que fue vindicada por Dios. (Ehrman, The Orthodox 409-432) Su razón para adoptar esta perspectiva es que “Lucas” miraba a Jesús desde una perspectiva helenística como superior a cualquier otra figura de héroe pagano admirado por los gentiles de su tiempo. Aquí no se resaltaba el sufrimiento sino la actitud estoica del Mesías ante sus momentos difíciles. (Powell 63-66)

La Agonía en el Jardín, de El Greco.
La agonía en el jardín de Getsemaní, de El Greco (1590). Imagen cortesía del Museo de Arte de Toledo.

El otro pasaje en que presenta a Jesús sufriendo es en el momento en que fue consolado por un ángel, mientras sudaba gotas “como de sangre”. Esos versos parecen no pertenecer al texto, por varias razones. La primera, su ausencia es consistente con el tono del texto, que es el de presentar a un Jesús que acepta estoicamente su crucifixión y muerte como víctima de una injusticia, lo que muchos eruditos llaman una “pasión sin pasión” (passionless passion). Esta convicción se refuerza cuando nos fijamos que todos los detalles marcanos en torno a la agonía y el distrés que sufría Jesús se suavizaron o eliminaron por completo. (Lc. 22:39-42,45; cf. Mc. 14:32-42) Finalmente, tampoco se halla ese pasaje en varios de los manuscritos neotestamentarios que tenemos. (Ehrman, The Orthodox 390-402; Fitzmyer IV: 398-401)

En otras palabras, la soteriología de “Lucas” es bastante peculiar y muy apartada de la de Pablo. En toda su obra, notamos un patrón recurrente: la buena noticia se revelaba primero a los judíos, quienes usualmente lo rechazaban, por lo que los predicadores tornaban después a los gentiles. De hecho, si vemos una hostilidad hacia los sabios y líderes judíos en el Evangelio de Mateo, la riña contra ellos en Lucas es mucho mayor. Hoy día, a partir de la evidencia que nos ofrece el Códice Beza, muchos eruditos sospechan muy fuertemente que “Lucas” publicó dos ediciones de Hechos de los Apóstoles. El segundo parece ser un 8% más largo que el primero y el 40% de los añadidos es antijudío. (Epp 177)

Por cierto, debemos notar que el Evangelio de Lucas parece tener una preferencia por los marginados de la sociedad judía, en contraste con sus autoridades y los ricos (e.g. Lc. 4:16-30, 7:11-17; 10:21-24, 29-37; 11:37-53; 16:1-31; 17:20-37; 18:1-27). Esta preferencia se expresa de una manera muy característica del pensamiento helenístico de su época. (Gómez Acebo 17; Powell 91-102)

Finalmente, debemos notar que el protagonista (indirecto en el Evangelio y directo en Hechos) es el Espíritu Santo. Es por el Espíritu de Dios que comenzó el mesianismo de Jesús en el momento de su bautismo o, como veremos, por haber posibilitado su concepción. En Hechos, fue por la acción del Espíritu Santo en Pentecostés que los discípulos de Jesús empezaron a convertir a los judíos y gentiles al mensaje del Mesías.

Fuentes del Evangelio de Lucas

San Lucas pintando un retrato de la Virgen María, de Guercino (1652-1653). Esta creencia surge de la convicción de muchos cristianos de que Lucas evangelista conoció personalmente a María y que utilizó sus dotes de artista para pintar su retrato. Varios íconos de la Virgen se vendían en el Medioevo como pinturas de Lucas. Imagen cortesía del Museo Nelson-Atkins.

¿Cuáles fueron las fuentes del Evangelio de Lucas en cuanto a las noticias sobre Jesús? Comparte dos con el Evangelio de Mateo y la otra es propia de esa obra.

  • El Evangelio de Marcos: El evangelista lucano utilizó a Marcos como una de sus fuentes principales. Este le proveyó un cierto orden de narración, además de corregirle el estilo y darle un giro teológico suyo a las narraciones.
  • El documento Q: Este es el segundo escrito principal que comparte con el Evangelio de Mateo y parece que, de los dos, fue más leal a las palabras y orden de estaba escrito. Es por eso que muchos exégetas citan a Q tomando como referente el Evangelio de Lucas.
  • La fuente L: Esta fuente está constituida por textos que encontramos exclusivamente en el Evangelio de Lucas. Algunas de las secciones pueden ser de fuentes prelucanas (escritas u orales) y otras, incluyendo los relatos de la infancia, aparentemente proceden de su autor. (Brown, Introducción I: 356-362; Gómez Acebo 14-15; Piñero, Guía Nuevo Testamento 356)

En el catolicismo romano y otras denominaciones cristianas, se piensa que María, la madre de Jesús, fue una posible fuente de los relatos de la infancia lucano. Esta convicción se debe a que en el texto del evangelio se insinúa eso. (Lc. 1:2; 2:19,51) Expertos afirman, por razones que se harán obvias en esta serie, que es altamente dudoso que ese haya sido el caso. En fin, si María hubiera sido tal origen del relato, entonces tenía una pésima memoria. (Brown et al. 111-113; 146-151)

¿Por qué es importante saber todo esto? Porque nos permiten entender la mentalidad del autor, su contexto social y su propósito a la hora de escribir su relato de la Navidad … que parece que fue añadido por el autor después de haber escrito su Evangelio y Hechos.

Lucas 1-2: El texto originalmente no intencionado del autor

Sí … aunque parezca increíble, la mayoría de las autoridades en Nuevo Testamento ha llegado a la conclusión de que, originalmente, la intención del autor era comenzar su Evangelio en el capítulo 3. Algunos van hasta más lejos, al decir que los capítulos 1 y 2, donde se nos narra la historia de la concepción e infancia de Jesús, es posterior a Hechos de los Apóstoles. Hay discrepancias en cuanto a qué eso significa en cuanto a lo que “Lucas” tenía en mente, pero el consenso en torno al tema es abrumador. (Bovon I: 71; El nacimiento 224-248; Fitzmyer II: 45, 51-57; Gómez Acebo 27; Powell 32-34)

He aquí algunas razones para pensarlo:

  • Los versos 3:1-2 adoptan la forma de introducción típica de historiadores de la época. Es casi como si estuviera comenzando una narración, no continuando el hilo de los capítulos anteriores.
  • El capítulo 3 comienza con la predicación de Juan el Bautista, que, da la casualidad, era la misma manera en que comenzaba el Evangelio de Marcos.
  • Como vimos arriba, en el capítulo 3, el evangelio parece adoptar una posición adopcionista de ser declarado “hijo de Dios” en el momento del bautismo. Eso choca de frente con el relato de la infancia, que alega que Jesús era hijo de Dios por ser fruto del Espíritu Santo. (Lc. 1:35)
  • Los relatos de la infancia hacen a Juan el Bautista y a Jesús de Nazaret parientes, conociéndose desde el mismo vientre de sus madres. (Lc. 1:40-41,44) Sin embargo, el texto principal del evangelio parece ignorar esto y Juan no parece conocer el significado de la actividad de Jesús. (Lc. 7:18-19)
  • María es la principal testigo de los hechos extraordinarios y milagrosos de la infancia de Jesús. Sin embargo, el Evangelio de Lucas parece reproducir una versión suavizada del relato marcano de la tensión entre Jesús y sus familiares, incluyendo a su madre. (Lc. 8:19-21)
  • No se entiende por qué Lucas no coloca su versión de la genealogía de Jesús antes de su narración de la concepción de Jesús, adoptando una estructura similar a la del Evangelio de Mateo. (Lc. 3:23-28) Es casi como si la genealogía, que aparece en el capítulo 3, se mencionara por ser el comienzo de los relatos del ministerio de Jesús como hijo de Dios, justo después de su bautismo (el momento en que es adoptado).
  • Otros aspectos de la narración de la infancia no se vuelven a discutir en ninguna otra parte del texto principal (e.g. el nacimiento en Belén).
  • En muchos aspectos literarios, los relatos de la infancia están más ligados a Hechos de los Apóstoles que al texto principal del Evangelio de Lucas. Por ejemplo:
    • Nadie habla por acción del Espíritu Santo en el texto principal del Evangelio, sino que este es el agente iniciador de la actividad de Jesús. Sin embargo, la acción de “hablar por acción del Espíritu divino” sí está presente en los relatos de la infancia y en Hechos (Lc. 1:15,41,67,80; 2:25-27; Hch. 2:17)
    • Los ángeles se hallan ausentes en el texto lucano principal. Sin embargo, en las narraciones de la infancia y Hechos, hay múltiples instancias de apariciones y acciones angelicales. (Lc. 1:11,26; 2:9; Hch. 5:19; 8:26; 10:3; 12:7; 27:23) (Bovon I:73, ; Brown, El nacimiento 244-248; Fitzmyer II: 52-57)

Estas y otras razones han llevado a varios autores a pensar que, si el evangelio no tuviera los capítulos 1 y 2, todo el mundo pensaría legítimamente que no faltaba nada del texto. Además, su fuerte vínculo literario con Hechos, ha hecho pensar que las narraciones de la infancia fueron redactadas después de haber escrito ese libro.

Todas estas observaciones nos brindan un mejor panorama ante los capítulos que vamos a tratar en las próximas entradas del blog. Sin embargo, a diferencia del caso del Evangelio de Mateo, ahora no estamos tratando con un midrash. El autor nos quiere convencer de que está haciendo historia.

Discutiremos este y otros aspectos en nuestra próxima entrada de esta serie. ¡Hasta la próxima!

Referencias

Biblia de Jerusalén. 4ta. ed., Ed. Kindle, Desclée de Brower, 2009.

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